News – Noticias «El huracán Lang Lang pasó por Santander». FIS Lang Lang Obras Robert Schumann y Johann Sebastian Bach Intérprete Lang Lang, piano Lugar Palacio de Festivales de Cantabria, 22-VIII En el último tramo de la 71ª edición del Festival Internacional de Santander (FIS), el recital del pianista chino Lang Lang , sin duda uno de los músicos más populares de los circuitos de conciertos, ha levantado una expectación enorme en la capital cántabra. El intérprete ha reventado la taquilla con un llenazo espectacular en la Sala Argenta del Palacio de Festivales de Cantabria , que se pobló de un público transversal y muy rejuvenecido en comparación con la edad habitual que acude a nuestros auditorios. La presencia de Lang Lang en el ciclo estival ha sido un acierto categórico porque ha posibilitado ensanchar los márgenes de la audiencia y consolidar el proyecto con un aforo que enlaza con los usuales antes de la pandemia, lo cual abre camino para consolidar y traer a Santander a las más grandes estrellas de la música clásica. Está claro que una de las características de Lang Lang es que no concita unanimidades, y eso es una bendición. Frente a tantos intérpretes estandarizados, él no deja indiferente . Unos le odian haga lo que haga, mientras que una mayoría entusiasta le venera en cada nuevo proyecto. Hay que reconocer un hecho objetivo. No por ser un músico de gran capacidad mediática deja de ser tremendamente exigente en la elección del repertorio para sus recitales, sin apenas concesiones a la galería y con seriedad total en su planteamiento. Su último caballo de batalla ha sido la música de Johann Sebastian Bach y sus míticas ‘Variaciones Goldberg BWV 988’, que ha presentado en Santander en la buena compañía, a modo de prólogo, de la ‘Arabesque en Do mayor, op. 18’, de Robert Schumann . He leído muchas divagaciones acerca de su acercamiento a las ‘Variaciones’; críticas enfurecidas y loas un tanto melosas. Ni lo uno ni lo otro. Lo principal es reconocer que Lang Lang tiene una visión propia de la obra, un enfoque de la misma estudiado, trabajado con ahínco y muy dúctil en su desarrollo. A unos les puede resultar superficial; a mí, a tenor de lo escuchado en Santander, me parece de enorme interés al tratarse de una versión genuina, construida con un criterio nítido, en su apuesta por una línea austera en la forma e imponente tanto en el trazo de conjunto como en el dibujo de cada variación. Sin necesidad de moverse, de manera excesiva, de la tradición, ha sabido aportar otra línea de trabajo desde el piano, ligera en algunos pasajes, y de gran profundidad en otros. Una delicada y poética ‘Arabasque’ de Schumann fue el preámbulo perfecto para sumergir al oyente en el universo bachiano. Jugó Lang Lang con la dinámica de las ‘Variaciones’, buscando una flexibilidad que le permitió ser especialmente cuidadoso en el manejo del contraste. Un fraseo limpio y un tratamiento homogéneo de una partitura monumental y de la mayor exigencia permitió al intérprete tomarse licencias desde una heterodoxia que le va muy bien a la obra. La hermosa arquitectura bachiana brilló exultante con su mirada un tanto melancólica ya desde el arranque y también con cierta abstracción interpretativa, especialmente en las variaciones centrales. El camino de las ‘Goldberg’ es tan rico que nos sigue interpelando en cada nueva interpretación como una fuente inagotable de belleza e incógnitas abiertas, a partes iguales. Lang Lang ha puesto un nuevo jalón que, sin duda, otros seguirán haciendo crecer en el futuro. Al final, el público en pie refrendó el éxito de una velada afortunada , sin duda una de las grandes noches de una edición del FIS especialmente pródiga en música de la mejor calidad.. «Santa Teresa ya vuela de mano de Paula Ortiz». Paula Ortiz (Zaragoza, 1979) habla de Santa Teresa de Jesús con la pasión de quien lleva con