News – Noticias «Heysel, Hillsborough, Nacional de Lima… Los otros estadios emparentados con la tragedia en el fútbol». Los al menos 180 muertos registrados tras una estampida en el estadio Kanjuruhan de la ciudad de Malang , en Indonesia, se ubican ya como una de las grandes tragedias del mundo del fútbol, si no del deporte, y emparentan el nombre del estadio con los de Heysel , Hillsborough o el Nacional de Lima. En ocasiones por disturbios, otras por estampidas o por exceso de aforo, el fútbol se ha teñido regularmente de luto. Nacional de Lima, 1964 La mayor tragedia acaecida en un estadio de fútbol ocurrió en Lima, en el estadio Nacional, en 1964. Un partido de clasificación entre la selección local, Perú, y la visitante Argentina, que reunía a más de 46.000 personas en el estadio terminó en desastre. La excusa fue una decisión arbitral discutida -un gol anulado a los locales-, que hizo que radicales de ambas partes empezaran una pelea en la que pronto se vieron navajazos y agresiones. La policía actuó lanzando gases lacrimógenos, provocando una estampida, estando las puertas de la zona de los disturbios cerradas para evitar que la pelea se expandiera a otras partes del estadio. El saldo final fue de 328 fallecidos y un número de heridos no inferior a 500 . Heysel, 1985 La final de la Copa de Europa entre Juventus y Liverpool reunió en el estadio de Heysel (Bruselas, Bélgica) a 60.000 espectadores, con 25.000 hinchas de cada equipo. Antes de que se iniciara el partido, dos facciones de cada afición, situadas en zonas anexas del estadio, comenzaron con los enfrentamientos, iniciados por los seguidores del Liverpool, que lanzaron objetos a los italianos. Los ingleses se abalanzaron sobre la zona que ocupaban los juventinos. En la huida, los seguidores del equipo transalpino quedaron encerrados contra un muro. 39 personas murieron, 32 de ellas aficionados italianos . La UEFA sancionó a todos los clubes ingleses con cinco años de prohibición de participación en competiciones internacionales. Hillsborough, 1989 De nuevo el Liverpool se vio envuelto en una tragedia futbolística. En un duelo entre el Nottingham Forest y el conjunto red en el estadio de Hillsborough, en Sheffield, el exceso de aforo provocó una tragedia que ya se ha cobrado 97 vidas. Esta vez no hubo incidentes violentos y si un caso de negligencia, como demostró la Justicia en 2012. Una mala gestión del exceso de aforo dejó atrapado a un voluminoso grupo de seguidores, que murieron por aplastamiento. La última víctima, la 97, falleció recientemente, tras pasar 32 años en estado vegetativo . Port Said, 2012 Tuvo lugar el 1 de febrero de 2012 en el Estadio de Port Said, Egipto. Tras terminar un partido de la liga egipcia, con victoria de Al-Masry frente a Al-Ahly (3-1), los aficionados locales saltaron al césped para perseguir a los jugadores e hinchas del Al-Ahly arrojándoles piedras, botellas y amenazando con cuchillos. El hecho provocó la muerte de 74 personas y cerca de mil resultaron heridos . El origen de los altercados tiene base política ya que Al-Ahly se proclamaba como firme defensor de la Primavera Árabe mientras que Al-Masry apoyaba al régimen de Mubarak en Egipto. Se habló de 3.000 policías presentes en el estadio de los cuales ninguno reaccionó. A raíz de la tragedia, las autoridades del país decidieron suspender indefinidamente todos los partidos de la liga y once de los implicados fueron condenados con pena de muerte.. «Bruno Hortelano: «Hay problemas de integridad en la Federación»». No es un atleta corriente Bruno Hortelano . El triple plusmarquista nacional de 100, 200 y 400 metros, el mejor velocista español de la historia, 31 años, es un hombre profundo, reflexivo, de hablar pausado, abrazos largos y carreras breves, con una dimensión espiritual muy acusada. Actualmente está embarcado en la búsqueda de la autenticidad. Y en recuperar su velocidad máxima, la velocidad perdida. —Da la impresión de que su 2022 ha sido de recuperación, no brillante pero sí de progresión. ¿Sigue pesando el accidente de tráfico que sufrió en 2016? —Obviamente el accidente marcó un antes y un después en mi carrera deportiva. Pero la verdad es