News – Noticias «Horarios de los partidos de la Copa del Rey, segunda eliminatoria». Finalizado el Mundial de Qatar , el fútbol no se detiene y este martes, 20 de diciembre, los equipos españoles de Primera división toman el testigo y regresan a la competición. Será en la segunda eliminatoria de la Copa del Rey , en la que aún participan los cuatros clubes que disputarán la Supercopa de España (Madrid, Barcelona, Betis ni Valencia). En la primera ronda de la Copa del Rey , que al igual que esta se juega a partido único en el estadio del equipo de menor categoría, fueron eliminados dos conjuntos de Primera división, el Cádiz y el Almería. Estas son las fechas y horarios de los partidos de la segunda eliminatoria de la Copa del Rey de fútbol. Copa del Rey, partidos del 20 diciembre CD Guadalajara – Elche (19:00 horas) CF Intercity – CD Mirandés (19:00 horas) CD Diocesano – Getafe (19:00 horas) CD Guijuelo – Villarreal (21:00 horas) Sestao River – Athletic (21:00 horas) Real Unión Club – RCD Mallorca (21:00 horas) CD Atlético Paso – Espanyol (21:00 horas) AD Alcorcón – FC Cartagena (21:00 horas) Copa del Rey, partidos del 21 diciembre CD Numancia – Sporting (19:00 horas) AD Mérida – Alavés (19:00 horas) Levante – Andorra (19:00 horas) CD Ibiza Islas Pitiusas – Eibar (19:00 horas) UD Logroñés – Albacete (21:00 horas) AD Ceuta – UD Ibiza (21:00 horas) Juventud de Torremolinos – Sevilla (21:00 horas) Atlético Saguntino – Rayo Vallecano (19:00 horas) Arenas – Valladolid (21:00 horas) CD Arnedo – Osasuna (21:00 horas) CD Coria – Real Sociedad (21:00 horas) Pontevedra – Tenerife (21:00 horas) Copa del Rey, partidos del 22 diciembre SD Gernika-RC Celta de Vigo (19:00 horas) CD Eldense – Burgos CF (19:00 horas) Linares Deportivo – Racing Santander (19:00 horas) Cacereño – Girona (19:00 horas) CD Arenteiro – Atlético de Madrid (21:00 horas) La Nucía – Las Palmas (21:00 horas) Real Oviedo – Granada (21:00 horas) Nástic – Málaga (21:00 horas). «Del gesto obsceno del Dibu Martínez al insulto del Kun a Camavinga: la fanfarronería argentina en la victoria». Argentina conquistó este domingo el ansiado Mundial que perseguían desde 1986, la última vez que la albiceleste llegó al cielo del fútbol. Los de Leo Messi vencieron a la Francia de Mbappé en una emocionantísima final que colocó al capitán argentino a la altura de los más grandes sin discusión tras la consecución del título que le faltaba. La alegría y el júbilo invadieron a todo el equipo nacional de Argentina y a los millones de hinchas que la selección tiene por todo el mundo convirtiendo el pospartido en una gran fiesta. Sin embargo, algunos gestos ensombrecieron ligeramente el gran día de la albiceleste y no pasaron desapercibidos en redes sociales. Código Desktop Podrá ganar mil copas, la grandeza y educación nunca la tendrá. Sin palabras lo del Dibu Martínez. pic.twitter.com/urxXunyzbh— Helio H (@heliodoroh) December 18, 2022 Imagen para móvil, amp y app Código móvil Podrá ganar mil copas, la grandeza y educación nunca la tendrá. Sin palabras lo del Dibu Martínez. pic.twitter.com/urxXunyzbh— Helio H (@heliodoroh) December 18, 2022 Código AMP Podrá ganar mil copas, la grandeza y educación nunca la tendrá. Sin palabras lo del Dibu Martínez. pic.twitter.com/urxXunyzbh— Helio H (@heliodoroh) December 18, 2022 Código APP Podrá ganar mil copas, la grandeza y educación nunca la tendrá. Sin palabras lo del Dibu Martínez. pic.twitter.com/urxXunyzbh— Helio H (@heliodoroh) December 18, 2022 Uno de ellos fue el de Dibu Martínez, el portero de Argentina , uno de los grandes héroes de la noche que protagonizó un gesto obsceno al ser nombrado mejor guardameta del Mundial. El arquero se llevó el guante de oro a sus partes genitales, en una acción que para muchos sobraba en un momento de celebración sin más. El Kun se acuerda de Camavinga Otro de los que estuvieron