los textos de la mística en su cabeza demasiados años. «Es una de las plumas más brillantes, más tensas y más contradictorias no solo del Siglo de Oro, también de la literatura en español de siempre», destaca la cineasta, que vive imbuida por el espíritu del siglo XVI -«Podría tratarle de Vuestra merced si así lo deseais», dice entre risas- desde que comenzó a rodar a principios de verano la vida de la abulense. Se apoya Ortiz en la obra de Juan Mayorga ‘ La lengua en pedazos’ . Un reto mayúsculo. Una adaptación casi imposible en la que las -muchas- versiones de guion las estuvo trabajando con el propio dramaturgo. Porque en la obra -un trabajo de «orfebrería» para la directora- Santa Teresa de Jesús se sienta frente a un inquisidor que le hace un examen de conciencia antes de llegar al tribunal. Un diálogo (la obra de teatro era enteramente este combate a dos voces) que Mayorga construyó en su totalidad con lo que dejó escrito Teresa en ‘ El libro de la vida ‘, allá por 1588. «Pero nuestra Teresa vuela», corta Ortiz. «Vuela a su pasado, a momentos de su experiencia y de su propio camino, el que le llevó a ser quien fue y a fundar una nueva orden y hacer una revolución en la Iglesia de aquel momento», añade. Y aunque le da miedo hablar de ella porque aún está en rodaje, califica su película ‘Teresa’ como «un viaje a su interior de una manera muy sensorial, que eso es lo que te permite el cine frente al teatro». Algo que domina como pocos la directora de ‘La novia’ (2015), quien para aquella ocasión adaptó a Federico García Lorca y sus ‘Bodas de sangre’ en una película con la que consiguió 12 nominaciones a los Goya. Licenciada en Filología Hispánica, la literatura es parte tan consustancial en su cine como lo es la belleza en las imágenes que filma. De hecho, tiene lista para estrenar ‘Across the River and Into the Trees’, un encargo americano donde lleva a la pantalla la novela homónima de Ernest Hemingway. Y en cartera guarda ‘Barbazul’, el proyecto que había comenzado con el escritor Guillermo Arriaga que ahora está en el aire. Rodaje de ‘Teresa’ Pero nada de eso importa a escasas horas de terminar el rodaje de ‘Teresa’. Al hablar por teléfono con ABC, Paula Ortiz afrontaba la última jornada de trabajo nocturno, y mañana dará el último claquetazo. Lo que viene después será dar forma en edición a esta historia en la que Blanca Portillo lleva el peso de los hábitos en un personaje compartido con Greta Fernández, en sus años de juventud, y con la niña de ‘Alcarrás’, Ainet Jounou. Enfrente, Asier Etxeandia prestará su rostro -y su voz cavernosa- al Inquisidor. Aterrizar el misterio Lo que viene no será fácil. Tiene que aterrizar Paula Ortiz lo que ella califica como «un mundo aereo, absolutamente intangible». Se refiere, dice, «al mundo de la poética y de la mística castellana, de la que Santa Teresa paradójicamente nos resulta una autora muy cercana». «Hay algo que me es natural en la traducción de lo que ella habla, de sus paisajes, de la manera de sentir la infancaia, el dolor, su espiritualidad…», remacha la directora, que confiesa que no se acercó a los libros de Teresa hasta su época en la facultad. Pero, eso sí, desde entonces no se alejó. «Hay algo de ella que conecta muy radicalmente con nosotros, con nuestra cultura, con lo que somos, y de alguna manera conmigo y con lo femenino». Por eso no es de extrañar que, cuando echa la vista atrás y rememora cómo ha sido este verano donde la tensión de un rodaje se ha entretejido con las poesía mística de Teresa, la palabra que le nazca pronunciar sea «alquimia». Noticia Relacionada estandar Si La ‘Reina Roja’ de Juan Gómez-Jurado se hace de carne y hueso en Madrid Marta Carcelén Peñuela Koldo Serra ya rueda en las calles de la capital la adaptación de la trilogía del escritor, que se estrenará en 2023 Otras filmaciones Los rodajes son para el verano Si la