News – Noticias «Exorcismo al Hollywood clásico». En un ejercicio de contracultura, de nadar contra la corriente, el cine clásico está exorcizando a sus leyendas, bajándolas del pedestal y recuperando, de paso, la vocación perdida del documental, pervertido por su democratización y contaminado con el espectáculo frívolo de la telerrealidad. Un género desnortado que vende la verdad al servicio del mejor postor, y que ahora, para encontrarse de nuevo, se aferra al rigor por recuperar el legado de los que ya no están, porque es el tiempo, y no uno mismo, el único que puede poner a cada uno en su lugar. Frente a la tendencia de productos al servicio del ‘marketing’ de las autoproclamadas estrellas mediáticas (Meghan Markle y Harry, Tamara Falcó, Georgina Rodríguez), aflora una hornada de honestidad donde, por su inclinación fabuladora, menos cabría esperar. El mundo del cine está llevando a cabo hoy un crudo proceso de humanización de sus gigantes del Hollywood dorado con una vuelta a la esencia original de los documentales cuando, plataformas mediante, más degradado está el formato. Obras que resucitan la verdadera vocación del género, la búsqueda de la verdad, que persiguen escarbando en los recuerdos, en el material inédito, para dibujar un panorama completo sobre esas estrellas que, desde su muerte, han sido cubiertas de una infinita cantidad de capas de ficción, leyenda y rumores maliciosos. No hay verdades absolutas pero sí una intención por desacralizar a actores y directores imprescindibles del Hollywood de mediados del siglo pasado a través de ‘flashazos’, de testimonios, de escenas de una vida que vivieron detrás y no delante de la cámara. Destaca la serie documental, por innovadora, ‘Las últimas estrellas de Hollywood’ (HBO Max) , en la que Ethan Hawke reivindica, a partir de un homenaje a Paul Newman y de la transcripción de unas grabaciones quemadas por el propio actor, a Joanne Woodward , tan brillante como su marido y también el sostén de un hombre que, tras la fachada de galán, escondía a un ser tembloroso y lleno de inseguridades. Pasados los años, no se necesitan eufemismos para referirse a estas leyendas del cine, corrompidas por los placeres mundanos como el resto de los mortales. Las infidelidades, las adicciones y los traumas de infancia de Newman asoman en sus capítulos, no como ardid para mantener al espectador enganchado sino para entender, sin distorsión, quién fue y qué motivaba al protagonista de ‘El golpe’ . Virtudes y defectos Sucede lo mismo en el caso de ‘John Huston, un alma libre’, más convencional pero con el mismo propósito en su casi hora de metraje: profundizar en la figura de ese dotado rebelde que revolucionó el cine con algunas de las mejores películas de la historia. «Estoy convencido de que en la humanidad ha habido más fracasos que éxitos», se escucha al director de ‘El halcón maltés’ en el documental, disponible en Movistar Plus+, que se detiene en las virtudes y no esconde sus defectos. Y lo dice un hombre que durmió en la calle en Londres durante seis meses antes de que Jack Warner le confiara la película de cine negro que impulsó su carrera y también la de Humphrey Bogart. En esto de recuperar el género a través del cine dorado, Movistar Plus+, por cierto, está haciendo un doctorado. En sus filas se cuentan los ejemplos a montones, desde ‘La voz de Charlie Chaplin’, ‘Peter O’Toole’, ‘Frank Capra, érase una vez en Hollywood’ a ‘Grace Kelly: los millones perdidos’. A veces, la excusa para volver a la palestra es una curiosidad, una anécdota, que invita a indagar en las obsesiones de esas estrellas. Como hace ‘¡Boulevard! Una historia de Hollywood’, de Filmin, donde se descubre la historia del musical desconocido de ‘El crepúsculo de los dioses’, pero también la redención de Gloria Swanson, una actriz maldita por el propio personaje al que dio vida en el filme de Billy Wilder . Y, por supuesto, no faltan los que cruzan la línea y coquetean con el morbo, como ‘El misterio de Marilyn Monroe’. Las cintas inéditas’, de Netflix, que aprovechan el silencio