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News – Noticias «Muere el expresidente de Pakistán Pervez Musharraf a los 79 años». El expresidente de Pakistán Pervez Musharraf ha fallecido este domingo en un hospital de Dubái, Emiratos Árabes Unidos, a los 79 años tras una larga enfermedad, según ha confirmado la familia a la cadena ‘Geo News’. La familia del general retirado anunció el pasado mes de junio el ingreso del líder paquistaní en el Hospital Americano de Dubái por un agravamiento de la amiloidosis que padecía, una enfermedad rara que ocurre cuando una proteína anormal se acumula en los órganos e interfiere con las funciones normales del cuerpo. Tras la confirmación familiar, el Ejército paquistaní comunicó sus «más sinceras condolencias» por el fallecimiento, como también las trasladó el presidente de Pakistán, Arif Alvi, oró «por el descanso eterno del alma del difunto y el coraje de la familia en duelo para soportar esta pérdida«. Musharraf llegó al poder en 1999 tras un golpe de Estado contra el ex primer ministro Nawaz Sharif. Dos años después, se convertiría en un aliado clave de EEUU tras los atentados del 11 de septiembre durante un mandato caracterizado en buena parte por sus prácticas de opresión y abusos de los Derechos Humanos. Esta deriva totalitaria fue a más, especialmente durante los últimos años de su mandato. En 2007 suspendió la Constitución, impuso la ley marcial, destituyó al presidente del Tribunal Supremo y arrestó a activistas y abogados, lo que provocó protestas masivas en todo el país. Exilio y regreso Musharraf dimitió en 2008, tras lo que viajó a Dubái y Londres en un exilio autoimpuesto durante cuatro años. En marzo de 2012, Musharraf regresó al país con el objetivo de liderar a su partido en las elecciones legislativas, pero un tribunal le descalificó de la carrera electoral y quedó expuesto a una batería de cargos en su contra por sus acciones mientras estuvo en el poder. En 2019, Musharraf fue declarado culpable de traición por suspender la Constitución e imponer el estado de excepción en 2007. Acabó condenado a muerte , pero la sentencia fue finalmente revocada. «Serví a la nación y tomé decisiones por el bien del país», alegó por aquel entonces como defensa.. «China protesta contra el «ataque» al globo derribado mientras sobrevolaba Estados Unidos». La hostilidad creciente entre las dos primeras potencias globales ha pasado de las palabras a la acción, aunque de momento todo lo que ha explotado ha sido un globo. China ha protestado este domingo contra «el empleo de la fuerza» para «atacar aeronaves civiles no tripuladas», después de que Estados Unidos derribara el objeto que sobrevolaba el país desde el miércoles. Las fuerzas armadas norteamericanas esperaron a que el globo abandonara tierra firme para disparar un misil, ante la posibilidad de que la caída descontrolada de su media tonelada de peso pusiera en peligro a la población. Drones submarinos y buzos militares tratan ahora de rescatar los restos en la costa del Atlántico, frente a los estados de Carolina del Norte y del Sur. De inmediato comenzará una investigación para comprobar si se trata de una aeronave espía o, por contra, de un globo meteorológico empleado para fines científicos que irrumpió en el espacio aéreo de EE.UU. empujado por corrientes de aire y su escasa capacidad de maniobra, tal y como ha venido defendiendo a lo largo de esta semana el ministerio de Exteriores chino. Noticias Relacionadas estandar Si Máxima tensión entre EE.UU. y China por el globo espía David Alandete estandar No Los misteriosos globos de China que sobrevuelan América: ¿cómo son? Jorge Herrero El comunicado emitido a primera hora de este domingo por el organismo vuelve a hacer hincapié en este argumento. «China ha informado repetidamente a su contraparte estadounidense, previa verificación, de que la aeronave es de uso civil y entró en los EE.UU. por fuerza mayor completamente accidental», señala el texto. Las autoridades norteamericanas, sin embargo, han manifestado interpretaciones distintas. La función del globo consistía en « vigilar emplazamientos estratégicos en el territorio continental de EE.UU.», apuntaba este sábado el secretario de Defensa Lloyd Austin por medio de un comunicado, lo que calificó de «una inaceptable violación de nuestra soberanía por parte de la República Popular China». Conversaciones canceladas El