News – Noticias «Trump cambia de versión y dice que había desclasificado los documentos registrados en su mansión». Con el paso de los días, el escándalo sobre el registro a la mansión de Donald Trump en Florida se enturbia. El expresidente defendió este fin de semana que los documentos que incautaron los agentes del FBI en Mar-a-Lago, su club privado y residencia,, ya habían sido desclasificados, en un nuevo cambio de su versión sobre el asunto. Los agentes se personaron el lunes pasado con una orden de registro autorizada por un juez y se llevaron una docena de cajas con materiales y documentos, después de una disputa que se ha alargado durante muchos meses entre Trump y los Archivos Nacionales. Según la legislación estadounidense, todos los documentos y materiales relacionados con el ejercicio de las funciones de presidente deben ser preservados en los Archivos Nacionales. Al parecer, Trump se llevó muchos de ellos a Mar-a-Lago y los Archivos Nacionales se los reclamado durante meses. En enero de este año, Trump devolvió quince cajas con documentos, pero los Archivos Nacionales estaban convencidos de que había más por recuperar. El caso acabó en el Departamento de Justicia ,que acabó por visitar la residencia del expresidente en Florida. Algunos de esos documentos, creían los investigadores, podían ser clasificados y de naturaleza sensible para la seguridad nacional. Fue entonces cuando empezó el baile de versiones. Los abogados de Trump aseguraron en junio a los investigadores que todos los documentos marcados como clasificados y almacenados en cajas en Mar-a-Lago habían sido devueltos. El Departamento de Justicia y el FBI sospecharon que no fue así, buscaron una autorización judicial para el registro, la consiguieron y realizaron la operación. Trump y sus aliados republicanos denunciaron el registro como un intento de «persecución política. En un comunicado, el expresidente aseguró que había «trabajado y cooperado» con las agencias gubernamentales en el caso. Buena parte de sus ataques fueron contra el fiscal general, Merrick Garland, al que acusaron de «politización» de la justicia. Los republicanos del Congreso exigieron -y lo siguen haciendo- que dé explicaciones en sede legislativa. Garland, en una decisión poco frecuente, compareció para reconocer que dio su visto bueno a la operación y que no daría detalles del caso, que está bajo investigación. Pero sí que solicitaría la publicación de la orden de registro. Cuando el juez dio el visto bueno, se comprobó cómo el FBI había encontrado en su registro documentos considerados clasificados , entre otros, algunos relacionados con armas nucleares. Pero no se dio a conocer ni su contenido concreto ni tampoco el afidávit de los investigadores para justificar ante el juez la necesidad del registro. Fue encantes cuando Trump, a través de un comunicado de su oficina a la cadena Fox, anunció que, en todo caso, cualquier documento encontrado en Mar-a-Lago no tenía la naturaleza de clasificado. «De vez en cuando todos nos tenemos que llevar trabajo a casa . Los presidentes estadounidenses no son una excepción», decía el comunicado, que aseguraba que había una «orden en vigor» por parte de Trump para que cualquier documento que saliera de su oficina y fuera a parar a su residencia ya no se considerara clasificado. El proceso de desclasificación de documentos, a pesar de los amplios poderes del presidente de EE.UU., son más complejos, en especial para aquellos de naturaleza sensible para la seguridad nacional. Y, en cualquier caso, la retención de las documentos en su residencia seguiría siendo una violación de la Ley de Documentos Presidenciales. Los demócratas se apresuraron a criticar la explicación de Trump. Adam Schiff, que preside el comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, la calificó de «absurda» aseguró que no había ninguna prueba de que Trump hubiera desclasificado esos materiales. Este domingo, Trump dio una vuelta de tuerca más al asunto y aseguró que los documentos que el FBI se llevó están protegidos por la normativa que protege las relaciones entre abogado y cliente y por el privilegio ejecutivo de los