News – Noticias «La horca que tiene en vilo al fútbol». Esta semana se ha disputado el gran derbi de Teherán entre el Persépolis y el Esteghlal , un partido de máxima rivalidad que se jugó sin público «por problemas de polución» en la capital, según las autoridades. Los gestos de solidaridad con las protestas que vive la república islámica desde hace más de tres meses se repiten entre jugadores y público y el régimen trata por todos los medios de evitarlas, por ello a nadie extrañó el cierre de las gradas «por polución». La muerte de la joven kurda Mahsa Amini a manos de la Policía de la moral sacude las calles y se extiende a los estadios. El fútbol es un escaparate global y los futbolistas personajes que partido a partido se ganan la fama y el reconocimiento de prensa y público. Cuando Amir Nasr Azadani debutó en 2014 en las filas del Rah Ahan de Teherán, uno de los clubes más antiguos del país, soñaba con convertirse algún día en capitán del Team Melli (selección nacional) y jugar un Mundial. No se le pasaba por la cabeza que ocho años después estaría en prisión, acusado de pertenecer a un grupo armado, implicado en la muerte de tres agentes de seguridad y pendiente de recibir la decisión definitiva sobre su pena de muerte. La posible condena a la horca de Azadani ha conmocionado al mundo del fútbol y se suceden los mensajes de solidaridad, pero el juez principal de Isfahán, Asadollah Jafary, ha dejado claro que el tribunal actuará «sin prestar atención a las campañas mediáticas». Una grave lesión de rodilla Tras su irrupción en la élite del fútbol nacional, Azadani fichó por el Tractor Sazi de Tabriz , al oeste del país, con el objetivo de consolidarse en el lateral derecho. La página Transfermarket elevó entonces a 300.000 euros su valor de mercado como promesa del fútbol nacional que había destacado en los equipos inferiores de la selección. Noticia Relacionada Mundial Qatar 2022 estandar Si Cárcel o tortura: la amenaza con la que Irán controla a su selección J. Garay El régimen de los ayatolás trata de evitar nuevos gestos de protesta de sus futbolistas de cara al partido de esta noche ante Estados Unidos Después de una temporada en la escuadra de Tabriz, que por aquellos años tuvo a John Toshack como entrenador de forma efímera y que en la actualidad está dirigida por Paco Jémez , una grave lesión de rodilla le apartó de los terrenos de juego. Una vez recuperado tuvo que bajar un peldaño para buscar minutos en el Gol Reyhan Alborz de Karaj, de la segunda división. Azadani volvió a romperse la rodilla y regresó al quirófano. Las lesiones no le permitieron volver a la élite y comenzó su peregrinar por equipos de divisiones inferiores como el Sepahan Novin , de su Isfahán natal, o el Iranjavan Bushehr, último club con el que ha tenido contrato. Desde junio de 2022, Azadani es agente libre y busca equipo. Presión a la familia Como ha ocurrido con otros casos, la familia del futbolista sufre la presión de las autoridades en forma de «amenazas», según recoge el portal opositor Iran Wire , «para que guarden silencio y no hagan declaraciones». En la batalla por el relato, el régimen quiere evitar situaciones como la vivida con la familia de Amini, que nada más recibir el cuerpo de la joven denunciaron que presentaba marcas de malos tratos cuando la versión oficial de la Policía de la moral fue que falleció por un problema cardiaco. La estrategia habitual del régimen es chantajear a las familias con «promesas de reducción en las penas de los detenidos a cambio de su silencio», informa Iran Wire. Los cargos contra Azadani son por «revuelta armada» y el caso está pendiente de la investigación a fondo del tribunal revolucionario, que le acusa de haber tomado parte en la muerte de tres agentes de seguridad a finales de noviembre, durante las protestas en Isfahán. Un segundo caso Su nombre se suma al de Varia Ghafouri , defensa del Kurdistán de Irán que llegó a jugar en la selección nacional y que a sus 35 años es capitán del Foolad, en la lista de futbolistas detenidos en las protestas. La situación de Azadani es más grave porque en cualquier momento puede confirmarse su sentencia a la pena capital en un país donde ya han ejecutado a dos jóvenes de 23 años. Organismos internacionales denuncian que las sentencias llegan después de juicios rápidos y sin garantías para los acusados. Además del apoyo internacional, leyendas del fútbol iraní como Alí Karimi o Mehdi Mahdevikia han pedido que se suspenda la ejecución. Pese a la amenaza de represalias por parte del régimen, también futbolistas en activo como Mohammad Reza Akhbari , actual capitán y portero del Tractor Sazi donde jugó Azadani, le muestran su apoyo de manera pública. Akhbari recurrió a Instagram para decir que «quienes conocemos de cerca a Amir sabemos lo reservado que es. Pido al mundo del fútbol que acuda en su ayuda». La