News – Noticias «Guerra Ucrania – Rusia, última hora en directo | Putin y Lukashenko se ven en Minsk ante una posible ofensiva bielorrusa en Ucrania». Diez meses dura ya la invasión rusa en Ucrania, pero el conflicto no parece suavizarse. Según contaba el jueves el diario británico ‘The Guardian’, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, está preparando una gran ofensiva en Ucrania para después de Año Nuevo. Así lo declaró el ministro ucraniano de Defensa, Oleksii Reznikov. Sus declaraciones se situaban en la misma línea de las realizadas por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y de otros dos generales del Ejército, lo que apunta a que la información llega en un momento en el que Kiev parece querer advertir de manera coordinada sobre la persistencia de la amenaza rusa. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 2400 Código APP COMPONENTE Directo Opta/Scribblelive 3020283. «El Grupo Mozart, la formación militar occidental en Ucrania que combate al Grupo Wagner». No se puede comparar al Grupo Mozart , la organización de veteranos militares occidentales que entrenan a tropas ucranianas en el frente, con el Grupo Wagner , el gigante ruso de los mercenarios , considerado el ‘ejército’ privado de Vladímir Putin. Sería como hacerlo con el ciclo de óperas de ‘El anillo del Nibelungo’ y un dúo de cuerda del genio de Salzburgo: su tamaño y objetivos son muy diferentes. Pero Mozart y su formación militar a ucranianos en la antesala del frente han metido el dedo en el ojo a la organización paramilitar, que participa con miles de mercenarios en la guerra de Putin contra Ucrania. El mes pasado, el líder de Wagner, Yevgeni Prigozhin, mencionó a Mozart en un mensaje en Telegram y acusó a la organización de ser « mercenarios estadounidenses » que se habían puesto al frente de una brigada ucraniana en Bajmut, una de las ciudades del este del país en las que la lucha es encarnizada. Noticia Relacionada estandar No EE.UU. enviará misiles Patriot a Ucrania David Alandete Será el armamento más avanzado que los aliados occidentales envían para contener a Rusia Posible objetivo militar «No es inconcebible», aseguró a ‘Newsweek’ el fundador de Mozart, el estadounidense Andrew Milburn, que Wagner hubiera puesto a Mozart como objetivo militar. Ese mismo día, la web de la organización sufrió un ciberataque. «No hay un solo hotel en el Donbass que nos deje quedarnos porque les dicen que somos objetivo », añadió Milburn, que detalló que tres de los establecimientos donde voluntarios de su grupo se habían alojado habían sido bombardeados, uno de ellos al día siguiente de su partida. «Es posible que nos hayan tomado como objetivo, lo que sería utilizar muchos recursos para enfrentarse a un grupo que sobre todo hace labor humanitaria», dijo. «Me parece que esto también forma de una guerra informativa », asegura a ABC Wade Priddy, un veterano del Ejército de EE.UU. encargado de reclutar a los voluntarios de Mozart que operan en Ucrania. «Seguro que tendrá un impacto sobre quién quiere relacionarse con nosotros y quién no», añade sobre el mensaje de Prigozhin, que corrió como la pólvora entre los medios rusos y prorrusos. Un ucraniano se forma en la región de Donetsk con el Grupo Mozart AFP Priddy entró en Mozart en abril de este año, cuando la organización apenas tenía unas semanas de vida. La idea fue de Milburn, de 59 años, un coronel retirado del Cuerpo de Marines, con experiencia en los escenarios bélicos de Oriente Próximo, donde llegó a ser subcomandante de las operaciones especiales del Ejército de EE.UU. en la región. Tras colgar el uniforme, Milburn ha sido muy activo en ‘think tanks’ militares y en medios especializados en conflictos bélicos. Se plantó en Kiev a principios de marzo, poco después del comienzo de la invasión rusa, con la intención de escribir reportajes para la revista militar ‘Task & Purpose’. Pero pronto se dio cuenta de que prefería contribuir a la causa ucraniana de manera activa y abrió una oficina con Mozart, con el objetivo de dar entrenamiento militar expedito a los defensores de la capital ucraniana. «Nosotros tratamos de ocupar un vacío», explica Priddy. «Los países occidentales tomaron la decisión de no implicarse en la guerra ni con soldados ni con contratistas que pudieran ser relacionados de forma directa a sus Gobiernos, para evitar un pretexto para la escalada bélica rusa». Formación sobre el terreno No es que EE.UU. y el resto de aliados occidentales de Ucrania no den formación a su Ejército. Lo hacen