News – Noticias «Guerra Ucrania – Rusia, última hora en directo | Kiev califica de «alivio para el mundo» el desbloqueo al grano ucraniano». La invasión rusa de Ucrania cumple 159 días. El pasado sábado Rusia atacó el puerto de Odesa, tan solo un día después de la firma en Turquía de un acuerdo entre ambos países para desbloquear las exportaciones de cereales. Hoy ha salido el primer cargamento con grano ucraniano desde Odesa rumbo a Trípoli (Libia). Entretanto, Rusia se está centrando en atacar el sur del país mientras Zelenski ha recomentado a los ciudadanos del Donetsk que abandonen la zona «si quieren seguir con vida». COMPONENTE Directo Opta/Scribblelive 2995057 Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 2400 Código APP. «El oligarca ruso Chubais, crítico con Putin, muy grave por una rara enfermedad». Anatoly Chubais, 67 años, ex brazo derecho del presidente Putin y famoso oligarca ruso, huido de Moscú después de la invasión de Ucrania, fue hospitalizado en grave condición en un policlínico de Olbia (Cerdeña), el Mater Olbia Hospital, a causa de una enfermedad repentina. Cierto misterio rodea el caso. Diversos medios indican que se trataría de un «síndrome neurológico», aunque el centro hospitalario donde se encuentra internado el expolítico se ha limitado a declarar que el estado del paciente ha mejorado, pero mantiene la máxima confidencialidad sobre el diagnóstico. Chubais estaba de vacaciones en un lujoso resort de Costa Esmeralda cuando de repente aparecieron los primeros síntomas: «Ya no siento las manos ni los pies. No me puedo mover» , le dijo a su esposa. De inmediato fue trasladado al hospital. Hasta entonces, su salud era buena. Al llegar al servicio de urgencias, junto con su esposa, Avdotia Smirnova, explicó a los médicos: «De repente, comencé a tener dificultad para mover las piernas y los brazos«. Los médicos lo ingresaron en la unidad de cuidados intensivos por temor de que los órganos vitales pudieran colapsar. El hospital alertó a la policía, que envió a sus propios técnicos especializados para realizar análisis. Diversos medios italianos e internacionales, como el diario británico ‘Daily Mail’, lanzaron la hipótesis de que se trata de un caso de envenenamiento . Ksenia Sobchak, famosa presentadora de la televisión rusa y amiga de la familia de Chubais, escribió en Telegram que había hablado con la esposa de Chubais, Avdotia Smirnova, la cual señaló que podría tratarse del «síndrome de Guillain-Barré» (SGB). Los síntomas son debilitamiento de los músculos y pérdida de reflejos. La sospecha de posible envenenamiento se debe a los precedentes conocidos, como los casos del expresidente ucraniano Yushchenko, el exespía Litvinenko, así como el opositor Navalny que superó el envenenamiento pagando el precio de ir a la cárcel. Como es sabido, una de las principales herramientas que utilizan los servicios secretos de Putin para deshacerse de los opositores es el envenenamiento. Noticia Relacionada entrevista estandar Si Catherine Belton, periodista de investigación: «Putin no hubiera llegado a ningún lado sin su red de aliados» Patricia Romero Revuelta La excorresponsal del ‘Financial Times’ en Moscú ha escrito el libro definitivo sobre el ascenso del líder ruso y la captura del poder y la riqueza por parte de una liga de oligarcas bajo la mano negra del antiguo KGB Anatoly Chubais, economista y viceprimer ministro durante la presidencia de Boris Yeltsin, fue brazo derecho de Putin y por ello sabe muchos secretos y corrupciones del presidente ruso . Fue el hombre clave de las privatizaciones de los años 90, un periodo que dio origen al enriquecimiento de muchos jerarcas del régimen , que se vieron beneficiados por el Kremlin. Chubais se mostró contrario a la invasión de Ucrania y abandonó Moscú en marzo para dirigirse a Italia, pasando previamente por Turquía e Israel. Luego se ha desplazado entre la isla de Cerdeña y Toscana, región en la que tiene alguna propiedad, al igual que otros multimillonarios rusos. Toscana y Costa Esmeralda, paraíso de oligarcas Aunque los oligarcas