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News – Noticias «Del ‘fraude’ a la primera gobernadora lesbiana: los hitos de las elecciones legislativas más decisivas de EE.UU.». Los demócratas han conseguido ganar en el «muro azul» que dio la victoria a Joe Biden en las elecciones presidenciales frente a Donald Trump, pese a sus intentos de invalidad esas votaciones. Estos estados son clave para defender temas como el derecho al aborto y el voto de minorías y elecciones justas. Los gobernadores demócratas Gretchen Whitmer de Michigan y Tony Evers de Wisconsin fueron reelegidos, mientras que Josh Shapiro sucedió al gobernador demócrata saliente en Pensilvania, según proyecciones de Edison Research. Noticia Relacionada estandar Si De DeSantis a Biden: ganadores y perdedores de la noche electoral de EE.UU. Javier Ansorena Estas elecciones legislativas de mitad de mandato -‘midterms’, en su terminología en inglés- penalizan de forma tradicional al partido en el poder en la Casa Blanca El actual líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, ha asegurado este miércoles que el Partido Republicano ha logrado suficientes escaños como para controlar el organismo y ha resaltado que «está claro» que «van a recuperar la Cámara». «Quiero dar las gracias a millones de seguidores en este país. Está claro que vamos a recuperar la Cámara», ha manifestado. «Cuando se despierten mañana, estaremos en la mayoría y (la presidenta de la Cámara de Representantes) Nancy Pelosi estará en la minoría», ha dicho, según ha recogido la cadena de televisión estadounidense Fox News. Protestas por fraude en Maricopa… Alegaciones de fraude sin fundamento, que ganaron fuerza con incidentes aislados este martes en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, colocaron más presión en las autoridades que redoblan esfuerzos para reasegurar a la ciudadanía sobre la confiabilidad del sistema electoral. Entre las curiosidades de la jornada, algunos miembros del Partido Republicano han mostrado sus quejas acusando a posible fraude electoral en el condado de Maricopa, en el estado estadounidense de Arizona, después de que el 20 por ciento de los colegios electorales hayan registrado fallos técnicos en la tabulación de papeletas electorales. …Pero el 80% de los votantes cree que no habrá fraude Sin embargo, la mayoría de los votantes de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos tiene al menos algo de confianza en que los comicios en su Estado se llevan a cabo de manera justa y precisa, sin que haya lugar a ningún tipo de fraude electoral, según una encuesta de la cadena CNN. En concreto, casi ocho de cada diez votantes expresan cierta confianza en las ‘midterm’, mientras que dos de cada diez personas que han acudido a las urnas no tenían mucha o nada confianza. Asimismo, alrededor de la mitad se han mostrado muy seguros en la legitimidad de la votación. La primera gobernadora abiertamente lesbiana La demócrata Maura Healey se convirtió este martes en la primera gobernadora abiertamente lesbiana de Estados Unidos, tras vencer en el estado de Massachusetts al republicano Geoff Diehl, apoyado por el expresidente Donald Trump, según varios medios. Healy, de 51 años, actual fiscal general de Massachusetts, un estado situado en el noreste del país, ganó cómodamente a su rival y arrebata para los demócratas esta importante gobernación, que estaba en manos republicanas. El actual gobernador Charlie Baker, un republicano moderado, decidió no presentarse a un tercer mandato. Healy podría no estar sola. La aspirante demócrata a la gobernación del estado de Oregon (noroeste), Tina Kotek, también es abiertamente lesbiana. Estas elecciones de medio mandato han sido las primeras en la historia con candidatos LGBTQ en los 50 estados del país y la capital Washington, una muestra de cómo esa comunidad se ha convertido en una fuerza electoral cada vez más poderosa en el país. La mayoría se presentan por el Partido Demócrata. Con 25 años, el congresista más joven de la historia El demócrata Maxwell Frost será el primer miembro de la Generación Z, nacido después de 1996, en ocupar un asiento en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, tras el escrutinio de las elecciones legislativas de