News – Noticias «Guerra Ucrania – Rusia, última hora en directo | EE.UU. advierte de que Rusia intensificará sus ataques y pide a sus ciudadanos que dejen Ucrania». La invasión rusa de Ucrania cumple 180 días. Kiev sigue contraatacando a Moscú, especialmente en la península de Crimea, anexionada por Rusia, mientras esta redobla sus ataques por los golpes recibidos en la retaguardia causando la muerte a la población civil. Moscú acusa a Kiev de atacar de nuevo las inmediaciones de la central de Zaporiyia. El atentado que ha acabado con la vida de hija del considerado cerebro de Putin y de la invasión de Ucrania, y del que fuentes moscovitas culpan a Kiev echa más leña al fuego a este avispero cuando está a punto de cumplirse medio año de la invasión: el 24 de agosto. Una fecha que coincide con el Día de la Independencia de la extinta URSS. COMPONENTE Directo Opta/Scribblelive 2995057. «Stalingrado, la batalla que decidió la II Guerra Mundial». El 23 de agosto de 1942, hace hoy 80 años, comenzó la que es considerada como la mayor batalla de la Historia : Stalingrado. Casi dos millones de personas perdieron la vida en los feroces combates que concluyeron el 31 de enero de 1943 con la rendición del mariscal Friedrich von Paulus, comandante del VI Ejército. La derrota de la Wehrmacht marcó el desenlace del conflicto porque, desde ese momento, las tropas soviéticas llevaron la iniciativa, forzando a los soldados de Hitler a retirarse hasta la frontera polaca. La debacle del VI Ejército fue una humillación para el Führer y la demostración de que sus hombres no eran invencibles. En aquella madrugada del 23 de agosto, el VI Ejército cruzó el río Don tras eliminar la resistencia soviética y llegó a Stalingrado al anochecer sin apenas encontrar oposición. Esa misma tarde los aviones alemanes llevaron a cabo un violento ataque contra Stalingrado con la destrucción de casas, fábricas y la estación ferroviaria, provocando una cifra de más de 10.000 muertos . Las escenas de horror eran devastadoras. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1580 Código APP Stalingrado, la antigua Tsarytsin en la época de los zares , tenía en 1942 alrededor de 400.000 habitantes y era un enclave industrial con fábricas de armamento y tractores. Situada a las orillas del Volg a , era además un centro importante de la distribución de mercancías por vía fluvial. Y era por añadidura un lugar de enorme simbolismo para Stalin, comandante de una fuerza que había vencido allí al Ejército Blanco dos décadas antes. Tras sufrir importantes pérdidas y un serio contratiempo en sus planes al fracasar en la toma de Moscú en el otoño de 1941, Hitler decidió que su objetivo prioritario debían ser los pozos de petróleo del Cáucaso , puesto que su maquinaria de guerra padecía una seria escasez de combustible. En principio, el VI Ejército debía llegar hasta Stalingrado y girar hacia el sur en su avance hacia el Caspio. Pero Hitler cambió de opinión y ordenó la toma de la ciudad al disponer de información de que estaba escasamente protegida. El general Halder, jefe del Estado Mayor, le advirtió de los enormes riesgos de la operación con el argumento de que Stalin disponía de importantes reservas para contraatacar. Hitler, que le destituyó poco después, despreció su punto de vista. Stalin supo enseguida que los alemanes iban a atacar Stalingrado porque los espías de la red Orquesta Roja, con muy buenos contactos con oficiales del Ejército alemán, le habían avisado de la llamada ‘Operación Azul’ . Al principio era reacio a creerles, pero luego se dio cuenta de que su información era fiable. El 5 de abril de 1942 Hitler había aprobado la directiva 41 para conquistar las cuencas del Don y del Volga, que le aseguraban la llave del Cáucaso y le permitían estrangular a las fuerzas de Stalin. La ofensiva fue llevada por varios ejércitos que totalizaban en torno a un millón de soldados, más de 2.500 carros blindados y un contingente de 600.000 soldados italianos, húngaros y rumanos, sus tres países aliados. Un ataque feroz A Von Paulus, que había sido nombrado comandante del VI Ejército tras el fallecimiento inesperado del general Reichenau, se le asignó la conquista de Stalingrado, con la ayuda del otras fuerzas que se incorporaron