fuera del país, desplazándose a esos países ( por ejemplo, en Toledo este mismo mes ) o en bases militares estadounidenses en Europa. «Pero Ucrania está en un momento en el que necesita maximizar su número de efectivos y no se pueden permitir el lujo de parar la guerra para enviar a sus soldados a Alemania o Reino Unido», dice Priddy. Los cursos de entrenamiento de Mozart son cerca del frente y duran entre cinco y diez días. «No es lo ideal, pero intentamos que mejoren lo máximo posible antes de volver al combate», asegura este veterano del Ejército de EE.UU. Sin apoyo gubernamental, una formación militar que depende de donativos «No nos falta gente, nos faltan recursos». Esa es la principal reclamación de Wade Priddy, el jefe de personal de Mozart, ante una situación paradójica: EE.UU. ha contribuido en la guerra con más de 19.000 millones de dólares de armamento enviado a Ucrania, pero no da un duro a los instructores militares de este grupo porque operan directamente en territorio ucraniano. Mozart depende de donativos privados, desde ciudadanos modestos que apoyan la causa ucraniana hasta grandes fortunas de Wall Street con antepasados o familiares en Ucrania. Las operaciones de Mozart queman entre 200.000 y 400.000 dólares al mes, entre sueldos, vehículos, alojamiento y gastos. Ante la necesidad urgente de defenderse ante Rusia y de recuperar el máximo territorio posible antes de la llegada del invierno, la mayoría de instructores militares ucranianos están en el frente, donde no sobran efectivos. Muchos han muerto o han resultado heridos. Mozart busca paliar la situación con sus instructores. Los elige Priddy que, como Milburn, es veterano del Cuerpo de Marines, donde pasó más de dos décadas. En ese tiempo, estuvo desplegado en algunos de los principales teatros bélicos en los que ha participado EE.UU., de Bagdad a Kandahar. Muchos de sus encargos fueron desarrollar lazos y formación con fuerzas de seguridad locales. Ya fuera del Ejército, dedicó dos años, entre 2020 y 2022, a mejorar los sistemas de entrenamiento de la Guardia Nacional de Ucrania. Ese programa acabó con la guerra y Priddy no dudó en engrosar el equipo fundador de Mozart. Un voluntario recibe entrenamiento del Grupo Mozart en Donetsk afp Mozart dispone de un grupo de entre 35 y 40 instructores en Ucrania, que se mueven entre los frentes, bases o centros de entrenamiento para dar sus cursos. En ellos se imparte desde nociones básicas de combate o tácticas de asalto hasta prácticas médicas de urgencia . También, evacuación de civiles, una de las labores en las que Mozart también se ha aplicado desde el verano, sobre todo desde que el avance ucraniano ha forzado al Ejército a replegarse en regiones del este y del sur del país. La mayoría de los instructores son de EE.UU., pero también los hay del Reino Unido, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Australia, Noruega y Georgia. Priddy calcula que cerca de 2.500 soldados ucranianos han pasado por su formación. Ahora habla por teléfono desde EE.UU. con este periódico, pero él ha impartido varios cursos en lugares como Kropivnitski, Zaporiya u Odesa. Allí se ha encontrado con reclutas con mucho espíritu patriótico y escasa formación militar. «En algunos casos había abogados, programadores, ingenieros, maestros… También gente muy joven . En un ejército convencional no te encuentras soldados de edades dispares. Tratamos de acumular la máxima formación en el menor tiempo posible y dar a alguien con una experiencia militar casi inexistente rudimentos básicos para el frente», dice Priddy. Sin equivalencia con Wagner El responsable de reclutamiento de Mozart asegura que sus empleados y voluntarios no van armados y que él se encarga de eliminar a los candidatos que dejan claro que su intención es de combate. Por eso, lamenta que el nombre lleve a una equivalencia entre Mozart y Wagner. «Se puso casi como un chiste . Es probable que ahora eligiéramos utilizar otro», reconoce. Mozart dispone de un grupo de entre 35 y 40 instructores en Ucrania, que se mueven entre los frentes, bases o centros de entrenamiento Pero lo que Priddy no está dispuesto a cambiar es de causa. Sobre todo, por lo que ha vivido con los combatientes ucranianos. «Su humildad, su determinación, su deseo de ganar esta guerra son una lección para mí. Tienen un gran sentido de la libertad y de la importancia de mantener su independencia ante Rusia», dice. Les queda, sin embargo, un infierno por delante. «Creo que los ucranianos acabarán por imponerse. Pero queda un