News – Noticias «La Yihad Islámica confirma la muerte de su segundo comandante al sur de la Franja de Gaza». La Yihad Islámica ha confirmado este domingo la muerte del líder de la organización en el sur de la Franja de Gaza, Khaled Mansour, en un ataque aéreo israelí en la noche del sábado. Mansour ostentaba, en el sur de Gaza, el mismo cargo que Tayseer Jabari, el comandante del grupo terrorista en el norte de Gaza, que murió en un ataque aéreo israelí el viernes, según indicó el periódico ‘Times of Israel’. La organización, en una declaración conjunta con su brazo militar Al Quds, ha lamentado el fallecimiento de Mansour, según ha recogido el periódico palestino ‘Felesteen’. «Con todos los signos de firmeza, paciencia y fortaleza, el Movimiento de la Yihad Islámica en Palestina y su brazo militar, Saraya Al-Quds, lloran la constelación de los mártires», han afirmado. Las autoridades palestinas comunican la cifra de 32 muertos y más de 200 heridos en la Franja de Gaza, dos días después del inicio de la ‘Operación Amanecer’, conducida por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). La Yihad ha enfatizado que este hecho «encenderá la batalla para defender Jerusalén y la bendita Mezquita de Al-Aqsa, que está siendo atacada hoy por los colonos». Tensión en la Explanada de las Mezquitas Decenas de grupos de israelíes han hecho acto de presencia este domingo en la Explanada de las Mezquitas (o Monte del Templo, para los judíos) abanderados por el diputado ultranacionalista Itamar Ben Gvir en un gesto que ha forzado el incremento de la presencia policial dada la tensión reinante por el enfrentamiento entre Israel y el grupo terrorista. Fuentes del diario France Press han estimado que aproximadamente 800 judíos han llegado ya al lugar para los eventos del Tisha B’Av, el principal día de ayuno y abstinencia del judaísmo rabínico y que conmemora la destrucción de los templos de Jerusalén. Noticia Relacionada estandar No Israel traslada su pulso contra Irán a Gaza en la operación contra Yihad Islámica Mikel Ayestaran Desde el viernes, los islamistas responden al asesinato de Tayseer al Jabari ‘Abu Mahmud’con el lanzamiento de cientos de cohetes El Ministerio de Exteriores de Jordania ha lamentado la presencia del diputado y avisado de las «graves consecuencias» que comportan estas «violaciones de la estabilidad». «Es un acto absurdo e irresponsable que exacerba la tensión y empuja la situación a un ciclo continuo de violencia», añade el ministerio jordano, garante de los lugares sagrados.. «El primer ministro de Taiwán avisa a China de que jamás «se doblegará»». El primer ministro de Taiwán, Su Tseng Chang, ha avisado este domingo a China de que la isla nunca aceptará sus reclamaciones soberanistas y ha garantizado que no cederá a la presión de sus ejercicios militares, incrementados durante los últimos días en represalia por la visita al territorio de la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi, que Pekín ha considerado como una afrenta . « Nunca nos doblegaremos ante la presión. Defendemos la libertad y la democracia, y creemos que los taiwaneses desaprueban las acciones de intimidación de China con la fuerza y el ruido de sables en nuestra puerta«, ha afirmado el primer ministro. Su ha pedido al Gobierno chino que abandone las maniobras, consideradas como un simulacro de invasión . El Ejército taiwanés puso ayer a su unidades en estado de «máxima alerta» ante las incursiones chinas y desplegó buques y patrullas aéreas. En cuanto a los barcos comerciales , evitarán la zona donde se desarrollan las maniobras militares al menos hasta el próximo lunes a las diez de la mañana, según han comunicado fuentes taiwanesas.. ««Todo estaba bien hasta que vino Pelosi y lo estropeó»». La embarcación surca las aguas del Estrecho de Formosa hasta anclarse ante una línea invisible. También una de las más controvertidas que existen. A bordo, un hombre hace una videollamada con su