News – Noticias «La cesta de la compra no da tregua: la inflación subyacente escala al 6,9% y supera ya al IPC general». La inflación da un nuevo respiro en diciembre y cierra el año en el 5,8%. Un dato que supone un punto menos que el mes anterior y que deja la media anual en el 8,4%. El camino a la baja continúa en nuestro país pero con una señal de alarma que persiste: el IPC subyacente . Este escala seis décimas hasta el 6,9% y supera holgadamente al índice general , con todos los ojos puestos en el incremento del precio de los alimentos. La senda descendente se inició en el mes de agosto, pero desde niveles no vistos en cuatro décadas. La temporada estival se saldó con el índice superando los dos dígitos y fue en el octavo mes del año cuando arrancó la bajada que continúa actualmente. En agosto el IPC se redujo tres décimas hasta el 10,5%; en septiembre bajó al 8,9%; en octubre al 7,3%; en noviembre al 6,8% ; y ahora en diciembre, según el indicador adelantado, al 5,8% . Quinto mes consecutivo de descensos, aunque no evitan una media anual de inflación superior al 8%. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 600 Código APP En el caso del último mes del ejercicio, la electricidad y los carburantes tiraron de nuevo a la baja del índice. Algo que ya venía ocurriendo en estos últimos meses al calor de la relajación de los precios de la energía. En el lado contrario, vestido, calzado, tabaco y alimentos elaborados influyeron al alza en el IPC. Lo más preocupante de la cifra de diciembre se encuentra en la inflación subyacente, es decir, el índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos. Esta muestra que el problema de precios en la cesta de la compra sigue muy presente en España. En este sentido, se trata del sexto mes consecutivo que esta cifra se ubica por encima del 6%; incluso, roza ya el 7%. Noticia Relacionada estandar Si La rebaja fiscal del Gobierno a la cesta de la compra apenas ahorrará cinco euros al mes a las familias Bruno Pérez La bajada del IVA a una docena de alimentos básicos supondrá un ahorro pírrico para los hogares pese a comprometer un esfuerzo presupuestario de 661 millones de euros De hecho, es la primera vez desde febrero de 2021, etapa previa a la guerra en Ucrania y en pleno Covid-19, que el IPC subyacente supera al índice general. Asimismo, esta no superaba tanto (1,1 puntos) al dato general desde octubre de 2020. Estas cifras llegan apenas unos días después de que el Gobierno aprobara un nuevo paquete de medidas para hacer frente a las crisis energética y de inflación. En este caso, la gran novedad ha estado en la reducción del IVA de ciertos productos básicos de la cesta de la compra, excluyendo la carne y el pescado. Algunos productos como las frutas, las verduras o los huevos pasan de tener un IVA del 4% al 0%. Por otra parte, pastas alimenticias y aceites, que hasta ahora soportaban el impuesto al 10%, lo tendrán ahora al 5%. Así las cosas, esto se mantendrá como norma general hasta el 30 de junio pero, como publicó ABC, hay un factor que podría adelantar su desmantelamiento. La medida decaerá en caso de que la inflación subyacente baje del 5,5%. Sin embargo, los datos no muestran que el IPC subyacente vaya a alcanzar esa cifra a muy corto plazo. En el mes de julio superó por primera vez el 6% y ya se ha instalado por encima de esa cota desde entonces. Llevaba dos meses estancado en el 6,2% en octubre y noviembre, y ahora en el último periodo del año ha experimentado una nueva escalada.. «La rebaja fiscal del Gobierno a la cesta de la compra apenas ahorrará cinco euros al mes a las familias». La rebaja del IVA de los alimentos básicos presentada el martes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la medida estrella para paliar el impacto del encarecimiento de la cesta de la compra sobre las economías domésticas tendrá un impacto casi imperceptible. Tomando como referencia la composición y el gasto medio de la cesta de la compra de un hogar español estándar que define el Ministerio de Agricultura en su informe sobre el consumo alimentario en España, la rebaja fiscal del Ejecutivo apenas abaratará en dos euros el gasto per cápita mensual en alimentación, lo que llevado a la familia tipo española definida por el INE (2,5 miembros) resultaría en un ahorro en la cesta de la compra de cinco euros al mes . El abanico de productos que el Gobierno ha señalado como de consumo básico y a los cuales ha decidido reducir su carga fiscal, del 10% al 5% en el caso de los aceites y las pastas y del 4% al 0% en el de los huevos, las verduras, las frutas, las legumbres, el pan, las harinas panificables, las hortalizas, las legumbres, las patatas, los cereales, el queso y la leche, explican según esa misma fuente algo más de una tercera parte de la factura total de la cesta de la compra tipo de un hogar español, que en términos mensuales estaría rondando los 330 euros (algo menos de 4.000 euros anuales). El ahorro mensual en cada uno de esos productos que se derivará de la rebaja fiscal del Gobierno se contará en unos pocos céntimos de euro y en términos agregados se traducirá en cinco euros por hogar al mes, es decir, unos 60 euros en cómputo anual. Hablamos de un ahorro porcentual del 1,5% sobre la factura que están asumiendo los hogares españoles en la actualidad por este concepto y que según el IPC se ha encarecido más de un 15% en el último año . Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 5120 Código APP Pese al tenue impacto que insinúan estas cifras, el Gobierno ha comprometido 661 millones de euros en esta rebaja fiscal que aspira a descargar algo de estrés sobre las castigadas economías familiares y que se enmarca en las medidas por valor agregado de más de 10.000 millones, según los cálculos del Gobierno, reactivadas hasta al menos el próximo mes de junio para aliviar el impacto de la inflación. El Estado ha recaudado 33.000 millones más en impuestos hasta noviembre de 2022 en parte por ese mismo efecto. La aplicación de la medida será, además, problemática para el sector de la gran distribución que, en solo tres días, tendrá que modificar los precios de referencia de 7.000 productos . Hay que recordar que el Gobierno ya ha avanzado que desactivará esta rebaja fiscal en el momento en que la inflación subyacente caiga por debajo del 5,5%. Ahora está en el 6,3%. La estimación de ahorro potencial realizada por ABC -a partir del gasto anual que realiza un hogar tipo según el Ministerio de Agricultura en cada uno de los productos incluidos en la rebaja fiscal del Gobierno- ilustra de forma inequívoca lo limitado del alcance real de la medida. El mayor ahorro, en frutas y verduras En un puñado de productos básicos como las legumbres, las harinas panificables o los cereales para alimentación el ahorro anual que se derivará de la rebaja del IVA ni siquiera llegará a los 50 céntimos . Si una familia tipo gastó en 2022 en legumbres 6,82 euros, tras la rebaja fiscal del Gobierno que ha reducido su tipo de IVA del 4% al 0% gastará 6,55 euros. El ahorro será mínimo incluso en productos que han experimentado encarecimientos muy importantes como los aceites para alimentación. La factura anual de 38,72 euros por español (96,8 euros por familia) que Agricultura estima para 2022, después de que hayan experimentado una subida superior al 30%, se reducirá solo hasta los 36,78 euros (91,95 euros por familia) cuando entre en vigor la rebaja fiscal. Las ventajas más importantes se obtendrán en los productos que tienen un mayor peso en la cesta de la compra de los españoles. La fruta fresca que, según el Ministerio de Agricultura, supone cerca del 10% de la factura total en alimentación de los hogares españoles pasará, de mantenerse la rebaja fiscal durante todo el año 2023, de 156,52 euros anuales a las familias a costarle 150,26 euros. Mas de seis euros de ahorro. En hortalizas, una familia de dos adultos y dos menores se ahorrará 1,5 euros al mes, unos 17 euros al año; en pan, unos 60 céntimos mensuales; y en patatas el ahorro sería de unos 22 céntimos al mes. De todos estos ahorros han quedado excluidos productos de consumo habitual como la carne, el pescado y los yogures , que seguirán gravados con un tipo de IVA del 10% pese a su peso específico en la cesta de la compra de los hogares españoles. Su exclusión ha levantado una fuerte polvareda entre productores e industria. Las principales organizaciones agrarias (Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias) y las patronales cárnicas (Anice, Anafric, Fecic, Avianza…) emitieron un duro comunicado en el que exigían la inclusión, dentro de la rebaja del IVA, de la miel, el pescado, la carne y los derivados cárnicos. Algo que consideran «fundamental» para que las familias más vulnerables tengan una dieta mejor. «Estos alimentos poseen cualidades nutricionales de gran valor», apuntaban. Similares argumentos manejan desde la patronal pesquera Cepesca y la organización que agrupa a los detallistas, Fedepesca. MÁS INFORMACIÓN El Gobierno suprimirá la rebaja del IVA a los alimentos si la inflación subyacente cae por debajo del 5,5% La subida de los alimentos hará que en solo dos años los hogares paguen un 20% más por la cesta de la compra Preguntado sobre este extremo, el ministro de Agricultura Luis Planas, replicó que ganaderos y pescadores han tenido «medidas de apoyo a la producción» como las ayudas al sector