en boca de todos fue el Kun Agüero quien, aunque se vio forzado a retirarse por sus problemas cardiacos hace ya un año, compartió experiencia mundialista con sus compatriotas. Código Desktop Sergio Aguero singing about CAMAVINGA on Instagram celebrating the World Cup win in the Argentina locker room with Messi pic.twitter.com/LI7L4MHxXt— CC 🇲🇦 RLCOUT (@CalcioChelseaFC) December 18, 2022 Imagen para móvil, amp y app Código móvil Sergio Aguero singing about CAMAVINGA on Instagram celebrating the World Cup win in the Argentina locker room with Messi pic.twitter.com/LI7L4MHxXt— CC 🇲🇦 RLCOUT (@CalcioChelseaFC) December 18, 2022 Código AMP Sergio Aguero singing about CAMAVINGA on Instagram celebrating the World Cup win in the Argentina locker room with Messi pic.twitter.com/LI7L4MHxXt— CC 🇲🇦 RLCOUT (@CalcioChelseaFC) December 18, 2022 Código APP Sergio Aguero singing about CAMAVINGA on Instagram celebrating the World Cup win in the Argentina locker room with Messi pic.twitter.com/LI7L4MHxXt— CC 🇲🇦 RLCOUT (@CalcioChelseaFC) December 18, 2022 En un directo de Instagram realizado desde el vestuario de Argentina, el exjugador del City, entre otros clubes, se acordó de Eduardo Camavinga, centrocampista de Francia y del Real Madrid al que llamó ‘cara de pinga’, en un vídeo que no ha tardado en hacerse viral. Mientras, miles y miles de personas continúan saliendo a las calles en todo el planeta para celebrar el gran éxito de la selección de Scaloni, que regresa al olimpo del fútbol por todo lo alto.. «El uno a uno de la final Argentina – Francia: la consagración del Dibu Martínez». La selección argentina se ha proclamado este domingo campeona del mundo al vencer en la tanda de penaltis a Francia después de que el partido acabara 3-3 en la prórroga. El combinado dirigido por Lionel Scaloni ha conseguido el tercer título en un Mundial para su país después de los logrados en 1978 y 1986. Estos son los nombres propios de la final que ha puesto el punto final a Qatar 2022. Dibu Martínez Inédito en la primera mitad, en la que Francia no llegó ni a tirar a portería, se le acabó complicando la final. En el segundo acto dio un susto a sus compañeros en una mala salida antes de encajar dos goles, uno de ellos de penalti, en apenas un minuto. No pudo hacer nada en ninguno. Evitó males mayores en la prolongación del segundo acto al detener un disparo de Rabiot y resultó decisivo para llevar el partido a la tanda de penaltis al salvar con el pie un lanzamiento e Kolo Muani en el último suspiro de la prórroga. Fue también decisivo en la tanda, uno de los protagonistas del título argentino. Lloris Detuvo un lanzamiento de Mac Allister antes de sufrir un encontronazo con Romero que obligó a que fuera asistido durante varios minutos. Mostró alguna duda por alto. No pudo hacer nada en el gol de penalti de Messi ni en el remate de Di María en el segundo gol, pero se lució en un disparo de Messi en el último minuto del segundo tiempo. Fue ganando protagonismo a medida que avanzó el duelo. . Theo Hernández Una tarde más, dejó mejores sensaciones en ataque que en defensa. Indeciso, complicó a su selección con dos malas entregas en la primera mitad. Fuera de sitio, apenas aportó y fue sustituido en el segundo acto. Una actuación decepcionante. Tagliafico Fue la novedad de última hora en la zaga argentina, en la que sustituyó a Acuña. Dembélé no le complicó en los primeros 45 minutos y tuvo una tarde cómoda hasta que llegó la reacción gala. Escasa su aportación ofensiva. Di María Firmó una excelente partido que rubricó marcando el segundo gol argentino culminando una contra de libro. Incisivo y rápido por la banda izquierda, puso en muchos aprietos a Koundé y fue uno de los destacados del equipo de Scaloni, que le mandó al banco superada la hora de juego. Su salida coincidió con la reacción gala. Rabiot Mermado en la previa de la