mujer e hija, cuyos rostros expectantes aparecen en pantalla, y apunta con el teléfono hacia adelante, estirando el brazo para recortar unos centímetros a la distancia. «Mirad», exclama, «¡Taiwán!». A proa aparece la costa de Dandan, la primera de las islas Kinmen , el territorio bajo control taiwanés más próximo al continente: diez kilómetros escasos en los que se interpone un brazo de mar. Durante las últimas décadas, las diferencias entre China y Taiwán han encontrado aquí una expresión militar. Así ocurre de nuevo ahora, cuando el régimen realiza maniobras sin precedentes en respuesta a la visita oficial de Nancy Pelosi , que ha sacudido un conflicto en equilibrio precario y de resolución pendiente. China trató de impedir el viaje recurriendo a advertencias disuasorias de intensidad progresiva. De «medidas serias y resolutivas» a «desastrosas consecuencias para la prosperidad y el orden mundial». «Quien juega con fuego acabará quemándose», llegó a amenazar Xi Jinping durante una conversación telefónica con Joe Biden. Resultó inútil. Pelosi aterrizó en Taiwán, donde reiteró el compromiso de Estados Unidos de defender la isla y su democracia. «No os abandonaremos», proclamó ante la presidenta Tsai Ing-wen. «Creemos que estos ejercicios militares son una medida muy necesaria, una obligación, y apoyamos completamente al Gobierno» «Nosotros los chinos creemos que América está liderando a Occidente para provocarnos, estamos muy enfadados con Pelosi», afirma un hombre que insiste en identificarse como «un ciudadano chino normal». La voz que sale de su boca conjuga la primera persona del plural. «Creemos que estos ejercicios militares son una medida muy necesaria, una obligación, y apoyamos completamente al Gobierno». Con la mirada fija en el islote, tan cerca y a la vez tan lejos, encuentra una lectura positiva a lo sucedido. «La visita de Pelosi acelerará la reunificación, sin duda», asegura. «Taiwán ha sido parte del territorio de China desde tiempos ancestrales. Muchos de los que viven allí, de hecho, son de aquí». Muchos comercios con productos de Taiwán que han tenido que cerrar por las restricciones J. santirso Una o más Chinas La guerra civil concluyó en 1949, aunque en cierto modo todavía no ha terminado. Los victoriosos comunistas de Mao Zedong fundaron la nueva República Popular China, con capital en Pekín. Los derrotados nacionalistas de Chiang Kai-shek escaparon del continente a la isla donde trasladaron la República de China, con nueva capital en Taipei. Estos últimos siguieron representando a China en foros internacionales hasta que, en la década de los setenta, EE.UU. estableció relaciones diplomáticas con el régimen para arrinconar a la Unión Soviética. La integración del gigante asiático en la comunidad global contribuyó a acabar con la Guerra Fría al tiempo que sentaba las bases de su reedición. Desde entonces, China considera a Taiwán una provincia rebelde a la que nunca ha renunciado a someter por la fuerza, el colofón de un relato político que conduce de la humillación a manos de potencias extranjeras a la inminente primacía mundial. La contienda se antoja irremediable. También predecible. Para tomar la isla no habría más remedio que iniciar un asalto anfibio, el mayor de la historia, sustentado por un bloqueo como el que las tropas del Ejército Popular de Liberación ensayan estos días. Noticia Relacionada estandar No China veta a Pelosi y suspende los contactos a nivel militar, judicial y climático con EE.UU. Jaime Santirso El Gobierno del gigante asiático se escuda en aplicar la ley como respuesta a las acciones «provocativas», así como a las interferencias de Pelosi Taiwán ha optimizado sus defensas de acuerdo a semejante escenario. Dandan saluda al continente tras una línea militarizada, cuyo muro exterior llama a «Una China unida bajo los tres principios» del credo republicano. En un peculiar diálogo, lo que China ofrece está escrito en unos enormes carteles