News – Noticias «Crece la amenaza interna en Rusia tras los ataques a vías ferroviarias de grupos antiguerra, según la Inteligencia británica». La plataforma de resistencia a la invasión de Ucrania por parte de Rusia, ‘Stop the Wagons’ (Detener los vagones; STW, en sus siglas en inglés) está generando creciente preocupación para el Kremlin, según apunta el Ministerio de Defensa británico en su último parte sobre la guerra. STW reivindicó esta semana la responsabilidad de un ataque con explosivos que dañó la vía ferroviaria a su paso por Novozybkvo, población rusa a unos 15 kilómetros de la frontera con Bielorrusia. «Al liderazgo ruso le inquietará aún más que hasta un grupo pequeño de ciudadanos esté tan opuesto al conflicto como para recurrir al sabotaje físico», señala la nota de Inteligencia que Defensa colgó en su cuenta de Twitter. STW gestiona una web en ruso y en inglés, además de un canal en Telegram, entre otras redes sociales, con información práctica para atacar el sistema ferroviario ruso y unirse a la resistencia. «Saboteando el trabajo del ferrocarril, salváis vidas en ambos lados del frente», incita el grupo. Con más de 33.000 kilómetros de trazado , que el Ejército ruso emplea para el transporte de tropas y maquinaria al frente ucraniano, la red del ferrocarril es vulnerable a las acciones de la resistencia interna. «Asegurar el sistema contra ataques físicos es un reto extremadamente difícil», sostiene la Inteligencia militar del Reino Unido. El colectivo ha reivindicado hasta seis operaciones de sabotaje de trenes y de la estructura ferroviaria a lo largo de Rusia y Bielorrusia desde el pasado junio. Los atentados forman parte, según Londres, de un patrón «más amplio de ataques de la disidencia» rusa. El colectivo resalta la importancia de «estar en todas partes» y de paralizar el transporte por tren particularmente en las regiones por donde el material militar entra en Ucrania y en las áreas desde donde se lanzan misiles y bombardeos. El nuevo primer ministro, Rishi Sunak , reafirmó el «fuerte respaldo» del Reino Unido a Ucrania en una conversación telefónica que mantuvo con el presidente Volodímir Zelenski horas después de acceder al liderazgo del Partido Conservador y del país.. «Los saudíes hicieron creer a Biden que tenían un pacto para bajar el precio del petróleo». El ‘New York Times’ ha revelado que los asesores del presidente Biden estaban convencidos de que tenían un pacto secreto con el ‘hombre fuerte’ saudí, el Príncipe heredero Bin Salman, para bajar el precio del petróleo , hasta que a principios de este mes los hechos demostraron lo contrario. En la última reunión de la OPEP -el principal cartel del crudo que lidera Riad- las principales potencias petroleras anunciaron en Viena una reducción de la producción para mantener altos los precios del barril en el mercado mundial. Consecuencias de esa decisión: más recursos para Putin y su guerra en Ucrania, otro topetazo para la economía de los norteamericanos golpeados por la inflación -que pasará factura a los demócratas en las inminentes elecciones de ‘medio mandato’- y un nuevo varapalo a la imagen de Biden, que alcanza hoy sus mínimos en las encuestas de popularidad. El preámbulo de la morisqueta se sitúa en la pasada primavera, cuando varios asesores del presidente de EE.UU., entre ellos Brett McGurk, responsable de Oriente Próximo en la Casa Blanca, se reunieron en Riad con Bin Salman y sus ayudantes. Las fuentes del ‘Times’ afirman que en mayo se concluyó en la capital saudí un ‘acuerdo secreto’ que tenía dos partes. En la primera, se establecía un incremento de la producción de crudo de 400.000 barriles diarios; estaba planificada para septiembre, pero se adelantaría a julio. Después, Riad se comprometía a que la OPEP aumentase otros 200.000 barriles diarios más antes de diciembre. En junio, la OPEP anunció que se adelantaba dos meses el incremento de la producción de crudo fijada para septiembre. La Casa Blanca vio en ello una señal de que el ‘pacto secreto’ se cumplía y fijó para julio el viaje de Biden a Riad, el primero que realizaba en su mandato a Arabia Saudí, a la que había señalado como ‘Estado paria’ durante