News – Noticias «Las cotizaciones de 1,4 millones de trabajadores suben 2.000 euros al año a partir de 2023″. Empresas y trabajadores pagarán más a la Seguridad Social a partir del próximo año tras el aumento de la base máxima de cotización del 8,6% que el Gobierno ha planteado en el proyecto de Presupuestos. A este aumento se sumará la aplicación del mecanismo de equidad intergeneracional (MEI), que lleva implícita un alza del 0,6% en la cuota para todas las nóminas con independencia del nivel salarial. A partir de enero, la base máxima de cotización se situará en casi 54.000 euros en 2023 , es decir, 4.495,5 euros al mes (356,1 euros mensuales más que la base actual). Según el tipo de cotización, que se mantendría inalterado según se desprende de las Cuentas aprobadas por el Gobierno, cada nómina que supere los 50.000 euros anuales brutos verá incrementada sus cuotas hasta llegar a casi 2.000 euros más al año a partir de ingresos de 54.000 (sumando la subida de la base del 8,6% y el 0,6% del MEI, el extra de la cotización para las pensiones de los ‘boomers’). Noticia Relacionada estandar No El Estado sale al rescate de la Seguridad Social con casi 39.000 millones para pagar pensiones en 2023 Gonzalo D. Velarde El presupuesto del sistema se dispara por encima de los 200.000 millones tras subir las nóminas de los jubilados un 8,5% De esta cuantía que pagarán de más a la Seguridad Social los 1,4 millones de trabajadores que ganan más de 50.000 euros anuales, 1.615,8 euros los pagaría el empresario mientras que el trabajador soportaría 353 euros al año por ambas subidas de la cotización. En este coste agregado ya se contabilizarían todos los conceptos que se deducen en la nómina de los trabajadores y que se pagan conjuntamente con el empresario (contingencias comunes, desempleo, formación profesional, Fogasa e incapacidad temporal) que llegan al entorno del 31,5% para el empleador y al 7% para el empleado, y a lo que se suma el 0,6% del MEI (del que un 0,5% lo pagará el empresario y el 0,1% restante el trabajador). En total, el rejonazo en términos de aportación a la Seguridad Social del 8,6% que prevé desplegar el Gobierno desde el próximo año supondría un aumento de los ingresos por esta vía de 2.304 millones de euros en el conjunto del año que procedería de los sueldos superiores a 50.000 euros. Mientras que por el lado del mecanismo de equidad, el ministerio que dirige José Luis Escrivá, estima que podrá depositar en las maltrechas arcas del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido como la ‘hucha’ de las pensiones, 2.957 millones. De ese dinero, casi 500 millones de euros los aportarían esos 1,4 millones de trabajadores con nóminas superiores a los 50.000. Indignación empresaria El hachazo incluido en los Presupuestos no fue desvelado hasta minutos después de la presentación oficial de las cuentas públicas del próximo año y provocó indignación entre los empresarios . Ocho de cada diez euros que se pagarán de más a la Seguridad Social en cotizaciones de los sueldos más altos los abonará el empresario. La organización que dirige Antonio Garamendi consideró «inadmisible que el Gobierno haya decidido de forma unilateral y a espaldas del diálogo social» acometer esta subida, y recordó al Gobierno y al ministro Escrivá que en estos momentos «transcurren las negociaciones para nuevas reformas del sistema público de pensiones». «Las organizaciones empresariales queremos recalcar que existe una mesa específica con interlocutores sociales para tratar este tema, y que se reunió por última vez el pasado lunes sin que se nos trasladase nada sobre este asunto, con lo que la decisión adoptada es impresentable y devalúa el diálogo social», dijo la CEOE. Recordó que «las empresas españolas han hecho un sobreesfuerzo durante estos últimos años para mantener el empleo y amortiguar, más en el corto plazo, la escalada de la inflación». Y que «este nuevo golpe al tejido productivo, en un momento en el que las arcas del Estado presentan una recaudación récord, genera de nuevo desconfianza en las empresas e inseguridad