recorrido brutal y sangriento de aquí a ese momento». De momento, ningún instructor o empleado de Mozart ha resultado muerto o herido. ¿Sus pupilos ucranianos? «No tenemos manera de contabilizarlo, pero es muy probable. Muchas veces nos contactan para contarnos cómo una u otra instrucción fue valiosa en el frente. Nunca es para decirnos cosas como ‘Aleksander murió ayer por la noche’».. «La última ignominia». El último agravio, de momento, del Gobierno Sánchez a España es, curiosamente, el más viejo: la pérdida definitiva, irremplazable , de Gibraltar . Y eso, cuando más fácil teníamos recuperarlo. Aunque lo más grave, lo más vergonzoso, es que se debe a nuestro Gobierno, con la indiferencia e incluso colaboración de parte de nosotros. Como les he contado tantas veces, aunque nunca serán bastantes, Gibraltar fue tomado durante la Guerra de Sucesión española por una escuadra anglo-holandesa en nombre de uno de los aspirantes al trono, el archiduque Carlos de Austria, aunque el almirante Rooke, que la mandaba, mandó izar el estandarte de su Reina Ana. Este robo inicial sería certificado años más tarde en el Tratado de Utrecht, donde se detallan las condiciones de la cesión. La más importante: que se cedía sólo «hasta las murallas de la plaza», «sin comunicación alguna por tierra con España», y «que sin al algún momento la corona británica deseaba deshacerse de la colonia, España tendría la primera opción». Ninguna de ellas ha sido respetada por el Reino Unido, bien al contrario, ha continuado su expansión por el istmo , con episodios tan rastreros como pedir permiso a España para alojar a los enfermos de dos epidemias en pabellones que convirtieron luego en cuarteles o hacer sin permiso del hipódromo un aeródromo militar. Lo que les salió mal fue el intento de que la ONU legalizase las apropiaciones, encontrándose con una resolución que considera que «toda situación colonial que destruya total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas». Que ignoraron por completo. Otra oportunidad se presentó con el Brexit. Londres había logrado que la Unión Europea aceptase a Gibraltar como «territorio cuyos asuntos exteriores llevaba» y exigió a España aceptarlo al ingresar. Pero si el Reino Unido se va de la Unión Europea, se va el Peñón. Y la UE garantizó a España el control de su frontera sur. Eso ocurrió en 2016. Desde entonces, se negocia un Gibexit. Sin resultado. Mejor dicho, los ingleses han introducido el concepto de desarrollo conjunto con el Campo de Gibraltar y tanto éste como el Gobierno español se lo han comprado, aceptando que el aeródromo militar se convierta en aeropuerto internacional. Pero con una sola pista y unos vientos de levante que hacen peligrosos aterrizajes y despegues , cada vez son más vuelos los que se desvían a Málaga. Es más, se ha establecido un servicio de autobuses desde La Línea. Mi temor: que ocurra lo de los pabellones sanitarios , mientras las negociaciones se eternizan durante no ya años, sino siglos. Si Bruselas no lo arregla, toda la baja Andalucía será Gibraltar.. «Víktor Bout, el traficante de armas que surgió del caos postsoviético». Si la incertidumbre, la ausencia de luz y la violencia son los ingredientes del miedo, la biografía de Víktor Bout (55 años) cumple todos los requisitos para convertirse en una película inquietante . Después de pasar más de una década en una prisión de Illinois, Estados Unidos, el traficante de armas ruso regresó a su país a principios de diciembre, tras ser intercambiado por la jugadora estadounidense de baloncesto Brittney Griner . Aunque resulte paradójico, las certezas sobre su vida terminan ahí. A pesar de que su nombre se popularizó con ‘El señor de la guerra’ (Andrew Niccol, 2005), un filme protagonizada por Nicolas Cage e inspirada en sus peripecias, lo cierto es que es muy difícil reconstruir la trayectoria de un hombre al que persigue un eco turbio. Como ocurre con otros forajidos, su pasado se pierde en una neblina de equívocos y misterios. «Bout es un traficante de armas que estuvo implicado en varios grupos de crimen organizado por todo el mundo, incluyendo Ucrania», cuenta a ABC el historiador James C. Pearce , autor de ‘The Use of History in Putin’s Russia’ (Vernon Press, 2020). «Ahora se ha unido al Partido Liberal-Demócrata de Rusia, ultranacionalista, y ha ofrecido su respaldo a la ofensiva militar en Ucrania, diciendo que habría ido voluntariamente al frente si hubiera tenido la oportunidad y también las habilidades necesarias», añade. Vida en penumbra Pero