News – Noticias «Ataques a Occidente y aviso de posibles «ensayos nucleares»: el discurso de Putin en 10 frases». Putin ha anunciado este martes la suspensión del último tratado de armas nucleares firmado con EEUU en un discurso dirigido a la nación en la que ha vuelto a situar a Rusia como víctima de Occidente, quien asegura ha provocado la guerra. Estas han sido algunas de sus frases más destacadas: El discurso de Putin, en 10 frases «Rusia debe estar preparada para realizar ensayos nucleares si Estados Unidos los lleva a cabo primero» «Vamos a introducir todas las tecnologías más modernas para el desarrollo de nuestro ejército. Tenemos muestras, proyectos en todas las direcciones. Muchos de estos proyectos están muy por encima de los análogos occidentales» «En los años 30, Occidente hizo posible el liderazgo nazi en alemania y ahora quiere lo mismo en Ucrania» «Me gustaría expresar un agradecimiento especial a los ciudadanos de las regiones de Lugansk, Donetsk, Jersón y Zaporiyia. Ustedes mismos determinaron su futuro. Hicieron su elección a pesar de las amenazas de terror de los nazis». «La élite occidental quiere acabar con Rusia y convertir un conflicto local en uno global. Tendremos que responder. Rusia es invencible». «Ellos (Occidente) empezaron la guerra y nosotros usamos la fuerza para detenerla». «En el mundo moderno no debería haber división entre los llamados países civilizados y el resto. Estábamos realmente abiertos al diálogo con Occidente. Habíamos propuesto la igualdad. Pero no ha parado la expansión de la OTAN hacia nuestras fronteras» «El Donbás luchaba por hablar en su idioma materno y resistía pese al odio del régimen ucraniano y esperaba que Rusia le ayudara». «Nosotros hemos hecho todo lo posible para resolver este problema de forma pacífica, con paciencia negociábamos la resolución del conflicto». «El flujo para la guerra no cesa, Occidente apoya los golpes de estado en todo el mundo». Otro de los anuncios del mandatario ha sido vacaciones para los militares cada seis meses, lo hace prever una guerra larga .. «La voz de los disidentes rusos: «Ucrania está haciendo recuperar a Europa sus ideales de democracia»». Liudmila Ulítskaya (Dablekánovo, 1943) y Vladímir Sorokin (Bykovo, 1955) pertenecen a generaciones y tradiciones literarias diferentes, pero la invasión de Ucrania, la guerra y, en fin, una disidencia de largo recorrido, los ha convertido en atípicos y accidentales compañeros de viaje. Oráculos de las letras rusas contemporáneas, los dos viven en Berlín desde que empezó la guerra hace justo un año y juntos viajaron a Barcelona a finales de enero para participar en el ciclo ‘Otras voces, otras Rusias’ impulsado por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). Un vistazo transversal a esta nueva diáspora rusa que agrupa a escritoras e intelectuales como Anna Starobínets, Maria Stepànova, Maxim Ósipov y Andrei Filimonov. La voz de la crítica y la disidencia, predicando desde el otro lado de la frontera. «La inteligencia cultural está abandonando Rusia. La atmósfera en Moscú es pesada y triste; más aún desde que empezó el reclutamiento», asegura Sorokin, eminente posmoderno al que títulos como ‘Grasa azul’ y ‘El día del oprichnik’ le valieron el apodo de ‘la pesadilla literaria de Putin’. «Yo soy una persona libre, nunca he trabajado para organismos públicos ni oficiales. Siempre me he intentado mantener al margen de lo oficial», añade a su lado Liudmila Ulítskaya, gran dama de las letras rusas y ganadora del premio Formentor de 2022. Noticia Relacionada Guerra en Ucrania reportaje Si Leópolis: el amor a España que permanece en Ucrania Angie Calero Los 250 miembros de la Asociación de Hispanistas de Ucrania se han convertido durante la guerra en las principales fuentes de información para España y Latinoamérica —¿Cómo les ha cambiado el exilio? —Liudmila Ulítskaya: Yo no me he exiliado: mi hijo me fue a buscar a finales de febrero y me llevó a Berlín. Hice mi maleta de siete kilos y me fui con él. Me he tenido que adaptar a un nuevo espacio, que es Berlín. —Vladímir Sorokin: Es una cuestión