News – Noticias «Magnus Carlsen amplía los límites de su reinado». Hasta donde alcanza la vista, Magnus Carlsen no tiene rival. A los 32 años, está en la plenitud de su carrera. Su único punto débil es la falta de motivación y la ausencia de nuevos retos. Es como un Nadal sin Federer o, sin salirnos del tablero, un Kasparov sin Karpov . Este mismo año renunció a defender su corona más preciada, la de ajedrez clásico. No termina de aparecer un sucesor que lo estimule de forma consistente y más de uno pensó que era el principio del fin. El noruego se metió además en refriegas extrañas , relacionadas con las trampas, pero a la hora de la verdad, cuando se sienta a jugar, no se deja distraer por nada. Acaba de ampliar los límites de su reinado con dos nuevos títulos en Almaty, antigua capital de Kazajistán. Recupera la triple corona. El número uno ganó primero el Mundial de Ajedrez Rápido . Este viernes se ha impuesto también en el de ajedrez relámpago. No hay nadie que domine así todas las modalidades de juego, a cualquier velocidad. Es como un atleta de otro planeta, un Usain Bolt capaz de imponerse también en maratones. El gran maestro noruego suma 14 campeonatos del mundo: los cinco que ya tenía de ajedrez clásico, cuatro de rápidas y otros cinco relámpago. Es una proeza que se antoja insuperable. Suma más títulos que todos sus rivales juntos. Los ganadores del año pasado, Nodirbek Abdusattorov y Maxime Vachier-Lagrave , no han estado ni cerca de reeditar sus triunfos. La presión en esos casos es enorme. El primero terminó al menos en el puesto décimo, pero no fue capaz de ganar ni una de las seis últimas partidas que jugó en el Mundial de rápidas. Noticia Relacionada Ajedrez estandar No Magnus Carlsen renuncia a defender su título: «No estoy motivado para jugar otro Mundial» Federico Marín Bellón El gran maestro noruego, que seguirá en activo con idea de «ser el mejor», asesta un golpe a la FIDE En el Mundial femenino, ganó la heroína local Bibisara Assaubayeva , de solo 18 años, que retiene su título frente a jugadoras con mucho más Elo. Segunda fue la india Humpy Koneru y tercera, la rusa Polina Shuvalova , empatada a puntos con la china Zhongyi Tan , que había ganado el Mundial de Rápidas. Carlsen, fortaleza mental En cuanto a Carlsen, el Mundial de Ajedrez Relámpago empezó mal para él. Fue insólito que casi perdiera su primera partida por llegar tarde , cuando solo le quedaban 30 segundos en su reloj. Después, alternó rachas ganadoras, intratable, con otras de tablas, sabedor de que ya no necesitaba afrontar excesivos riesgos. Son partidas muy rápidas, que no suelen durar más de diez minutos, Magnus perdió una única partida, contra Ian Nepomniachtchi , pero luego demostró su fortaleza mental, única en su especie, y recuperó el camino de la victoria. La mayoría de las veces, le bastó con llegar al final e imponer su inigualable técnica. Nepo, por cierto, tuvo un problemilla con su vestuario, porque el primer día se presentó a jugar con una camiseta que rendía homenaje a Messi , con los colores albicelestes y el mensaje «¿Qué mirá bobo?». Nepomniachtchi, un ruso con el corazón argentino Hubo otras polémicas, frecuentes cuando las manos se mueven más rápido que las cabezas. El maestro de 12 años Nicolay Averin vio cómo le birlaban medio punto después de ganar por tiempo al gran maestro egipcio Ahmed Adly . Este reclamó que los amigos del niño le estaban molestando y los árbitros le dieron la razón, además de dos segundos extra, suficientes para lograr unas tablas. Entre los españoles, David Antón tuvo una gran actuación, pese a que perdió algunas oportunidades fantásticas frente a varios monstruos. ‘El Niño’ jugó un torneo increíble, contra una colección de rivales asombrosa: Grischuk, Artemiev, Andreikin, Van Foreest, Tomashevsky, Vidit, Harikrishna, Yu Yangyi, Mamedyarov, Rapport, Fedoseev, Caruana y Mamedov. Por si no fuera suficiente duro jugar 21 partidas en dos días, le sentaron enfrente a todos estos sospechosos habituales. En un torneo suizo es la prueba de que lo estás haciendo bien. Se puede comparar con la lista de rivales de Hans Niemann , la estrella de los últimos meses, que no jugó contra nadie con más de 2600 puntos Elo. Magnus Carlsen vivió ajeno a las polémicas, pero no a la