que antes ya había tenido problemas físicos. Lesiones como roturas el aductor, pubalgias, hernias discales, esas ya existieron antes. Las he sufrido antes y después. —¿Continuará en Madrid este año? —Sí. Continúo con Pedro Jiménez, mi entrenador, en el mismo grupo, al que se ha incorporado otro velocista, Mario Moure. —¿En qué distancia va a centrarse en la competición de cara a 2023? —100 y 200 metros. Si el cuerpo me lo permite, la idea es centrarme de nuevo en las distancias cortas. Llevo seis años sin poder correr los 100 metros por los problemas de espalda, no veía la fórmula para entrenarlos sin lesionarme, pero creo haber encontrado la solución. —¿Deja de lado los 400? —Un poco. Realmente me tuve que ir al 400 por la hernia discal. Dejé de lado la potencia porque tenía que tener cuidado con las cargas, he sido más prudente con el entrenamiento de pesas. La velocidad máxima es como un precipicio y hay que aproximarse con cuidado. —¿Se ve incluso doblando 100 y 200 en los Mundiales de Budapest? —No. Escogería una de las dos. —¿Y el relevo 4×100? —De momento, no, hasta que no vea cómo voy no está en mis planes. He avisado a la Federación de que de momento no cuenten conmigo. —¿Va a competir en pista cubierta? —Sí, pero como preparación, como extensión del entrenamiento, no como objetivo en sí. —¿60 metros? —Ojalá. Es la prueba más dura. Es todo potencia. Mucho estrés para la columna. —Tiene los tres récords de España, 100, 200 y 400. Son grandes cronos. ¿Cree que puede volver a batir los tres? —Volver. ¡Vaya verbo! Estoy cansado de considerar siempre mi vida como una vuelta. —¿Ve accesibles esos tres récords? —Sí. Creo que puedo batir los tres. Noticias Relacionadas estandar Si Atletismo / Maratón A vueltas con Kipchoge: por qué los récords vienen de Berlín Ignacio Romo estandar Si Atletismo Kipchoge, superzapatillas para un extraterrestre Ignacio Romo —Prefiere no vivir concentrado en la Residencia Blume, junto a las pistas… —Prefiero estar en mi piso y tener mis rutinas, mi estilo de vida, mi forma de cocinar… Llevo una nutrición especial, no me iría bien la cocina de residencia. Yo antes no comía bien, estaba crónicamente deshidratado, inflamado por dentro. Necesitaba otra nutrición. —¿Cómo es esa nutrición? —No me fijo en los macronutrientes sino en la microbiota. Como para alimentar las bacterias de mi intestino. —¿Qué come? —Semillas, frutos secos, fermentos, por ejemplo. A diario. Para mí son como medicamentos. Kéfir, yogures de cabra, miso, chucrut, kombucha… Llevan bacterias que alimentan a mis bichos del intestino. —¿Y de qué prescinde? —Digamos que hay cosas no compatibles con mi estilo de vida, como el alcohol, los azúcares refinados. —¿Cuál es su plato favorito? —Me flipan las verduras a la sartén. —¿Ha cambiado su entrenamiento? —La verdad es que yo iba acumulando malos hábitos. Los años nos fastidian. Hemos cambiado la técnica en las pesas, en la cargada, ahora es mejor. La cargada es clave para mejorar. Si no, no corres. —En la parte humana, tiene usted una vertiente espiritual importante, se leo ve muy interesado en las filosofías orientales… ¿se considera budista? —No me considero seguidor de ‘ismos’, la verdad. Tengo una inquietud espiritual importante desde pequeño, lo espiritual se fue infiltrando en mí, la necesidad de guiar el laberinto interno. Para la parte mental cuento también con una terapeuta especializada en Programación neurolingüistica. Es importante reprogramar creencias. —¿Qué le aportan esas filosofías? —Grandes verdades que resuenan dentro de mí. Me enseñan a vivir la vida más auténtica que pueda. Me ayudan en esa intención que tengo de tener éxito en el deporte. Es un sueño en el que sigo confiando. Este año va a ser importante de cara a París 2024. Los Juegos Olímpicos son en realidad todo un ciclo. —Dentro de esa búsqueda de la autenticidad, ¿cómo ve el dopaje? —Soy partidario de la tolerancia cero. De vez en cuando aparecen nuevas formas de hacer trampas, pero del dopaje yo no quiero saber nada. No me centro en mis rivales, yo me centro en mí, en mi trabajo. El taoísmo te ayuda a mantener tu zen interior pase lo que pase fuera. Busco mi límite personal. Al