jurídica, y supone un innecesario obstáculo a la competitividad y al crecimiento económico, siendo estas las palancas que sustentan ese Estado del bienestar que se pretenden sostener con medidas tan exentas de rigor económico». «Es absolutamente inadmisible, inaceptable e impresentable que el Gobierno haya decidido subir las bases máximas de cotización un 8,6%, que además sumado al incremento de cotizaciones que va a suponer el mecanismo de equidad intergeneracional supone una subida del 9%», apuntó en esta línea el presidente de ATA, Lorenzo Amor, y se preguntó: «¿Dónde está el diálogo social del que presume el Gobierno?». Amor relató que el lunes se produjo una reunión con el Ministerio de Seguridad Social donde se trató este tema. «De forma incomprensible e impresentable, el Gobierno ocultó lo que 48 horas más tarde ha tomado determinación », aseguró el también vicepresidente de la CEOE.. «Economía incluye entre los riesgos para el crecimiento de 2023 que se generalice la revisión de salarios con el IPC». La generalización en los convenios colectivos de las cláusulas de revisión salarial que exigen los sindicatos para blindar el poder adquisitivo de los trabajadores ante la actual espiral inflacionista es uno de los principales riesgos que enfrenta la economía española en 2023 , según el diagnóstico de situación que ha realizado el Ministerio de Asuntos Económicos para la elaboración del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2023. El informe económico financiero de los Presupuestos, que detalla los supuestos sobre los que el Gobierno ha construido las cuentas públicas, señala la posible aparición de efectos de segunda ronda como uno de los grandes riesgos que afronta la economía española el próximo año. Los analistas del ministerio que dirige Nadia Calviño consideran que ese riesgo se ha mantenido bajo control durante 2022, a la luz de la evolución de las subidas salariales en los convenios, que presentaban un crecimiento medio del 2,6% según el último dato oficial anterior a la presentación del proyecto presupuestario, y también de los beneficios empresariales. Economía asegura haber detectado un crecimiento significativo de los márgenes en algunos sectores productivos menos expuestos a la factura energética, pero admite, al contrario de lo que sostienen otros miembros del Gobierno, que la evolución de los beneficios empresariales ha sido moderada hasta la fecha. Perpetuar la inflación «Sin embargo, si se extiende el número de trabajadores sujetos a cláusulas de revisión salarial o si la fortaleza de la demanda en algunos sectores provocara un ensanchamiento de los márgenes empresariales del conjunto de la economía, podrían generarse presiones estructurales en los precios que llevasen a una mayor persistencia de la inflación en 2023», asegura Economía, que parte de la base de que los precios ya han comenzado a moderarse y continuarán una senda descendiente durante todo el año que viene. Según los últimos datos oficiales sobre la marcha de los convenios colectivos, el número de trabajadores protegidos por este tipo de blindajes se ha incrementado en cerca de un millón desde el año pasado desde los poco más de 800.000 de 2021 a estas alturas y los más de 1,7 millones que ya tienen uno de estos dispositivos en su convenio. En todo caso el peso de estas cláusulas sobre el conjunto de trabajadores que han renovado su convenio apenas supera al 20%. 1.738.840 Blindados frente al IPC Es el número de trabajadores cuyo convenio ha previsto una cláusula de revisión salarial en función de la inflación sobre los más de siete millones que han visto reguladas sus condiciones salariales en 2022 Aún así, y ante la situación de incertidumbre que se avecina, el departamento de Nadia Calviño vuelve a insistir en la necesidad de un pacto de rentas que ancle las expectativas salariales de los trabajadores y de beneficio de los empresarios. Miedo a la recesión europea No es el único riesgo que el Gobierno percibe en el horizonte. Además de la aparición de los temidos efectos de segunda ronda, que amenazan