News – Noticias «La otra carta nuclear de Putin, cuestionar su influencia energética mundial «puede ocasionar una crisis mayor»». La partida de la factura energética se juega en un tablero amplio que desdibuja las fronteras de los países en favor de una dependencia pasiva-agresiva con el Kremlin en materia nuclear . Esto pone de relieve lo que ya declaraba Putin, hace unos días, en el foro económico de Vladivostok: «Es imposible aislar a Rusia». Y la empresa estatal moscovita Rosatom es un acorazado directo al corazón de Europa. Sus reactores, el dominio del combustible nuclear y su gestión de los residuos radiactivos suponen un triple arsenal que permite a Rusia controlar la cadena de suministros nuclear. A ello se unen sus rompehielos nucleares-únicos en el mundo-y sus centrales nucleares flotantes. Como afirma Enrique Ayala , analista de la Fundación Alternativas y general de brigada retirado, «la retirada de todo el combustible nuclear ruso en circulación, produciría una catástrofe energética mayor que la que tenemos actualmente». Lo cierto es que desde 2017, tal y como expone la Agencia Internacional de la Energía, Rusia y China han ido sumando aliados y acuerdos, construyendo por el mundo el 87% de los nuevos reactores nucleares . Como en una ‘matrioska’ , a medida que se desarma encontramos también al gigante asiático. Y mientras Kenia, Ruanda, Tanzania o Nigeria, entre otros, ambicionan tener energía nuclear con la ayuda de Xi Jinping o de Putin, Rusia ejerce una diplomacia nuclear que es la llave de entrada para influir en el país, construyendo centrales en Irán, India o Egipto. El gráfico muestra la construcción de reactores por el origen nacional de la tecnología de 2017 hasta 2022, color turquesa (Rusia), color azul (China) y verde (otras países) IEA Ayala explica que hay dos aspectos a tener en cuenta en esta dinámica, el primero es el uso de la energía nuclear dentro de la propia Rusia. «Tiene 38 reactores nucleares y cuatro en construcción. Eso supone un 20,5% de producción de la energía eléctrica. Y la idea es ir aumentando ese porcentaje hacia 2030 en un 50%. Y de cara al exterior , la reina roja está construyendo 15 plantas nucleares en distintos Estados, entre ellos países de la OTAN, como Turquía y Hungría. Finlandia en mayo canceló su contrato para una nueva planta al borde del mar Báltico», asegura. Noticia Relacionada El ardid tecnológico chino que amenaza el equilibrio internacional Alexia Columba Jerez El gigante asiático levanta terreno artificial y une fuerzas con Putin en la zona lo que pone en peligro la ruta comercial por el que se mueven dos tercios de las mercancías del mundo A ello se suma que hay 42 plantas nucleares con reactores que usan tecnología rusa. Algunos de ellos están en países de la UE, como los que hay en la República Checa, Bulgaria o Eslovaquia. «Estos reactores tienen que ser necesariamente activados con combustible nuclear ruso que es de bajo enriquecimiento y que solo produce Rusia. Los expertos están viendo si Westinghouse, la empresa estadounidense, puede ser su sustituta, pero por ahora siguen recibiendo combustible ruso», dice Ayala. Uranio, sanciones Además en relación al uranio, Rusia solo extrae el 6% en su propia tierra. Exporta e importa. Ayala detalla que la importación con Australia se interrumpió con la invasión de Crimea. Ahora la mayor parte viene de Kazajistán, que es el primer exportador mundial de uranio y socio de Moscú en la OTSC, que es la versión rusa de la OTAN. «La exportación del Kremlin, tanto de uranio crudo como enriquecido, va a las plantas que tiene por Europa del Este y a Estados Unidos . De hecho en abril, el senador Barraso, del Partido Republicano, dijo de forma controvertida, que EE.UU. está pagando del orden de 100 millones mensuales a Rusia por el uranio, unos 1.200 millones al año», establece el analista. No todo el uranio que exporta Rusia es ruso, lo revenden o lo enriquecen . Su capacidad mundial de enriquecimiento es de un 46%, y su capacidad de tratar residuos nucleares para convertirlos otra vez en combustible es del 36%, según Euratom. No es casual que Rosatom sea una de las pocas empresas rusas que no ha recibido sanciones de Estados Unidos. Se habla del gas o del petróleo, pero del uranio se debate poco porque es más difícil de sustituir , y pretenderlo tendría un efecto directo sobre la factura de los ciudadanos estadounidenses. La paradoja es que con la guerra de Ucrania, EE.UU. siga comprando a Rusia, apunta Ayala. En cuanto a España, según EP importaba en 2020 un 38,7% de uranio de Rusia, aunque en 2021 se