final por un virus, como otros de sus componentes de su selección, estuvo totalmente desaparecido en la primera parte, al igual que el resto de sus compañeros, y Francia le echó en falta. Vio una amarilla por una fea entrada a De Paul. Se contagió de la mejoría final de su selección y pudo marcar en la prolongación del segundo acto, pero Dibu Martínez le detuvo el lanzamiento. Dembélé Su actuación fue la culminación a su decepcionante Mundial. No aportó nada ofensivamente y en defensa se mostró inocente al empujar a Di María dentro del área cuando le tenía ganada la oposición. Una acción sancionada con el penalti que abrió la victoria argentina. Fue sustituido antes del descanso. De Paul El espejo del espíritu guerrero de Argentina. Generoso en el esfuerzo, se multiplicó para ayudar a Nahuel a secar a Mbappé. Estuvo en todas partes y también se sumó con alegría al ataque aunque no estuvo fino con sus centros al área porque sus balones colgados no encontraron nunca rematador. Un trabajo excepcional. Griezmann Sin duda su actuación más floja en Qatar. Más preocupado de defender que de buscar la portería rival, tuvo dificultades para conectar con la pelota, lo que generó problemas a Francia para tejer sus ataques. Solo inquietó en los lanzamientos de balones parados. Fue reemplazado a falta de 20 minutos. Tchouaméni Muy perdido antes del descanso. Apenas consiguió interceptar y robar balones. Se vio totalmente superado por el centro del campo argentino, aunque terminó entonándose. Como su selección, fue de menos a más. Messi Muy motivado, firmó un partido brillante y entró en la historia al convertirse en el jugador con más presencias en encuentros mundialistas (26), pero no solo por eso. Bien en el juego entre líneas, marcó de penalti, y repitió en la prórroga para dar el título a su selección. Volvió a ser el líder cuando más lo necesitaba Argentina y acabó consangrándose como campeón del mundo. Giroud Protagonizó el único remate con intención de Francia en la primera parte, un cabezazo que se marchó alto aunque la jugada se anuló porque se apoyó en Di María en el salto. Apenas aportó y fue sustituido antes del descanso. Un triste final para un futbolista que en Qatar ha entrado en la historia de la selección gala al convertirse en su máximo goleador. Mbappé Decepcionante su final hasta que emergió con dos goles en un minuto, el primero de penalti, para provocar el empate (2-2). Se esperaba mucho de él, pero se contagió del tono gris de su selección hasta esa reacción final. Tardó 70 minutos en armar la pierna para ejecutar su primer disparo , aunque acabó firmando un triplete. Marcó desde los once metros y luego un gran gol que llevó el partido a la prórroga. Apareció tarde, aunque acabó siendo un vendaval porque un disparo suyo provocó el penalti que volvió a dar el empate a Francia en la prórroga gracias, de nuevo, a otra ejecución de la estrella gala. Julián Álvarez Su dinamismo, buscando siempre los balones al espacio, provocó muchos problemas a Varane y Upamecano. Derroche físico y solidaridad en defensa. Koundé Pasó su peor tarde en el Mundial jugando como lateral derecho porque Di María le encaró y le ganó siempre en los duelos. Reservón, aportó poco en ataque. Kolo Muani Su entrada antes del descanso aportó músculo, fuerza y velocidad a Francia, y acabó convirtiéndose en el revulsivo que necesita Deschamps porque provocó la jugada del penalti que dio paso a la reacción gala. Thuram Presionó arriba, aportó pulmones y fue decisivo para que Francia mandara el partido a la prórroga con una gran pared que Mbappé no desaprovechó. Enzo Fernández Un gran partido del joven argentino, que mandó en el centro del campo. Atento al corte, robo varios balones y dio salida fáciles al juego de Argentina. Un gran colofón a su excelente Mundial. Upamecano Tras un partido en el que pasó muy desapercibido, se