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News – Noticias «Conor McGregor, la estrella de UFC, podría ganar más de 140.000 euros por cada colaboración en Instagram». Los informes de prestigiosas consultoras han concluido en los últimos años que las artes marciales mixtas (MMA) son el deporte de mayor crecimiento en el mundo. Su cara visible, el máximo exponente, es la superestrella irlandesa Conor McGregor , quien, además de llegar a ostentar el doble cinturón de la UFC, ha logrado capitalizar su personaje en forma de empresas y ceros en su cuenta bancaria. Así, el peleador de Dublín ha llegado a copar la lista Forbes de deportistas mejor pagados del planeta, gracias a la diversificación de ingresos. Entre ellos, está el de las redes sociales. En Instagram, donde atesora 46 millones de seguidores, ‘Gambling.com’ ha calculado que podría ingresar 141.000 euros por cada colaboración pagada con empresas, una cantidad estratosférica gracias al tirón que supone su imagen. Con la llegada del UFC 283, evento que se celebra este sábado en Río de Janeiro, la citada empresa ha calculado cuánto podrían embolsarse los principales artistas marciales mixtos que competirán en dicha cartelera. Por ejemplo, el campeón interino del peso moca de UFC, el mexicano Brandon Moreno , podría ganar 5.300 euros con una sola publicación pagada, mientras que los brasileños Gilbert Burns y Mauricia Rua obtendrían 3.780 y 3.420 euros, respectivamente. Noticia Relacionada estandar No Del Santiago Bernabéu al T-Mobile de Las Vegas: LaLiga y UFC firman un acuerdo de colaboración para intercambiar contenido y promoción Álvaro G. Colmenero Las ligas más importantes de fútbol y artes marciales mixtas (MMA) sellan un pacto para unir sinergias en busca del intercambio de aficionados. El campeón mexicano Brandon Moreno ya visitó al Valencia, Atlético de Madrid y Real Madrid recientemente durante una gira promocional Jamahal Hill, quien compite por el cinturón del peso semipesado frente a Glover Teixeira, ha experimentado un crecimiento del 406% en cuanto a su caché se refiere, llegando a los 720 euros por publicación de marketing en esta red social. Teixeira, por su parte, llegaría a los 2.000 euros si hace una colaboración con una empresa durante estos días. MÁS INFORMACIÓN noticia No Brandon Moreno cierra la tetralogía contra Deiveson Figueiredo: «Ya lo quebré mentalmente y lo volveré a hacer» Estos datos reflejan la importancia de una conducción profesional de las redes sociales, donde, más allá de acercar su figura a los aficionados, logran sacar unos réditos importantes para rentabilizar sus carreras profesionales.. «El brutal enfado de Djokovic con un espectador del Abierto de Australia: «Está muy borracho, me ha estado provocando»». Novak Djokovic aseguró el jueves su pase a la tercera ronda del Abierto de Australia . El serbio derrotó a Enzo coaucaud, número 191 del mundo, en un encuentro más complicado de lo esperado. No fue un buen día para Djokovic, pero no solo porque el francés le puso contra las cuerdas. El actual número cinco del mundo se enfadó brutalmente con un espectador . Tanto fue así que le pidió al juez de silla que le echara de la Rod Laver Arena. « Está muy borracho . Desde el primer punto me ha estado provocando. No está aquí para ver tenis, solo quiere meterse en mi cabeza . Así que te pregunto, ¿qué vas a hacer al respecto?», le dijo el nueve veces campeón en Melbourne al árbitro. Finalmente, este aficionado y otros que estaban junto a él fueron expulsados del estadio . Código Desktop «The guy’s 𝐝𝐫𝐮𝐧𝐤 𝐨𝐮𝐭 𝐨𝐟 𝐡𝐢𝐬 𝐦𝐢𝐧𝐝… he’s not here to watch tennis!» A furious Novak Djokovic pleads with the umpire to remove a loud spectator from the audience 😤#AusOpen | @DjokerNole pic.twitter.com/IiASc4pyEj— Eurosport (@eurosport) January 19, 2023 Imagen para móvil, amp y app Código móvil «The guy’s 𝐝𝐫𝐮𝐧𝐤 𝐨𝐮𝐭 𝐨𝐟 𝐡𝐢𝐬 𝐦𝐢𝐧𝐝… he’s not here to watch tennis!» A furious Novak Djokovic pleads with the umpire to remove a loud spectator from the audience 😤#AusOpen | @DjokerNole pic.twitter.com/IiASc4pyEj— Eurosport (@eurosport) January 19, 2023 Código