redujo a un tercio. Ricardo Lenoir-Grand Pons , responsable de la unidad de inteligencia de International SOS en España, indica que «el uso que pueda hacer Rusia de la energía nuclear, como de otros recursos, va más allá del rendimiento o beneficio económico que le puede traer. Está lo simbólico que es generar confusión en Occidente. Y un hipotético acuerdo de Rusia y Hungría en la cuestión nuclear supondría la desestabilización de la UE, porque si se decide sancionar a Rusia habrá un grupo de países que se opondrían a ello». Letra pequeña La picaresca de Rusia en sus proyectos nucleares tiene que ver con una atractiva oferta de financiación de esas construcciones nucleares. Quedó patente con Hungría. Así, fue conocido anteriormente los términos de la empresa Rosatom que se encargaría de la obra. La ventaja para muchos países es que no tienen que abonarla hasta su término, pero la trampa es que Rosatom tendría su gestión durante 50 años, y sería su único suministrador de combustible durante una década. Y actualmente, Putin tiene el apoyo del primer ministro húngaro Viktor Orbán. Para la India o Turquía contar con centrales nucleares supone un importante desarrollo energético, a la vez que popularidad política. Así, Erdogan quiere tenerla terminada para cuando se acerquen las elecciones. A cambio, «las empresas vetadas en otros países de Europa están encontrando un espacio lucrativo en Turquía», apunta Ayala. Rosatom también ha buscado un nicho en Oriente Medio, en Argelia, Irak o Emiratos Árabes Unidos. Pero incluso los países que no quieran seguir dependiendo de los reactores rusos se encuentran en un callejón sin salida en el caso de la serie de reactores VVER-440 de diseño soviético que tienen en sus centrales. Ningún proveedor occidental puede proporcionar combustible para este modelo específico, a excepción de Rusia. Cinco países de la UE con 40 millones de habitantes dependen del favor ruso. El director general del organismo internacional de la Energía atómica, Rafael Grossi, declaró que de establecer sanciones sobre Rosatom provocaría serios problemas para estos Estados. Así como proyectos nuevos a años vista. Centrales flotantes A este despliegue nuclear se suma como indica Ayala, «el hecho de que Putin tiene una flota de rompehielos nucleares, la única del mundo. Eso de cara a la nueva ruta Norte del Ártico , puede mantenerla abierta todo el año. Tener acceso a los enormes recursos existentes en la zona para Moscú supone una enorme ventaja de negocio». Hablamos de reservas de 20.000- 46.000 millones de petróleo y de 36-83 billones de m3 de gas, además, en la zona hay yacimientos de manganeso, plomo, oro, platino y diamantes. Y su creación más atesorada es el Akademik Lomonosov . La primera central nuclear flotante del mundo que circula por el Ártico, y que el Kremlin daba a conocer en 2019 . Su función es proveer de energía a zonas remotas de Siberia y cuenta con dos reactores nucleares de 35 MW, cada uno. China tiene un contrato de 226 millones de dólares con Rusia para proveer de material a sus centrales flotantes. Akademik Lomonosov, central nuclear flotante afp Sin embargo, frente a esta creación rusa Greenpeace usó el título de ‘Titanic nuclear sobre hielo’, argumentando la potencial amenaza que supone para el Ártico y los países próximos. Meritxell Bennasar , responsable de la energía nuclear de Greenpeace, explica que «estos barcos son centrales nucleares de menor tamaño. Pero están expuestos a las fuertes tormentas de la zona y a accidentes por la mano del hombre. Y a ello se suman los residuos radiactivos que generan». Esta ONG señala en un informe que «en caso de un colapso, el agua del océano enfriaría el núcleo. Se produciría una explosión de agua y posibles explosiones de hidrógeno que propagarían una gran cantidad de isótopos radiactivos a la atmósfera. Las áreas alrededor de Fukushima y Chernóbil ya son difíciles de limpiar, peor aun peor sería en la noche polar, con temperaturas bajo cero y tormentas de nieve». Frente a esta acusación Rosatom ha declarado que «la planta es invencible frente a tsunamis y desastres naturales». Incluso ha usado Lomonosov como proveedor de calefacción nuclear residencial para los hogares de Siberia, una opción energética eficiente con el que Rusia pretende innovar en su cartera energética. Varios países han expresado interés en su diseño de pequeños reactores itinerantes. MÁS INFORMACIÓN Manual de instrucciones para acabar con Rusia o convertirla en un imperio y el Club Izborsk Islas Kuriles: el otro frente con el que Putin quiere desestabilizar