acabó creciendo y en la primera parte de la prórroga salvó dos goles evitando dos lanzamientos claros de Lautaro Martínez. Lautaro Martínez Su entrada generó la reacción de Argentina en la prórroga. Upamecano le frenó al bloquear dos lanzamientos, pero no se vino abajo y siguió insistiendo. Otro disparo suyo desviado por Lloris propició el remate de Messi que supuso el tercer tanto argentino.. «Los argentinos toman las calles y las convierten en la Bombonera o el Monumental». Son las once de la mañana y las pantallas del centro de Buenos Aires ya están llenas de una marea azul y blanca aguantando el calor asfixiante de casi treinta grados y, sobre todo, con los nervios a flor de piel ante el día más importante para millones de personas desde 1986. Por todos lados se escuchan los cánticos de la que es considerada la mejor hinchada del mundo, portando miles de banderas con la cara de Maradona, siempre presente en el corazón de los argentinos. La emoción es indescriptible, y no es para menos, ya que se enfrentan al actual campeón del mundo. Por todos lados se venden banderas argentinas y camisetas con el 10 de Messi, considerado ya un mesías para todo el país. Quizá eso hace aún más especial este partido debido a que casi con total seguridad será su último mundial y por tanto su última posibilidad para conseguir alzarse con el título más codiciado del fútbol mundial. Comienza la primera parte, donde Argentina claramente domina el partido y llegan los goles. El éxtasis es total y las ovaciones a Messi se extienden por cada rincón. Llegamos al descanso con el marcador en 2-0 y un pensamiento maldito aparece en la cabeza de muchos: el partido está ganado. Pero la segunda parte dejó claro por qué el fútbol es considerado el deporte más grande del mundo y por qué Mbappe es el jugador más cotizado en la actualidad. Las caras de asombro, tristeza y desolación de los miles de argentinos reunidos no tienen precio y la tensión se palpa en el ambiente. Llega la prórroga y el gol de Messi relaja el ambiente, vuelven los cánticos y las sonrisas en la cara de los hinchas. Pero el argentino nació para sufrir y a diez minutos de acabar el partido volvió el empate. La incredulidad era total, otra vez volvía a pasar, nadie podía creer que el partido se iba a definir en penales. Solo quedaba confiar y rezar. Jóvenes que nunca vieron a su país campeón y no podían creer que otra final se les escapaba de las manos de esta manera. Pero Dibu, el portero argentino, cambió el curso de la historia e hizo lo que todos esperaban: parar el segundo penalti de los franceses. Los gritos de la multitud se escucharon en cada rincón, pero todavía nada estaba decidido. Sin embargo, se hizo la magia y el tercer penalti tampoco entró. El ansiado trofeo estaba cada vez más cerca, pero nadie pudo respirar con tranquilidad hasta que Montiel marcó el último gol que coronaría Campeones a los argentinos y cerraría el que ya se considera uno de los mejores partidos de la historia. La locura fue total: abrazos, gritos y llantos de tanta tensión acumulada durante casi tres horas. A pesar de que el partido estaba terminado, nadie se movió de su sitio: todos querían ver a Messi levantar por fin la Copa del Mundo tras cinco mundiales. Terminada la proyección, una marabunta de gente se dirige hacia el Obelisco ya lleno de gente a celebrar el mayor de los sueños de los argentinos. Por las calles de la capital se escuchan sin cesar los pitos de coches y los gritos eufóricos de campeones. La 9 de julio, la calle que lleva al obelisco y la más ancha del mundo, está explotada de gente que canta «campeones, campeones» al ritmo de cientos de bongos y trompetas en un domingo que nadie en Buenos Aires olvidará. «Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar« , la canción de la Mosca Tsé-Tsé que se volvió el himno argentino del mundial, sé