de voluntad, no de obligación. La diferencia entre nuestro exilio y el que se produjo a finales del siglo XX radica en la voluntad. Durante los últimos 20 años, mi mujer y yo hemos estado viviendo entre Berlín y Moscú, y sólo dos días antes del inicio de la guerra decidimos trasladarnos a Berlín. Entonces la guerra empezó. Yo podría volver, pero no quiero. Hemos decidido huir de ese aparato político. Es mi elección, no la elección del Estado. Noticias Relacionadas estandar Si LIbros Andréi Kurkov, el absurdo de la guerra en el Donbás Mercedes Monmany estandar Si La literatura ucraniana, lo único hermoso que dejó al descubierto el dolor Karina Sainz Borgo —¿Sienten que se espera más de ustedes ahora mismo simplemente por el hecho de ser escritores rusos? Hace años, cuando asesinaron a Anna Politkóvskaya, Liudmila ya dijo que no le gustaba hablar de esos temas, pero se sentía obligada a hacerlo. —Ulítskaya: Yo me debo a mis libros. Sirvo a mis libros. Y contestar a las preguntas de mis lectores es una obligación. Si me preguntan por mis opiniones políticas, sin duda contesto. —Sorokin: Es una pregunta recurrente para todos los escritores. Yo he intentado mantenerme al margen del poder, pero ahora mis mañanas empiezan leyendo en el periódico las informaciones relativas a la guerra. No es buen momento para realizar literatura de ficción: la novela se escribe cuando el conflicto ha pasado. La guerra molesta. Es un momento horrible, un sueño horrible. Pero es real. Eso quiere decir que no hay espacio para el distanciamiento. El papel de Europa Ulítskaya y Sorokin coinciden en que Ucrania debe ganar la guerra («es la única esperanza que hay para que Rusia se regenere», asegura el autor de ‘El hielo’), pero difieren ligeramente en el papel que debe jugar la Unión Europea en el conflicto. Así, mientras que la autora de ‘Sóniechka’ considera que «Europa tiene suficiente problemas propios como para preocuparse de lo que pasa en Rusia», Sorokin cree que «Ucrania está haciendo recuperar a Europa sus ideales de democracia». «Han hecho falta estos doce meses para que empecemos a entender quién es Putin. Antes no se había prestado la atención suficiente al conflicto ucraniano, del mismo que tampoco se había prestado atención a lo que ocurrió en Georgia. La sociedad se ha convertido en esclava de la propia corrupción y esto se traduce en la formación de un régimen dictatorial. Solamente cuando han muerto decenas de miles de ucranianos es cuando Europa ha empezado a reaccionar y dotar a Ucrania de armamento. Ha tenido que ocurrir todo esto para que Europa empiece a despertar», relata. Vladímir Sorokin Pep Dalmau Sorokin, el azote literario de Putin Novelista, dramaturgo y guionista con más de cuarenta títulos publicados, Vladímir Sorokin es, además de uno de los escritores posmodernos más celebrados de la literatura rusa contemporánea, el azote literario del Kremlin y la pesadilla de Putin desde hace más de dos décadas. Versado en el arte de la provocación, 2002 su novela ‘Grasa azul’ suscitó airadas protestas grupo juvenil ultraconservador Nashi al incluir el libro una escena sadomasoquista protagonizada por Stalin y Jrushchov. —¿Qué creen que opina Putin de intelectuales como ustedes? —Ulítskaya: No le interesan en absoluto. Para él es una parte minúscula de la sociedad. No representa ningún tipo de peligro. —Sorokin: Putin desprecia a los intelectuales. —Ulítskaya: Hay que tener que en cuenta que los servicios especiales no respetan a nadie, y estos servicios están alimentados por el gobierno. Antes de recoger el premio Formentor por, entre otras cosas, la «sensibilidad con la que narra la desdicha de las personas», Liudmila Ulítskaya dejó dicho que al salir de Rusia no estaba salvando su vida, sino su libertad. Ahora, meses después y a más de 3.600 kilómetros de su casa, esta eterna candidata al Nobel de Literatura aboga por reinventarse e insiste en rechazar la condición de exiliada. «Tengo 80 años y el destino me ha llevado allí. Mi abuelo estuvo en los campos de concentración de Stalin, así que ya tengo experiencia familiar en lo que respecta