News – Noticias «Alcaraz, listo para su doble reto: título en Indian Wells y número 1″. Vive Carlos Alcaraz un año de confirmación con altibajos, acuciado por las lesiones: desgarro muscular en la pierna derecha que lo dejó sin Abierto de Australia, y otra vez esa pierna que se exigió demasiado con nueve partidos en catorce días en la reanudación: título en Buenos Aires y final en Río ante Cameron Norrie. Pero se presenta el murciano con la sonrisa puesta en la previa del Masters 1.000 de Indian Wells. Recuperado físicamente, no esconde su meta: «Me siento muy bien. Estoy preparado . El título y ser número 1 es un gran objetivo y voy a ir a por ello». Aterriza en la pista norteamericana un año después de su llegada a la élite. Lo había insinuado, pero fue en estas pistas donde se hizo un nombre al alcanzar las semifinales y solo caer contra un Rafael Nadal al que la victoria le costó unas semanas en la enfermería por una fisura en las costillas. Todo lo que tenía de novedad el murciano en 2022 lo tiene de reto en 2023: igualar lo conseguido , mantenerse entre los mejores, volver a ser el mejor. Tiene a tiro, aunque no fácil, recuperar el trono de la ATP. Lo logrará si gana el título de un torneo en el que no participa el defensor del número 1, Novak Djokovic, al verse vetado por no estar vacunado contra el coronavirus. Tampoco está Nadal, todavía en recuperación. Pero sí un buen puñado de candidatos a desafiarlo, con un Daniil Medvedev en plena racha: tres títulos en otros tantos torneos consecutivos (Róterdam, Doha y Dubái). Solo se medirá con el español en la final. Noticia Relacionada Tenis estandar Si Fin al milagro de Nadal: 18 años en el top ten Laura Marta Los parones por lesión terminan con un récord inigualable de 912 semanas seguidas entre los diez mejores Antes, Alcaraz tiene unos cuantos escollos de estimable envergadura. La primera, la pista dura en la que no compite desde París-Bercy el pasado mes de septiembre, cuando se lesionó ante Holger Rune. La segunda, este sábado 11 de marzo, en su estreno en Indian Wells contra, Thanasi Kokkinakis. Un tallo de 1’93, 26 años, 94 del mundo, peligroso en la pista rápida por su potencia aunque mermado en su carrera por diferentes lesiones. Si supera el siempre peliagudo estreno, a Alcaraz lo esperan otros nombres con pedigrí: en octavos, asoman Andy Murray o Pablo Carreño; en cuartos, Felix Auger-Aliassime o Tommy Paul; en semifinales, por la lógica del ranking, Taylor Fritz o Holger Rune; para la final, el citado Medvedev.. «El abogado exciclista que se doctoró en sospechosos de dopaje». La primera reacción de José Rodríguez García (Madrid, 56 años) ante su protagonismo en un reportaje es la reticencia. «Yo no soy noticia», dice el abogado que ha alterado el sistema antidopaje en España al imponer el criterio de su defendido, el ciclista Ibai Salas, respecto a la vigencia del pasaporte biológico como método sancionador. Pero a Rodríguez le avala una doble licenciatura, es doctor en Derecho por la Universidad madrileña Carlos III y fue ciclista en los años de plomo de este deporte, los noventa. Ese conocimiento por duplicado del deporte y la jurisprudencia lo ha convertido en el asesor de referencia de los atletas españoles en problemas. Fue abogado de Marta Domínguez, Alejandro Valverde, Paquillo Fernández, Óscar Sevilla y otras decenas de investigados que pasaron el trance de los controles positivos o las investigaciones con dopaje de por medio. José Rodríguez fue un velocista reconvertido al trabajo gregario que disputó 14 grandes carreras (8 Vueltas, 4 Giros y 2 Tours), consiguió seis victorias en diez temporadas y ayudó a Fernando Escartín a escalar a los podios de la Vuelta en 1997 y 98. Fue pasajero del Seur y del Kelme, el equipo de las avispas de Vicente Belda en el que trabajó como asesor principal el dichoso médico de las operaciones Puerto y Galgo Eufemiano Fuentes . Noticias Relacionadas estandar No antidopaje Golpe a la lucha antidopaje: la Audiencia Nacional quita valor al pasaporte biológico Isabel Vega estandar Si dopaje Antidopaje clama contra los jueces: dan soporte a los dopados José Carlos Carabias «Yo empecé a estudiar Políticas, pero lo dejé, y durante mi etapa como ciclista me matriculé en Derecho», manifiesta a ABC. Su relación con el ciclismo y