News – Noticias «El sueldo medio en España se sitúa en 1.751 euros pero es un 20% menor que la media de la UE». El sueldo medio de los españoles se sitúo a finales de 2021 en los 1.751 euros mensuales. Una cifra histórica, según arroja el último informe publicado este mismo martes por Adecco, pero que sin embargo es un 20,2% inferior a la remuneración media registrada en el conjunto de países de la Unión Europea, que asciende hasta los 2.194 euros al mes. Concretamente, en promedio, los más de 20 millones de trabajadores españoles obtienen rentas del trabajo 443 euros menores, es decir, 5.316 euros menos al año. A pesar de la diferencia con los vecinos del entorno comunitario -cabe recordar que precisamente el factor salarial es uno de los principales acicates de competitividad exterior de las empresas nacionales-, España se encuentra en una posición intermedia en el ranking salarial de los 27 países de la Unión Europea. Concretamente, hay 15 países europeos cuyos salarios medios son inferiores al de nuestro país, mientras que los restantes 11 tienen remuneraciones mayores que la española. Así, aunque en 2019 la brecha entre ambas remuneraciones, la media de España y de la UE, creció 2,7 puntos porcentuales (en 2018 se amplió otros 2,6 puntos porcentuales), desde entonces hasta ahora se ha reducido 0,5 puntos porcentuales. España, en el grupo medio En este sentido el ‘VII Monitor Adecco sobre Salarios: La remuneración española en el contexto europeo’, distribuye a los 27 países comunitarios en tres grupos según el nivel de su salario medio mensual. En primer lugar, se cuentan once países con un salario medio inferior a 1.100 euros por mes. Entre ellos están todos los socios comunitarios de Europa del este: Bulgaria (562 euros), Rumanía (718 euros), Hungría (798 euros), Polonia (833 euros), Croacia (863 euros), Letonia (892 euros), Eslovaquia (977 euros), Lituania (1.007 euros), Grecia (1.034 euros), Estonia (1.053 euros) y República Checa (1.078 euros). Pese a incluirse en el mismo grupo, hay diferencias apreciables entre ellos, ya que, por ejemplo, el salario promedio de República Checa prácticamente duplica el de Bulgaria. Hay otros siete países con una remuneración media de más de 1.100 euros , pero de menos de 2.500 euros , que conforman el grupo con salarios intermedios. Entre ellos se coloca España, con los ya indicados 1.751 euros. Además de nuestro país, se integran en este grupo Portugal (1.106 euros), Chipre (1.309 euros), Malta (1.329 euros), Eslovenia (1.417 euros), Italia (2.074 euros) y Francia (2.446 euros). Dentro de este grupo también se observan amplias diferencias: el salario medio de Francia duplica el de Portugal . Por último, un grupo de nueve países disfruta de remuneraciones promedio de más de 2.500 euros mensuales . Son los casos de Finlandia (2.603 euros), Suecia (2.623 euros), Austria (2.788 euros), Bélgica (2.830 euros), Holanda (2.883 euros), Irlanda (2.920 euros), Alemania (3.003 euros), Dinamarca (3.458 euros) y Luxemburgo (3.502 euros). Este grupo es más homogéneo que los dos anteriores, ya que la diferencia máxima es inferior al 35%. Los datos anteriores indican que dentro de la UE se da el caso de países cuyo salario medio supera en más de 6 veces la remuneración media de otros socios. El caso extremo es el que surge de comparar las remuneraciones medias de Luxemburgo (3.502 euros/mes) y Bulgaria (562 euros/mes), que son separadas por una brecha de 2.940 euros mensuales. En un solo mes, un trabajador medio luxemburgués cobra lo mismo que un colega búlgaro en más de 6 meses. Se acorta la brecha Sin embargo, la disparidad entre los diferentes salarios europeos se viene reduciendo todos los años, al menos, desde 2010, cuando la remuneración más elevada (que en aquel momento era de 2.900 euros y correspondía también a Luxemburgo) multiplicaba por 11 a la más baja (265 euros, de Bulgaria). En el caso español , su situación relativa es de clara ventaja en comparación con los países del este de Europa, pero resulta desfavorable respecto de los países más avanzados de la UE. La brecha salarial entre España y Alemania alcanzó en 2021 a 1.251 euros mensuales (15.012 euros anuales), lo que implica que la remuneración española resultó un 41,7% más baja que la germana. Esta diferencia significa, por ejemplo, que un asalariado medio español necesita trabajar 20 meses y medio para tener un ingreso similar al que tiene un asalariado medio alemán en un año. En cambio, la comparación es un poco más