presión. Al fin y al cabo es humano y en las últimas rondas le costó cerrar el torneo contra jugadores inferiores. Algunas situaciones las salvó con oficio, pero Alexey Sarana le ganó con una facilidad insólita, lo que daba emoción a las últimas dos rondas del torneo. El campeón seguía líder, porque sus perseguidores tampoco ganaban cuando debían, pero la clasificación se apretaba. Nakamura , Duda y el propio Sarana le pisaban los talones. En las dos últimas rondas ganó a Shimanov y a Abdusattorov y se aseguró la triple corona. Cuando el joven prodigio uzbeko abandonó la última partida, alzó los brazos al aire y sonrió, satisfecho de otra demostración. Carlsen culmina así otro año sensacional, que corrobora su dominio, solo alterado por circunstancias ajenas al tablero. Es el ajedrecista ‘centauro’, el último dinosaurio que todavía prefiere ‘tocar madera’ a jugar por internet y a la vez el primer campeón que se ha crecido a la par que los ordenadores, cada vez más superiores a la especie humana. Magnus parece un replicante por la calidad de su juego, pero en realidad es un pellejudo con un talento excepcional.. «Pelé, el hombre que veía el fútbol como Dios». Tenía nueve años cuando Edson Arantes do Nascimento ‘Pelé’ vio a su padre llorar por la derrota de Brasil frente a Uruguay en Maracaná en 1950. Aquel día le prometió que él ganaría el Mundial que se le había escapado a la selección por la que tantas lágrimas se derramaron en aquella jornada infausta. Tardó solo siete años en cumplir la promesa. Fue en Suecia, donde Brasil derrotó al anfitrión del torneo con una actuación que le consagró como una estrella del fútbol cuando tan sólo tenía 17 años . Marcó seis goles en el campeonato y fue la gran revelación del equipo que apabulló en la final en Estocolmo al combinado local, al que metió dos tantos. El mundo quedó deslumbrado por aquel joven que jugaba al fútbol con tanto desparpajo. ¿Pelé o Messi? La pregunta de quién ha sido el mejor jugador de la historia de este deporte sigue abierta tras el fallecimiento este jueves del centrocampista brasileño en Sao Paulo tras una larga enfermedad. No era el más rápido, ni tenía el mejor regate, ni poseía el mejor toque de balón. Pero nadie le superó en visión de juego y en su extraordinario sentido táctico que le permitía improvisar jugadas imposibles. Veía el fútbol como un místico con hilo directo con Dios. En aquel país gobernado por una dictadura militar, donde la bossa nova era el verdadero himno nacional, Astrud Gilberto cantaba ‘La chica de Ipanema’ y la caipirinha elevaba los espíritus al Cristo del Corcovado, Pelé hacía vibrar a las masas con sus genialidades y henchía los corazones con el orgullo de ser brasileño. Noticias Relacionadas estandar No Así será el funeral de Pelé, en el campo del club de su vida Verónica Goyzueta estandar No ‘O Rei’ Pelé, la secuencia sobre su enfermedad Verónica Goyzueta opinion Si El poder blando del fútbol Ignacio Camacho estandar Si Fútbol Pelé, un futbolista de película Ángel Luis Menéndez Ningún jugador puede jactarse de un historial como el de Pelé: tres Mundiales (Suecia, Chile y México), 77 goles en la canarinha , seis ligas nacionales en el Santos, dos títulos intercontinentales y dos victorias en la Copa Libertadores. Solamente con la camiseta del Santos marcó 643 tantos. Decía Simone Signoret que la nostalgia ya no es lo que era. Los que tuvimos la suerte de verle jugar nos vemos sumidos tras su desaparición en un sentimiento de melancolía y de gozo por haber podido disfrutar de su inconmensurable talento y de sus goles . Si es verdad que cualquier tiempo pasado fue mejor, el recuerdo de Pelé es como el de la magdalena de Proust. Una jugada mágica La vida parece haber pasado en un momento al recordar aquella jugada mágica del Mundial de México en 1970 contra Uruguay. Tostao le pasó un balón al hueco y Pelé se presentó ante Mazurkiewicz, entonces el mejor guardameta del mundo, le engañó con una finta asombrosa y, luego, tras un giro de 180 grados, falló un disparo cruzado que salió junto al poste. Una jugada en la que ‘O Rei’ desafío las leyes de la física y que jamás se ha vuelto a ver en un campo de fútbol. Había en Pelé un geómetra que trazaba ángulos imposibles e imaginaba espacios como un demiurgo