News – Noticias «La CEOE estalla: «Es inadmisible subir las cotizaciones a espaldas del dialogo social»». La tensión entre las empresas y el Gobierno sube de temperatura después de que, de improvisto y sin avisar, los presupuestos de 2023 recojan un aumento de las bases de cotización de un 8,6% el año próximo. En un comunicado muy duro, la CEOE se queja de que en la reunión del pasado lunes con el Ministerio de Seguridad Social no fueron advertidos del alza, que supondrá el pago de más impuestos para sueldos de más de 50.000 euros desde el año próximo. La organización que dirige Antonio Garamendi considera «inadmisible que el Gobierno haya decidido de forma unilateral y a espaldas del diálogo social» acometer esta subida, y le recuerda que en estos momentos «trascurren las negociaciones para nuevas reformas del sistema público de pensiones». «Las organizaciones empresariales queremos recalcar que existe una mesa específica con interlocutores sociales para tratar este tema, y que se reunió por última vez el pasado lunes sin que se nos trasladase nada sobre este asunto, con lo que la decisión adoptada es impresentable y devalúa el diálogo social» , dice la patronal en su comunicado. Explica que en un contexto en el que el Gobierno insiste a los agentes sociales para acordar un pacto de rentas, «no se entiende que el mismo Ejecutivo tome decisiones unilaterales en aspectos que afectan a este de forma sustancial». Asimismo, CEOE advierte de que aumentar las cotizaciones sociales y «depositar una carga aún mayor sobre las empresas es un grave error, pues tendrá efectos nocivos sobre el empleo, en tanto que de esta forma los costes asociados al factor trabajo aumentarán más de un 9% -sumando la subida del 0,6% incluida en el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI)- en un contexto de deterioro económico e incertidumbre generalizada». MÁS INFORMACIÓN noticia No El Gobierno confía en que los fondos europeos sumen 2,8 puntos al PIB de 2023 noticia Si El Gobierno reserva un margen extra de 20.000 millones para repartir gastos y ayudas en 2023 Por último, recuerda que «las empresas españolas han hecho un sobreesfuerzo durante estos últimos años para mantener el empleo y amortiguar, más en el corto plazo, la escalada de la inflación». Añade que «este nuevo golpe al tejido productivo , en un momento en el que las arcas del Estado presentan una recaudación récord, genera de nuevo desconfianza en las empresas e inseguridad jurídica y supone un innecesario obstáculo a la competitividad y al crecimiento económico, siendo éstas las palancas que sustentan ese Estado del bienestar que se pretenden sostener con medidas tan exentas de rigor económico». . «La Asociación de Consultores de Empresa celebra su segundo congreso». La Asociación Española de Consultores de Empresa (AECEM) ha celebrado su II Congreso anual, donde ha señalado los principales retos y oportunidades de las asesorías y consultorías; la importancia de su profesionalización para atender las necesidades actuales y futuras de las pymes y cómo actuar proactivamente ante posibles crisis como la energética, sanitaria, tecnológica y medioambiental. Este encuentro ha sido inaugurado por Ana Mato, presidenta de AECEM, y ha contado con las intervenciones de Gerardo Cueva, presidente de Cepyme. Ambos han coincidido en la necesidad de apoyar la sostenibilidad de las empresas, ya sea a través de su acceso a los Fondos Europeos Next Generation como con una asesoría estratégica que de soluciones efectivas a los problemas complejos y de distinta índole. Ana Mato, presidenta de AECEM, ha puesto en valor la importancia de la profesionalización de los asesores y consultores y de su llegada a tiempo al nuevo futuro. «El sector de la asesoría está compuesto por profesionales cualificados, capaces de ponerse en el lugar del cliente, con conocimiento de su entorno y hacerlo eficazmente». «España es un país de pymes, por ello, hoy los asesores cumplen un papel fundamental en su crecimiento». Por su parte, Gerardo Cuerva, presidente de Cepyme, ha señalado la necesidad de un plan integral de ayudas