para contar lo que les interesa, sea verdad o mentira. ‘Blonde’, sin ser documental, hace ese mismo esfuerzo por diseccionar las miserias de la bendición rubia desde una perspectiva que no hace prisioneros. En lugar de las autoloas con las que el ‘streaming’ parece imitar a la televisión tradicional, con estos documentales se persigue completar el puzle de unos mitos que, bajo la lupa, terminan desmitificados. Y, ciertamente, tiene gracia que sea el cine, un engaño en sí mismo y una industria proclive a lo autoimpostado, el que se convierta ahora en bastión de ese esfuerzo por ajustar cuentas con la verdad, por convertir a los ídolos en personajes de carne y hueso. En fin, por desempolvarlos y sacarlos de las vitrinas de los museos. Nunca es tarde para encontrar, si no cincuenta, al menos un puñado de justos en Sodoma.. «Mikel Izal anuncia su primer disco en solitario». Muchos preveíamos que tras la separación de Izal , uno de los grupos de pop-rock más aclamados de los últimos años en la esfera indie, su líder Mikel Izal se marcaría un Bunbury. Es decir, que emprendería una carrera en solitario. Y así ha sido: el compositor ha publicado, a través de sus redes sociales, que en 2023 comenzará esta aventura musical, con nuevos retos y nuevas canciones que culminarán con el lanzamiento de su primer álbum en solitario. «¡Felices Reyes! He elegido este día del año, en el que se rinde homenaje a ese combustible de la vida que es la ilusión, para contaros la mía», dice el artista en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram. «Este 2023 comenzaré una nueva aventura musical, esta vez en solitario, con todo el cariño del mundo y con muchísimas ganas de compartir nuevas canciones, nuevas intimidades, que espero os emocionen, os acompañen y os salven tanto como lo están haciendo conmigo». El músico navarro confiesa que abre esta nueva etapa «lleno de vértigo e incertidumbre porque también de eso se trata». Y continúa: «Vivir es arriesgarse a tener nuevas aventuras. Iré compartiendo en mis redes parte de este proceso de composición y grabación, para mostraros facetas de mi trabajo que pocas veces he expuesto. Quiero que me acompañéis en este nuevo viaje a mi lado, bien cerquita». Noticia Relacionada estandar No Izal: el amargo adiós Arcadio Falcón La banda se despide en un Wizink abarrotado tras 12 años de aventura Mikel Izal se despide de sus fans con estas últimas palabras: «Nada más. Espero que este regalo que me hace este nuevo año lo consideréis también vuestro, y que os haga felices. Que nos emocionemos juntos con lo que está por venir. Un abrazo. Se os ama». Fue hace casi un año cuando Izal anunciaron que se separaban, para tristeza de sus miles de fans. Tras doce años de trayectoria y cinco álbumes de estudio, la banda madrileña Izal anunció en febrero de 2022 a través de sus redes sociales que harían un parón de forma indefinida al finalizar la gira de su nuevo disco ‘Hogar’. «Esta última gira será muy especial por varios motivos: por las ganas acumuladas tras casi dos años de pandemia , por la presentación de nuestro último álbum , por volver a tocar en grandes recintos los temas de siempre… y porque tras el último concierto de esta gira, en octubre, el grupo parará de forma indefinida», decía su comunicado de despedida. «Han sido doce años de una enorme y maravillosa intensidad. Cinco álbumes y cientos de conciertos que nos han hecho vivir experiencias que jamás hubiéramos imaginado cuando en 2010 iniciamos esta aventura. Y todo os lo debemos a vosotros y vosotras. Os vamos a echar de menos, pero hasta que eso ocurra, nos vemos en los conciertos. En unos conciertos inolvidables». En su primera entrevista con ABC tras el anuncio del fin del grupo formado en 2010 junto a Emanuel Pérez ‘Gato’ (bajo), Alejandro Jordá (batería y percusión), Alberto Pérez (guitarra, Lap Steel) e Iván Mella (piano, teclados, sintetizadores), Mikel Izal ya aseguraba que «con el último álbum, ‘Hogar’, había vomitado todo lo que sentía que tenía dentro para este proyecto», y dos semanas más tarde, en otro