presidente. «Pido respetuosamente que eso documentos se devuelvan de forma inmediata al lugar en el que estaban», dijo en un mensaje en su red social, Truth Social.. «La muerte de Zaki, un símbolo del temor y el odio de los afganos a los talibanes». «¡Madre querida! Ruega por mí y déjalo todo en manos de Dios, esta es una gran oportunidad», estas fueron las últimas palabras que Zaki Anwari, la gran esperanza del fútbol afgano, dijo a su madre en la llamada que le hizo hace un año desde la pista del aeropuerto de Kabul . A sus 17 años, había destacado en todas las categorías inferiores de la selección nacional afgana de fútbol y estaba a punto de dar el salto a la absoluta. Jugaba de delantero centro, lucía normalmente el 10 a la espalda y le llamaban el «Messi afgano» . Quince minutos después volvió a sonar el teléfono de Zaki y esta vez respondió su hermana. Una voz desconocida al otro lado le pedía que enviara una ambulancia para llevarse sus restos. Nadie en la casa se lo podía creer. Maldito 15 de agosto . Los talibanes declaran jornada de fiesta nacional el día del primer aniversario de su regreso al poder. Hace un año el presidente Ashraf Ghani abandonaba Kabul en su avión privado y dejaba atrás una capital en manos de los islamistas y decenas de miles de personas desesperadas por escapar. Estados Unidos evacuó su Embajada y arrió su bandera después de dos décadas. No hubo ni asedio, ni combates , los talibanes entraron sin tener que disparar una sola bala. Fue un paseo triunfal que llegaba después de dos semanas en las que habían logrado controlar todas las provincias del país. Las fuerzas afganas entrenadas y financiadas por Estados Unidos y sus aliados, no opusieron apenas resistencia y los legendarios muyahidines de la Alianza del Norte, claves en la derrota de los talibanes en 2001, huyeron del país. Noticia Relacionada estandar Si Recuerdos de un GEO: «La gente moría a las puertas del aeropuerto de Kabul» Patricia Romero Revuelta Trece policías del Grupo de Operaciones Especiales nutrieron el contingente de los últimos españoles de Kabul. Dedicaron ímprobos esfuerzos a la evacuación de más de dos mil civiles. Uno de sus oficiales recuerda aquellos tensos días El aeropuerto internacional de Kabul se convirtió en el símbolo del despecho nacional y los afganos acudieron en masa en busca de un avión que les salvara del ‘emirato’. Los más afortunados pudieron subirse a las aeronaves dispuestas por los distintos países extranjeros para evacuar a quienes habían colaborado con ellos durante dos décadas y que ahora temían la represalia talibán. Fueron solo una parte, la inmensa mayoría se quedó en tierra y un año después persiste la desesperación por conseguir un pasaporte y abandonar un país en el que el vacío internacional a los talibanes ha traído la congelación de las ayudas y una crisis que deja a más del 90 por ciento de los afganos en situación de inseguridad alimentaria y millones de niños con desnutrición aguda. La pobreza heredada por los talibanes de manos de los anteriores gobiernos corruptos, es ahora miseria y los afganos viven al día, pensando en si tendrán o no unos afganis para comer. A por un avión en marcha La imagen icónica de esos caóticos momentos de la retirada internacional la captaron las mismas personas que estaban en la pista con sus teléfonos móviles. Decenas de afganos de todas las edades corrían por la pista para subirse a un C17 de transporte estadounidense en marcha. Corrían y corrían para agarrarse a cualquier parte del enorme aparato de color gris y alejarse lo máximo posible de los talibanes. Unos fueron aplastados por las ruedas . Quienes consiguieron subir, no tardaron en caer al vacío pocos minutos después. Zaki Anwari, de 17 años, era uno de ellos. Ha pasado un año desde la tragedia y Mohamed Zakir no olvida a su hermano pequeño. Recuerda que en ese momento era el único hombre en la casa y le tocó ir al aeropuerto a comprobar si era cierto o no lo que les habían dicho por teléfono. «La ciudad estaba vacía. Los taxis cobraban 1.200 afganis (13 euros) por un trayecto que cuesta 100 (un euro) y gritaban que te podían llevar a Estados Unidos y