News – Noticias «Condenado Alvin Chau, el rey de las apuestas VIP de Macao». En Macao, la meca del juego en Asia, la mayor parte del dinero que ganan los casinos no viene de los turistas que juegan ocasionalmente a la ruleta o echan unas monedas en las tragaperras, sino de las apuestas VIP de alto nivel. Al ser el único lugar de China donde el juego está permitido, hasta la antigua colonia portuguesa peregrinan cada año numerosos magnates del continente que se dejan auténticas fortunas. De sus viajes se encargan los ‘junkets’. Así se conoce a las empresas legales que les adelantan el dinero y ofrecen servicios de lujo, como salas privadas en los casinos donde la apuesta mínima es de 100.000 dólares de Hong Kong (11.700 euros). Buena prueba de su importancia en la economía macaense es que dichos ‘junkets’ aportaban hace una década el 70 por ciento de los ingresos de los casinos , muy por encima de las apuestas masivas. Aunque su peso ha caído por la campaña anticorrupción del presidente Xi Jinping y el impacto de la pandemia , en la actualidad está en torno al 50 por ciento. De esa cifra, el 40 por ciento lo copaba la empresa Suncity, que cotizaba en la Bolsa de Hong Kong y empleaba a 12.000 agentes. Su presidente, Alvin Chau, ha sido condenado a 18 años de cárcel por 162 de los 289 delitos que se le imputaban, como fraude, juego ilegal, asociación criminal y evasión de impuestos. En un juicio que ha durado cuatro meses y sentado en el banquillo a 21 acusados, junto a él han sido sentenciados doce miembros de su organización. Aunque el tribunal calcula que en total defraudaron a la Hacienda de Macao 8.200 millones de dólares de Hong Kong (casi mil millones de euros), les ha absuelto de blanqueo de dinero, que era precisamente el mote que tenía Alvin Chau: ‘Lava-arroz Wa’. Manejaba millones de dólares La sentencia acaba con la meteórica carrera de Alvin Chau, quien a sus 48 años era uno de los empresarios más rutilantes de Macao. De orígenes humildes, fundó Suncity en 2007 gracias a la ayuda de uno de los jefes encarcelados de las triadas locales, ‘Diente Roto Koi’, según el periódico ‘South China Morning Post’. En un negocio multimillonario como el de los ‘junkets’, el trabajo no solo consiste en atender a los clientes VIP venidos de China, sino en cobrar también sus deudas cuando pierden en las mesas de juego. En total, Chau y el resto de su organización estaban acusados de manejar hasta 824.000 millones de dólares HK (96.000 millones de euros) en apuestas ilegales y de haber ganado unos 21.500 millones de dólares HK (2.525 millones de euros). Pero lo que sentenció su suerte fue que, según las autoridades chinas, intentara introducir el juego en China continental con plataformas de apuestas ilegales en internet dirigidas desde Filipinas y Camboya , que él siempre ha negado. Cumpliendo condena en el penal de Coloane, atrás quedan los días en que el sofisticado y glamuroso Alvin Chau aparecía en las revistas del corazón con su esposa, la empresaria Heidi Chen, y luego con su amante, la modelo Mandy Lieu, con las que en total tiene siete hijos. Y de la hemeroteca oficial se intentan borrar sus lazos con el régimen como miembro de la Conferencia Político-Consultiva de Cantón (Guangdong) y productor de películas propagandísticas como Operation Red Sea. Para Alvin Chau, la vida ha dado más vueltas que una ruleta.. «Moldavia, la próxima ficha en el dominó imperialista de Putin». El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, advirtió hace dos semanas por enésima vez que Moldavia podía seguir «el mismo camino que Ucrania» si se aproximaba a Occidente y a la Unión Europea. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo en Bruselas el jueves que sus servicios de inteligencia habían detectado planes de Moscú para atacar a este pequeño país, también una antigua república soviética. Que la presidenta del Gobierno moldavo, Maia Sandu , anunciase ayer mismo su dimisión irrevocable con pocas explicaciones no podía sino atraer todas las miradas hacia allí, teniendo en cuenta además que alguno de los misiles de la última andanada que Putin ha lanzado sobre Ucrania han pasado sobre su territorio. ¿Es una locura atacar a Moldavia cuando, después de un año de guerra, el Kremlin no ha logrado avances significativos en Ucrania ? Después de lo que sucedió hace ahora un año, cuando salvo los dirigentes polacos nadie creyó que Rusia se atrevería a invadir Ucrania, las previsiones son muy arriesgadas. Por ahora, Moldavia confía en que sea respetado su estatuto constitucional de país neutral, que es en estos momentos la clave de todo. Pero si Rusia hubiera alcanzado alguno de sus objetivos militares, por ejemplo la conquista de toda la fachada marítima de Ucrania más allá de Odesa, la invasión de Moldavia habría sido no solo sencilla sino prácticamente inevitable. Desde las posiciones que Rusia mantiene en la región rebelde de Transnistria , con más de 1.500 hombres y una reserva importante de armas (es verdad que son antiguas, pero en cantidades no desdeñables), habría cerrado la pinza sobre el resto de Moldavia sin grandes dificultades. El fracaso de la ofensiva principal hace que esta sea ahora una opción teóricamente poco práctica, pero en ningún caso descartable. Lo que sí está al alcance de la mano de Putin son las operaciones de desestabilización en Moldavia y eso es probablemente lo que está haciendo ahora mismo. Mucho más baratas que las ofensivas militares, en ocasiones consiguen efectos de gran alcance como la última que llevaron a cabo para alentar una provocación (la quema de un Corán ante la embajada de Turquía), que ha bloqueado de hecho el ingreso de Suecia en la OTAN. La capacidad de Rusia para crear problemas a las autoridades moldavas es muy grande y todos los mensajes de apoyo de la Unión Europea sirven también para que Putin sepa dónde tiene que actuar para perjudicar también a los occidentales. Sin embargo, Moldavia tiene un horizonte particular que también podría poner en marcha un proceso del que no se habla mucho, pero que nadie excluye. En su origen, este país era una parte de la región de Besarabia que Stalin amputó a Rumanía como castigo y convirtió –convenientemente rusificada– en una nueva república soviética. La posibilidad de que Moldavia escogiese sencillamente su reunificación con Rumanía, como hizo Alemania con la antigua República Democrática Alemana (RDA), lo convertiría de la noche a la mañana en miembro pleno de la UE y la OTAN. De hecho, la ley de Rumanía ya ha concedido el pasaporte a todos los moldavos que prueben su origen rumano, por lo que el gesto sería algo natural. Hasta ahora, los demás gobiernos europeos han contemplado esta posibilidad con mucha menos benevolencia que cuando los alemanes se trajeron a casa a sus hermanos orientales sin pedir permiso a nadie. La unificación de Rumanía con Moldavia caería sobre los hombros del país más pobre de la UE y sobre el que todavía pesan sospechas de que no logra desembarazarse de sus viejas estructuras de corrupción y crimen organizado. El coste de esta operación tendría que ser asumido por toda la UE, incluyendo la respuesta a la previsible reacción rusa. Sin embargo, la posibilidad esta ahí, puede ponerse en marcha de forma instantánea como sucedió con la caída del Muro, algo a lo que, por cierto, Putin asistió personalmente como agente del KGB en Berlín.. ««No vamos a descansar hasta ver una Nicaragua justa y libre»». Cuando aún no se habían cumplido 24 horas de su llegada a suelo estadounidense, procedentes de la cárcel del Chipote en Nicaragua, dos de los 222 presos políticos deportados por el régimen de Daniel Ortega , Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro , reconocían que «no se habían acostumbrado todavía a la libertad». Así lo confesaban durante una rueda de prensa virtual los dos pre-candidatos a la Presidencia de Nicaragua en 2021, que fueron detenidos «de manera arbitraria» hace 20 meses. En el caso de Chamorro, «escribir una frase en un chat» ejerciendo su derecho de opinar le valió una condena de 13 años de cárcel, los mismos a los que fue sentenciado Maradiaga. Ambos fueron acusados de conspiración contra la soberanía de Nicaragua. Una ley hecha a la medida del régimen para quitarse del camino electoral a sus oponentes. Durante el encuentro estuvieron acompañados por sus