empecemos por el principio, aunque no sea fácil. Según Douglas Farah y Stephen Braun, autores de ‘Merchant of Death’ (Wiley, 2008), uno de los mejores libros sobre Bout, ni siquiera se puede saber dónde vino al mundo. Se dice que lo hizo en Dushanbe , Tayikistán, en 1967, cuando el país todavía era una república soviética, pero sin excluir otros escenarios. Por ejemplo, que naciera en Asjabat, Turkmenistán, o incluso en Ucrania, según un informe de la Inteligencia de Sudáfrica. Del mismo modo, tampoco resulta sencillo saber cómo transcurrió su niñez, aunque sí hay datos sobre sus años de juventud y formación. Noticia Relacionada estandar Si El poderoso traficante de armas de Putin que inspiró la película ‘El señor de la guerra’ Viktor Bout era tan capaz de vender armas a un bando como al contrario y así lo hizo en numerosas ocasiones, por ejemplo en Angola o en Afganistán Cuando Bout cumplió 18 años e ingresó en el servicio militar, el reciente nombramiento de Mijail Gorbachov como secretario general del PCUS y la audaz diplomacia del presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, empujaron a la URSS a la senda reformista, una carretera con curvas peligrosas a la que la gerontocracia soviética no logró sobrevivir. En ese contexto de cambios y agitación, Bout se matriculó en el Instituto Militar de Moscú de Lenguas Extranjeras , un episodio de especial relieve en su biografía. Ese centro estaba estrechamente relacionado con el Departamento Central de Inteligencia (GRU, por sus siglas en ruso), por entonces el servicio militar de Inteligencia de la Unión Soviética y hoy de la Federación Rusa. Según Mark Galeotti, autor de un libro clave para conocer la figura de Vladímir Putin, Bout es miembro o al menos próximo al GRU , lo que explicaría el interés del Kremlin por traerle de vuelta tras años de cautiverio. Hay más pistas que refrendan esa hipótesis. Después de su paso por el instituto moscovita, en el que pudo desarrollar su talento para los idiomas -habla con fluidez portugués, inglés, francés y español y dos lenguas africanas-, se cree que Bout trabajó a finales de los 80 como traductor en Angola y como militar en Mozambique de un regimiento de aviación de la URSS. Esa proximidad con el mundo de la aeronáutica se produjo en vísperas de su futura carrera, en la que el desmoronamiento del gigante rojo jugó un papel indispensable. Años de violencia Como recuerdan Farah y Braun, la caída de la URSS inauguró una etapa de caos. Si el hoy presidente Putin tuvo que trabajar de taxista tras haber sido agente de la KGB, Bout encontró una oportunidad de negocio en el golpe que sufrió la aviación. «Centenares de pesados y viejos aviones de carga Antónov e Ilyushi quedaron abandonados en los aeropuertos y bases militares desde San Petersburgo a Vladivostok», cuenta ‘Merchant of Death’. «Con la caída del Muro, Bout se dio cuenta de que tenía la posibilidad de montar un servicio de transportes y facilitación de armamento, así que compró unos cuantos Antónov, que eran aviones muy grandes y potentes en los que cabía mucho material, y vio el cielo abierto», cuenta a ABC Alberto Estévez , experto en tráfico de armas de Amnistía Internacional. «A principios de los 90, había un vacío legal, pues por entonces solo 12 países regulaban la intermediación. A finales de esa década, ya eran 88 los que tenían leyes o estaban en proceso de elaborarlas», explica el analista. Según Mark Galeotti, Bout es miembro o al menos próximo al GRU, lo que explicaría el interés del Kremlin por traerle de vuelta tras años de cautiverio Lo cierto es que los tiempos eran tristemente propicios para la bonanza de su empresa. Sobre todo en África, la violencia se propagó como un incendio , con episodios como el genocidio en Ruanda en 1994 y las guerras civiles en Liberia (1989-2003) y Sierra Leona (1991-2002). Bout proveyó de armamento a los dos últimos países y también a Angola y la República Democrática del Congo. Para prenderse, toda llama necesita un chispazo. Aunque Bout fue detenido en Tailandia en marzo de 2008 tras una operación encubierta de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), y extraditado a EE.UU. dos años más tarde, Estévez lamenta que no haya acabado ante la Corte Penal Internacional (CPI). «Es un mercader de la muerte que no fue juzgado por el delito que cometió», señala. «Hubiera sido muy ejemplificador y educativo que hubiera comparecido ante el CPI, pero no ha habido voluntad política», denuncia. No obstante, y por fortuna, los avances en la legislación