News – Noticias «Guerra de Ucrania – Rusia, última hora en directo | Zelenski pide a la población evacuar Donetsk tras la matanza de presos de guerra». La invasión rusa de Ucrania acaba de cumplir cinco meses. El pasado sábado Rusia atacó el puerto de Odesa, tan solo un día después de la firma en Turquía de un acuerdo entre ambos países para desbloquear las exportaciones de cereales. Entretanto, Rusia continúa golpeando en el este de Ucrania . A principios de este mes, Moscú capturó la provincia de Lugansk, y Vladímir Putin sostiene que lo peor está por llegar. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1200 Código APP COMPONENTE Directo Opta/Scribblelive 2995057. «Biden vuelve a dar positivo por Covid». Joe Biden volvió a dar positivo por Covid-19 este sábado , después de haber resultado negativo en los test sobre la enfermedad desde el pasado martes. Según el médico del presidente de EE.UU., se trata de un caso de positivo de ‘rebote’ por el uso de Paxlovid , un fármaco de vía oral autorizado para el tratamiento del virus. Biden dio positivo por Covid-19 la semana pasada. El presidente de EE.UU. que ha recibido dos dosis de la vacuna y dos dosis de refuerzo -la segunda aprobada en su país desde la pasada primavera-, sufrió «síntomas muy leves», según aseguró entonces la Casa Blanca. Se aisló en la residencia presidencial y siguió con su trabajo de esa forma. El pasado martes, Biden dio negativo, y sus test repitieron ese resultado el miércoles, jueves y viernes. En una nueva prueba realizada en la mañana de este sábado, sin embargo, dio positivo. El médico del presidente, Kevin O’Connor, ya advirtió en su día que el tratamiento con Paxlovid podía tener como consecuencia el llamado positivo de ‘rebote» algo que ocurre con un porcentaje pequeño de quienes reciben ese tratamiento, según incidió ayer en un comunicado. MÁS INFORMACIÓN noticia Si El hundimiento de Biden alarma a los demócratas «El presidente no ha experimentado nuevos síntomas y se sigue sintiendo muy bien», aseguró O’Connor este sábado. «Por ello, no hay razón para reiniciar un tratamiento en estos momentos, aunque, como es lógico, seguiremos el caso de cerca». Biden, sin embargo, tendrá que volver a aislarse en la Casa Blanca, después de haber reiniciado su actividad pública con un discurso en el Jardín de las Rosas de la residencia presidencial el pasado miércoles. Este domingo tenía previsto viajar a su ciudad, Wilmington, en Delaware. Y pocas horas antes de anunciar el positivo, la Casa Blanca había adelantado que el presidente viajaría a Michigan el próximo martes para dar un discurso sobre su agenda económica.. «Nueva campaña a favor del burkini en las piscinas francesas». El Sindicato de mujeres musulmanas (SMM) ha decidido relanzar la campaña del burkini, a pesar de la sentencia del Consejo de Estado , prohibiendo de ese bañador femenino islámico en las piscinas francesas. Una veintena de militantes del SMM y la organización Alianza ciudadana (AC) se presentaron jueves y viernes en la piscina «Jean-Bron» de Grenoble (161.000 habitantes, este de Francia) imponiendo físicamente su presencia, durante un par de horas largas, a pesar del moderado rechazo de los responsables de la piscina . Sana, presidenta del SMM, explica las acciones del sindicato por estas razones: «Las mujeres tienen derecho a utilizar bañadores de una sola pieza, enseñando sus senos, en playas y piscinas públicas. Por las mismas razones, muchas mujeres musulmanas, francesas, defienden su derecho a bañarse como lo estimen oportunas ». La polémica del burkini irrumpe cada verano de manera sistemática, desde hace un largo quinquenio. En Grenoble, el alcalde ecologista, Éric Piolle, decidió publicar por su cuenta y riesgo un decreto municipal utilizando el uso del burkini en las piscinas municipales. La oposición de centro y derecha presentó un recurso de urgencia ante el Consejo de Estado, que dictó sentencia el 21 de junio pasado, prohibiendo oficialmente el uso del burkini en las piscinas francesas. Prohibido por las autoridades locales El SMM y AC estiman que la canícula ofrece un excelente «pretexto» para relanzar su campaña. En la inmensa mayoría de las piscinas y playas francesas, las autoridades locales prohibieron, en su día, el uso del burkini. Y algunos casos aislados, y muy minoritarios, se dejan pasar, sin problemas. En el caso del SMM y la AC se trata de la emergencia de una contestación radical de nuevo cuño, que la presidenta del Sindicato confirma en estos términos: «Para nosotras, se trata de una cuestión de principios . Nos parece muy respetable la sentencia del Consejo de Estado. Pero deseamos una toma de conciencia