rusos no pueden gozar de sus villas o yates en Italia, tras la decisión de la Unión Europea de incautar sus propiedades, algunos millonarios huyeron de Moscú tras la invasión de Rusia y se han refugiado en los Emiratos Árabes, Suiza e incluso en Italia. Sería el caso de Anatoly Chubais, que en las últimas semanas estuvo en la Costa Esmeralda. Los oligarcas rusos compraron en tiempos recientes algunas de las villas más lujosas de Italia , sobre todo en Toscana y en Cerdeña, y anclaban sus mastodónticos yates en sus puertos. Italia les tendió la alfombra roja. Desde sus lujosas residencias, algunas de ellas mansiones históricas, se trasladaban, a veces en helicóptero, hasta Milán o Venecia, para hacer compras en las tiendas más caras, sin reparar en gastos. Sus dineros y sus inversiones eran bienvenidos. Los oligarcas rusos compraron decenas y decenas de propiedades en Italia y controlaron importantes negocios. Actúan realizando actividades que en ocasiones rozan el espionaje. Los flujos de dinero desde Rusia a Italia han sido gigantescos, según documentan algunas investigaciones periodísticas. Buena parte del dinero y las acciones en diversas sociedades están a salvo en paraísos fiscales . En Italia, un país tradicionalmente con buenas relaciones con Rusia (el exprimer ministro, Silvio Berlusconi, y el líder de la Liga, Matteo Salvini, han mostrado siempre su admiración por Putin), los oligarcas rusos lograron establecer óptimas relaciones a todos los niveles, recibiendo a veces incluso reconocimientos de las instituciones. Por ejemplo, el magnate del gas ruso-uzbeko Alisher, uno de los hombres más ricos de Rusia, con un patrimonio de unos 20.000 millones de euros , recibió una honorificencia de la República italiana, por su actividad de mecenazgo en el país transalpino, y es ciudadano honorario del municipio sardo de Arzachena. De todas formas, después de la medida de la Unión Europea de secuestrar las propiedades de los oligarcas rusos, en Italia la Guardia de Finanzas, policía financiera, les ha incautado bienes, sobre todo en Toscana y Cerdeña, por valor de más de mil millones de euros. Por ejemplo, en la Costa Esmeralda, en Arzachena, la Guardia de Finanzas secuestró a primeros de marzo una propiedad inmobiliaria de 17 millones al magnate del gas ruso-uzbeko Alisher Usmanov. Por su condición de brazo derecho de Putin durante mucho tiempo, pocos en Moscú conocen como Anatoly Chubais la corrupción y los tejemanejes en el Kremlin , que han convertido al presidente ruso en uno de los hombres más ricos del mundo. Chubais, conocido como el «zar de las privatizaciones», fue viceprimer ministro durante la presidencia de Boris Yeltsin. No es de extrañar que, tras su huida de Moscú rompiendo todo vínculo con Putin a causa de la guerra de Ucrania, se haya planteado la hipótesis de un posible envenenamiento. Artífice de las privatizaciones En Occidente, a partir de 1991, desde los primeros años posteriores al colapso de la Unión Soviética, Anatoly Borisovich Chubais fue llamado «zar de las privatizaciones» , porque se convirtió en el principal artífice del polémico programa por el cual la Rusia poscomunista de Boris Yeltsin, sucesor de Mijaíl Gorbachov en el Kremlin, vendió su inmensa riqueza estatal, comenzando por el petróleo y el gas, a un grupo de empresarios privados. De ese plan nacieron los llamados oligarcas, un grupo de empresarios sin escrúpulos que, con la venia del Kremlin y la corrupción que rodeaba a Putin, se hicieron con inmensas fortunas. El valor real de las privatizaciones era de decenas de miles de millones de euros, pero solo se pagaron unos cientos de millones obtenidos además con préstamos de los bancos rusos que acababan de ser privatizados.. «El caos político como endemia tortura a Italia desde su origen». La caída del Gobierno Draghi vuelve a plantear en Italia su problema de inestabilidad, que se ha convertido en sistémico en la última década, periodo en el que se han sucedido ocho ejecutivos (Berlusconi, Monti, Letta, Renzi, Gentiloni, Conte I, Conte II y Draghi). Cuatro de estos