con perpetuar las presiones inflacionistas, Economía sigue con particular atención el comportamiento de la economía europea y reconoce que en un eventual escenario en el que Alemania arrastrara al conjunto del área euro a la recesión «el crecimiento de la economía española en 2023 estaría por debajo de lo previsto». MÁS INFORMACIÓN Los trabajadores con sueldos blindados ante el IPC se duplican pese al veto de la CEOE El pacto salarial encalla y anticipa una ola de conflictos en las empresas El Gobierno también identifica focos de preocupación por el lado de la política monetaria del BCE, cuyo endurecimiento podría tener consecuencias negativas sobre el crecimiento, y de la evolución del precio del gas, que sospecha que podría volver a dispararse si se generasen tensiones en los mercados energéticos bien sea por los cierres de suministro o por la demanda disparada de gas natural licuado.. «La ‘ruina’ de los viajes del Imserso continúa: el Gobierno apenas aumenta en cinco millones la partida en los Presupuestos». Las plegarias de los hoteleros, ahogados por la inflación, siguen sin escucharse. Porque el Gobierno vuelve a desechar la posibilidad de reformar el programa de Turismo Social del Imserso en los Presupuestos Generales del Estado del próximo año. Si bien es cierto que la partida de gasto destinada al programa aumenta, tan solo lo hace en cinco millones de euros (un 7,5 por ciento más que en 2022, menos del 8,7% que espera el Banco de España que sea el IPC de este año) hasta alcanzar los 72 millones de euros. Una cifra que sigue resultando insuficiente para los hoteles, que pidieron al presidente Sánchez y al Ministerio de Derechos Sociales un incremento sustancial delos fondos para adaptar los precios al contexto actual de rentabilidad para las empresas. La petición llegó desde la patronal de los hoteles valencianos y de Benidorm ( Hosbec ), uno de los destinos más cotizados del programa. La asociación remitió a Sánchez y Belarra una carta donde reclamaban aumentar el gasto para esta partida de cara a los Presupuestos Generales del Estado 2023, que el Gobierno presentó el pasado jueves. Concretamente desde los 67 millones del actual ejercicio hasta los 110 millones. Una cantidad que según Hosbec serviría para facilitar la entrada de más beneficiarios y alcanzar el millón de plazas anuales (este año se comercializan alrededor de 820.000), además de para asegurar que los hoteles no trabajen por debajo de costes, como sucede actualmente. Los hoteleros llevan años denunciando lo s precios ‘ruinosos’ a los que están obligados a vender . Por 22 euros noche y persona deben ofrecer alojamiento, pensión completa, vino y agua, animación, wifi «y todos los servicios que presta un hotel de cuatro estrellas», ya que los actuales pliegos penalizan a los establecimientos de tres estrellas. Ya antes de la espiral inflacionista, los hoteles lamentaban que esta cantidad era insuficiente para cubrir los costes generados, pero durante la temporada pasada llegó la puntilla tras dispararse la electricidad y los carburantes. Ahora, se necesitan, al menos, 35 euros por huésped y pernoctación , según Hosbec. Noticia Relacionada estandar No Los hoteles de Benidorm piden al Gobierno que incluya el nuevo Imserso en sus Presupuestos D. A. Hosbec reclama por carta a Pedro Sánchez e Ione Belarra que cumplan su «compromiso» para evitar cierres y desempleo en el sector Sin embargo, la esperada renovación de precios tampoco llegó este curso. Belarra, cerrada en banda, mantuvo el pulso al sector al asegurar que los viajes para mayores «no subirían ni un céntimo» y que la prioridad era el mantenimiento de precios. Los hoteleros buscaron entonces el refugio de la Ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, para instar a la ministra de Unidas Podemos a dialogar con ellos . Lo que se saldó con una recriminación pública de Maroto a Belarra ante el abandono del programa. Boicot hotelero Ante la pasividad de Derechos Sociales, los hoteleros también movieron ficha. Hoteles de la Comunidad Valenciana y Baleares abogaron por no participar