colectiva, pública. De ahí nuestra decisión de manifestarnos, sistemáticamente. Somos francesas, musulmanas. Y el burkini no ofende a nadie. Nos proponemos multiplicar las acciones en defensa de nuestros derechos, a lo largo de todo el verano». Históricamente, el burkini fue una invención comercial de Aheda Zanetti , diseñadora libanesa residente en Australia. Con 5 a 6 millones de franceses de confesión musulmana, Francia (68 millones de habitantes) es el primer país musulmán de Europa, seguido de Alemania y el Reino Unido.. «Prisioneros de guerra: entre el horror y la desesperanza». El último intercambio de prisioneros de guerra entre Rusia y Ucrania tuvo lugar el pasado 29 de junio y aún no hay fecha para un nuevo canje. Entonces cada una de la partes liberó a 144 militares, un número que, aunque se desconocen las cifras reales de capturados en uno y otro bando, se adivinan insignificantes. La matanza de militares ucranianos cautivos, el viernes, en una colonia penitenciaria de Olenivka, en la autoproclamada República Popular de Donetsk, ha hecho que aumenten mucho más los recelos mutuos y la desconfianza. Nadie cree que la situación se vaya a desbloquear a corto plazo. Los prisioneros parecen haberse convertido en moneda de cambio para obtener cualquier cosa salvo su puesta en libertad. La antena rusa del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) sostiene que son «miles» las peticiones de ayuda llegadas por escrito de familiares de militares rusos cuyo paradero se desconoce. Quieren saber si están prisioneros y dónde o si cayeron en combate y es posible recuperar sus cuerpos. Noticia Relacionada estandar No Moscú y Kiev se acusan de la muerte de 40 prisioneros ucranianos en el bombardeo de una cárcel en Donetsk S.I. El Kremlin afirma que el ataque se llevó a cabo con misiles de largo alcance suministrados a Ucrania por Estados Unidos Lo mismo está sucediendo en el lado ucraniano y, sobre todo, con las madres y esposas de los componentes del llamado batallón Azov , quejosas por no haber podido hablar ni una sola vez por teléfono con ellos desde que depusieron las armas y se entregaron a las fuerzas rusas y separatistas el pasado 17 de mayo. Esta unidad del Ejército ucraniano, considerado neonazi por Moscú, defendió encarnizadamente la acería Azovstal de Mariúpol durante tres meses. Probablemente, una gran parte de sus combatientes perecieron el viernes en el extraño ataque contra la prisión de Olenivka. Según el acuerdo alcanzado en mayo con la mediación de la ONU y la Cruz Roja, deberían haber sido canjeados por soldados rusos. Pero los cabecillas rebeldes de Donbass ya adelantaron que, independientemente de lo pactado con Naciones Unidas, los mandos del batallón Azov y los brigadistas extranjeros serían condenados a muerte por ‘crímenes de guerra’. AFP En un intento de desbloquear los intercambios de prisioneros, la Rada Suprema (Parlamento ucraniano) enmendó esta semana el Código Penal de forma que incluso los militares rusos condenados por atrocidades puedan ser canjeados , algo que hasta ahora la ley no permitía. Al Código Penal se le ha añadido un nuevo artículo, el 841, sobre la «exoneración del cumplimiento de una pena en relación con una decisión de transferir a un condenado para canjearlo como prisionero de guerra». En tal caso, la sentencia sería anulada. El 23 de mayo, un tribunal de Kiev sentenció por primera vez a un militar ruso, Vadim Shishimarin, a cadena perpetua por crímenes de guerra , en concreto por dar muerte a un civil de la región de Sumy. Tras apelar el fallo, esta semana le fue reducida la pena a 15 años de cárcel. Por otro lado, un tribunal de la región de Poltava condenó a dos soldados rusos, Alexánder Bobikin y Alexánder Ivanov, a 11 años y 6 meses de prisión por bombardear zonas residenciales en la región de Járkov. Se paran los canjes Pero, tras el intercambio realizado a finales de junio, el jefe del Comité de Instrucción de Rusia, Alexánder Bastrikin, anunció que no habría más canjes en un futuro próximo. Propuso utilizar a las personas capturadas «para trabajos de reconstrucción de infraestructuras destruidas». Según Bastrikin, los prisioneros de guerra «se mantendrán en centros de detención preventiva -como el arrasado el viernes en Olenivka- mientras duren las investigaciones» para determinar qué crímenes pudieron cometer. El responsable judicial ruso cifró en 2.000 el número de prisioneros de guerra ucranianos. Militares rusos cacheando a militares ucranianos evacuados de la planta siderúrgica sitiada de Azovstal en Mariupol AFP Días después, el 6 de julio, el ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, elevó