primeros ministros ni siquiera habían sido elegidos en las urnas (Monti, Renzi, Conte y Draghi). El problema es que la inestabilidad política no solo afecta al ámbito institucional, sino también a la economía, porque, entre otras cosas, retrae las inversiones y dificulta hacer proyectos a largo plazo. Italia se ha visto así durante las dos últimas décadas prácticamente sin crecimiento económico. Además, al tratarse de la tercera economía de la eurozona, su inestabilidad tiene repercusiones en Europa y preocupa en Bruselas. MÁS INFORMACIÓN La UE pide a Draghi que siga como garante de la estabilidad de Italia Draghi, el hombre que salvó al euro y no pudo salvarse a sí mismo El perjuicio de la inestabilidad lo pagan directamente los ciudadanos. Sin ir más lejos, la caída del Gobierno Draghi ya tiene un coste. El Ejecutivo tenía preparado un decreto de ayudas a familias y empresas, para que entrara en vigor a primeros de agosto, por un valor de entre 23 y 25 mil millones de euros. Pero ahora corre el riesgo de reducirse muy sustancialmente para financiar medidas por poco más de 3.000 millones, porque Draghi solo permanece como primer ministro para gestionar asuntos corrientes de actualidad y emergencias. La inestabilidad en Italia viene de muy lejos . Desde la unidad de Italia (17 de marzo de 1861), en poco más de siglo y medio se han sucedido 132 gobiernos, incluyendo el de Mario Draghi. Cada Ejecutivo dura como media menos de 15 meses. La única fase de estabilidad ocurrió durante el fascismo, pero los italianos tuvieron que soportar una dictadura con las leyes raciales aprobadas en 1938. Benito Mussolini permaneció en el cargo durante casi 21 años. Sin contar esa experiencia, la duración media de los gobiernos se reduciría a menos de 13 meses, poco más de un año. Después de la Segunda Guerra Mundial, con la llegada de la República en 1946, hasta hoy ha habido 67 gobiernos en 76 años ; es decir, cada Ejecutivo ha durado, de media, 1 año y un mes. Los únicos ejemplos de primeros ministros relativamente estables fueron Alcide De Gasperi, entre 1946 y 1953; el socialista Bettino Craxi (1983-1987), y Silvio Berlusconi (2001-2006). Solo De Gasperi y Berlusconi acabaron la legislatura. Falta de credibilidad En los últimos 30 años se ha mantenido la dinámica de la inestabilidad . Ha habido 12 primeros ministros diferentes en 17 gobiernos. En este periodo, Italia ha tenido cuatro gobiernos técnicos, incluyendo el de Draghi, una práctica que ha hecho perder credibilidad a la política. La diferencia con otros países europeos es abismal. En los últimos cuarenta años, Alemania ha tenido tres cancilleres (aparte del inicio de Olaf Scholz): Helmut Kohl (1982-1998), Gerhard Schröder (1998-2005) y Angela Merkel (2005-2021), mientras en tres décadas el Reino Unido tuvo seis primeros ministros y Francia cinco jefes de Estado. Esto ha conllevado la falta de acuerdos políticos para realizar reformas (justicia, burocracia de la administración pública, competencia, pensiones, fiscalidad, entre otras), lo que ha tenido un devastador impacto en la economía italiana. El profesor de Economía Carlo Cotarelli, editorialista en diversos medios, destaca que en los años previos al Covid Italia creció -al neto de la inflación- un 4%, una media del 0,25 al año, mientras la renta per cápita descendió un 2%. Especialmente llamativa es la pérdida del poder adquisitivo de los italianos en comparación con buena parte del resto de la eurozona: en 1999, la renta per cápita de un alemán era solo un 6% más alta que la de un italiano. Veinte años después, es más de un 25%. Después de la Segunda Guerra Mundial, con la llegada de la República italiana en 1946, hasta hoy ha habido 67 gobiernos en 76 años Desde hace muchos años, los políticos saben que es necesaria una reforma constitucional. Pero por cálculos interesados de parte, ya que cada partido pretende imponer sus criterios, ninguna legislatura ha logrado una reforma que revisara la arquitectura del Estado con una tendencia más moderna y estable. Para acompañarla sería necesaria también una