a las empresas y que los Fondos Europeos Next Generation lleguen a las pymes y se saque el máximo partido de estos. «El bienestar del Estado emana de la sostenibilidad de la empresa, por lo que ante un momento de pérdida de poder adquisitivo y la inviabilidad de la empresa, los consultores cumplen un papel fundamental como departamento especializado». Por ello, animó a las pequeñas y medianas empresas a «poner un consultor en su vida». El evento también ha contado con la participación de Soraya Sáenz de Santamaría, adjunta a la Presidencia Cuatrecasas, consejera de Estado y ex vicepresidenta del Gobierno, quien ha explicado el impacto de la geopolítica en la gobernanza de las compañías: «La colaboración público y privado, el consenso entre partidos y empresas y sus propios gobiernos es clave si queremos triunfar. Todos estos desafíos requieren de mucha inversión y colaboración, por esa razón, es esencial fomentar la interlocución entre empresas y el estado, como el que realiza AECEM, acompañando a las pymes a través de sus asesores». En relación con la digitalización de las pymes, Yaiza Rubio, Chief Metaverso Officer en Telefónica, ha abordado el desafío de la digitalización del tejido productivo y las distintas herramientas y ayudas que tienen las pymes para la transformación digital. Por otro lado, Liliana Tamayo, responsable de Innovación y Marca en Lefebvre, destacó la confianza como elemento transversal a toda la cadena de valor del sector de la consultoría: «La confianza es un elemento de valor intangible, que exige de profesionalización y excelencia técnica, eficiencia de los procesos, capacidad de adaptación, experiencia en el sector, crecimiento del negocio y adaptación a las necesidades del cliente», recalcó. La profesionalización del sector de asesorías y despachos ha sido otro tema abordado durante este encuentro. Esta vez, mediante una mesa de debate en la que han participado Javier Mejía, Director de Marketing y Desarrollo de Negocio AENOR; Rafael Suñer, Representante Comité Técnico de Normalización UNE Asesores de Pymes y Autónomos, y CEO de IENE; Javier García, Director General de UNE; y Amelia Pérez Zabaleta, Decana del Colegio de Economistas de Madrid. Una conversación en la que los participantes han coincidido en la formación permanente del consultor para ofrecer un excelente servicio y el desarrollo digital de los asesores. Otro tema analizado ha sido la importancia de las alianzas, la puesta en práctica de la OD17 de la Agenda 2030 así como el reforzamiento de relaciones con las instituciones públicas. El acto concluyó con una charla motivacional del conferenciante Marc Vidal, quien animó a los consultores a mejorar y adaptarse a la transformación digital que está atravesando la sociedad.. «El BCE tiene dudas sobre la magnitud de las próximas subidas de tipos». Las actas de la reunión de septiembre del Consejo de Gobierno del BCE , están plagadas de argumentos y contraargumentos que reflejan una abrumadora preocupación sobre el futuro inmediato de la economía europea y el temor de que las medidas adoptadas acaben siendo contraproducentes. A los miembros del Consej o les preocupaba que la inflación pueda estancarse en niveles excepcionalmente altos, lo que requeriría un endurecimiento muy agresivo de la política monetaria, incluso a costa de un crecimiento más débil, según queda reflejado en el documento. El BCE elevó las tasas de interés en 75 puntos básicos en la reunión, más de lo esperado, y adelantó nuevas alzas, temiendo que la rápida inflación se afiance y se convierta en más difícil de superar. Si bien algunos de ellos abogaron por un aumento menor de la tasa, de solo 50 puntos básicos, un número «muy grande» de legisladores respaldó el aumento mayor. «La inflación es demasiado alta y es probable que se mantenga por encima del objetivo del Consejo de Gobierno durante un período prolongado», fue la conclusión final, que sin embargo no quedó exenta de miedo a que sea peor el remedio que la enfermedad. «El esperado debilitamiento de la actividad económica no sería suficiente para reducir la inflación de manera significativa y por sí solo no devolvería la inflación proyectada a la meta», quedó también establecido. Desde la reunión de septiembre, la inflación se ha acelerado hasta el 10% , un nivel que no se veía en algunos países de la eurozona desde hace más de 70 años, y las autoridades monetarias han comenzado a alinearse detrás de otro aumento de 75 puntos básicos en la tasa de los depósitos, que se sitúa en el 0,75 %. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha asegurado que el banco seguiría subiendo las tasas al menos hasta alcanzar el llamado «nivel neutral» , donde el banco no estaría estimulando ni desacelerando el crecimiento, pero no existe una estimación universalmente aceptada para esa supuesta tasa neutral nominal. Los economistas y los legisladores tienden a ubicarla entre el 1,5% y el 2%, lo que sugiere que el BCE podría llegar a ese objetivo a fines de año. Pero si la inflación continúa aumentando y el crecimiento económico continúa desacelerándose , los crecientes costes de la energía estarán frenando el consumo y desanimando la inversión en un continente que se encamina hacia la recesión. Una recesión podría no ser suficiente Los funcionarios del BCE insisten en que incluso una recesión no sería suficiente para controlar los precios , por lo que las subidas de tipos deben continuar pase lo que pase. «Una respuesta demasiado agresiva a las presiones de los precios también podría exacerbar una recesión, con poco beneficio para la inflación en el corto plazo», añaden las actas, que evidencian que el Consejo no está seguro de que las medidas que está tomando acaben llevando a buen puerto a la economía europea. MÁS INFORMACIÓN noticia No A Lagarde le preocupa más la inflación que el crecimiento noticia Si De Guindos afirma que los tipos de interés seguirán subiendo durante la recesión noticia No El Bundesbank pide nuevas subidas «urgentes» de los tipos de interés Asimismo, «la magnitud de la revisión al alza de la proyección de inflación de los funcionarios para 2024 no se consideró lo suficientemente grande como para requerir una respuesta más agresiva», añaden las actas. Y aun así, «se argumentó que la política se mantendría moderada después de un aumento de la tasa de 75 puntos básicos» y que «actuar con fuerza ahora podría evitar la necesidad de aumentar las tasas de interés más adelante». Además, los responsables políticos vieron que la depreciación del euro podría aumentar las presiones inflacionarias para la zona del euro. «Las expectativas de inflación permanecieron ancladas y el crecimiento de los salarios siguió siendo moderado, con poca evidencia de efectos secundarios«, es la única frase medianamente optimista de todas las registradas en la reunión, en la que por otra parte hubo consenso acerca de que «los riesgos en torno a la trayectoria de la inflación proyectada se mantuvieron sesgados al alza durante todo el horizonte de proyección».. «Del optimismo a la quimera». El Gobernador Hernández de Cos ha clavado un rejón de muerte a los Presupuestos 2023, justo un día después de que los aprobara el Consejo de Ministros. El respeto por el déficit y la deuda es escaso, pero la cuentas hay que presentarlas con un mínimo de coherencia y cierta apariencia de cuadrar los gastos deseados con los ingresos necesarios. Bueno, pues si antes sonaban a optimistas, tras la rebaja de cremimiento prevista por el Banco de España y las peores estimaciones del BBVA , las cuentas se han convertido en una quimera. Si el PIB aumenta un tercio menos del objetivo, ya de por sí ampliamente reducido en el mes de julio, no obtendremos los ingresos previstos y el ya habitual desajuste entre ingresos y gastos será aún mayor. Es una lástima que entre los 1.875 altos cargos y asesores que tiene Pedro Sánchez a su disposición en La Moncloa no haya un ‘Defensor del futuro’ alguien que se preocupe de vigilar y aliviar la pesada losa que vamos a dejar a las generaciones venideras, con quienes hemos subcontratado nuestro bienestar presente. Pero, el presidente sigue a lo suyo y el martes hizo en el Congreso un resumen preciso de su política