a empezar de cero. Sé que es posible», asegura. Sorokin y Ulítskaya posan en el interior de CCCB Efe Algo más locuaz, Sorokin también esquiva etiquetas y rehúye el exilio ya que, asegura, confía en poder volver a su país en poco tiempo. «Mi ilusión es que el régimen de Putin pueda caer en breve y pueda regresar a mi país. Es una utopía, pero me ayuda en mi día a día. Rusia es un país muy impredecible, por lo que es muy difícil hacer cualquier vaticinio. Si en 1984 me hubiesen dicho que se acabaría publicando ‘Archipiélago Gulag’ no me lo hubiese creído, como tampoco hubiese creído que al cabo de seis años se derrumbaría la Unión Soviética», explica. La resistencia del humor Lejos del hogar e instalados en una ciudad que, asegura, Sorokin, «no es agresiva y, a diferencia de Moscú, no exige nada de ti», a ambos los hermana algo mucho más poderoso que la nacionalidad o el idioma: la risa. Sí, el humor como arma de reconstrucción masiva; como escudo para protegerse de un contexto tremendamente hostil. «El humor es imprescindible para representar lo grotesco, como demuestran grandes humoristas como Gógol o vuestro Cervantes», defiende Sorkin. «Mi humor viene de mis antepasados hebreos, que hacían chistes de las situaciones más inverosímiles», desvela Ulítskaya, bióloga de formación y escritora por convicción. «Desde la niñez empecé a escribir, con el tiempo esto se convirtió en mi oficio. Y mi vida es lo que escribo. No tengo en cuenta cuál es mi labor como escritora», relativiza. «Nietzsche ya escribió que el humor es el último bastión de la civilización. La ideología soviética lo que quería era que el ‘homo sapiens’ fuese una máquina obediente y preparada para todo. quería privar al hombre de sus posibilidades y hacerlo vivir de una manera miserable. Pero no consiguió destruir el humor», añade Sorokin . Otra cosa es que al régimen en cuestión todo esto le haga la más mínima gracia, como bien sabe el novelista y dramaturgo: su despiadada sátira ‘Grasa azul’ se tradujo en una destruccion pública de sus libros frente al Teatro Bolshoi y, peor aún, un proceso en su contra por divulgar pornografía. La escritura como refugio «Mi obra es para todo el mundo, pero sobre todo para lectores muy tolerantes», defiende Ulítskaya, a quien títulos como ‘Daniel Stein, intérprete’, ‘Sinceramente suyo, Shúrik’ o ‘Mentiras de mujeres’ han convertido en una de las grandes voces del imaginario postsoviético. «La literatura es un refugio perfecto, como la música: el gran Johann Sebastian Bach nos dejó muchos regalos, y yo se lo agradezco enormemente… A veces me gustaría que la realidad se pareciera más a la literatura, pero por desgracia la realidad es más cruel y despiadada que la literatura», reflexionaba la autora en este mismo diario el pasado mes de septiembre. Liudmila Ulítskaya Pep Dalmau Ulítskaya, una bióloga con vocación de Tolstói Eterna candidata al Nobel de Literatura, Liudmila Ulítskaya es bióloga de formación y trabajó en el Instituto de Genética de Moscú antes de emprender su carrera literaria. Fue, además, directora de repertorio del Teatro Kámerni de Moscú. Considerada como una de las grandes voces de la literatura rusa contemporánea y frecuentemente comparada con Tolstói, es autora de más de una veintena de libros de ficción, cuentos infantiles y obras teatrales. Lumen acaba de reeditar ‘Los alegres funerales de Alik’. Normal que, a la hora de valorar el papel que puede jugar la literatura en un momento como este, la autora rusa no sea un dechado de optimismo. «Es muy dificl que ahora mismo la literatura sea un instrumento que pueda propiciar la paz -reflexiona-. Pero sí que es verdad que su papel es fijar un panorama que la permita en un futuro». «Las novelas no hacen guerras, las describen», resume Sorokin, quién no puede dejar de maravillarse ante la obstinación con la que el hombre se empeña en tropezar una y otra vez con la misma piedra. «Lo que yo me pregunto es por qué el ser humano no puede vivir sin violencia. Es un acto metafísico de la raza humana. Y cada generación de artistas podría responder a su manera a esta