Canadá. Cuando llegué a la puerta vi que allí había todo tipo de gente, con documentación y sin ella. Era un caos de personas dispuestas a viajar, aunque les costara la vida . Había talibanes, fuerzas especiales afganas y estadounidenses y todos disparaban, sobre todo si alguien intentaba cruzar la pista, las vidas de todas aquellas personas no significaban nada para ellos», recuerda Zakir muy emocionado. Habla desde el estómago, con los ojos llorosos, pero no le cae una lágrima. En las redes sociales se hicieron virales los vídeos de los afganos esprintando junto al C17 y cayendo luego desde las alturas. «Preguntaba a todo el mundo a mi alrededor si habían visto a mi hermano, era una persona conocida. En la parte trasera de la terminal había una camioneta con varios cuerpos con disparos en cabeza y pecho, pero Zaki no estaba entre ellos. Junto al vehículo había una persona que tenía fotografías de otros muertos y me las fue enseñando hasta que le vi. Era él. Tenía el cráneo aplastado y apenas estaba reconocible, pero supe enseguida que ese pelo era suyo. Me desmayé. Todavía tengo pesadillas con esa imagen». Olvido internacional La tumba de Zaki está en un humilde cementerio del barrio Qaalai Waahed de Kabul, de donde procede la familia. Cada dos días alguien de la casa pasa por allí «porque es algo que nos reconforta, el vacío que nos ha dejado es enorme. Al principio recibimos muchas llamadas, incluso una persona próxima a FIFA nos pidió que le enviáramos nuestros documentos para ser evacuados, pero nunca más se puso en contacto con nosotros. Ahora nadie de la FIFA responde ni siquiera a nuestros mensajes», lamenta Zakir mientras echa agua sobre las dos piedras que identifican el lugar donde descansa su hermano. «Si algo simboliza la muerte de mi hermano es el odio y el temor de los afganos a vivir bajo los talibanes, esa desesperación fue el motor que causó su accidente» Mohamed Zakir Hermano de Zaki Anwari Ese olvido que siente la familia Anwari lo sienten millones de afganos, que durante dos décadas vivieron bajo la ficción levantada por Estados Unidos y sus aliados para luego darse de bruces con la realidad del ‘emirato’. Zaki representaba a toda una generación de jóvenes afganos nacidos tras la invasión de 2001, lleno de ilusiones y planes de futuro dentro y fuera de los campos de fútbol. «Si algo simboliza la muerte de mi hermano es el odio y el temor de los afganos a vivir bajo los talibanes, esa desesperación fue el motor que causó su accidente», piensa Zakir. Un odio que empujó a la joven promesa del fútbol afgano a no temer ni siquiera a un avión C17 en marcha. Zakir reza y mira al cielo con todas sus fuerzas.. «Los republicanos planean una comisión sobre la retirada de Kabul si recuperan el Capitolio». La retirada de Afganistán hace un año marcó un punto de inflexión para la presidencia de Joe Biden. El atentado de Kabul en el que murieron 13 uniformados estadounidenses, las imágenes de los helicópteros evacuando personal diplomático, el abandono de civiles que colaboraron con las tropas aliadas y el triunfal regreso de los talibanes al poder hundieron al presidente en las encuestas y, desde entonces, lo cierto es que no se ha recuperado, afectado también por la inflación y demás males económicos. Un año después, sin embargo, Biden se dispone a proclamar «misión cumplida» esgrimiendo la muerte en Kabul del líder de Al Qaida, Ayman al Zawahiri. La Casa Blanca ha comenzado a circular en el Capitolio un memorando en el que defiende la decisión de Biden de retirar las tropas de Afganistán alegando principalmente que la decisión fortaleció la seguridad nacional al liberar a militares y agentes de inteligencia que hoy pueden dedicarse a otras amenazas, principalmente las ansias expansionistas tanto de Rusia como de China. De hecho, y según reveló la agencia AP, en una reciente reunión a puerta cerrada, el número dos de la CIA dijo que la lucha contra Al Qaida y otros grupos yihadistas seguirá siendo una prioridad, pero que el dinero y los recursos de la agencia se están dedicando cada vez más a contener a China. Investigación Los republicanos, sin embargo, utilizarán el primer