Categorías
Sin categoría

News – Noticias

News – Noticias «Pedro Solbes». Los últimos 40 años de la economía española no se pueden explicar sin la figura de Pedro Solbes Mira (Pinoso, Alicante, 1942), que ha fallecido este sábado. Con grandes éxitos y con sus errores, fue una figura dominante de la economía desde 1993, cuando Felipe González lo nombró ministro de Economía y Hacienda. Solbes era una voz importante que me habría gustado entrevistar en la serie ‘Voces contra la Crisis’. Intercambiamos correos en octubre pasado y declinó la oferta: «Querido John, contesto a su amable mensaje para invitarme a hablar sobre la crisis. Como puede imaginar hace tiempo que renuncié a estar en el debate público y en estos momentos, por múltiples razones, entre otras las de salud, tengo poco ánimo para volver. Muchas gracias en todo caso». No lo volví a molestar, pese a que amigos suyos me pidieron que insistiera. Leo los obituarios de Solbes . Su peor papel, el que más lo desacreditó ante la opinión pública, se lo dio Zapatero. Éste lo reclutó como vicepresidente segundo para compensar su nula credibilidad económica, tal cual hizo Pedro Sánchez con Nadia Calviño. Pero Solbes se sintió cuestionado por la Oficina Económica de Presidencia, que dirigía Miguel Sebastián. En sus ‘Recuerdos’, publicados en 2013, confiesa que ya en la primera legislatura de Zapatero pensó dos o tres veces en dimitir. Y al poco de iniciarse la segunda, ya estaba arrepentido de seguir junto a Zapatero: «Pasados nueve meses desde las elecciones, estaba ya totalmente convencido de que la idea por la que decidí ir a las mismas, que mi presencia en el Gobierno pudiera ser útil para resolver la crisis, no era correcta». Paradójicamente, el momento más brillante de su vida profesional fue cuando se convirtió en comisario europeo (1999-2004) a instancias del Gobierno de José María Aznar. España podía designar dos comisarios y en aquella época, el bipartidismo consuetudinario funcionaba y el Gobierno propuso a la ‘popular’ Loyola de Palacio y al ‘socialista’ Solbes. La ley no impedía que Aznar designara dos leales, de la misma forma que no le prohibía presentarse a un tercer mandato, pero no lo hizo. Solbes brilló como comisario de una manera que en España no se percibió. Fue el verdadero artífice de la implantación del euro. Es verdad que cometió errores. Ganó las elecciones de 2008 para Zapatero con el famoso debate con Pizarro, que fue un ejercicio de lo que luego llamaríamos posverdad. Y vendió las últimas reservas de oro del Banco de España (una auténtica chorrada). Quizá su mayor error -como él reconoció- fue no retirarse a tiempo. Y eso describe dos síndromes: el del hombre que se siente indispensable y el del que, en el ejercicio del mando, acaba rodeado de parásitos aduladores que necesitan que quien los designó siga en el cargo para garantizar su supervivencia. Pero Solbes trabajó toda su vida, desde que Calvo Sotelo lo incluyó en la comisión de estudios para la integración en la CEE, para anclar a España en Europa, convencido de que esto aseguraría la prosperidad de todos. D.E.P. jmuller@abc.es. «Bien por Lagarde». La presidenta del Banco Central Europeo salvó bastante bien la papeleta la semana pasada. Contra todo pronóstico –han sido sonadas sus meteduras de pata en las ruedas de prensa tras las reuniones del Consejo–, nadó y guardó la ropa. Y eso es precisamente lo que tiene que hacer un banquero central, nadar y guardar la ropa, y más cuando cualquier salida del guion se puede mal interpretar. Noticia Relacionada estandar Si El pánico de la banca está en una fuga masiva de depósitos Daniel Caballero La liquidez es donde ponen el foco tanto el sector como los bancos centrales La política monetaria es más lo que dices que lo que haces. Tras las famosas palabras de Draghi de 2012 esto no hace falta explicarlo mucho. Y la francesa lo ha entendido. Es lista y ha sabido aparcar a tiempo cualquier afán de protagonismo. En situaciones como la actual, cualquier amago de explicación va a ser mal interpretado. No hay un problema con el sistema financiero, por lo que no hay que cambiar el rumbo de la política monetaria. Y punto. Cualquier