sigilosamente a Occidente El ardid tecnológico chino que amenaza el equilibrio internacional Parafraseando la expresión «todos los caminos llevan a Roma», es interesante que todos los caminos energéticos conduzcan a Putin. En ese caso la pregunta ante estos hechos sigue siendo: ¿realmente es posible aislar a Rusia?. «Hacienda propondrá una subida del 3,5% en el sueldo de los funcionarios». El ministerio de Hacienda planteará una subida del 3,5% para 2022 en los salarios de los trabajadores públicos en la reunión que mantendrá hoy con el sindicato más representativo de la Administración, CSIF, tal y como adelantó ABC el pasado mes de mayo. Desde el CSIF señalan que no tienen constancia de que la subida del 3,5% será propuesta para 2023 , tal y como ha publicado la agencia Efe, y fuentes sindicales consultadas por este diario indican que dicha subida se comentó con Hacienda en contactos previos para el año actual y no el próximo. El sindicato fue citado el pasado jueves por Hacienda para negociar dicha subida tras el anuncio de la manifestación masiva convocada por el CSIF, aunque esto no impidió que la concentración se llevase a cabo en Madrid con una cuantiosa cantidad de participantes. De esta forma, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, pone fin a meses de incomunicación en un momento en el que el CSIF llega fortalecido tras el apoyo de los manifestantes, que recorrieron el centro de Madrid el pasado sábado para exigir una subida salarial acorde al IPC que les permita recuperar la pérdida de poder adquisitivo. Noticia Relacionada estandar Si Montero desbloquea la negociación con los funcionarios en vísperas de la gran protesta en Madrid Susana Alcelay Convoca el miércoles a CSIF a una reunión en la que el sindicato exigirá que los sueldos se actualicen este año con la inflación y con carácter retroactivo Durante la clausura de la concentración, el presidente del CSIF, Miguel Borra, afirmó que «ni nos cansaremos ni rendiremos hasta conseguir lo que consideramos justo», por lo que exigirán a Montero un plan a varios años para recuperar de forma paulatina el 20% del poder de compra perdido desde 2010, año en el que el Gobierno de Zapatero rebajó el sueldo de los funcionarios a las puertas de la crisis financiera, junto a mejoras varias en las condiciones laborales. Sin embargo, y tal y como adelantó este diario , la postura de Hacienda se encuentra distante y aboga por una subida salarial desligada de la inflación para evitar los denominados efectos de segunda ronda -generar más inflación a partir de medidas que estimulen la demanda-. No hará lo mismo con los pensionistas, a los que si compensara por el alza del IPC.. «Escrivá fía la reforma de las pensiones al alza de las cotizaciones y a los impuestos». La cuenta atrás para completar la reforma de las pensiones ha comenzado y el ministro del ramo, José Luis Escrivá, ya perfila la propuesta que enviará a las autoridades comunitarias antes de que acabe este año, en el que los gastos se habrán disparado y la deuda habrá escalado por encima de los 100.000 millones actuales, el 8% del PIB. El grueso de las medidas puestas en marcha en la primera fase supondrán una explosión de gasto por el impacto de la revalorización de pensiones con el IPC, que el Gobierno espera neutralizar con los ingresos que logre en la segunda fase de la reforma. Los cambios que comenzará a discutir en unos días el Gobierno con empresarios y sindicatos estarán apoyados en un aumento de las bases máximas de cotización, que son las de los trabajadores con sueldos de más de 49.000 euros, y en los impuestos. La idea del ministro es acometer este ‘destope’ de bases de forma ‘suave’, en unos 25 años, en los que también irá aumentando la pensión máxima, aunque no lo hará con la misma intensidad. A la par, los ingresos que se transferirán desde el Estado irán en alza. El techo de gasto, que sirve para elaborar el Presupuesto 2023, incluye una transferencia a la Seguridad Social de 20.000 millones para cubrir los denominados gastos impropios, un 8,1% más. Tras la renuncia de Escrivá a ampliar de 25 a 35 años el periodo de cómputo para el cálculo de la pensión, el Ejecutivo da la espalda a la medida más esperada desde Bruselas para equilibrar las cuentas de la Seguridad Social. El único de los puntos incluidos en el componente 30 remitido a la Comisión Europea con las medidas a tomar en la Seguridad Social que estaba llamado a reducir la factura en pensiones finalmente no será ni de lejos lo vislumbrado por las autoridades comunitarias, que siempre han defendido está ampliación de los