con otros deportistas le transportó hacia una especialización que parecía consecuencia natural de sus andanzas. El dopaje. Al protagonista no le gusta esa segmentación y recuerda que no solo vive de los positivos y los temas escabrosos de farmacia . «No me he dedicado solo a eso. He asesorado a Carolina Marín y las gentes del bádminton sobre los derechos de imagen, he ayudado a muchos futbolistas en los despidos laborales, fui el primero que consiguió indemnizaciones para estos profesionales. No solo llevo casos de dopaje» , puntualiza. Presidente de la Asociación de Ciclistas Profesionales nada más abandonar el pelotón, se percató pronto que la abogacía y el derecho a la defensa de los deportistas le resultaría más rentable. Asumió el caso de Alejandro Valverde, el ciclista fetiche del Movistar durante la última década que fue sancionado con dos años (de 2010 a 2012) por su relación con Eufemiano Fuentes en la lista de clientes de la operación Puerto . «Cuando cogí el caso de Valverde ya no era presidente de la asociación de ciclistas», rememora. Ambos perdieron el litigio. El TAS confirmó el castigo al ciclista murciano. Los arrepentidos A Valverde le siguieron los episodios más violentos emocionalmente del deporte español. El proceso de la operación Galgo contra Marta Domínguez en su vinculación con Eufemiano Fuentes, la operación Grial que destapó al marchador Paquillo Fernández en posesión de sustancias prohibidas, la confesión del ciclista Moisés Dueñas apartado del Tour por un positivo de EPO, la defensa de Santi Pérez por transfusión de sangre en la Vuelta 2004… «¿Por qué voy a tener mala conciencia? -se pregunta José Rodríguez-. Aquí hay un error de concepto. Todo ciudadano tiene derecho a una defensa . Yo defiendo al deportista, pero no siempre persigo que se declare inocente. En muchas ocasiones ya se ve de antemano que le van a sancionar y mi trabajo consiste en que sea le menor sanción posible». José Rodríguez preserva su ética profesional. «Hay muchas maneras de ver esto. A muchos deportistas les dije que no les defendía porque al analizar el caso no vi ninguna línea de defensa. No engaño. No defiendo a todo el mundo». El abogado no quiere ser el malo de la película y recuerda otro tipo de situaciones. «Gracias a mi trabajo, algunos casos han servido a las autoridades para i nvestigaciones penales de redes de dopaje , con médicos, farmacéuticos y almacenaje de sustancias prohibidas. Los deportistas han colaborado. Es un ángulo que no se suele ver. Dueñas, por ejemplo, colaboró, aunque obtuvo muy poco rendimiento del arrepentimiento». Colaborar En la visión periférica de los submundos del dopaje, el abogado madrileño asegura que los culpables no son solo los deportistas que se dopan. «No son los únicos responsables, pero sí los únicos sancionados. Muchas son víctimas que colaboran para reducir la sanción, pero siempre se aprovechan de la situación médicos, farmacéuticos y demás». «Recuerdo un caso de un ciclista famoso, Óscar Sevilla -cuenta Rodríguez-. Tuvo un accidente en carrera, lo llevaron a urgencias al hospital , le pusieron un tratamiento, hizo un control al día siguiente y ya hubo caso. No se tuvieron en cuenta las circunstancias». En la pregunta crucial (usted fue ciclista, ¿qué es para usted el dopaje?), el abogado ofrece una respuesta difusa. «La situación ha mejorado mucho. Hay mucha más información y ha cambiado la conciencia del deportista y de su entorno. Dopados, como tramposos en la sociedad, va a haber siempre. Pero ha habido una evolución clara hacia la profesionalización, la nutrición, la metodología, la tecnología… ¿Las bolsas de sangre de Eufemiano? Estamos en otra época, yo creo que mejor. El ciclismo de ahora no tiene nada que ver con el ciclismo que yo conocí. No podemos criminalizar siempre a los mismos deportes. Mira el tema de los exfutbolistas italianos…».. «Simeone y Joao Félix ganan con el divorcio, pero siguen en guerra». Como a esas parejas a las que el paso del tiempo hace mella y el día a día juntos se les hace más cuesta arriba semana a semana, la separación de caminos ha supuesto una liberación tanto para Simeone como para Joao Félix. Y como en toda ruptura, desde fuera de casa los espectadores reparten culpa s de un divorcio firmado después de tres temporadas y media de