que modela sus sueños en la arcilla. Pero, como todo jugador, necesitaba estar acompañado de talento y siempre lo tuvo en el Santos y en la selección brasileña. Pelé tenía a su lado a Jairzinho, Gerson, Tostao y Rivelino , una pléyade de virtuosos que desarboló a Italia en la final de México en 1970. Por cierto, que el seleccionador Joao Saldanha había manifestado unos meses antes que Pelé era «miope» y que estaba lesionado, por lo que no estaría en México. Fue destituido y sustituido por Mario Zagallo , que acertó al alinear a los jugadores más creativos. Le conocía bien a Pelé porque había vestido la camiseta del Botafogo y habían sido rivales y compañeros de selección. El astro brasileño contribuyó a aquella victoria contra Italia con un primer gol con el que batió a Albertossi: un espectacular remate de cabeza tras un escorzo fantástico. Pelé sumó en ese campeonato su tercer título, un récord que nadie ha igualado. Parecía que flotaba por el campo y acariciaba el balón. En aquel Mundial, a punto de cumplir los 30 años y tras el fracaso en Inglaterra, Pelé dio lo mejor de sí mismo. Quedan para el recuerdo el lanzamiento desde su propio campo que pasó por encima de la cabeza de Viktor, el portero checoslovaco, y que no entró. Y su prodigioso remate de cabeza , desafiando las leyes de la gravedad, frente a la selección inglesa, detenido por Gordon Banks, apodado ‘El Chino’, en la que se ha considerado como la mejor parada de la historia. No deja de ser paradójico que ninguna de esas tres jugadas en México acabara en gol. Pelé marcó en aquella cita cuatro goles y fue elegido el mejor jugador del Mundial . No ha habido ningún equipo, salvo tal vez la Holanda de Cruyff en Alemania 74, que jugara tan bien al fútbol. Será interminable evocar sus maravillosos goles, pero me quedó con su genialidad en un partido contra el Fluminense en los años 60, cuando regateó a siete contrarios en un eslalon que supera al de Maradona frente a Inglaterra en el Mundial de 1986. Pelé jugó en el Santos desde 1956 a 1974 . Ya en su declive físico, fichó por el Cosmos neoyorquino, donde siguió dando espectáculo junto a Beckenbauer, que ha recalcado en más de una ocasión que el brasileño era mejor que Messi. Jugó a lo largo de su carrera 1.361 partidos y marcó 1.283 goles, incluyendo los encuentros amistosos, un rendimiento que tampoco nadie ha igualado. El jugador más completo Preguntado Puskas en una ocasión sobre si era mejor Di Stéfano que Pelé, el cañonero húngaro respondió: «Di Stéfano ha sido el jugador más completo que yo he visto. Pero es que Pelé era más que un jugador». Todo era posible con él sobre el terreno de juego. No tuve la suerte de ver jugar a Pelé en el Mundial de Chile de 1962 . Brasil derrotó y eliminó a España en Viña del Mar. Estaba lesionado aquel día. Oía en la radio de la cocina los partidos a altas horas de la noche junto a mi padre. TVE emitía al día siguiente los encuentros, cuyas filmaciones llegaban en avión a Barajas porque entonces no se podía retransmitir eventos en directos desde el otro continente. En ese campeonato, Pelé sólo pudo saltar al césped en los primeros partidos y luego se lesionó. La principal estrella del equipo canarinho fue Garrincha , extremo de piernas torcidas con una increíble habilidad para el regate. Jugaban también Didí, que había vestido la camiseta del Real Madrid sin éxito, Amarildo, Vavá y Zagallo . ‘O Rei’, como se le bautizó, disfrutó intensamente de la vida, pero nunca olvidó sus modestos orígenes en Minas Geraes ni su trabajo en una fábrica de zapatos en la que cobraba dos dólares por cada jornada. Fue su madre la primera que reconoció su potencial y que le impulsó a dedicarse al fútbol de forma profesional a los 15 años con el Santos. Fue allí donde pudo ver el mar por primera vez. Su compromiso con el club se recuerda en el museo del estadio en el que se guardan su taquilla y diversos objetos personales. Tras su retirada del fútbol, Pelé fue actor, cantante, embajador de la ONU y ministro de Deportes en su país. Era un personaje querido y aclamado por donde pasaba. La reina de Inglaterra le concedió la distinción de caballero del Imperio Británico. Estuvo tres veces casado y deja siete hijos. Pelé ya es pasado, historia, memoria. Passolini dijo que su