ley electoral eficaz y estable, que evitara la gran fragmentación parlamentaria. Pero también aquí cada partido mira por sus intereses y solo apoyan la ley electoral que más les puede favorecer en las urnas. Por ello, desde 1994 los italianos han votado con tres sistemas diferentes: la ley denominada Mattarellum (1994, 1996 y 2001), Porcellum (2006, 2008 y 2013) y Rosatellum (2018). Las leyes electorales y los reglamentos de Montecitorio y Palazzo Madama, sedes de las Cámaras, han permitido que se diera el muy frecuente transfuguismo o cambio de chaqueta. En la actual legislatura, con 945 parlamentarios (630 diputados y 315 senadores), se ha superado el muro de 400 cambios de chaqueta. En total, hasta junio hubo 415 cambios de grupo, según datos de Openpolis. Muchos han sido los casos llamativos, en algunos con el líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi . Se ha dicho que ‘Il Cavaliere’ se deshizo de gobiernos como de novias. Así, cuando en 2006 Romano Prodi ganó las elecciones frente a Berlusconi por escaso margen de votos , éste asimiló muy mal la derrota y, para hacer caer el Ejecutivo, pagó tres millones de euros al entonces senador napolitano Sergio De Gregorio. Un tribunal de Nápoles condenó a Berlusconi por corrupción y financiación ilegal. El líder de Forza Italia calificó la sentencia como «política». El caso llegó en 2015 al Tribunal Supremo, que consideró el delito como «corrupción indebida», pero había prescrito. El exsenador De Gregorio, acusado por corrupción, negoció una sentencia de veinte meses. Quiebra del sistema político «Un político piensa en las próximas elecciones; un estadista, en las próximas generaciones. Un político busca el éxito de su partido; un hombre de Estado, el de su país». Este fue el lema y el principio que inspiró a Alcide De Gasperi, primer ministro italiano desde 1945 hasta 1953, fundador de la Democracia Cristiana, padre de la República italiana y también uno de los padres fundadores de la Unión Europea, junto con Schuman, Monnet, Adenauer, Spinelli y Spaak. Las decisiones con visión de futuro para las nuevas generaciones hace décadas que no se siguen en Italia, salvo casos excepcionales. En Roma, por ejemplo, en 40 años no se ha hecho ninguna infraestructura importante; la única obra llamativa es el Auditorio Parque de la Música de Renzo Piano. Salvo excepciones, los diferentes primeros ministros se han ocupado de gobernar el corto plazo, y sin planificar reformas estructurales, para evitar el coste político que algunas pueden llevar, como por ejemplo una reforma de pensiones. Hoy el problema en Italia es la falta de una clase política preparada y madura La respetada periodista Lucia Annunziata, exdirectora general de la RAI, lo explica así: «Cuando llegó Draghi el 13 de febrero de 2021, estábamos ya en total quiebra de todo el sistema político. Una quiebra que llegó hasta el Quirinal (sede de la presidencia de la República): Mattarella tuvo que ser reelegido (en enero 2021), exactamente como antes ocurrió con Giorgio Napolitano (en ambos casos los partidos fueron incapaces de ponerse de acuerdo para elegir un nuevo presidente), lo que marcó una profunda transformación del papel del presidente de la República (tanto Napolitano como Mattarella han tenido que jugar el papel de árbitro, con mayores poderes que los anteriores presidentes). Siempre con miras a encontrar baluartes contra la ruptura del sistema de partidos y del Parlamento. A este objetivo sirvió también Draghi, elegido porque no era un ‘político’». Se explica así que este sistema en quiebra haya arrasado como una avalancha el Gobierno Draghi. Los analistas coinciden en que esta legislatura, que concluirá tras las elecciones del próximo 25 de septiembre, ha sido la peor de la historia de la República. Poco a poco se fueron perdiendo en el Parlamento un tipo de políticos con experiencia de gestión, con muchas lecturas y sentido de la historia. Política adolescente Hoy el problema en Italia es la falta de una clase política preparada y madura. Sobre ello ha escrito Massimo Recalcati, respetado