años como una medida de ajuste. Esta ‘recomendación’ comunitaria fue asumida el pasado año por Economía; de hecho se filtró que ese cómputo se ampliaría a 35 años, medida que fue rechazada de plano por Unidas Podemos y por el propio Escrivá. Como reflejo del galimatías en el que se sumió el Gobierno se redactó el componente 30, de forma poco concreta y con la idea de poner en marcha la opción de que el trabajador pueda elegir los mejores años para el cálculo de la pensión y también la cobertura de lagunas de cotización. Dos medida de aumento de gasto. Acometer un recorte en las nóminas de los pensionistas en año electoral es justo lo contrario que busca el presidente del Gobierno. Todos los cálculos de expertos, refrendados la semana pasada por el Banco de España, advierten de que la ampliación de diez años en el periodo de cómputo de la pensión recortaría entre un 8 y un 10%. Si trasladamos el ahorro sobre el coste agregado de las pensiones de jubilación, de casi 150.000 millones al año, la rebaja en la factura ascendería hasta 15.000 millones de euros anuales. No habrá tal ahorro, al menos por la vía de la extensión de los años cotizados, tal y como deslizó el ministro Escrivá antes de la primera reunión con los agentes sociales para abordar este último tramo de negociaciones. La losa de la inflación El escenario que se presenta deja multitud de incógnitas sobre la idoneidad de la reforma del sistema auspiciada por el ministro. En términos de gasto, solo la primera pata de la reforma de pensiones ya supone en su conjunto un acicate al desembolso anual de la Seguridad Social. La vinculación de las pensiones al IPC supondrá un coste extra de aquí a 2050 de más de 3 puntos porcentuales del PIB. Es decir, para entonces, el coste anual será casi 50.000 millones superior al registrado actualmente. De hecho, la losa de la inflación ya se prevé que le cuesta a las arcas públicas unos 17.000 millones de euros solo por la revalorización de las pensiones en 2023, la subida más cara de la historia. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1860 Código APP Y aunque la indexación de las prestaciones al IPC es el principal detonante del aumento de gasto previsto para la próximas décadas, el resto de medidas ya adoptadas y por adoptar tampoco despejan el panorama. Al aprobar Bruselas la entrega de 12.000 millones de euros correspondientes al primer tramo de ayudas de los fondos de recuperación de 2022, los técnicos advirtieron sobre ciertos aspectos. Ciertamente, no confían en lo cálculos elaborados por Escrivá . España presentó estimaciones según las cuales las medidas que aumentan la edad efectiva de jubilación suponen un ahorro que oscila entre el 0,2% y el 0,4% del PIB en 2030 y entre el 1,1% y el 1,6% del PIB en 2050. Sin embargo, los servicios de la Comisión consideran que «la reforma generará ahorros fiscales, pero la consecución de ahorros hasta el límite inferior, y ciertamente por encima de él, está sujeta a una incertidumbre muy elevada». Es decir, en el mejor de los casos estas medidas generarán el mínimo ahorro previsto. Bruselas tiene reparos Y tampoco parece que el nuevo Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) vaya a resolver la papeleta de la sostenibilidad financiera del sistema público de pensiones. De hecho aquí Europa sí es más tajante sobre el impacto de la medida. Mientras que el Ejecutivo legisló este punto de la medida sin el consenso de la patronal, se expuso como la alternativa perfecta al Factor de Sostenibilidad ya derogado, que ponía en marcha un piloto automático por el que el gasto en pensiones se ajustaba ante escenarios de déficit presupuestario. Y que, por ende, conllevaba recortes en las prestaciones de hasta un 22% según los cálculos de la propia Seguridad Social. La alternativa no ataja el problema ni por el lado del gasto, ni tampoco de los ingresos. La subida del 0,6% que operarán entre 2023 y 2032 logrará rellenar el Fondo de Reserva con cerca de 22.220 millones de euros al final de la década. Una cifra que la propia Comisión Europea ve insuficiente para afrontar el pico de gasto en prestaciones por las jubilaciones del ‘baby boom’. Ya en la última de las grandes medidas tomadas en el ámbito de Seguridad Social, tampoco la reforma de cotización por ingresos reales de los autónomos debería dejar más dinero de lo que hasta ahora depositan por sus contribuciones los trabajadores por cuenta propia. Escrivá asegura que la reforma es «fiscalmente neutra» , es decir, no generará más ingresos ni más gastos para el sistema. Por lo que el Régimen Especial de Autónomos