secretario de Estado, Antony Blinken, que a causa de lo sucedido ha cancelado una visita oficial a Pekín que debería haber comenzado este domingo, también se ha expresado en líneas similares. «Estamos seguros de que es un globo de vigilancia chino», afirmó durante una aparición ante los medios de comunicación. «En mi llamada de hoy [por ayer] con el director [de la Oficina de la Comisión de Relaciones Exteriores, y como tal jefe de la diplomacia china] Wang Yi comenté claramente que la presencia del globo en el espacio aéreo de EE.UU. es una violación evidente de nuestra soberanía y la legislación internacional, un acto irresponsable. La decisión de la República Popular China de realizar esta acción en vísperas de mi visita resulta perjudicial para las importantes conversaciones que estábamos dispuestos a mantener». MÁS INFORMACIÓN noticia Si Espía como puedas: ‘hackers’, TikTok y aviones secretos entre China y Estados Unidos noticia No El globo espía, una táctica convencional para recabar información de Inteligencia El encuentro personal de Xi Jinping y Joe Biden durante el G20 celebrado en Bali el pasado mes de noviembre venía a calmar las aguas en una relación bilateral arrastrada en los últimos cuatro años a una confrontación cada vez más explícita. China, en particular, busca una tregua que le permita centrar su atención en recuperar la economía, que en 2022 ha registrado su peor resultado en casi medio siglo a causa del hermetismo y posterior colapso de la política de covid-cero. Lo sucedido, no obstante, ha vuelto a postergar las buenas intenciones. En particular a la luz de otros movimientos como el acuerdo de EE.UU. con Filipinas para ampliar el acceso de sus tropas a cuatro nuevas bases en el archipiélago anunciado esta semana, o la previsible visita en los próximos meses del presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, a Taiwán; una reedición del viaje el pasado verano de su predecesora, Nancy Pelosi, al que China respondió con unas maniobras militares sin precedentes alrededor de la isla. «Un portavoz del departamento de Defensa de EE.UU. también declaró que el globo no representaba una amenaza militar o persona. Bajo tales circunstancias, EE.UU. insiste en emplear la fuerza, reaccionando de una manera claramente exagerada y violando gravemente la práctica internacional. China protegerá con resolución los derechos e intereses legítimos de las empresas afectadas, al tiempo que se reserva el derecho de llevar a cabo una respuesta apropiada», concluye el comunicado de hoy. La hostilidad, como los globos, también puede hincharse hasta reventar.. «Turismo vital: los chinos peregrinan a por las vacunas que su país les niega». La política de Covid-cero, estrategia sanitaria que al comienzo de la pandemia salvó millones de vidas, pronto mudó en principio propagandístico que condenó a otras tantas. Una evidente demostración subyace en la reiterada negativa del régimen a administrar vacunas internacionales , pese a resultar más eficaces que las de producción patria. Ahora bien, los ciudadanos chinos acostumbran a bregar por sus propios medios entre angostos impedimentos gubernamentales. De ahí que, tras la reapertura, muchos salgan al mundo en pos de una seguridad que para ellos todavía tiene forma de jering a . Uno de los destinos más populares es Hong Kong, cuyo sistema médico ofrece tanto las inyecciones chinas como la desarrollada por Pfizer y BioNTech. Visitantes del continente acuden en masa desde hace semanas, hasta el punto de que múltiples centros de vacunación acumulan largas listas de esper a y el Ejecutivo local ha debido implementar legislación específica. Pocos lo saben mejor que Liu Sining, una mujer que casi sin darse cuenta se ha encontrado en el medio de esta coyuntura. Noticia Relacionada estandar Si China oculta muertes por Covid para tapar su caótica apertura Pablo M. Díez Pekín solo contará a los fallecidos por insuficiencias respiratorias, no a quienes tengan otras enfermedades agravadas por el coronavirus Liu, residente en Hong Kong desde hace un lustro, recibió a principios de enero una llamada de un antiguo amigo de su Hefei natal, quien le preguntó por la posibilidad de viajar al territorio para obtener una dosis . Ella le acompañó y grabó el proceso en un vídeo que colgó en la red social ‘Xiaohongshu’, donde se hizo viral de inmediato. «Mi perfil se saturó ante la cantidad de