cosa que digas va a ser utilizada en tu contra. Guindos lo ha comprobado en sus carnes, Las lecciones de estos últimos años son muchas. Y no hay duda de que los tiempos de Trichet han quedado atrás. Seguramente tenga todo el sentido revisar los planes de retirada de liquidez , pero las cosas se anuncian una vez que se han hecho, nunca antes. Los próximos pasos tienen que ir encaminados a cambiar el objetivo de inflación. En las circunstancias actuales, volver al objetivo de los últimos años no tiene sentido. Sería demasiado doloroso. Permitir algo más de inflación no solo nos evitaría muchas penalidades sino que probablemente sea la mejor solución al problema de la deuda pública. Es un giro deseable y que seguramente acabe llegando cuando las aguas se calmen. Y tras lo visto la semana pasada, puede que sea la señora Lagarde la indicada para liderar este viraje . Se trata, al fin, de hacer normal lo que en la calle ya es –o va a ser– normal. Inflaciones en torno el 3% con tipos nominales en esos niveles, o algo por debajo. Algo que no puede sonar tan extraordinario para nadie que tenga algo de memoria.. «La startup que lleva la energía limpia a todos los rincones». En un planeta en el que día a día son visibles los efectos del cambio climático , es difícil pensar que unas décadas atrás no viviéramos constantemente pensando en la huella de carbono de la última prenda que compramos , en que los icebergs se derriten a una velocidad vertiginosa y que hemos empezado a agotar algunos minerales y recursos básicos. Por suerte, empieza a formar parte de la conciencia colectiva el cuidado del medioambiente , lo que ha generado un aumento en la demanda de soluciones sostenibles En este contexto se enmarca el proyecto Solar Crowd . Fundada en España, esta startup es una ‘spin-off’ de la entidad sin ánimo de lucro Light for Humanity . Su propuesta llega en un momento de máxima incertidumbre en el mercado energético y se define por su objetivo de buscar soluciones a las dificultades de acceso a este recurso esencial, al tiempo que democratiza la inversión en el mercado renovable . Energías limpias para todos y con una financiación diversificada. La startup se configura así como una plataforma de inversión colectiva en proyectos de energía solar que actúa como intermediario entre inversores particulares y empresas de energía solar. Solar Crowd permite a cualquier persona, incluso aquellas con ahorros limitados, invertir en proyectos de energía solar, ofreciendo al mismo tiempo rentabilidad y seguimiento en sus inversiones. «Lo único que necesitas para invertir es ser mayor de edad y tener cincuenta euros ahorrados; además, puedes hacerlo desde cualquier parte del mundo», explica Eugenia García Calderón , CEO y cofundador de la plataforma. Noticia Relacionada estandar Si Las placas solares colocadas en los tejados equivalen a dos centrales nucleares y a otra de gas Javier González Navarro El año pasado se alcanzó el récord de 2.649 MW instalados por la subida de la luz y las ayudas de los fondos europeos y de ayuntamientos SolarCrowd permite a los inversores escoger rentabilidades entre un 0% y un 8% , haciéndola accesible tanto para aquellos en busca de un retorno económico como para los que sencillamente desean ayudar. La plataforma es especialmente relevante en el contexto actual, donde el ciudadano medio se encuentra cada vez más al tanto de los problemas medioambientales. Quienes deciden invertir en Solar Crowd son usualmente personas «entre 30 y 70 años, que ya tienen unos ahorros y con los que buscan generar un impacto más allá de la rentabilidad», comenta el CEO. Actualmente el 55% de quienes invierten en la plataforma son mujeres, y el 45% hombres. La mayor parte de los inversores «hacen más de un préstamo y colaboran en varios proyectos». Solar Crowd ha permitido desarrollar proyectos en países como Brasil, Honduras, Ecuador y Mozambique ABC Fundada por Eugenia García Calderón , Artúrico Rubio y Eva Gómez , la empresa ha desarrollado tecnología propia para centrarse en mejorar el acceso a la energía solar en áreas vulnerables, donde el acceso al crédito puede ser difícil. «La principal barrera de