dispuestos enfrente, a lo largo de un banco de arena al que dan nombre: «Playa Un País Dos Sistemas» Este modelo político fue ideado por Deng Xiaoping para garantizar la salvaguarda de los derechos y libertades de Hong Kong tras la devolución de soberanía. Su colapso en los últimos años ha eliminado toda credibilidad al otro lado del Estrecho, donde cada vez son más los jóvenes taiwaneses orgullosos de constituir una nación democrática y, por ende, ajenos a cualquier vínculo. En cubierta, el señor Liu se refresca bebiendo té junto a su familia mientras canturrea canciones revolucionarias. Generoso, tiende una tacita y un cigarro al extranjero, a quien convida a tomar asiento. Ante la pregunta de si lo que ve, las islas Kinmen, volverán a ser parte de China, duda. «No lo tengo claro…». Su esposa le interrumpe antes de que pueda continuar. «Eso son asuntos de Estado, nosotros solamente somos ciudadanos de a pie. Cuéntanos, ¿tú de dónde eres?». Un joven se aproxima atraído por la escena, pero al ser cuestionado por su opinión al respecto da un paso atrás. «¿Mi opinión? No sé, no sé… ¿Qué opinas tú?», resuelve. El periodista hace caso omiso a la escapatoria e insiste. «No debería… Igual digo algo que… Prefiero…». Su discurso se vuelve incomprensible, sus labios tiemblan. Acaba por recurrir a un inglés rudimentario. «Yo… miedo». Mercado tradicional en Xiamen J. santirso Una paz singular La nave leva el ancla y regresa a puerto. Dada su proximidad, la ciudad china de Xiamen mantiene evidentes lazos culturales y comerciales con Taiwán. En el centro, la callejuela Renhe acoge tenderetes especializados en productos de la isla. Su actividad ha quedado imposibilitada por la pandemia y luce ahora desierta, la mayoría de persianas bajadas. «Mucha gente aquí hacía negocios con Taiwán», explica un residente de la zona. «¿Las maniobras militares? Mira, eso es complicado», contesta encogiendo los hombros. «Todos escuchamos a nuestro país. Lo que sea que nuestro país diga, lo hacemos». En la manzana siguiente, el bullicio atraviesa un mercado chino tradicional. Entre productos de todo tipo se levanta la iglesia de Zhusu , una de las más antiguas de China. «La construyeron los americanos hace casi 200 años», señala orgulloso el celador. «No me gusta Pelosi, es como si estuviera animando a un niño a abandonar a sus padres». Estira el símil para defender las maniobras como «algo bueno». «Cuando un niño hace algo malo, sus padres deben disciplinarle. Solo para asustarle, no pueden pegarle de verdad, porque eso les partiría el corazón» «No me gusta Pelosi, es como si estuviera animando a un niño a abandonar a sus padres» En la fachada del templo cuelgan dos pancartas. Una reza «Jesús te ama»; otra, que podría ser interpretada como una proclama política, «Os deseamos paz». A ojos del vigilante, no hay contradicción alguna. «La respuesta a la visita de Pelosi hace que la gente valore más la paz. Todo estaba bien hasta que ella vino y lo estropeó todo. ¿Quién engaña a un niño para hacer cosas mal? ¡Alguien deshonesto!». Al despedirse, por fin se presenta como el señor Xi, aunque desmiente entre risas cualquier parentesco. «Bueno, en realidad sí: él es Papá Xi», tercia, empleando uno de los apelativos más populares para referirse al líder. «Es un buen hombre, mira en qué bonito lugar estamos, próspero y estable». Xi, el de Xiamen, se despide ante la puerta de la iglesia donde, como en el resto de China, las pancartas a veces son engañosas, y las cosas más importantes resultan invisibles como una línea en el agua.. «Guerra Ucrania – Rusia, última hora en directo | Turquía confirma la salida desde Ucrania de cuatro nuevos barcos cargados de grano». La invasión rusa de Ucrania cumple 165 días. Mientras continúan los bombardeos en el norte de Donetsk, Turquía ha confirmado la salida desde Ucrania de cuatro nuevos barcos cargados de grano y derivados. Los cargueros han partido desde los puertos de Odesa y