posteriormente. Von Paulus había sufrido un serio revés en Járkov cuando se vio rodeado por las tropas de Timoshenko, pero la ayuda del I Ejército Panzer al mando de Von Kleist le salvó de la debacle. Las tornas cambiaron y más de 200.000 soldados soviéticos fueron hechos prisioneros tras ser cercados. La Wehrmacht había logrado la toma de Sebastopol en Crimea tras tres meses de asedio y, después de la victoria en Járkov , pudo cruzar el Don, débilmente defendido por soldados soviéticos desmoralizados que huían en desbandada. Los tanques y miles de camiones avanzaban en agosto por la estepa rusa, mientras los soldados se tapaban la cara con pañuelos para protegerse del polvo. El calor era asfixiante . Pero la moral era óptima por la racha de triunfos del VI Ejército, considerado por Hitler como la mejor de sus unidades. El caudillo alemán tenía una ciega fe en Von Paulus, un oficial prusiano que había sido el ayudante de Reichenau. No tenía su instinto asesino ni su fanatismo, pero era un militar competente al que le repugnaban los excesos de las SS en la retaguardia , donde operaban los llamados Einsatzgruppen. Estaban formados por unos 3.000 hombres de Himmler que asesinaban a los judíos, los comisarios políticos y los dirigentes locales tras entrar en los territorios conquistados. Esto no sucedía por casualidad ya que Hitler había aprobado otra directiva al comienzo de la campaña soviética que ordenaba una política de tierra quemada con el pretexto de no dejar enemigos en la retaguardia y exterminar a todos los judíos. Algunos generales protestaron, pero el Führer ignoró las quejas. Artillería pesada rumana en acción en el frente de Don EFE Al enterarse de que el asalto a la ciudad del Volga era inevitable, Stalin llamó al Kremlin al general Yeremenko, que estaba de baja por la herida de una pierna. Le nombró responsable de la defensa de Stalingrado con la advertencia de que tenía que defenderla hasta la muerte del último hombre. Tras el comienzo del cerco, el caudillo soviético envió a Jrushov como comisario político . Ambos se entendieron perfectamente y trabajaron para cumplir el mandato de su jefe. Como Stalin no se fiaba de nadie, envió también a Malenkov, enemigo de Jrushov, para que emitiera un informe sobre la situación. Tras ser consciente de su inferioridad, ya que apenas disponía inicialmente de 25.000 soldados , Yeremenko reclutó obreros y otros civiles para defender el perímetro de la ciudad, de unos 23 kilómetros. Disponía de una elevada colina en el centro que le permitía una perfecta observación de los movimientos del enemigo. Y había dos pronunciados barrancos que fortificó. Un contingente importante de los efectivos fue llevado a defender las fábricas situadas en el norte del enclave. Decenas de miles de habitantes de Stalingrado abandonaron la ciudad tras cruzar en barcazas el Volg a, aunque, a partir del 23 de agosto, eso fue casi imposible porque la aviación alemana batía el río y hundía cualquier objeto que flotara. Tras los primeros combates, con enormes bajas soviéticas, la infantería alemana inició el asalto a la ciudad, apoyada por divisiones panzer al mando del general Hoth, el 1 de septiembre. Dos días antes, el general Zhukov había llegado a Stalingrado con el fin de supervisar la defensa de Yeremenko y organizar las bases de un contraataque . Stalin le había insistido en que no podía dar un paso atrás ni retirar un solo soldado. El VI Ejército atacó con fiereza la ciudad por sus tres flancos: norte, sur y centro. Las tropas resistentes quedaron encajonadas en el centro de Stalingrado, con el Volga a sus espaldas . La situación era desesperada y el general Lopatin pidió permiso para rendirse. La respuesta de Yeremenko fue destituirle. Stalin, que temía un rápido derrumbe, ordenó al 62 Ejército, al mando de Chuikov, defender la ciudad, hostigar a los hombres de Von Paulus y aflojar el cerco. El día en el que Chuikov asumía sus nuevas responsabilidades, Hitler llamó a Von Paulus a la Guarida del Lobo en Prusia Oriental para preguntarle cuando caería Stalingrado. Estaba convencido de que era cuestión de días hasta el punto de que, a finales de septiembre, el Führer anunció en un mitin en Berlí n que la ciudad había caído. Nada más lejos de la realidad. A