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News – Noticias «Un plan fiscal catastrófico, críticas internas y de la oposición y caída en las encuestas: las causas de la dimisión de Truss». Tras un insoportable ruido de sables que no ha parado de crecer en los últimos días, la ex primera ministra británica Liz Truss ha anunciado este jueves su dimisión. Se trata de una salida dolorosa para la ambiciosa política conservadora, pero casi inevitable después de un mes y medio de inestabilidad , entre la muerte de la Reina Isabel II y el ascenso al trono de su hijo, el Rey Carlos III. Se cierra así un nuevo capítulo de la crisis política de grandes dimensiones que golpea al Reino Unido desde la marcha de David Cameron y el proceso del Brexit. Noticia Relacionada estandar No Liz Truss se aferra al cargo pese a las peticiones de dimisión: «Soy una luchadora, no una desertora» Cada vez más voces exigen la salida de la primera ministra británica, mientras su popularidad no deja de descender en las encuestas Con un aumento de presión interna y duras críticas de la oposición, la salida de Truss llevaba varios días anunciada. Su marcha tiene varias causas, pero la principal es el fracaso y caos desatado por su paquete fiscal, la aplicación de una gran bajada de impuestos que había sido criticada por su contrincante y perdedor en las primarias conservadoras, Rishi Sunak. Sacado adelante por iniciativa de la ex primera ministra y de su exministro de Finanzas Kwasi Kwarteng, la iniciativa le costó el puesto a este último, un viejo aliado y amigo de Truss que fue cesado para intentar salvar al Gobierno. Una caída anunciada El intento fue en vano. Desde la salida de Kwarteng, su sustitución por el experimentado Jeremy Hunt y la marcha atrás en los planes de reducción de impuestos -por ejemplo, mantuvo el de sociedades en el 25 por ciento establecido durante el Gobierno de Johnson, renunciando a la prometida bajada al 19 por ciento-, Truss se convirtió en foco de duras críticas internas y recibió el golpe casi imposible de esquivar de los malos resultados en las encuestas. Cuestionada dentro y fuera, viendo cómo su gran propuesta económica desencadenaba una preocupante inestabilidad, la primera ministra llevaba días entre la espada y la pared. La caída de la libra y la subida de la prima de riesgo provocada por su plan fiscal, unido a la intervención del Banco de Inglaterra para tratar de evitar el agravamiento de la situación, provocó el escepticismo de una sociedad agotada por la inflación y la crisis energética que se anuncia por la guerra en Ucrania. Truss recibió ayer el golpe definitivo, cuando escuchó los reproches de los diputados en la Cámara de los Comunes y poco después, por la tarde, tuvo que hacer frente a la dimisión de su ministra del Interior , cuya salida anticipaba la crisis política que Truss no ha sido capaz de capear y que hoy le ha costado abandonar Downing Street. El nombre del próximo primer ministro británico se conocerá la semana que viene.. «Liz apaga la luz». La primera ministra británica no ha tenido más remedio que dimitir tras dar un espectáculo inédito de mal gobierno. Ha sembrado el caos en la economía con las medidas que propuso hace unas semanas, una combinación irreal de recortes de impuestos para las rentas más altas y subida del gasto público sin explicar su financiación. En medio de la tormenta, los conservadores no recuerdan unas encuestas peores y solo se han puesto de acuerdo en una cosa: Liz Truss no puede seguir un minuto más como jefe de Gobierno. Ha sido un epígono de Boris Johnson , igual de oportunista pero sin su flexibilidad y su capacidad retórica. Apenas ha conseguido interpretar una mala parodia de Margaret Thatcher, una dirigente que siempre se preparaba a conciencia y llevaba sus proyectos adelante con enorme precisión. La primera ministra más breve de la historia puede rendir un gran servicio a su nación si sus enormes desaciertos contribuyen