favorable respecto de Francia , aunque aun así la diferencia entre ambas remuneraciones promedio alcanza a 695 euros por mes (8.340 euros anuales). Esto significa que el salario medio español es un 28,4% inferior al francés. Pese a lo anterior, el nivel de las remuneraciones en España resulta envidiable para quince países de la UE, duplicando o más el salario medio de seis de ellos. Los casos extremos surgen de la comparación con Bulgaria y Rumanía . En el primer caso, el salario medio español es más de tres veces mayor que el búlgaro (1.751 y 562 euros/mes, respectivamente), con una diferencia mensual de 1.189 euros (14.268 euros/año). Por su parte, la remuneración promedio de España multiplica por 2,4 la de Rumania (1.751 y 718 euros/mes, respectivamente). En este último caso, la diferencia mensual es de 1.033 euros (12.396 euros/año). Noticia Relacionada estandar Si Alarma en el mercado laboral: el frenazo del empleo anticipa la destrucción de otros 150.000 trabajos en agosto Gonzalo D. Velarde El paro crecerá en cerca de 37.000 personas pero mantendrá el nivel por debajo de los 3 millones Las cifras anteriores son equivales a decir que el ingreso percibido por un trabajador medio búlgaro al cabo de un año es similar a lo que cobra un colega español en poco menos de cuatro meses. Al mismo tiempo, para cobrar lo mismo que un trabajador medio rumano en un año, un asalariado español necesita trabajar cinco meses. Sin alcanzar una magnitud tan amplia, la ventaja salarial de España es muy abultada en comparación con Portugal . En concreto, el salario medio español supera en un 58% al del país luso (1.106 euros/mes), lo que se traduce en una diferencia de 645 euros mensuales (7.740 euros/año).. «Otra incidencia en la línea de Madrid-Barcelona provoca una parada de tres horas en un tren Avlo». El tren Avlo que cubría el trayecto entre Madrid-Puerta de Atocha y Barcelona-Sants ha sufrido en la noche de este lunes una incidencia técnica que ha provocado un parón de tres horas en Perafort, Tarragona. Según ha informado Protección Civil de Cataluña en Twitter, una incidencia que afecta al sistema de electrificación de la línea de alta velocidad ha provocado la detención del tren Avlo a las 22.30 horas a la altura de la localidad de Alcover. Por este motivo, la compañía ha fletado otros dos trenes para transbordar a los viajeros hasta su destino. Código Desktop AVLO Barcelona-Madrid avariat al pk 518 a Perafort. S’ha de realitzar transbordament en paral·lel del passatge a un altre comboi. Prealerta #FERROCAT #ProteccioCivil 🚆🚅— Protecció civil (@emergenciescat) August 8, 2022 Imagen para móvil, amp y app Código móvil AVLO Barcelona-Madrid avariat al pk 518 a Perafort. S’ha de realitzar transbordament en paral·lel del passatge a un altre comboi. Prealerta #FERROCAT #ProteccioCivil 🚆🚅— Protecció civil (@emergenciescat) August 8, 2022 Código AMP AVLO Barcelona-Madrid avariat al pk 518 a Perafort. S’ha de realitzar transbordament en paral·lel del passatge a un altre comboi. Prealerta #FERROCAT #ProteccioCivil 🚆🚅— Protecció civil (@emergenciescat) August 8, 2022 Código APP AVLO Barcelona-Madrid avariat al pk 518 a Perafort. S’ha de realitzar transbordament en paral·lel del passatge a un altre comboi. Prealerta #FERROCAT #ProteccioCivil 🚆🚅— Protecció civil (@emergenciescat) August 8, 2022 El tren, que salió a las 20.00 horas con dos horas de retraso, debería haber llegado a Barcelona a las 20.40 horas, según ha informado Renfe en su web. El tren que tendría que haber llegado a las 20.40, llegó a Barcelona a las 3.00: siete horas más tarde de salir de Madrid Alrededor de las 2.15 horas, y después de varias horas varados, se ha realizado el transbordo en paralelo de los pasajeros del Avlo a otro convoy , según ha detallado Renfe en sus redes sociales. Algunos usuarios en redes sociales denuncian haber llegado a las 3.00 horas a Barcelona después de haber salido desde la capital a las 20.00 horas, casi siete horas más tarde. MÁS INFORMACIÓN noticia No Qué hacer si se retrasa o cancela mi viaje en AVE: estos son tus derechos Además, señalan haber avistado a través de la ventana de una pequeña explosión seguido de una llama, que presumiblemente habría sido un cable de alta tensión que se habría quedado colgando encima del vagón. En la noche del domingo un tren de la compañía Ouigo experimentó un episodio similar, cuando uno de sus trenes sufrió una avería técnica y dejó varados a sus pasajeros por más de tres horas.. «Las oposiciones