final, esto es un juego. Un juego bonito. Y no hay lugar para las trampas. El dopaje es malo para la salud. Punto. —¿Cómo ve el atletismo español? —Cada vez hay más atletas con un alto nivel competitivo. Se está cimentando el futuro de las siguientes generaciones y hay una avalancha de jóvenes atletas, que no lo van a tener fácil. —¿Por qué? —El sistema no está diseñado para potenciar a las nuevas generaciones. —¿Qué sistema? —La Federación. Es un sistema anticuado. No está diseñado para dar facilidades a los deportistas, para que crezcan las generaciones más jóvenes. Su filosofía necesita renovarse. Hay que reflexionar. Hay problemas de integridad en la Federación. —¿Se refiere a lo que sucedió con la selección para los Europeos? —Sí, y no sólo eso. Se han prometido cosas a atletas que no se han cumplido. A eso me refiero con lo de los problemas de integridad. MÁS INFORMACIÓN noticia Si El salto a ninguna parte de Devon Allen noticia Si De Haaland a Ingrebigtsen: la corona noruega no tiene límites noticia No Una medalla en diferido para el equipo español noticia Si El mejor y peor día del atletismo español noticia Si Asier Martínez: «Potenciaron lo de la bandera española para usarme como arma arrojadiza» noticia Si Mariano García: «Las ovejas me saludan, me dicen que vaya con ellas cuando salgo a correr» noticia Si García Romo: «El dopaje me parece repugnante, es de cobardes» —¿A qué atletas admira? — A Eusebio Cáceres . Lucha mucho por conseguir lo que sabe que lleva dentro. Sabe lo que vale y saca el león que lleva dentro hasta conseguirlo. Me veo muy reflejado en él. Por mi lucha con las lesiones. —¿Y fuera del atletismo? — A Jordan Peterson , el psicólogo canadiense. Hace poco lo he visto con Cristiano Ronaldo. A Peterson lo sigo desde hace tres años. Me gusta su defensa de vivir una vida sincera, tomar tus decisiones basándote en lo que eres. Ser auténtico. Y ahí conecta con las filosofías orientales y en el concepto de no forzar, de confiar en los otros, en la naturaleza, en ser sutiles… —¿Humildad? —Sí. Humildad, retorno a la infancia. Inocencia sumada a la experiencia. No sabemos todo. Todo el mundo te puede enseñar, incluso una persona con menos estatus. Tratar a la gente con humanidad, evolucionar interiormente, todo eso es importante. —100, 200 ó 400 metros. ¿En qué distancia disfruta más? —Sin duda, en el 200. El 100 es corto. Y el 400 es un reto mental, un trabajo de sufrimiento, de saber sufrir mejor que el de al lado.. «Mallorca – Barcelona, el resumen en vídeo». PESTAÑA j7-mallorca-barcelona-liga22/23 Vídeo 5 Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP. «Lewandowski lo disimula todo». PESTAÑA j7-mallorca-barcelona-liga22/23 Crónica 5 Lewandowski es una manta infinita, tan larga que incluso arropa al Barça en sus noches más flojas. Así fue en Mallorca, donde los azulgranas se llevaron tres puntos merecidos por el mero hecho de tener en su plantilla a un delantero tan gigantesco como el polaco. Entre tanta lesión y pierna dubitativa, el ariete se convirtió una vez más en el único colmillo del equipo de Xavi. Sumó su gol número 12 en tan solo nueve partidos oficiales con los azulgranas y prolongó la buena racha de los suyos en el campeonato liguero, seis victorias consecutivas. Junto al polaco, Gavi fue pulmón de fondista y Ter Stegen un muro en plena forma. La plaga de lesiones obligó a Xavi a desempolvar unos versos para su once que parecían prohibidos. Piqué y Alba , vacas defenestradas, fueron titulares ante un Mallorca que se presentó bien arropado en defensa y con malas intenciones en ataque. Se movían bien los baleares mientras el Barça edificaba rotondas en su circulación con la esperanza de encontrar una grieta. Espesos primeros pasos de los azulgranas en el duelo, sometidos a un Mallorca que acumulaba las primeras ocasiones. Aguirre optó por construir una jaula para retener al águila real que es Lewandowski. El astro polaco, que recibía por momentos un marcaje al hombre de los diferentes defensas locales, mostraba añoranza por el balón con el paso de los minutos, tanto que incluso bajaba hasta la medular para sentir su tacto con más regularidad. Se daba contra un muro el