Categorías
Sin categoría

News – Noticias

News – Noticias «Pedro Zaragoza, el hombre que inventó Benidorm». El 17 de mayo de 1953, a las seis y media de la mañana (aunque algunas fuentes aventuran que sucedió a las ocho), Pedro Zaragoza Orts , alcalde de Benidorm desde 1950, arrancó con una enérgica patada de mulo su Vespa 125 de color naranja, y emprendió viaje hacia Madrid, porque había decidido pedir audiencia en el palacio de El Pardo con el Generalísimo, Francisco Franco Bahamonde. Para la ocasión, había decidido vestirse con su uniforme de jefe local de la Falange Española de las JONS , porque el chaquetón azul y la corbata negra, además de ungirlo de autoridad, representaban la mejor indumentaria para viajar en moto por los caminos de aquella España menesterosa. Según parece, en una entrevista protocolaria de unos años atrás, Franco le había dicho de pasada que, si alguna vez tenía problemas con las autoridades provinciales, se lo hiciera saber, y Pedro Zaragoza , que creía en la importancia de las palabras y los gestos, se tomó al pie de la letra aquel ofrecimiento de ayuda del dictador. Zaragoza, en un encuentro con Franco en 1967 ABC Después de conducir durante ocho horas contra el viento, llego a Madrid, aparcó la Vespa fuera de El Pardo , y llamó a la puerta del palacio como quien visita por sorpresa a una parte lejana de la familia a la que no veía desde hacía tiempo. En el trayecto sólo había hecho una parada, para restaurar el cuerpo y el espíritu con un plato de tortilla de patatas y ajos tiernos, unos zarajos con pimientos verdes a la brasa, dos tercios de Casimiro Mahou García y un carajillo de Soberano, porque los largos viajes en Vespa tienen un desgaste físico y moral sólo comparable al de las más hondas penas de amor. El piscolabis del alcalde había tenido lugar en el Mesón-Fonda Las Delicias, de Castillejo de Iniesta, en la mítica carretera Nacional III. La mayor parte de sus conocidos, cuando viajaban a Madrid, solían detenerse en los restaurantes de camioneros de Motilla del Palancar, pero Pedro Zaragoza sentía una poderosa atracción sentimental hacia aquella venta de carretera en la Manchuela conquense, cuyo fundamento secreto se explicaba por el anuncio de las bombillas Philips que había en la fachada, y que representaba una metáfora de sus iluminaciones; es decir, de sus ideas arrebatadas acerca de la ciudad de Benidorm. La importancia del biquini Las consecuencias de una de aquellas iluminaciones habían sido la razón de su viaje imprevisto para pedir el socorro de Francisco Franco. En sus sueños por convertir Benidorm en el lugar sagrado del turismo popular europeo, Zaragoza había llegado a la conclusión de que debía permitirse el uso del biquini en las playas de la ciudad, porque así les gustaba tomar el sol a las suecas que venían a España por aquellos años, en busca del bronceado torrefacto, de cualquier guiso bautizado con el nombre de paella, y del encanto carpetovetónico de los camareros nativos, hombres de pelo en pecho y bigote frondoso. No contento con la aprobación del uso del biquini, el alcalde logró sacar adelante una ordenanza municipal que castigaba con sanciones a los celtíberos que se agolpaban en las arenas de Benidorm para insultar y apedrear a las descarriadas turistas venidas del Norte. Sin embargo, el arzobispo de Valencia, Marcelino Olaechea Loizaga –un salesiano que había sido también arzobispo de Pamplona durante la Guerra Civil, y que a pesar de sus comienzos titubeantes acabó por bendecir el Régimen– no estaba para ninguna iluminación que no estuviera previamente sancionada en las páginas de los Padres de la Iglesia , por lo que después de rastrear en sus textos fundacionales dedujo que no existían prescripciones permisivas en la patrística acerca del biquini. De modo que amenazó a Pedro Zaragoza con la excomunión, un anatema que por aquellos años le hubiera supuesto la pérdida de derechos civiles y de la patria potestad de su hija primogénita. Después de pedir en vano la intercesión del Ministro de Gobernación, Blas Pérez González, y habiendo sido denunciado también ante la Guardia Civil de Alicante, el alcalde decidió jugar la carta