medio mandato celebradas este martes en el país. Frost es un organizador comunitario que pasará a ser congresista por el Distrito 10 de Florida, tras derrotar al republicano Calvin Wimbish. El ya ganador se ha convertido en el congresista más joven en ser elegido, ya que los miembros de la Cámara deben tener al menos 25 años para poder optar a ser elegidos. Ocasio-Cortez renueva como congresista La congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez ha confirmado este martes de madrugada su victoria en las elecciones de medio mandato en el distrito 14 de la ciudad de Nueva York, revalidando por segunda vez el escaño en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Ocasio-Cortez, de 33 años, se ha impuesto con un 70 por ciento de los votos a la candidata republicana Tina Forte, que ha obtenido poco menos del 28 por ciento del apoyo, según han informado medios estadounidenses. JD Vance, del «Never Trump» a ganar gracias a él El republicano James David (JD) Vance, apoyado por el expresidente Donald Trump, ha ganado la carrera al Senado por el Estado de Ohio en las elecciones legislativas de medio mandato de Estados Unidos, según ha informado la cadena de televisión CNN. Este candidato del Partido Republicano marca una victoria para Trump, cuyo respaldo en las primarias del partido fue determinante para Vance. No obstante, el a partir de ahora senador formaba inicialmente parte del movimiento «Never Trump».  . «Los republicanos ganan terreno en el Congreso pero los demócratas evitan de momento la debacle». Los primeros resultados de las elecciones legislativas de EE.UU. apuntan a una recuperación de poder de los republicanos en el Congreso, pero sin llegar a una debacle demócrata. Los estadounidenses votaron este martes para renovar la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, ambos con una mayoría exigua hasta ahora para los demócratas. También eligieron a miles de cargos estatales y locales, algunos de gran importancia, como los gobernadores de 36 estados. El recuento, que puede extenderse durante días en unas elecciones muy ajustadas en algunos estados clave, determinará cómo será de duro el castigo en las urnas a los demócratas. De momento, como indicaban las encuestas, el resultado más probable es que los republicanos recuperen la mayoría en la Cámara de Representantes del Congreso, su cámara baja. Necesitan dar la vuelta a un mínimo de cinco distritos hasta ahora en poder de los demócratas y lo habían logrado en ocho entrada la madrugada del miércoles, con más de la mitad de los escaños ya adjudicados. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 300 Código APP Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 300 Código APP Noticia Relacionada estandar Si «No creemos en las elecciones»: EE.UU. vuelve a las urnas con su democracia bajo amenaza Javier Ansorena Este martes acude a votar un país polarizado, dividido, en el que una parte importante cree que hubo robo electoral hace dos años, y otra parte le mira como si estuviera loco Si acaban por conseguir la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, la agenda legislativa del presidente, el demócrata Joe Biden, se verá frenada en seco . Además, los republicanos utilizarán su nueva mayoría para impulsar comisiones de investigación contra el propio Biden y otros altos cargos de su Administración, como el fiscal general, Merrick Garland. «Está claro que vamos a recuperar la Cámara », aseguró en un discurso Kevin McCarthy, hasta ahora líder de la minoría republicana y que se convertirá en presidente de la Cámara de Representantes si se materializa esa mayoría. «Cuando os despertéis mañana», aseguró a sus votantes, la hasta ahora presidenta, la demócrata Nancy Pelosi, «estará en la minoría». ‘Marea roja’ en retroceso Pese a esos augurios, la ‘marea roja’ que muchos republicanos y algunas encuestas pronosticaban para este martes no parece que vaya a tomar EE.UU. Con el paso del recuento, la posibilidad de que se produzca una debacle de los demócratas era cada vez menor, pero eso lo determinarán los resultados finales . Una mayoría exigua en la Cámara de Representantes exigiría a McCarhty ceder en algunos asuntos al ala más moderada del partido. El recuento final establecerá qué colchón