pregunta», explica. —¿Qué literatura creen que saldrá de todo esto? —Sorokin: Tras el periodo de guerra es probable que se produzca un periodo de explosión literaria no solamente en ruso y ucraniano, también en otros idiomas. Pasa siempre después de las guerras. De todas maneras, hay que dejar pasa el tiempo. La poesía está más asociada al presente de la guerra, ya que no hace falta esperar, como en la prosa. —Y ustedes, ¿están escribiendo? —Sorokin: Lo intento, pero muy despacio. —Ulítskaya: Cartas a los amigos. —Sorokin: Yo también, sí, —Ulítskaya: Como bióloga, creo que el hombre es el único capaz de crear historia y recordarla. e incluso quienes sólo escriben cartas a sus amigos se dedican a eso, a contar lo que están viviendo.. «El discurso de Putin contra todos en el que ordena reanudar las pruebas nucleares». Tras casi dos años sin comparecer ante las dos Cámaras del Parlamento, su anterior discurso tuvo lugar el 21 de abril de 2021 , el presidente Vladímir Putin arremetió hoy una vez más contra Occidente y el «régimen neonazi» de Kiev empleando los mismos argumentos que viene esgrimiendo desde 2014, cuando Rusia se anexionó Crimea y atizó la guerra en Donbass enviando armas y hombres. En clara respuesta a la Conferencia de Múnich y a la visita de su homólogo estadounidense, Joe Biden , Putin ha ordenado al Ministerio de Defensa ruso y a la agencia Rosatom «garantizar los preparativos para efectuar pruebas de nuestras armas nucleares, si Estados Unidos lo hace primero». El jefe del Kremlin continúa sin cambios, con la misma narrativa justificando su ofensiva en Ucrania. En la hora y 45 minutos que duró su intervención, no ha dicho nada nuevo a lo ya enunciado desde el comienzo de la guerra, hace ahora un año. « La Operación Militar Especial –nombre con el que las autoridades rusas se refieren a la guerra- comenzó para proteger a la Federación Rusa y eliminar la amenaza neonazi (…) Rusia, paso a paso, resolverá de forma constante las tareas a las que se enfrenta» en este terreno, advirtió hoy Putin ante los congregados en el Gostini Dvor, un céntrico edificio histórico que ha acogido en el pasado los congresos del partido del Kremlin. Estaban presentes diputados, senadores, miembros del Gobierno, oligarcas y un grupo escogido de militares rusos supuestamente llegados del frente ucraniano. «Cada uno de nosotros tiene una enorme responsabilidad. Desde 2014, Donbass ha estado defendiendo su derecho a vivir en su propia tierra y hablar su propio idioma, creía y esperaba que Rusia viniera al rescate», lanzó entre aplausos de un auditorio que varias veces se puso en pie con ovaciones cada vez más prolongadas. El máximo dirigente ruso aseguró que «hicimos todo lo posible para resolver el problema por medios pacíficos. Pero a nuestras espaldas se estaba preparando un escenario diferente. Las promesas de los gobernantes occidentales resultaron ser crueles mentiras (…) EE.UU. y la OTAN instalaron bases y laboratorios biológicos secretos cerca de nuestras fronteras». «Estábamos abiertos al diálogo» Según sus palabras, «destruyeron Yugoslavia, Irak, Siria y Libia. Están acostumbrados a que se les permita hacer cualquier cosa. Las élites occidentales se han convertido en un símbolo de la mentira total y la falta de principios». En una alocución desesperada y débilmente argumentada, según los canales de Telegram ucranianos, Putin sostiene que «hemos defendido siempre la posición de que no debe haber división en el mundo entre países civilizados y el resto. Estábamos abiertos, sinceramente dispuestos al diálogo, pero como respuesta recibimos la ampliación de la OTAN y el despliegue de contingentes militares. Todo el planeta está plagado de bases estadounidenses». «En diciembre de 2021, propusimos un proyecto sobre garantías de seguridad. Pero en todos los apartados fue rechazado. La amenaza crecía, la información que llegaba no dejaba dudas de que para febrero de 2022, Kiev estaba preparando una operación punitiva en el Donbass (…) fueron ellos quienes empezaron la guerra, nosotros recurrimos a la fuerza para pararla», declaró, advirtiendo de que «cuantos más sistemas occidentales de armas de largo alcance lleguen a Ucrania, más nos veremos obligados a alejar la amenaza de nuestra frontera», mediante la ocupación de cada vez más territorios ucranianos. A su juicio, «la responsabilidad por alimentar el conflicto ucraniano recae por completo sobre Occidente y el régimen de Kiev. Occidente está utilizando a Ucrania como ariete contra Rusia y como campo de entrenamiento». « No estamos en guerra con el pueblo de Ucrania. Él mismo se convirtió en rehén del régimen de Kiev y de los amos occidentales que ocuparon el país», subrayó. Contra las élites Occidentales «En la reciente conferencia de Múnich, hubo un sinfín de acusaciones contra Rusia para hacer que todos olvidaran lo que ha hecho Occidente (…) más de 900.000 personas murieron como consecuencia de las guerras que ha desatado Estados Unidos desde 2001», afirmó Putin y aseguró que «las élites de Occidente no ocultan sus objetivos: infligir una derrota estratégica a Rusia, lo que significa acabar con nosotros para siempre. Quieren transformar un conflicto local en una confrontación global. Lo entendemos así y responderemos en consecuencia». La segunda parte del discurso se ha asemejado, según los analistas rusos, al programa con el que el Putin se propone acudir a la reelección en 2024 con las mismas promesas de desarrollo económico que viene repitiendo en los 23 años que lleva en el poder. «Las elecciones presidenciales de 2024 se llevarán a cabo en estricta conformidad con la ley y observando los procedimientos democráticos», dijo ante los legisladores. Después volvió al tema de la confrontación con Occidente y anunció que Rusia «suspende unilateralmente su participación en el Tratado de Armas Estratégicas Ofensivas-3» (START-3). El presidente ruso matizó que «no se trata de la retirada del tratado, sino sólo de la suspensión de la participación en el mismo», lo que abre la puerta a reinicio de las pruebas nucleares. «Rusia responderá a cualquier desafío, somos un pueblo unido. La verdad está con nosotros», fueron las palabras con las que finalizó su alocución, dejando entrever que apenas existen resquicios que permitan restablecer las relaciones con Occidente y Kiev a fin de lograr un acuerdo que ponga fin al conflicto en Ucrania.. «Putin anuncia la suspensión del último tratado de armas nucleares firmado con EE.UU.». En las cerca de dos horas de discurso ante la Asamblea Federal rusa, el único anuncio de calado del presidente Vladímir Putin ha sido que Rusia «congela pero no se retira» su participación en el último tratado de control de armas nucleares restante con los Estados Unidos, y advirtió a Washington que Rusia había puesto en servicio de combate nuevas armas nucleares estratégicas basadas en tierra. Rusia y Estados Unidos todavía tienen vastos arsenales de armas nucleares que quedaron de la Guerra Fría, cuyo número está actualmente limitado por el Nuevo Tratado START, que se acordó en 2010 y expirará en 2026. Noticia Relacionada estandar No Rusia despliega buques con armas nucleares en el mar Báltico por primera vez en treinta años Rosalía Sánchez El Kremlin también supone una grave amenaza para la OTAN por sus capacidades submarinas, cibernéticas y las armas antisatélite, según la Inteligencia noruega Putin, que ha indicado que Rusia «debe estar preparada para realizar ensayos nucleares si Estados Unidos los lleva a cabo primero», ha puntualizado que no se trata de «abandonar» por completo el tratado sino de «suspender la participación», tal y como ha aclarado durante su discurso ante la Asamblea Federal rusa a casi un año del inicio de la invasión rusa de Ucrania. Así, ha calificado de «absurdos» los llamamientos de la OTAN para que Rusia cumpla con dicho tratado, especialmente después de que los aliados de la Alianza denunciaran a principios de febrero el incumplimiento del mismo por parte de Rusia y pidieran a Moscú cumplir con sus obligaciones. «Me veo obligado a anunciar hoy que Rusia congela su participación en el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas», dijo Putin a la élite política y