psicoanalista, director del Instituto de Investigación en Psicoanálisis Aplicado, destacando que en la política italiana el papel de la adolescencia incurable ha sido interpretado por el M5S : «Este movimiento heredó las características personales y antropológicas de su fundador (el cómico Beppe Grillo): el desprecio por las instituciones, la práctica constante de insultar y ridiculizar a los opositores, la denigración total del sistema de partidos, el chiste como relato, una concepción purista y fundamentalista de la propia identidad, el rechazo a la política como arte de mediación, la prédica populista de consignas retóricas para enfrentar problemas complejos, la ausencia de identidad y memoria cultural…». Un ejemplo de esa retórica populista lo dieron los ministros del M5E en el Gobierno de Giuseppe Conte, que llegaron a gritar desde un balcón Palacio «hemos abolido la pobreza» al introducir la llamada renta de ciudadanos , un subsidio para ayudar a desempleados, necesario en tiempo de crisis, pero sin controles: muchos prefieren trabajar sin contrato percibiendo un dinero negro y cobrando al mismo tiempo la renta de ciudadanía. La imaginación italiana es única e inimitable. Hasta ahora nadie asumió la responsabilidad de la caída de Draghi. El expresidente del Banco Central Europeo ha dicho que Italia es un gran país libre y democrático y con grandes valores. Por eso merece una campaña seria y responsable, como pidió el presidente de la República, Sergio Mattarella, pensando no solo en Italia sino también en los valores europeos.. «El exjefe de la inteligencia británica da el nombre del sucesor de Putin si su salud falla». El exjefe del servicio de inteligencia exterior del Reino Unido cree que el presidente ruso, Vladimir Putin, sería sucedido por Nikolai Patrushev , el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, si su salud falla. El exlíder del MI6, Sir Richard Dearlove, hizo la predicción sobre el reemplazo potencial del líder ruso durante un episodio del podcast ‘One Decision’ que se lanzó el jueves pasado. Los comentarios de Dearlove se producen en medio de la especulación mundial sobre la salud de Putin. «Iría tan lejos como para decir casi con certeza que sería Patrushev en este momento», afirmó Dearlove. «Si esa figura sobrevivirá políticamente a largo plazo, es otra cuestión completamente diferente». Noticias Relacionadas estandar Si Mercenarios ligados a Rusia intentan desestabilizar Italia con miles de inmigrantes desde Libia Ángel Gómez Fuentes estandar No Putin podría estar reservando su fuerza aérea para ataques contra países de la OTAN S. M. Putin, de 69 años, se ha enfrentado a una avalancha de rumores sobre posibles problemas de salud o algún tipo de dolencia. Rusia ha desestimado estos rumores, pero las negaciones no han detenido las discusiones sobre quién podría reemplazar a Putin si ya no puede servir como presidente. Patrushev es un aliado cercano de Putin que ha intentado justificar la invasión rusa de Ucrania y sus objetivos en el país devastado por la guerra, informó ‘The Washington Post’. Al igual que Putin, Patrushev sirvió en el KGB, la principal agencia de seguridad de la Unión Soviética. El Consejo de Seguridad de Rusia, del que es secretario, es un «departamento separado de la Oficina Ejecutiva Presidencial», según la web del Kremlin. Al predecir que Patrushev podría ser el sucesor de Putin si su salud falla, Dearlove estaba de acuerdo con Louise Shelley, profesora de la Universidad George Mason en Virginia y directora del Centro de Terrorismo, Crimen Transnacional y Corrupción de la escuela que ella fundó. Shelley dijo en el podcast que cree que si Putin enfermara, sería un miembro de los ‘siloviki’ el que tomaría su lugar . Shelley describió a los ‘siloviki’, o fuerzas de seguridad, como «las estructuras de poder de Rusia». «Alguien como Patrushev, alguien que está en el círculo íntimo de Putin en este momento», probablemente le sucedería, dijo Shelley. En abril de 2021, Putin firmó una ley que restablecía a cero los mandatos que había cumplido y