lácteo por 169 millones y la línea de ayudas de 300 millones para el alza de los fertilizantes. Planas anunció que Agricultura vigilará la evolución de los precios finales a través del Observatorio de la Cadena Alimentaria, que se ha reactivado en los últimos meses.. «Cuánto dinero se lleva Hacienda de los premios de la Lotería del Niño». Apenas unos días después del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, asoma ya el segundo gran sorteo extraordinario del año, el que inaugura el 2023, el de la Lotería del Niño 2023, que según la sociedad estatal Loterías y Apuestas del Estado este año tiene previsto repartir 700 millones de euros en premios. Se emitirán 50 series, con 100.000 billetes cada una y cada billete tendrá un coste de 200 euros, a razón de 20 euros el décimo, igual que en la Lotería de Navidad. En este sorteo, son tres los grandes premios que se llevan todos los focos. El premio más deseado es, sin duda, el primer premio, que reparte dos millones de euros por serie y, por tanto, 200.000 euros por décimo. El segundo premio de la lotería del Niño está dotado con 750.000 euros por serie, 75.000 euros por décimo, mientras que el tercero se premia con 250.000 euros por serie, 25.000 por décimo. Mientras que en el Sorteo de Navidad Hacienda saca tajada de los décimos de los tres primeros premios, en este caso su radio de acción se limita a los dos primeros, ya que los 25.000 euros con los que están premiados los décimos del tercer premio se sitúan por debajo del umbral de 40.000 euros a partir del cual empieza a operar el Gravamen Especial sobre los Premios de Lotería. Hacienda aplican una retención 20% sobre el importe de los premios que superen los 40.000 euros. En el caso de que tenga en su poder un décimo del primer premio del Sorteo del Niño debe saber que estarán sujetos al impuesto especial 160.000 euros de los 200.000 con que está dotado el premio y que la factura fiscal que le retendrán será de 32.000 euros, por lo que el importe neto que recibirá del premio será de 168.000 euros . Si le ha tocado el segundo premio de la Lotería del Niño, que está premiado con 75.000 euros, la mayor parte del premio quedará exento de carga fiscal pero tendrá que tributar el 20% de los 35.000 euros que exceden el umbral de los 40.000 euros por lo que Hacienda la entidad bancaria que le abone el premio le retendrá en origen 7.000 euros y el importe neto que percibirá será de 68.000 euros .. «Fin de fiesta en Silicon Valley». Diego Besprosvan, un veterano ingeniero informático de Silicon Valley, acostumbra a juntarse a comer los fines de semana con sus amigos en alguna de sus casas en la bahía de San Francisco. « La mitad son de Facebook (la compañía ahora rebautizada como Meta) ; la otra mitad, de Google. Yo soy el raro», dice este argentino, con décadas de experiencia en el sector tecnológico, desde Israel a Silicon Valley. Su última experiencia ha sido en RingCentral, una empresa de comunicación en la nube. «No ha sido fácil», dice sobre esos encuentros en los últimos meses. Después de años de vino y rosas, Silicon Valley se ha convertido de repente en un matadero. Las oleadas de despidos no han esquivado a su grupo de amigos. Ni a él mismo, que perdió su trabajo. «Han sido semanas de mucha incertidumbre para todos». Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 3470 Código APP ‘La fiesta no podía durar para siempre’ es una frase que se ha escuchado mucho en Silicon Valley en los últimos meses. El sector tecnológico ha disfrutado de un crecimiento que parecía interminable desde la crisis ‘puntocom’ de los años 2000-2001; la crisis financiera de 2008-2009 no afectó como al resto de la economía. Durante este tiempo, Silicon Valley ha sido una borrachera de inversión, de crecimiento, de alumbramiento de ‘startups’; una camada inagotable de ‘unicornios’, alimentados con el dinero fresco de unos tipos de interés muy bajos; y por encima de todo ello, las ‘big tech’, las grandes compañías como Facebook, Google, Apple o Amazon, consolidadas, con ingresos descomunales y con la capacidad de apostar con recursos ilimitados a ideas y prototipos. Silicon Valley ha contratado durante estos años con fiereza y ha regado a sus empleados con beneficios laborales –bajas por maternidad y paternidad, cafeterías lujosas, comida gratis a todas horas, gimnasios, guarderías–, porque perder talento era mucho peor que quemar millones. Con la pandemia, la borrachera no paró: Silicon Valley no solo mantuvo el bar abierto –con el confinamiento, todo el entorno online, la conectividad, los aparatos y la inversión en el futuro cripto ganó todavía más fortaleza–, sino que se hartó a tequilas. Empujado por tipos muy bajos, creció