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News – Noticias «Despedido el director de un banco en Irán por atender a una mujer sin velo». El director de un banco iraní fue destituido por atender a una clienta que no llevaba el velo, obligatorio para las mujeres, en un contexto de protestas en todo el país, informaron el domingo los medios locales. Desde la Revolución Islámica de 1979, todas las mujeres están obligadas por ley a llevar un velo que les cubra la cabeza y el cuello y les oculte el pelo. Noticia Relacionada Fútbol estandar No Irán pierde un partido pero gana otro Pío García Después de cantar el himno, los jugadores persas derrotan a una decepcionante selección galesa con dos goles en el tiempo añadido «El director de un banco de la provincia de Qom, que prestó servicios bancarios el jueves a una mujer sin velo, fue destituido de su cargo por orden del gobernador», indicó el gobernador adjunto, Ahmad Hajizadeh, citado por la agencia de noticias Mehr. El despido se produce en medio de un movimiento de protesta en todo el país desde la muerte, el 16 de septiembre, de una joven kurda iraní de 22 años detenida tres días antes en Teherán por la policía de la moral, que la acusaba de violar el estricto código de vestimenta de la República Islámica.. «Guerra en Ucrania, la bola de demolición de la ayuda humanitaria mundial». Empieza a cundir la rara sensación de que los países europeos van camino de convertirse en los principales receptores de su propia ayuda humanitaria, aquella que se concibió para la pobreza, para los territorios azotados por las hambrunas, los conflictos, las privaciones. La voz de alarma la han dado organizaciones como Oxfam ante la constatación de que, con la sangría ahora abierta en Ucrania, cada vez más gobiernos están computando como Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) los costes de alojar a los 7,8 millones de huidos de la guerra, según cifras de Acnur. Esto es: con cargo a la cooperación oficial, se están pagando de paso «servicios y dispositivos de distinta naturaleza para la acogida», subraya el profesor de la Universidad de Alicante e investigador en Cooperación Carlos Gómez Gil, o directamente se está engordando el aparato institucional anejo a la política migratoria, todo en función de las necesidades del donante. Suecia decidió reorientar a ese fin casi una quinta parte de su presupuesto de ayuda –traducido a euros, unos 923 millones– y Dinamarca unos 269 millones, de acuerdo con la denuncia de la ONG independiente Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), que atribuyó a su propio país hacer eso con otros 327 millones. En paralelo, parte del dinero que sí está yendo a socorrer sobre el terreno a la población invadida se está descontando de lo que antes se había designado para otros escenarios, lo que viene en llamarse «reasignaciones», y que unido a la inflación y los precios disparados de los combustibles –los dos efectos indirectos más devastadores de esta crisis– están configurando esta emergencia como la «bola de demolición» de la ayuda mundial, en palabras del analista Cameron Hill, de la plataforma de análisis Developmen Policy Center de la Universidad Nacional de Australia. La agonía de los pobres «Trasladar importantes volúmenes de ayuda a Ucrania está llevando a restar recursos para otras tragedias porque los donantes no están aumentando sus presupuestos de ayuda, sino desviando recursos para restarlos de otros países», advierte Gómez Gil, que se pregunta «¿qué ocurre con Siria, con Haití, que tras su terremoto y todos los dramas que ha atravesado ha llegado a pedir que un país lo intervenga?». Y añade las hambrunas en el cuerno de África, con cientos de miles de personas bajo los plásticos en campamentos de refugiados, también los venezolanos que escaparon a Colombia, más allá Líbano, Yemen, Somalia… crisis que llevan décadas abiertas en canal con poblaciones inmensas en riesgo de morir. Oxfam ya alertó al principio de la contienda de que la UE había retirado más del 50% de su financiación a Timor y que las contribuciones a Burkina Faso acusaba un 70% de descenso. En Uganda, hoy ya no hay para comprar suficientes productos de higiene en pleno brote de ébola. En Chad la falta de combustible ha obligado a cortar el agua a los campamentos, explica Acnur, que en octubre hizo un llamamiento para reunir 700 millones de euros antes de que termine el año so pena de que «la próxima ronda