temporada de premios comienza en otoño y la Navidad está reservada para los taquillazos familiares, los veranos son el tiempo de los rodajes. Las calles vacías, las horas de luz interminables, las agendas más liberadas… Todo se pone a favor para que en los meses estivales la industria trabaje cuando los demás descansan. Y este año, con todo lo que la pandemia dejó en suspenso, el número de platós abiertos no ha dejado de crecer. Además de la grabación de ‘Teresa’ en Zaragoza, reseñada en esta página, la ristra de rodajes se reparte a lo largo y ancho de España. En varios pueblos de Cataluña, además de en las ciudades de Barcelona y Madrid está rodando Celia Rico ‘Los pequeños amores’, su segunda película después de ‘Viaje al cuarto de una madre’. Carmen Maura en el rodaje de ‘Mi otro Jon’ Pipo Fernández Arantxa Etxebarría ha rodado también estos días su segunda película, ‘Chinas’, tras arrasar con ‘ Carmen y Lola ‘. Lo ha hecho en las calles de Madrid, donde Vicky Luengo y Hovik Keuchkerian se han puesto a las órdenes de Koldo Serra para filmar la superproducción de ‘Reina Roja’, que adapta la novela de Juan Gómez Jurado. En las tórridas y vacías calles de la capital se podrán encontrar con Aitana Sánchez Gijón y Carmen Maura , que están con ‘Mi otro Jon’, de Paco Arango , un filme que, como todos los del director, destinará lo recaudado a fines sociales. Con menos calor, en Llodio y Hendaya, la joven Estibaliz Urresola rueda su debut en el largo, ‘20.000 especies de abejas’, tras su éxito como cortometrajista en Cannes. Y no muy lejos de allí, en Pamplona, José Coronado y Marta Nieto se unen en ‘Verano rojo’. Y la lista se alarga tanto como los días de verano.. «El pasatiempo narrativo del día: Héctor Lavoe». PESTAÑA pasatiempo-verano-2022 Héctor Lavoe 10 «Yo soy el cantante/ Que hoy han venido a escuchar/ Lo mejor del repertorio/ A ustedes voy a brindar». El futuro referente de la salsa , Héctor Lavoe, nació en 1946 en el barrio de Machuelo Abajo de Ponce (Puerto Rico). De familia humilde pero con la música dentro, su único remedio era emigrar a USA. Lola Flores y Manolo Caracol se desgañitaban de amor y canción sin pensar en separarse: llevaban juntos desde 1944. A los dos años ya se habían declarado todas las guerras entre ellos. En 1948, él le canta en el filme ‘Embrujo’: «El que de tí se enamora/ se pierde pa’ toa la vida». Un flaquito sin casa: Héctor Lavoe en Nueva York. Ese 1963 la cultura musical la capitalizaba Estados Unidos. Miguel Ríos se afanaba en trasladarla a España: la deliciosa ‘La pecosita’ o ese intento de convertir en granadinas a las Crystals, ‘Da Do Ron Ron’. «Vinieron a divertirse/ Y pagaron en la puerta/ No hay tiempo para tristezas/ Vamos cantante, comienza». El encuentro de Lavoe con el músico Willie Colón en 1967 implosionó la salsa: ‘Guisando’, ‘Asalto navideño’… Da miedo la fuerza de esos LPs. «Héctor y yo nos identificamos porque a ambos la vida nos ‘cayó a pedrá’ desde el principio», aseguró Colón. La pedrá que unió a Lennon y McCartney fue la orfandad de madre. Su estallido reventó el universo pop: ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’; (1967). Lennon podría haber compartido ‘Cold turkey’ con Lavoe. La caída en lenta espiral de Héctor se convirtió en torbellino. Heroína, cocaína… enmascaradas por una personalidad lindísima. Comienza su carrera en solitario en 1973 , intercalándola con colaboraciones con el combo Fania All Stars. «Me para siempre en la calle/ Mucha gente que comenta/ ‘¡Oye, Héctor! Tú estás hecho/ Siempre con hembras y en fiestas’». Su magnetismo durante esos años recuerda al apabulle del Elvis setentero. Gafas oscuras, trajes coloridos y diversión: lo que uno se encuentra en el concierto del Rey en Hawai, emitido en directo en 1973. «Y nadie pregunta/ Si sufro, si lloro/ Si tengo una pena/ Que hiere muy hondo». Sus infiernos durante