tardes y noches de partidos. Para parte del colchonerismo, el Cholo nunca supo terminar de entender ni sacar fruto al evidente potencial futbolístico del fichaje más caro (127 millones de euros) en la historia del Atlético de Madrid ; para otro sector de la familia rojiblanca, el portugués fue el que no supo adaptar su talento al espíritu de sacrificio que impone el técnico, sin excepción, en sus equipos. Una gota de aceite lusa en un vaso de agua argentino, un maridaje imposible que terminó saltando por los aires en enero con reproches en la grada. Desde una parte de la familia rojiblanca se lamenta el inmovilismo del jefe del banquillo, otros no se olvidan y recriminan los gestos y caritas del delantero que no ayudaron a reconducir la relación con su entrenador. Un vínculo que acabó rompiéndose en el pasado mercado invernal a través de una cesión al Chelsea. Ese distanciamiento les ha devuelto la sonrisa, aunque ambos parecen no olvidarse el uno del otro y mantienen una especie de guerra fría con mensajes encriptados en sus declaraciones ante la prensa. El divorcio no es ni mucho menos definitivo, al menos por ahora, porque ambos podrían volver a estar frente a frente en el vestuario la próxima campaña. Si el Cholo clasifica al Atlético para la Champions cumplirá el año de contrato que le resta y continuará otro curso en el club, mientras que Joao acabará su cesión inglesa en junio, por lo que la posibilidad del reencuetro es más que real. La opción de la ‘reconciliación’ es, sin embargo, mucho más dudosa a tenor de las chinitas que se siguen lanzado desde la lejanía. Equipo reconocible Con uno en Londres y el otro en Madrid, la herida sigue sangrando leyendo entre líneas en las manifestaciones de ambos. Simeone, que acaba de convertirse en el entrenador con más partidos en la historia del Atlético (613), volvió a desenfundar la cartuchera dialéctica en el último encuentro de Liga crecido tras la goleada al Sevilla (6-1). «Vuelve a haber un equipo reconocible, la gente se siente identificada con el equipo se juegue mejor o peor, pero hay compromiso para jugar a lo mismo y, cuando hay gente así en el grupo, todo es más fácil», afirmó. La falta de compromiso grupal y la búsqueda del lucimiento personal achacado a Joao en algunas acciones fueron, precisamente, uno de los motivos del inicio del distanciamiento profesional, que no personal, entre el preparador argentino y su pupilo, que tiene firmado por el conjunto rojiblanco hasta junio de 2027. En enero se escenificó el divorcio al que Miguel Ángel Gil Marín, el CEO del club, puso fecha un mes antes, durante el Mundial, al desvelar abiertamente la falta de sintonía que se intuía entre Simeone y Joao. «Es la apuesta más grande que ha hecho el club. Yo creo que tiene el nivel máximo mundial pero, por motivos que ahora no merece la pena entrar, la relación entre el míster y él no es buena, ni su motivación. Lo razonable es pensar que sales aunque me encantaría que siguiera, pero esta no es la idea del jugador», alertó. A pesar de que durante su estancia en el Atlético los mensajes de Simeone de cara al exterior siempre fueron en defensa de su jugador, las tensiones entre ambos venían de lejos. El gesto del luso en Villarreal en marzo de 2021 mandando callar mientras miraba al banquillo fue uno de los primeros síntomas de que la relación entre ellos no estaba engrasada, aunque aquel ‘desplante’ se maquilló diciendo que iba dirigido a Lodi, uno de los mejores amigos que tenía Joao en la plantilla. Ahora, ni uno ni otro están en el vestuario porque el Cholo también se ha desprendido de todo el clan de íntimos de acento portugués que rodeaba a Joao en la caseta. Noticias Relacionadas estandar Si Entrevista ABC Mono Burgos: «No hacía falta que me invitaran al homenaje de Simeone» José Ignacio Fernández estandar No Fútbol Cuando Simeone desapareció tras perder la final de Milan José Ignacio Fernández El último dardo de Simeone en el Metropolitano tuvo la respuesta de Joao menos de 48 horas después en la previa del duelo de su nuevo equipo en la Champions. «El Chelsea es un equipo al que le gusta atacar, tener la pelota, dominar el balón… Ese es el fútbol que me gusta jugar. Me siento muy libre aquí y me gusta. Me encanta», dijo el futbolista. Un estilo muy diferente al del Cholo, donde