esposas, Berta Valle y Victoria Cárdenas, que durante estos meses de cautiverio llevaron a cabo una incansable campaña a nivel internacional para lograr su liberación. Durante hora y media, Maradiaga y Chamorro fueron desgranando cómo fue su detención, su juicio –una «farsa» que se celebró en la misma cárcel del Chipote, y no en un tribunal de Justicia– y su traslado y expulsión del país. «Nos montaron en autobuses y pensamos que nos iban a cambiar de prisión, hasta que vimos que llegábamos al aeropuerto internacional», relató Chamorro. «Ahí nos dimos cuenta que nos sacaban del país». De su destino se enteraron cuando les dieron un papel que debían firmar para dar consentimiento para abandonar Nicaragua. Noticia Relacionada estandar Si Daniel Ortega, sobre el destierro a presos políticos nicaragüenses: «Aquí no ha habido ninguna negociación» Francisco Villalta El mandatario aseguró que no solicitó nada a Estados Unidos a cambio de la liberación de los presos Horas después aterrizaban en el aeropuerto de Dulles, cerca de Washington. El Gobierno de Biden confirmó el jueves que la deportación de los presos fue una decisión «unilateral» del Gobierno Ortega, pero les dio la bienvenida, además de otorgarles asistencia médica y la posibilidad de permanecer en EE.UU. durante dos años. Las escenas emotivas se sucedieron en el aeródromo entre familiares y los más de 200 deportados: «Hubo lágrimas», reconocen. Maradiaga no podía ocultar su satisfacción. Confesaba sentirse lleno de «felicidad» y «gratitud hacia todos los que han luchado por los derechos humanos. Mi corazón no puede expresarlo. No tengo palabras». Chamorro, también agradecido por todo el apoyo, recordó a los 44 presos políticos que todavía permanecen en Nicaragua, dedicándole una mención especial a monseñor Rolando Álvarez , «quien ha sido una inspiración para todo el país», y que no ha querido abandonar Nicaragua por lo que ha sido castigado por el régimen. La Iglesia Católica ha sido uno de los estamentos más perseguidos por la represión de Ortega desde las protestas sociales de 2018, en las que murieron casi 400 personas, que ha llevado a varios sacerdotes a ser detenidos. También forzó la salida de monseñor Silvio Báez en 2019. Deportación y nacionalidad Berta y Victoria no dejan de mirar a sus esposos durante la rueda de prensa: «No puedo creer que mi marido esté a mi lado otra vez», confiesa Cárdenas, que lleva la cuenta exacta del cautiverio de su marido: «Un año, ocho meses y un día». Por su parte, la mujer de Maradiaga asiente a cada intervención de su esposo y se apoya en su hombro. Sabe por lo que ha pasado, tanto que el propio Maradiaga confiesa no sentirse «preparado» para contarlo. «Ni las mascotas podrían estar en un sitio tan oscuro como en el que hemos estado. Ninguna persona debe sufrir esas condiciones. Vivíamos en aislamiento extremo», accede a compartir. «Pero había una luz, la que da la fe y otra, la de la esperanza, saber que no estábamos solos», matiza. «Ni las mascotas podrían estar en un sitio tan oscuro como en el que hemos estado. Ninguna persona debe sufrir esas condiciones. Vivíamos en aislamiento extremo» Félix Maradiaga Ex precandidato a la Presidencia de Nicaragua, preso político deportado Han pasado pocas horas de libertad y las preguntas de los periodistas se agolpan en el chat. La más recurrente se refiere a la retirada de la nacionalidad por parte de Ortega, que ha sentenciado a una muerte civil a los deportados: «No tiene ningún sentido. Somos nicaragüenses cada una de las personas que hemos pasado por este secuestro», subrayó Maradiaga, quien acusó al régimen sandinista de ser «medieval» por recuperar castigos que se aplicaban «en tiempos del Imperio romano, cuando alguien lo amenazaba. Era la alternativa a la pena de muerte. Después la práctica se mantuvo en algunas épocas cuando los dictadores no podían lidiar con la oposición, y el coste de asesinarlos era demasiado», argumentó. La deportación es un castigo del pasado, no contemplado por el derecho internacional: «Era algo que había sido borrado y que Ortega ha vuelto a meter en la legislación». Sobre el ofrecimiento del Gobierno español de darles la