escucha en todas las esquinas, al tiempo que en todos los altavoces suenan íconos de cumbia argentina y los vasos brindan llenos de fernet con coca-cola, la bebida nacional. Y es que el fútbol es mucho más que un deporte para los argentinos, es un sentimiento, una pasión y cualquiera que haya visitado este país lo sabe. Por eso en un día como hoy uno solo se puede dejar llegar por la emoción de un pueblo entero que por un día ha olvidado todos sus problemas, su delicada economía y se ha unido como nunca bajo los colores blanco y azul de la selección. Crónica del mundo Era el partido más importante de la temporada, y la amplia colonia argentina de Barcelona lo sabía. Finalmente, la final del Mundial de Qatar 2022 se ha saldado por penaltis con una victoria para Argentina. De este modo, Lionel Messi, que ha jugado su última Copa del Mundo, ha conseguido lo que siempre dijo que era su sueño para elevarse definitivamente al Olimpo de los dioses del fútbol junto con Diego Armando Maradona , la otra leyenda argentina. Esta victoria ha sido el broche de oro para un mes en el que los argentinos de Barcelona han dado una auténtica lección de lo que es la pasión por el fútbol. Es tan grande la colonia albiceleste en la capital catalana que, desde el primer partido contra Arabia Saudí, la unión de filiales argentinas (peñas) reservó la discoteca Latin Palace (Ramón Trias Farga) para congregar a todos los hinchas. Tanto éxito tuvo la llamada , que para el segundo encuentro se amplió la reserva a las discotecas Pachá y Carpe Diem para, entre las tres, reunir a hasta 7.000 gargantas. En un ambiente más parecido a la Bombonera o El Monumenta l que a unas simples salas con pantallas para ver un partido, la afición, consciente, de que se jugaban una gloria que no acariciaban desde 1986, empezó a llegar a las 12.00, cuatro horas antes del inicio, hasta teñir el local del albiceleste de sus remeras, sus bufandas y sus banderas. Noticias Relacionadas estandar No Fútbol Messi se instala en la eternidad Javier Asprón estandar No Argentina 3 (4) – 3 (2) Francia La fe de Argentina consigue un Mundial Pío García Cuatro horas de cánticos ensordecedores (con alguna pausa para comer) hasta que ha llegado la hora. Si la hinchada argentina se caracteriza por no dejar de alentar durante todo el partido, hoy no iba a ser menos. Mientras sufrían los momentos del partido, o los disfrutaban a partes iguales, han proferido todo tipo de cánticos hacia su selección y, sobre todo, hacia ‘La Pulga’. Y es que el 10 argentino, que desde hace años es considerado por muchos el mejor de la historia, siempre ha tenido la espinita de no haberse proclamado campeón mundial con su selección. Si a eso se le suma el haber perdido la final de 2014, la victoria de hoy pone casi el cierre (tiene 35 años) a una carrera de leyenda. Rosa, de 24 años, comenta que «aunque no vi jugar a Maradona, con lo que le he visto a Leo me sobra para saber que no ha habido otro como él». Fernando, que sí vio jugar al ‘Pelusa’, reconoce que «para mí hace tiempo que Messi superó al Diego, pero para que se hiciera oficial, como un formalismo, tenía que ganar el Mundial. Ahora ya no hay dudas». El curso del partido propició una montaña rusa de emociones. De la euforia y la alegría mostradas hasta el minuto 80, los dos goles en dos minutos de Mbappé para mandar el partido a la prórroga dejaron helado al respetable, pues les arrebataba una victoria que ya creían suya por derecho. Pero, como dictan las normas de la justicia futbolística, tenía que aparecer el mejor jugador de este Mundial: Leo Messi. Su gol fue un bálsamo para los fantasmas que sobrevolaban el Latin Palace. Esta vez, ni siquiera el tardío gol del astro francés para ir a penaltis desalentó a los asistentes, que no dejaron de cantar hasta que se llevaron la tanda. Con el último penalti, el que les daba la