secreta de Francisco Franco. Pedro Zaragoza Orts tenía el don innato de la simpatía sin artificios, y una verba melodiosa –a mitad de camino entre el hechicero y el tratante de camellos– con la que ablandaba los corazones empedernidos, y convencía a las inteligencias más reacias hacia sus proyectos. En su juventud había tenido varios trabajos que lo marcaron de por vida y que habían significado su universidad para el mundo. Había sido mozo maletero en la estación de Las Delicias, en Madrid, y poco después viajante de comercio por los pueblos de España. Noticia Relacionada estandar No Benidorm espanta al turismo de borrachera: «La Policía suele acudir en pocos minutos y vigila constantemente» José Luis Fernández El incidente de un hombre desnudo y atado a una señal de tráfico con papel film se ve como «una gamberrada» de las que atajan esporádicamente los agentes por el abuso de alcohol De aquellos dos empleos extrajo el conocimiento más hondo del género humano, y a la vez aprendió a hablar a todo tipo de gentes: desde el campesino analfabeto al General de la Legión, desde el obrero metalúrgico al catedrático de Anatomía. Además, había sido barrenero en las minas de fosfato de Zarza la Mayor , en la provincia de Cáceres, en cuyos abismos y oscuridades había adquirido la veneración casi animista hacia el dios Sol y la diosa Luz, principales productos manufacturados del Mediterráneo. El Generalísimo Franco no sólo recibió en audiencia a Pedro Zaragoza Orts, sino que se dejó convencer por su argumentario tan pragmático como sentimental. El turismo no sólo sería una fuente inmejorable de divisas , sino el gran propagandista en el extranjero para cantar las bondades del Régimen. Tras veinte minutos de conversación, el Caudillo levantó la mano, dijo «no se hable más» y descolgó el teléfono negro de baquelita que empleaba para las órdenes inapelables. Según contó Pedro Zaragoza en muchas ocasiones, Franco hizo dos llamadas muy breves, con las que puso firmes a sus interlocutores: a Agustín Muñoz Grandes, ministro del Ejército en aquellos años, y al arzobispo Olaechea. Cuando refería aquella anécdota años después, el alcalde de Benidorm siempre hacía hincapié en cómo se oían a través del teléfono los taconazos del Ministro y del arzobispo mientras se cuadraban ante el Caudillo en la distancia. Iluminaciones secretas Después de aquella entrevista, Pedro Zaragoza Orts regresó a su pueblo y se sacó de la chistera de prestidigitador, en 1954, con astucias de pícaro, el primer plan General de Ordenación Urbana mediante el que liberaba más de la mitad del término municipal como suelo edificable, y aumentaba el volumen construido en altura. Pedro Zaragoza, acompañado de las autoridades, contempla la maqueta del complejo Tropicana, ya terminado, durante su asistencia a la inauguración del mismo, que comprende dos hoteles, uno de 3 estrellas y otro de 4 ABC Pidió a los constructores que levantasen los primeras torres y los primeros rascacielos de la época , para albergar a la mayor cantidad posible de visitantes, porque Zaragoza entendió que el gran invento de aquellos años no sólo era la ciudad vertical que había visto en sus iluminaciones, sino el descubrimiento de la clase media como motor turístico del universo. La horizontalidad, con su desperdicio de terreno urbanizable, es para los ricos, para la clase alta: para las villas, para los grandes chalets. La verticalidad, con su concepto de ahorro espacial, con su propósito de alojar en apartamentos y habitaciones de hotel a la mayor cantidad posible de personas en el menor espacio de suelo construido, resulta un axioma ideado para la clase media, aquella clase media de los años 60, 70 y 80 del siglo XX, con cuyo trabajo podía no sólo sobrevivir, sino mandar a sus hijos a la universidad y permitirse la compra de un apartamento, pongamos por caso, en Benidorm. Esa clase media que hoy se ha empobrecido hasta casi desaparecer, hasta ser el recuerdo de lo que una vez fue muchos años atrás. Lo que vino más tarde pertenece a la historia. Fueron invenciones de Pedro Zaragoza Orts, llevadas a la realidad desde sus iluminaciones secretas. El skyline playero más