AMP «The guy’s 𝐝𝐫𝐮𝐧𝐤 𝐨𝐮𝐭 𝐨𝐟 𝐡𝐢𝐬 𝐦𝐢𝐧𝐝… he’s not here to watch tennis!» A furious Novak Djokovic pleads with the umpire to remove a loud spectator from the audience 😤#AusOpen | @DjokerNole pic.twitter.com/IiASc4pyEj— Eurosport (@eurosport) January 19, 2023 Código APP «The guy’s 𝐝𝐫𝐮𝐧𝐤 𝐨𝐮𝐭 𝐨𝐟 𝐡𝐢𝐬 𝐦𝐢𝐧𝐝… he’s not here to watch tennis!» A furious Novak Djokovic pleads with the umpire to remove a loud spectator from the audience 😤#AusOpen | @DjokerNole pic.twitter.com/IiASc4pyEj— Eurosport (@eurosport) January 19, 2023 Tras el partido, ‘Nole’ habló del incidente en rueda de prensa: «Tengo un problema cuando alguien cruza la línea. Han sido varias veces, estaban claramente bajo la influencia del alcohol , pero ha sido particularmente uno que estaba insultándome y provocándome. Lo toleré durante casi dos horas». Una imagen de los aficionados que estaban increpando a Djokovic Reuters «Lo ha expulsado y lo he agradecido. Es innecesario que pasemos por estas situaciones . Después de dos horas el juez o el supervisor tienen que tomar una decisión», indicó el tenista.. «El futbolista de la Real Sociedad al que ETA asesinó de un tiro en la nuca». Hay palabras que estremecen más que mil imágenes. Como la crónica publicada en el ‘Diario Vasco’: « ETA asesinó en plena Tamborrada de 1993. El 19 de enero de aquel año, mientras los tambores comenzaban a sonar en las calles de San Sebastián , un terrorista ataviado con un gorro de cocinero entró, acompañado por otros dos etarras, en la sociedad gastronómica Gaztelupe y disparó un tiro en la nuca del industrial y exjugador de la Real Sociedad José Antonio Santamaría Vaqueriza, de 46 años, casado y padre de tres hijos. Tigre , como se le conocía en el mundo futbolístico, celebraba la tradicional cena de Tamborrada junto a un centenar de comensales». «En la sociedad ubicada en la emblemática 31 de Agosto, la misma calle en la que vivía la familia, el exjugador de la Real disfrutaba de la tertulia con sus amigos después de haber cenado el tradicional menú de angulas y solomillo. Eran las 11.30 de la noche, cuando entraron en el local tres jóvenes vestidos de blanco y azul , lo que no hizo sospechar a los presentes. Nadie podía esperar un atentado en uno de los templos del donostiarrismo y mucho menos en una fecha tan singular. ‘La impresión fue tan fuerte que ni siquiera hubo gritos’, relató un testigo». «Nadie movió el cuerpo sin vida de Santamaría que quedó desplomado sobre la mesa. Solo lo taparon con un mantel. Una ambulancia llegó poco después, pero los sanitarios no pudieron más que certificar su muerte. Los efectivos policiales acordonaron las inmediaciones de Gaztelupe y no se permitió salir a nadie hasta pasados cuarenta y cinco minutos. En el exterior, la fiesta continuaba. El entonces alcalde de Donostia, el socialista Odón Elorza , no suspendió la Tamborrada, una decisión de la que siempre se ha arrepentido». Defensa central poderoso Como informó ABC al día siguiente del atentado , «José Antonio ‘Mikel’ Santamaría había nacido en el muelle pesquero de San Sebastián y sus padres estaban ligados estrechamente a las faenas marineras. A los once años tuvo ocasión de empezar a jugar al fútbol y consiguió entrar en el equipo infantil para torneos de playa del club donostiarra Txistu . A los 14 años ascendió a los juveniles y a los 17 jugaba en el Éibar , para pasar posteriormente al San Sebastián , donde jugó cuatro años. Posteriormente jugó en Primera División en la Real Sociedad ». Santamaría era un defensa central de los que habitaban en el fútbol de antes. De ahí su apodo: Tigre. En noviembre de 2022, la plataforma televisiva HBO Max estrenó ’11 tiros’, una serie documental sobre crímenes relacionados con el fútbol. Presentada por el exjugador montenegrino Pedja Mijatovic , el capítulo 5 se titula ‘El Tigre que asesinó ETA’. Entre los diversos testimonios, el de Tito Irazusta, histórico periodista deportivo donostiarra que ha seguido la actualidad de la Real Sociedad durante más de 40 años: «Te imaginas un tigre y él era así. Absorbía mucho terreno y los rivales le temían por su fuerza y por