se perfilan como la salida laboral más demandada para un futuro estable». En un contexto de incertidumbre económica y tras conocer los datos de afiliación a la Seguridad Social de julio, con una caída de 7.366 afiliados, la primera bajada para el empleo en España desde 2001 en el séptimo mes del año, las oposiciones para obtener una plaza en la Administración Pública se presentan como una de las alternativas más atractivas para los españoles. El anuncio en mayo por parte del Gobierno sobre la Oferta Pública de Empleo (OPE) para 2022, la más grande de la historia con un total de 44.787 plazas , es otro de los principales alicientes sumado a la perspectiva de encontrar estabilidad laboral para toda la vida. Para los que viven en ciudades pequeñas o pueblos, las posibilidades de encontrar un empleo en sus lugares de origen son más limitadas y en ocasiones, las oposiciones son la única opción para aquellos con formación universitaria. Es el caso de Luis Do Río, graduado en Derecho por la Universidad de su Santiago de Compostela natal, lo tiene claro. «Acabe la carrera y tenía claro que quería opositar porque me ofrecía la posibilidad de compaginar un buen empleo con vivir en mi tierra, ya que los mejores perfiles tienden a trabajar en despachos y empresas de fuera de Galicia«, señala el santiagués, que actualmente se prepara para optar a un empleo en la Administración General de la Xunta de Galicia. En la misma línea se pronuncia Pablo Pardo, graduado en psicología de 24 años, ya que opositar para poder trabajar como psicólogo para la sanidad pública le ofrece estabilidad y la posibilidad de conseguir trabajo en un hospital cercano a su casa . La otra opción, la de estudiar un máster, solo le habilitaba para trabajar en el sector privado. Además, como él mismo señala, trabajar en el sector público le permite «llevar la salud mental a la totalidad de la población, algo con lo que siempre estuve de acuerdo». Las oposiciones más demandadas de España Entre las plazas que contempla la OPE para los interesados en opositar, el responsable editorial de la academia especializada en oposiciones Flou, Adán Rey, destaca «las 7.313 plazas para oposiciones de Justicia, las 6.529 plazas Administrativos y Auxiliares, las 1.024 plazas oposiciones de Prisiones y las 3.945 plazas de oposiciones de Hacienda y Gestión». Las más demandadas son la de Auxiliares y Administrativos ya que, tal y como señala Rey, cuentan con un «procedimiento selectivo relativamente asequible, con bastante número de plazas y convocatorias regulares. Además, solo se exige disponer de un título de ESO o equivalente», afirma. Por otra parte, en el ámbito de Justicia destacan las referentes a Cuerpos Generales de Justicia y, concretamente, las de Auxilio Judicial son las más demandas y asequibles por requerir el título de ESO o equivalente. No ocurre lo mismo en el caso de las oposiciones para la Gestión Procesal y Administrativa , también demandadas pero con un requisito de Bachillerato Técnico y un procedimiento selectivo más complicado según explica Rey.. «La pensión pública subirá hasta más de 3.000 euros al mes tras el destope de cotizaciones de Escrivá». «La adecuación gradual de la base de cotización máxima deberá ser concurrente con una modificación de la pensión máxima para no alterar la naturaleza contributiva del sistema». Esta es la frase incluida en el apartado de la reforma de pensiones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia con la que el Gobierno se compromete con la Comisión Europea a aumentar la pensión máxima de jubilación de la Seguridad Social al mismo tiempo que llevará a cabo el destope de las bases máximas para los trabajadores con sueldos por encima de los 49.000 euros al año. Además, en el componente 30 del plan de reformas remitido a Bruselas se aclara que esta subida será gradual y se aplicará durante los próximos treinta años . Y se fija como límite para su aprobación el cierre de 2022. Es decir, la subida de las bases máximas comenzaría a operar a partir de 2023, y según ha confirmado el propio ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá , en varias declaraciones recientes, este junto con el de la ampliación de los años cotizados para el cálculo de la pensión serán los primeros puntos que se pongan sobre la mesa del diálogo social a la vuelta del verano. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1200 Código APP Ahora bien, el Gobierno ha especulado con que el destope se sustanciará con la incorporación de un nuevo tramo de cotización, que podría ir hasta los 60.000 euros al final del periodo transitorio de tres décadas. Aunque el Ministerio de Seguridad Social no confirma la cuantía que alcanzará la base máxima, sí que explican que «el hecho de que la evolución de las bases se acomode a una senda muy gradual y conocida de antemano permite además adaptarse a los agentes económicos adecuadamente». Ahora bien, de confirmarse la subida con la que especula el Gobierno, hasta los 60.000 euros, supondría un incremento del 20,7% en el periodo de treinta años respecto a la base máxima actual, fija en los 49.672 euros anuales en 2022 (4.139,4 euros mensuales). Impacto financiero neutro Con todo, el mismo Escrivá reconoce que si bien la medida conllevará en los primeros años de aplicación un aumento de ingresos para las arcas, también supondrá que en el largo plazo la Seguridad Social deba afrontar compromisos de prestaciones más altas por el mayor nivel de aportaciones. «Aunque a muy largo plazo es neutral, tiene la virtud de que va a generar un porcentaje significativo de ingresos transitoriamente», señalaba Escrivá recientemente en una entrevista. De hecho, el reflejo de la subida de cotizaciones en la variación de las prestaciones del sistema da cuenta del esfuerzo que se presupone afrontará la Seguridad Social una vez finalice el periodo transitorio de aplicación. Concretamente, esta subida de las bases del 20,7% conllevaría un aumento proporcional de las prestaciones. Así, la pensión máxima de jubilación crecería en 583,7 euros al mes, pasando de los 2.819,18 de la actualidad hasta los 3.402,8 euros mensuales al final del periodo -el despliegue finalizaría en 2053 de iniciarse el próximo año-. Del mismo modo, la pensión mínima de la Seguridad Social tiene visos de incrementarse en el corto plazo. La cuantía de la paga mínima del sistema la determina el salario mínimo interprofesional (SMI) , actualmente en 1.000 euros al mes. Sin embargo parece que para inicios de 2023 el Gobierno llevará a término un nuevo incremento de la mínima remuneración a la que tendrán derecho los casi dos millones de trabajadores afectados por el SMI en España. MÁS INFORMACIÓN El Gobierno carga sobre los funcionarios la mitad del coste de la subida de las cotizaciones La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz , ha confirmado que tras el verano reunirá a los agentes sociales para abordar un nuevo aumento del salario mínimo, que se podría efectuar incluso antes de que acabe el año, ante la escalada de precios que amenaza con cerrar el año en el 8% y asestar una pérdida de poder adquisitivo de más del 5% en el conjunto del año -los salarios pactados por convenio para más de 6 millones de trabajadores avanzan a un ritmo del 2,5%-.. «El Gobierno se ajusta a las crisis poscovid con 14 nuevos altos cargos y 73 asesores de confianza más». Subidas de impuestos a distintos colectivos para sufragar la factura del escudo social, apelaciones a una mayor utilización del transporte público para esquivar la factura del alza del precio de la gasolina, llamamientos explícitos a no disparar las demandas salariales , negativa a bajar el IRPF para compensar a las rentas medias y bajas por el demoledor impacto de la inflación sobre su poder de compra y, ahora, restricciones al consumo de energía para tratar de alimentar las reservas de gas ante el previsible corte del suministro de gas ruso el próximo otoño e invierno. En los últimos meses, y al compás de las distintas situaciones que se han ido presentando por el camino, desde la pandemia hasta la escalada histórica de los precios de la energía, el Gobierno ha apelado a la práctica totalidad de los ámbitos de la sociedad española para renunciar a una porción de su bienestar en aras del interés general. El activismo gubernamental ha terminado generando de forma casi espontánea un argumentario común entre buena parte de los colectivos apelados por estos llamamientos y que vendría a sostener que está bien solicitar sacrificios en momentos de crisis, pero que estos deberían ser asumidos también por el Gobierno . El asunto ha sido convertido ya en arma política por parte del Partido Popular , que lleva meses exigiendo al presidente Sánchez que reduzca el número de ministerios y de paso el coste del Gobierno para las arcas públicas. MÁS INFORMACIÓN El PP presiona a Sánchez en el Congreso para reducir el número de ministerios y el gasto en altos cargos Lo que revelan los datos, bien al contrario, es