al luso siempre se le notó incómodo y encorsetado. Ni uno ni otro se echan ahora de menos. Mientras Joao Félix disfruta en Stamford Bridge de la Champions con el Chelsea ya clasificado para cuartos, Simeone sonríe con un Atlético que tras la marcha de portugués es el que más puntos ha sumado en la Liga, solo superado por el líder Barcelona. También es el segundo que más goles marca desde entonces y el segundo que menos recibe. «Después del Mundial el equipo empezó a encontrarse muy bien; el que quiera entender, que entienda», argumentó el técnico tras ganar al Sevilla. O sea, sin Joao Félix. ¿Otro dardo?. «El Madrid llora el Mundial». Las grandes competiciones como el Mundial afectan a los clubes más importantes de cada país. Este hecho se ha manifestado especialmente en el Real Madrid después de la cita de Qatar. Los de Ancelotti llegaron al parón con un 76% de victorias en 21 partidos. Al regreso de la competición, ese porcentaje se ha desplomado hasta el 58% tras 19 encuentros. ¿Qué ha pasado para semejante caída en el rendimiento? Pues, entre otras cosas, que el blanco es el equipo de Primera que más lesiones ha sufrido tras el Mundial: 15 en total (siete en enero y ocho en febrero) y 13 de ellas musculares. El impacto lesional es lo suficientemente importante para hacer descarrilar a un equipo que en lo que va de 2023 ha tenido que afrontar 18 compromisos en hasta cinco competiciones distintas. Un ritmo de un partido cada tres días imposible de resistir si tu plantilla está mermada por las bajas. Y la del Madrid lo ha estado, porque en diez de los últimos 19 partidos ha sufrido cuatro o más bajas por problemas físicos. Entre enero y febrero, el Madrid ha sufrido el 40% de las 40 lesiones que acumula desde agosto. De sus 12 mundialistas, siete se han lesionado a la vuelta de Qatar (58%). Noticia Relacionada Fútbol estandar No La increíble estadística del Madrid ante el Espanyol: 44 años seguidos marcándole como local Ininterrumpida racha de 41 enfrentamientos marcando ante los catalanes, el equipo más goleado por los madridistas en la historia de la Liga De las 128 lesiones sufridas por jugadores de LaLiga tras el Mundial, el 12% han sido del Real Madrid. Las comparaciones son odiosas en algunas ocasiones, pero útiles en otras. En el mismo periodo de tiempo, el Barça ha sufrido sólo cinco lesiones y su porcentaje de lesiones tras el Mundial es del 4%. Demasiada diferencia para que no tenga influencia. Y esto en lo que hace referencia a lo tangible. Porque el ‘virus Mundial’ puede golpear de otras muchas maneras. Por ejemplo, en bajones físicos y de rendimiento en determinados jugadores. Tchouaméni no es el mismo desde su regreso de Qatar y tampoco Modric (reconoció haberse equivocado en la planificación postmundial). Precisamente los dos jugadores blancos más exprimidos en la gran cita de selecciones. A Carvajal también le está costando. Benzema está en una montaña rusa física y a Mendy y Alaba, que no estuvieron en Qatar, el parón los sacó de forma y les ha pasado factura (dos lesiones el austríaco y una el francés de casi dos meses de baja) pero es que Vinicius, Rodrygo, Asensio y Valverde no mejoran su rendimiento goleador. Ninguno lleva más goles después del Mundial que antes. El Madrid ha salido perdiendo.. «Sergi Darder : «Con tanto bombo a Vinicius no se le permite casi nada»». El Espanyol visita este mediodía (14.00 horas / Movistar LaLiga) al Real Madrid. Muchas de las opciones del equipo blanquiazul pasan por las botas de Sergi Darder (Artá, 1993), uno de los centrocampistas más talentosos de la competición. Mallorquín de nacimiento es uno de los jugadores franquicia del club catalán, su capitán y uno de los futbolistas más queridos por la afición, por su implicación y compromiso. —¿Qué es ser perico para usted? —Antes de nada es complicado porque estar en una ciudad donde el vecino prácticamente se lo lleva todo es duro, pero a la vez muy bonito. —¿Es difícil serlo en Cataluña? —Sí, mucho. Cuando me lo decían antes no lo compartía porque yo disfrutaba igual, al margen de que algunas cosas te causaran impotencia. Pero ahora que tengo hijos y ves lo difícil que es en el colegio, en el que eres el raro porque todos son del otro equipo… Por eso el perico es muy perico, porque se hace muy fuerte desde pequeño. —¿Qué