más y con más fuerza. La fiesta se acabó este año, con una mezcla de factores: las turbulencias económicas provocadas por la guerra de Ucrania, el impacto en el mercado energético, el descalabro de monedas y negocios cripto, la inflación disparada y el consiguiente recorte drástico en los tipos de interés. Con un panorama de incertidumbre y con menos abundancia de dinero, Silicon Valley ha empezado a sentir el dolor de la resaca: menos inversión y reducción de costes. Entre julio y septiembre de este año, las ‘start-up’ de todo el mundo recaudaron 81.000 millones de dólares, un 53% que en el mismo periodo del año anterior, según Crunchbase. Y las malas noticias empezaron a sacudir a la bahía de San Francisco: desde el verano, se han repetido las oleadas de despidos de mil o más empleados de empresas jóvenes pero exitosas como Coinbase, Stripe o Doordash y de gigantes como Meta, Cisco o Twitter. En lo que va de año, el sector tecnológico suma casi 150.000 despidos en todo el mundo, según el seguimiento la web Layoffs.fyi. De ellos, más de 47.000 son en empresas radicadas en Silicon Valley. Nadie compara ahora esta situación con el pinchazo de la ‘burbuja puntocom’, que provocó un socavón en la industria en el cambio de siglo. Pero sí que ha colocado una sombra sobre Silicon Valley y ha acabado con la euforia de los últimos años. «Los despidos cambiaron el clima que se vive aquí, y de manera muy abrupta», asegura Martin, que trabaja en el negocio publicitario en la sede de Google en San Francisco (es un nombre ficticio; como la mayoría de las personas entrevistadas por este periódico, prefiere mantenerse en anonimato por las cláusulas de confidencialidad que firman los trabajadores). «En los grupos de WhatsApp hablábamos todo el tiempo de esto, poniendo velas para los amigos que estaban en Meta o en Twitter», recuerda. Martin recaló en Silicon Valley, después de muchos años trabajando en una gran consulta en Nueva York, por la misma razón que muchos otros: le pagaban «tres veces más en salario y diez veces más en acciones que en otros sectores». También como muchos otros, cree que se está produciendo un «ajuste necesario»: después de años de vacas gordas, toca centrarse en los aspectos centrales de cada compañía. «La batalla entre ingenieros y financieros, con los primeros consumiendo recursos para en un futuro conseguir algo increíble, se va a inclinar hacia los segundos», pronostica . «Vienen ajustes muy grandes». Muchos hablan de ‘maduración’ para explicar lo que está ocurriendo en Silicon Valley. «Hubo valuaciones exageradas de las empresas, los gastos eran desequilibrados», concuerda Beprosvan. Pero hacerse mayor a veces es traumático. «El ambiente es lúgubre», reconoce Peter (nombre ficticio), despedido el mes pasado de Meta, en una ronda que acabó con el 13% de la plantilla. «No hay pánico» en Silicon Valley, sostiene, pero sí incertidumbre entre gente como él, a pesar de que puedan ser privilegiados, con varios meses de salario como compensación y después de haber disfrutado de años de salarios muy altos. El año que viene habrá un grueso de gente despedida en pelea por los mismos puestos de trabajo y sin saber si la industria seguirá apretando o no el cinturón. Otros, como Armand (también nombre ficticio), son más optimistas. Cayó en los despidos masivos decretados el mes pasado en Twitter por Elon Musk, que fulminó a la mitad de la plantilla de un día para otro. «La sensación era de que se hacía lo posible por destruir la compañía», dice de aquellos días. «Tiene sentido lo que ha ocurrido en otras compañías, no en Twitter». A pesar de todo, confía en que «habrá rebote» y que los profesionales como él se reinsertarán en el sector con cierta facilidad: «No soy pesimista». No es una sensación que se comparte de forma generalizada en la bahía de San Francisco. Annie Wright lo sabe de primera mano: dirige Evergreen Counseling, un centro de terapia en Berkeley, en frente de San Francisco. Cerca de la mitad de sus pacientes trabajan en compañías de Silicon Valley o en algunos de los muchos centros de investigación de la zona. «A través de mi trabajo, he podido conocer historias sobre la expansión rápida de esta industria», ha contado recientemente a ‘Business Insider’. «He escuchado y visto de primera mano como estas compañías se hinchaban con inversiones, contrataban sin parar y regalaban beneficios como chucherías en una fiesta». Se estableció la idea de que Silicon Valley «era intocable», algo que ahora se ha demostrado erróneo: «El clima se transformado de manera generalizada en uno de miedo, ansiedad e inseguridad. Es el día y la noche con la prosperidad desenfrenada de los últimos años». Una encuesta