militar de su país. Incumplimiento El líder ruso dijo que algunas personas en Washington estaban pensando en reanudar las pruebas nucleares y que, por lo tanto, el ministerio de defensa y la corporación nuclear de Rusia deberían estar listos para probar las armas nucleares rusas si fuera necesario. «Por supuesto, no haremos esto primero. Pero si Estados Unidos realiza pruebas, entonces lo haremos. Nadie debería tener ilusiones peligrosas de que la paridad estratégica global puede ser destruida». «Hace una semana, firmé un decreto sobre la puesta en servicio de combate de nuevos sistemas estratégicos terrestres. ¿Van a meter la nariz allí también, o qué? ¿Y piensan que todo es tan simple? ¿Qué, vamos a dejarlos entrar allí así como así?». El Nuevo Tratado START limitó a ambas partes a 1.550 ojivas en misiles balísticos intercontinentales, misiles balísticos submarinos y bombarderos pesados desplegados. Ambos bandos cumplieron con los límites centrales para 2018. Rusia ya llevaba más de un año incumpliendo con las obligaciones de inspección del Tratado. En enero de 2022, el Gobierno de Putin rechazó seguir negociando sobre este asunto.. «Giorgia Meloni en Kiev: «Es un deber estar aquí para comprender lo que necesita Ucrania»». Giorgia Meloni ha llegado a Kiev, donde vive la jornada más importante de sus cuatro meses como primera ministra. Tras un viaje nocturno en tren desde Polonia, Meloni visita, antes de reunirse con el presidente Zelenski en el palacio presidencial de Mariinsky, algunos de los lugares que han marcado dramáticamente esta guerra, como Irpin y Bucha, dos ciudades símbolo del conflicto y de la agresión rusa, destruidas por las bombas de Putin. «Creo que es justo y necesario estar aquí para reafirmar la posición del Gobierno italiano, y también para darse cuenta personalmente de lo que se necesita para un pueblo que lucha por su libertad«. Estas han sido las primeras palabras de Giorgia Meloni , después de bajarse del tren en Kiev. «Ver con los propios ojos siempre es diferente, creo que también ayuda a los italianos a comprender mejor», añadió la primera ministra, recibida a su llegada a la capital por una delegación del Gobierno ucraniano, con el homenaje de un ramo de rosas. Al reiterar a Zelenski el apoyo incondicional de Italia al pueblo ucraniano, Giorgia Meloni quiere despejar las dudas que pueden suscitar las tendencias a favor de Putin mostradas por sus socios Silvio Berlusconi y Matteo Salvini. Noticia Relacionada estandar Si Un ‘show’ de fuerza del presidente anciano Javier Ansorena Joe Biden caminó el lunes debajo del cielo de Kiev, con una corbata con los colores de Ucrania, delante de las cúpulas doradas del monasterio de San Miguel, símbolo de la resistencia ucraniana frente a las fuerzas prorrusas Giorgia Meloni trae a Zelenski la promesa de más envío de armas, convencida de que el mejor modo para lograr la paz es sostener también militarmente a Ucrania. Esta nueva ayuda representará un salto cualitativo en el apoyo militar a Kiev. Italia enviará el sistema de defensa antimisiles Samp-T, producido junto con los franceses. Se trata de una batería de alta tecnología que se utiliza para disparar los muy efectivos misiles Aster, cada uno de los cuales cuesta un millón de euros. Italia no excluye el envío el suministro de misiles de largo alcance, así como cinco aviones caza si lo hacen también otros países. Giorgia Meloni ofrece también generadores eléctricos para tres millones de personas, el suministro de dispositivos para la defensa ante posibles ataques químicos, bacteriológicos y nucleares. Además, el Gobierno italiano desea que Roma acoja la conferencia internacional para la reconstrucción de Ucrania. Para Giorgia Meloni, la visita a Kiev es también muy importante porque le da legitimidad como líder internacional, demostrando con hechos y no solo con palabras que Italia, tercer país de la Unión Europea, pretende tener un papel protagonista entre las naciones que lideran la coalición que se opone a la agresión de Putin.. http://www.databot-app.com
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