lista de compañeros que dejan sus mensajes de apoyo en redes crece cada día. Lágrimas en Teherán El derbi de Teherán acabó con empate a dos y las lágrimas de Arsalan Motaheri , uno de los goleadores de la noche para los azules del Steghlal. Las cámaras de la televisión nacional ofrecieron la repetición de su gol en un estadio Azadi vacío, pero apartaron el foco del jugador en el instante de la celebración. Motaheri no tenía nada que celebrar y rompió a llorar, según recogieron periodistas deportivos que seguían el encuentro. Unas lágrimas por la situación de iraníes como Ghafouri, su compañero durante seis temporadas el equipo de la capital, y sobre todo Azadani, a la espera de la horca. ———– Como cada año, el 22 de diciembre vuelve el sorteo extraordinario de Lotería de Navidad , que en esta ocasión reparte 2.500 millones de euros. Aquí puedes comprobar Lotería de Navidad , si tu décimo ha sido agraciado con alguno de los premios y con cuánto dinero. ¡Mucha suerte!. «A Kike “El Bigotes” allá donde estés». Se nos ha ido otro de los grandes, Enrique Fernandez Galve, nuestro querido Kike “El Bigotes”, así de repente esta mañana me llama Victor Unzueta, y me comenta un lacónico, te tengo que dar una mala noticia, nuestro Kike se nos acaba de ir, me quedo de piedra, ya que aunque últimamente parecía que había mejorado un poco de esa maldita enfermedad, al final ha acabado llevándoselo. Rápidamente llamé a Pablo Benjumeda que es quien ha estado junto a Kike hasta el último momento y me comenta que sí, que desgraciadamente el bueno de Kike ya navega con su Mephisto por esos inmensos océanos donde solo lo hacen los elegidos y los grandes, porque Kike era un grande uno de los más grandes y me queda el recuerdo de este mismo verano cuando en Puerto Sherry nos dimos un fuerte y entrañable abrazo después de unos años sin vernos. Kike fue una persona entrañable y genial, y algunos dirán, si cuando se nos va un amigo siempre hablamos bien de él, pero no es este el caso porque el polifacético Kike fue y será siempre eterno. Lo conocí hace muchos años, cuando vino al Puerto como chofer, confidente, mecánico y todo lo que os podáis imaginar, del por aquel entonces autobús transformado en roulotte, donde se desplazaba Angel Nieto, a correr por esos circuitos europeos entre ellos el de Jerez. Su arrolladora personalidad enseguida te enganchaba y era imposible decirle que no. Tantas horas a bordo de su “Ifarra” y algún que otro viaje en su famosa moto “Natacha”, darían para escribir un divertido libro muy extenso de vivencias y anécdotas. Tanto por su profesionalidad en sus trabajos como por su extrovertido carácter, Kike caía bien en todos los sectores y a todas las personas, fue patrón de algunos de los barcos de su gran amigo Ricardo Urgel, que aparte de navegar por aguas Ibicencas, siempre era el elegido para cruzar el Atlántico unas cuantas veces destino al Caribe, recuerdo con orgullo y nostalgia que solo ponía una condición mi último puerto antes de cruzar tenía que ser Puerto Sherry. Fue amigo de sus amigos y jamás le vi una mala cara ni un mal gesto con alguien a lo largo de los muchos años que estuvimos en contacto. El me comentaba que desde pequeño, cuando a su padre que era médico especialista en enfermedades tropicales le destinaron a Arcos de La Frontera, le engancho esta tierra y desde entonces presumía de ella y vivía como un portuense y un andaluz más igual que lo hizo después cuando se asentó en Ibiza. Querido Kike, nuestro querido “Bigotes”, somos muchos los que nos hemos quedado jodidos, pero a la vez sabemos que con tu Mephisto y navegando por donde estés, siempre nos echaras una mano, pero ten clara una cosa te vamos a echar, mucho pero que mucho de menos. “Bigotes” descansa en paz te lo has ganado de sobra amigo.. «Eugenio López Chacarra: «A los profesionales les da rabia que un crío les gane»». El golf español tiene a Jon Rahm como referente. Número cinco del mundo y con tres victorias en 2022, ha vuelto a cuajar una temporada excepcional con 9,6 millones de euros ganados entre los circuitos americano y europeo en 21 torneos. Sin embargo, los titulares se los ha llevado el neoprofesional Eugenio López Chacarra (22 años), que logró su primer triunfo en su quinto campeonato profesional y ese éxito le reportó cinco millones de dólares de golpe, el mayor premio individual de ningún deportista español en un solo torneo, y sumó un total de siete en los seis que disputó en todo el curso. El golfista atendió a ABC en el Club de Campo Villa de Madrid , escenario de la exhibición de Rahm tan solo unas semanas atrás y no regateó elogios para su ídolo, de quien alabó que se acordase de él en la entrega de premios del Open de España y a quien calificó como «el auténtico número uno del golf mundial». — Sin embargo, es inevitable preguntarle por el dinero. ¿Cómo lo lleva? —De