publicada a comienzos de octubre, cuando la mayoría de los grandes despidos de este año no habían sucedido todavía, mostraba que el 64% de los residentes de Silicon Valley creen que la región va por mal camino y el 56% aseguraba que probablemente optarían por marcharse a otro lugar «en los próximos años». «El problema es que es demasiado caro vivir aquí», explica a este periódico Russell Hancock, presidente del Instituto de Estudios Regionales de Silicon Valley, el organismo que ha elaborado la encuesta. El dinero a espuertas que ha habido en la bahía de San Francisco ha empeorado un problema estructural de la zona: los precios inmobiliarios, entre los más altos del país. El precio de alquiler medio de una casa con tres habitaciones en Palo Alto, uno de los lugares donde reside esta clase tecnológica, es de 5.250 dólares al mes. «En Silicon Valley no hay pánico, siempre ha habido ciclos de subida y bajada», defiende Hancock, que explica que muchos de los que se quieren marchar son la gente que trabaja en servicios, restauración, sanidad o construcción, que no tienen los salarios jugosos de Google o Apple. Pero con el ajuste que sufre Silicon Valley, la clase tecnológica también se plantea probar en otros ciudades con cierto empuje tecnológico, como Austin (Texas) o Miami (Florida). O aprovechar la dinámica de trabajo remoto surgida en la pandemia para disfrutar de las ventajas de Silicon Valley sin pagar sus precios. «Si tu gran motivación es ganar más dinero que en otros sitios, quizá ahora te plantees marcharte», reconoce Besprosvan. Él no piensa hacerlo: «Aquí es donde conoces a un socio para una ‘start up’ en la cola de una cafetería o donde hablas de tendencias e ideas tecnológicas con el que se siente a tu lado en el partido de fútbol de tu hija. Este es el lugar en el que hay que estar, para soñar, para investigar», dice. «El ecosistema no es replicable». Ese ecosistema debe demostrar en 2023 su fortaleza, ahora que los vientos van en contra.. «Mi vuelo ha sufrido un retraso o una cancelación, ¿qué puedo hacer?». Siguen convocadas las huelgas de tripulantes de cabina de Ryanair (2,3,4 y 5 de enero), Vueling (1,2,5, 6,8 y 9 de enero) y Air Nostrum (2 y 3 de enero) para los primeros días de enero. A pesar de que una parte importante de los pasajeros se ha ido recolocando, todavía pueden verse afectados muchos clientes. Por este motivo, y otros problemas como el overbooking, es bueno saber los derechos que nos asisten. La abogada del despacho Sanahuja Miranda, Estel Romero, ha recordado que el artículo 7 del Reglamento Europeo 261/2004 regula que las huelgas eximen a las compañías de abonar la compensación de entre 250 y 600 euros por pasajero . Sin embargo, ha matizado que la compañía tiene que demostrar «fehacientemente» la causa excepcional y distinguir si se trata de una huelga con origen en la compañía o ajena a la misma (por ejemplo, de controladores aéreos). Si se trata de una huelga interna deberá demostrar la compañía que ha utilizado todos los medios para evitar la cancelación. Esto abre la puerta a la posibilidad de compensaciones. Si la huelga es ajena a la aerolínea «será imprescindible que la cancelación guarde relación directa con el motivo de la huelga». Así se estableció en una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) del 22 de diciembre de 2008 y de la Audiencia Provincial de Barcelona de 18 de junio de 2015. En cualquier caso, al margen de la posibilidad de compensación, si te afecta una cancelación desde este despacho han recordado que el pasajero tiene derecho a reembolso del billete o reubicación en otro vuelo. Además de al pago de los gastos que se deriven de este cambio (hotel, comidas, transporte…). Derecho a compensación En cualquier caso, desde este despacho de abogados hablan de tres supuestos o excepciones a las que pueden acogerse las compañías para evitar la indemnización: El pasajero que es informado con dos semanas de antelación, el que lo es con una semana y se le ofrece una alternativa de transporte hacia el destino con menos de cuatro horas de retrasa o cuando se informa con menos de 7 días de antelación y se ofrece un vuelo alternativo que reduzca el retraso a un máximo de dos horas. «El resto de las circunstancias conllevan el derecho a compensación para el pasajero» , han sostenido Estel Romero (Sanahuja Miranda). Para ello, esta abogada, ha aconsejado guardar bien toda la documentación – billetes, reservas de alojamiento, justificantes de gastos , datos de reserva, las comunicaciones mantenidas con la aerolínea y haber llegado a la hora indicada a la puerta de embarque- para poder presentar una reclamación oficial.. http://www.databot-app.com
Categorías