esto podría permitirle buscar dos más adicionales. Si elige hacerlo y tiene éxito, los 12 años adicionales lo convertirían en presidente de Rusia hasta 2036.. «Sri Lanka: la tormenta perfecta de una bancarrota nacional». Podría ser un paraíso, pero se ha vuelto un infierno. Con su mezcla de budismo, hinduismo, islam y cristianismo, su riqueza cultural, sus junglas tropicales, playas paradisíacas e idílicos campos de té, Sri Lanka es uno de los países más bonitos del sur de Asia. Podría ser el destino turístico de moda por sus precios asequibles y tesoros por explorar, entre ellos ocho lugares Patrimonio de la Humanidad. Pero una tormenta perfecta arrecia sobre esta isla enclavada al sur de la India, donde viven 21 millones de personas en una superficie equivalente al doble de Cataluña. Desde marzo, el país está prácticamente paralizado por una gravísima crisis económica que lo ha sumido en la suspensión de pagos y desatado las protestas más masivas desde su independencia de los británicos en 1948. A principios de julio, los manifestantes tomaron el palacio presidencial y quemaron la residencia del primer ministro. La revolución fue retransmitida a golpe de ‘selfi’ en las redes sociales, donde los manifestantes chapoteaban en la piscina de la mansión presidencial o posaban en su gimnasio y lujosos salones. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 3920 Código APP Tan esperpénticas imágenes confirmaban lo que ya se sabía: que el presidente, Gotabaya Rajapaksa, vivía a todo tren mientras Sri Lanka, en la bancarrota y con la inflación disparada al 40 %, no tenía divisas para comprar al extranjero gasolina ni medicinas ni alimentos . Huyendo en un avión militar a las Maldivas, y luego a Singapur, Rajapaksa dimitía y el Parlamento nombraba sucesor a su primer ministro, Ranil Wickremesinghe, quien declaraba el estado de emergencia y ordenaba a la Policía desalojar el campamento de los manifestantes para restaurar el orden. En esta especie de revolución ‘lampedusiana’, donde todo ha cambiado para seguir igual , la Policía ha arrestado a dos líderes de la revuelta, Kusal Sandaruwan y Weranga Pushpika, y Wickremesinghe ha relevado al presidente Rajapaksa, quien antes era su rival electoral y cuya familia ha dominado la política cingalesa las dos últimas décadas. En caso de que consiga frenar la revolución, al veterano Wickremesinghe, de 73 años, le corresponderá estabilizar el país y negociar con el FMI un nuevo plan de rescate: ¡el decimoséptimo ya! Como origen de todos sus males, Sri Lanka se ha acostumbrado a vivir de los préstamos del extranjero, que en 2019 suponían el 42,6% de su PIB. Disparada desde 2010, esta deuda exterior superó el año pasado al PIB , dejando al país sin divisas para abastecerse de lo que necesita del extranjero, como combustible, comida o medicamentos. Un grupo de revolucionarios toma la residencia presidencial y se baña en la piscina AFP Pero, cuando se hunde algo tan grande como la economía de un Estado, no hay un solo motivo, sino una cadena de razones motivada por erróneas decisiones políticas , una corrupción y un nepotismo rampantes y, por desgracia para los ceilandeses, bastante mala suerte. En 2009, el Gobierno de Mahindra Rajapaksa, hermano del depuesto presidente Gotabaya, derrotó a los Tigres Tamiles y acabó con una larga guerra civil que llevaba desangrando al país desde 1983 y se había cobrado entre 70.000 y 80.000 vidas. Tras la paz, parecía abrirse una etapa de prosperidad por la llegada del turismo y las autoridades empezaban a pedir créditos internacionales para mejorar sus infraestructuras y servicios. Pero buena parte de este dinero se quedó en los bolsillos de los intermediarios y comisionistas, entre los que figuraban parientes del clan Rajapaksa y otras familias prominentes de la política nacional. A Basil Rajapaksa, hermano de los presidentes, le apodaron el «Sr. 10%» por sus mordidas en los contratos gubernamentales. Golpe de mala suerte A pesar de los millones perdidos, la economía crecía mientras seguían llegando los turistas. Pero el primer golpe