encuentro con este diario esquivó como pudo la pregunta que se le hizo acerca de su posible futuro solista. «Estoy trabajando mentalmente para centrarme en el ‘ahora’ y no mirar más allá. El presente es acabar esta gira, disfrutar al máximo de dos Wizink Center llenos, cosa que quizás no vuelva a vivir otra vez en la vida, y darme un enorme abrazo con mis compis al terminar», respondió el cantante y guitarrista, antes de lanzar un enigmático: «El futuro ya llegará». Fue en 2012 cuando Izal irrumpieron en la escena musical independiente al alzarse con los galardones de Mejor Artista Revelación tanto en los premios de la Música Independiente como en los de Rolling Stone, gracias al éxito de crítica y público recabado por su trabajo de debut, ‘Magia y efectos especiales’ . le siguió el álbum ‘Agujeros de gusano’ con nuevos reconocimientos, y a partir de ese momento fueron un nombre imprescindible en los festivales de verano y disco a disco -hasta cinco con este último ‘Hogar’ (Hook Ediciones Musicales, 2021)-, fueron consolidándose como uno de los grupos de música más importantes de nuestro país, con una carrera totalmente autogestionada desde los inicios. El momento más delicado El momento más delicado de la carrera de Mikel Izal se produjo en mayo de 2018, cuando varias chicas le acusaron de acoso en redes. Ninguna llegó a poner denuncia, pero muchas adjuntaron en Twitter capturas de pantalla de conversaciones intercambiadas con Izal, donde afirmaba ser «un cachondo» o les pedían que se «tocaran». MÁS INFORMACIÓN Mikel Izal: «Con ‘Hogar’ acabé de vomitar todo lo que sentía que tenía dentro para el proyecto Izal» El llamado ‘izalgate’ se resolvió sin mayores consecuencias para el artista, que negó los hechos en este diario: «Fue algo demencial y dolorosamente injusto. Pero nos quedamos con el debate que esto generó sobre la gratuidad del daño anónimo en las redes sociales y con la tremenda reacción positiva por parte de una gran mayoría que expresó su apoyo y su cariño, y con la que se impuso la cordura».. «Manuel Vilas gana el premio Nadal con la novela ‘Nosotros'». ¿A quién se le puede escapar la festividad de los Reyes Magos con la posibilidad, que acarició Ignacio Agustí al decidir la fecha, de trocar redundantes protocolos familiares por el reencuentro social y cultural? A punto de cumplir ochenta ediciones el año que viene, el premio Nadal goza de buena salud: casi un millar de obras presentadas y aumento de la dotación, que pasa de 18.000 a 30.000 euros. Y en esta edición, el jurado que forman Alicia Giménez Bartlett, Care Santos, Lorenzo Silva, Andrés Trapiello y Emili Rosales ha apostado por un valor seguro: Manuel Vilas (Barbastro, 1962) y su novela ‘Nosotros’. En ‘Nosotros’ Vilas vuelve a aplicar esa mirada que nos enseña a no frustrarnos ante la infelicidad si somos capaces de experimentar una cierta alegría. En palabras del autor: «Que los recuerdos mueran con dignidad». La novela ganadora conjuga el amor y la soledad. La de su protagonista, Irene, una mujer de nuestro tiempo que cree vivir el matrimonio más perfecto del universo hasta que la muerte de su marido, Marcelo, derriba la felicidad como un castillo de naipes. Y es ahí cuando la filosofía Vilas, la misma que impregna sus novelas más recientes, recurre al poder lenitivo de la alegría cuando el destino nos escamotea la sobrevalorada felicidad. Irene emprenderá un viaje por la costa mediterránea y hallará en esa experiencia una manera de vivir junto a su marido. Una advertencia. Si indagan en las redes, Vilas se identifica como poeta, pues fue poeta antes que novelista. Su primer poemario se remonta a 1990 y su antología lírica ha sido publicada este último año por Lumen en ‘Una sola vida’. También cultivó el relato antes que la novela, género que no inició hasta 2008 con ‘España’. Quinteto imbatible El Nadal de Destino que inauguró Carmen Laforet con ‘Nada’ se creó para alumbrar nuevos nombres que hoy presiden el canon de la literatura española. Pese a nuestro presente, tan líquido o gaseoso, el premio sigue siendo una cita