es peor, que sus hijos le salgan del Barça o un dolor de muelas? —(Risas). L a primera opción no es factible así que ya no la contemplo. Dudo mucho que mi hijo, yendo al campo del Espanyol y viendo como funciona todo, me salga de otro equipo que no sea el Espanyol. —¿Tanto siente los colores como para renunciar a estar en un grande? —No solo es sentir los colores. Es un tema de que estoy a gusto en Barcelona, estoy a gusto en el club y creo que el Espanyol tiene un potencial de crecimiento gigante. Con un cambio de mentalidad por parte de todos puede crecer muchísimo. Y más allá de eso, sentir los colores. —Pero debe ser frustrante para un futbolista como usted no estar en el escaparate de Europa… —Desde que llegué, hace más de seis años, teníamos el objetivo de crecer y tener una regularidad como la del año que fuimos a Europa, de meterte en el top-10 durante varias temporadas pero el tropezón de ir a Segunda trastocó los planes de todo el mundo. Fue como empezar de cero. No es frustrante porque yo lo veo con optimismo, pero a todos nos gustaría crecer un poco más rápido de lo que está yendo. —En otro equipo más mediático ¿habría tenido más oportunidades de jugar el Mundial? —Esto pasa en todos los equipos y en todas las selecciones. Cuanto más grande sea el equipo y cuanto más arriba esté, más posibilidades tienes de ir a la selección pero también es verdad que los jugadores que están en esos equipos es porque tienen un nivel alto y porque se han ganado estar en un club que juega la Champions. Lo complicado es llegar a estos equipos. Imposible no es pero estar en un equipo más grande te lo facilita más. —¿Qué pensó cuando escuchó que había un movimiento llamado ‘Darderismo’? —Primero un alivio porque fue un momento en el que sin quererlo me metieron en un berenjenal. Malinterpretaron un mensaje que hice desde la buena fe y dijeron todo lo contrario. Eso te choca y te pone nervioso pero cuando la gente entendió el mensaje y lo bautizó con esa palabra, contento y orgulloso. Pero al principio fue un momento jodido. —¿Y cuál fue ese mensaje? —Que tenemos que mirar hacia arriba en general y ver las cosas positivas. El objetivo no es ganar la Liga pero sí ganar todos los partidos. Si ganas todos los partidos, por narices quedas primero… Pero sabemos que nuestra realidad no es esa, que es ganar el máximo de partidos y a partir de ahí quedar lo más arriba posible. Igual dentro de unos años es otra pero en estos momentos nuestra realidad no es la de ganar la Liga. —¿Cuántos culés se acercan estos días a pedirle que ganen al Madrid? —Seguramente si estuvieran más nerviosos o más cerca en la clasificación vendrían más… —¿Es un buen momento para meterle mano al Real Madrid? —A ver… Siempre es jodido. No hay que engañarse. La realidad es que sacar puntos del Bernabéu es muy difícil pero si partimos con la mentalidad de que es imposible ya hemos perdido. Debemos ser optimistas sabiendo de la dificultad del partido y que tendremos que sufrir pero que tendremos nuestras opciones de meterles mano . Hay que ser muy efectivos en las áreas, concederles muy poco en defensa sabiendo que tendrán el balón y un protagonismo muy alto y aprovechar las ocasiones que tengamos. Si salimos con mentalidad de perdedor, poco hay que hacer. —Dicen que Benzema, que se ha vuelto a lesionar, está en crisis, que el Madrid no marca goles… ¿se lo cree? —No hay nadie que se lo crea. Un jugador que ha sido Balón de Oro hace nada no puede estar en crisis. A mí, si no marco gol en dos partidos no me dicen que estoy en crisis pero le pasa a un jugador del nivel de Benzema y la gente se pone nerviosa. Es normal, son cosas que les pasan a las estrellas. —Y Vinicius ¿genio o villano? —Cuanto más hablemos de este tema es peor para todos. Primero para el jugador porque con tanto bombo no se le permite casi nada y los rivales saben que si lo provocan le pueden sacar del partido. No es bueno para él ni para nadie. A mí si me preguntas por Vinicius prefiero que no juegue este sábado porque es jodido defenderlo y seguramente es de los mejores ahora mismo pero todo el follón que se monta no es bueno para él ni para la Liga. —El sábado en el Bernabéu, ante el campeón de Liga y Champions… ¿Alguna vez soñó con esto aquel chavalín que corría por las calles de Artá? —Cuando era