famoso de Europa. El Festival de la Canción en el que Julio Iglesias cantaba ‘La vida sigue igual’, con cuya filosofía tristona sobre el transcurrir del tiempo hacía llorar a mujeres y hombres de toda especie. Aquel Festival Español de la Canción, que se celebraba en la plaza de toros y en donde Raphael, con su célebre ‘Llevan’, empezaba a asombrar al mundo con el histrionismo de sus amaneramientos inconfundibles. Desde entonces, Benidorm, que algunos denominan Beniyork , se ha convertido en el mundo en el emblema del turismo sostenible, y se estudia con la boca abierta en todas las universidades como ejemplo de urbanismo racional. Y todo ello gracias a un hombre, Pedro Zaragoza Orts, que en 1953 emprendió un viaje en su Vespa 125 para solicitar audiencia con el Generalísimo, y así poder construir la ciudad vertical que había visto en sus iluminaciones.. «José Tomás, el dios de la izquierda». No habrá paz para los que presenciaron la gran cima del verano. ¿Qué verán nuestros ojos mañana? Nadie que asistiera a la faena por naturales de José Tomás conciliaría anoche el sueño. ¿Dónde se pisa ese sitio inverosímil? ¿Cómo se explica aquella geometría desnuda del toreo? El dios al que algunos daban por muerto tenía la respuesta. ¡’Jodo’, con el muerto! Su enjuta figura y sus canas señalaban los vértices del tiempo vivido. En su rostro se adivinó pronto que no era una tarde cualquiera y hasta los que celebraban la derrota antes del paseíllo sucumbieron a la gloria de su izquierda. Alicante Plaza de toros de Alicante. Domingo, 7 de agosto de 2022. Cartel de ‘No hay billetes’. Toros de Juan Pedro Domecq (1º), Garcigrande (2º), Victoriano del Río (3º) y Domingo Hernández (4º), correctos de presencia y de juego desigual. José Tomás, de sangre de toro y oro. Estocada trasera (saludos tras petición). En el segundo, estocada trasera desprendida (dos orejas). En el tercero, estocada contraria (oreja). En el cuarto, dos pinchazos y estocada atravesada. Aviso (saludos). A hombros. Las protestas al renqueante segundo, tan largo de cuello como de altura, callaron cuando José Tomás se echó el capote a la espalda en las gaoneras más milimétricas. «O te quitas tú o te quita el toro». Tampoco se inmutarían los pies en los estatuarios de apertura tras la fenomenal lidia de Miguel Martín. Pero lo grande estaba por llegar: al natural. Cuatro zurdazos monumentales hicieron crujir los cimientos. Qué desnudez, qué manera de pasarse al enemigo por la bragueta, qué bemoles. Veintidós mil pupilas asombradas por tanta pureza. In crescendo. Una serie de ocho o diez muletazos, todos ligados y a cual más lento, tan encajado, acabó con el cuadro de la temporada. Los vuelos echados al hocico para desde allí ralentizar la embestida, más profunda en su zurda, de la tierra de las hogueras al fuego de la eternidad. «¡No te vayas nunca, eres el dios!», gritaron. Y allá que seguía el de Galapagar, con los talones no solo clavados, sino completamente hundidos. Las raíces de la izquierda más inmensa esparcían la semilla de la emoción. Bendita sea. Mientras José Tomás acariciaba al agradecido Azuzado con las yemas, Vicente Amigo, como tantos, se ponía en pie y tocaba una guitarra imaginaria. Otra bulería a una figura de época, que tragó una barbaridad. Valor para torear, valor para conducir el viaje a la cadera, valor para esperar. Esa espera capaz de quitar el aliento en la guerra y en el amor, que de ambos tiene el toreo. Al de la madre que lo parió mentaron con ‘vivas’ en el colofón genuflexo. Qué fiera torería. Y qué desprecio en el trébol. Cartel tras cartel. Un clamor blanco eran los tendidos después de la estocada, pelín desprendida. Los dos pañuelos asomaron por el palco, como merecida recompensa a su verdad. La mítica frase de Joselito en El Puerto se modificaba en sol y sombra: «Quien no ha visto torear a José Tomás en Alicante no sabe lo que es una tarde de toros». Aunque fuese con cuatro, lo que no casa con la liturgia. Ni a sus enemigos le importó tras la pieza inmortal. La izquierda de José Tomás Joserra Lozano Una chicuelina bastó para soñar en el primero. Benedetti hubiese cambiado sus cinco minutos por los cinco segundos que