acceso a energía en estos países es poder financiar su infraestructura y con estos préstamos participativos ya tiene solución», subraya Calderón. Desde su fundación en el año 2017, Solar Crowd ha llevado a cabo proyectos en países como Colombia, Brasil, Honduras, Ecuador y Mozambique . En España han abanderado iniciativas como la financiación de un sistema de aerotermia con energía solar para el alojamiento compartido entre personas sin hogar y jóvenes de la Fundación Lázaro , en Madrid. También alumbraron la inversión de más de 130 sistemas de energía solar en La Cañada Real. Este emprendimiento social ha impactado ya a más de 30.000 personas de diez países. Este año, esperan financiar «dos millones de euros » en 20 nuevos proyectos de energía solar. MÁS INFORMACIÓN noticia No Iñaki Berenguer: «Cuando creas algo de la nada, tienes que estar obsesionado con ello» Más allá de la rentabilidad, Solar Crowd proporciona a los inversores la trazabilidad de los proyectos financiados, mostrando información sobre las personas impactadas, las toneladas de CO2 evitadas y el progreso del proyecto. Esta transparencia es un diferenciador clave en el mercado y permite a los inversores tomar decisiones informadas y éticas sobre sus inversiones.. «No es lo mismo que en 2008 pero hay que estar alerta». Las turbulencias en el sector financiero han vuelto a despertar el nerviosismo de los inversores a un lado y otro del Atlántico. Primero fue el Silicon Valley Bank, hace apenas una semana, y parecía algo muy limitado a los nuevos negocios, pero después la tormenta cruzó el charco y saltaron los problemas del Credit Suisse, y un par de días después vimos a la gran banca estadounidense inyectando 30.000 millones de dólares para evitar la quiebra del First Repúblic Bank, la décimocuarta entidad financiera más grande del país. Los políticos y los bancos centrales intentan lanzar mensajes de tranquilidad, diciendo que son problemas puntuales y que nada tienen que ver con la crisis financiera que se desató en Europa y Estados Unidos allá por el año 2008 y que comenzó con la quiebra de JP Porgan, y que luego llevó al rescate de decenas de entidades en todo el mundo, empezando por España. Recuerdo perfectamente, y solo hay que bucear un poco en la hemeroteca, cuando estalló la crisis de las subprime en Estados Unidos que se decía que eso no tenía nada que ver con Europa y desde luego con España, donde esos productos no existían. Y llevaban razón, esos productos no existían pero teníamos otros, como esa burbuja inmobiliaria que estalló y que hizo a la banca –en concreto a las cajas de ahorros– pagar sus excesos y su falta de rigor en la concesión de créditos. «Ahora es distinto que en 2008», me aseguran quienes saben de esto y tienen en sus manos la posibilidad de actuar. «Los bancos tienen más liquidez y capital». Y es cierto. Y en teoría también lo es que los bancos tienen más negocio y rentabilidad en un escenario de tipos altos, que en uno con el precio del dinero negativo. El problema, sin embargo, puede estar en el ritmo de subida de los tipos de interés. Probablemente nunca antes, y desde luego no al menos desde que existe el euro, hemos visto una subida tan acelerada de tipos. Y eso puede provocar un encarecimiento tan rápido de los créditos a tipo variable que puede incrementar la morosidad. Los tipos actuales siguen sin ser muy elevados, desde luego, para lo que ha sido la media a lo largo de la historia. Y probablemente para alguien que tomó su hipoteca o su crédito empresarial hace una década o más, la subida de tipos no sea un problema, pero sí lo es para quien se ha hipotecado con tipos mínimos o prácticamente gratis y ahora tiene que hacer frente a ese coste financiero creciente. El BCE el pasado jueves se encontró ante la tesitura de levantar el pie del acelerador en la subida de tipos para aliviar estos problemas que se están viendo en el sector financiero, o mantener su hoja de ruta para frenar la inflación. Optó por la segunda opción, probablemente para intentar mandar un mensaje de normalidad. Si en lugar de subir medio punto los tipos como tenía previsto los hubiera subido solo un cuartillo, hubiéramos