la potencia de su disparo. De hecho, en un gol que le metió al Elche en Atocha rompió la red de la portería». En efecto, el domingo 1 de febrero de 1970 se disputó la 21ª jornada de Liga. La Real ganó 3-0 al Elche , y Santamaría anotó el segundo tanto en el minuto 65 «de formidable tiro desde casi medio campo al ejecutar un libre directo con que había sido castigado el Elche» -se lee en ‘El Mundo Deportivo’-. «La potencia, velocidad, fuerza del balón fue tal que Esteban no vio cómo entraba la pelota, como si fuese un cohete en su marco». Un mes más tarde, el 1 de marzo, también marcó de fuerte disparo en un libre indirecto ante el Deportivo (2-1). Aquella poderosa pierna derecha hizo de Santamaría un habitual en los saques de falta y, sobre todo, de puerta. Era una época en la que los porteros se dedicaban a parar balones con las manos y utilizaban sus pies lo imprescindible. Por eso, cuando la pelota salía por la línea de gol, los guardametas la colocaban en un vértice del área pequeña y era un jugador de campo quien pateaba el saque hacia el campo contrario. Debutó en la Copa «Para los guipuzcoanos, llegar al primer equipo de la Real Sociedad es lo más», afirma Irazusta. Y Santamaría lo consiguió el 12 de mayo de 1968. Debutó en un partido de Copa disputado ante el Racing en Santander . Lo hizo como titular y con victoria (0-1). Repitió dos semanas más tarde, también en cita copera y jugando los 90 minutos, con peor fortuna: el Barcelona goleó (6-1) a la Real. La 1967-68 fue su primera temporada como jugador de la primera plantilla, pero el estreno en Liga tardó en llegar. Habían transcurrido siete meses exactos desde el choque copero en El Sardinero cuando el 12 de enero de 1969 fue titular en el estadio de Pasarón ante el Pontevedra . La Real perdió 1-0. Santamaría vistió la zamarra albiazul del club de su ciudad en 48 ocasiones , 36 en Liga –siempre en Primera División – y 12 en Copa. En 1971, el Hércules pagó 2,5 millones a la Real Sociedad por el fichaje del Tigre. El alicantino era uno de los clubes importantes de Segunda División , y el objetivo primordial de sus sonadas contrataciones era lograr el ascenso. No lo consiguió hasta junio de 1974. Santamaría jugó 79 partidos, curiosamente ninguno en Primera. Y es que al final de la temporada 1973-74 se fue al Sabadell , también equipo de Segunda, cuya camiseta vistió 35 veces. En septiembre de 1975 regresó a su tierra enrolado en el histórico Real Unión de Irún , entonces equipo del Grupo 1 de Segunda División B. Allí jugó los últimos 20 partidos de su trayectoria como futbolista . Meses después de colgar las botas, Santamaría y varios socios abrieron en San Sebastián una discoteca, Ku, que se convirtió en el lugar de moda de la ciudad. Animados por el éxito, en 1978 montaron Ku Ibiza en la isla balear. El local, inmenso y espectacular, llegó a ser la discoteca más grande del mundo y por ella pasaron celebridades internacionales de todos los ámbitos de la sociedad: cine, música, deporte, etc. La vida le sonreía a José Antonio Santamaría hasta que su nombre apareció en un informe elaborado en 1989 por el fiscal jefe de la Audiencia Provincial de San Sebastián, Luis Navajas , sobre una supuesta red de narcotraficantes que operaba en el País Vasco. «Santamaría negó en su día públicamente cualquier vinculación con este tipo de actividades delictivas –publicó ABC-. El contenido de este informe ha sido aireado en repetidas ocasiones por el periódico abertzale ‘Egin’ en el contexto de amplias informaciones en las que ha intentado involucrar en redes de narcotráfico a empresarios y altos mandos de las Fuerzas de Seguridad del Estado en el País Vasco. Precisamente la última vez que el periódico ‘Egin’ citó a Santamaría fue en su edición del pasado sábado (16 de enero de 1993), en una amplia información titulada ‘El informe Navajas recobra actualidad’. En la misma aparecía una fotografía en color, con la panorámica de una conocida cafetería situada en el centro de San Sebastián. En el correspondiente pie de foto se podía leer ‘El Basque, propiedad del ex futbolista Santamaría, en