los ochenta no veían fin: drogas, peleas con su mujer Puchi, deudas… En el 87 uno de sus hijos muere por un disparo accidental y se quema su casa de Queens. Lavoe, devastado, escoge sustancias para arreglarse. Las compraba en esos hoteles neoyorquinos donde nunca quedan habitaciones. ‘Tawawa house’: así se conocía al hotel de Ohio donde viajaban los esclavistas con sus amantes esclavas y sus hijos comunes a mediados del XIX. La compositora Zenobia Powell Perry tuvo la constancia de estrenar en 1987 una interesante ópera sobre esta historia. En el 88 continúa la desgracia de Lavoe: le diagnostican sida, enfermedad que ocultará hasta su muerte. Disgustado por la cancelación de un concierto en Puerto Rico y a rebosar de drogas, salta desde el noveno piso del hotel Regency de San Juan. Lo achaca a una discusión con Puchi. Reza por salir, al estilo del ‘Like a prayer’ protestante con el que Madonna triunfaba ese año. Y sale. Destrozado: no hay voz, ni cuerpo. En una de sus últimas entrevistas la periodista atisba a preguntarle: «Ese cambio tan drástico, que usted tuvo tanta fama…». Héctor la interrumpe, y desde su escombrera física, exclama: «¡Tengo!». Fallece bendito de sida en 1993. El funeral es multitudinario. Esa gente bailará pronto la ‘Macarena’ de Los del Río, que debutaba ese año dentro de uno de sus álbumes. Tras diez años sin placa en el Saint Raymond del Bronx , los restos de Lavoe fueron trasladados en 2002 al cementerio de su natal Ponce, donde descansa con Puchi y su hijo fallecido. «Yo soy el cantante, vamo’ a celebrar/ No quiero tristezas, lo mío es cantar». Calamaro titula ‘El cantante’ su extraordinario álbum de 2004, que cierra con la composición de mismo nombre de Rubén Blades convertida en eterna por Lavoe. ‘Valió la pena’ , también de 2004, encumbra a Marc Anthony. Un par de años después, Anthony y su mujer, Jennifer López, impulsan ‘El cantante’, filme sobre la vida de Lavoe donde él da vida al puertorriqueño y ella a su mujer, Puchi. «Si no me quieren en vida/ cuando muera no me lloren ». Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP. «Zalo Reyes: Estrella de la canción y la televisión en Chile». El cantante Zalo Reyes, apodado ‘el gorrión de Conchalí’ e icono fundamental de la cultura popular chilena, falleció el pasado domingo a los 69 años de edad producto de las complicaciones derivadas de una diabetes que padecía desde hace más de una década, según ha informado su familia a través de Instagram: «A nombre de mi padre les comento que hace un momento, acaba de dejar de existir. Acompañado de nosotros y de todas sus oraciones con tanta buena energía. Lo hizo en el sueño y sin sufrir…. solo nos queda agradecer tanto cariño y admiración durante estos 40 años de éxitos». Recordado por temas como ‘Con una lágrima en la garganta’, ‘Mi prisionera’, ‘María Teresa y Danilo’, ‘Acorralado entre mis lágrimas’ y sobre todo ‘Un ramito de violetas’, Reyes nació en Santiago en 1952 con el nombre de Boris Leonardo González Reyes y se convirtió en uno de los primeros ídolos populares de la música chilena. Debutó como cantante en 1967, cuando ganó el festival del Centro de Madres Monterrey de su comuna, y enseguida empezó a dar conciertos interpretando un repertorio de canciones de Lucho Gatica con el que se presentó en plazas y restaurantes durante la década de los setenta. En 1979 se unió al grupo Espiral, con el que grabó su primer éxito discográfico, ‘Una lágrima y un recuerdo’, del que se vendieron ochenta mil copias. Ese mismo año comenzó a participar en varios programas televisivos como ‘Troncal Negrete y ‘Festival de la una’ de Televisión Nacional de Chile, volvió a repetir éxito con la canción ‘Una lágrima en la garganta’. En 1983 fue invitado al Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar y realizó una gira triunfal por México, y dos años después, su popularidad se multiplicó