a cerrar el ciclo nacional-populista que inauguró la desdichada campaña del Brexit. Sin pretenderlo, Truss ha iniciado la purga de los que son como ella en las filas conservadoras, al llevar hasta el extremo el pensamiento fantasioso que animó a sus alegres correligionarios a imitar el aislacionismo de Donald Trump. No ocurrirá enseguida, pero es posible que una vez el partido haya sido castigado severamente en las urnas en las siguientes elecciones generales, los más radicales queden arrinconados. Sería el momento de recuperar sus señas de identidad históricas, las de una formación plural y pragmática, en la que el antieuropeísmo es una excentricidad de unos pocos. La llegada al poder del laborismo , por fin en manos de moderados, ofrecería también la ocasión de tejer una relación constructiva con la UE, en vez de utilizar de forma mecánica a Bruselas como el enemigo externo. Incluso los más optimistas piensan que es posible que los próximos gobiernos británicos sean capaces de estabilizar la economía antes que la eurozona, también con nubarrones muy preocupantes en el horizonte. Mientras tanto, Liz Truss ha aceptado que su misión principal en el inverosímil guion de la tragicomedia conservadora era protagonizar su última escena y, al final, apagar la luz. El liderazgo conservador volverá a disputarse en las próximas semanas sin un candidato que suscite consenso. Boris estaría dispuesto a volver y dejar de lado por ahora el lucrativo circuito de conferencias, pero sus errores durante la pandemia siguen presentes. Tiene a favor que nadie en el partido es mejor que él en campaña y que el objetivo es minimizar la probable derrota electoral. El popular secretario de Defensa, Ben Wallace , estaría más interesado en dar el salto a la OTAN. Otros ministros sin peso sondean apoyos en las filas ‘tories’ antes de anunciar su candidatura para suceder a Truss, una vez que el listón ha caído tan bajo. Las crisis son también oportunidades y el tiempo de la conspiración frenética en el partido conservador debe dejar paso cuanto antes a una etapa de catarsis.. «Liz Truss, la primera ministra inglesa más breve de la Historia: la última de Isabel II y la primera de Carlos III». Liz Truss, la breve . La hasta ahora primera ministra británica ha dimitido este jueves como líder del Gobierno del Reino Unido tras 45 días al frente . La crisis que ha soportado la conservadora a lo largo de las últimas semanas ha terminado por tumbar su mandato, convirtiéndolo en el más breve de la Historia de su país. «No puedo cumplir el mandato para el que me eligió el partido», ha dicho Truss a las 14:30 frente a ‘Downing Street’, acompaña por su marido y vestida con un vestido azul tan oscuro que rozaba el luto. Pese a la noticia, Truss ha utilizado un tono energético , el que habitúa a usar, y no se ha mostrado tan vulnerable o decepcionada como lo hizo en su día Theresa May. La polémica que provocó su reforma fiscal -que puso en su contra a buena parte de los conservadores, al Banco de Inglaterra y la opinión pública, y que ha servido como arma para los laboristas- fue el detonante de un Gobierno que parecía tener los días contados desde el primer momento. La crisis de imagen de los conservadores se remonta a los tiempos de May y Johnson, y aunque Truss ha asegurado que «en la próxima semana» el partido elegirá a un nuevo primer ministro, la izquierda, favorecida por las encuestas, pide elecciones. La más breve de la Historia Liz Truss es la líder de Gobierno inglesa más breve de la Historia del Reino Unido. Hasta ahora, el récord lo sustentaba George Canning , un ‘tory’ que estuvo en el cargo durante 119 días en 1827, hasta su muerte por tuberculosis. Ha habido otros seis que tampoco llegaron al año al frente del Ejecutivo. Curiosamente, el tercer puesto lo ocupa quien sustituyó a Canning, F. J. Robinson, primer vizconde de Goderich, que se mantuvo en el poder 144 días, solo 25 más que su predecesor. Robinson pretendía