pesar de las sucesivas ofensivas y los brutales bombardeos, los defensores seguían resistiendo. Se combatía en las calles, en las fábricas y casa por casa. En octubre, la Wehrmacht había tomado un 80 por ciento de Stalingrado , pero no había logrado doblegar a sus enemigos. La mitad de sus 20 divisiones luchaban contra los soviéticos en el interior del enclave. Francotiradores como Vasili Zaitsev hacían estragos entre los alemanes, mientras los milicianos arrojaban cócteles Molotov a los blindados. La colina de Mamaiev, la estación y los edificios del centro cambiaban día a día de manos en un enfrentamiento brutal. Los soviéticos llegaron a perder 6.000 soldados en una sola jornada . Uno de ellos fue Rubén Ruiz, el hijo de la Pasionaria. Los alemanes empezaron a tener problemas de suministro de municiones y a dar los primeros signos de fatiga. Tras cinco semanas de ofensiva, sus enemigos no sólo no se rendían sino que peleaban cuerpo a cuerpo, de suerte que el VI Ejército tenía que tomar casa por casa. Sus hombres, acosados por el hambre, las enfermedades y la falta de higien e, no estaban acostumbrados a este género de guerra. Ni siquiera podían utilizar la artillería ya que los dos bandos se hallaban a pocos metros. ‘Kessel’, la caldera helada En la mañana del 14 de octubre, Von Paulus ordenó una ofensiva con todos sus recursos que fracasó al no poder eliminar los reductos de resistencia. La infantería alemana no pudo tomar las fabricas a pesar del apoyo de los blindados y los cañones. Para aquel entonces, Stalin había puesto al general Rossovski al frente de seis divisiones para atacar al VI Ejército. El signo de la batalla empezaba a cambiar y Hitler se ponía muy nervioso al no obtener resultados. El 2 de noviembre la Stavka, el alto mando soviético, ordenó el comienzo de una contraofensiva sobre Stalingrado . Días después, Zhukov se acercaba a la ciudad con una fuerza de casi un millón de hombres, 13.000 piezas de artillería, más de 1.000 aviones de combate y 900 blindados. Una maquinaria imbatible para los agotados y desmoralizados soldados del VI Ejército. Las tropas de Zhukov rodearon a los alemanes en un cerco imposible de superar. La Wehrmacht quedó atrapada en una área de 16 por 10 kilómetros al este de la ciudad. Más de 300.000 soldados tuvieron que resistir sin comida, sin apenas munición y a temperaturas inferiores a los 20 grados bajo cero. La zona cercada fue bautizada como el ‘Kessel’ , que significa caldera en alemán. Von Paulus sabía que Hitler no aceptaría su rendición y pidió ayuda militar y suministros. El caudillo nazi ordenó al general Erich von Manstein que intentara enlazar con su grupo de Ejércitos del Don con Von Paulus, pero fue detenido por una muralla de fuego. Tras llegar a 35 kilómetros de Stalingrado , tuvo que dar marcha atrás para no ser cercado. Mientras, Göring prometió que la Luftwaffe organizaría un puente aéreo para suministrar 600 toneladas de alimento diarias al embolsamiento. Era un espejismo. Los aviones eran derribados o no podían aterrizar por las condiciones atmosféricas, dos aeródromos de abastecimiento habían sido destruidos, mientras decenas de miles de alemanes morían de frío e inanición. La artillería soviética había cercado el perímetro y más de 10.000 cañones bombardeaban día y noche a los alemanes mientras crecían las deserciones. En un desesperado intento para aumentar su motivación, Hitler nombró mariscal a Von Paulus el 30 de enero, recordándole en su orden que un alto oficial nunca se rinde. La advertencia fue ignorada y el general jefe del VI Ejército se rindió al día siguiente. Casi 100.000 soldados alemanes que habían sobrevivido fueron hechos prisioneros y obligados a marchar por la estepa cubierta de nieve. A Von Paulus le trataron con deferencia y posteriormente le permitieron residir en la Alemania Oriental. No hay unanimidad sobre las bajas que generó la batalla. El historiador William Craig las cifró en 750.000 soldados soviéticos , mientras que los alemanes perdieron más de 400.000 hombres sin contar el personal auxiliar. A ellos hay que sumar las bajas de 130.000 italianos, 120.000 húngaros y 200.000 rumanos. No es posible cuantificar los habitantes de Stalingrado que murieron, pero probablemente más de 50.000. En