donde fue detenido su titular por efectivos anticorrupción de la Guardia Civil’». El juez encargado del caso, Fernando Andreu, fue muy claro entonces –«este asesinato ha sido un atentado contra la justicia»- y lo es varias veces durante el capítulo de la serie ’11 tiros’: «No vimos que hubiera ningún tipo de cargo contra José Antonio Santamaría, los hechos que se denunciaban no tenían ningún fundamento ni eran verosímiles y, por tanto, acordamos el archivo de esas diligencias». Y el alcalde, Odón Elorza, dijo: «En este país es muy peligroso jugar con la rumorología, que suele tener a veces consecuencias fatales». Ya daba igual. Tres días después del citado reportaje de ‘Egin’, el Tigre recibió un tiro mortal en la nuca. El autor del disparo, Juan Antonio Olarra Guridi , fue condenado en 2007 a 28 años de prisión. La noche del crimen le acompañaba José María Igerategi, que no llegó a ser condenado porque falleció en 1994. Valentín Lasarte , el informador que señaló a la víctima, fue condenado a 400 años de cárcel por participar en una decena de atentados. Los tres formaban parte del comando Donosti de ETA, la banda terrorista que asesinó a más de 800 personas durante medio siglo de historia sangrienta y que en mayo de 2018, sin pedir perdón, anunció su disolución. Amenaza de bomba en el hotel del Barça Apenas habían pasado cuatro días desde el asesinato de Santamaría cuando la sombra del terrorismo volvió a sacudir al fútbol en la capital guipuzcoana. El domingo 24 de enero de 1993, la Real Sociedad recibió al Barcelona en Atocha en la 19ª jornada de Liga. Los dos equipos se hospedaron el día anterior en sus respectivos hoteles, pero no pudieron encontrar las pretendidas calma y concentración previas al partido. «La estancia del Barça en San Sebastián empezó de forma muy accidentada –relató ‘El Mundo Deportivo’-. La expedición azulgrana no pudo instalarse el sábado en el hotel hasta las once de la noche, aunque hacía más de dos horas que habían llegado a Donosti. Las amenazas de bomba afectaron a varios hoteles de la ciudad, pero sólo se encontró un artefacto explosivo en el hotel de la Real, donde ni siquiera se inmutaron. Toshack (entrenador) no interrumpió la charla con sus jugadores y nadie desalojó el hotel, mientras que las fuerzas de orden público encontraban un explosivo compuesto por diez bombonas de camping gas, diez litros de gasolina, un hornillo eléctrico, pastillas inflamables y fibra de vidrio». «Paralelamente, el Barcelona optaba por cenar en un restaurante de Lasarte y decidía trasladarse a Bilbao para pasar la noche, si bien al final, la dirección del Hotel Londres, lugar de concentración, les convenció de que se trataba de una falsa alarma y que podían dormir ahí con toda tranquilidad. Esa tranquilidad se reforzó con la presencia de la policía durante toda la noche en el establecimiento donde se tomaron las máximas medidas de seguridad. La dirección del hotel devolvió el importe de la cena que había tenido que abonar el Barcelona, que ascendió a 150.000 pesetas (900 euros), precio de 25 cenas». Aquel 19 de enero de hace 30 años Santamaría no pudo participar en la tamborrada formando parte de la compañía del Atlético San Sebastián con la que había ensayado. La fiesta grande de San Sebastián comenzó a escasos metros de donde yacía su cuerpo inerte. «Nunca olvidaré que mientras nuestras vidas se rompían seguían sonando los tambores», recuerda su hija Nagore. «Yo desde entonces no he ido a ninguna tamborrada, me meto en la cama a las diez de la noche y no salgo ni a cenar ni a ningún lado –afirma Moncho Moneo , amigo de Santamaría, en el documental ’11 tiros’- . Sencillamente, tu cuerpo se acuerda de algo y te dice que no. No sé si es respeto o qué, hay un algo». Benjamín Lazcano, otro de los amigos, añade: «Fue duro para mí y para mucha más gente. Josean dejó un hueco muy grande». Cinco días después del asesinato la Real Sociedad recibió al Barcelona en la jornada 19ª de la Liga 1992-93. En Atocha siempre se obviaba cualquier referencia o gesto relacionado con los atentados de ETA. Sin embargo, el 24 de