pequeño no soñaba con jugar en el Bernabéu ni en el Camp Nou. Simplemente con jugar en Primera división. —¿Se siente un privilegiado? —Sí, sin ninguna duda. Poder dedicarme a lo que siempre he querido y, ahora me atrevo a decirlo, a disfrutar de lo que hago, es ser un privilegiado con todas las letras. En 2020 sufrió una depresión —Pero si echa la vista atrás, no todo ha sido felicidad. En 2020 sufrió una depresión. ¿Cómo lo valora ahora? —Se valoran mucho más las cosas pero dentro de que eres un privilegiado, por supuesto que no todo es bonito. Hay mucha situación difícil, como en cualquier trabajo o en la vida de cualquier persona. Soy una persona más en el mundo y no por ser futbolista tengo nada diferente a nadie. Como cualquier persona tengo mis problemas. En 2020 los problemas llegaron por el fútbol. Me sentía muy malo. Pasé por una crisis. Eso fue una crisis y no lo que tiene Benzema. No disfrutaba del fútbol y eso me llevó a no disfrutar de la vida. —¿Se puede ser futbolista y no ser feliz? —Cualquier persona puede ser feliz o no serlo independientemente de si es futbolista. Somos personas ante todo. —Pero es una profesión idealizada y asociada a la fama, éxito, dinero… —Yo lo último que voy a hacer es quejarme, porque soy un privilegiado pero una vez dicho esto, hay gente que tiene mucho menos que yo o tiene que trabajar ocho horas y es más feliz. Pero eso va a pasar a cualquier persona. —¿Llegó a pensar en dejar el fútbol? —Se te pasa por la cabeza. Pero yo no sabría vivir sin fútbol. En momentos puntuales quise dejar de ser ese personaje público de tener que estar todos los días bien. Porque mucha gente se piensa que por ser futbolista tienes que estar siempre bien. Yo quería pero no podía estar bien. —¿Y en ese proceso cuál es el momento más difícil? —Lo más difícil es dar el primer paso porque tú piensas que solo puedes salir de cualquier situación y no es así. Pero para algo están los psicólogos. Lo que más me costó fue darme cuenta que necesitaba ayuda de verdad. Fue la mejor decisión que tomé. —Decía Rubi que cuando el balón pasa por Darder pasan cosas… ¿Siente esa presión? —Sí que siento esa presión, pero me gusta. Me gusta sentirme protagonista y que las cosas pasen por mí, pero es más por mi posición que por el hecho de que sea mejor o peor jugador. —Lo cierto es que es el tercer mejor asistente del Espanyol en los últimos 25 años y es el tercer jugador de campo con más minutos en Liga ¿En qué momento está su carrera? —Espero que esté por llegar, pero mirando al pasado seguramente es mi mejor momento. Desde el descenso a Segunda llevo unos años sintiéndome muy bien en el club, conmigo mismo y muy fuerte. Noticias Relacionadas estandar No Real Madrid – Espanyol Ancelotti: «Las críticas llegan cuando las cosas van mal, pero yo la lluvia fina no la oigo» S. D. estandar No Fútbol Diego Martínez: «El Madrid es de otra dimensión; te obliga a la matrícula de honor» Sergi Font —Diego Martínez dijo: «Si buscas la palabra compromiso sale la foto de Darder». ¿Tan difícil es encontrar compromiso en el fútbol? —No. Hay que buscarlo. Todos los futbolistas lo tienen. Si ahora fichara por otro club no sería de ese equipo, seguiría siendo del Espanyol, aunque lo defendería a muerte. No es fácil encontrar a un jugador que lleve tantas temporadas en su club. Eso te lleva a sacrificarte o hacer cosas en momentos extremos que no podrías hacer en otro sitio. —¿Qué le parece el caso Negreira? —Es malo para el fútbol español, llámese Barça, Madrid o Espanyol… No estoy muy al corriente porque si me enterase me quemaría más. Vivir en la ciudad donde a otro equipo se le permite mucho más en líneas generales sería preocuparme por cosas en las que no puedo hacer nada. Para mí es una situación muy desagradable para España y no lo digo porque sea el Barça. No beneficia a nadie. Todo caerá sobre su propio peso y espero que se llegue al final. Para mí es grave y es necesario ver hasta qué punto ha influido. —¿Usted ha tenido la sensación en un terreno de juego que un árbitro haya pitado de forma condicionada? —No. Es imposible saberlo. Puedes estar a favor o en contra, me podría quejar de muchos arbitrajes, y no todos contra el Barça, pero nunca lo sabes.. http://www.databot-app.com
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