entrada tuve la suerte de firmar un contrato inicial impensable (15 millones por tres años), por lo que este asunto dejó de preocuparme desde el principio. Ya tenía la vida solucionada con eso. Y lo que llegó después, como ganar cinco millones en una sola semana, no hizo sino obligarme a pensar cómo había llegado hasta ese punto en tan poco tiempo (con otros dos años más garantizados por vencer en Tailandia, hasta 2026). — ¿Y qué se le pasa por la cabeza para no mirar la cuenta del banco? —Recordé cómo mi padre salía de trabajar todos los días para llevarnos a mi hermana y a mí a entrenarnos y después cómo tuvo la clarividencia para prepararlo todo, junto a Gonzalo Pan, de tal manera que ellos se encargasen para que yo solo tuviera que pensar en hacer cada día menos golpes, como cuando era pequeño. Por eso intento no pensar en el dinero, sino en ser buena persona, ser humilde y tener de referencia a Rafa Nadal, que pese a todo el dinero que ha ganado en su vida sigue siendo la misma persona. Siempre ha sido un ídolo para mí y me encantaría jugar un par de rondas de golf con él y luego pelotear al tenis, para que me dé caña. Ha habido un par de intentos este año, que al final no han cuajado, y espero que suceda cuanto antes (con quien sí ha podido competir es con Carlos Sainz, aprovechando el parón de la Fórmula 1 en estas semanas). — Pero siempre habrá algún capricho que pueda brindarse… —Bueno, algo caerá a final de año, pero aunque soy espléndido no soy de derrochar. Igual me compro un coche o hago alguna fiesta con los amigos, pero trataré de ahorrar lo más posible porque nunca sabes lo que puede pasar en el futuro. — ¿Cómo fueron las negociaciones para entrar en el LIV? —Pues ya habíamos estado hablando antes y le habíamos dado una cifra que pensábamos que no podrían aceptar. Pero sorprendentemente lo hicieron y fue un sueño para mí, no lo voy a negar, no solo en el plan individual sino por todo lo que está haciendo el LIV por los jugadores y por el golf en general. No pensaba que fuera a suceder de una manera tan rápida, pero está pasando. — Usted, en concreto, ganó en Bangkok a las primeras de cambio. —Ahora que he vencido estoy en una categoría diferente, es algo que sueñas siempre desde pequeño, imponerte en torneos y a los mejores. Luchar con Dustin Johnson, Sergio García, Patrick Reed o Bubba Watson me demostró que estoy en condiciones de competir y de alcanzar su nivel. Esto nos demuestra a mi equipo y a mí que estamos haciendo un buen trabajo, que la línea de trabajo que llevamos es la correcta y que esta nos puede permitir ganar más torneos. Noticias Relacionadas estandar Si Golf La liga árabe del golf: más premios que el tenis, la F1 o la Champions José Carlos Carabias estandar Si Golf España y medio siglo de lucha para 400 títulos de golf por el mundo Miguel Ángel Barbero — Los críticos del LIV dicen que es una competición cerrada en la que no valen tanto los estados de forma como los currículos de los jugadores, pero su caso fue diferente. Se mezclaron los dos aspectos, ya que le llamaron porque era el número dos del mundo amateur. —Así era, el número 1 era un señor japonés que no tenía mucho interés en competir internacionalmente y la gente decía que yo era el verdadero número uno mundial de la categoría. Por eso recibí la llamada de Greg Norman, que reconoció mi carrera deportiva en EE. UU. y me dijo que estaban muy interesados en contratarme. — Y ahí apareció la figura de Sergio. —Efectivamente, me llamó y me dijo que si me decidía formaría parte de su equipo. Lógicamente, acepté la oferta sin dudarlo y estoy orgulloso de haberlo hecho, porque voy a poder progresar como persona y como golfista. — ¿Qué piensa de estar jugando con los profesionales, cuando hace solo seis meses todavía era un jugador aficionado? —Me encanta. Ya jugué varios torneos del PGA Tour y del European Tour como amateur (entre ellos en Valderrama, que en 2023 se incorporará al calendario del circuito saudí) y tenía claro que mi sitio estaba entre ellos. Todos son profesionales y todos muy buenos, pero el nivel que me he encontrado en el LIV es superior. Al final aquí hay veinte que han ganado ‘majors’ y sabes que alguno de ellos seguro que cada semana va a tener su torneo y va a hacer pocas, así que tienes que hacerlo muy bien para pillarles a todos a la vez si quieres ganar. Es cierto que hay menos jugadores en el plantel (48), pero más de la mitad de ellos son los mejores del mundo. — En el plano personal, ¿impresiona mucho medirse a ellos? —Al principio sí, sin duda. Me aceptaron todos bien porque yo soy una persona muy normal y muy sencilla. Intento hablar con todos, aprender de ellos, pero también me alejo para no molestarles. Me quieren todos mucho, especialmente Dustin, con quien he tenido ocasión de entrenarme y de jugar muchas rondas de prácticas. Lo cierto es que he aprendido