enero de 1993 sí se guardó un respetuoso minuto de silencio en memoria de José Antonio Santamaría Vaquerizo, uno de los suyos. El único jugador de fútbol asesinado por una banda terrorista.. «La cadena de custodia: la puerta que deja escapar los casos de dopaje que llegan al Contencioso». Era un Mundial de clubes de atletismo, pista cubierta. En Málaga. Fue sometido a un control antidopaje y le recogieron para ello una muestra de orina. Era febrero de 2019. El laboratorio devolvió un resultado adverso: encontraron dos tipos de esteroides, Androsterona y Etiocolanolona, recogidos en la lista de sustancias vetadas. La Agencia Antidopaje abrió un procedimiento sancionador. Le cayeron cuatro años sin licencia en abril de 2021. Había un pero. La muestra de orina viajó al laboratorio sin la firma de los dos agentes que deben dar fe de que el control se ha hecho siguiendo escrupulosamente cada requisito de la normativa. Tampoco constaba que alguien hubiese recogido el paquete a su llegada contrastando así que lo enviado, lo consignado por el mensajero y lo recibido era la misma muestra. El Tribunal Administrativo del Deporte consideró que se trataba de meras formalidades que no desvirtuaban el resultado del laboratorio, que era el criterio que venía imperando. La Audiencia Nacional no lo vio tan claro. «No son meras irregularidades formales. implican que se ponga en duda el resultado analítico» El Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo número 6 dio la razón al deportista y revocó el castigo. « No son meras irregularidades formales , sino que implican que se ponga en duda la certeza de los resultados analíticos obtenidos en las muestras tomadas al apelante. Y son precisamente esas dudas las que nos llevan a priorizar (…) la presunción de inocencia, toda vez la única prueba de cargo de la Administración tiene vicios esenciales que impiden garantizar la fiabilidad del resultado analítico». No es habitual que los deportistas aficionados lleguen hasta la Audiencia Nacional contra una sanción por dopaje no económica, según las fuentes consultadas por ABC. Es un proceso largo y caro. Este diario ha repasado las resoluciones dictadas allí por el Contencioso de los últimos cinco años y no llegan a media docena los casos. Todos son amateurs, todos sometidos a controles desde abril de 2017 -hasta esa fecha, se venían desestimando- y en todos se exonera al deportista por la custodia de la muestra. Hay un caso más que le da la razón sólo en parte y está pendiente de aclaración de sentencia. La espita en los tribunales la abrió un abogado de oficio al que pidió ayuda otro amateur. El control se había realizado en abril de 2017 en una prueba ciclista en Jaén. Encontraron Oxandrolona. El pero, en su caso, «la existencia de deficiencias e irregularidades en la cumplimentación del formulario de trasporte y cadena de custodia». Nadie las discutía. Lo que decía la Abogacía del Estado, como el TAD, es que no desvirtuaban que había esteroides en la orina, pero para la Sala, «son algo más que irregularidades formales» porque el papeleo existe para dar «seguridad» al resultado del análisis. Sin él, no hay garantías. Tumbó la sanción, como haría con otro ciclista sometido a control en Orense en agosto de 2018 y cuyo expediente, decía la sentencia, «adolece de un vicio determinante de su irregularidad», que «falta la firma del agente de control que haga constar que las muestras han sido empaquetadas correctamente». Noticia Relacionada Dopaje estandar No Un juez procesa por falsedad a dos funcionarios de Salud en el Deporte Isabel Vega La Fiscalía no veía delito pero la Audiencia de Madrid ordenó reabrir el caso El sistema cuenta con medidas para prevenir esta situación y es a golpe de formularios. Destaca el formato de revisión de Adversos, donde se cumplimentan ítems para chequear que se han seguido todos los requisitos de la normativa, desde la obligada asistencia de dos agentes hasta la identificación de las muestras y su recepción en el laboratorio. Este documento advierte ya de la irregularidad si concurre, de manera que lo normal es que