seguirá alojando déficit que rondarán los 6.000 millones de euros durante los próximos años. Por último, volviendo sobre el origen, el no aumentar el periodo de años cotizados para el cálculo de la pensión tendrá un coste para el Estado. Fuentes del diálogo social confirman a ABC que el Ejecutivo aún no ha presentado su propuesta definitiva pero aseguran que los técnicos de la Seguridad Social buscan una fórmula milimétrica que permita salvar el examen de la Comisión Europea pero que no suponga un rejonazo del 10% en las pensiones en pleno año electoral. Según confirman estas fuentes, y como deslizó el ministro Escrivá públicamente, la medida se abordará desde una triple vía de aumento ligero de los años de cotización, con cobertura de la lagunas de cotización y con la opción de poder elegir los mejores años. Sin ir más lejos, el Banco de España señaló la pasada semana que permitir la elección, por ejemplo, de los mejores 29 años cotizados implicaría un incremento del gasto del 0,8% de media. U otro supuesto, como señala el Grupo de Investigación en Pensiones y Protección Social, la elección de los mejores 25 años supondría un incremento de gasto anual de 8.000 millones de euros. MÁS INFORMACIÓN Tensión en el Gobierno por el examen de Bruselas a la reforma de pensiones Las pensiones suben el doble que los sueldos en 2022 por la inflación y amortiguan la pérdida de poder de compra En suma, las medidas parecen más un acicate al gasto con ajustes paramétricos que una verdadera reforma integral para la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Desde el Gobierno, más allá, parecen confiar en que la aplicación de la reforma con el aderezo del aumento de cotizaciones sociales que crecen hasta julio un 8,6% hasta rozar los 81.000 millones de euros y que suponen casi 7.000 millones más que hace un año. Como adelantó ABC, para constatar cómo van las negociaciones para completar la reforma de pensiones esta semana aterrizan en España los ‘hombres de negro’ . Lo que se encontrarán es, por tanto, unos cambios incompletos sin ningún avance en la reducción de los gastos a las puertas de la llegada de la generación del ‘baby boom’, que comenzará retirarse ya en 2023.. «Hacienda hace caja con las subidas a pensionistas e ingresa un 17% más». El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, pasó buena parte de los meses de enero y febrero recordando en sus intervenciones públicas que la acción del Gobierno, concretada en la subida del 2,5% de las pensiones contributivas prevista en los Presupuestos y la garantía legal de la revalorización de las nóminas en función del IPC, se iba a traducir en una ganancia anual media para cada pensionista de 650 euros anuales a costa de un esfuerzo extra de las arcas públicas de 6.500 millones de euros. El ministro no mencionó en ningún momento, sin embargo, que ese blindaje a las nóminas de los pensionistas iba a significar también un buen negocio para las arcas de la Hacienda Pública, que iba a aligerar de manera significativa ese publicitado esfuerzo presupuestario. Lo revelan ahora los informes oficiales de recaudación de la Agencia Tributaria, el último de los cuales -correspondiente al mes de julio- reporta un crecimiento sin precedentes del 17% de los ingresos por retenciones a pensionistas , que el organismo explica «a partes iguales por la subida de la masa salarial y por el incremento del tipo efectivo». Noticia Relacionada estandar Si Escrivá fía la reforma de las pensiones al alza de las cotizaciones y a los impuestos Susana Alcelay A las puertas de un año electoral, el ministro renuncia a ampliar de 25 a 35 los años para calcular la pensión, la medida más esperada por Bruselas para equilibrar las cuentas del sistema De otro modo, que alrededor de la mitad de esa mejora de los ingresos por retenciones en el Impuesto sobre la Renta ha venido del incremento del colectivo de pensionistas y de las pensiones comparativamente más altas con las que entran los nuevos jubilados, y la otra mitad de que el efecto conjunto de este fenómeno y de la fuerte subida de las nóminas en 2022 ha desplazado a muchos pensionistas a tramos del IRPF con un tipo impositivo mayor que el que venían soportando hasta ahora. Los retornos de las pensiones De hecho, según la información proporcionada por la Agencia Tributaria más de la mitad de esa subida se explica por este fenómeno fiscal. ABC ya publicó el pasado mes de febrero que la subida de pensiones aplicada en 2022 más la revalorización de las nóminas por la desviación de la inflación en 2021 iban a desplazar a un tramo de retención