más en estos meses de preparación con ellos que en mis años de universidad. Se lo agradezco mucho. — ¿Ha cambiado su relación ahora que también es un ganador? —Sí, al principio me veían como un chavalín de 22 años recién llegado y ahora, después de competir contra ellos y que ven que puedo ganarles, me siguen apreciando como un chavalín… pero que les da guerra. Ya te ven con más respeto porque saben el nivel que tienes de primera mano. Ahora les da rabia que un crío les gane… pero tengo la suerte de que Sergio y mi equipo me apoyan mucho y hacen que las relaciones con los otros equipos sean muy fluidas (cada prueba se juega tanto de manera individual como colectiva). Al terminar cada ronda cenamos todos juntos y eso hace muy llevaderas las relaciones. Atrapado en la guerra de circuitos La victoria de Eugenio López Chacarra en el LIV Golf de Bangkok ha pillado con el pie cambiado a más de uno. En concreto, la Real Federación Española de Golf se ha visto en la tesitura de tener que utilizar un doble rasero para darle el valor que tiene. En un principio, ateniéndose al criterio de que el circuito saudí no forma parte del ranking mundial, no se tuvieron en cuenta sus ganancias en Tailandia. Por eso no figura en el ranking nacional de 2022, basado en los ingresos de los jugadores profesionales en todos los torneos oficiales en los que participan. Si se entra en la web federativa, el primero es Jon Rahm (9.637.404 euros) y el segundo Adrián Otaegui (1.670.303), obviando los emolumentos del madrileño. «Al no cumplirse los criterios del ranking de jugarse cuatro vueltas por torneo, con corte y un plantel de al menos 70 jugadores, no podemos considerar oficial su victoria», señalan desde el comité de profesionales. Sin embargo, no ha habido inconveniente a la hora de reconocer su título entre los 18 que lograron los españoles por todo el mundo este año. De hecho, Eugenio fue una de la estrellas de la Gala del Golf que se celebró el pasado lunes en la sede del Comité Olímpico Español. Acudió a recoger su trofeo como ganador en el LIV Golf y se hizo numerosas fotografías con el resto de triunfadores en las distintas categorias internacionales. Este es un ejemplo más de la confusión que existe ahora mismo en el mundo del golf por la guerra de los circuitos. Por un lado se quiere un espectáculo a todo tren al margen de lo establecido, pero a la vez se busca entrar en un sistema que lo legitime. Urge llegar a un consenso. — ¿Cómo ve la situación actual LIV? —El mundo del golf está ahora muy ajetreado, pero yo estoy encantado de estar donde estoy. El LIV va a seguir creciendo y seguro que se arreglará el asunto del ranking mundial para que puntúen también nuestros torneos. Para 2023 serán catorce campeonatos por todo el planeta y, por lo que a mí respecta, los disputaré todos junto a tres o cuatro del circuito Asiático y los cuatro grandes. Así que cerraré un calendario de veinte o veintidós semanas, que está muy bien para llegar fresco a cada una de ellas. — O sea, que confía en jugar los ‘majors’ a pesar de todo. —Por supuesto, porque los organizadores quieren tener a los mejores del mundo, al margen de las guerras en los circuitos, y ellos saben que yo estoy entre ellos, así que estoy seguro de que me llegará alguna invitación para poder jugarlos. Por eso no me obsesiono con ello; sólo me centro en seguir mejorando como persona y como golfista porque sé que me llegará el momento de jugarlos y, por qué no, hasta ganarlos. — ¿Cómo organizó su equipo de trabajo al hacerse pro? —Fue fácil, porque mi padre siempre me ha llevado muy bien y sabía la gente con la que tenía que estar y con la que no. Gracias a él, ahora estoy en lo más alto del deporte español. Desde los once años me ha estado preparando para esto, aunque yo no fuera consciente de ello; me buscó un psicólogo, un entrenador, cuidó de que mi mejor amigo al final se convirtiera en mi agente… así que mi equipo no cambió en junio, solo que todos nos convertimos en profesionales con un mismo objetivo. Los que ya lo eran trabajando para mí en exclusiva y Gonzalo, que dejó su trabajo para hacerme de agente. Tengo un grupo impresionante, con mi padre y también con el apoyo de mi hermana Carolina, que también lo está haciendo fenomenal en su universidad (tiene tres títulos) y me da mucho apoyo. Les debo mucho a ellos. — Hablando de universidad, se comprometió a acabar sus carreras (está cursando un doble grado en Oklahoma State) y lo va a hacer este mes. —Sí, siempre dije en casa que primero serían los estudios y después el deporte y, aunque las cosas vinieron como vinieron en el golf, he querido acabar ambos grados precisamente este pasado 6 de diciembre, que además me van a venir muy bien en mi futuro. El de Económicas para poder gestionar mis ingresos y el de Psicología, para trabajar los momentos de presión en los torneos.. «Barrios