en la temporada 2022-2023 como protesta. Incluso los hoteles de Benidorm llegaron este verano a fraguar un programa de turismo social al margen del Estado . Los sindicatos emitieron entonces un comunicado en el que pedían a Belarra la intervención urgente para evitar el desastre, mientras la Comunidad Valenciana salió al rescate de un programa clave para la desestacionalización y el mantenimiento del empleo en una región muy dependiente del turismo. Así las cosas, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig , aprobó en agosto un paquete de ayudas de cinco millones de euros para que 60 hoteles de la región continuasen en el programa. Para los empresarios esto solo son parches para tapar la crisis de un programa que ya es estructural. Con todo, mantienen la esperanza en que el Gobierno no ejecute la segunda prórroga de los contratos de comercialización suscritos con Mundiplan y Ávoris y se convoque un nuevo concurso en 2023 con precios que contenten a beneficiarios y hoteles.. «El Gobierno arranca casi 3.000 millones de euros extra a las empresas para pagar pensiones». La subida de cotizaciones que el Gobierno ha plasmado en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado no es baladí. De hecho, es más casi tan vital para amortiguar el fuerte aumento de gasto en pensiones previsto para el año próximo, por la revalorización anunciada del 8,5% -la más alta de la historia-, como lo es la puesta en marcha del mecanismo de equidad intergeneracional con el que el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, espera meter de golpe hasta 2.957 millones de euros en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, es decir, la ‘hucha’ de las pensiones. De hecho, esa cifra de casi 3.000 millones de euros que se ingresarán en la ‘hucha’ de las pensiones se acerca a los más de 2.300 millones de euros que recaudará de más la Seguridad Social por la cotizaciones sociales de los sueldos a partir de los 50.000 euros anuales en 2023 tras la subida del 8,6% de la base máxima de cotización. Estos mismos sueldos también soportarán la nueva cuota de cotización del 0,6% por el mecanismo de equidad intergeneracional: de los 2.957 millones de euros que espera deposita el Gobierno en la ‘hucha’ de las pensiones casi 500 millones procederán de estos sueldos más altos. Por lo que, entre la suma de ambos conceptos, las aportaciones a la Seguridad Social destinadas al pago de pensiones y otras prestaciones del sistema de las nóminas comprendidas entre la actual base máxima y la que se fija en Presupuestos para 2023 crecerá en 2.800 millones de euros solo el próximo año. Más allá, este sería el impacto agregado para las arcas de la Seguridad Social de la nueva subida de bases máximas de cotización sumado al MEI. . A partir de enero, la base máxima de cotización se situará en casi 54.000 euros en 2023, es decir, 4.495,5 euros al mes (356,1 euros mensuales más que la base actual). Según el tipo de cotización, que se mantendría inalterado según se desprende de las Cuentas aprobadas por el Gobierno, cada nómina a partir de los 50.000 euros pagaría más escalonadamente hasta llegar al nuevo límite. A partir de esos 54.000 euros, todos los sueldos abonarían casi 2.000 euros más al año en cotizaciones sociales (sumando la subida de la base del 0,6% y el 0,6% del MEI). De esta cuantía que pagarán de más a la Seguridad Social los 1,4 millones de trabajadores en este rango salarial, 1.615,8 euros los pagaría el empresario mientras que el trabajador soportaría 353 euros al año por ambas subidas de la cotización. En este coste agregado ya se contabilizaría todos los conceptos que se deducen en la nómina de los trabajadores y que se pagan conjuntamente con el empresario (contingencias comunes, desempleo, formación profesional, Fogasa e incapacidad temporal) que llegan al entorno del 31,5% para el empleador y al 7% para el empleado, y a lo que se suma el 0,6% del MEI (del que un 0,5% lo pagará el empresario y el 0,1% restante el trabajador). Indignación empresarial El rejonazo incluido en los Presupuestos no fue desvelado