más caro a los cerca de 370.000 pensionistas que perciben la pensión más elevada del sistema. En euros contantes y sonantes ese efecto supuso para ese colectivo que de los 112 euros brutos que en principio iban a percibir de más, solo han llegado de forma efectiva a sus bolsillos 63 euros, en tanto que los 49 euros restantes (el 44%) se quedarían en las arcas de la Hacienda Pública. Desde el Gobierno no se ha proporcionado un solo dato concreto sobre la magnitud de esos retornos, que rebajan ‘de facto’ el coste neto que las subidas de las pensiones tienen para las arcas públicas. Una aproximación a partir de los datos de ingresos por retenciones en el IRPF proporcionados por la Agencia Tributaria en su estadística ‘Mercado de Trabajo y Pensiones en Fuentes Tributarias’, que para el año 2020 (último ejercicio disponible) calculó esos ingresos por retenciones a pensionistas en 11.122 millones de euros, arrojaría que los retornos para las arcas públicas por la subida de las nóminas y los efectos fiscales asociados estaría por encima de los 1.500 millones de euros, de los que 800 millones se corresponderían en exclusiva al impacto del ajuste fiscal. Bajo esta premisa, la subida de pensiones de 2022 se saldaría con un gasto extra de 6.500 millones para las arcas de la Seguridad Social y unos ingresos extra de más de 1.500 millones para la Hacienda del Estado. Ingresos a costa del ahorro Para poner en contexto lo que implica ese crecimiento del 17% en los ingresos por retenciones de IRPF de los pensionistas puede ayudar decir que en ese mismo periodo ( enero-julio de 2022 ) las retenciones totales por salarios y rentas económicas crecieron un 12,3%, las asociadas a las rentas del trabajo lo hicieron menos de un 12% (pese al fuerte incremento del empleo) mientras que las de los salarios públicos lo hicieron un 5%. Hacienda no solo ha hecho caja con la subida de las pensiones públicas . El tijeretazo a la reducción en el IRPF por aportaciones a planes de pensiones privados ha ahorrado 352 millones de euros a las arcas públicas; y la subida del tipo fiscal a las rentas del ahorro también ha proporcionado 339 millones de euros extra, según los datos oficiales. En ambos casos a costa de los ahorros de los contribuyentes.. «Cuánto subirán las pensiones en 2023: estas serán las cantidades máximas y mínimas». La tendencia al alza de los precios de la energía, los combustibles y la cesta de la compra como consecuencia de la guerra de Ucrania está dejando un panorama desolador. El Índice de Precios al Consumo (IPC) continúa disparado en España, hasta el 10,5% según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Esta increíble subida del coste de la vida contrasta también con la decisión del Gobierno de ligar las pensiones al IPC , de manera que los jubilados verán cómo sus pensiones crecen también en los próximos meses. Pero ¿cómo se determina la subida de las pensiones? ¿Cuánto subirán de cara al próximo año 2023? Noticias Relacionadas estandar Si Escrivá fía la reforma de las pensiones al alza de las cotizaciones y a los impuestos Susana Alcelay estandar No Los motivos por los que Hacienda puede embargar tu dinero ahorrado del banco Maria Albert Cómo se calcula la subida de las pensiones El modelo actual para calcular la subida de las pensiones viene determinado por la media del IPC mensual desde diciembre del año pasado hasta el próximo mes de noviembre. Así, el penúltimo mes del año podría darnos muchas pistas sobre cómo serán las pensiones a partir del 2023 y cuánto subirán. Por ahora, las estimaciones de una consultora como la Fundación de las Cajas de Ahorros ( Funcas ) establecen que los precios pueden llegar a subir un 7% durante los meses de septiembre, octubre y noviembre de este año, lo que afectaría considerablemente a la retribución económica que obtendrán los pensionistas españoles. Cuánto subirán las pensiones en 2023 Si tenemos en cuenta los cálculos de Funcas, que estiman una importante subida para los jubilados españoles de cara al próximo año, las pensiones máximas y mínimas en nuestro país cambiarán. Así, se estima que la pensión mínima en nuestro país, que actualmente está en 1.005 euros mensuales, podría verse incrementada hasta los 1.075 euros en 2023 (una subida de 70 euros). Por su parte, las máximas ascenderían de los 2.920 actuales hasta los 3.016 euros el próximo año (un incremento de 96 euros). También aumentarán las pensiones no contributivas en España, que pasarán de 421,40 euros a 450,89 euros al mes .. http://www.databot-app.com
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