duró el lance a Chicuelo. Tan acompasado, tan fusionado con la taleguilla. Brindó y sobre la raya levantó un estoico prólogo al guapo toro de Juan Pedro. Ni el aire cabía en los pases. Su derecha dominó la embestida, que se afligía en cuanto la exigía un poquito más. De uno en uno corrió la mano al natural, aunque ese lado ni conocía la clase ni la largura. Aun así, ahí que siguió, pisando el sitio de siempre, con ese halo de mito que se echó en falta en Jaén. José Tomás volvía a ser José Tomás, el que nunca dejó de ser. La majestad de uno de pecho puso el broche. MÁS INFORMACIÓN noticia No Gran toreo clásico al natural de Escribano noticia Si José Fernando Molina, de poner toldos en Albacete a ganador del certamen nocturno de Las Ventas Poco claro y con dificultades el tercero, de Victoriano, con el que se desmonteró Viotti. Con inteligencia, se dobló en los inicios para abrirle los caminos a los medios. Y allí presentó sus dos manos, con aplomo de guerra fría. No merecía tanta autenticidad este Despreciado, con un peligro sordo que no todos adivinaron. José Tomás lo sabía, pero no le importó. Tanto se entregó que le propinó una voltereta de horror, terror e incluso furor, que alguno parecía esperarla… Las dagas zarandeaban al cristo vestido de sangre de toro y oro, más sangre ya que oro. La mirada asustada del tendido temía lo peor, pero el matador que saludaba con calma al miedo se incorporó y se dirigió de nuevo a la cara del rival. Por naturales y manoletinas. Sin temblarle el pulso. Aquellos chillidos de angustia se tornaron entonces en los de «¡torero, torero!», que paseó otro trofeo de ley después de volcarse en la hora final, tanto que cayó contrario el acero. «¡No te vayas nunca!» Con lances a pies juntos recibió al cuarto, donde la cosa de los ‘vivas’ se desmadró. Desde España al Caudillo y a Pedro Sánchez, con una pitada hasta La Moncloa. El toreo de José Tomás, con un boquete en el terno, ponía orden en el desorden del graderío y en la desordenada embestida del ‘domingohernández’, que se paró pronto y con el que dio otra lección, aunque ahora falló a espadas. Seguían los gritos de tres tontos muy tontos. Cada cual, a lo suyo. Y lo nuestro era otra Fiesta. El toreo es siempre mucho más excitante que la política: en política se puede morir una vez, en el toreo, muchas veces. El dios de la izquierda lo sabe bien. «¡No te vayas nunca!», clamaban en la puerta grande. El Monstruo sigue vivo. Y su leyenda, también.. «Martín Pérez : «El turista cultural es el gran turista: gasta y no molesta»». —Usted creó el gran festival internacional de música pop en España. —No es pop, es ecléctico, caben todos los géneros. Busco calidad, prestigio, lo mejor de cada palo. Tuve el privilegio de iniciarlo en la bella finca de Cap Roig, en Calella de Palafrugell. El marco también importa. A los dos años, los periódicos alemanes, belgas y franceses decían que era el mejor festival de Europa en su categoría. —Los festivales de verano suelen contratar todos a los mismos artistas, que van haciendo como la ruta. Sus festivales son distintos. —Huyo del carril central, de los artistas de último éxito y de último hit. —Son los que están de moda, son los que venden. —Hay artistas fuera de este circuito mucho más interesantes, porque llevan de moda toda una vida. Julio Iglesias, Tom Jones, Paul Anka. La primera vez que traje a Joan Baez me dijo que hacía 26 años que nadie en España la había llamado. A partir de ahí la invitaron todos. Lo mismo sucedió con Tom Jones. —¿Esto mueve turismo? —Sí, y es el turismo que nos interesa. El turista cultural es el gran turista. Gasta y no molesta. El que va a París a ver una ópera no pone un spray en la maleta para pintarrajear paredes. —Si vamos a París vamos a cenar. —Y tomamos taxis, y hacemos un par de compras. —Sus festivales. —Al traer siempre a artistas que no son del carril central, y que hacen pocos conciertos, muchos fans de todo el mundo acuden inmediatamente. Este año en el Festival de Pedralbes hemos tenido, entre otros, a Crowded House, a A-ha o a Simple Red con gran afluencia de público internacional. Noticias Relacionadas estandar No Madrid, tierra prometida