tercera estrella, el Palace enloqueció. Eran campeones de nuevo, tras haberlo acariciado en 2014. Los argentinos salieron a la calle y convirtieron aquello en una prolongación de las salas. Los argentinos decidieron prolongar la fiesta en la sala hasta que vieron la imagen que todos los aficionados al fútbol anhelan: su capitán levantando la Copa. Más tarde, como ha venido siendo habitual en este Mundial, 8.000 forofos pusieron rumbo hacia el Arco del Triunfo p ara saborear las mieles de la victoria. En pleno frenesí, Rodrigo dio «gracias a Dios por esta felicidad. Desde que empezó el torneo sabía que era nuestro año. Por Messi, por el nivel que teníamos, porque Diego nos cuida desde arriba. Por todo. Qué hermoso este momento». Y es que se gane o se pierda, en las buenas o en las malas, nadie vive el fútbol como los argentinos. Francia vivió la derrota de su selección nacional, en Qatar, como un fracaso épico, que destruyó vertiginosamente unas ilusiones y esperanzas que iban mucho más allá del fútbol. Dominique Strossi, sociólogo del deporte, comentaba a los pocos minutos del fin: « Los triunfos de la Francia multicultural, hasta la semifinal, eran una gran esperanza para la Francia profunda, que vive horas muy negras, inquieta, ante la crisis, la inflación. El fútbol nos hacía soñar. Y esa ilusión era muy positiva. La derrota puede agravar el pesimismo y la desilusión de una Francia inquieta». La derrota, sin embargo, también consagró a un gran héroe nacional, Kylian Mbappé. En Bondy, la ciudad natal del jugador en el bar ‘Les copains’, Mireille, una chica de veinte años, de padres nacidos en Argelia, rompió a llorar a lágrima viva, emocionada: «Hemos perdido. Es injusto. Pero Mbappé es mi héroe, nuestro héroe. Siempre estará en mi corazó Quizá ningún deportivo francés ha recibido nunca los mensajes de emoción que recibe Mbappé. A los pocos minutos de sus dos goles comenzaron a circular las imágenes de un mensaje que parodiaba el más alto emblema de la nación, ‘Libertad, Igualdad, Fraternidad’, sustituido por ‘Libertad, Igualdad y Mbappé’. Consagración melancólica. Emmanuel Macron, presidente de la República, había previsto una gran fiesta nacional, en Qatar, para celebrar el triunfo previsto. La derrota se convirtió en un psicodrama. «Mbappé está llorando. El equipo está hecho polvo. Macron ha saltado al campo de juego para animar y consolar a los jugadores», comentaba, con la voz entrecortada un enviado especial de RTL. La presencia del presidente de la República, en la final, iba mucho más allá de lo meramente deportivo. Se trataba de estar en primera línea de un triunfo que consagraría la unión nacional. Unión tocada del ala por los estallidos de violencia. En París, en Niza, en Estrasburgo, en Burdeos, en Niza, más de 14.000 policías y gendarmes anti disturbios, habían tomado posiciones, para intentar evitar o contener violencias. La derrota se convirtió en un rosario de lágrimas, lamentos, gritos de rabia. A la altura de la ‘boutique’ LVMH, en los Campos Elíseos, a primeras horas de la noche, una pareja enarbolaba la bandera nacional, abrazándose, llorando, besándose entre lágrimas. Escena repetida con mucha frecuencia. La sucesión de penaltis se vivió como un psicodrama trágica. «¡¡Nooooo…!!» Gritaban a coro, en un bar de Les Halles, en el corazón de París, ante las cámaras de BFMTV, varios grupos de hinchas, abrazándose, antes de romper a cantar La Marsellesa, el himno nacional. En los primeros planos de las cámaras de tv era palpable un océano de rostros víctimas de ataques de tristeza. Originales, buena parte de los argentinos residentes en París, decidieron celebrar el gran triunfo en una plaza altamente simbólica, la actual Plaza de la Concordia. La misma plaza donde estuvo instalada la guillotina, durante la Revolución de 1789 – 1793. Hugo Castillo, nacido en Córdoba, declaraba