peticiones de amistad», cuenta con el teléfono en la mano. «Todas ellas eran personas interesadas en venir a Hong Kong a por vacunas occidentales». «La opinión general es que la gente con vacunas chinas enferma mucho al contagiarse, mientras que con internacionales no tanto» «La opinión general es que la gente con vacunas chinas enferma mucho al contagiarse, mientras que con internacionales no tanto», añade. Las soluciones mayoritarias en el país, producidas por Sinovac y Sinopharm , son inactivadas, es decir: emplean el mecanismo tradicional de inocular un virus ‘muerto’ para provocar la respuesta inmunitaria. Las occidentales de Pfizer/BioNTech o Moderna, por contra, recurren al novedoso procedimiento del ARN mensajero, basado en la inserción de un fragmento del código genético del patógeno. Estas últimas han manifestado una mayor solvencia a la hora de reducir la mortalidad y otros efectos, en particular ante la aparición de nuevas variantes. Un estudio publicado este diciembre en la revista académica ‘The Lancet’ a partir de los datos sanitarios de Singapur apuntaba que, en caso de infección, individuos con tres dosis de Sinovac o Sinopharm tendrían casi el doble de probabilidad de padecer síntomas graves que aquellos con sendas inyecciones de vacunas de ARN mensajero. Sin embargo, ninguno de los ocho compuestos disponibles en China en la actualidad emplea esta técnica. «Muchas de las personas que me contactan se preguntan por qué las vacunas occidentales no están disponibles en China y sí en Hong Kong», menciona Liu. La respuesta no es científica ni comercial, sino ideológic a . Tras abordar la gestión de la pandemia desde una óptica competitiva, elevando la política de covid-cero a prueba de la superioridad de su modelo político frente a las democracias liberales, el Partido Comunista elude ahora certificar su fracaso aceptando sueros extranjeros. A consecuencia, el acuerdo para la producción local de la fórmula de Pfizer/BioNTech por la farmacéutica china Fosun, alcanzado en diciembre de 2020, permanece paralizado por orden del Gobierno central. Entre blindar imagen o salud de los ciudadanos, el régimen elige la primera opción. Muchas preguntas Como responsable de una empresa de seguros médicos, Liu vislumbró una oportunidad entre la avalancha de consultas. Desde entonces se dedica a facilitar los trámites para aquellos chinos deseosos de acudir a Hong Kong en pos de una inyección internacional, por la que desembolsan unos 1.300 dólares hongkoneses ( 150 euros ). «Yo no les cobro nada», aclara. «Lo hago porque considero que ayudar a la gente es una buena manera de captar nuevos clientes para mi negocio». Mientras habla muestra en su móvil un grupo de WeChat con un centenar de participantes: los próximos en llegar. «Vienen, reciben la dosis, hacen algunas compras en tiendas de lujo y regresan a China continental el mismo día». Entre los últimos se cuenta el señor Zheng, residente de Shenzhen. «Concerté la cita con una clínica a través de Liu Sining. No la conocía, pero había visto sus vídeos en redes sociales », explica. Zheng entró en Hong Kong a través del paso de Futian, que enlaza las redes de metro de ambas ciudades. Centro de vacunación instalado en un parque de Hong Kong J. Santirso «Salí a las once de la mañana, me vacuné, hice otro recado y antes de las ocho de la tarde ya estaba de vuelta en casa, ¡y eso que había tráfico!». « Para viajar solo necesité una PCR realizada no más de cuarenta y ocho horas antes, pues ambos lados lo exigen», una sencillez extraordinaria en una frontera recién reabierta tras tres años de clausura. «Me apresuré porque los expertos recomiendan mezclar varias inyecciones . Todavía no he contraído el virus y ahora que se está propagando tengo un poco de miedo», confiesa Zheng. «Personalmente me gustaría que vacunas como las de Pfizer/BioNTech o Moderna pudieran llegar aquí, pero no creo que vaya a suceder porque los proyectos nacionales de ARN mensajero ya han alcanzado la fase clínic a ». En efecto, tanto CanSino como Sinopharm ultiman sus prototipos. El primer laboratorio completó a principios de enero su «fase 2B» de experimentación en humanos, y anunció que el suero había generado «entre 23 y 29 veces más anticuerpos que una vacuna inactivada al ser empleado como refuerzo en sujetos que ya habían recibido tres dosis». Un resultado alentador, pero el proceso aún tardará meses