su campaña electoral. Noticia Relacionada estandar Si Los privilegios desorbitantes de los 7.000 príncipes saudíes Francisco de Andrés El régimen de Riad quiere humillar a Occidente con su acercamiento a Rusia e Irán, pero sobre todo pretende preservar los réditos del petróleo para la casta monárquica de los Saud Incomprensión Ajenos a los cabildeos en Riad, muchos líderes demócratas pusieron el grito en el cielo al conocer el viaje del presidente, pero la Casa Blanca se reunió con algunos y les dio a entender que la gira tenía premio. Y no solo por el papel clave de Arabia Saudí en los contenciosos con Yemen e Irán , o el acercamiento a Israel. Valía la pena, dijeron, correr un tupido velo sobre las invectivas de Biden contra Bin Salman por el asesinato del disidente Kashogghi. La CIA había concluido que la orden partió del mismísimo líder saudí, y fue Biden el que había exigido a la agencia que lo diera a conocer. Pero en la visita del presidente al palacio real de Riad en julio todo fueron sonrisas y golpes de puños, y no hubo mención a los derechos humanos. El 24 de septiembre, varios asesores de Biden volvieron a reunirse en la capital saudí con Bin Salman y su hermano, el Príncipe Abdulaziz, ministro de Energía, y se repitieron las garantías de que no habría recortes en la producción de petróleo. Pero solo cuatro días más tarde, el Gobierno saudí notificó a las autoridades norteamericanas que sí los habría, porque esa era la conclusión a la que habían llegado las principales potencias petroleras en el seno de la OPEP . La razón: Arabia Saudí no podía permitirse una caída del precio del petróleo por un exceso de producción, porque «de ello dependían los ambiciosos programas sociales » del Príncipe heredero para sus conciudadanos. Arabia Saudí argumentó que no podía permitirse una caída del precio del petróleo por un exceso de producción, porque «de ello dependían los ambiciosos programas sociales» La noticia de los recortes de producción de crudo acordados en la reunión de Viena a principios de este mes cayó como una bomba en los mercados, en las cancillerías europeas que respaldan a Ucrania -porque asegura más ingresos por petróleo para Moscú-, y en la Casa Blanca, que había fiado el capital político de Joe Biden a esa arriesgada carta. Ahora, a dos semanas de las elecciones de ‘medio mandato’ en las que los demócratas pueden perder el control del Congreso, el presidente no sabe qué hacer. Debería aprobar sanciones contra Arabia Saudí -económicas o en materia de seguridad- pero eso sería reconocer que cayó en el engaño y exponerse más al ridículo.. «Nicaragua, Venezuela, Bolivia y El Salvador, los que ocultaron más fallecidos por Covid». Los Gobiernos autoritarios de Nicaragua y Venezuela quisieron presentarse como especialmente eficaces frente a la pandemia de Covid-19, como si sus regímenes políticos ofrecieran una inmunidad directa a sus habitantes, pero ha quedado demostrado que fueron los que en proporción más muertes a causa de esa emergencia ocultaron. Fueron, además, los dos países que más confiaron en la vacuna rusa Sputnik V . En ocultación de muertes les siguieron Bolivia y El Salvador, con gobiernos igualmente deseosos de utilizar unas cifras bajas como propaganda. En cambio, quienes más se ajustaron a la realidad en sus reportes fueron Costa Rica y Chile. Nicaragua reportó oficialmente 223 muertes por Covid a lo largo de 2020 y 2021, pero en esos dos años hubo en ese país centroamericano 33.400 muertos más de lo que habitualmente marcan las estadísticas; es decir, una cifra 150 veces mayor de la reconocida por el Gobierno de Daniel Ortega y su esposa. El régimen de Nicolás Maduro admitió en ese mismo periodo en Venezuela 5.430 muertes por Covid, pero el exceso de muertes fue de 164.000: 30 veces más. Así lo computa un estudio sobre exceso de muertes durante la pandemia a nivel mundial publicado en la revista científica ‘The Lancet’. Aparecido en marzo, el estudio acaba de ser recogido por el Banco Mundial en un informe sobre la situación socioeconómica en la que se encuentra Latinoamérica tras una incidencia de la pandemia mayor de lo que habían admitido muchos países. Noticia Relacionada