nacionalidad mostraron su agradecimiento: «El Gobierno de España ha sido siempre un gran aliado en su compromiso por la justicia, por la democracia, le agradecemos las gestiones», señaló Chamorro. «España asumió el tema no solo de los presos políticos, sino también de la democratización de Nicaragua hace años. Es un ofrecimiento generoso que nos llena de esperanza. A nivel particular estamos informándonos, pero estamos seguros que muchos de los 222 serán favorables, hay varios que tienen familia en España. Me alegro de esta iniciativa que muestra la importancia del concierto internacional trabajando por los derechos políticos». Chamorro también mostró su agradecimiento al Gobierno de Biden, «por hacer posible este viaje inédito en la historia de Nicaragua, y probablemente en Latinoamérica. Creo que esto ha sucedido realmente por el trabajo conjunto». «El Gobierno de España ha sido siempre un gran aliado en su compromiso por la justicia, por la democracia, le agradecemos las gestiones» Juan Sebastián Chamorro Ex precandidato a la Presidencia de Nicaragua, preso político deportado Compromiso con la libertad Preguntados sobre qué razones han llevado a Daniel Ortega a ordenar su deportación, creen que su intención es «dispersar y debilitar a la oposición por el mundo, como hace Cuba». Pero si bien ahora dedicarán un tiempo a sus familias, a las que han tenido privadas de su compañía por su carrera «activista» en defensa de la institucionalidad y los derechos en Nicaragua, el cautiverio y el destierro no ha minado su voluntad de luchar por su país. Juan Sebastián Chamorro, tras aterrizar en EE.UU. AFP «Tenemos un compromiso con la libertad y la justicia. En cuanto a la ruta profesional, creo que es demasiado pronto, pero no vamos a descansar hasta que veamos una Nicaragua que tenga justicia y libertad, y que logren la libertad los otros hermanos que permanecen secuestrados», subrayó Maradiaga. «Precisamente porque hemos sido víctimas de la injusticia de un sistema, no cometimos ningún delito, ver esa farsa de sistema judicial, del sistema político, nos compromete aún más a luchar para que haya un cambio hacia la institucionalidad, un respeto a la libertad y el derecho a las libertades públicas», señaló Chamorro, que admitió que la cárcel le había cambiado. «El sufrir en carne propia el castigo de u na institucionalidad completamente amañada refuerza la lucha por los derechos. Se pensaba que el tema de los presos políticos era algo de pasado, pero no ha sido así. Hay todavía 44. Hay que hacer un cambio para que esto no le vuelva a pasar a ningún nicaragüense», señaló, para denunciar a continuación que «durante 200 años no ha habido una sola generación en Nicaragua que no haya tenido presos políticos, y eso tiene que cambiar», sentenció. «EE.UU. asiste a Ucrania con coordenadas precisas para sus ataques». Desde el principio de la guerra de Rusia contra Ucrania, EE.UU. ha brindado una ayuda formidable al Gobierno de Kiev para repeler la invasión, pero siempre buscando no tener una implicación directa en el conflicto. Washington ha enviado ya casi 30.000 millones de dólares en armamento para que Ucrania defienda su soberanía y su integridad territorial y ha compartido inteligencia sobre Rusia para facilitar la respuesta del ejército ucraniano. La cooperación en el frente es más intensa, sin embargo, de la sensación que hasta ahora ha transmitido el Gobierno de Joe Biden. Según una información de ‘The Washington Post’, la gran mayoría de los ataques con misiles estadounidenses que efectúa Ucrania se realizan después de que responsables militares de EE.UU. hayan proporcionado coordenadas precisas sobre los objetivos rusos. Noticia Relacionada estandar No EE.UU. confirma el envío a Ucrania de misiles Patriot dentro de un nuevo paquete de ayuda militar Javier Ansorena Los planes del presidente incluyen una visita a Joe Biden en la Casa Blanca, que podría servir para anunciar un nuevo envío de ayuda militar por parte de EE.UU. Los mandos ucranianos entrevistados por el diario aseguran que su Ejército casi nunca lanza misiles sofisticados sin las coordenadas que le envían los estadounidenses desde una de sus bases