dimitir en enero de 1828, y tenía su carta de renuncia preparada, pero el Rey Carlos IV fue más rápido y le pidió que abandonase el cargo. Según la leyenda, esto provocó las lágrimas del primer ministro, que fue consolado por el monarca . El siguiente en la lista es Bonar Law, apodado «el desconocido», que anunció en mayo de 1923 el fin de su Gobierno tras 211 días debido a que esta perdiendo el habla por un agresivo cáncer de garganta que provocó su muerte cinco meses después. Poco más aguantó William Cavendish, un total de 225 días, cuando fue expulsado por el Rey Jorge II en 1756 por la poca afinidad que ambos tenían. Después, están William Petty (266 días en 1782), John Stuart (317 días en 1762) y Sir Alec Douglas-Home (363 días en 1963). Los otros 47 primeros ministros duraron, al menos, un año. El más longevo fue Sir Robert Walpole, que lideró el Gobierno entre 1721 y 1742, un total de 20 años y 314 días. Walpole ha sido el único en sobrepasar la barrera de las dos décadas. Asimismo, ha habido ocho que han estado más de 10 años, siendo los últimos Tony Blair (10 años y 56 días, entre 1997 y 2007) y Margaret Thatcher (11 años y 208 días, entre 1979 y 1990).. «Y la lechuga ganó a Liz Truss: la broma viral de un tabloide triunfa tras la dimisión de la primera ministra británica». La sátira en forma de vídeo que lanzó hace exactamente siete días el tabloide británico ‘Daily Star’ se ha convertido en viral en todo al mundo al poner a competir a la hasta ahora primera ministra del Reino Unido, Liz Truss, con una lechuga. «¿Sobrevivirá esta lechuga a la ministra?», se preguntaban, en una broma que ha ido cobrando relevancia y que, finalmente, se ha saldado con ‘victoria’ para el diario tras la dimisión de Truss tras sólo 45 días en el cargo . «¿Sobrevivirá esta lechuga a la ministra?» Desde que el ‘Daily Star’ puso en marcha la broma satírica, cada día ha ido mostrando la evolución de la hortaliza, a la que le colocaron ojos y boca primero y una peluca después para darle más personalidad y atrapar al público. Un público que ha seguido la peculiar idea del Daily Star con devoción en Twitter, al tiempo que la estabilidad del gobierno británico se iba tambaleando hasta desencadenar en la dimisión. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP Una vez que se anunció que se ofrecería un comunicado desde el número 10 de Downing Street este jueves a las 13:30 hora de Londres, tanto los fans de la lechuga como sus creadores han ido introduciendo elementos festivos en el vídeo en directo que mostraba el paulatino deterioro de la lechuga.   «Esta lechuga ha sobrevivido a Lizz Truss» Unas banderas de Reino Unido, luces de discoteca y un cartel que anunciaba la ansiada victoria: «Esta lechuga ha sobrevivido a Lizz Truss» .. «Liz Truss dimite como primera ministra del Reino Unido tras solo 45 días en el cargo». Liz Truss se convirtió este jueves en la primera ministra con el mandato más breve de la historia del Reino Unido, tras renunciar como ‘premier’ y como líder del Partido Conservador solo 45 días después de haber sido nombrada por la reina Isabel II, que falleció dos días después. La crisis política que sufre el Reino Unido no da tregua a una población cansada de escándalos, conflictos, cambios en las políticas públicas y en los miembros del gabinete, que se remontan a la era de Boris Johnson pero que se han recrudecido en las seis semanas que han pasado desde que Liz Truss asumiera las riendas del gobierno y del partido Conservador. Este jueves, en medio de la agitación provocada por los eventos del miércoles, cuando la ya ex primera ministra resistió como pudo el embate de la oposición en la sesión de control en el Parlamento para después volver a estar en la mira tras la renuncia de su ministra del Interior , Suella Braverman, tomó la decisión que muchos habían estado exigiendo: renunciar, una vez que su credibilidad y su autoridad políticas se convirtieron en imposibles de