estandar No El régimen de Maduro redobla la censura en Venezuela con el cierre de 34 emisoras de radio Ludmila Vinogradoff Ha prohibido informar sobre la tragedia del deslave en Las Tejerías, Aragua, donde han fallecido más de 50 personas y 100 desaparecidos por las lluvias Aunque parte de la diferencia entre ambos cómputos que se ha dado en muchos lugares puede atribuirse a imprecisiones propias de las características de la enfermedad, la improvisación o la ineficiencia de los sistemas sanitarios (y es verdad que los países con cifras más coincidentes –Costa Rica y Chile– tienen un mejor desempeño de sus instituciones y sus sistemas de salud), la gran divergencia de cifras en Nicaragua y Venezuela, como también en Bolivia y El Salvador, cabe atribuirla a un propósito de ocultación de la gravedad de la crisis que sufrían esos países. El Salvador frente a Costa Rica Costa Rica emergió muy pronto como un ejemplo de que las democracias combatían mejor la pandemia, y su actuación ponía inicialmente en evidencia los métodos autoritarios aplicados en El Salvador, donde Nayib Bukele aprovechó la situación de emergencia para aplicar un mayor control social y político. Tuvo que legitimar esas prácticas más coercitivas asegurando que estaban siendo eficaces; así el Gobierno salvadoreño ofreció la cifra de 3.820 muertos por Covid en 2020 y 2021, la mitad de las que reportadas por Costa Rica (7.350). Cuando se examina el exceso de muertes, sin embargo, encontramos que en El Salvador fallecieron 26.900 personas más de lo habitual (7 veces más de las atribuidas por el Gobierno a la pandemia), mientras que en Costa Rica el exceso de muertes fue de 6.220, cifra incluso inferior a la reportada. Más muertos en México que en Brasil El estudio de ‘The Lancet’ determina que, si bien los países de la región registraron oficialmente 1,5 millones de muertos por Covid, el exceso de muertos fue casi el doble: 2,8 millones, la mayoría de los cuales habría que atribuirlos a la pandemia. Eso lleva a hablar de una mortalidad real dos veces mayor que la media mundial. Según la estimación, los países de la región con mayor mortalidad fueron Bolivia (734 muertes por 100.000 habitantes) y Perú (528), seguidos de Ecuador (333). Después de India, Estados Unidos y Rusia (país que el exceso de muertes castiga especialmente, frente a las bajas cifras oficiales reconocidas por el Kremlin), donde hubo más fallecidos a nivel mundial fue en México (798.000 personas) y en Brasil (792.000). Las cifras ofrecidas por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador situaban a México claramente por debajo de Brasil, cuando la mortalidad mexicana en realidad fue casi el doble (325 por 100.000 habitantes) que la brasileña (172).. «Irán responde a la UE con sanciones contra medios y eurodiputados, entre ellos Zarzalejos y Tertsch». El Gobierno de Irán ha cumplido su amenaza y aprobado nuevas sanciones contra la UE, una ‘lista negra’ en la que incluye a medios de comunicación europeos y también a eurodiputados, incluidos los españoles Javier Zarzalejos, del PP, y Hermann Tertsch, de VOX. Teherán ya avisó de que respondería de forma recíproca si los Veintisiete aprobaban castigos por la muerte de la joven Mahsa Amini, fallecida tras ser detenida por incumplir el código de vestimenta islámico. Noticia Relacionada estandar No Irán lleva a juicio a cientos de detenidos en las protestas Mikel Ayestaran Los activistas llaman a movilizaciones masivas tras el final del luto por la muerte de Amini El Ministerio de Exteriores, que ha dicho actuar contra personas y entidades que apoyan la violencia y alientan los disturbios , ha instado este miércoles a la UE y a los gobiernos de los Estados miembro a no entrometerse en cuestiones que serían internas, La lista incluye compañías y medios de comunicación La lista incluye compañías y también varios medios de comunicación, entre ellos las filiales en persa de la alemana Deutsche Welle y de la francesa RF I, así como responsables del periódico ‘ Bild’ , según los medios oficiales iraníes, que señalan además a políticos franceses y alemanes. En el ámbito asociativo, Teherán incluye al Comité Internacional en