en completarse, y la situación apremia. Con la política de covid-cero derruida ante el asalto de la pandemia, la insuficiente tasa de vacunación suponía la más peligrosa vulnerabilidad . A finales de noviembre, uno de cada tres mayores de sesenta años no había recibido la tercera dosis, empresa paralizada desde julio y que las autoridades chinas nunca priorizaron. Los reparos a la hora de fomentar la inmunización entre una sociedad escéptica por parte del mismo régimen que décadas atrás ejecutó campañas como la del hijo único, con millones de abortos y esterilizaciones forzosas, representa una de las incógnitas de este excepcional paréntesis histórico. La prevención no responde solo a criterios cuantitativos, también cualitativos . Un estudio conjunto de las universidades de Harvard y Macao difundido a finales de diciembre en ‘MedRxiv’ pronosticaba un millón y medio de fallecimientos durante esta primera oleada, cifra reducida a menos de 200.000 según un modelo en que el 90% de la población recibía tres inyecciones con vacunas de ARN mensajero. Pero no hay modo alguno de contrastar la teoría con la realidad, dado el esfuerzo gubernamental por esconder el colapso de hospitales y crematorios , tal y como ABC pudo atestiguar. El impacto de la pandemia constituye, por tanto, otra incógnita de la pandemia en China. Quedan muchas más. Pese al colapso de hospitales y crematorios, China ha rechazado la donación de vacunas ofrecida por la Unión Europea Pese a esta imperiosa necesidad, China ha rechazado la donación de vacunas ofrecida por la Unión Europea. Así lo dejó entrever la portavoz del ministerio de Exteriores, Mao Ning, a pregunta de ABC durante una rueda de prensa reciente. «Las vacunas y los suministros médicos mantienen en general niveles adecuados y la situación está bajo control », aseguró la representante, quien expresó también su «agradecimiento» ante la propuesta. Las autoridades chinas afirman haber superado el pico de contagios. Wu Zunyou, epidemiólogo jefe del Centro de Prevención y Control de Enfermedades, estimó la tasa de infección hace una semana en un 80% de la población, 1.120 millones de personas . Las cifras oficiales reconocen 84.000 muertes tras varias revisiones, lo que arroja una ilusoria tasa de mortalidad del 0,0075%. En comparación, la Organización Mundial de la Salud coloca esta ratio a nivel global en un 3,4%. Al otro lado Al mismo tiempo, en Hong Kong, el caudal de visitantes chinos también lleva a muchos ciudadanos a buscar nuevas inyecciones. « Los casos en China están subiendo , va a venir mucha gente y quiero estar preparada», señala la señora Zhong mientras aguarda turno para recibir la quinta dosis en un hospital privado del centro. El Ejecutivo local calcula que durante el primer mes tras la reapertura al menos un millón de personas llegarán al territorio desde el continente. Dicha movilidad explica la actualización del marco regulatorio, aunque impera cierta confusión al respecto en las clínicas y los escasos puestos de vacunación todavía operativos. En algunos centros los compuestos bivalentes, actualizados para nuevas subvariantes, están reservados para residentes, mientras que en otros siguen disponibles previo pago. Los chinos vuelan asimismo a Macao o incluso a Tailandia, impulsando un nuevo tipo de turismo sanitario. Resulta imposible evaluar el éxito o el fracaso de la política de Covid-cero en términos prácticos, pues no hay juicio moral que entienda de sumas y restas con el sufrimiento infligido frente al soslayado. No así las motivaciones que llevaron a su sustento durante tres largos años. Aquellos ciudadanos chinos que ponen rumbo al extranjero para protegerse, jeringa mediante , lo saben.. «Richardson Center: los mediadores de rehenes que incomodan a la Casa Blanca». ¿Son ustedes una piedra en el zapato para el Gobierno de EE.UU.?, pregunta este periódico. «No, somos un dolor de huevos», responde con sorna y franqueza Mickey Bergman, director ejecutivo del Richardson Center. Esta institución, creada por Bill Richardson , exgobernador de Nuevo México y exembajador de EE.UU. ante la ONU durante la presidencia de Bill Clinton, se dedica a impulsar la liberación de rehenes y detenidos de manera injusta por todo el mundo. En la mayoría de las ocasiones, se trata de ciudadanos estadounidenses retenidos en territorio enemigo; por ejemplo, en Rusia. Muchas veces, las soluciones