de los macrofestivales —El marco importa. —Claro y, enseguida, en cuanto se pusieron a la venta las entradas de Simply Red, fans de todo el mundo las compraron, porque podían ver a sus ídolos en un recinto adecuado para escuchar música, bonito, y con un aforo máximo de 2.400 personas. No es a lo que están acostumbrados. Este turista es importante, porque toma un avión, va a un hotel y gasta. —Usted no ha copiado nunca a nadie pero cada festival que usted ha hecho se lo han copiado, o robado. —Yo empecé a hacer festivales eclécticos, mezclando géneros, y es verdad que el modelo luego se ha copiado, como los emplazamientos singulares. Algunos los he perdido y se los han quedado otros. —Hay una obsesión con usted. —Yo lo que me tengo que preocupar es el día que me dejen de copiar. Es importante, como te decía, no ir al artista de moda, y ser tú el que creas el festival de moda. En el sector, el ‘modelo Pedralbes’ es un concepto. —Alma. —Esta es la otra gran clave. Los festivales tienen que tener alma. Traer a artistas especiales y que el marco sea agradable son formas de tratar bien al cliente. Hay que mimarle. Yo siempre he tenido esta vocación. —Este año la prensa alemana, belga y francesa le ha considerado la mejor programación de festival de verano de Europa. —Este año ha sido especial, porque hemos tenido a los artistas que tuvimos que cancelar por la pandemia. Y por este efecto de acumulación, de 36 artistas, 29 eran cabezas de cartel. —Madrid arriesgó con conciertos y restaurantes y terrazas para ponerse en marcha enseguida. Barcelona y Cataluña lo cancelaron todo. —El sistema liberal de Madrid funcionó. El dinero no salió de las arcas públicas: era de los empresarios, que arriesgaron, y la gente lo disfrutó. —Cataluña. —Aquí se optó por la subvención de la silla vacía. Por cerrar o restringir y compensar al promotor por cada entrada que no podía vender. En Madrid se mantuvieron en marcha. Aquí paramos y tuvimos que volver a empezar. Es muy diferente. —¿Cómo le fue? —Tuve que adaptarme a conciertos de pequeño formato. Estoy contento porque organizamos 50 y no hubo ni un solo positivo o contacto de Covid. —No sólo tiene festivales en verano. ¿Está preocupado por cómo afecte la inflación y la invasión de Ucrania a la venta de entradas en invierno? —Nos afecta y mucho. Está todo paradísimo. Yo tengo ahora un festival en la Cerdaña que empieza mañana y muchos de mis amigos que tienen casa allí, todavía no saben qué día llegarán. Habíamos aprendido a planear pero tras el Covid España ha vuelto al ‘carpe diem’, a la improvisación total.. «Pete Davidson, el antigalán que enamora a Hollywood». El cómico y actor Pete Davidson lleva varios días en boca de todo el mundo; unos preguntándose quién es y otros musitando cómo ha dejado escapar a Kim Kardashian. Davidson es mucho más reconocido en Estados Unidos que en el resto del planeta gracias a su papel de estrella en el histórico programa ‘Saturday Night Live’, donde se ha convertido en uno de los humoristas más queridos del público. Su fama ha ido en aumento en los últimos años no tanto por sus personajes en la ficción, que los tiene excelentes, sino por sus continuos romances con grandes estrellas de Hollywood. Y eso que su imagen no encaja en la del típico galán. Este actor y guionista de Staten Island, Nueva York, nació el 16 de noviembre de 1993. Su vida es de película; de hecho, fue llevada a la pantalla por Judd Apatow en 2020 con el título de ‘El rey del barrio’. Su padre, el bombero Scott Davidson, murió ayudando a la gente a evacuar el hotel Marriott antes de que la Torre Norte del World Trade Center se derrumbara sobre él. Pete usó su dolor de huérfano como material de sus monólogos, un mecanismo de defensa para superar su trauma, según ha explicado en varias ocasiones. De hecho, en el último episodio del pódcast de Kevin Hart, los dos comediantes comentan sus difíciles infancias y cómo el trauma moldeó el resto de sus vidas y su deseo de trabajar en el mundo del espectáculo. Davidson comentó: «Les digo a mis amigos que si todo estuviera bien en mi vida, si mi infancia hubiera sido normal, probablemente sería un trabajador de la