tendrán los republicanos en la Cámara Baja. Estas elecciones legislativas de mitad de mandato -‘midterms’, en su terminología en inglés- penalizan de forma tradicional al partido en el poder en la Casa Blanca. A eso se le suma que Biden está hundido en los índices de popularidad , la inflación disparada y la oleada de inseguridad que vive EE.UU. desde la pandemia de Covid-19, que han dominado los mensajes de los republicanos. Un cóctel que hacía anticipar una derrota contundente del partido en el poder. Los demócratas trataron de fijar la campaña en la decisión del Tribunal Supremo -con una mayoría conservadora reforzada desde la presidencia de Donald Trump- sobre aborto y en el extremismo ‘trumpista’ que domina a parte del partido republicano, y habrá que ver qué impacto final han tenido en la intención de voto. Las cosas estarán mucho más ajustadas en las carreras por el Senado, que podrían tardar días en concretarse, y donde por ahora los resultados benefician a los demócratas. En la actualidad, la mayoría de los demócratas es por la mínima : empatan a cincuenta senadores con los republicanos, pero el desempate lo rompe el voto de calidad de la presidenta de la cámara, la vicepresidenta Kamala Harris. Por lo tanto, los republicanos solo necesitan dar la vuelta a un escaño para controlar el Senado. Los demócratas han logrado mantener algunos bastiones que parecían en peligro, como los escaños en disputa en Washington, Oregón, Arizona o New Hampshire , lo que deja menos posibilidades de victoria para los republicanos. Y todavía menos después de que el escaño en disputa en Pensilvania, el único que los demócratas podían arañar a los republicanos, cayera del lado de los primeros. Los principales medios estadounidenses daban pasada la medianoche como ganador al demócrata John Fetterman, que se impone por la mínima al republicano Mehmet Oz. Con ese resultado, los demócratas necesitarán ganar en dos de los tres estados en disputa que quedan por decidir su ganador y que están ahora en manos demócratas: Georgia, Arizona y Nevada. En el primero, el recuento va muy ajustado entre el republicano Herschel Walker y el demócrata Raphael Warnock. La normativa de Georgia impone una segunda vuelta si ninguno de los dos candidatos llega al 50%, y eso parece que acabará por ocurrir. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 450 Código APP El recuento también avanza muy igualado en Wisconsin entre el republicano Ron Johnson y el demócrata Mandela Barnes, aunque con ventaja para el primero. Una hipotética victoria de Barnes sería una gran sorpresa electoral. Batalla por el Senado La composición final del Senado tendrá una importancia capital en el reparto de poder en EE.UU. Si los demócratas lo conservan, servirá de contrapeso a la mayoría republicana en la Cámara de Representantes. Perderlo ampliará la capacidad de maniobra de los republicanos en los dos últimos años del primer mandato de Biden y le impondrá cortapisas para muchas decisiones, como las nominaciones de candidatos, por ejemplo, al Tribunal Supremo. Más allá de las elecciones al Congreso, los demócratas han conseguido resistir en sus bastiones en elecciones estatales muy importantes, como las de gobernador, un cargo que se elegía en 36 estados. Es el caso de Nueva York, un estado de fuerte implantación demócrata, y que se vio amenazado en la recta final de la campaña por el empuje de los republicanos en las encuestas. Finalmente, la actual gobernadora, Kathy Hochul, se impuso al republicano Lee Zeldin. Otros gobernadores de estados que Joe Biden ganó en 2020, como Michigan o Wisconsin, también cayeron de lado demócrata. Y lo mismo ocurrió con algún estado republicano con gobernador demócrata, como Laura Kelly, en Kansas. El demócrata Josh Shapiro también consiguió la victoria en Pensilvania frente a Doug Mastriano, un trumpista acérrimo, en una elección que se consideró muy importante ya que el ganador supervisará las presidenciales de 2024 en un estado muy decisivo. Algo similar ocurre con Arizona y Nevada, donde todavía quedan muchos votos por contar.. «De DeSantis a Biden: ganadores y perdedores de la noche electoral de EE.UU.». Estas elecciones de medio mandato en Estados Unidos han dejado a perdedores como los