y acuerdos que el Richardson Center impulsa para liberar a esas personas no se alinean de forma necesaria con la política que el Gobierno de EE.UU. busca mantener con aquellos regímenes. «Es una relación compleja. No porque ellos o nosotros seamos buenos o malos. Es porque tenemos perspectivas diferentes», explica Bergman. La perspectiva del Richardson Center solo es una: hacer todo lo posible para que los prisioneros vuelvan a casa. Noticia Relacionada estandar No Rusia libera a la baloncestista Brittney Griner a cambio del ‘mercader de la muerte’ Javier Ansorena La estrella de la WNBA ha salido del centro de detención en un intercambio por Viktor Bout En los últimos tiempos, su trabajo ha ganado mucha visibilidad por algunos casos que han ocupado mucha atención en EE.UU. En especial, el de Brittney Griner , la jugadora profesional de baloncesto detenida en un aeropuerto de Rusia por llevar menos de un gramo de aceite de hachís. Ocurrió hace casi un año, pocos días antes del comienzo de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Las tensiones políticas entre Moscú y Washington por la agresión inminente a Ucrania convirtieron a Griner en una pieza del ajedrez geoestratégico. EE.UU. lo calificó de «detención arbitraria», pero un tribunal ruso la condenó a nueve años de cárcel el pasado agosto, en medio de una guerra cruenta en la que Washington ha apoyado con decisión y decenas de miles de millones de dólares en armamento al Gobierno de Kiev. La familia de Griner no dudó en acudir a Richardson, que ha participado en decenas de negociaciones para la liberación de prisioneros en los últimos años. En septiembre, como en tantas otras ocasiones, el exdiplomático y Bergman viajaron a Moscú para buscar un acuerdo para su puesta en libertad y la de otro estadounidense prisionero en Rusia, Paul Whelan, un examarine detenido en la capital rusa en 2018 bajo acusaciones de espionaje. Sin el visto bueno del Gobierno Al tratarse de un personaje público como Griner, la prensa llamó la atención al respecto sobre ello y la Administración Biden dejó a las claras su incomodidad con la intervención del Richardson Center. «Nuestra preocupación es que los ciudadanos privados que tratan de encontrar un acuerdo ni hablan ni pueden hablar en nombre del Gobierno de EE.UU.», reaccionó Ned Price, portavoz del Departamento de Estado. Price advirtió que esa intervención «probablemente dificulta» los esfuerzos para la liberación de Griner y Whelan. A pesar de la coordinación que existe entre el centro y la Casa Blanca, el Gobierno nunca reconoce el trabajo del Richardson Center Esa es la posición que mantiene desde hace décadas el Gobierno de EE.UU.: no se pueden hacer concesiones sobre rehenes ante ningún estado corrupto u organización terrorista, cualquier capitulación solo animará a que haya más secuestros y los familiares deben guardar el máximo silencio y no llamar la atención de la prensa. Bergman defiende que hay estudios que niegan la existencia de ese ‘efecto llamada’ y su trabajo prioriza el interés de las familias, que, en su opinión, debería ser también el del Gobierno. «Lo primero es establecer comunicación con los captores, Son siempre países que tienen relaciones complicadas o rotas con EE.UU«, explica, y cita a Rusia, Venezuela, Irán, China, Corea del Norte y Siria como los ejemplos más comunes. »Después, tratamos de convencerles de que encontrar una solución les es más beneficioso que no hacerlo y por fin vemos cuál puede ser esa solución«. El problema para el Gobierno de EE.UU. es que no pueden entablar negociaciones –por ejemplo, con Rusia– y dejar a la vez de lado las líneas centrales de su política exterior, como el apoyo a Ucrania o la seguridad nuclear. «Nosotros buscamos una solución que sea aceptable para ambos gobiernos, de manera independiente. Y si lo conseguimos, entonces ellos son los que ejecutan el acuerdo», asegura Bergman. Taylor Dudley, tras ser liberado, junto al equipo del Richardson Center ABC Lo que ocurre es cuando hay un acuerdo potencial, las familias de los afectados, legisladores solidarios con su causa y la prensa presionan al Gobierno. Así ocurrió en el caso de Griner, defiende, aunque el objetivo inicial era que el acuerdo, basado en el intercambio por Viktor Bout, un conocido traficante de armas ruso encarcelado en EE.UU., incluyera también a Whelan, algo que no se consiguió (Bergman asegura