construcción en Staten Island. Sería el tipo más feliz del mundo, pero lo que me pasó me hizo amar la comedia». El actor perdió a su padre cuando apenas tenía siete años, lo que provocó que entrara y saliera de centros de salud mental desde los nueve años, la primera vez que intentó suicidarse en la piscina de su casa. La carrera de Pete Davidson comenzó en MTV, para continuar por el circuito de comedia ‘stand-up’ en los EE.UU. antes de aparecer en la comedia de televisión ‘Brooklyn Nine Nine’ (que actualmente se puede ver en Netflix). Davidson acumuló tal base de admiradores que los productores de ‘Saturday Night Live’ le ofrecieron unirse al elenco del icónico programa de televisión en septiembre de 2014, convirtiéndose en uno de los miembros más jóvenes de su historia. Apenas tenía veinte años cuando entró a formar parte de un programa del que se despidió el pasado mes de mayo para dedicarse por completo a rodar películas en Hollywood. Sus créditos cinematográficos incluyen ‘What Men Want’; ‘The Angry Birds Movie 2’ y la próxima película biográfica sobre Joey de Los Ramones, ‘Me acosté con Joey Ramone’. Con un patrimonio de 8 millones de dólares, el actor ha sido uno de los mejor pagados de la historia de ‘Saturday Night Live’, recibiendo 15.000 dólares por episodio. Historial amoroso Lejos de la pantalla, su carrera es también impresionante. Davidson se ha convertido en un mujeriego empedernido. Su historial amoroso es, a sus 28 años, poco menos que impactante. Millones de ‘fans’ le recuerdan como el prometido de la estrella del pop Ariana Grande, con quien rompió semanas antes de contraer matrimonio. La pareja comenzó a salir en mayo de 2018 y se comprometieron en junio del mismo año. Sin embargo, el compromiso se canceló en octubre de 2018. Ariana Grande escribió un par de canciones sobre Pete y su relación, tituladas ‘Pete Davidson’ y ‘Thank U, Next’, en las que aireó su relación para regocijo de fans. Después, a Davidson se le vinculó con la actriz Kate Beckinsale, 20 años mayor que él. La pareja estuvo unida entre enero de 2019 y abril de 2019. Las otras exnovias de Pete son la modelo Kaia Gerber, de 20 años, con quien estuvo entre octubre de 2019 y enero de 2020; la actriz Margaret Qaulley, solapándose con Gerber, en octubre de 2019, y la actriz de la serie ‘Bridgerton’ Phoebe Dynevor, de abril de 2021 a agosto de 2021. Poco después conoció a Kim Kardashian filmando juntos un ‘sketch’ para ‘Saturday Night Live’. La pareja realizó un boceto con el tema de Aladdin y compartieron un beso. Unos días después, Davidson y Kardashian fueron vistos caminando de la mano por Nueva York. Durante esa primera etapa, tanto Pete como Kim insistían en que eran solo amigos y que mantenían una relación informal. Sin embargo, la pareja puso fin a los rumores al confirmar que efectivamente estaban saliendo el 19 de noviembre de 2021. Un romance que lo hizo conocido mundialmente, y no solo en Nueva York. MÁS INFORMACIÓN noticia No Kim Kardashian rompe con Pete Davidson y se refugia en Kanye West Con más de 70 tatuajes en su cuerpo, Pete es una estrella en ciernes que ha dicho en alguna ocasión que le gustaría borrar todos sus tatuajes porque comenzó a hacérselos para cubrir las marcas de autolesiones que tiene en su pecho. Diagnosticado con la enfermedad de Crohn a la edad de 17 años, el actor admite que usa marihuana medicinal para combatir el dolor. En una publicación de Instagram eliminada en 2017, Davidson afirmaba estar sobrio y consumir solo marihuana. Una vida que, pese a su juventud, ha tenido muchas vueltas.. «El pasatiempo narrativo del día: Kiko Ledgard». PESTAÑA pasatiempo-verano-2022 Kiko Ledgard 4 «Al conocer la declaratoria de guerra a Bolivia [por parte de Chile], el Perú se aprestó a defender a su hermana. Como no podíamos sospechar lo que era una guerra, no tomamos en cuenta la magnitud de sus efectos, ni tampoco podíamos suponer lo que es el odio al enemigo». La abuela de Kiko Ledgard , la escritora Sara Neuhaus , describió a la vez la batalla del Alto de la Alianza o Tacna (1880) y el espíritu de cualquier guerra. Varias vivió Menéndez Pelayo quien, al tiempo que Perú se desangraba, firmó