últimos dos presidentes (Donald Trump y el actual, Joe Biden) así como nuevos liderazgos en alza como el gobernador de Florida, Ron DeSantis. Aquí un repaso de la jornada: Ganadores 1 Gobernador de Florida (R) Ron deSantis El gran triunfador de la noche es Ron DeSantis, gobernador de Florida y la principal irrupción en el partido republicano de los dos últimos años, una figura celebrada en todo el país por su gestión de la pandemia de Covid-19 y por su batalla cultural contra la agenda ‘woke’ de algunos demócratas. DeSantis consiguió la reelección con margen amplio, incluida su victoria en bastiones demócratas como el condado de Miami-Dade, donde los republicanos no ganaban en las dos últimas décadas. Su victoria arrolladora, unida a la derrota de muchos candidatos apadrinados por Donald Trump en todo el país, la reivindica como una alternativa al expresidente para la elección presidencial de 2024. 2 Senador en Pensilvania (D) John Fetterman La elección más decisiva para definir la composición del Senado se ventilaba en Pensilvania, uno de los estados disputados que inclinan el poder en EE.UU. Era la única oportunidad realista para los demócratas de capturar un escaño hasta ahora en manos republicanos y lo han conseguido por la mínima con John Fetterman, tras una campaña compleja y polémica. Fetterman, un candidato diseñado para atraer a la clase media trabajadora que se fue con Trump desde 2016, sufrió un infarto esta primavera que le limitó su capacidad para hacer campaña. Su desempeño en el único debate con su rival republicano, Mehmet Oz, estuvo marcado por sus problemas de comprensión auditiva y de habla. Después de liderar la campaña, ese debate le permitió a Oz recuperar terreno, pero las urnas le han dado la victoria por la mínima a Fetterman. Con esa victoria, los demócratas podrían conservar su mayoría exigua en el Senado si aguantan en el recuento de al menos dos de tres estados clave: Georgia, Arizona y Nevada. 3 Cámara de Representantes (R) Kevin McCarthy Es quizá una noche agridulce para Kevin McCarthy, el líder de la actual minoría de los republicanos en la Cámara de Representantes, la cámara baja del Congreso. Todo apunta a que su partido se quedará con la mayoría cuando acabe el recuento -necesitan dar la vuelta a solo cinco escaños controlados por los demócratas- pero el resultado está lejos de la ‘marea roja’ que algunas pronosticaban. McCarthy se convertirá con mucha probabilidad en presidente de la Cámara de Representantes -en sustitución de la demócrata Nancy Pelosi- pero lo hará con una mayoría menos amplia de lo esperado. Eso le obligará a hacer cesiones a las diferentes alas del partido, tanto a los más centristas como los más radicales. 4 Bastiones demócratas Las alarmas habían sonado en la recta final de la campaña en bastiones demócratas de todo el país, de esos que sus candidatos se anotan con facilidad. Los resultados, sin embargo, muestran que la mayoría de esos baluartes han resistido y que elecciones que llevan décadas sin caer del lado republicano seguirán bajo poder demócrata a pesar de las malas perspectivas para estos últimos, con un presidente muy impopular y en medio de una inflación disparada y de una oleada de inseguridad desde la pandemia. Demócratas como la candidata a gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul; senadoras como Patty Murray (Washington), Maggie Hassan (New Hampshire) o gobernadores como Laura Kelly (Kansas) o Tony Evers (Wisconsin) lograron mantener el tipo en un año difícil. Noticia Relacionada estandar No Los republicanos ganan terreno en el Congreso pero los demócratas evitan de momento la debacle Javier Ansorena El Senado sigue en disputa, con la posibilidad abierta de que los demócratas lo mantengan Perdedores 1 Presidente de EE.UU. (D) Joe Biden No parece que los demócratas vayan a sufrir la debacle que algunas encuestan pronosticaban, pero eso no significa que los dos próximos años vayan a ser fáciles para Joe Biden. El presidente de EE.UU. verá su agenda legislativa frenada en seco por una Cámara de Representantes que apunta a estar bajo control republicano. Y, más allá de eso, tendrá que sufrir el impulso de comisiones de investigación. La composición final del Senado definirá qué margen de maniobra le quedará a Biden, que enfrentará los dos últimos años de su mandato maniatado, lo que podría dificultar todavía más su posible reelección. 