el número a 3.826, de los que 2.439 se entregaron en Azovstal. Por su parte, las autoridades separatistas de Donbass sostienen haber capturado a unos 8.000 militares ucranianos. El que todavía no han facilitado cifras, ni de prisioneros ni de muertos en combate, es el Gobierno de Kiev. El estatus de los prisioneros de guerra está definido por el Tercer Convenio de Ginebra de 1949 , que también se aplica cuando la contienda no ha sido declarada oficialmente. Tal es el caso actual, ya que la invasión del territorio ucraniano en curso es calificada por el Kremlin de ‘operación especial militar’. No obstante, organizaciones como Human Rights Watch (HRW) o Amnistía Internacional sostienen que tanto Moscú como Kiev incumplen lo estipulado en Ginebra en relación con los cautivos. Rusia y Ucrania se acusan además mutuamente de torturas, atrocidades y maltrato a los militares apresados.. «Archipiélago Putin: el territorio ártico sometido a la codicia del Kremlin». Marzo de 2017. El presidente ruso, Vladímir Putin , visita la Tierra de Francisco José , un archipiélago ruso formado por 191 islas cubiertas de hielo situado a una latitud de 80ºN, en el océano Glacial Ártico , al noroeste de Nueva Zembla y al este del archipiélago noruego de las Svalbard. Una porción del «país de la muerte blanca», como definió a esta región el legendario explorador ruso Valerian Albanov . La desolación habita este territorio de 16.134 kilómetros cuadrados salpicado de algunas bases militares y científicas. Al líder –adusto, brioso, abrigado con una soberbia parka roja que le protege de los puñales del frío– le acompañan dos de sus fieles: el entonces primer ministro, Dmitri Medvédev (actualmente vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, grapado su destino siempre al del jefe), y el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú . La ocasión es especial: la inauguración de la base Arkticheski Trilistnik (el Trébol Ártico) , un complejo de 14.000 metros cuadrados que parece una estación espacial, con una dotación de 150 hombres adiestrados para la guerra con su ‘outfit’ de camuflaje y Kalashnikov blancos, trineos tirados por perros o renos, una pista calefactada para una flotilla de cazas MiG-31 y bombarderos Su-34, vehículos blindados y la última tecnología en paneles de control y radares. Expansión rusa La mirada de Putin hace juego con el entorno helado cuando, henchido por el momento histórico, pronuncia estas palabras: «Hemos vuelto. Podemos afirmar con absoluta certeza que nuestro poder y nuestras oportunidades crecerán con la expansión rusa en el Ártico . De esta región depende nuestro futuro. Debemos oponernos a las amenazas de la OTAN a nuestras puertas, estamos aquí para proteger a nuestras familias y riquezas. Este es territorio ruso; a diferencia de otros, no construimos bases en países extranjeros. Debemos garantizar la seguridad de las nuevas rutas polares y de las plantas de extracción. Estamos aquí para afirmar la soberanía rusa en este mar». Desde entonces, la remota Tierra de Francisco José es conocida como ‘archipiélago Putin’. El evento fue recogido por el periodista italiano Marzio G. Mian en un libro demoledor: ‘Ártico. La batalla por el Gran Norte’ (Ariel, 2019), en realidad un reportaje de doscientas páginas que «desvela la hipocresía y la arrogancia de nuestra civilización» -según explica el propio autor- y que es difícil que deje indiferente a alguien. Más después de lo que ha ocurrido en Europa en 2022. Aquellas palabras y actitud de Putin, trasladadas al mundo que vivimos un lustro después, nos resultan familiares. El mandatario ruso tiene ahora los ojos puestos en Ucrania, pero su ambición va más allá. El Ártico, ese confín misterioso para los europeos, escenario de epopeya y tragedia, se ha convertido en el tablero de operaciones de una geopolítica codiciosa , animada por la configuración de una nueva cartografía: el Gran Norte ya no es una región helada resistente a los exploradores , un vacío, un mar que separa en vez de unir sus bordes costeros, un anti-Mediterráneo desde el punto de vista de la historia de las relaciones humanas, como lo describe el geógrafo Eduardo Martínez de Pisón. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1900 Código APP La superficie del océano helado era de 8 millones de kilómetros cuadrados en 1970. Medio siglo después se ha reducido más de la mitad. Este derretimiento facilita el acceso a un botín asombroso: el 40 por 100 de las reservas mundiales de combustible fósil (el 30 por 100 de todos los recursos naturales) se encuentra ahora al alcance de Estados Unidos, China, Noruega… y, por supuesto, Rusia. La estación científica IAS Snowflake que Moscú construirá en el extremo norte de los Urales se centrará en estudiar las oportunidades que el cambio climático podría proporcionar en cuanto a la explotación de los recursos en el Ártico. No hace tanto, Groenlandia era la Luna . Y, de repente, sus yacimientos de uranio y tierras raras –elementos químicos esenciales para los teléfonos móviles, la fibra óptica y la tecnología militar– podrían convertirla en un Congo boreal . Gerentes de empresas mineras opinan, cínicamente, que si la isla quiere la independencia de Dinamarca «no tiene más remedio que abrir esta caja fuerte de los cojones» (este argumento está ampliamente desarrollado en la última temporada de la serie ‘Borgen’ ). El deshielo ha abierto nuevas rutas comerciales y turísticas –el antaño temible paso del Noroeste ya está en el catálogo de algunas compañías de cruceros– y dejado al descubierto caladeros de pesca. Autarquía tecnológica Los analistas internacionales advierten de que la guerra en Ucrania no debería distraer la atención de Occidente sobre el frente ártico, un capítulo de la trama que se desarrolla de forma paralela, tanto en su vertiente económica como militar. La plataforma Tsentralno-Olginskaya 1 , la más septentrional del Ártico ruso, en el mar de Láptev , perfora desde hace un lustro a 5.000 metros bajo el hielo con una tecnología capaz de taladrar la roca submarina para succionar los 10.000 millones de toneladas de petróleo que el área guarda como un tesoro. Las sanciones de la época de la invasión rusa de Crimea, corregidas y aumentadas en estos tiempos de zozobra, no han hecho mella en este frente. La retirada del apoyo occidental a los grandes gigantes energéticos de la economía postsoviética –Gazprom, Rosneft y Novatek– ha perjudicado más a firmas como la estadounidense Exxon Mobil, cuyos contratos han quedado en papel mojado, que a las antes citadas. Noticia Relacionada entrevista estandar Si Bill Browder: «Putin es el líder de una organización criminal» Gerard Bono En ‘Orden de embargo’, su último libro, relata en primera persona conspiraciones internacionales, espionajes y círculos ocultos de poder «En lugar de estrangular los oleoductos, las sanciones han permitido a Rusia dar pasos de gigante en el sector, al adquirir una autarquía tecnológica capaz de generar beneficios», explica Marzio G. Mian en su ensayo. «Somos como una avalancha», confesó al periodista italiano Serguéi Vakulenko , del departamento de estrategia e innovación de Gazprom. En los 600 pozos que controlan fueron capaces de extraer, en el periodo 2013-2016, el doble que todos los países de la OPEP juntos. De hecho, hay una suerte de Arabia Saudí en el Gran Norte: Janti-Mansi , en Siberia occidental, una región del tamaño de Francia cuya producción de crudo alcanza algunos años los 240 millones de toneladas. De aquellos polvos, estos lodos: nadie duda de que Moscú está ganando la batalla energética derivada de la crisis ucraniana. Casi toda la producción del gas ruso procede del Ártico , con una reserva de 43 trillones de metros cúbicos y un potencial de 73 trillones extraíbles. El 85 por 100 se extrae en la península de Yamal , al noroeste de Siberia, donde se ha construido un gigantesco puerto que ha costado casi 30.000 millones de euros (12.000 millones han sido desembolsados por China). La escalada militarista en la región ha sido investigada por el periodista noruego Thomas Nilsen , editor del digital ‘The Barents Observer’ , que se ha convertido en un medio de referencia para explicar los movimientos de Rusia en la región. Nilsen no es el tipo más popular en el Kremlin, que lo tiene en su punto de mira. Ha investigado, por ejemplo, la península de Kola , donde hay cuatro bases que almacenan arsenal atómico a las puertas de Noruega y Finlandia, con depósitos secretos que no aparecen en los mapas. Las prisas de Suecia y Finlandia por entrar en la OTAN , que lleva años desplegando efectivos en el norte de Europa, parecen plenamente justificadas. «El mundo quiere morder algo de nosotros, pero vamos a arrancarles los dientes a todos», advirtió Putin en la reunión del Consejo Ártic o celebrada hace un año en Reikiavik. Mientras se desprenden icebergs desde el casquete glacial («Estallidos y rugidos desgarran el silencio y anuncian el colapso de paredes enteras, farallones que se abisman provocando pequeños tsunamis y la excitación de miles de aves», describe poéticamente Mian), Rusia se pertrecha para la ‘guerra blanca’ , tal vez la próxima en estallar antes de que las brasas ucranianas terminen de apagarse.. http://www.databot-app.com
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