que no precisa anotación en la agenda. Lo que no se puede negar al Nadal es haber incorporado a los manuales escolares su quinteto imbatible: Laforet, Delibes, Matute, Sánchez Ferlosio, Martín Gaite. Vilas, que ahora recibe el galardón con ‘Nosotros’ después de haber sido finalista del Planeta con ‘Alegría’ es, por encima de todo, y así lo señaló Jose Maria Pozuelo Yvancos en ABC Cultural, el autor de ‘Ordesa’, novela que lo ha situado con merecimiento su nombre en el canon. Lorenzo Silva , jurado del Nadal, elogiaba la «voz ingenua y sabia, cotidiana y telúrica, pequeña y magnífica» del autor de ‘Ordesa’. El escritor de Barbastro, según observa Sara Mesa , «sabe mirar más allá de los tristes lugares comunes. Su escritura está hecha de sabiduría, es decir, de amor». Vilas, que se autocalifica de escritor «transmedia» -articulista en Heraldo de Aragón, El Mundo, ABC y El País- ha publicado una treintena de títulos entre poesía, novela, narrativa breve y ensayo. En su novela ‘Lou Reed era español’ nos revela una vocación por el rock and roll que no pudo culminar y que dio paso al cultivo de la poesía. De sus experiencias autobiográficas, como la estancia en Iowa donde impartía clases de literatura, nació el libro de viajes ‘América’. Y la muerte de su madre en 2014 constituyó la espoleta que desactivó los recuerdos familiares de ‘Ordesa’: cien mil ejemplares y más de veinte traducciones en Estados Unidos, Francia, Italia, Portugal, Alemania, Polonia y Reino Unido, entre otros países. Decía Ana María Matute , galardonada con el Nadal de 1959 por ‘Primera memoria’, que la noche en que ganó premio fue tan espléndida que al poco tiempo ya no conseguía acordarse de nada: «Me mojaron, me atosigaron, y me hicieron decir muchas cosas». Podemos decir que ‘Ordesa’ y ‘Nosotros’, con ‘Alegría’ entre medio o el poemario ‘Roma’, demuestran cómo también los espectros de los seres que se fueron pueden deparar epifanías. Es lo que Vilas denomina «la belleza de los adioses». La ausencia planea sobre la novela ganadora del Nadal y también sirve de MÁS INFORMACIÓN noticia Si Carmen Laforet después de ‘Nada’ estandar No ENTREVISTA Lorenzo Silva: «La España contemporánea es el edificio más sólido construido en nuestra historia» Mariano Cebrián La ausencia planea sobre la novela ganadora del Nadal y también sirve de motor a la obra que ha merecido el Josep Pla de narrativa en catalán. Gemma Ventura Farré debuta en la novela con ‘La llei de l’hivern’ (‘La ley del invierno’). La protagonista vela a su abuelo muerto. Para remediar la soledad convoca recuerdos e imaginación. Invierno intimista y mágico: las personas queridas, que aparentemente ya no están, pueden seguir guiando nuestras vidas con mensajes como un susurro al oído. Tan leve como consolador.. «Rosalía revoluciona las redes: publica un adelanto de su nueva canción en TikTok y después la borra». Ha sido un año redondo para Rosalía . Un año después del lanzamiento de ‘Motomami’, la catalana es imparable: su disco ha sido elegido uno de los mejores álbumes del año por la crítica y ella ha sido incluida en la lista de los 200 mejores artistas de la historia de la revista ‘Rolling Stone’. Y, para ella, parece que no es suficiente. Muy activa en redes sociales, Rosalía, que terminó su gira hace apenas unas semanas , compartió un adelanto de lo que parece su nuevo tema en TikTok… aunque después lo borro. Este avance ha desatado las teorías: primero, porque Rosalía canta en inglés. Todo apunta a que la canción se titularía ‘LLYLM’, las siglas de ‘Lie like you love me’ (‘Miente como si me amaras’). Código Desktop .@Rosalia adelanta una nueva canción, ‘LLYLM’, vía TikTok. pic.twitter.com/DxBU4OXAHL— Rosalía Sources | Fan Page (@RosaliaSources) January 5, 2023 Imagen para móvil, amp y app Código móvil .@Rosalia adelanta una nueva canción, ‘LLYLM’, vía TikTok. pic.twitter.com/DxBU4OXAHL— Rosalía Sources | Fan Page (@RosaliaSources) January 5, 2023 Código AMP .@Rosalia adelanta una nueva canción, ‘LLYLM’, vía TikTok. pic.twitter.com/DxBU4OXAHL— Rosalía Sources | Fan Page (@RosaliaSources) January 5, 2023 Código APP .