fútbol era poesía. Tal pensaba en aquel poema de Guillaume Apollinaire en el que se lamentaba de que el tiempo pasa y los amores nunca vuelven. Pelé no volverá, pero su espíritu seguirá volando sobre los campos en los que juega este deporte. Ha entrado en la eternidad.. «Recordándote siempre, querido Dury». Mi querido Dury, mi querido Alejandro, de repente me dicen que ya no navegas con nosotros que ya has trasluchado y que lo haces por esos inmensos océanos donde solo estáis los buenos, los que habéis ocupado un lugar preferente en todo lo que hacíais en esta vida; y sabes que te digo que nos habéis dejado muy solos y que nos está costando mucho darnos cuentas que ya no podremos leer tus crónicas en ABC de la Náutica, sobre la vela oceánica y en todo lo que escribías. Nos queda un vacío importante en este suplemento del que soy fundador y ya no será igual las crónicas de la Vendée, ni de la Ruta del Ron. Recuerdo con mucho cariño… Ver Más. «Finalizó el Trofeo AECIO de Las Palmas con una sola prueba disputada». Esta 37º edición del Trofeo AECIO comenzó con una situación de alerta por temporal impidiendo la salida al agua de los participantes y finaliza con otra jornada, esta vez en blanco por falta de viento. En el cómputo de regatas, solo una prueba puntuable que no es suficiente para considerar el campeonato válido, pues las instrucciones de este Trofeo exigen contabilizar un mínimo de dos regatas. “Este campeonato no ha sido fácil. Hemos pasado de vientos huracanados hasta la jornada de calma chicha de hoy. Nos quedamos con cierto sabor agridulce, porque la organización ha intentado por todos los medios sacar adelante este Trofeo. Queremos resaltar la gran deportividad con la que han afrontado este campeonato, los niños participantes de la clase Optimist” declaraba el comodoro del Real Club Náutico Juan Francisco Romay. Por su parte la oficial de regatas de este evento Ana Faber, comentaba nada más llegar a tierra: hoy ha sido un día muy difícil, porque además de la débil brisa y sin una dirección entablada, se unió una corriente en contra, que imposibilitó la navegación. Sin entrega de premios, el campeonato concluyó con el reconocimiento de los 31 deportistas de diferentes clubes canarios que finalizan en este 2022, su pertenencia a la clase Optimist para proseguir en otras categorías de vela ligera, recibiendo un obsequio por parte de la secretaría AECIO en las islas. Entre las autoridades presentes, el vicepresidente del Real Club Náutico de Gran Canaria Adolfo López, el comodoro y vicecomodoro Juan Francisco Romay y Alejandro Martín, acompañados por David Pérez presidente de la Federación Insular de Vela. El Trofeo AECIO ha sido organizado por el Real Club Náutico de Gran Canaria por delegación de la Real Federación Española de Vela y Real Federación Canaria de Vela, contando con el patrocinio del Gobierno de Canarias, Instituto Insular de Deportes del Cabildo de Gran Canaria y el Instituto Municipal de Deportes del A. «‘O Rei’ cuelga la corona». ‘O Rei’ ha colgado la corona. Pelé, el único futbolista que ha ganado tres Mundiales y ha marcado más de mil goles, ha muerto a los 82 años por un cáncer que aplastó el último tramo de su vida, una existencia plena que lo convirtió en una leyenda del balón y para muchos en el mejor jugador de la historia. Brasil despide a su más célebre embajador del deporte rey, aquel pequeño malabarista que prometió a su padre que un día ganaría la Copa del Mundo mientras Maracaná lloraba como nunca por la derrota ante Uruguay en la final de 1950. La historia de Edson Arantes do Nascimento transporta a la pobreza de una favela en Tres Coraçoes, municipio de 70.000 habitantes a 200 kilómetros de Sao Paulo en el interior de Brasil, donde el futbolista transformó su humilde niñez en una oda al fútbol. Según expone la película biográfica «El nacimiento de una leyenda», Pelé disfrutaba descalzo en los campos de arena y deleitaba al personal del barrio con la ‘ginga’, una especie de ritual heredado de los ancestros africanos que emigraron en el siglo XIX a Brasil del cual también surgió la capoeira (la combinación de baile, acrobacia y expresiones corporales que causa furor en nuestros días). Desde su casa construida con hojalata y madera, Pelé enarboló la bandera