remedia al Atlético». PESTAÑA arenteiro-atletico-coparey2022-23 Crónica 4 Decíamos ayer… El Atlético volvió donde lo había dejado. Al no carbura, aburre, no transmite, no juega ni siente. A la desesperante agonía de un proyecto que un día fue grande, pero ya no se levanta. Una leyenda que se arrastra. También cuando toca mancharse de barro en un campo de pueblo donde llovió y ante la debilidad entusiasta de un equipo inequívocamente modesto. Un desastre que no acabó en tragedia gracias a un crío de 19 años, Barrios, y su zurdazo. El Atlético pasa de ronda, pero empeora. Había tipos que venían de disputar un Mundial y otros de jugar una pocha. Un equipo de 2ª RFEF , la cuarta categoría del fútbol español, amenazando a un todopoderoso, aunque a ratos no lo parezca (o solo en los salarios), ni lo pareciera ayer. No venía en todo caso muy avisada de sorpresa la cosa, con los equipos de Primera tumbando a los de la tabla inferior, salvo el Cacereño, que sí mandó para casa al Girona (2-1) escasos minutos antes de que se pitara el inicio del Arenteiro-Atlético. Uno de 13, el murmullo de la gesta aislada de David Grande e Iván Fernández para intimidar. El Atlético apareció entre la niebla de Carballino con el aspecto de una tienda en liquidación, últimos días. Le faltaba casi de todo. Los cuatro que jugaron la final de Qatar (por ahí más castigado que ningún otro equipo en el mundo), Cunha , que se va y ya no cuenta, y Joao Félix , con faringoamigdalitis, o como se diga, porque en realidad se irá y tampoco cuenta. Así que Simeone tuvo que renunciar a alguno de sus principios (lo fueron al menos durante 11 años) y acordarse de la cantera, como si creyera en ella. Incluso con uno, Pablo Barrios , que ya había ganado más de un elogio, de titular. No se guardó nada en teoría el técnico. A Reinildo. Arenteiro 1 – 3 At. Madrid Copa del Rey / Segunda ronda Arenteiro: Diego García; Ger (Román, 78), Vitra, Pol Bueso, Joseca; Pibe (Sánchez, 78), Curro (Cruz, 80), Álex, Markitos (Mella, 80); Manín (Bardelas, 87) y Escobar. At. Madrid: Oblak; Llorente, Savic, Giménez, Hermoso (Reinildo, 70) , Carrasco; Koke (Alberto Moreno, 70), Witsel, Barrios, Lemar (Kondogbia, 80) y Morata. Goles: 1-0, m.41: Marquitos. 1-1, m. 44: Carrasco (p). 1-2, m.77: Barrios. 1-3, m.91: Carrasco. González Fuertes: Amonestó a Giménez, Hermoso, Lemar, . Morata falló un penalti (58) Estadio de Espiñedo (Carballiño) El Atlético, con el viejo formato de los tres centrales y los dos carrileros largos, no se sintió cómodo sobre el irregular y desastroso pasto de Espiñedo. No jugó a nada, como de costumbre, y se enredó en regalos defensivos, sucios algunos (codazo de Giménez que concedió una peligrosa falta sobre la frontal) o de guante blanco otros (una entrega sin venir a cuento dentro del área de Savic a Escobar ) que no penalizaron por la dimensión en pegada del rival. Sí tuvo ocasiones el visitante, con conducciones que acababan en tiro ( Lemar, Koke, Llorente ) o centros a la olla en busca de Morata , que no cuajaron por culpa de Diego García, un arquero de maneras poco convencionales pero reflejos convincentes. Hasta que un pelotazo de vuelta del Arenteiro, cuando el Atlético salía, sorprendió dormido a Marcos Llorente y clavados a los centrales. Lo aprovechó Markitos para pegarse una delicadeza: control con el pecho (o no) y globito ante la salida de Oblak . El sonrojo duró poco porque en la jugada siguiente, a balón parado, González Fuertes interpretó como atropello de Bueso una caída de Giménez y Carrasco dijo que gol. No había VAR. Descanso con empate y mucha vergüenza colchonera. Noticias Relacionadas estandar Si Fútbol / Arenteiro-Atlético de Madrid Una guerra cada vez más fría: los días difíciles de Joao Félix en el Cerro José Ignacio Fernández estandar Si Fútbol «Que Simeone venga con las botas de agua. Aquí van a sufrir» José Ignacio Fernández La segunda parte insistió en los agobios del Atlético, en su impotencia, y en el voluntarismo de los gallegos. Rondó más el gol el cuadro madrileño ( Morata falló un penaltito que vaya usted a saber por qué no lo lanzó otra vez Carrasco) que terminó viviendo más en el terreno del rival gracias a la insistencia de Carrasco. El sufrimiento y los males mayores se los evitó el chavalín de la cantera, Barrios, con una diagonal desde la derecha que culminó con un zurdazo. Pero que no borró la mala imagen de un equipo empequeñecido y bloqueado. Que se clasificó, pero sigue sin levantarse.. «Cuando el Dakar acababa en Dakar… y desapareció el hijo de Margaret Thachter». Como su nombre indicaba en 1979, cuando nació, el Rally París-Dakar comenzaba en la capital de Francia y la meta estaba en la capital de Senegal . Los participantes iban de Europa a África pasando por varios países, con el desierto como protagonista. Los kilómetros de arena, la orientación y las dunas