que el Gobierno no sólo no ha reducido su tamaño o su coste para el contribuyente desde que arrancara la secuencia de crisis encadenadas que se inició con la pandemia, continuó con la crisis energética y tiene hasta la fecha su último jalón en el conflicto en Ucrania que amenaza con sumir a las principales economías en una recesión cada vez más probable, sino que lo ha incrementado. Los últimos datos que acaba de hacer públicos el Ministerio de Hacienda revelan que el tamaño del Gobierno se ha incrementado de forma significativa desde la pandemia hasta ahora. En este periodo se han incorporado al Ejecutivo de Pedro Sánchez 14 nuevos altos cargos, que han ensanchado la plantilla de la cúpula ejecutiva del Gobierno hasta las 746 personas, una cifra sin precedentes en la historia reciente de España. El ensanchamiento de las costuras del ala directiva del Gobierno ha habilitado el aterrizaje de 73 nuevos asesores de confianza y ha elevado por encima de los 800 la cifra del personal de confianza al servicio del Gobierno y a sueldo de las arcas públicas. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1200 Código APP Por buscar un término de comparación, en el cénit de la era Zapatero, a principios de 2008, el número de asesores de confianza con los que contaba el Gobierno era 578 y a finales de 2017, en la recta final del Gobierno de Mariano Rajoy, había 595. Hablamos de 200 asesores menos que Sánchez. En el último Gobierno de Rajoy el número de altos cargos era de 671. La factura para el presupuesto público El Gobierno de Pedro Sánchez ha ido ganando en tamaño según se acumulaban las crisis y, además, partiendo de la base de que se trataba ya del Gobierno más nutrido en cuanto a ministerios, secretarios de estado, direcciones generales, etcétera, de la historia reciente de España. En la pandemia reforzó la estructura del Ministerio de Sanidad y con la llegada del Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia se apuntaló la estructura del área de gestión de fondos europeos del Ministerio de Hacienda, con una nueva Secretaría General y un par de direcciones generales. Los fondos europeos también exigieron una readaptación de la estructura de La Moncloa que ha derivado en más altos cargos y más personal de confianza. Los movimientos han tenido su impacto presupuestario. El Gobierno ha tenido que adaptar hasta en dos ocasiones los créditos presupuestarios iniciales destinados al pago de altos cargos y personal eventual, dentro de la cuenta de gastos de personal de la Administración del Estado, para cubrir los gastos extra ocasionados por los nuevos nombramientos realizados en los últimos meses. En 2020 el Ministerio de Hacienda tuvo que habilitar cerca de 20 millones de euros extra a las partidas destinadas a pagar las nóminas de altos cargos y personal eventual porque resultaba imposible pagar el sueldo a todos los nuevos miembros del Gobierno de coalición de 22 ministerios acordado por el PSOE y Unidas Podemos con los recursos de los presupuestos prorrogados. Al año siguiente, los primeros presupuestos diseñados de forma directa por la coalición del Gobierno incrementaron de partida la dotación presupuestaria en más de 30 millones de euros y aún así el Ejecutivo tuvo que inocular dos millones de euros extra para dar cobertura al crecimiento del gasto en asesores por encima de lo previsto en las cuentas del ejercicio. En los dos años que van desde marzo de 2020, cuando inició la pandemia, hasta el pasado mes de marzo de 2022 el coste de la estructura política del Gobierno, entendida como la nómina de altos cargos de libre designación y el personal de confianza que le presta asesoramiento, no sólo no se ha reducido -como exigía el PP- sino que se ha incrementado más de un 14%. Si se echa la vista un poco más atrás para trazar una comparativa entre el gasto por este concepto en que incurría el Gobierno de Mariano Rajoy y el que está generando el gabinete de Pedro Sánchez la diferencia es aún más ostensible (ver gráfico). En 2017, último ejercicio presupuestario completo con Gobierno del Partido Popular, el gasto conjunto por las nóminas de altos cargos y personal eventual ascendió a 108 millones de euros; los Presupuestos Generales del Estado para 2022 han previsto una partida de 149 millones para este concepto, casi un 40% más . Hasta la fecha el Gobierno siempre ha rechazado la posibilidad de recortar el número de ministerios.. http://www.databot-app.com
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