de mala suerte vino en 2019 con los atentados suicidas islamistas del Domingo de Resurrección contra iglesias católicas y hoteles de lujo, que dejaron 269 muertos y espantaron a los extranjeros. Al año siguiente estalló la pandemia del coronavirus y el mundo se paró. Cuando los vuelos internacionales empezaron a reactivarse, y Sri Lanka se preparaba para el regreso de los turistas, se ha desatado su peor crisis política y económica por la falta de divisas. A todo ello se suma la escasez de alimentos por la invasión rusa de Ucrania. En medio de las protestas, los apagones, el desabastecimiento y la inflación por las nubes, pocos turistas se atreven a ir a un país cuyo Gobierno está asfixiado por su astronómico déficit. Aunque se ha hablado mucho de la ‘trampa de deuda’ china por la construcción del puerto de aguas profundas de Hambantota, el 47% de los préstamos contraídos por Sri Lanka es con fondos de inversión occidentales que cobran intereses muy altos como Blackrock, Ashmore Group, Allianz, UBS, HSBC, JP Morgan Chase y Prudential. Frente al 10% de la deuda exterior ceilandesa en manos de China, el Banco Asiático de Desarrollo tiene un 13%, Japón otro 10 y el Banco Mundial un 9. India, que vio como una amenaza la presencia china en el puerto de Hambantota, solo posee el 2% de la deuda de Sri Lanka, pero este año ha aumentado sus créditos para ayudar al país y no perder su influencia. Dependiente del turismo «Esta crisis ya se veía venir desde hace dos años por las desastrosas políticas económicas del Gobierno, que ha pedido préstamos a intereses muy altos y pretendía cambiar su relación con la India por China. Pero Sri Lanka es muy dependiente del turismo, especialmente del procedente de la India, y se vino abajo por el Covid«, valora para ABC el analista político Guruswamy Mohan. Entre esa nefasta gestión económica cita el recorte de impuestos a las grandes empresas, que mermó las arcas estatales, y el cambio de la noche a la mañana a la agricultura ecológica. Con la prohibición de fertilizantes químicos en mayo del año pasado, un tercio de la tierra agrícola se quedó sin cultivar. Como consecuencia, cayó un 20% la producción de arroz, del que Sri Lanka era autosuficiente pero ahora se veía obligada a importar hasta 442 millones de euros. Su principal exportación, el té, también se desplomaba con unas pérdidas de 417 millones de euros, según recoge la televisión india News 18. Miguel Ángel Muñoz y Mónica López, que han pasado su luna de miel en Sri Lanka, a pesar del estallido de la revolución ABC «Lo que más impresiona son las largas colas de vehículos para repostar en las gasolineras», cuenta Miguel Ángel Muñoz, un maquinista de Renfe que acaba de regresar de Sri Lanka, donde ha pasado su luna de miel con su esposa, Mónica López, profesora de Primaria en Madrid. A sus 35 años, siguieron con sus planes pese al estallido de la revolución y, afortunadamente, no han sufrido ningún percance. «Aunque fuimos preocupados, los pocos turistas españoles e italianos que estábamos allí teníamos preferencia en las gasolineras y hasta hemos viajado por el país en un tren diésel que seguía funcionando. Lo único es que, fuera de Colombo y Kandy, donde teníamos bufé en el hotel, la comida era siempre la misma en todos los sitios: pollo o pescado a la parrilla y pasta», relata Muñoz. Aunque ha visto alguna manifestación, deja claro que «la sensación es de seguridad para el turista». Pero los problemas seguirán , como advierte el politólogo Guruswamy Mohan, porque «la revolución es contra el sistema, no contra un partido, ya que el nuevo presidente fue primer ministro en el último Gobierno y el anterior. Además, el presidente Rajapaksa volverá porque su familia controla la política nacional». A su juicio, «Sri Lanka era en los años 70 un modelo de desarrollo para la India por su alta educación, pero se vino abajo por la guerra civil». Su decadencia ha continuado con esta tormenta perfecta que ha causado una nueva bancarrota nacional.. http://www.databot-app.com
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