total, cerca de dos millones de víctimas. Hoy un monumento a los héroes de Stalingrado conmemora su gesta en la colina de Mamaiev, donde están enterrados los restos de más de 10.000 soldados. Y nos quedan los testimonios de sus protagonistas y los relatos de escritores como Vasili Grossman , que escribió una magnífica novela censurada por Stalin. Pero Stalingrado, hoy Volgogrado, es una ciudad como cualquier otra con teatros, jardines, excursiones por el río y niños jugando en sus calles. Nada queda de aquel horror.. «En Paraguay emerge la corrupción que vincula política, contrabando, narco y Hezbolá». No es fácil que el estado paraguayo, de histórica robustez, implosione, pero el creciente papel de Paraguay como centro operacional de negocios ilícitos –contrabando y distribución de droga– y como fuente de financiación de Hezbolá amenaza con fundir las estructuras institucionales del país. En un gesto inusual, a mediados de agosto el Departamento de Estado de EE.UU. acusó de «corrupción significativa» al vicepresidente paraguayo, Hugo Velázquez, quien de inmediato tuvo que dimitir y renunciar a su candidatura presidencial del próximo año. Pocas semanas antes, en julio, Washington hizo la misma acusación contra el anterior presidente, Horacio Cartes. Ambas actuaciones seguían al asesinato en mayo del fiscal Marcelo Pecci, cuyas investigaciones han llevado a la detención y extradición a EE.UU. de figuras claves en la financiación del grupo radical chií Hezbolá desde Ciudad del Este, el enclave paraguayo de la problemática Triple Frontera (punto en el que convergen Brasil, Argentina y Paraguay). Noticia Relacionada estandar Si La izquierda latinoamericana prefiere criticar a EE.UU. y Europa Emili J. Blasco Abonados al discurso antiimperialista, los países latinoamericanos no han salido en defensa de la agresión rusa sobre Ucrania La percepción ciudadana acerca de la corrupción de su clase política y funcionarial ha venido siendo alta, situando a Paraguay en una zona preocupante del Índice de Percepción de la Corrupción de la entidad Trasparencia Internacional, donde aparece en el puesto 128 de 180 países. No obstante, el señalamiento a dirigentes tan altos por parte de Washington, de momento no ha abierto oficialmente ningún proceso judicial, supone un salto notable. Los negocios de Cartes Durante la presidencia de Horacio Cartes (2013-2018), del conservador Partido Colorado, hubo informaciones que apuntaban a irregularidades en sus negocios familiares, en parte vinculados a la producción de cigarrillos. Paraguay es el foco americano del contrabando de tabaco; produce el 73% de los cigarrillos que se comercializan de modo ilícito en Latinoamérica y el 10% del mercado negro mundial. Mucho del tabaco aprehendido a los contrabandistas corresponde a marcas producidas por Tabacalera del Este (Tabesa), empresa del Grupo Cartes, el cual controla más del 50% de la industria de cigarrillos de Paraguay. Como presidente, Cartes siempre alegó que el problema del contrabando radica en las aduanas, no en sus factorías. En sus acusaciones públicas contra Cartes, contenidas en un comunicado oficial del 22 de julio, EE.UU. no entra en detalles sobre sus investigaciones. Solamente se refiere a un caso de obstrucción de la Justicia: «Utilizó la presidencia para obstruir una investigación de crimen trasnacional que involucraba a su socio», Darío Messer, considerado por la Justicia brasileña una de las piezas claves del escándalo de Lava Jato. «La obstrucción de Cartes fue diseñada para mitigar el riesgo político y legal para sí mismo. Esto le permitió seguir participando en actividades corruptas, incluyendo sus lazos con organizaciones terroristas y otras entidades sancionadas por Estados Unidos». La denuncia de Washington solo se traduce por ahora en negar a Cartes su entrada en EE.UU. y la posibilidad de congelar los activos que pueda tener en ese país, acciones que dependen del Gobierno norteamericano. Cabe que las investigaciones que sostienen la denuncia hayan avanzado en los tribunales estadounidenses y que se haya presentado una acusación formal contra él; si esto es así, ese «indictment» sería secreto de momento (con un mismo sigilo la Justicia de EE.UU. obtuvo hace unos meses la extradición del expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández, acusado de operar el país como un narcoestado). En cualquier caso, ni el Departamento de Estado ni en su caso el Tesoro de EE.UU. dan pasos tan contundentes sin creer contar con pruebas. La mención a «organizaciones terroristas y otras entidades sancionadas por Estados Unidos» señalaría directamente a Hezbolá, grupo que Washington nunca se toma a la ligera. Dimisión del vicepresidente Menos de un mes después, el 13 de agosto, un nuevo comunicado de Antony Blinken, secretario de Estado norteamericano, apuntó a Hugo Velázquez, vicepresidente del país en la actual presidencia de Mario Abdo Benítez, igualmente del Partido Colorado, aunque de una facción diferente de la de Cartes. La acción también incluyó a un colaborador suyo, Juan Carlos Duarte, asesor jurídico en la central eléctrica Entidad Binacional Yacyretá, una de las principales hidroeléctricas del país (compañía compartida con Argentina). El comunicado afirma que Velázquez participó «en actos de corrupción significativos, incluido el soborno de un funcionario público y la interferencia en procesos públicos». Así, Duarte «ofreció un soborno» de más de un millón de dólares a un funcionario paraguayo «para obstruir una investigación que amenazaba al vicepresidente y sus intereses financieros». Duarte «abusó y explotó su poderosa y privilegiada posición pública dentro de la Entidad Nacional Yacyretá, poniendo en riesgo la confianza pública en uno de los activos económicos más vitales de Paraguay». Velázquez ha negado cualquier actuación indebida, pero de inmediato anunció su renuncia a la vicepresidencia del país, así como a su candidatura en las primarias que deben celebrarse en diciembre para elegir al candidato del Partido Colorado en las presidenciales de abril, asegurando que no quería dañar las expectativas electorales oficialistas. En este caso, Washington no hace referencia, ni siquiera velada, a Hezbolá, pero medios paraguayos han advertido de las posibles relaciones de Velázquez y Duarte con ese grupo islamista. Ambos aparecieron en una foto de 2015, durante una visita al Líbano, en un yate de Walid Amine Sweid, acusado por EE.UU. de financiar al grupo. En esa visita, que hizo en calidad entonces de presidente de la Cámara de Diputados y en compañía de otros parlamentarios, Velázquez se reunió con varios dirigentes de Hezbolá. Asesinato en una playa del Caribe Previamente, Velázquez y Duarte fueron fiscales en Ciudad del Este. En esas funciones, Duarte investigó a Kassem Mohamad Hijazi, considerado presunto jefe de una organización de lavado de dinero para Hezbolá, pero tras esas investigaciones Hijazi fue absuelto. El trabajo de otro fiscal, Marcelo Pecci, llevó a su nueva detención en agosto de 2021 y allanó el proceso de extradición solicitada por EE.UU. Sin embargo, la entrega de Hijazi a las autoridades estadounidenses se demoró durante meses, aparentemente por las buenas conexiones políticas del acusado. Pecci fue asesinado el 10 de mayo en una playa del Caribe colombiano, en su luna de miel, en una acción que la Policía de Colombia atribuyó a una organización internacional. Su muerte tuvo tal impacto mundial, que en cuestión de días la Justicia paraguaya aprobó la extradición de Hijazi a EE.UU. Pecci ya había logrado antes, en 2018, la detención y posterior extradición de otros operativos de la financiación de Hezbolá en la Triple Frontera, como Mahmoud Ali Barakat y Nader Mahamad Farhat, quien puso a Pecci tras los pasos de Hijazi.. «La Fiscalía argentina pide doce años de prisión contra la expresidenta Cristina Kirchner». Este lunes por la tarde el fiscal de la causa en la que Cristina Fernández de Kirchner es acusada de corrupción durante su presidencia ha solicitado 12 años de prisión para la actual vicepresidenta argentina. Además, ha pedido la inhabilitación perpetua de la exmandataria para el ejercicio de cargos públicos. La confirmación del pedido por parte del fiscal de la causa, Sergio Mola, llegó cerca de las 17.30 horas locales, tras un largo alegato –que se extendió durante toda la tarde- en el que expuso detalladamente los motivos de su decisión. Entre las razones mencionadas por el fiscal, indicó que la exmandataria «ostentaba el cargo