del ‘jogo bonito’ , un tipo de fútbol consustancial a la alegría del pueblo brasileño que el mítico 10 del Santos llevó a la cumbre. La ‘ginga’ es un gesto original de tradiciones a base de ritmo, armonía y raíces. Aplicado al fútbol, el alma libre, el verso suelto y el placer de la libertad mezclado al juego y el resultado. Técnica pura, baile con el balón y ejercicio de destreza que Pelé nunca abandonó, pese a que algunos entrenadores le aconsejaron someterse al corsé de la táctica. Un talento en la favela Antes de ser quien fue, aquel niño famélico era Dico, como siempre le llamó su madre. Un chaval que limpiaba botas en la calle para ayudar a la familia en el pueblo de Minas Gerais. Navegan diversas versiones respecto al mote de Pelé, pero el más extendido indica que se debe a que el futbolista pronunciaba mal el apellido de su ídolo , un portero del Vasco de gama llamado Pilé. Su talento en la favela fue capitalizado por el exjugador Waldemar de Brito, quien en 1956 lo transportó al club Baurú y lo presentó como el niño que será el mejor futbolista del mundo». Dos años después, con 15, ya estaba en la primera plantilla del Santos, el club de su vida. En otro época de fútbol que no atraía el ingenio de los sudamericanos a Europa, Pelé construyó su grandeza en el Santos durante veinte años, de 1956 a 1975. Entonces emigró al Cosmos en una incompleta tarea de popularizar el fútbol en los Estados Unidos. Rey del fútbol con 17 años La trayectoria deportiva de Pelé fue profusa y única. Ganó el Mundial de Suecia 1958 con 17 años, el jugador más joven de la historia en levantar esa copa, y marcó dos goles en la final, uno al estilo ginga elevando el balón por encima de un defensa nórdico. Conquistó además el Mundial de Chile 62 con el 10 a las espaldas, convirtiendo ese dorsal en fetiche para los restos, y en alianza con otro mito brasileño, el regateador Garrincha. Y enlazó el Mundial 70 de México, ya con 30 años, en una selección legendaria con Carlos Alberto, Tostao, Rivelino, Gerson o Jairzinho. Con 16 años, su ‘padrino’ deportivo lo presentó como el niño que sería el mejor futbolista del mundo En el Mundial 70 levantó Pelé otra fábula para su colección. El no gol más famoso de la historia. ‘O Rei’ observó la posición adelantada de Viktor, el portero de Checoslovaquia, y chutó en parábola desde más allá del centro del campo. La pelota no entró, pero la acción por ser de quien era tuvo un impacto tremendo y fue difundida como un pasaje increíble por las televisiones que entonces empezaban a poblar los hogares del planeta. En 1969, durante una gira del Santos por África, las fuerzas que se mataban en una guerra civil en el antiguo Congo belga suspendieron la lucha para verle jugar y garantizar su viaje entre ciudades. Una vida más allá del fútbol Pasajero de una fama que lo retrataba como «el mejor futbolista del siglo XX», el delantero brasileño protagonizó todo tipo de episodios más allá del balón y las porterías. Icono de la publicidad en los años sesenta , actor protagonista en 10 películas, ministro de deportes de Brasil una vez retirado, futbolista-empresa que construyó una industria a su paso, ‘O Rei’ fue una celebridad que se codeó con presidentes de gobierno, estadistas, estrellas de Hollywood y magnates de los negocios. Mantuvo una disputa personal con Maradona a raíz de su complacencia con las autoridades de la FIFA, el brasileño Joao Havelange en particular, quien era un enemigo declarado del astro argentino Maradona siempre tuvo conciencia de clase, proveniente de un barrio muy pobre, mientras que Pelé nunca hizo apología social de sus orígenes. La rivalidad de estos dos genios es tema de eterno debate entre futboleros. ¿Quién fue el mejor jugador de la historia? Maradona para unos, Di Stéfano para los más veteranos, Pelé en todas las quinielas, Cruyff tal vez en minoría y Messi como representante de la modernidad. Autor de 1.284 goles en 1.115 partidos con el Santos, 114 goles con la selección brasileña y 56 con el Cosmos, propietario de dos Copas Libertadores y dos Intercontinentales y 45 títulos con el Santos, ‘O Rei’ deja un legado exclusivo al que no llegan sus almas gemelas en el olimpo del fútbol.. http://www.databot-app.com
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