cuando el célebre presentador de televisión Don Francisco lo fichó para animar el espacio ‘Este es mi barrio’, una de las secciones del programa ‘Sábados Gigantes’. En la segunda mitad de los ochenta llegó a tener dos programas propios, uno con motivo del Campeonato Mundial de Fútbol y el otro titulado ‘Cordialmente’, además de participar en otros como ‘Humor de Reyes’. En esa época fue cuando por fin obtuvo su primer Disco de Platino por ‘El Rey de tus sueños’, y ya en 1991 publicó el que sería su último álbum por un largo tiempo, ‘Dolor de amor’. Después ya sólo publicaría dos más, ‘El Retorno de un Gorrión’ (1997) y ‘Gorrión’ (2001), antes de empezar a sufrir graves problemas de salud que lo apartaron de los escenarios y los estudios de grabación. En marzo de 2008 se le diagnosticó diabetes y le fue amputada parte de uno de sus pies, producto de una lesión que no pudo ser controlada por causa de la enfermedad. El pasado 9 de agosto fue ingresado en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile después de dos descompensaciones diabéticas, y fue dado de alta cuatro días después. Pero finalmente ha fallecido en su casa, rodeado de los suyos.. «¿Quevedo, Rosalía o Shakira? La canción del verano, a examen». Quevedo y ‘Quédate’: el tirón del artista más escuchado Si el Quevedo original asomase sus célebres anteojos desde el más allá descubriría con pasmo que, bienvenidos al siglo XXI, un chaval de apenas veinte años le ha birlado el nombre y parte de la popularidad. La razón, con más de 300 millones de reproducciones en Spotify y subiendo, no es otra que ‘Quédate’, himno interplanetario que, se dice pronto, se ha convertido en la canción más escuchada del mundo. ¿Suficiente para convertir al canario en soberano indiscutible del primer verano pospandemia? Todo apunta a que sí. Otra cosa, claro, es llegar a entender cómo un rapero casi recién llegado se las ha ingeniado para barrer del tablero a Bad Bunny, Harry Styles y, sí, también a Rosalía. Lo fácil sería atribuirle buena parte del mérito, por no decir casi todo, a Bizarrap, productor argentino y nuevo Rey Midas de este Siglo de Oro de las músicas urbanas que multiplica el impacto de todo cuanto toca. ‘BZRP Music Sessions Vol. 52’, inicialmente conocida como ‘Y nos fuimos a una’ y popularizada finalmente como ‘Quédate’, no ha sido ninguna excepción. Aún así, el acabado mágico de Bizarrap no explica por sí solo el éxito descomunal de Pedro Luis Domínguez Quevedo. De hecho, es solo un ingrediente más en una fórmula que sublima el espíritu del hit veraniego, siempre gozoso y festivo, para servirlo en versión corregida y aumentada. Esto, para entendernos, es como si ‘Quédate’ se hubiese caído en la marmita de Panoramix y hubiese salido de ahí convertida en la ‘supercanción’ del verano: sintetizadores que empujan hacia arriba, ritmo trotón que explota en el momento justo, ‘autotune’ a paletadas, un estribillo para corear rodeado de cientos de personas, palabras arrastradas con ese deje perezoso que se ha convertido en santo y seña generacional… ¿Más? Un poco de ‘Me gusta todo de ti’ de Raw Alejandro, otro tanto de ‘Experimento’ de Myke Towers… Todo lo que se espera de la canción del verano en estos tiempos de fronteras líquidas, barullo estilístico y eclosión de la Generación Z. Rosalía y ‘Despechá’: fenómeno viral a ritmo de merengue También es casualidad: se muere el colombiano Darío Gómez, mundialmente conocido como el rey del Despecho, y Rosalía se corona como reina del ídem antes incluso de saltar a la arena. Cetro, corona y una creciente multitud de súbditos dispuestos a dejarse gobernar. Qué cosas. Por aplastante aclamación popular, ‘Despechá’ ya era para muchos la canción del verano antes incluso de ver la luz de forma oficial. La estrenó Rosalía en Almería el 6 de julio, en el primer concierto de la gira ‘Motomami’, y la gente se volvió