económica. Desde que está en el cargo la deuda pública ha aumentado en 320.000 millones de euros y resulta que ni hemos recuperado el nivel de actividad previos a la pandemia, ni hemos evitado que dos millones y medio (eso dijo) de niños españoles sigan en la pobreza. ¿En qué ha gastado esa montaña de dinero? ¿El Gobierno más progresista y el mejor defensor del débil no ha tenido tiempo -porque ocasión y medios sí que ha tenido-, para preocuparse de los niños pobres? Noticia Relacionada opinion Si Cambio e incertidumbre Ignacio Marco-Gardoqui Quedó claro que la web 3.0 y el resto de los adelantos que nos adelantan a velocidad de vértigo van a provocar el mayor nivel de desigualdad social vista en toda la historia de la humanidad Luego está el mantra de la progresividad fiscal y de eso tan tierno de que aporten más quienes mas tienen, como si fuera una esplendorosa novedad. Los más de 20.000 millones de recaudación obtenidos por la aplicación de los impuestos indirectos sobre la inflación ¿han seguido los criterios de progresividad? No. ¿Lo hará la actualización de las pensiones? Tampoco. El 25% de las más elevadas se llevan el 50% del costo de esa alegría. ¿Es lógico y coherente? No, es cómodo y conveniente. Pues nada. Ahí tiene a los presupuestos más oportunos y pertinentes, más grandes (eso sí es cierto) y más preocupados por la gente. No sé de que nos quejamos…. «El Gobierno reserva un margen extra de 20.000 millones para repartir gastos y ayudas en 2023″. Los cerca de 250.000 millones de euros que el Gobierno ha consignado en el capítulo de gastos no financieros del proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado ayer en el Congreso no agotan el esfuerzo público que el Ejecutivo está dispuesto a realizar en 2023, un año que viene con la peculiaridad de acoger un rosario de convocatorias electorales y que decidirá la continuidad o no de Pedro Sánchez en La Moncloa. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero , ha reconocido este jueves en la rueda de prensa de presentación del proyecto presupuestario que las cuentas públicas no recogen todos los gastos en los que el Gobierno tiene previsto incurrir en 2023 y también que se han diseñado con la holgura necesaria para absorber las nuevas ayudas, bonificaciones o inversiones que se consideren adecuadas en el futuro. De momento, se sabe que el Gobierno no ha incluido en los Presupuestos ni un solo euro de los 14.000 millones en ayudas que ha aprobado a lo largo del año para paliar el impacto de la crisis energética y de la inflación, entre los que destaca la bonificación de 20 céntimos sobre el litro de carburante, y que en todo o en parte serán prorrogadas antes de su vencimiento previsto para el 31 de diciembre. Un colchón para gastar más Las holguras a las que se refiere Montero están en dos flancos diferentes. Por el lado de los ingresos, la ministra de Hacienda reconoció ayer que la previsión de recaudación para 2023 está calculada por lo bajo y que es seguro que los ingresos tributarios del Estado se situarán muy por encima de los 262.781 millones de euros previstos. En otras palabras, el dinero en caja no será un problema. Podría serlo la regla de gasto impuesta por Bruselas a los países con graves desequilibrios en sus cuentas públicas, como es el caso de España, y que les obliga ya desde el próximo año a que el gasto primario (excluido el coste de hacer frente los vencimientos de deuda, básicamente) no crezca más que el crecimiento potencial de la economía a futuro. Montero precisó ayer que los Presupuestos cumplen esa regla, ya que el gasto primario crece un 1,5% y el Gobierno estima el potencial de crecimiento de la economía en el 3,2%. Esto deja un margen de 1,7 puntos o de cerca de 20.000 millones si se pone en euros para ir más allá de lo que recogen los Presupuestos en las políticas de gasto. Montero se ocupó ayer en dejar bien claro que el Gobierno no va a escatimar. Pese a la catarata de ingresos fiscales que le han entrado al Estado desde la pandemia –las prudentes previsiones para 2023 se sitúan 70.000 millones más de lo que se recaudó en 