traicioneras siguen siendo los grandes retos a superar, pero lo único que le queda de Dakar –y de África- a la exigente prueba automovilística es el nombre. Y de París, ni siquiera eso. Desde 2007, el popular raid se ha celebrado en Sudamérica y en el reino asiático de Arabia Saudí . Antes, mucho antes, en el año 1977, Thierry Sabine, peculiar piloto parisino apasionado de los deportes de motor, participaba con su Yamaha XT 500 en el Rally Abiyán-Niza . Iban de Costa de Marfil a Francia, pero se perdió en el desierto de Libia. Circulaba solo, sin inexistente tecnología para orientarse ni comunicarse. Creyó llegado el fin de sus días en aquellas dunas inmensas, pero una avioneta avistó la cruz que había hecho en la arena con piedras y fue rescatado. Sabine, marcado para siempre por semejante experiencia, regresó a su país con una obsesión: organizar una carrera. Pero no una más, sino «la carrera más grande del mundo». Y solo un año después, el 26 de diciembre de 1978, salieron de París 170 pilotos profesionales y aficionados -90 motos y 80 coches- que debían recorrer 10.000 kilómetros por Francia, Argelia, Níger, Mali, Alto Volta y Senegal. Menos de la mitad, 74 vehículos, fueron capaces de llegar a Dakar. No se estableció clasificación por categorías, así que el primero que cruzó la meta fue el francés Cyril Neveu en su moto Yamaha. Los ecos de una prueba tan novedosa, incluso extraña, apenas llegaban a España . De hecho, su denominación hacía que muchos creyesen que se trataba de una cita ciclista similar a la París-Niza o la París-Roubaix . Esa fue una de las razones por las cuales los pilotos españoles tardaron tres años en presentarse en la salida de la capital francesa. En la cuarta edición, disputada del 1 al 20 de enero de 1982, hubo por vez primera tres representantes, uno en cada categoría (en 1980 se había añadido la modalidad de camiones): en motos, Juan Porcar pilotó una Ossa 350 Desert luciendo el dorsal 38; en coches lo hicieron José Carlos Cabrera y Eusebio Abascal a bordo de un Lada Niva (dorsal 183); y en camiones, Carlos Del Val y Jaime Lazcano (dorsal 391), con su Iveco, fueron los únicos y primeros españoles en acabar un París-Dakar. «La prueba más dura del mundo» En España, los medios de comunicación apenas prestaban atención al París-Dakar. El día de Navidad de 1981, el ‘Mundo Deportivo’ publicó una noticia que no ocupaba ni siquiera media página. «Por primera vez equipos españoles participarán en la que está considerada la prueba más dura del mundo», arrancaba el texto de un periódico que, como es tradición en la prensa escrita de Cataluña, tiene dos días de vigencia, el 25 y el 26 de diciembre. El diario deportivo catalán prosigue describiendo las características de esta nueva y peculiar competición: «10.000 kilómetros de carrera ininterrumpida a través de toda Francia , todo el Sáhara y gran parte del África negra esperan a los 380 participantes… Motos, coches y camiones estarán enfrentados en una lucha no sólo por la victoria, reservada únicamente a los equipos y pilotos oficiales, sino una lucha por la supervivencia dentro de la carrera, pues para la mayoría terminar es todo un éxito». «Bajo la torre Eiffel de París, en la plaza del Trocadero, se dará la salida a partir de las 8 de la mañana del día uno de enero a todos los participantes, saliendo Juan Porcar con su Ossa a las 8.18 horas ya que lleva el número 38. Los últimos serán los mastodónticos camiones de 20 toneladas para quienes está reservada una clasificación aparte –añade la información-. Los problemas de combustible, alimentación, agua y las frías noches de África (en 1981 estaban a -4) van a conseguir, como en las demás ediciones, que dos terceras partes de los participantes hayan abandonado en pleno Sáhara antes de llegar a la mitad de carrera. El año pasado de 150 motos que tomaron la salida de París, tan sólo entraron en Dakar 25 y la mayoría de ellas maltrechas». Aunque durante las tres primeras ediciones de la prueba ya se contabilizaban cuatro víctimas mortales –en 1979, un participante francés en moto; y en 1981, tres italianos (un periodista y dos asistentes del equipo Iveco) que viajaban en un coche de apoyo-, lo que sucedió en 1982 le dio a la carrera la visibilidad y fama mundiales definitivas. El principal culpable fue el hijo de Margaret Thatcher, entonces poderosa y universalmente conocida primera ministra británica. Mark Thatcher participó en el París-Dakar como copiloto de la francesa Annie Charlotte Verney a bordo de un Peugeot 504. Su presencia ya había provocado que muchos focos apuntaran por vez primera a esta prueba, y el interés se multiplicó cuando a los medios de comunicación de todo el mundo llegó la noticia de la desaparición del joven Thatcher (28 años) junto a su compañera de equipo y el mecánico que iba con ellos, Claude Garnier. La alarma saltó el lunes 11 de