Busca de Justicia (ISJ, por sus siglas en inglés) y su presidente, el español Alejo Vidal Quadras , mientras que carga contra el grupo de eurodiputados que conforman los Amigos de un Irán Libre, encabezado por Zarzalejos. MÁS INFORMACIÓN noticia No El aventurero madrileño que viajaba a pie al Mundial de Qatar se encuentra encarcelado en Irán noticia No Hackean la televisión estatal iraní durante la intervención de Jameini, el líder supremo La medida implica la confiscación de todos los bienes que estas personas y entidades puedan tener bajo soberanía iraní, así como vetos a los viajes, como ha recordado el Gobierno en su nota.. «Pensilvania: un debate de infarto que puede decidir el futuro de EE.UU.». Un suspiro incómodo se escapó de la boca de varios asistentes a un encuentro en Harrisburg (Pensilvania) para seguir el debate entre John Fetterman y Mehmet Oz, los candidatos demócrata y republicano al escaño en juego por ese estado para el Senado de EE.UU. Fetterman, que se recupera de un infarto cerebral que sufrió la primavera pasada, se atrancaba de forma dolorosa en una respuesta sobre ‘fracking’. No encontraba las palabras, parecía bloqueado, repetía palabras sin cohesión, como le había pasado en otras fases del debate. «Ahí sí le ha costado», lamentaba uno de los presentes, simpatizante demócrata. Harrisburg es una ciudad a medio camino entre las dos grandes urbes de Pensilvania, Filadelfia y Pittsburgh. El debate fue en un estudio de televisión local, sin público. Pero todos los ojos del estado, y buena parte de los del país, estaban puestos en la pantalla de televisión. El próximo 8 de noviembre, los estadounidenses acuden a las urnas para renovar el Congreso, donde los demócratas tienen mayorías exiguas. Las encuestas dan por hecho que perderán la Cámara de Representantes y que les costará mucho retener el Senado, donde empatan a cincuenta senadores (la vicepresidenta Kamala Harris , que actúa como presidenta de la Cámara Alta, tiene el voto de calidad). Código Desktop John Fetterman is asked to explain why he’s now saying he supports fracking when he has said he doesn’t support it in the past. Just watch. pic.twitter.com/MhQzS9ytph— Clay Travis (@ClayTravis) October 26, 2022 Imagen para móvil, amp y app Código móvil John Fetterman is asked to explain why he’s now saying he supports fracking when he has said he doesn’t support it in the past. Just watch. pic.twitter.com/MhQzS9ytph— Clay Travis (@ClayTravis) October 26, 2022 Código AMP John Fetterman is asked to explain why he’s now saying he supports fracking when he has said he doesn’t support it in the past. Just watch. pic.twitter.com/MhQzS9ytph— Clay Travis (@ClayTravis) October 26, 2022 Código APP John Fetterman is asked to explain why he’s now saying he supports fracking when he has said he doesn’t support it in the past. Just watch. pic.twitter.com/MhQzS9ytph— Clay Travis (@ClayTravis) October 26, 2022 Una de las claves para que los demócratas no pierdan el Senado es Pensilvania, un estado siempre decisivo -es uno de esos territorios ‘bisagra’, disputados por ambos partidos, que deciden elecciones- que en estas elecciones lo es todavía más. Toda la atención estaba puesta en el desempeño de Fetterman, que apenas ha aparecido en campaña por su recuperación del infarto. Lo sufrió en mayo, pocos días antes de que se celebraran las primarias demócratas. Ganó a pesar del incidente, pero desde entonces ha tenido que lidiar con los efectos del infarto en su capacidad auditiva y de hablar. Fetterman siguió adelante con su campaña, pero sin exponerse. Solo en las últimas semanas, a las puertas de las elecciones, ha empezado a aparecer en actos multitudinarios y ha concedido entrevistas. En ellas, requiere que le muestren las preguntas de forma simultánea por escrito, con subtítulos, para poder entenderlas bien. Las miradas también estaban sobre Fetterman en Rookies, una hamburguesería de Harrisburg donde el partido demócrata local organizó un encuentro para seguir el debate. Falta de transparencia Pese a que los problemas de audición y de habla de Fetterman son públicos y conocidos, se notaba la tensión en el rostro de los simpatizantes en cada