Categorías
Sin categoría

News – Noticias

News – Noticias «Athletic – Almería, el resumen en vídeo». PESTAÑA j7-athletic-almeria-liga22/23 Vídeo 5 Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP. «Piqué pasa de apestado a protagonista». Los estados de ánimo suelen depender del color del prisma por el que se mira. Mientras Xavi lamenta la gran cantidad de lesionados que han asolado a su equipo tras este parón de selecciones, Gerard Piqué celebra el nuevo rol al que puede verse abocado después de que el técnico no pueda contar para el partido de hoy ante el Mallorca, ni para los próximos, con Araujo, Koundé ni Bellerín. Se le abre un agujero en el lateral derecho y en el centro de la zaga. Piqué quinto central del equipo, ya es el tercero, por detrás de Eric García y Christensen, aunque puede tener un protagonismo que hace unas semanas ni podía imaginar. «Hay varias opciones para el lateral derecho. A ver cómo está Sergi Roberto, ha subido Marc Casadó del filial, podemos poner tres centrales, podemos poner a pierna cambiado un lateral zurdo…», explicó Xavi, que no quiso concretar si cambiará el sistema pero que dejó evidencias de que Piqué tendrá minutos. Y más teniendo en cuenta el cargado calendario que se avecina con, el doble enfrentamiento ante el Inter en la fase de grupos de la Champions y el clásico en el Bernabéu. Ninguno de los lesionados llegará a tiempo para este triple enfrentamiento en los que Piqué aspira a resarcirse. «Los cinco centrales que tengo son de garantía», explicó, justificando que Eric García o Christensen tengan que aguantar el arreón de partidos que se comprimen en este próximo mes y medio. Noticia Relacionada Polideportivo estandar Si El Barça pasa la tijera por sus secciones: fuera el atletismo masculino Ignacio Romo La entidad azulgrana renuncia a la licencia en la División de Honor, aunque conserva la de su equipo femenino También es consciente que deberá echar mano de Piqué, al que este pasado verano le deslizó que se buscara equipo porque no tendría los minutos a los que estaba acostumbrado. Le encomendó un rol diferente, fuera del terreno de juego, pero las circunstancias mandan y el catalán tendrá la oportunidad que llevaba reclamando, a pesar de sus muestras de desidia en el banquillo en los últimos partidos y sus quejas públicas en el vestuario, que no gustaron al entrenador.. «Criticado en Bélgica y suplente para Ancelotti: Hazard vuelve a gripar». El pasado 29 de mayo, mientras el confeti sobrevolaba la fuente de Cibeles, la música le ponía ritmo al frenesí de la Decimocuarta y las cervezas hidrataban otra gesta europea del Real Madrid, Eden Hazard decidió coger el micrófono y lanzar una promesa a la parroquia blanca: «Madridistas, llevo tres años aquí con muchas lesiones y con muchas cosas, pero el año que viene lo voy a dar todo por vosotros». Cuatro meses después de aquel mensaje, la temporada de Hazard vuelve a ser otro día de la marmota para el belga: oportunidades desperdiciadas y banquillo como sino habitual. La vida deportiva le cambió por completo a Hazard el 26 de noviembre de 2019, cuando una fea patada de su compatriota Meunier -en un Real Madrid-PSG de la primera fase de la Champions- le mandó directamente al quirófano. Ahí empezó su odisea y su ocaso. Entonces era el mejor futbolista del mundo, tras Cristiano y Messi, y tenía un valor de mercado de 150 millones de euros. Hoy, es suplente de los suplentes del Madrid, su valor de mercado está en 12 millones de euros e, incluso, hasta en su propio país ya ha empezado a recibir críticas. Durante este parón de selecciones, el último antes del Mundial, Hazard ha completado dos pobres partidos con Bélgica que han hecho cuestionarse a los medios si merece ser titular en Catar. Además, ha generado un pequeño revuelo tras ser fotografiado el pasado miércoles en una discoteca de su país con una mujer que no es su pareja, motivo de carnaza la prensa rosa. Pero más allá de este episodio de su vida privada, lo relevante es que el capitán de la tercera clasificada en el último Mundial llega a Catar en el momento más delicado de su carrera, aunque él no lo vea de ese modo: «Me siento bien en el Real Madrid. Solo que juego menos, pero cuando juego, juego bien. Es una situación delicada porque quiero jugar más», explicó días