a RFI: «¡Los argentinos somos los mejores! ¡Messi no tiene igual!» . La gendarmería intervino con rapidez para evitar «aglomeraciones incontrolables». Francis Mallmann, gran cocinero de origen argentino, afinando con éxito en París, comentaba el resultado en términos gastronómicos: «Los argentinos llevan el fuego en la sangre. Nacieron cerca del fuego. Y eso se nota en sus parrilladas y en este final de fábula, que pasará a la historia». En los alrededores de la plaza parisina de La Bastille, donde hay varios restaurantes de origen argentino, la fiesta patriótica tenía un tono irónico, por momentos. «¡Qué se creían los franceses! ¡Somos los mejores!», gritaba una banda de hinchas argentinos ante las cámaras de LFI. El ministerio del Interior había anticipado una victoria francesa, con una presencia masiva, de poco menos de medio millón de jóvenes celebrando el triunfo, en los Campos Elíseos. La derrota de la selección nacional, cambió forzosamente los proyectos, incrementando la incertidumbre. Laurent Nunez, prefecto de policía de París, se manifestaba muy circunspecto: «Este mundial ha sido algo inédito, en términos de seguridad. La gran explosión multicultural del partido contra Marruecos también destacó por la aparición de grupúsculos violentos de extrema derecha. Nadie sabe como reaccionarán esos extremistas ante el fracaso. Policía y gendarmes han recibido consignas de máxima seguridad». La presencia de Macron en Qatar y el riesgo de violencias de extrema derecha, en París y en algunas capitales de provincias, también ilumina una dimensión política de fondo, que Edgar Morin (101 años), el pensador más influyente de Francia, hoy, resumía al final del partido de este modo: «Me pregunto que sería hoy de la nación y del patriotismo si el fútbol y acontecimientos como el Mundial de Qatar».. «El controvertido posado de ‘Dibu’ Martínez con el Guante de Oro». El furor de la afición argentina tras el triunfo de su selección en el Mundial de Qatar contagió a los propios jugadores. Todos recogieron el trofeo eufóricos, pero ‘Dibu’ Martínez hizo un controvertido posado con el guante de oro que le ha hecho viral. El portero albiceleste fue clave en la final contra Francia, ya que el partido se decidió en la tanda de penaltis tras igualar el marcador con tres goles cada uno. Debido a su trayectoria durante el torneo, la FIFA le premió con el guante de oro y al recoger el premio, ‘Dibu’ realizó un gesto que ya se ha hecho viral. El argentino colocó el guante en sus pares nobles, algo que no pasó desapercibido ni para los que estaban en Qatar ni para los espectadores que estaban viendo la celebración tras la final del Mundial. De hecho, uno de los aspectos más comentados son las reacciones fotografiadas que han trascendido de los allí presentes. Momentos en los que ‘Dibu’ recoge el trofeo AFP Martínez, que ya había sido decisivo en los penaltis contra Países Bajos en cuartos de final, volvió a ayudar a la albiceleste deteniendo el lanzamiento de Kingsley Coman, mientras que Aurielien Tchouameni lanzó su disparo fuera. Noticias Relacionadas estandar No Del gesto obsceno del Dibu Martínez al insulto del Kun a Camavinga: la fanfarronería argentina en la victoria ABC estandar No El ‘Besht’, la polémica túnica con la que Messi levantó la Copa del Mundo: «Se han cargado la foto de su vida» María Carbajo Por su parte, Argentina marcó sus cuatro penaltis (Messi, Paulo Dybala, Leandro Paredes y Gonzalo Montiel) en la victoria por 4-2, mientras que por Francia anotaron sus lanzamientos Mbappé y Randal Kolo Muani. Además del galardón del portero argentino, Messi logró el Balón de Oro de mejor jugador, en una clasificación en la que Mbappé fue plata y Luka Modric bronce. Mbappé recibió la Bota de Oro al máximo goleador con ocho tantos.. http://www.databot-app.com
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