enero: « Mark Thatcher continuaba sin aparecer al término de la sexta etapa de la prueba, aunque había sido visto a 70 kilómetros de Timiaouine (Mali). No se sabe la suerte que hayan podido correr el citado Tatcher y la francesa Charlotte Vemey, pese al rumor de haber sido vistos, pues no se tienen noticias desde el pasado viernes. Thierry Sabine, el organizador del Rallye, anunció que viajará en avión para participar personalmente en los trabajos de búsqueda si antes no se producía alguna novedad en torno al tema. El ‘avión-escoba’ de la prueba, un pequeño monomotor, ha sobrevolado a poca velocidad las zonas donde los participantes podrían haberse perdido, sin obtener resultados positivos. Las difíciles transmisiones por radio dificultan por el momento la búsqueda». Pasaron dos días más sin noticias. La preocupación crecía, y varias unidades terrestres y áereas del Ejército de Argel buscaron por el desierto a los tres desaparecidos. Al mismo tiempo se iban conociendo nuevos detalles: «La pista del trío se perdió cuando no llegaron a un punto de control, a unos sesenta kilómetros al norte de Timiaouine, en el extremo sur de Argelia, cerca de la frontera con Mali. A partir de entonces, un avión alquilado por los organizadores de la prueba automovilista -creen que se habría roto el eje trasero de su vehículo y que los desaparecidos contarían con víveres para varios días- rastreó, sin éxito y durante varias horas, la región». Angustia en Londres En Londres, la inquietud se tornaba angustia por momentos. Margaret Thatcher, abordada por los periodistas en un hotel, exhibió un perfil desconocido en una dura política apodada la Dama de Hierro. Así lo contó Ignacio Carrión, corresponsal de ABC en la capital inglesa: «La primera ministra no pudo contener las lágrimas y manifestó: ‘Lo siento, no hay noticias. Estoy muy preocupada. Mi marido llegará a Argelia esta tarde’. Después de estas declaraciones, la señora Thatcher, visiblemente turbada, volvió a llorar. Sus ayudantes se situaron a su lado para confortarla y durante unos momentos se apoyó en el hombro de uno de ellos. Después, la jefa del Gobierno asistiría a una recepción, y en varias ocasiones ofreció un semblante preocupado». «Como había anunciado Margaret Thatcher, su marido voló a Argelia en un avión privado de un íntimo amigo de la familia, a fin de seguir la operación de búsqueda. En estos trabajos, además de las fuerzas del Ejército argelinas, colaboran tres aviones militares franceses, según anunció el ministro francés de Defensa, Charles Hernu –prosigue la crónica de ABC-. Por su parte, un portavoz de Downing Street indicó que el presidente francés, Francois Mitterrand, prometió al Foreign Office que colaboraría en todo lo posible. De ahí el envío posterior de tres aviones franceses. El Gobierno de Londres está en contacto permanente con los organizadores del Rally París-Dakar y con los Gobiernos de Argelia y Francia». Noticias Relacionadas estandar Si Mundial de Qatar 2022 Cuando Francia fue un equipo «de sucios niñatos, malcriados e inconscientes» Ángel Luis Menéndez estandar Si El Baúl de los deportes Cuatro goles de oro… y uno que le birlaron a España Ángel Luis Menéndez Tal despliegue internacional obedeció al creciente temor, publicado por algunos medios, de un «posible secuestro» o incluso un «ataque terrorista» cuyo objetivo indirecto sería hacer daño a la madre de Mark, principal dirigente política de una de las grandes potencias mundiales. Los responsables de la prueba también buscaban a los desaparecidos. «El avión de la organización ha sobrevolado una docena de veces la zona donde el vehículo de Mark fue visto por última vez», afirmó Thierry Sabine. Y Michael Bosi, un piloto suizo que participaba en el rally, desveló que vieron el coche averiado de Mark y le propusieron a él y a sus dos compañeros evacuarles entre varios vehículos, pero que declinaron el ofrecimiento y se quedaron en el desierto con algunos víveres suplementarios tratando de arreglar la avería. Posteriormente, el ‘coche-escoba’ de asistencia se dirigió hacia el lugar donde se esperaba encontrar el vehículo de Mark inmovilizado. Vieron las huellas de los neumáticos, pero no pudieron localizar el automóvil. Sabine preguntó a los nómadas que circulan por la región, así como a varias patrullas de la Gendarmería argelina. Uno de los beduinos dijo haber visto un coche blanco (el Peugeot de Mark era blanco) que había pedido gasolina en un poblado y que circulaba en dirección a Tamanraset (ciudad del sur de Argelia). Juan Porcar ABC Juan Porcar tirado en una aldea de Argelia Uno de los pioneros españoles en aquel año 1982 fue Juan Porcar (Barcelona, 13 de mayo de 1953), periodista catalán que cubría la información del Mundial de motociclismo y que también competía en pruebas de resistencia. Apodado ‘El Africano’, se aventuró a participar en el