2 Expresidente de EE.UU. (R) Donald Trump Al igual que Biden, Donald Trump no estaba en las papeletas. Pero sí muchos de los candidatos que ha apadrinado y algunos de sus aliados más férreos. Muchos de ellos no han conseguido buenos resultados, lo que podría despertar dudas en el partido republicano sobre la conveniencia de seguir la línea del multimillonario neoyorquino en el próximo ciclo electoral. Un ejemplo paradigmático es Doug Mastriano, candidato republicano a gobernador de Pensilvania y seguido acérrimo de Trump, que estuvo en las inmediaciones del Capitolio en el asalto del 6 de enero de 2021 y que se impuso en las primarias republicanas a otros candidatos más moderados. Lo logró, en parte, por el apoyo decidido de Trump. Ahora, frente a un candidato moderado de los demócratas, Josh Shapiro, Mastriano se ha estrellado y ha evitado a los republicanos la posibilidad de gobernar un estado de la máxima importancia electoral. Ha habido casos similares en elecciones al Senado, la Cámara y gobernadores de todo el país. Pero también algunas victorias importantes de sus apadrinados, como la de JD Vance para el Senado por Ohio, aunque podría no ser suficiente para recuperar la mayoría republicana en esa cámara. Además, Trump ha visto como el que podría ser su gran rival republicano en 2024, Ron DeSantis, ha ganado con rotundidad en Florida. 3 Stacey Abrams y Beto O’Rourke (D) Los ‘perdedores estrella’ Stacey Abrams y Beto O’Rourke son dos demócratas que, después de generar mucha atención, se han vuelto a estrellar en sus respectivas carreras. Ambos irrumpieron en la política nacional en las elecciones de 2018, tras quedarse muy cerca de conseguir dos hitos históricos: Abrams rozó convertirse en la primera gobernadora de raza negra de Georgia, que entonces seguía dominado por los republicanos; y O’Rourke amenazó el escaño para el Senado por Texas de Ted Cruz, todopoderoso republicano. Desde entonces, ambos han albergado sueños presidenciales (O’Rourke se llegó a presentar a las primarias demócratas, pero fue un descalabro), pero este año han vuelto a intentar ganar elecciones estatales. Las dos estrellas demócratas se han vuelto a ir derrotados: Abrams ha vuelto a perder su intento de convertirse en gobernadora de Georgia y O’Rourke cayó por el mismo cargo en Texas. 4 Candidato al Senado (R) Mehmet Oz El candidato republicano al Senado por Pensilvania ha sido la demostración de que la apuesta por una ‘celebrity’ no sale bien de forma necesaria en política. Mehmet Oz, más conocido como ‘Doctor Oz’, hizo fortuna durante décadas en la televisión y se presentó en las primarias republicanas. Logró el apoyo de Trump y, con ello, la nominación. Siempre fue detrás de un candidato popular como el demócrata John Fetterman y no consiguió aprovechar el mal desempeño de su rival en el único debate que celebraron. Su derrota supone la entrega de un escaño que hasta ahora estaba en manos republicanas y complica mucho la posibilidad de que su partido recupere la mayoría en la Cámara Alta.. «¿Por qué las elecciones de medio mandato confirman la radical transformación de la política americana?». Quizá va siendo hora de asumir que mucho de lo que creíamos saber sobre la política de Estados Unidos ya no sirve. Aunque no en la magnitud que esperaban los republicanos, estas elecciones de medio mandato pueden volver a confirmar la tradición electoral americana que resta escaños en el Congreso al partido que controla la Casa Blanca. Sin embargo, la apariencia de continuidad no debería llevar a engaño sobre la radical transformación de esta longeva democracia durante la última década. Durante más de setenta años, el pulso político en Estados Unidos ha estado dominado esencialmente por el New Deal, es decir todas las políticas de estímulo y reforma impulsadas en los años treinta por Franklin Delano Roosevelt para hacer frente a la devastadora recesión que siguió a la crisis financiera del 1929. Es decir, desde Lyndon Johnson hasta Bill Clinton y los Bush, pasando por Richard Nixon y Ronald Reagan, este país ha centrado su debate político en el balance de lo