hasta minutos después de la presentación oficial de las cuentas públicas del próximo año y provocó indignación entre los empresarios. Ocho de cada diez euros que se pagarán de más a la Seguridad Social en cotizaciones de los sueldos más altos los abonará el empresario. La organización que dirige Antonio Garamendi consideró «inadmisible que el Gobierno haya decidido de forma unilateral y a espaldas del diálogo social» acometer esta subida, y recordó al Gobierno y al ministro Escrivá que en estos momentos «transcurren las negociaciones para nuevas reformas del sistema público de pensiones». «Las organizaciones empresariales queremos recalcar que existe una mesa específica con interlocutores sociales para tratar este tema, y que se reunió por última vez el pasado lunes sin que se nos trasladase nada sobre este asunto , con lo que la decisión adoptada es impresentable y devalúa el diálogo social», dijo la CEOE . Recordó que «las empresas españolas han hecho un sobreesfuerzo durante estos últimos años para mantener el empleo y amortiguar, más en el corto plazo, la escalada de la inflación». Y que «este nuevo golpe al tejido productivo, en un momento en el que las arcas del Estado presentan una recaudación récord, genera de nuevo desconfianza en las empresas e inseguridad jurídica, y supone un innecesario obstáculo a la competitividad y al crecimiento económico, siendo éstas las palancas que sustentan ese Estado del bienestar que se pretenden sostener con medidas tan exentas de rigor económico». «Es absolutamente inadmisible, inaceptable e impresentable que el Gobierno haya decidido subir las bases máximas de cotización un 8,6%, que además sumado al incremento de cotizaciones que va a suponer el mecanismo de equidad intergeneracional supone una subida del 9%», apuntó en esta línea el presidente de ATA, Lorenzo Amor , y se preguntó: «¿Dónde está el diálogo social del que presume el Gobierno?». Amor relató que el lunes se produjo una reunión con el Ministerio de Seguridad Social donde se trató este tema. «De forma incomprensible e impresentable, el Gobierno ocultó lo que 48 horas más tarde ha tomado determinación», aseguró el también vicepresidente de la CEOE. Un dardo para las pymes A las críticas se unió la patronal de la pequeña y mediana empresa, Cepyme. También manifestó «su rechazo absoluto al fuerte incremento de las cotizaciones sociales aprobadas en los Presupuestos». La patronal dirigida por Gerardo Cuerva señaló que este incremento de cotizaciones se da «en un contexto de máxima incertidumbre y fuerte desaceleración económica» y advirtió de que «estas alzas afectan especialmente a las pequeñas y medidas empresas, cuyos costes laborales han registrado crecimientos en los últimos años superiores al 6% anual ». «Pedimos poner fin a las incesantes subidas de cotizaciones que se han producido en los últimos años y que se suman a las aprobadas para 2023. En los últimos 5 años, el Gobierno ha elevado las bases mínimas de cotización en más del 40%, y las bases máximas cerca de un 20%», denuncia el comunicado emitido este viernes. Noticia Relacionada presupuestos generales estandar Si Las cotizaciones de 1,4 millones de trabajadores suben 2.000 euros al año a partir de 2023 Gonzalo D. Velarde La base máxima se situará en los 53.944,6 euros al año a partir del próximo ejercicio Por otro lado, Cepyme considera que la indexación total y generalizada de las pensiones «no puede garantizarse sin incluir ningún límite que proteja la viabilidad del sistema, especialmente en coyunturas como la actual de bajo crecimiento y alta inflación», apunta la organización recordando que tras la eliminación del factor de sostenibilidad, el único mecanismo de ajuste del sistema español de pensiones se traduce exclusivamente en el aumento de las cotizaciones. «Por ello, y dada la situación actual, la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa invita a hacer una nueva reflexión sobre la sostenibilidad del sistema , y evaluar los últimos cambios introducidos en la Ley General de la Seguridad Social a los efectos de garantizar