se pare el positivo y no se tramite sanción, como testificó una funcionaria de Antidopaje en uno de los procedimientos analizados. En ese, como en los otros tres de la Audiencia Nacional y un quinto que resolvió el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) y que además, había caducado, no fue así. Respecto a los adversos de laboratorio que «se paran» por estas razones, en la Agencia explican a ABC que no tienen el dato, pero minimizan el impacto de lo que denominan «anomalías» e insisten en el trabajo hecho para corregirlo. La Memoria Anual de Antidopaje recoge que en 2021, el Laboratorio detectó 81 adversos -ya no concretan cuántos de extranjeros-, y fueron diez los expedientes sancionadores. La brecha, según la Agencia, se debe a que «la mayoría» de los deportistas cuentan con una justificación médica para la sustancia detectada y así, no se incurre en motivo sancionador. Conceden no obstante, que puede haber «algún caso» que se haya parado por estas «anomalías» en el control y custodia de la muestra. En las resoluciones publicadas por el TAD en 2022, que no son todas, no consta ninguno. Más control en origen La propia Agencia anuló un expediente sancionador por la ausencia de uno de los dos agentes en el control, celebrado en 2017. En este sentido, desde el organismo inciden en que se han ido adoptando salvaguardas a medida que se han detectado estas situaciones que pueden suponer ventanas de impunidad en el dopaje. Destacan el cambio que supuso el nuevo sistema de monitorización de controles implementado en 2021, cuando se empezaron también a recoger estadísticas. Según los datos que facilitan a ABC, se han detectado «anomalías» que han anulado un 2,5% de los controles. En el 0,82% de los casos lo eran por la falta de un agente, un total de 12 controles entre abril y diciembre de 2021. Según una respuesta por Transparencia al abogado especialista Alberto Yelmo, diez de ellos se celebraron fuera de competición y dos dentro. En 2022 no hubo ya ninguno. Este diario ha revisado nueve expedientes de 2017 a 2020 en los que el registro del control de la empresa alemana que los realiza, Professional Wordlwide Controls, (PWC) sólo refleja la firma de un agente. En la Agencia recuerdan que en el contexto internacional ya no son necesarios dos agentes como en España. Inciden, en todo caso, en que los controles fallidos por esta razón no se pagan a la compañía. Ese abogado, por cierto, representa al atleta sancionado tras el mencionado control en Málaga. Reclama una indemnización al Estado porque su nombre se publicó en la lista de sancionados, cuando el castigo fue revocado. El caso está ya visto para sentencia.. «Un juez procesa por falsedad a dos funcionarios de Salud en el Deporte». El titular del Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid ha ordenado continuar el procedimiento abreviado, equivalente al procesamiento en las causas con sumario, contra dos funcionarios de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD) a los que imputa un delito de falsedad en documento público en la revisión de un caso adverso de dopaje. Se trata del director del Departamento de Control y Dopaje, J.M.G y de la también empleada de la agencia C. F. La causa, que se sigue desde 2020, trae cuenta de la denuncia interpuesta por una atleta de fondo que recibió un resultado adverso del laboratorio tras un control que se habría hecho de manera irregular: lo llevó a cabo un sólo agente de antidopaje cuando según la misma normativa -y los términos del contrato que el Estado firmó con la empresa alemana que los realiza-, deben acudir dos. En el formulario que, por sistema, se utiliza para chequear que cada uno de los pasos del procedimiento se han seguido, expedido tras el control en junio de 2017, se dejó constancia de que sólo un agente había acudido a la toma de muestras. Esta irregularidad invalida todo el procedimiento, pues los tribunales vienen considerando que las fallas de este tipo, como todas las que tienen que ver con la cadena de custodia de las muestras, no permiten garantizar la validez del análisis y así, hacen