público y lo privado en la vida de los estadounidenses, el tamaño del Estado dentro de una tradición de minimalismo gubernamental y la conveniencia de tener altos o bajos niveles de regulación y fiscalidad. En contraste con esa era constructiva –en la que ambas partes a su manera intentaban acortar la distancia entre los ideales fundacionales y la realidad de Estados Unidos– la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca en 2008 servirá como punto de inflexión en la transformación radical de la política americana plasmada en todo su destructivo esplendor en estas elecciones de medio mandato, los primeros comicios celebrados desde el asalto al Capitolio perpetrado el 6 de enero de 2021. Del New Deal y sus múltiples declinaciones, el debate público de Estados Unidos ha pasado a estar dominado por lo identitario . La guerra cultural planteada como una confrontación sin prisioneros por los valores, la historia y los pronombres ha terminado por monopolizar la política americana, al calor de la sobredosis de incertidumbres del siglo XXI. Hasta el punto de generar unos Estados Irreconocibles de América, una caricatura de absurdos entre lo ‘woke’ y el nacionalismo blanco. Al avanzar de la mano de Donald Trump en esta degradación iliberal, Estados Unidos ha dejado de ser un oasis de benévolo excepcionalismo. Y la ejemplar «ciudad brillante sobre la colina», según el sermón puritano resucitado por Reagan, ha pasado a convertirse en un frente más de la batalla contra la democracia liberal que desde la India a Israel viene planteando a escala global el nacional-populismo. A pesar del tradicional aislacionismo de América siempre primero, la problemática coyuntura de Estados Unidos nos resulta peligrosamente familiar. Tan solo a lo largo de este año , Italia ha elegido a una primera ministra de derecha radical al frente de una formación política con raíces fascistas. Un partido fundado por neonazis y cabezas rapadas ha obtenido el segundo mayor número de escaños en el Parlamento de Suecia. El partido Fidesz de Viktor Orban en Hungría ganó sus cuartas elecciones consecutivas por goleada. Marine Le Pen ha obtenido el 41% de los votos en la ronda final de las elecciones presidenciales de Francia. Y hace poco más de una semana, el delirante Jair Bolsonaro ha estado muy cerca de ganar la reelección presidencial en Brasil. Por no hablar de la saga del Brexit en el Reino Unido, tan vergonzosa como ruinosa. Toda esta insurrección simultánea del nacional-populismo en sociedades con tanta diversidad cultural, económica y política hace imposible hablar de una simple aberración pasajera . En el fondo, como explican los profesores Pippa Norris y Ronald Inglehart en su libro ‘Cultural Backlash’, el populismo a pesar de su capacidad camaleónica y su poco gusto por los detalles se basa en dos principios esenciales que ayudan a entender un poco mejor a los Estados Irreconocibles de América. El primer principio supone el cuestionamiento de la autoridad legítima del establishment, empezando por las asumidas creencias pluralistas sobre la justa distribución de poder y autoridad en una democracia. La lista de objetivos favoritos incluye los medios de comunicación (‘fake news’), los procesos electorales («fraude»), los políticos («limpiar las cloacas del poder»), los partidos («vieja política disfuncional»), la administración pública («estado profundo»), el poder judicial («enemigos del pueblo»), los intelectuales («élite arrogante»), los científicos («¿quién necesita expertos?»), la constitución («un fraude institucionalizado»), y organizaciones internacionales («globalismo feroz»). Es por esto por lo que líderes populistas como Trump se presentan como insurgentes contra el status quo, dispuestos a saltarse toda clase de convenciones y reglas del juego. Y el segundo principio de este envite iliberal, sostiene que la única fuente legitima de autoridad política y moral es el «pueblo». La voz de los ciudadanos de a pie, que solamente puede ser escuchada e interpretada por el demagógico líder populista de color naranja, es considerada como la única forma «genuina» de gobernanza democrática. Incluso cuando el supuesto parecer de los «olvidados» es manifiestamente opuesta a sus propios intereses