en Europa. Estos misiles son los HIMARS, una lanzadera móvil de misiles que EE.UU. empezó a enviar a Ucrania en verano y que fue clave en la recuperación de parte del territorio arrebatado por Rusia, y el sistema de lanzamiento múltiple M270. Las razones por las que los ucranianos no atacan sin el asesoramiento estadounidense es doble. Por un lado, no sobra munición y quieren que estos misiles sean efectivos a la hora de lanzarse sobre posiciones rusas. Por otro, es una forma de ganarse la confianza de los estadounidenses sobre el envío de misiles de mayor alcance, que podrían ser decisivos por ejemplo, en un ataque a la península de Crimea: Washington tiene preocupación de que Kiev los utilice para atacar a Rusia fuera de sus fronteras. Los sistema de misiles Una de las peticiones, todavía no aceptada por la Administración Biden, es la entrega del sistema de misiles ATACMS, que pueden ser lanzados dese los propios HIMARS, pero que tienen un alcance mucho mayor, de hasta 300 kilómetros. «Estáis controlando todos los lanzamientos en cualquier caso, así que cuando decís ‘nos preocupa que vayáis a usarlos para otros objetivos’, bueno, no podemos ni siquiera aunque queramos», defendió una fuente ucraniana anónima. EE.UU. ha negado que den su aprobación para estos ataques con misiles y han defendido de forma pública que su participación en las actividades militares de Ucrania es limitada. «Siempre hemos reconocido que compartimos inteligencia con Ucrania para ayudarles a defender su país frente a la agresión rusa, y que hemos mejorado con el tiempo cómo compartimos esa información para ser capaces de apoyar sus peticiones y sus procesos de definir objetivos de ataque de forma más amplia y más rápida», dijo el portavoz del Pentágono, Patrick Ryder, en un comunicado. Pero añadió que «los ucranianos son quienes encuentran los objetivos, los priorizan y deciden cuáles atacar. EE.UU. no aprueba objetivos ni está implicado en su selección o ataque».. «Terminar pronto lo empezado». El discurso sobre el Estado de la Unión esta semana ha mostrado al mejor Joe Biden. Ha conseguido presentarse como un político experimentado, capaz de impulsar algunas leyes importantes en medio de un clima de polarización extrema. Al mismo tiempo, ha proyectado la imagen de un gobernante que se parece al ciudadano medio y no trata a sus rivales como enemigos. Sin dotes para la oratoria, ha subrayado varias veces que «quiere terminar lo que ha empezado». La interpretación más lógica es que se dispone a buscar la reelección en 2024, con 82 años. Ni siquiera la mayoría de sus votantes apoyan dicha posibilidad. Le agradecerían que dejara paso a un candidato más joven y se fuera a su casa a poner orden en sus archivos. Pero el poder es adictivo y Biden cree conseguirá la hazaña de a su edad lograr un segundo mandato. También es consciente de que el Partido Demócrata sufre aún más divisiones internas que el republicano. El actual presidente no quiere arriesgarse a ceder el testigo a un aspirante del ala izquierda, que movilizaría a la base republicana. En un mundo dividido, con China y Estados Unidos en tensión creciente, ofrece una larga experiencia en política internacional. El presidente ha cambiado a principios de año de jefe de gabinete, un puesto comparable al de primer ministro. El infatigable Ron Klain, un operador político eficaz y omnipresente, ha sido sucedido por Jeff Zients, responsable de enderezar la campaña contra el Covid, un perfil más discreto y con enorme capacidad de gestión. El equipo de Biden se enfrenta a una Cámara de Representantes dominada por los republicanos, dispuestos a bloquear todas las propuestas demócratas, tramitar el ‘impeachment’ o juicio político de Biden por los negocios de su hijo y llegar hasta el fondo en el caso de los documentos clasificados que no había devuelto. Si Ron DeSantis, el gobernador de Florida en ascenso, unifica al Partido Republicano y frena a Donald Trump, es muy posible que Biden sea un presidente de único mandato. La frase «terminar lo empezado» tendría entonces un recorrido mucho más corto.. http://www.databot-app.com
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