@Rosalia adelanta una nueva canción, ‘LLYLM’, vía TikTok. pic.twitter.com/DxBU4OXAHL— Rosalía Sources | Fan Page (@RosaliaSources) January 5, 2023 A bordo de un barco en Japón, donde la cantante está de vacaciones con Rauw Alejandro , Rosalía ha vuelto a hacerlo. MÁS INFORMACIÓN noticia No Rosalía despide su año más glorioso con unas conmovedoras imágenes de su primer concierto con trece años Como ya pasó con ‘Despechá’, que se convirtió en un éxito incluso antes de que viera la luz, los fans de la catalana se han lanzado a teorizar con el nuevo single de la artista. Muchos hablan, incluso, de una colaboración con Miley Cyrus, quien también acaba de anunciar que va a sacar nuevo disco el próximo mes de marzo.. «Remedios Zafra: «La conexión permanente lleva a un lodazal de ansiedad que nos daña y enferma»». En octubre del 2000, el conspicuo semiólogo italiano Umberto Eco , a la sazón premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades aquel año, cuestionó en Oviedo el fenómeno de la globalización y propuso la mesura al infinito con contundente sentencia: «El que está todo el día delante de internet es un imbécil y está enfermo». Más de dos décadas después, ¿sigue vigente tal observación? ¿Se puede no estar abducido por la nube? ¿Hemos superado el punto de no retorno en ‘imbecilización’? La también filósofa e investigadora del CSIC, Remedios Zafra (Zuheros, 1973), premio Internacional Jovellanos en 2022 con su último ensayo ‘ El bucle invisible ‘, ha profundizado en su obra en las múltiples incidencias de ‘lo digital’ en el vivir: desde las condiciones materiales hasta la conciencia de uno consigo mismo. O cuando la tecnología, la precariedad y los desajustes mentales enhebran el hilo invisible que nos ata y desarma. Hablamos con ella acerca de las últimas ramificaciones de su pensamiento que tienen por tronco este nebuloso ‘way of life’ virtual. —¿Su inspiración es su infierno? —Encuentro mucha verdad en esa afirmación casi cómica. Hay una suerte de destino infernal en los escritores que no podemos dedicarnos solo a crear y que debemos trabajar en otros asuntos para vivir, siendo nuestro trabajo cada vez más inmersivo. La vida-trabajo se vuelve conflicto y, en mi caso, encuentro que solo es vivible si puedo invertir esta opresión haciéndola reflexiva. En gran medida pienso que esta tensión que vivimos los escritores y todos aquellos movilizados por pasiones creativas es extrapolable a quienes desearon (y desean) que su trabajo tenga un ‘mayor valor y sentido’ pero se ven sometidos a lógicas productivas de desafección con gran parte de lo que hacen. ¿Para qué vale? ¿En qué medida contribuyo a la sociedad?… A menudo siento con intensidad la necesidad de escribir sobre otros temas, sin embargo esto se ve torpedeado por eso que llamas infierno. Narrar el conflicto no solo ayuda a encontrar un sentido, sino que permite una forma de comunidad hoy dificultada, es decir hace el conflicto políticamente útil. —¿Se ha vuelto un lujo vivir sin ser desbordado por ‘la vida’? —La vida se sobreentiende pero no se favorece, se boicotea a cada rato con trabajos que se acumulan en tu bandeja de entrada. Por mucho que formalmente digas estar de vacaciones, en casa trabajas. Las dinámicas laborales digitales facilitan la producción, pero dificultan duramente el descanso. Hay multitud de mecanismos para medir y controlar la productividad mientras nadie vela por cuidar esos tiempos. La liberalización de todo, el poder hacer todo y comunicarnos con todos en cualquier momento nos sumerge en un lodazal de ansiedad que nos daña y nos enferma. —¿Cómo analiza ‘La Gran Dimisión’? Aquella renuncia masiva de empleados de Estados Unidos a sus puestos de trabajo en 2021 y 2022. ¿Podría llegar a España? —El contexto de Estados Unidos es muy diferente y ha tenido mucho que ver con la pandemia. ‘La Gran Dimisión’ ha sido un zarandeo imprevisto al capitalismo. El Nobel de Economía Krugman afirmó incluso que suponía una reformulación del mismo. A mí me parece un fenómeno clave