atrás en una comparecencia con su selección. Una reflexión que no parece muy cercana a la realidad. Decisión técnica «El caso de Hazard muestra que es muy difícil volver a la primera fila en un deporte, un equipo y unas competiciones top. Diría que casi imposible. A los grandes equipos hay que venir jugado, por lo que en el Madrid o en el Barça no puedes decir que necesitas minutos. Usted tiene que venir en plena forma. Cuando se pierde el oremus en la alta competición es muy difícil recuperarlo», detalla el doctor Ripoll. «Este año ya está recuperado de sus muchas lesiones en el Madrid y ha jugado el 44% de los partidos», añade el prestigioso galeno. Es evidente que las tres primera temporadas, las catorce lesiones que sufrió -nueve musculares y cinco traumáticas- fueron una losa. Hazard solo pudo jugar 70 de 168 partidos (41%) tras acumular 534 días de baja, pero la realidad es que en esta temporada tampoco tiene demasiada participación. En este caso, por decisión técnica. Solo en Glasgow, en la primera jornada de la fase de grupos de la Champions , dio un rendimiento óptimo. Ancelotti apostó por él como delantero tras la lesión de Benzema y ofreció sesenta minutos decentes, coronados con un gol y una asistencia. El problema es que fue un espejismo. Su nivel ante el Celtic le valió para ser titular cuatro días después ante el Mallorca, pero contra los bermellones volvió a mostrar su flojo nivel habitual con la elástica del Real Madrid. Espeso de ideas, sin chispa y sin desborde. Desde entonces, ya no ha vuelto a tener más minutos y en Bélgica, por primera vez, ya le ven fisuras.. «Tenerife – Sporting, el resumen en vídeo». PESTAÑA j8-tenerife-sporting-liga22/23 Vídeo 5 Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP. «José Mari: «El fútbol no espera a nadie, ni a Simeone»». Un nómada del fútbol, con pasos por el Sevilla, Atlético de Madrid, Milan, Villarreal, Betis, Nastic y Xerez, internacional absoluto con España. Uno de esos canteranos de Nervión que derriba la puerta bien joven (debutó con 18 años) y se Hoy, dedicado a su familia y con un espectacular cambio físico, la conexión de José Mari Romero Poyón (43 años) con el fútbol es de mero espectador.. —¿Cómo le tratan en Sevilla después de que pasara por el Betis? —Vivo en Sevilla y ahora me tratan muy bien. Pero cuando seguía en activo chocaba un poquito más… Pero ahora ya la gente me trata con mucho cariño y sin rencor, ni una parte ni la otra. Me identifican como sevillista, desde los 11 a los 18 años pasé por todas las categorías inferiores. En el Betis estuve solo año y medio. —Hace casi diez años que se retiró. ¿A qué se dedica? —Sobre todo a mi familia, a mis tres hijos. Tengo negocios inmobiliarios y temas personales. Hice un intento en la hostelería, pero duró cuatro años. Me di cuenta de que no era la mío. —¿Y ese cuerpo? ¿Se puso fuerte? —Casi, ja ja ja. Lo tomo como hobby. Cuando me retiré, en los tres primeros meses cogí ocho kilos y decidí meterme al gimnasio. Lo cogí como hábito y me gusta mucho. Pero no es gran parte de mi vida. Entreno seis días por semana una hora y media con algo de cardio y pesas. De alimentación tampoco hago gran cosa. Lo que todo el mundo sabe, pero que unos hacen y otros no. Todo el mundo sabe lo que es beneficioso para el cuerpo y lo que no. Tomo batidos y suplementos, aminoácidos, algo que, con una edad, para la recuperación muscular es fundamental. Y en el fútbol, hoy por hoy, también. – Mide 1,86… ¿Cuánto pesa ahora? —Peso 101 kilos. En mi época de futbolista pesaba entre 78 y 81. —Ganar 20 kilos de masa muscular es mucho. —Depende. En diez años, no crea. En esa época yo estaba muy limitado de comida. Un futbolista no puede pesar más. Si pesaba más de 80 kilos no podría correr. Ahora, sin limitación, no he llegado a pesar 20 kilos más de un año para otro. Lo he ido ganando muy gradualmente. Antes Después José Mari, de futbolista a culturista —Su último año en el Atleti compartió equipo con Fernando Torres, que también se está poniendo fuerte. ¿No será cosa suya? ¿Le pide consejo? —No, no. El Niño está más fuerte que yo. Él sí que tiene negocios de gimnasios y seguramente sabe más que yo. —Ahora se enfrentan dos de sus ex, Sevilla-Atleti, que no llegan en su mejor momento… —Seguramente será un partido de mucho