recuperar. Noticia Relacionada estandar No Y la lechuga sobrevivió a Liz Truss: la broma viral de un tabloide triunfa tras la dimisión de la ministra británica ABC El ‘Daily Star’ lanzó hace una semana un vídeo en el que se hacía esta pregunta: «¿Durará más esta lechuga que Truss?» Los eventos del miércoles, un día en que Truss se presentó como combativa y segura de sí misma, finalmente fueron la gota que colmó el vaso y Truss sucumbió finalmente a la presión de los parlamentarios de sus propias filas. A las 13.30 hora local ofreció una declaración a las puertas de Downing Street que comenzó diciendo que asumió el cargo “en un momento de gran inestabilidad económica e internacional”, en el que “las familias y las empresas estaban preocupadas por cómo pagar sus cuentas, la guerra ilegal de Putin en Ucrania amenaza la seguridad de todo nuestro continente y nuestro país se había visto frenado durante demasiado tiempo por el bajo crecimiento económico”. «Soy una luchadora, no una desertora» “Fui elegida por el Partido Conservador con el mandato de cambiar esto”, dijo, para después reconocer que “dada la situación, no puedo cumplir el mandato por el cual fui elegida por el Partido Conservador”. “Por tanto, he hablado con Su Majestad el Rey para comunicarle que renuncio como líder del Partido Conservador”, afirmó, para después explicar que habrá otro proceso interno para elegir un nuevo líder tory (en la próxima semana, previsiblemente) y, por lo tanto, a otro primer ministro. «Esta mañana me reuní con el presidente del Comité de 1922, Sir Graham Brady. Acordamos que habrá una elección por el liderazgo que se llevará a cabo la próxima semana”, dijo, y añadió que “esto garantizará que nos mantenemos en el camino para cumplir con nuestros planes fiscales y mantener la estabilidad económica y la seguridad nacional de nuestras naciones”. “Permaneceré como primera ministra hasta que se elija un sucesor”, finalizó, pese a que 24 horas antes había declarado en la Cámara de los Comunes: “Soy una luchadora, no una desertora”. «Puerta giratoria del caos» “El Partido Conservador ha demostrado que ya no tiene mandato para gobernar. Después de 12 años de fracaso conservador, el pueblo británico se merece algo mucho mejor que esta puerta giratoria del caos”, reaccionó el líder de la oposición, Keir Starmer, quien apuntó que “el daño que han hecho tardará años en arreglarse”. “Cada una de estas crisis se generó en Downing Street pero fue pagada por el público británico. Cada uno ha dejado a nuestro país más débil y peor”, escribió, y agregó que “el público británico” debe “tener la oportunidad de comparar el caos de los conservadores con los planes laboristas para solucionar su desorden, hacer crecer la economía para los trabajadores y reconstruir el país para un futuro más justo y más verde. Debemos tener la oportunidad de un nuevo comienzo. Necesitamos elecciones generales ahora”. MÁS INFORMACIÓN noticia No Liz Truss se aferra al cargo pese a las peticiones de dimisión: «Soy una luchadora, no una desertora» noticia No La mayoría de los miembros del Partido Conservador creen que Truss debería renunciar La ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, exigió lo mismo. En un mensaje en cuenta de Twitter escribió que “no hay palabras para describir adecuadamente este caos total. Está más allá de la hipérbole y la parodia ” pero “la realidad es que la gente común está pagando el precio”. “Los intereses del partido Tory no deberían preocuparle a nadie en este momento. Unas elecciones generales son ahora un imperativo democrático”.  . http://www.databot-app.com

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De mariapiluca

bohemia y soñadora, el sol me persigue, la luna me embruja, todas las noches sueño algo, y los sueños están para cumplirlos, ponte tus metas día a día, y no te vengas a bajo, soy firme ante los problemas y al mal rato buena cara

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