aniversario de la salida de Afganistán para reexaminar los fracasos que llevaron a que la capital afgana cayera rápidamente en manos de los fundamentalistas y que Al Qaida pudiera volver a operar allí, como demuestra la presencia de Al Zawahiri en un piso de Kabul . Ayer los republicanos en la Cámara de Representantes circularon en Washington un informe en el que critican el obstruccionismo de Biden: «La negativa de la administración Biden, y en concreto del departamento de Estado, a proporcionar al Congreso la información necesaria sobre la retirada incondicional de EE.UU. de Afganistán ha obstaculizado la capacidad de completar una investigación exhaustiva». Noticia Relacionada reportaje Si Afganos que reinventaron su vida entre nosotros tras huir del terror talibán GERARD BONO Hace un año los talibanes retomaron el control total de Afganistán. Después de la retirada de las tropas occidentales, en la capital se inició una carrera contra el reloj para evacuar a los ciudadanos que querían salir del país. Esta es la historia de tres de ellos: lo que dejaron atrás y lo que encontraron en España Ese informe apunta, además, a que si los republicanos recuperan la mayoría de al menos una de las cámaras del Capitolio en las elecciones parciales de noviembre, iniciarán una investigación formal con interrogatorios a al menos 34 altos funcionarios. Lo cierto, sin embargo, es que la decisión de salirse de Afganistán fue de Donald Trump , quien fijó el repliegue para mayo de 2021. Biden lo demoró hasta finales de agosto, para celebrar el vigésimo aniversario de los atentados terroristas del 11-S con todas las tropas norteamericanas de regreso en EE.UU., tras la muerte de casi 2.500 uniformados durante la invasión del país centroasiático. El 31 de julio, dos misiles Hellfire lanzados desde un dron o avión no tripulado abatieron a Al Zawahiri, líder de Al Qaeda, en un balcón de Kabul, según anunció Biden desde la Casa Blanca. En su informe, los republicanos se centran principalmente en la falta de planificación previa a la retirada y analizan lo que consideran errores en la ejecución de la evacuación. «El Gobierno de Biden desperdició en gran medida los cuatro meses transcurridos desde que el presidente anunció la retirada total, al no planificar adecuadamente el anticipado regreso al poder de los talibanes», asegura. Repetir escenario En su propio memorando, la Casa Blanca argumenta que su decisión de retirada, y la ejecución, se tomaron sobre la base de los informes de inteligencia , y que a Biden se le planteó la opción de dejar soldados en Afganistán durante más tiempo, algo a lo que él se negó. «En última instancia, se hubieran enviado más tropas estadounidenses al conflicto solo para alargar el estancamiento de una guerra que ya había durado 20 años», dice el memorando. Biden corría el riesgo de repetir el escenario que se ha vivido en Irak. A pesar de que la guerra en ese otro país se ha dado por finalizada no una sino varias veces, quedan allí unos 2.500 soldados, además de otro millar en Siria, en labores de entrenamiento y supervisión, tras el ascenso del Daesh en ambos países. Antes del repliegue afgano, Biden había expresado su voluntad de traer a esos soldados de vuelta a casa también, aunque esos planes han quedado de momento en un discreto segundo plano. Estados Unidos retiene 7.000 millones de fondos públicos afganos Un nutrido grupo de economistas de prestigio ha pedido al Gobierno de Joe Biden que libere los 7.000 millones de dólares congelados al banco central de Afganistán en depósitos en Nueva York, un año después del regreso de los talibanes al poder. En una carta enviada el miércoles al presidente Biden y a la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, revelada por Reuters, más de 70 economistas y expertos financieros argumentan que el banco central de Afganistán necesita los fondos para paliar los graves problemas económicos y humanitarios del país. Hay otros 2.000 millones de fondos retenidos por otros países. El regreso de los fundamentalistas al poder provocó un corte en las relaciones diplomáticas con EE.UU. La presencia de los líderes de Al Qaida en Kabul