de recortes en la asistencia sea catastrófica» en los sitios que, a la sombra de Ucrania, agonizan. «Se está teniendo que reducir la cantidad de comida por ejemplo en los campamentos saharauis de Tinduf, de 2.400 calorías diarias se ha bajado a la mitad…» , ilustra su portavoz en España, María Jesús Vega, que introduce la clave de que el drama de Ucrania «ha pillado al sistema debilitado después de encadenar el azote de la pandemia, que ha dejado menguados los recursos y las capacidades de los donantes, el reto del cambio climático, con años sin cosechas, la reactivación de conflictos como el de Somalia…». «No hay descanso para los donantes cansados», resumía la consultora suiza Geneva Global. Es agotamiento, fatiga, pérdida de energía para aportar «al ritmo que se multiplican las crisis» , retrata Acnur. Ya a finales del año pasado, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA en sus siglas en inglés) describió que la diferencia entre la financiación que se había recaudado en todo el mundo (17.200 millones de dólares) y las necesidades de ayuda (37.700 millones) era «la más alta de la historia»: 20.500 millones. Este 2022, la brecha se amplía a medida que se alarga la guerra. Hasta la agresión de Moscú, la misma OCHA había calculado las necesidades totales de Ucrania en términos de protección y ayuda humanitaria para todo este año en 190 millones de dólares (datos de su Programa Humanitario Global 2022). Ocho meses de horror después, las exigencias de asistencia vital puertas adentro, incluido apoyo a los 7 millones de desplazados o el respaldo financiero al gobierno, se cuantificaron el 8 de agosto en un llamamiento urgente a los donantes en 4.300 millones de dólares para el periodo comprendido entre marzo y diciembre. Es una cifra superior a la suma de lo que fue a parar en 2021 a Siria (2,150 millones de dólares) y Afganistán (1.750 millones de dólares), cuya caída en manos de los talibanes en agosto ya puso a prueba toda planificación presupuestaria. A fecha 26 de octubre, las organizaciones de asistencia que operan dentro de Ucrania habían recibido 2.920 millones, un 68% de lo demandado. ¿De dónde sacar esa fortuna, cuando la escalada de precios está obligando a los Estados también a financiar todo tipo de programas internos para subvencionar el consumo de energía, para compensar pérdidas de ingresos…?. La OCDE avanzó en septiembre que Alemania había propuesto recortar su ayuda exterior el 12% precisamente para atender a esas necesidades nacionales. Y al margen, la factura de los refugiados. El movimiento ONE, fundado por el vocalista de U2 Bono y otros activistas, ha estimado que hará falta la fabulosa suma de 40.300 millones de dólares para hospedar a la diáspora ucraniana, 49.617 millones en total si se tienen en cuenta a los desalojados de otras muchas crisis. Especifica este equipo que ese resultado, –revisable, avisan, no definitivo–, se ha obtenido a partir del volumen de acogidos que ha registrado cada país y de los desembolsos que declararon entre 2018 y 2021 por atender a cada asilado, todo ello de acuerdo a las bases de datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados y de la OCDE. Por aclarar, ninguna de estas ecuaciones integra lo que supondrá la futura reconstrucción de Ucrania, evaluada por el Banco Mundial y la UE en unos estratosféricos 349.000 millones de dólares. Y eso cuando el Kremlim no había reanudado los bombardeos masivos en octubre que siguen y aumentarán la dimensión de los destrozos. En esto de la solidaridad internacional, la ayuda global, conviene hacer un esfuerzo y no dejarse marear por el vértigo de las cifras ni desesperarse por lo fragmentado de las cuentas, lo parcial de las estadísticas, –un sudoku– o lo tarde que se publican. Para tener datos empíricos preliminares habrá que esperar como poco a la primavera de 2023. No hay una biblia, una fuente superior donde conocer la verdad de los donantes, no ya de empresa privadas, fundaciones, particulares, sino de su misma aristocracia: los 29 países miembros del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD), principal órgano de la OCDE. En ese maremágnum, no falta quien sospeche de números hinchados, duplicación de cómputos, trampas al solitario a mayor gloria de las economías ricas en este escaparate planetario tan de moda que es la ayuda humanitaria internacional. Desde Oxfam, su directivo Jeroen Kwakkenbos reveló que durante la pandemia, se donaron 