Barcelona, se quedaba sin ideas y se convertía en una suculenta presa para los isleños, que tejían emboscadas a la mínima oportunidad. Pero al ex del Bayern, no le hace falta ni una ocasión para agujerear la red. Tras un buen regate de Ansu Fati en banda y un pase en profundidad, ocurrió lo que parece que será una constante esta temporada. Lewandowski recibió, se adentró en el área, tejió un recorte excelso y casi pincha el balón con un potente disparo al palo largo, duro, violento, al que nunca pudo llegar Rajkovic. La sensación es que incluso en el día más aciago e impreciso, el Barça, con el polaco, siempre opta a la victoria. Pese al tanto, los catalanes seguían somnolientos. Las amarillas caían de su bando y Jaume Costa, ante el despiste de la defensa visitante, estuvo a punto de hacer el empate si no fuese por Ter Stegen, que recalcó con una de sus clásicos y plásticos gestos su buen momento de forma. Al descanso, los azulgranas mandaban pero sin ningún alarde, más bien todo lo contrario. COMPONENTE Ficha Crónica 2301652 Un calco de la primera parte fue el inicio de la segunda. Gavi se volvía ejército de un hombre para intentar frenar las corales acometidas locales y Ter Stegen se transformaba en paraguas contra los remates de Muriqui . Se tomaba a la ligera el Barcelona el fuego que desprendía el Mallorca, y en cualquier momento podía quemarse pese a que tampoco titubeaba en demasía. Los catalanes eran conformismo y especulación y los baleares ganas y falta de contundencia. El encuentro se volvió pantanoso. El duelo de realidades y el desgaste físico comenzaron a hacer mella en el pulso del partido, que se desinflaba pese a que todavía quedaba media hora de juego. Xavi sacó el desfibrilador y puso sobre el césped a Pedri y Raphinha , de los mejores en el equipo azulgrana en este inicio de temporada. Lewandowski continuaba escribiendo diabluras con una mezcla improbable de finura técnica y poderío físico, mientras que el Mallorca, como una hoguera a altas horas de la madrugada, se apagaba. Kang In Lee dio un susto crepuscular, pero el Barça, ante la tensión, fue mar tranquilo.. «Budimir: «Los balcánicos no nos sentimos cómodos en nuestra zona de confort»». A los seis meses de vida, su padre murió en un accidente de tráfico, y a los nueve tuvo que huir de la guerra junto a su madre y sus dos hermanas. Fueron a Croacia, donde se crio y se formó para lograr ser un profesional del fútbol. Trotamundos con diez equipos y cinco países a sus espaldas, Ante Budimir (Ozimica, Bosnia, 22 de julio de 1991) es uno de los delanteros más especiales de LaLiga. Pichichi de Osasuna las dos últimas temporadas, hoy es la principal amenaza rojilla en la visita al Bernabéu. -Usted no fue consciente, pero su primer año de vida es un drama. -A los nueves meses, tres después de que mi padre falleciera en un accidente de tráfico, huimos de Ozimica hacia Velika Gorica, una ciudad a diez kilómetros de Zagreb, porque la Guerra de los Balcanes ya nos estaba poniendo en peligro, pero es cierto que a partir de ahí mi hermanas y yo pudimos tener una infancia normal. -¿Qué supuso vivir en Croacia? -Croacia y Bosnia son dos mundos diferentes. Croacia te da muchas más oportunidades y posibilidades porque Bosnia, a pesar de ser un país europeo, está un poco atrasado. ¿Jugaría al fútbol profesionalmente en Bosnia? No lo creo. Seguramente estaría trabajando en el campo, ayudando a la familia, en lugar de hacer lo que realmente hubiese querido. En Croacia es al revés. -Pero usted adora su país de nacimiento. ¿Una cosa no quita la otra? -Me encanta Bosnia y me encanta Ozimica, donde aún viven mis abuelas. Tienen 84 y 82 años, están fenomenal, voy a verlas siempre en verano y el resto del año hablamos por WhatsApp. Los bosnios que somos católicos romanos, también somos automáticamente croatas. De hecho, mis abuelas pueden votar a la presidencia de Croacia. Luego está el bosnio que es ortodoxo, que es automáticamente serbio y el bosnio musulmán es solo bosnio. Espero haberlo explicado correctamente. -¿Qué aprendieron de la guerra? -Llevamos 21 años en paz y espero que sean muchos más. Quiero pensar que esto es lo que realmente aprendimos. A