Dakar a lomos de una Ossa 310 Pionner. Lo hizo él solo ante el desierto, sin equipo ni equipo de apoyo de ninguna índole. Y eso pudo haberle costado muy caro. En una entrevista publicada en 2017 por el portal especializado ‘motorsport.com’ el propio Porcar recuerda con detalle lo que le sucedió: «Cometí un error, se me acabó el agua y un día al sur de Argelia me paré en una aldea para coger agua de un pozo. Pero por la noche ya empecé a tener fiebre y me subió tanto que estuve un día y medio con fiebre. Me tuve que tumbar en un lado de la pista el segundo día porque no me tenía en pie. Paró un coche de la organización y vio que tenía 40 de fiebre. Me llevaron hasta una aldea donde había un centro donde acogían a gente enferma de las caravanas y el camión escoba recogió la moto y me la dejó allí. Al día siguiente, un camión de la organización volcó y murió el chofer y una periodista francesa y se creó una crisis. Y un día después se perdió el hijo de Margaret Thatcher, entonces toda la organización se volcó durante una semana en buscarle y de mí se olvidaron. Cuando llevaban dos o tres días y me encontré mejor, cogí la moto y remonté hacia el norte hacia Argel para volver a casa. Al año siguiente, cuando fui a verificar con la BMW me encontré de frente con uno de los dos médicos que me dejaron allí y cuando me vio, se acordó en ese momento de que me habían abandonado». En la misma crónica de ABC, publicada a toda página, se hace una curiosa descripción de la trayectoria deportiva y personal del hijo de la primera ministra británica: «Tiene, pese a su edad, una apretada biografía no exenta de dinamismo: es modista, promotor de una marca de güisqui japonés, jugador de frontón, piloto de carreras y fue también aprendiz de joyero. Sufrió un aparatoso accidente de Tráfico en 1979, cuando estrelló su Ford Scort, a más de 140 kilómetros por hora, en Mallory Park (Leicester). En 1980 formó equipo con Vitorrio Branbilla para intervenir en competiciones de Fórmula 1. Calificado de competente en los medios deportivos, la verdad es que Mark Thatcher no se había distinguido nunca en una competición automovilista importante. En sus primeras 24 Horas de Le Mans , en junio de 1981, abandonó la competición después de unas cuentas vueltas. En cuanto a su vida particular, él mismo se describe como un epicúreo ‘amante de la buena mesa, el buen vino, las mujeres, los relojes de lujo y la pintura china sobre seda’. Actualmente ocupa el puesto de director de una pequeña sociedad de marketing. En cuanto a su postura política, es un ferviente partidario de las ideas conservadoras de su madre, aunque jamás tomó parte en la vida pública. Soltero, Mark vive en el domicilio familiar del distrito residencial de Chelsea, de Londres. Tiene una hermana gemela, Carol, periodista. Hace algunos meses su madre había confesado que sentía una gran inquietud cada vez que su hijo participaba en una carrera. Pero como también decía, ‘una madre no puede estar siempre guardando a los hijos entre sus faldas’». Tres víctimas mortales Tras seis días de intensa búsqueda, los tres desaparecidos fueron localizados por un equipo de salvamento argelino. Un comunicado del Gobierno de Argel al 10 de Downing Street , residencia de la primera ministra británica, indicaba que su hijo Mark, había aparecido después de rastrear desde el aire una amplia zona del sur del desierto del Sáhara : «un avión Hércules divisó un coche de las características del desaparecido, con dos hombres y una mujer». Ese mensaje puso fin a la pesadilla que, a 2.000 kilómetros de distancia, se había vivido en Londres durante los días y horas previas a la confirmación de esa buena nueva: «La señora Thatcher sufrió una crisis nerviosa en las últimas horas. Tuvo que cancelar compromisos oficiales por causa del estado de ansiedad en que el suceso de la desaparición de su hijo (el matrimonio sólo tiene dos, un varón y una hembra) la había sumido. Se refugió en sus apartamentos privados, donde recibió muy contadas visitas y numerosos testimonios de apoyo. Entre ellos, un mensaje personal de la Reina . Thatcher apareció ante las cámaras de televisión, escoltada por sus asistentes, con los ojos arrasados de lágrimas y sólo pudo musitar temblorosa, que ‘estoy muy preocupada por mi hijo’». La historia de Mark Thatcher acabó bien, y su aventura hizo que, en solo cuatro años, el rally París-Dakar compitiese en fama y conocimiento con las grandes pruebas automovilísticas del panorama internacional. Desgraciadamente, en la misma edición de 1982 hubo tres percances más que acabaron de forma trágica: murieron un piloto de motos neerlandés – Bert Oosterhuis -, una periodista francesa -Ursula Zentsch- y un niño que fue atropellado en su poblado de Mali cuando jugaba en uno de los caminos por los que pasaba la carrera. ————————————————-. http://www.databot-app.com
Categorías