que hay otro acuerdo de intercambio en proceso, «no puedo dar detalles»). Con coordinación pero sin reconocimiento «Siempre hay fricción con el Gobierno en estos procesos», reconoce Bergman. «Pero detrás de ello, también hay mucha coordinación». A pesar de ello, la Casa Blanca nunca reconoce el trabajo del Richardson Center y de otros mediadores. Sí lo hizo la familia de Griner, nada más materializarse la liberación el pasado 8 de diciembre. En su comunicado, justo después de agradecer al presidente de EE.UU. y su administración «el trabajo incansable para devolver a Brittney a casa», aseguraban: «Queremos extender un agradecimiento especial al gobernador Richardson y a Mickey Bergman del Richardson Center por su trabajo, además de por permanecer en contacto constante con nosotros». Otro intercambio reciente negociado por el Richardson Center fue el de Trevor Reed, un exmarine arrestado por la Policía en Moscú en una noche de borrachera y al que la Justicia rusa condenó a otros nueve años de cárcel por agredir a agentes. Al contrario que Griner, Reed no era famoso y su liberación tardó mucho más. Richardson y Bergman consiguieron un acuerdo para intercambiarlo por Konstantin Yaroshenko, un piloto ruso condenado por tráfico de droga. También fue clave en ese proceso Jonathan Franks, un consultor que ha mediado en muchas negociaciones similares, muchas veces en colaboración con el Richardson Center. La Casa Blanca, sin embargo, defendió que el acuerdo para liberar a Reed había sido hecho «solo por el Gobierno de EE.UU.». Richardson y Bergman consiguen sus objetivos forjando buenas relaciones con figuras poco deseables: dictadores, gobernantes autoritarios, abusivos. «Hay una diferencia entre empatía y simpatía», justifica Bergman. «Buscamos la primera, no nos alienamos con ellos. Pero nuestro trabajo no es juzgar a esas personas, sino encontrar la manera de devolver a sus casas a gente que sufren una injusticia».. «Bill Richardson: las amistades peligrosas de un negociador». «No vuelvas si no traes contigo a esos estadounidenses». Ese fue el mensaje que llegó a Bill Richardson (Pasadena, California, 1947) desde la Casa Blanca en diciembre de 1994. El entonces diputado se encontraba en Corea del Norte en una visita oficial, que coincidió con un incidente diplomático: un helicóptero estadounidense se metió en el espacio aéreo norcoreano durante unas maniobras y fue derribado. Un piloto resultó muerto, el otro sobrevivió. Richardson negoció con Pyongyang la liberación y la repatriación. Richardson tuvo mucha vida política después -embajador ante la ONU, secretario de energía, gobernador de Nuevo México, candidato a la presidencia de EE.UU., enviado especial a la OEA-, pero siempre mantuvo un interés especial por la negociación en conflictos. En 2011, fundó el Richardson Center para intermediar en la liberación de rehenes y prisioneros detenidos de manera injusta. El centro trabaja con independencia de los gobiernos y a instancias de las familias, a las que no cobra por sus servicios (se mantiene con donaciones privadas). Noticia Relacionada estandar Si Richardson Center: los mediadores de rehenes que incomodan a la Casa Blanca Javier Ansorena Esta institución se dedica a impulsar la liberación de rehenes y detenidos injustamente por el mundo Buena parte del éxito de Richardson en este capítulo -en el último año y medio, 15 de los 27 casos en los que ha trabajado se han saldado con liberaciones, según su centro- se basa en las relaciones forjadas con altos cargos de países enemigos. El Richardson Center no detalla con qué autoridades negocian. Pero no esconden que Richardson tiene una relación cordial con el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, al que trató cuando ambos eran embajadores ante la ONU en los noventa. También conoció de forma directa a Nicolás Maduro, el actual presidente de Venezuela, cuando era segundo de Maduro. Y el norcoreano con el que negoció en aquella primera experiencia es ahora embajador de su país ante la ONU.. http://www.databot-app.com

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De mariapiluca

bohemia y soñadora, el sol me persigue, la luna me embruja, todas las noches sueño algo, y los sueños están para cumplirlos, ponte tus metas día a día, y no te vengas a bajo, soy firme ante los problemas y al mal rato buena cara

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