vivir en paz y a respetarnos. Yo llevo jugando siete años fuera de Croacia y en todos los equipos que he estado he tenido compañeros de la antigua Yugoslavia con los que he compartido una magnífica relación y no he tenido ni un solo problema. -¿Por qué son tan competitivos los deportistas de Los Balcanes? -Los balcánicos amamos el deporte y nos encanta competir. Lo llevamos en la sangre. En el caso de los futbolistas, que es lo que más conozco, somos conscientes que para jugar en la élite hay que salir de nuestros países. Jugar en Croacia, o en Bosnia, te sirve para aprender y mejorar, pero los balcánicos no nos sentimos cómodos en nuestra zona de confort. Un deportista balcánico sabe que cuando llega a otro país puede que le esté quitando el sitio a un jugador de ese país, y para quitárselo debe demostrar que es mejor que él. Por eso, desde que eres pequeño y juegas en la calle, intentas ser mejor que el hermano, el vecino o el amigo al que te enfrentas. Ante Budimir, durante la entrevista eduardo sanz -Es su tercera temporada en Pamplona, donde han nacidos sus dos hijos. -Sí, casi seguidos. Son navarros los dos. Por suerte mi madre ha estado desde la pandemia aquí con nosotros ayudándonos, y ahora ya ha podido volver a su casa en Croacia para descansar. Se lo ha ganado. -Aprovechó la pandemia para estudiar Economía. ¿Ya está licenciado? -Me faltan cuatro asignaturas. Por el covid, la Universidad de Zagreb permitió poder estudiar a distancia y mis hermanas me animaron a ello. Ellas son mayores y siempre me han ayudado con los estudios. Se licenciaron en economía y me dijeron que yo también podía hacerlo. La pandemia me pareció la oportunidad adecuada. -¿Como futuro licenciado en económicas, qué opinión tiene sobre la espiral de precios en la que se ha metido el mundo? -Nosotros, los futbolistas, no podemos quejarnos, pero tienes amigos y familiares que sufren, y mucho. La pandemia, la guerra de Ucrania, el gas, la luz, la inflación. Es un no parar. Todos queremos tener comida caliente en casa e ir el día libre a ver algo con tus niños o, simplemente, salir al cine. Y es complicado. No vivo en una burbuja, yo me pregunto cómo se puede vivir con este nivel de precios y cómo llega la gente a finales de mes. -¿Cómo de importante es para Osasuna que el club sea de los socios? -Nuestro aficionados son los jefes del club. Eso ya es indicativo de qué tipo de afición es y así se transmite en El Sadar. Se nota que en la sangre solo tienen Osasuna y nosotros nos debemos a ellos. -Lo hacen con un proyecto que ya suma cuatro años consecutivos en Primera de buen juego y resultados. -Nosotros luchamos y competimos para hacer un mejor Osasuna. Hay un muy buen grupo y un buen ambiente. Todo esto nos ayuda para afrontar los partidos con la mejor actitud y estamos cómodos en este papel. Nos hemos merecido estar en Primera y desde esta base tenemos que ser ambiciosos y mirar lo más alto posible. -Usted es el fichaje más caro de la historia del club y ha sido el máximo goleador de Osasuna en las dos últimas temporadas: 11 goles en la 20-21 y ocho en la 21-22 ¿Por qué el gol es lo que más dinero cuesta en el fútbol? -¿Es fácil marcar un gol? No. No lo es. No hay gol fácil. Nadie te va a dejar el balón para que lo metas en la red y listo. Es verdad que hay ciertas funciones en el campo que no se aprecian y son claves. Estar concentrado, no cometer errores que perjudiquen al equipo, correr para que otros luzcan… Pero los goles son los que marcan la diferencia, los que impactan de lleno en el resultado. -Ancelotti dice que Valverde y Rodrygo son ejemplos de lo que es un futbolista moderno. ¿Podríamos decir lo mismo de Benzema? -Los dos delanteros más modernos y completos que hay son Benzema y Lewandowski, pero fíjate que son jugadores de 34 años. En teoría si hablamos de un delantero centro moderno deberíamos hablar de uno joven, pero ellos han sido pioneros. Mira cómo Benzema presiona , baja a recibir, se asocia, cae a banda, remata en el área, asiste, mete goles. Cuando haces todo esto es que eres un delantero moderno, y eso es lo que es Benzema.. http://www.databot-app.com
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