que no sea suficiente para enervar la presunción de inocencia del deportista. El problema es que existiendo ya ese formulario que indicaba la ausencia de un agente, se redactó uno nuevo, en agosto del mismo año, donde se decía «mendazmente», según el auto al que tuvo acceso ABC, que a ese control sí habían asistido los dos enviados que impone la normativa. Ese nuevo formulario se incorporó a dos expedientes sancionadores por dopaje contra la deportista, que acudió a los tribunales. Durante la investigación, en la que se recabó todo el expediente, la funcionaria declaró que rellenó aquel formulario atendiendo al documento que había remitido la empresa que hizo el control y en el que figuraban dos personas. Entendió que ambos eran agentes acreditados, pero en realidad agente sólo era uno y la otra persona era un testigo sin más. Mientras, el director explicó que en agosto se decidió elaborar un nuevo formulario porque como el primero se había rellenado en verano, «se olvidó» que estaba ya hecho. Arrastró el mismo error que la funcionaria con la documentación que envió la empresa, pues «dedujo que habían intervenido dos agentes cuando en realidad solo intervino uno». La Abogacía del Estado, en defensa de ambos, se centró en que ese formulario en todo caso es «un instrumento de trabajo» que sirve para comprobar que se han seguido una serie de pasos en el control de dopaje, pero «carece de la consideración de documento público u oficial». Consideraba que no había delito, una tesis a la que se sumó la Fiscalía y finalmente aceptó el juez instructor archivando el caso. Sin embargo, la atleta acudió a la Audiencia Provincial de Madrid, que el pasado junio revocó el sobreseimiento porque entendía que se había adoptado por razones erróneas: «Es un documento oficial en tanto que destinado a incorporarse a un procedimiento administrativo en el que habría de producir el efecto de probar la afirmación formulada por los denunciados y de confirmar la revisión y validación por su parte del procedimiento». De haber constado la falla en la toma de la muestra, la sanción «no se habría incoado» o se habría resuelto en su favor «El referido documento tenía por finalidad acreditar que los funcionarios que lo emitieron hicieron una revisión y control de la regularidad del procedimiento de toma de muestras a los efectos del control Antidopaje, revisión que, en la tesis de la acusación no realizaron en realidad o hicieron con un resultado distinto al afirmado documentalmente», expone la resolución, a la que tuvo acceso ABC. Llegaba así a la conclyusión de que no puede considerarse «que la falsedad fuera inocua o carente de trascendencia» porque «de haberse referido la existencia de irregularidad en la toma de muestra» el expediente sancionador contra la deportista «o no se hubiera incoado o hubiera tenido una más rápida resolución a su favor», es decir, : «Produjo un efecto jurídico». La resolución daba libertad al juez para seguir camino de juicio o cerrar el caso de nuevo siempre y cuando lo hiciera teniendo en cuenta la validez del formulario como documento oficial. A resultas, el instructor acordó en noviembre continuar la causa contra los funcionarios y dar plazo a las partes para presentar sus escritos de acusación por una presunta falsedad documental. La Abogacía lo ha recurrido de nuevo: pide que sean exonerados. De fondo, la cuestión de la presencia de los agentes en los controles. La AEPSAD sostiene que hasta abril de 2021 no se recogían estadísticas sobre este incumplimiento del contrato con la empresa alemana. Desde entonces y hasta diciembre de aquel año se computaron 12 casos similares que invalidarían los positivos de laboratorio de aflorar en esos controles.. http://www.databot-app.com

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De mariapiluca

bohemia y soñadora, el sol me persigue, la luna me embruja, todas las noches sueño algo, y los sueños están para cumplirlos, ponte tus metas día a día, y no te vengas a bajo, soy firme ante los problemas y al mal rato buena cara

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