intervención del candidato demócrata. «Voy a hablar del elefante en la habitación », dijo Feterman nada más comenzar el debate. «He tenido un infarto y él nunca va a dejar que me olvide», aseguró en referencia a su contrincante, Oz, que ha exigido a Fetterman más información sobre su estado de salud y su capacidad para cumplir con el cargo si vence el mes que viene. La realidad es que el candidato demócrata no ha brillado por su transparencia en ese respecto. Su campaña tardó dos días en reconocer el infarto y hasta junio no revelaron que Fetterman sufría una dolencia cardiaca. Tampoco han permitido que los medios entrevisten a su equipo de doctores ni han desvelado la información médica del caso. Fetterman se limitó a emitir una carta de su médico en la que reconoce esos problemas auditivos y de habla, pero asegura que está perfectamente capacitado para el cargo y que su recuperación mejorará con el tiempo. Oz no cargó contra la salud de Fetterman en el debate. No le hizo falta, porque la aparición del candidato demócrata fue sufrida sin necesidad de ataques de Oz. Tardaba en responder las preguntas de los moderadores, quizá porque procesaba el texto subtitulada que se le ofrecía, y que los espectadores de televisión también pudieron ver. Confundía palabras, hablaba con dificultad, dejaba silencios incómodos. El formato de respuestas rápidas tampoco le beneficiaba. Todo lo contrario que a Oz, un cirujano retirado que hizo fortuna en televisión. Es conocido como ‘Doctor Oz’, el nombre de su programa, y se mueve en ese medio como pez en el agua. Fetterman tuvo dificultades toda la noche, pero el momento más complicado fue con una pregunta sobre ‘fracking’, el sistema de extracción de gas natural que es una de las principales fuentes de riqueza de Pensilvania. Los moderadores le preguntaron sobre su opinión al respecto, después de haberse mostrado en contra -como hacen muchos ecologistas- en 2018 y de respaldarlo ahora. «Siempre he defendido el ‘fracking’. Yo apoyo el ‘fracking’… Y no, no… Yo apoyo el ‘fracking’ y mi postura…» John Fetterman «Siempre he defendido el ‘fracking’», se limitó a decir Fetterman frente a las evidencias de lo contrario presentadas por los moderadores. Cuando le insistieron sobre ello, dio una respuesta deslavazada: «Yo apoyo el ‘fracking’… Y no, no… Yo apoyo el ‘fracking’ y mi postura… Y yo apoyo el ‘fracking’». «Creo que no ha podido brillar», reconocía a este periódico tras el debate Honey Feaney, votante demócrata. «Me preocupa que ni siquiera esto haya sido un empate». « Fetterman ha mostrado que tarda en responder, pero también que es fuerte», opinaba con optimismo Nacole Moore. «Ese retraso en responder no tiene nada que ver con la comprensión, ni con la respuesta, ni con sus políticas. Así que creo que ha quedado en buen lugar». Quizá Fetterman hubiera preferido no comparecer en un debate, pero acabó por aceptar después de presiones desde la campaña de Oz y desde los medios. Él dijo que lo hacía por «transparencia», para convencer al votante de su capacidad para el cargo. Lo cierto es que el demócrata entendía las preguntas y las respondía con coherencia, pese a la dificultad para transmitir por esos problemas de su recuperación. Fue también capaz de asestar ataques a Oz: le acusó de mentiroso, de vender productos falsos, de querer deteriorar los servicios sociales… Pero es difícil anticipar que su desempeño maravillara a muchos votantes, incluso con la empatía de ver a alguien que lo da todo por recuperarse. En especial, aquellos que no tengan mucha información sobre el impacto de un infarto y sobre las vicisitudes de la recuperación. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Biden y los demócratas, abocados a perder el control del Congreso de Estados Unidos La realidad es que el debate complica las opciones de Fetterman, que mantenía una ventaja mínima frente a Oz y habrá que ver si su desempeño no la deteriora. De ello depende el poder demócrata en el Senado y que el presidente de EE.UU., Joe Biden, tenga que aguantar los dos años que le quedan de mandato sin apoyos en el Congreso.. http://www.databot-app.com
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