no ha ayudado a mejorar las relaciones, a pesar de que ambas naciones mantienen negociaciones y un marco de diálogo facilitado por Catar. La salida de Afganistán marcó el punto en que el porcentaje de norteamericanos que no están de acuerdo con las decisiones de Biden superó al de aquellos que sí lo están. Desde entonces, el presidente ha sido más impopular que popular , aunque estas pasadas semanas han marcado un ligero cambio al alza por los buenos datos de empleo y una leve ralentización de la inflación.. «Negar a las niñas la educación secundaria ha hecho perder a Afganistán 500 millones de dólares en el último año». Mantener a las niñas fuera de la escuela secundaria le cuesta a Afganistán el 2,5% de su Producto Interior Bruto (PIB) anual, según un nuevo análisis de Unicef. Si los tres millones de niñas que conforman el actual grupo de edad de ese tramo educativo pudieran completar su educación secundaria y participar en el mercado laboral, las niñas y mujeres podrían aportar al menos 5.400 millones de dólares (5.261 millones de euros) a la economía afgana. Las estimaciones de Unicef no tienen en cuenta el impacto no financiero de negar a las niñas el acceso a la educación, como el futuro déficit de profesoras, doctoras y enfermeras , el consiguiente impacto en la disminución de la asistencia de niñas a la escuela primaria y el aumento de los costes sanitarios relacionados con los embarazos adolescentes. Tampoco tienen en cuenta los beneficios más amplios de la educación, como el éxito educativo general, la reducción del matrimonio infantil y una menor mortalidad infantil. «La decisión tomada el 23 de marzo de no permitir a las niñas volver a la escuela secundaria fue impactante y profundamente decepcionante. No solo viola el derecho fundamental de las niñas a la educación, sino que las expone a una mayor ansiedad y a un mayor riesgo de explotación y abuso , incluyendo la trata infantil y el matrimonio forzoso y temprano», asegura Mohamed Ayoya, representante de Unicef en Afganistán. «Ahora, este nuevo análisis explica claramente el terrible impacto económico que esta decisión tiene sobre el PIB del país». Noticia Relacionada reportaje Si Las escuelas secretas para niñas que desafían a los talibanes Mikel Ayestaran La llegada del ‘emirato’ supuso el cierre de las aulas para las estudiantes de secundaria y ahora florecen escuelas secretas en domicilios particulares para hacer frente a la decisión talibán Incluso antes de que los talibanes tomaran el poder el 15 de agosto del año pasado, más de 4,2 millones de niños en Afganistán estaban fuera de la escuela, el 60% de ellos niñas. Aunque el potencial coste de no educar a niños y niñas por igual es alto en términos de ganancias perdidas, no educar a las niñas tiene un coste especialmente alto debido a la relación entre el éxito educativo y el retraso del matrimonio y la maternidad por parte de las niñas, su participación en el mercado laboral, la toma de decisiones sobre su propio futuro y la mayor inversión en la salud y la educación de sus propios hijos más adelante. El análisis muestra que Afganistán será incapaz de recuperar el PIB perdido durante la transición y de alcanzar su verdadera productividad potencial si no cumple el derecho de las niñas a acceder y completar la educación secundaria. Compromete su salud «Unicef quiere ver a cada niña y cada niño de Afganistán en la escuela, aprendiendo», asegura Ayoya. « No pararemos hasta lograr este objetivo. No es solo que la educación sea un derecho para cada niño y niña, es que es la base del futuro crecimiento de Afganistán». Con las niñas sin poder volver a la escuela secundaria, surgen otros problemas que Unicef está tratando de paliar: la organización trabaja para llegar a las niñas adolescentes con los servicios que necesitan –como apoyo para prevenir la anemia o higiene y salud menstrual-, que Unicef solía proporcionar en las escuelas. En los últimos doce meses, los servicios de salud y nutrición en las escuelas han llegado a 272.386 niñas y adolescentes con suplementos de hierro y ácido fólico. Es decir, la imposibilidad de las niñas de continuar su educación compromete