máximo del estado nacional y empleó su poder sobre el resto de los imputados para alcanzar la finalidad de lucro tan anhelada». Concretamente, acusa a Fernández de Kirchner de ser jefa de una asociación ilícita y de administración fraudulenta. Refiriéndose directamente a los jueces, Mola los alentó con tono eufórico: «Hoy más que nunca la sociedad reclama justicia y ustedes, señores jueces, son los encargados de dar a cada uno lo que corresponde». Y añadió que «una sentencia ejemplar puede ser el primer paso para restaurar la confianza de la sociedad en las instituciones». A continuación, el fiscal de la causa que tiene en vilo en estos momentos a Argentina añadió: «Nuestro único objetivo fue buscar la verdad. Señores jueces, este es el momento. Es corrupción o justicia. Y ustedes tienen la decisión». Mola cargó también contra el actual presidente argentino, Alberto Fernández, de quien dijo que «para defender puerilmente a su compañera de fórmula, evitó hablar de los hechos probados en el caso». La causa La causa por la que se investiga a Fernández de Kirchner se vincula con hechos de corrupción que habrían sido cometidos durante su mandato como presidenta de la nación. La actual vicepresidenta estuvo al mando de la Casa Rosada entre los años 2007 y 2015. La exmandataria está siendo juzgada desde el año 2019 junto a otras 12 personas por acusaciones de haber beneficiado al empresario Lázaro Báez en las licitaciones de obras públicas. Los hechos habrían ocurrido en la provincia de Santa Cruz –ubicada al norte de Argentina-, de donde la política es oriunda. En la mañana del lunes en la ciudad de Buenos Aires, el fiscal Sergio Mola dio inicio a la última audiencia de alegatos –la novena- en la que hizo un repaso de todo lo avanzado hasta ahora en la causa. Hasta el momento, en la causa que tiene revolucionado a todo el país sudamericano, han declarado más de una decena de personas. En un discurso realizado de manera virtual, el fiscal aseguró que «trazaron un plan» con el claro objetivo de defraudar al Estado a través de la «discrecionalidad en la utilización de los fondos«. En el mismo sentido, indicó que existieron una serie de «irregularidades sistemáticas en 51 licitaciones a lo largo de doce años». «El cuadro probatorio demuestra de manera contundente las maniobras ilícitas», dijo. Además, llegó a la conclusión de que «no es creíble que Cristina Fernández (de Kirchner) no se enterara de nada en la soledad de su despacho». Si bien está centrada en la gestión de la expresidenta cuando era Jefa de Estado, la causa también incluye el período presidencial anterior, entre los años 2003 y 2007, cuando el primer mandatario era el expresidente Néstor Kirchner, marido de la actual acusada y fallecido en el año 2010. La respuesta del kirchnerismo A lo largo de la soleada tarde de Buenos Aires, y a medida que se incrementaban las especulaciones con respecto a cuál sería la pena que solicitaría el fiscal que lleva la causa contra Cristina Fernández de Kirchner, las redes sociales se hicieron eco de la convocatoria de asociaciones y grupos afines al oficialismo de salir a la calle en defensa de la actual vicepresidenta. Luego de darse a conocer el posible pedido de prisión para la actual vicepresidenta, la política –abogada de 69 años- decidió solicitar una ampliación de su declaración indagatoria que se realizaría este martes. En su cuenta oficial de Twitter, la actual vicepresidenta expresó con enojo: «En abierta violación del principio de defensa en juicio, (los fiscales) montaron en su acusación cuestiones que nunca habían sido planteadas». En la misma línea, uno de los abogados de Cristina Fernández de Kirchner, Gregorio Dalbón, aseguró que el pedido de su clienta tiene como objetivo asegurar su «derecho a una defensa legítima en juicio». No obstante, la fase indagatoria ya acabó. En las próximas horas se sabrá si finalmente le es otorgada la posibilidad de ampliar su declaración. O si, por el contrario, le es denegada esta nueva oportunidad.. «Lula pide una Venezuela «lo más democrática posible» y «respeto» para Nicolás Maduro». El expresidente de Brasil Juan Inácio Lula da Silva ofreció el lunes una rueda de prensa en Sao Paulo ante cerca de cincuenta medios internacionales en la que hizo