su viabilidad», concluye.. «Así afecta la subida de cotizaciones del 8,6% a empresas y trabajadores: ¿Quiénes pagarán más y cuánto?». Ni mucho menos será equitativa la subida de cotizaciones que plantea el Gobierno para los sueldos de más de 50.000 euros del 8,6% . La medida con la que el Gobierno espera abrir una importante vía de recaudación para la Seguridad Social en un año de gasto récord en pensiones, que ascenderá hasta los 190.000 millones de euros, recaerá en su mayor parte sobre el empresario. ¿Qué supone la subida de la base máxima de cotización? El Gobierno realiza de forma habitual una actualización de las bases máximas de cotización -las bases mínimas se incrementan en función del aumento del salario mínimo interprofesional- cuando se aprueban los Presupuestos Generales del Estado. Normalmente, se incrementa en base al IPC del año anterior. En 2022, las bases máximas se incrementaron un 1,7%, línea con la inflación media de los doce meses anteriores, del 2,8%. Para 2023 , el Gobierno ha fijado en Presupuestos una subida del 8,6% , en línea con el IPC previsto para el conjunto del presente año y también acompasada con la revalorización que experimentarán las pensiones (8,5%) ¿A qué sueldos afecta? El incremento de las bases supone que la máxima pasará de los 4.139,4 euros hasta 4.495,3 euros mensuales (unos 355,9 euros más de media al mes). Es decir, si la actual base máxima está en 49.672,8 euros pasará a 53.944,6 euros anuales en 2023 (4.271 euros más al año). Es decir, los sueldos a partir de los 50.000 euros anuales pagarán más escalonadamente hasta llegar al nuevo límite de euros más anuales a la Seguridad Social de 54.000 euros, donde a partir de este nivel todas las nóminas serán gravadas en 4.000 euros anuales más de lo que lo están ahora. En este momento, los sueldos por encima de los 50.000 euros solo cotizaban hasta esos primeros 50.000 euros, quedando el resto exento de cara a la Seguridad Social. ¿Quién pagará la subida? La subida se paga entre el empresario y el trabajador. Como los que sube es la base de cotización, pero no los tipos, el empleador deberá afrontar un mayor esfuerzo que el trabajador para satisfacer los pagos mensuales a la Seguridad Social como sucede en de forma ordinaria con independencia del sueldo. Así, de la nóminas hasta 54.000 euros se pagarán de media un 31,5% el empresario y el trabajador un 7% (contabilizando aquí la distribución de la cuota por contingencias comunes, desempleo, formación profesional e incapacidad temporal). Además, el incremento también se usará para el nuevo mecanismo de equidad intergeneracional, que ha creado el Gobierno para hacer frente a las pensiones de los ‘baby boomers’, y que es una cotización del 0,6% para todas las nóminas con independencia del nivel salarial. ¿Cuánto se pagará de más a partir de 2023? Trasladado a cifras, el impacto sobre las nóminas supone que empresarios y trabajadores pagarán casi 2.000 euros más al año a la Seguridad Social (1.968,86 euros concretamente) en los sueldos de hasta 54.000 euros en 2023. De esta cantidad el empresario pagará 1.615,8 euros más anuales y el trabajador 353 euros más al año, que se apreciará directamente en la nómina que recibe cada empleado en dicho rango salarial. Este sería el coste sobre nóminas tanto de las subida del 8,6% como del 0,6% del mecanismo de equidad intergeneracional. Es decir, el empresario pagará el 80% del coste de la subida y el trabajador un 20% . Noticia Relacionada Seguridad social estandar Si La pensión pública subirá hasta más de 3.000 euros al mes tras el destope de cotizaciones de Escrivá Gonzalo D. Velarde El Gobierno prepara la negociación para el aumento de las bases máximas desde 2023 ¿Cuándo entra en vigor? La medida se empezará a notar en las nóminas de los empleados y en el pago de cuotas empresariales a la Seguridad Social a partir del 1 de enero de 2023 , cuando se apliquen las nuevas bases máximas de cotización fijadas por los Presupuestos Generales del Estado.. http://www.databot-app.com
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