su salud. La desnutrición infantil también está aumentando. En junio de 2021 30.000 niños recibieron tratamiento contra la desnutrición aguda en el país; en junio de 2022 fueron 57.000, es decir, un aumento del 90%. Los niños están siendo obligados a trabajar para apoyar a sus familias en vez de ir a la escuela, el lugar más seguro en el que podrían estar. «La de Afganistán sigue siendo una de las crisis de infancia más complejas y multidimensionales a nivel mundial», concluye Ayoya. «Se trata de un momento crítico para una generación de niños en el país. Los derechos de las niñas están siendo atacados; sus infancias se ven dañadas por las privaciones. Por eso, a pesar de las dificultades para trabajar en este entorno, Unicef está ampliando, ayudando y consiguiendo resultados como nunca antes. Y, mientras lo hacemos, queremos decir a la gente de Afganistán: no podríamos hacerlo sin vuestra confianza y apoyo. También queremos agradecer a nuestros donantes y aliados su generosidad hasta la fecha, pero les instamos a mantener su apoyo vital a los niños, especialmente con el invierno a la vuelta de la esquina».. «Los rostros de Afganistán». El 15 de agosto es una fecha señalada en rojo en el calendario por los afganos, pero también por la comunidad internacional. Hoy se cumple el primer aniversario de la retirada de las tropas de la OTAN -lideradas por Estados Unidos- del país asiático y la consecuente toma de Kabul por parte de los talibanes, movimiento político-religioso y organización militar islamista que refundó el Emirato Islámico de Afganistán. Para una destacada porción de la sociedad -las minorías y las poblaciones vulnerables, sobre todo las mujeres- se trata de un episodio trágico -‘Día Negro’, como lo definen las activistas que tuvieron el atrevimiento de reclamar su dignidad hace un par de días en Kabul y fueron disueltas con disparos y culatazos-, marcado por la violencia y la supresión de sus derechos. El repliegue condujo inevitablemente al colapso de las fuerzas del país y, finalmente, del propio Gobierno. Aquella jornada, el presidente Ashraf Ghani y altos funcionarios de su Ejecutivo, así como el personal de las embajadas de los países occidentales, abandonaron Afganistán, precipitando la recuperación del control por parte de los fundamentalistas y la salida caótica tanto de ciudadanos extranjeros como de los propios afganos . Huir del terror Mile se dirigieron al aeropuerto internacional Hamid-Karzai de Kabul para huir. Unas horas dramáticas que dejaron impactantes imágenes del tumulto de personas aterrorizadas invadiendo las pistas para tratar de acceder a los aviones que abandonaban las instalaciones. Una promesa de libertad que costó la vida a algunos de ellos. Las fotografías y vídeos de civiles aferrándose a los aparatos en movimiento -con caídas estando los aparatos iniciando el vuelo- dieron la vuelta al mundo. Desde que los talibanes tomaron el poder hace un año tras una ofensiva relámpago, las mujeres afganas prácticamente han desaparecido de la vida pública y sufren importantes restricciones sobre su educación, vestuario y vida profesional y personal. Mientras, las familias ven mermados sus ingresos como resultado de una crisis económica cada vez más profunda. Noticia Relacionada reportaje Si Afganos que reinventaron su vida entre nosotros tras huir del terror talibán GERARD BONO Hace un año los talibanes retomaron el control total de Afganistán. Después de la retirada de las tropas occidentales, en la capital se inició una carrera contra el reloj para evacuar a los ciudadanos que querían salir del país. Esta es la historia de tres de ellos: lo que dejaron atrás y lo que encontraron en España Estos rostros representan una sociedad afgana dividida. Mientras unos sufren, otros celebran. El régimen talibán ha declarado hoy día de fiesta nacional . «El 15 de agosto es el primer aniversario de la victoria de la yihad de los afganos, liderada por el Emirato Islámico de Afganistán, contra la ocupación de los estadounidenses y sus aliados», indica el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales en un comunicado.. http://www.databot-app.com
Categorías