referencia a su campaña a las elecciones generales que se celebrarán el próximo 2 de octubre, pronunciándose también sobre cuestiones clave en la política brasileña actual y en el giro a la izquierda en varios países del continente americano, que festejó como un triunfo causado por el hartazgo de la población frente a presuntos «líderes autoritarios». «Sudamérica vive un momento muy especial, con la victoria en Chile, la victoria en Argentina, la vuelta en Bolivia, la reciente victoria en Colombia, la victoria en Perú. Es una demostración de que el pueblo latinoamericano no quiere más fascistas dirigiendo nuestro continente, el pueblo quiere democracia», afirmó el expresidente. MÁS INFORMACIÓN Brasil se levanta contra Bolsonaro con marchas en todo el país Bolsonaro manda callar a una periodista después de que le cuestionase sobre no usar mascarilla A pesar de la dureza de sus palabras contra el supuesto autoritarismo padecido por Chile, Colombia, Bolivia, Perú o Argentina, Lula se mostró menos severo con Venezuela. Interrogado sobre la situación en el país en manos del régimen bolivariano, explicó que desea que sea « lo más democrático posible » y defendió la pertinencia de la alternancia de poder. «No hay presidente insustituible», dijo el expresidente, que también afirmó que su deseo es «tratar con respeto» al país gobernado por Nicolás Maduro. Centrándose en la política nacional, Lula comentó el estado en el que se encuentra el país ante las próximas elecciones generales . El expresidente brasileño criticó los ataques que sus seguidores padecen a manos de los «bolsonaristas» y rogó que los comicios se celebren de manera «civilizada» . El líder izquierdista también se refirió a su próximo oponente, el presidente Bolsonaro, al que acusó de «tratar todo como si fuera una broma» y poner en jaque a las instituciones. Contra la minería ilegal La Amazonía y su preservación fue otro de los recados que quiso trasladar Lula. Favorito en las encuestas, con posibilidad de vencer en la primera vuelta, Lula dijo que en un gobierno suyo dará especial atención a la Amazonía, que acabará con la minería ilegal , una de las principales causas de la deforestación, y que un árbol en pie en la selva valdrá más que la soja y el ganado. «Acabaremos con la minería ilegal», dijo, comprometiéndose a trabajar para detener la destrucción de la selva, que ha batido récords a lo largo de los cuatro años del gobierno de Bolsonaro. El candidato inició su discurso homenajeando al indigenista Bruno Pereira y al corresponsal Dom Philips, colega de los presentes, asesinados en junio en Tierra Indígena del Vale do Javari, en el estado de Amazonas, un área que se vuelto cada vez más violenta , bajo control de mafias y del crimen organizado. «Si el mundo está dispuesto a ayudar, mantener un árbol en pie en la Amazonía puede valer más que cualquier inversión», afirmó ante los corresponsales, especialmente sensibles al tema tras el asesinato del colega. Entre las medidas que impulsará para proteger la Amazonía, Lula prometió crear un Ministerio de Pueblos Indígenas y recuperar las instituciones y organizaciones de preservación y vigilancia, que han sido desmanteladas y han dejado de recibir recursos durante el actual gobierno. También destacó la importancia de la preservación, la necesidad de colaboración con los países amazónicos vecinos y la necesidad de una gobernanza global del clima. Alianza de partidos Lula lanzó el pasado sábado su candidatura presidencial apoyado por la mayor alianza de partidos de izquierda que ya lo respaldó desde 1994 y presentando como vicepresidente de su plancha a su viejo adversario en la derecha, el exgobernador de Sao Paulo Geraldo Alckmin , con el que pretende conquistar los votos de los electores conservadores. El expresidente criticó la actual gestión, el aumento de la inflación, de los precios, y el retorno de Brasil al mapa del hambre , aprovechando para referirse a una de las principales conquistas de sus gobiernos (2003-2011), cuando lanzó el programa de combate a la miseria ‘Fome Zero’. Lula también cuestionó la reducción de las inversiones en educación, tecnología y cultura encabezadas por Bolsonaro.. http://www.databot-app.com
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