loca. Literalmente. La pedían a gritos en las redes sociales y la celebraban cada noche como si la canción llevase meses campando a sus anchas por listas de ventas y plataformas de ‘streaming’. La efectividad, en fin, era esto: Rosalía, alocada y despechada, volteando el merengue y llevándoselo «de lao a lao» mientras maneja como nadie los tiempos de los fenómenos virales. ¿Que no? Un vídeo de 35 segundos en Tik Tok grabado por la propia artista fue el acelerante que acabó por inflamarlo todo. En sólo seis días la bola ya era imparable: nadie se hubiese extrañado si el público de Valencia y Madrid hubiese aparecido en los conciertos con aquello de «Baby, no me llames, / que yo estoy ocupada olvidando tus males» estampado a todo color en la camiseta. Sólo faltaba una coreografía que, entre brazos al aire, teléfono imaginario y manos de bailaora. permitiese replicar la melodía hasta el infinito y más allá en redes sociales. Y listos. Normal que, cuando ‘Despechá’ aterrizó por fin en plataformas digitales el 28 de julio, más de veinte días después de asomar la cabeza por primera vez, los números fuesen de infarto: 100 millones de escuchas en Spotify y más de 16 millones de reproducciones del videoclip en Youtube. Cala el mensaje, ese desamor empoderado que funciona como reverso a la súplica de Quevedo -casualidades: ‘Quédate’ vio la luz también el 6 de julio- y cala también el espíritu festivo y hedonista, puro desenfreno estival, de un himno veraniego con vistas al Caribe. Shakira y ‘Te felicito’: reguetón y dardos envenenados La ira, ya lo decía John Lydon, es energía. Y el rencor. Ah, el rencor. ¿Qué sería del pop sin esos corazones hechos trizas que, llegado el momento, consiguen transformar en estribillo taquicárdico y versos adhesivos el ajuste de cuentas y el memorial de agravios? Lo sabe bien Shakira, figura habitual de los rankings estivales que, con una precisión de relojero suizo, ha hecho coincidir la voladura descontrolada de su matrimonio con el futbolista Gerard Piqué con la publicación de ‘Te felicito’, su primer lanzamiento desde que ‘Don’t Wait Up’ viese la luz el año pasado. Como a la Beyoncé de ‘Freedom’, a Shakira la vida también le ha dado limones pero, en vez de limonada, lo que ha hecho ha sido exprimir otro himno de perfil sintético y onda expansiva imparable. No llega a ‘Waka Waka’ o ‘Hips Don’t Lie’, pero se acerca lo suficiente como para merecer el tercer puesto de este podio. Por delante, casi tres minutos de reproches, dardos envenenados y giros irónicos con los que la cantante colombiana escenifica una ruptura tras descubrir una supuesta infidelidad. «Por completarte me rompí en pedazos. / Me lo advirtieron pero no hice caso. / Me di cuenta que lo tuyo es falso. / Fue la gota que rebasó el vaso», se arranca a cantar la de Barranquilla en un single por el que también desfila el puertorriqueño Rauw Alejandro, sospechoso habitual de este tipo de fregados estivales. MÁS INFORMACIÓN noticia No Rosalía lanza por fin ‘Despechá’, consagrada por las redes como la canción del verano noticia No Rosalía, éxtasis y gloria en el Palau Sant Jordi No es la primera vez que la colombiana saca pecho con el despecho -ahí está, sonando en bucle en el ‘jukebox’ de los veranos perdidos, ‘La tortura’-, pero la supuesta dedicatoria a Piqué le añade un plus de morbo a una canción que, musicalmente, basa buena parte de su atractivo en la fusión del funk sintético y bamboleo rítmico del reguetón. Un híbrido casi perfecto entre las últimas bases de Dua Lipa y el influjo imparable de los ritmos caribeños que si algo busca es conquistar y colonizar las pistas de baile de medio mundo. Eso y, bueno, también mandar un mensaje nada velado a quien, ironiza, se merece un Óscar por haber convertido su relación en el papel de su vida.. http://www.databot-app.com
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