el primer volumen de sus ‘Heterodoxos’. Kiko Ledgard nacería tan sólo diecisiete días después del fin de la Primera Guerra Mundial: 1918. ¿Pensaron sus padres que el bebé no vería otra guerra en Europa? La familia de Ledgard se asemejaba entonces a la que retrató Fernán Gómez en ‘Las bicicletas son para el verano’ : se hacía imposible imaginar una contienda en 1936. Ese año su hermano Walter, nadador excepcional, acudiría a los Juegos Olímpicos de Berlín. A punto estaba de disputar la final de los 400 metros libres cuando la delegación peruana decidió retirarse. Las malas artes hicieron que tan sacrosanta competición ordenase repetir el Austria-Perú de fútbol por una supuesta invasión de hinchas peruanos. Hitler no se podía permitir otro(s) Jesse Owens . Como su hermano Walter, Kiko Ledgard fue un deportista consagrado: en 1946 ganó los pesos medios de su país. Después trabajó en una aerolínea, IBM, una agencia de publicidad. Empezó a decidir qué ser en la vida cuando Italia decidió ser república. Real lágrima real, la de Humberto II al abandonar el palacio de Quirinal en Roma. Daban -sobre- las tres de la tarde del 13 de junio de 1946. Humberto no volvería a pisar su tierra; moriría en Suiza en 1983. Su calavera de monarca evolucionó desde la de Australopithecus : la primera de estos primates homínidos la encontraron los antropólogos Louis y Mary Leakey . Era 1959: en Tanzania se moría uno de calor. El calor mutuo de las parejas se medía en ‘La pareja 6’, el primer programa que presentó Kiko Ledgard el mismo año que los antropólogos gritaron «¡Eureka!». Trabajó en la televisión peruana hasta que el dictador Alvarado le dejó: a los treinta y seis meses del golpe, Perú era irrespirable para Ledgard. Con su bagaje como presentador, Chicho Ibáñez Serrador lo quiso al frente de ‘Un, dos, tres’. Las dos etapas primigenias (1972-1974, 1976-1978) le convirtieron en uno de los personajes más queridos de España. Al concurso aportó ese aire de ligereza y hedonismo que el último franquismo quiso vender. En Estados Unidos la potente distribución y la nueva época traía la popularización del porno: ‘Garganta profunda’ (1972), con Linda Lovelace. A tanta popularidad, tanto deseo de otros de lo tuyo. ‘¿Quién mató a la suegra de Kiko Ledgard?’, tituló ABC un año después del secuestro (1973, efeméride de la inauguración de las Torres Gemelas). Exigían a su suegro, rico empresario, un rescate de 200.000 dólares. No sabían que durante toda la búsqueda a ella ya no se la podía encontrar: la asesinaron al poco de capturarla en una casa de las afueras de Madrid. El principal acusado, Amado Granell , fue absuelto. «Si no se llega a descubrir la verdad siempre ha de pesar sobre Amado Granell la desconcertante densidad de la duda», dijo el sospechoso a este diario. El crimen nunca ha sido resuelto. MÁS INFORMACIÓN noticia Si El pasatiempo narrativo del día: Leopoldo Alas ‘Clarín’ noticia Si El pasatiempo narrativo del día: Anna Freud noticia Si El pasatiempo literario del día: Santa Clara de Asís Tras ‘Un, dos, tres’, la fama de Ledgard se fue extinguiendo y parecía que su oportunidad (con sesenta años) regresaba en la peruana América Televisión en 1981. En la presentación del acuerdo quiso demostrar sus habilidades atléticas subiéndose en una barandilla. Las imágenes no demuestran si fue un desequilibrio o una persona que le rozó. El caso: cayó desde dos alturas y tuvo importantes consecuencias. El icono feliz las acarreó hasta su muerte en 1995. Quizá ese azar a principios de los ochenta marcó otro fin: el de la libertad sexual que habían popularizado los sesenta y setenta. A ese horror se le bautizará sida pero en aquel instante ‘Morbidity and Mortality Weekly Report’ lo catalogó como una neumonía extrañamente presente en drogadictos y homosexuales. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP. http://www.databot-app.com

Avatar de mariapiluca

De mariapiluca

bohemia y soñadora, el sol me persigue, la luna me embruja, todas las noches sueño algo, y los sueños están para cumplirlos, ponte tus metas día a día, y no te vengas a bajo, soy firme ante los problemas y al mal rato buena cara

Deja un comentario