para analizar las fugas que permite un sistema neoliberal que contribuye a desarticular lazos colectivos políticos y sindicales, pero que había pasado por alto la colectividad generada no por la rebeldía sino por la renuncia o el hartazgo del ‘no puedo más’ o ‘esto no es vida’. Ocurre cuando la precarización normalizada toca fondo y se revuelve de manera individual pero masiva. Si la rebeldía no era una opción para quienes están desmovilizados y la respuesta era la sumisión, cabe observar que no fue una derrota pues no había enfrentamiento, solo aceptación casi esclava de ‘es lo que hay’. Cuando se ‘renuncia’ a eso, porque ni siquiera renta trabajar en tanto estás igual o peor que recibiendo ayudas básicas, al menos te liberas de ese yugo. Se produce una fractura del sistema ultraliberal que ha abusado tanto de la prescindibilidad y temporalidad de trabajadores fácilmente sustituibles por otros igual de precarios. Rompió el juguete (aunque poco ha tardado en repararlo). En España tenemos una estructura sindical y de derechos diferente, esta posible revolución del agotamiento derivaría aquí de otras maneras. —¿El estar tanto rato al día pegados a las pantallas no distorsiona la experiencia de vida, no actúa como una suerte de droga leve? —En muchos casos no habría que suavizarla como ‘leve’ y reconocerla como base de una adicción contemporánea. Las pantallas nos seducen y enganchan, nos permiten entrenar los ojos en lo que humanamente podemos resistir sin llorar, sin sufrir. Las primeras escenas de muerte y violencia nos quedan tan sepultadas por su reiteración que ya no nos inmutamos. Condensar ese proceso en la vivencia del personaje de León busca representar cómo las pantallas son capaces de alterar los ritmos de normalización de lo que nos duele. El ejemplo del duelo me parece interesante porque apunta a cómo las imágenes aceleran un proceso que por sí solo requiere tiempo e introspección, pero las imágenes lo aceleran y lo hacen superficial. —En el ensayo señala el propósito comercial del algoritmo. «¿Quiénes los crean? ¿Por qué se parecen tanto?», se pregunta. —Tendemos a presuponer que la máquina y el algoritmo son más justos y siempre imparciales, esquivando el error humano. Pero en tanto creaciones humanas son ‘humanas’ y arrastran sus sesgos. Es importante esa pregunta porque a diferencia de un libro o un dibujo no suelen firmarse, se nos presentan como creación colectiva, testada, científica, avalada por más números que letras. Sin embargo, no podemos pasar por alto que quienes crean y programan tecnología siguen siendo llamativamente parecidos: hombres, jóvenes, en contextos empresariales movidos por el capital, de determinadas culturas y lugares… Es decir, hay una homogeneización que se traduce en forma de sesgos implícitos en sus formas de operar y orientar a las personas. Remedios Zafra ABC Una filósofa ‘versus’ una inteligencia artificial —¿Cómo ha influido su trabajo en la literatura contemporánea española? (Esta pregunta, de complicada y casi obscena respuesta, y añadimos de ‘perezosa’ creación, se la ha formulado a Zafra la inteligencia artificial ChatGPT). —Estimada aplicación, con seguridad la pregunta que planteas puede ser mejor contestada por ti misma si atendemos a una valoración cuantificada de la influencia basada en datos de citas, ventas y referencias que busque describir mi trabajo con una posición numerada que me describa a golpe de vista. A la autora de ‘El bucle invisible’ le interesa la relación entre la inteligencia artificial y la creatividad porque «es un concepto sobre el que vengo reflexionando desde joven», explica. Para Zafra, «las creaciones de la IA son y serán originales, incluso más originales que las humanas pues su combinación parte de infinitas bases de datos y sus algoritmos barajan como criterios procesos de no repetición que hacen en segundos lo que nosotros hacemos en más tiempo. Sin embargo, el quid de la cuestión aquí no sería cuán novedosa es, por ejemplo, una ilustración o un ensayo creados con IA, sino ‘cuál es su sentido’, qué