2020–, la ministra avanzó que no será el próximo año cuando el Estado empiece a recortar el déficit estructural de en torno al 4% que tanto inquieta en Bruselas y que puede acabar con España en el brazo correctivo del Pacto de Estabilidad a poco que las nuevas normas fiscales mantengan algo del rigor actual. Una batería de rentas, bonos, subvenciones… En las cuentas de 2023 el Gobierno ha optado por encauzar todo ese torrente de ingresos fiscales que están entrando en las arcas públicas gracias a la inflación, las subidas de impuestos (cuyo efecto recaudatorio este año será de 3.000 millones), la extensión del número de contribuyentes que está generando la fortaleza del empleo y otros factores menos evidentes entre los que Montero destacó la lucha contra el fraude fiscal y la economía sumergida, pero que muchos expertos no aciertan a explicarse, hacia la financiación de ayudas , el pago de subvenciones y la creación de bonos para diferentes segmentos de la población. Las cifras llaman la atención. Cerca de 20.000 millones extra para pagar la revalorización de las pensiones con el IPC, casi 30.000 millones más de gasto social, subida del 8,5% del Ingreso Mínimo Vital, una mejora de 100 euros al mes para los desempleados que lleven más de seis meses en esa situación, 600 millones extra para el sistema de dependencia, 800 millones para modernizar residencias de la tercera edad, 400 millones más para becas al estudio, una inyección de 500 millones a los presupuestos autonómicos para mejorar la red de atención primaria y de salud mental, 260 millones para hacer más asequible el acceso de los jóvenes a la vivienda , transporte ferroviario gratuito, bono joven de alquiler, bono cultural…Subvenciones, ayudas y esquemas de protección de rentas acaparan la mayor parte del presupuesto más alto de la historia de España, nada menos que 583.543 millones en términos consolidados. El fenomenal esfuerzo realizado para asegurar la protección de rentas de determinados colectivos o incentivar determinadas actividad vía ayuda contrasta con la contención presupuestaria a la hora de financiar las políticas con capacidad de dinamizar la actividad en los sectores productivos. La recuperación se apuesta a los fondos europeos El capítulo de actuaciones de carácter económico del Presupuesto, que aglutina los programas orientados a apoyar los sectores productivos, está plagado de partidas que se congelan ‘de facto’, al menos en cuanto al esfuerzo presupuestario que corresponde al Estado. Las excepciones son las subvenciones al transporte, que crecen por los 700 millones que se destinan a mantener en 2023 la subvención al transporte ferroviario; y las partidas destinadas a investigación y desarrollo, que acreditan un historial de dotaciones altas y ejecuciones mínimas. El proyecto presupuestario del Gobierno deja el impulso a la actividad económica a los 20.000 millones de euros del Plan de Recuperación y a los 4.700 millones de euros extra en préstamos procedentes del brazo financiero del Mecanismo de Recuperación que el Gobierno confía en aplicar en 2023, en cuanto se firme la adenda del plan con Bruselas. Pese a los problemas de ejecución que se han evidenciado tanto el año pasado como este, el Gobierno confía en que los fondos europeos dinamicen la actividad económica y aporten en torno a dos puntos de PIB los próximos años MÁS INFORMACIÓN El presupuesto de la Casa Real, congelado por tercer año consecutivo Sánchez y sus ministros se suben el sueldo un 4% respecto al presupuesto de 2022 La inversión en Cataluña en 2023 será 2.508 millones, casi el doble que Madrid La ministra de Hacienda ha resumido este jueves la orientación de los Presupuestos como «un antídoto contra la pobreza y la desesperanza», cuyo objetivo, ha subrayado, es «ayudar a la sociedad a transitar en momentos de dificultad» y «perseguir un reparto justo de los efectos de la guerra», justo lo que el Banco de España puso en cuestión el pasado miércoles a cuenta de medidas como la actualización general de las pensiones.. http://www.databot-app.com
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