económicos, principios democráticos básicos, derechos fundamentales o el mínimo sentido común requerido para liderar un país como Estados Unidos.. «Trump ultima su candidatura para 2024: programa un «gran anuncio» para el 15 de noviembre». Donald Trump es un especialista en atrapar la atención y este lunes por la noche, en la víspera de una elección decisiva para EE.UU. , lo buscó con un ‘anuncio de un anuncio’ sobre su inminente candidatura a la presidencia del país en 2024. El expresidente aseguró en un mitin en Ohio que realizará un «gran anuncio» el próximo 15 de noviembre en su residencia de Mar-a-Lago, en la costa de Florida. Nadie duda de que tendrá que ver con un intento de ser reelegido para la Casa Blanca , después de amagar con ello durante meses y tras asegurar el pasado jueves, en otro mitin, que «muy, muy probablemente» se presentará a las presidenciales. Noticias Relacionadas estandar Si «No creemos en las elecciones»: EE.UU. vuelve las urnas con su democracia bajo amenaza Javier Ansorena estandar No EE.UU. va a las urnas en un referéndum a Biden y bajo la sombra de la inflación Javier Ansorena Desde hacía semanas, el entorno de Trump había filtrado que el anuncio de candidatura presidencial podría producirse en algún momento entre las elecciones legislativas de este martes y el día de Acción de Gracias, el 24 de noviembre. Esta misma semana, la fecha ya se limitaba a la semana que viene y el propio Trump la acabó por colocar el próximo martes 15. El ‘anuncio del anuncio’, horas antes de las elecciones Trump hizo el ‘anuncio del anuncio’ pocas horas antes de que los estadounidenses empezaran a acudir a las urnas, en una cita en la que se renuevan las dos cámaras del Congreso y se eligen a miles de cargos estatales y locales, y en la que los republicanos llevan la delantera en las encuestas . Fue en un mitin junto a J.D. Vance, candidato republicano al Senado por Ohio , que se juega el escaño contra el demócrata Tim Ryan, que le ha recortado posiciones en los sondeos en las últimas semanas. Vance, sin embargo, comprobó que toda la atención se la llevó Trump, que protagonizó una intervención de más de dos horas, trufada de sus habituales referencias al ‘robo electoral’ —infundado, según los tribunales— que sufrió en 2020 en su derrota frente al actual presidente, Joe Biden. Solo al final de su discurso, Trump adelantó la fecha para su presumible anuncio de candidatura. Objetivo: marcar el tono El objetivo de Trump es marcar el tono de la elección presidencial de 2024 con una antelación de casi dos años hasta que los estadounidenses vayan a las urnas, el 5 de noviembre de ese año. Para algunos republicanos, adelantar tanto la candidatura es un error, una estrategia que podría provocar desgaste ante el electorado, como ya ocurrió en 2020 después de una presidencia turbulenta. La vitola de candidato, sin embargo, tendrá otra utilidad para Trump: una capa protectora ante la opinión pública en medio del aluvión de batallas legales a las que se enfrentará en los próximos meses: desde su papel en el intento de dar la vuelta a los resultados electorales en 2020, a la retención de documentos confidenciales en Mar-a-Lago, pasando por la investigación por fraude a su compañía en Nueva York. Por último, la candidatura le servirá para limitar las ambiciones de otros republicanos a luchar por la Casa Blanca en 2024. El más importante de ellos es Ron DeSantis, gobernador de Florida y estrella del partido republicano. Trump ha mostrado en los últimos meses un claro distanciamiento frente a DeSantis , un aliado durante sus años en la Casa Blanca, rematado por un ataque personal en la última semana —le puso el mote de ‘Ron DeSanctimonious’, algo así como ‘Ron el Moralinas’— y por su ausencia en el último mitin del gobernador en Miami, a pesar de que el expresidente estaba en la misma ciudad de Florida esa noche.. http://www.databot-app.com

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De mariapiluca

bohemia y soñadora, el sol me persigue, la luna me embruja, todas las noches sueño algo, y los sueños están para cumplirlos, ponte tus metas día a día, y no te vengas a bajo, soy firme ante los problemas y al mal rato buena cara

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