respeto. Dos equipos muy ordenados. El Sevilla llega en su peor momento en muchos años. Nadie esperaba que empezase así y encima está enrarecido el ambiente, cosa que tampoco estamos acostumbrados aquí en los últimos años. —El Atleti lleva diez años consecutivos en Champions con Simeone; el Sevilla suma tres con Lopetegui, ¿qué le parece que ambos estén ahora cuestionados? —Me parece que el fútbol es así y tiene la memoria de hoy para mañana y no hay más. La gente quiere resultados hoy. Pero da pena que se olviden tan pronto los méritos de las personas, sobre todo en el caso del Cholo. Pero el fútbol no espera a nadie, ni a Simeone. Si el Atleti va mal, lo primero que van a pedir es el cambio de entrenador, como pasa en todos lados. —Para entrenador cuestionado, Jorge Vilda, en la selección femenina. 15 amotinadas… —Yo desconozco el tema, opino desde fuera. Pero cuando una parte tan amplia de la plantilla cierra filas y toma está decisión yo creo que algo, algo debe haber detrás. —Y momento convulso, el de la intervención judicial del Atlético. —La intervención fue justo después de mi venta (le traspasan el 20 de diciembre de 1999 y el club es intervenido el 22). Y Jesús Gil, que en paz descanse, siempre me decía, en broma, que yo tenía la culpa de que le hubiesen intervenido el club. Se suponía que con el dinero que habían cobrado por mí (3.200 millones de pesetas), Gil iba a hacer campaña política. Y me decía que como le tenían miedo, por eso fue la intervención… Y me echaba la culpa a mí. —Un presidente como poco peculiar. —Era muy peculiar, pero tengo muy buen recuerdo de él y su familia. No puedo decir nada malo. Con Gil Marín también tuve mucho trato, porque era el director general en aquel entonces y era una parte muy activa del club y lo veíamos prácticamente a diario. Noticias Relacionadas estandar No fútbol Simeone se hace la víctima: si lo hace el Madrid está bien; si lo hago yo está mal José Ignacio Fernández estandar No Fútbol Raíllo señala a Vinicius: «Que baile… pero que no falte ni insulte» M. Z. —¿De los cánticos racistas a Vinicius en el derbi qué dice? —Ahora se toma mucho más en serio que en mi época, pero en el fútbol se debería parar tanto el tema del racismo como de la violencia en general. Es muy feo que haya cánticos racistas, pero también que le digan a un jugador que ojalá se muera tu madre u ojalá te tengas que gastar todo el dinero que ganas en medicinas… No es racismo, pero igualmente todo ese tipo de comentarios en el fútbol no deberían caber. —¿En su etapa tuvo algún problema con el Frente Atlético? —Sí, cuando veían mal dadas alguna vez, aparecía el Frente. Venían a la ciudad deportiva… querían hablar… de la manera que ellos hablaban… y no son momentos agradables. La gente tiene que entender que cuando las cosas van mal, el jugador es el primero que quiere que mejoren. El jugador vive de eso y para eso, y no creo que ayuden este tipo de cosas y este tipo de factores externos. MÁS INFORMACIÓN noticia No La Fábrica contra la Academia: dos canteras contrapuestas noticia Si Koke, el niño callado que llegó a capitán —¿Su mejor recuerdo en el Sevilla y en el Atleti? —En el Sevilla fue el gol que marqué en el Bernabéu. Y en el Atlético, el día de la presentación. Para mí fue muy importante. Salía de un barrio muy pequeñito, de una familia humilde, y verme en la presentación en el Calderón, con tanta gente, perteneciendo a un club como el Atlético, como jugador del primer equipo… Yo esas cosas en el Sevilla no las viví, porque llegué un día al filial y me dicen que tengo que ir con el primer equipo y me toca debutar. Pero jugador de Primera me sentí cuando llego al Atleti. El Calderón estaba lleno, ese año además fue el de la vuelta de Futre… y Paulo era una pasada. Y también marqué más de un gol al Real Madrid con el Atleti, tanto en el Bernabéu como en el Calderón. —¿Un resultado? —0-1. Es lo que creo. —¿Va a haber jaleo entonces con Lopetegui? —Buuuh, sí. Está la cosa ‘apretaita’ sí.. http://www.databot-app.com

Avatar de mariapiluca

De mariapiluca

bohemia y soñadora, el sol me persigue, la luna me embruja, todas las noches sueño algo, y los sueños están para cumplirlos, ponte tus metas día a día, y no te vengas a bajo, soy firme ante los problemas y al mal rato buena cara

Deja un comentario