Chornomorsk, gracias al acuerdo alcanzado entre Rusia y Ucrania bajo el amparo de Ankara y Naciones Unidas. En cuanto a la evolución del conflicto, ayer, la Inteligencia británica anunció que la guerra estaría entrando en una nueva fase , con el desplazamiento de las tropas rusas al sur para hacer frente a una contraofensiva ucraniana. Además, la responsable de Amnistía Internacional ha dimitido por el informe en el que acusaba al ejército de Zelenski de poner en peligro la vida de civiles y expertos ucranianos alertaron del riesgo de fuga en la central de Zaporiyia debido al impacto de artillería rusa. COMPONENTE Directo Opta/Scribblelive 2995057 Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 2400 Código APP. » «. La guerra, como la política, incluso la paz, necesitan de un relato. Ganar el relato no significa ganar la misma, pero sí tener la ‘auctoritas’ del monopolio de una gran parte de la verdad objetiva y con ella, la consideración moral. Ahora bien, no siempre quien posee el relato actúa con esa imparcialidad, ecuanimidad ni tampoco objetividad, al contrario. Como es sabido, el relato desde la invasión rusa a Ucrania, país soberano, siempre ha sido de éste, incluso antes mismo de que las hostilidades bélicas se iniciasen. El largo camino hacia la guerra fue empedrado de muchas mentiras y propaganda para hacernos parecer al mundo occidental, pues el relato ha importado sobre todo en éste, que Ucrania y su gobierno eran prácticamente un régimen tirano, nazi (curioso que el presidente ruso se refiriese en tales términos) y que debía ser derrocado. Sin importar ni siquiera el sufrimiento, la devastación y el horror con miles de muertos. Parte de ese relato está precisamente en los muertos. En las muertes diarias, tanto de soldados como de civiles que está provocando esta destrucción sin piedad ni compasión. En algún momento se dijo por las autoridades ucranianas que cada día perecían en la guerra alrededor de 800 soldados ucranianos, calculen ustedes después de más de 150 días, lo que esto supondría, toda vez que los activos militares incluidos reservistas de escasa formación o ninguna ya no superarían los 200.000. Algún servicio de inteligencia europeo siempre ha elevado esas cifras. Rusia está vaciando y también limpiando sus reservas armamentísticas. No por ello se debilitará más, pero sí pagará un altísimo coste económico y social, además del reputacional que ya está sufriendo. No nos referimos claro está al armamento nuclear, sino a otro tipo de bombas, como las termobáricas o de racimo. El gasto militar y humano está siendo ingente para el gigante ruso. Se estima en una década como mínimo lo que tardará en volver a tener disponibles semejante arsenal militar. Ese es otra parte de un relato que nadie quiere escuchar, pero que no pasan desapercibidos ni para la OTAN ni para Washington. Pero el foco pese a que lo tenemos puesto todos en Ucrania, está también en el gigante chino y todo lo que rodea a Taiwán. China de momento no se ha movido un milímetro en su política hacia Moscú. El tablero diplomático juega contrarreloj en este escenario. Solo es cuestión de tiempo que la partida de ajedrez empiece a mover alguna ficha más que no sean ya meros peones. La tensión es alta. Ejercicios militares, declaraciones de unos y de otros, movimientos de flotas… El relato dice que con las armas suministradas a Ucrania han detenido el avance ruso. Quién sabe si es verdad. Pero sí que el paseo militas de apenas dos semanas se ha convertido en una guerra cruenta, de fango y terror, horror e impunidad, donde la bestialidad humana y la inmisericorde ceguera que envuelve toda guerra se transforma en crueldad, muerte, vesania, ignominia y devastación. Relato. siempre tiene que haber un relato, o varios según para qué. SOBRE EL AUTOR Abel Veiga Es decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Comillas.. http://www.databot-app.com
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