350 millones de dosis de vacunas procedentes de stock próximas a caducar o sin el equipo esencial, léase jeringas, lo que las hizo inútiles, algo que no obstó para que los países benefactores hicieran constar este material en sus hojas de servicio a la solidaridad. «Son simplemente donantes que se dan palmaditas en la espalda por un trabajo que puede haber costado vidas» , lamentó. Trampas al solitario Los investigadores Ian Mitchell y Nancy Birdsall, del Centro para el Desarrollo Global de EE.UU. hablan directamente de cómo las potencias con altos ingresos, en alusión a las occidentales y Norteamérica, «cocinan los libros», los manipulan, y pregonan sus méritos, algo que atribuyen fundamentalmente a un afán de competencia con rivales como China y las órbitas de influencia que, por ejemplo, Pekín está forjando en la región subsahariana a golpe de talonario. La tentación de lucirse políticamente con grandes respuestas a las grandes crisis existe, la cooperación tiene buena prensa, da votos. Aunque no sea pura. Pablo Martínez Osés, Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales y miembro del colectivo La Mundial, subraya que las propias ONG españolas reunidas en la Coordinadora de Organizaciones Para el Desarrollo «han cuestionado que en los Presupuestos Generales de Estado para 2023 se compute como AOD el gasto en concepto de ayuda a refugiados. Supone una cantidad de 900 millones de euros, lo que hace crecer un 165% la partida del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social e Inmigraciones respecto al año pasado». Ese dinero, añade, es «un 20% del total de la AOD de España y supera con creces la dotación que tendrá la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que se supone es el principal órgano ejecutor de la política de AOD». Ahí es nada. En el lenguaje de la coordinadora, ese 20% sería AOD «no genuina» , por reiterar: ayuda de España al desarrollo que no saldrá de España. Critican por tanto que, de algún modo, se esté produciendo «una perversión de la evolución» de ese concepto que, recuerda Gómez Gil, autor además del libro ‘Debates y controversias en la cooperación al desarrollo’, no es nueva. De hecho, precisa que en 2015, coincidiendo con el gran éxodo sirio, nuestro país ya destinó el 15% de su presupuesto humanitario a la acogida de personas dentro de nuestras propias fronteras y que, por cierto, España es uno de los que mayor gasto por refugiado declara al año de todo planeta: unos 13.296 dólares. Un dato para no perder de vista.. «Guerra Ucrania – Rusia, última hora en directo | Los bombardeos rusos han matado a 32 personas en Jersón desde su liberación por las tropas ucranianas». Se cumplen 277 días del inicio de la invasión Rusa en Ucrania. Tras los ataques masivos que Vladímir Putin realizó este miércoles a Ucrania, medio país sigue a oscuras y sin agua. La ofensiva fue consecuencia de la declaración del Parlamento Europeo a Rusia de estado patrocinador del terrorismo. Zelenski ha acusado a Moscú de crímenes   de guerra al privar de luz, agua y calefacción a millones de personas. Hoy se cumplen dos meses de la movilización obligatoria del líder ruso con escasos resultados en el campo de batalla: el más destacado, la pérdida de Jersón. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 2400 Código APP COMPONENTE Directo Opta/Scribblelive 3018444. «Los escándalos de violencia sexual zarandean a la izquierda francesa». Los escándalos de violencia sexual contra las mujeres han hundido a todos los partidos de las izquierdas francesas, extrema/populista, socialista, ecologista y comunista, en una histórica crisis, la más grave de las últimas décadas. Crisis de La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda populista), primer partido de la izquierda (liderada por Jean-Luc Mélenchon, con 75 de los 577 escaños de la Asamblea Nacional, primera cámara del Parlamento francés. Céline Quatennens ha declarado ante un juez que fue víctima de las violencias físicas, sexuales y morales de su esposo, Adrien Quatennens , durante varios años. Agregando: «Toda la elite del partido lo sabía». Quatennens confesó haber abofeteado a su esposa «en varias ocasiones». Su esposa agrava el problema de fondo. Quatennens era el número dos de LFI, el amigo íntimo y protegido de Mélenchon, la segunda personalidad más célebre de la extrema izquierda populista. Sobre su partido ha caído la sospecha de encubrimiento de la violencia física de un «joven lobo» muy ambicioso. Noticia Relacionada estandar Si La mujer de un dirigente de la extrema izquierda francesa le denuncia por violencia física, sexual y moral Juan Pedro Quiñonero El escándalo ha vuelto a salpicar a Adrien Quatennens, que ha sido citado para declarar ante la Justicia en diciembre Hasta ayer, el caso Quatennens fue un « caso particular, individual» . Acusando a toda la dirección del partido, la esposa víctima ilumina un campo de ruinas políticas. Mélenchon intentó «disculpar» a su protegido y amigo íntimo. Clémentine Autain, figura eminente de la dirección de LFI, prefirió «tender la mano» a la esposa víctima. Mélenchon deseaba que su protegido siguiera ocupando su escaño parlamentario. Autain y otros miembros de la dirección del LFI, la dirección del PS y del PCF, la dirección de Europa Ecología Los Verdes (EELV), han pedido que Quatennens abandone el escaño y «responda ante la justicia». Las izquierdas, enfrentadas en canal ante un caso excepcional. LFI debe arrastrar las «cacerolas» de otros escándalos de violencia física contra las mujeres. Taha Bouhafs, «periodista» militante, íntimo de Mélenchon, se vio forzado a enterrar sus ambiciones políticas, perseguido judicialmente por varias mujeres. Sophie Tissier , militante de extrema izquierda, acusa de acoso sexual y moral a Eric Coquerel, miembro de la dirección de LFI y presidente de la Comisión de finanzas de la Asamblea Nacional, cuyo trabajo parlamentario y futuro político están amenazados por esas acusaciones. Crisis de los partidos tradicionales Crisis del Partido Socialista (PS), segundo partido de izquierdas, con 31 escaños. Tras su hundimiento histórico en las presidenciales, el socialismo francés se convirtió en una fuerza minoritaria, muy dividida, víctima hoy, de dos escándalos de violencia contra las mujeres. Varias asociaciones feministas han denunciado ante la justicia al alcalde socialista de Saint-Denis, Mathieu Hanotin, por «no asistencia a persona en peligro de muerte», madres en situación ultra precaria. Por su parte, la diputada socialista Lamia El Aaraje, adjunta a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, es acusada de acoso físico y sexual por una colaboradora. Se trata de un caso particular: disputa y denuncias entre lesbianas socialistas. Escándalos que agravan la división del PS histórico, creando nuevas grietas y enfrentamientos con sus «aliados» comunistas y de extrema izquierda. Crisis de Europa Ecología Los Verdes (EELV), tercer partido de izquierdas, con 23 diputados. Julien Bayou, presidente del grupo parlamentario ecologista, ha sido acusado por Sandrine Rousseau, figura eminente del movimiento ecologista francés, de «comportamientos susceptibles de destruir la salud moral de las mujeres». Tras las acusaciones de Rousseau, varias militantes ecologistas denunciaron los comportamientos «machistas y violentas» del dirigente de EELV, abriendo una crisis de fondo entre las distintas familias enfrentadas en el mismo partido, víctima de otras divisiones, entre «radicales» (tentados por justificar el ecoterrorismo) y ecologistas más «tradicionales». Crisis del Partido Comunista Francés (PCF), cuarto partido de izquierdas, con doce diputados, insuficientes para tener grupo parlamentario propio. Durante el último quinquenio, una docena de mujeres jóvenes han denunciado violaciones y agresiones sexuales de miembros de las Juventudes Comunistas. En su día, Maxime Cochard, miembro eminente del PCF fue acusado de acosar y violar a un joven gay que terminó suicidándose. Cochard intentó disculparse de las acusaciones, pero el suicidio de su presunta víctima enterró jurídicamente el caso. Las crisis «individuales» de LFI, el PS, EELV y el PCF agravan la crisis existencial de la coalición electoral NUPES (Nueva Unión Popular Ecológica y Social), creada para intentar crear una inexistente «unión de la izquierda». En la práctica, ante los escándalos y otros problemas de fondo, las izquierdas, extrema, socialista, ecologista y comunista, son profundamente insolidarias entre ellas, divididas de manera muy profunda.. «Yuri Felshtinsky , experto en Inteligencia rusa: «Putin nunca utilizaría armas nucleares. Es un farol»». En ‘Ucrania, la primera batalla de la tercera guerra mundial’ (Ed. Deusto), Yuri Felshtinsky (experto en el servicio secreto ruso desde 1917 e historiador con grandes contactos en la disidencia del Kremlin) y Mikhail Stanchev (asesor del ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano) advierten sobre una de las principales consecuencias de la escalada entre los aliados occidentales y Rusia a raíz de la guerra en Ucrania: el resurgir de las amenazas nucleares . Es la historia de cómo lo que empezó como un conflicto regional ha terminado adquiriendo matices de una guerra mundial en la que está en juego, nada más y nada menos, que el nuevo orden internacional del siglo XXI. Nacido en Moscú pero afincado en Estados Unidos desde el año 1978, Felshtinsky recibe a ABC en la Fundación Rafael del Pino para explicar cómo la invasión rusa del país vecino es la primera fase del proyecto de Vladimir Putin para desestabilizar el equilibrio entre las grandes potencias y auspiciar la formación de un eje oriental que dispute la hegemonía a EE.UU. Ustedes plantean en su libro que Ucrania es el preámbulo del nuevo gran conflicto internacional por venir. ¿No son delirios expansionistas de un fanático? Lamentablemente no. Putin cuenta con un apoyo que es resultado de muchos años de supresión de la prensa libre. La propaganda es increíble. Nunca había sucedido esto antes en toda la historia de la URSS -que no de Rusia-. Noticia Relacionada entrevista estandar Si Catherine Belton, periodista de investigación: «Putin no hubiera llegado a ningún lado sin su red de aliados» Patricia Romero Revuelta La excorresponsal del ‘Financial Times’ en Moscú ha escrito el libro definitivo sobre el ascenso del líder ruso y la captura del poder y la riqueza por parte de una liga de oligarcas bajo la mano negra del antiguo KGB ¿Estamos a tiempo de evitar esta tercera guerra mundial? Me temo que tampoco. Si Putin fuera un dictador, todo sería más fácil. Los dictadores, tarde o temprano, son derrocados, mueren o son asesinados. Pero Putin dirige el país como representante de la seguridad del Estado. Por eso su sistema de Gobierno es muy estable y no hay oposición. Cuenta con el apoyo de las personas que controlan Rusia. Sabemos quién tomó la decisión de invadir en 2014 y sabemos quién tomó la decisión de invadir en 2022. Es Putin, por supuesto, porque es presidente. Pero también es Nikolai Patrushev, exdirector del FSB y actual jefe del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa. Es Bortnikov, director del FSB. Es Serguéi Shoigu, el ministro de Defensa. Y es Valeri Guerásimov, jefe del Estado Mayor del Ejército ruso. La decisión fue tomada por un grupo de cinco personas , tres de las cuales son del FSB y dos, militares. Un grupo que comenzó a preparar todo esto en el año 2000. Así que, Putin ha estado organizando la invasión de Ucrania durante los últimos 20 años. Sí. Este es su último intento, su última pelea en la lucha por dominar el mundo. Van a ganar o perder. Si Putin fracasa, ¿volverá a intentarlo o lo dejará estar? No creo que [Putin] se detenga a menos que se le detenga. Tampoco está dispuesto a aceptar la derrota. Hay quien todavía tiene la esperanza de que vaya a a reconsiderar, pero Putin no es capaz de parar. Se dará cuenta de que la guerra no va como él esperaba, pero ya está. Su estrategia está cambiando, pero sus objetivos siguen siendo los mismos. Y este es el factor más importante ahora que tiene armas nucleares. «La gente dice que Putin se equivocó y calculó mal con la invasión de Ucrania, pero no fue el único que lo hizo» Yuri Felshtinsky Historiador experto en Inteligencia rusa Los objetivos son los mismos, pero el modelo de guerra ha cambiado radicalmente hacia una guerra híbrida librada en suelo ajeno. Bielorrusia, Moldavia… Si puede usar grano, lo usará para crear una inmigración incontrolada de africanos hambrientos hacia Europa. Si necesita usar gas, lo usará para congelar a los alemanes este invierno. Para él, hay muchos modos distintos de librar esta guerra. En febrero, Putin tenía la intención de tomar Ucrania rápidamente para luego proceder a Moldavia y organizar una guerra similar. Pero, después de nueve meses, el resultado no es el que se esperaba. Por cierto, la gente dice que Putin se equivocó y calculó mal, pero no fue el único que calculó mal. ¿Se refiere a Occidente? Claro. Nadie creía que los ucranianos iban a aguantar y menos con éxito. Comenzaron a recibir ayuda solo después de lograr resistir a Rusia, cuando Europa y EE.UU. se dieron cuenta de que había una posibilidad de que [los ucranianos] detuvieran la invasión. Ahora, Putin se ha quedado sin ejército y Ucrania está en una posición mejor: tienen experiencia y armas de Occidente bajo la condición de que no las usen contra los territorios de la Federación Rusa y Bielorrusia. Se ha convertido en una guerra exclusivamente defensiva para Ucrania. Por tanto, son capaces de frenar el avance ruso, pero no son capaces de frenar la guerra . Occidente está tratando de detener esta guerra dentro de las fronteras ucranianas y es una táctica comprensible, pero a menos que permita a Ucrania conducir la guerra de la manera que consideren necesaria, nunca acabará. Cuanto más tiempo dure, más cerca está Putin de eliminarnos a todos nosotros. Más, teniendo en cuenta que va a iniciar una nueva etapa. Hablamos de las armas nucleares. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Putin con la bomba atómica? ¿Es un farol? Todo comenzó con un farol: ofreció a Occidente la rendición o la capitulación al tiempo que le chantajeaba. Lukashenko llamó a Zelenski en nombre de Putin y le ofreció entregar Ucrania a Rusia a cambio de no iniciar la guerra. Pero el farol no funcionó, Zelenski se negó y Putin declaró la guerra. Ahora, existe la posibilidad de que suceda lo mismo con esta etapa nuclear de la guerra. Probablemente nunca hubiéramos discutido la posibilidad de un estado europeo utilizara armas nucleares contra otro, pero ahora nos acercamos cada vez más a que a una de las partes pueda utilizar este arma. ¿Es Putin un hombre que se arriesgaría a una guerra nuclear? Esto no va sobre Ucrania, esto va de la creación de un imperio ruso. No es que podamos darle Ucrania [a Putin] y se quede satisfecho. Esto no va a suceder. Vamos a seguir escuchando este ultimátum nuclear. Lo mejor será que intentemos acabar con esta guerra. Putin probablemente nunca utilizaría armas nucleares; es un farol. Pero debemos observar con cautela a Bielorrusia porque hay diferencia entre adquirir armas nucleares en territorio de la Federación Rusa y dispararlas desde Minsk, ya que la represalia sería contra Lukashenko. Y a Putin no le importa Bielorrusia. Este es el peligro al que nos enfrentamos. ¿Está en juego un nuevo orden mundial? No creo que Rusia, tal y como existe ahora, sobreviva a estar guerra. Incluso creo que algunos territorios se separarán de la nueva Federación Rusa. Para convertirse en un estado europeo normal, Rusia tuvo que dejar de pensar en sí misma como imperio. Putin fue capaz de tomar el control de un país tan rápidamente porque es muy fácil vender a los rusos la idea de que todos los problemas existen a raíz de que Rusia dejara de ser un imperio en 1918 o 1991 porque los rusos están muy dispuestos a creer que tienen que ser un imperio   y que hay naciones que tienen que ser parte de él como Ucrania, los Estados Bálticos o Finlandia. Esta situación cambiaría si Rusia fuera derrotada. Hasta ahora, perciben una derrota de Ucrania; Rusia no está realmente sufriendo y el país no siente realmente que estén en guerra. El día que Rusia empiece a entender que están siendo derrotados, ese día cambiará todo. Sin fecha de fin «Si no fuera por las armas nucleares, podríamos continuar luchando tranquilamente durante años y la Federación Rusa colapsaría al igual que lo hizo la Unión Soviética» Yuri Felshtinsky Experto en el Servicio Secreto ruso ¿Cuándo se dará cuenta Putin de que está perdiendo esta guerra? Nunca se dará cuenta. Nunca aceptará que ya ha perdido esta guerra. Entonces, ¿no tiene fecha de finalización? Tarde o temprano, Occidente se dará cuenta de que esta contienda no va a terminar si se desarrolla como una guerra defensiva porque Rusia enviará más y más y más y más tropas. Y entonces, empezarán a suministrar a los ucranianos más armas ofensivas. Esto es lo que realmente detendrá la guerra. Psicológicamente, nos estamos acercando a la idea de usar armas nucleares. Así que, es peligroso prolongar esta guerra por un periodo de tiempo indefinido. Si no fuera por las armas nucleares, entonces, podríamos continuar tranquilamente durante años como la guerra soviético-afgana y ocurriría que la Federación Rusa colapsaría igual que lo hizo la Unión Soviética.. http://www.databot-app.com

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De mariapiluca

bohemia y soñadora, el sol me persigue, la luna me embruja, todas las noches sueño algo, y los sueños están para cumplirlos, ponte tus metas día a día, y no te vengas a bajo, soy firme ante los problemas y al mal rato buena cara

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