pondrían hoy muchas más trabas a sus manejos con las armas. Es cierto: los negocios de Bout son dignos de una película inquietante, pero, en fin, todas las películas acaban.. «Boluarte anuncia un cambio de gabinete para hacer frente a las protestas que ya suman más de 25 muertos». Mientras se enfrenta a la oposición del presidente de Colombia, Gustavo Petro, la presidenta de Perú, Dina Boluarte, anunció este domingo la remodelación del gabinete ministerial para hacer frente a las protestas, que por el momento ya han provocado 25 muertos. En su cuenta de Twitter, Petro expresó de nuevo su respaldo al presidente peruano, destituido tras intentar dar un golpe de Estado : «Al presidente Pedro Castillo lo tumban porque es pobre; no está procesado por corrupción, está por rebelión », dijo. «Lo cierto es que has tenido un presidente elegido popularmente que trata de utilizar un artículo de la Constitución que si le permite el cierre del Congreso», añadió, intentando justificarle. Perú expresó a Colombia, México, Bolivia y Argentina su molestia por no reconocer al Gobierno de Dina Boluarte y llamó a sus embajadores al país a modo de protesta. Noticia Relacionada editorial opinion No Perú, camino del Estado fallido Editorial ABC La tarea de suceder al golpista Castillo no era fácil y ahora, a los errores de Dina Boluarte, se suma la decisión del Congreso de no anticipar las elecciones para descomprimir la situación En una entrevista con ABC, el ex primer ministro peruano Pedro Cateriano señaló que «sorprende que, basándose en hechos falsos, los presidentes apoyen a Castillo intentando sin éxito defender a Castillo, que también es investigado por corrupción». Cateriano también agregó: «Me sorprende que el presidente Petro intente confundir a la opinión pública internacional». Cateriano defiende la elección de la presidenta Boluarte, porque «se debe respetar el orden constitucional para que no haya un vacío de poder en el que mafias de distinto corte aprovechen y hagan actos vandálicos, algo que es muy diferente y yo diferencio con firmeza de quienes ejercen el legítimo derecho a la protesta». «La crisis en Perú no ha afectado a la economía, ya que ha sido un buen año en la compra de los minerales internacionales», concluyó el ex primer ministro. Tensión social En medio de la crisis, el Congreso ha decidido hasta el martes 20 de diciembre la sesión donde se discutirá el adelanto de las elecciones. El presidente del Congreso, José Williams, se pronunció sobre las víctimas en las protestas : «En relación a los fallecidos que lamentablemente se han dado, en estos hechos el Estado está tomando acciones como para poder ayudar a las familias que han sido perjudicadas». Williams adelantó que, en el próximo pleno, «se verá el dictamen con elecciones para el 2023. Se ha pedido una reconsideración para alcanzar los votos». El Gobierno de Boluarte ha anunciado la remodelación del gabinete ministerial. Se baraja que haya hasta 7 cambios de los 18 ministros, incluyendo al primer ministro, el ex fiscal Pedro Angulo. Según la última encuesta del Instituto de Estudios Peruanos, hay una alta desaprobación del Congreso , del 80 por ciento, y una baja satisfacción a la democracia, del 50 por ciento. La insatisfacción aumenta en el sur del país, donde el expresidente Castillo todavía cuenta con el 41 por ciento de apoyo, a pesar de haber sido encarcelado por rebelión tras realizar un autogolpe fallido el pasado 7 de diciembre. Además, Castillo está siendo investigado por seis casos de corrupción que presentó de manera inédita la fiscal de la Nación, Patricia Benavides. El Gobierno de Boluarte ha anunciado la remodelación del gabinete ministerial Desde el pasado 7 de diciembre, hay protestas en el país, donde hasta hoy han muerto 25 personas de los cuales, incluidos tres menores de edad. La protesta se ha movido a Ucayali, en la Amazonía, y se espera que las protestas se reanuden mañana lunes en norte y sur del país. Es por esa razón que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha enviado una misión a Perú que visite Arequipa, Apurimac y Ayacucho, para evaluar en que contexto ocurrieron los decesos. Desde 2016, Perú ha tenido seis presidentes : Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), Martin Vizcarra (2018-2020), Manuel Merino (9-15 de noviembre 2020), Martin Vizcarra (2020-2021), Pedro Castillo (2021-2022) y Dina Boluarte, que asumió la presidencia el 7 de diciembre de 2022.. http://www.databot-app.com
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