pretende, que valor señala o con qué propósito nace. Estas aplicaciones están programadas para crear y sorprender en su rapidez y originalidad, pero ‘de momento’ el sentido sigue estando programado por humanos. —¿Encuentra en la Universidad algún motivo de esperanza para la diversidad? —Lo encuentro en la disconformidad predominante. El malestar es algo que se extiende y terminará cambiando un contexto, entre otras cosas porque si la Universidad se sostiene en el libre pensamiento necesariamente precisa y genera diversidad. La diversidad es la base de la vida, de los ecosistemas, de nuestra alimentación, de nuestra salud, pero también del conocimiento. Ponerla en riesgo bajo las predominantes pautas de homogeneización y burocratización del conocimiento sometidas a lógicas competitivas y presionadas por rankings que miden lo mismo y alientan a hacer lo mismo, están llevando a una mayor impostura, precariedad y neutralización de los que esperamos sean agentes intelectuales críticos. —Observa también una «curiosa lectura de género» en las redes sociales. «Las mujeres, sobre todo adolescentes y jóvenes, están más en lugares de representación y exhibición de imagen posproducida. Instagram. Mientras que los hombres protagonizan los espacios de discurso». —Es muy llamativo cómo bajo la sensación de diversidad que pueden inspirar las redes por la gran cantidad de personas conectadas, los modelos que promueven incentivados por las audiencias y el capital son homogéneos y sexistas. Como contrapunto, sí encontramos avances allí donde hay una conciencia que prime la igualdad antes que el capital. —Dice que a los magnates de internet, otrora ‘geeks’ acomplejados, habría que enseñarles feminismo. Comunicación y no combate. —La empatía es una estrategia no favorecida pero imprescindible para romper maniqueísmos y polarización. Es decir, intentar cambiar las ‘reglas del juego’ dejando de ver el problema como guerra y viéndolo como conflictos que precisan escucha y comprensión. Esa pedagogía es para mí algo que implica un doble sentido: un escuchar y ser escuchados, Cierto que hay una asimetría en ese diálogo posible pues quienes acumulan poder tienden a protegerlo como si fueran logros solo propios, pasando por alto que hay estructuras que privilegian que unos manden sobre otros. —«Me parece complicado un cambio social, que quienes acumulan poder cedan o compartan, estén dispuestos a cambiar». —Es la base de tantos problemas enquistados o que se enturbian en la política contemporánea. Cuando hablamos de igualdad enfatizamos las bondades que supone que quienes tienen menos logren las mismas oportunidades, pero pasamos por alto cómo abordar el conflicto de quienes son educados en los privilegios. Entender que podemos cambiar solidaria y colectivamente para mejorar la vida humana (que es también la vida del planeta) es un punto de partida para escuchar, comprender, empatizar y favorecer cambios que favorezcan al conjunto y no solo a uno mismo. El poder como gran privilegio es algo que debemos entender no para mantener el ‘statu quo’ y las ventajas de unos pocos sobre unos muchos, sino como algo que ayuda a crear condiciones de posibilidad para la igualdad social y la diversidad humana. La gran complicación viene de la inercia con que estos poderes concentrados tienden a ‘mantenerse’ como en un bucle que se repite. ¿Qué hacer? Cuando menos desviar el bucle para hacer la cosa pensativa, escucharnos, aprender a compartir esos privilegios… —Propone otro tipo de globalización. —Una posibilidad por la que vale la pena trabajar es una globalización no basada en la homogeneización de las personas bajo el poder del capital, sino en una ‘igualdad social’ que valore la diversidad humana y del planeta. —¿Qué podría haber sido internet y, parece, no será? —Podría haber sido un mayor espacio público real y transparente. Parece que lo tiene difícil, pero ‘el poder ser’ es algo que hay que desatar. Especialmente, en la proyección de un futuro en común.. http://www.databot-app.com
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