interpretado que hay preocupación en el BCE porque el problema se extienda en la banda española. Probablemente haya sido la decisión más acertada, sobre todo teniendo en cuenta que la inflación sigue en cifras inaceptables que están empobreciendo a la población. Pero las autoridades monetarias a uno y otro lado del charco deben estar atentas. Y los inversores también. En teoría hemos aprendido la lección de crisis anteriores, hemos capitalizado a nuestros bancos, les hemos exigido ser más rigurosos en la concesión de créditos… Pero si algo sabemos es que en este mundo que camina a marchas aceleradas todo puede pasar, «siempre se puede montar» y nunca estamos suficientemente preparados. Haríamos bien en estar alerta.. «La eólica busca vientos de innovación para cerrar el círculo sostenible». Ala energía eólica todavía le falta un capítulo por escribir en su libro de tecnología totalmente limpia y verde: el reciclaje de las palas de los aerogeneradores cuando ya han cumplido su vida útil, que suele producirse entre los 20 y 25 años de operación. A esa edad de jubilación va a llegar en los próximos años una ingente generación de antiguos gigantes del viento que se empezaron a instalar desde mediados de la década de los noventa en nuestro país. Entonces España era pionera en el despegue de la eólica hasta que se ha convertido en el quinto país del mundo por potencia instalada y en el tercer exportador de aerogeneradores, gracias al desarrollo de una fuerte industria que es referencia internacional y que dispone del 90% de toda la cadena de valor. Ahora es necesario cerrar el círculo. Y como fuimos de los primeros en desplegar la eólica, es de justicia que también seamos de los primeros en dar solución a los residuos que esta tecnología genera, lo que puede suponer una gran oportunidad de negocio para crear un ecosistema del reciclaje de palas en España. Residuos que vienen Si bien de los aerogeneradores se recicla alrededor de un 85% de sus componentes (hormigón, acero, aleaciones metálicas, engranajes, ejes, rodamientos…), las palas plantean un verdadero desafío y son, precisamente, los desechos que más se van a originar en los próximos años. Según la Asociación Empresarial Eólica (AEE), en este 2023 se estima que 34.637 toneladas de palas ya han cumplido sus 20 años, es decir que están llegando al fin de su vida operativa. Noticia Relacionada estandar Si La inteligencia artificial blinda el despegue renovable María José Pérez-Barco Los algoritmos permiten maximizar el diseño, rendimiento y producción de los parques, algo clave dado el carácter intermitente de estas tecnologías Para dar salida a ese aluvión de residuos, el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), en coordinación con la Subdirección General de Economía Circular del Ministerio para la Transición Ecológica, lanzó hace un par de meses una línea de ayudas (que concluyó el pasado 10 de marzo) de 30 millones de euros con el fin de poner en marcha las primeras instalaciones de reciclaje de palas en nuestro país antes de enero de 2026. «Las solicitudes presentadas en esta primera convocatoria no llegan a diez. Son pocas pero podrían ser suficientes. Son plantas industriales y no tienen por qué ser muy numerosas, sino exitosas y adecuadas para el volumen del mercado de palas a transformar a partir de 2025 o 2026», estima Juan Ramón Ayuso, jefe del departamento de Eólica y Energías del Mar del IDAE. De forma paralela, se cerró también el 10 de marzo otra línea de ayudas de otros 150 millones para la repotenciación circular de los parques eólicos existentes. Esto quiere decir: para sustituir los aerogeneradores con tecnología ya obsoleta por otros modernos. Una iniciativa que amplía el escenario, pues habrá que reciclar más aspas. Según AEE, 145.475 toneladas en los próximos cinco años, 29.095 por año. Repotenciar los parques obsoletos es lo que toca ahora. «Los aerogeneradores antiguos no son capaces de cumplir con la normativa eléctrica que ha ido evolucionando y es cada vez más exigente», explica Tomás Romagosa, director técnico de AEE. Así también se reduce el impacto paisajístico de estas instalaciones y se aprovecha de forma más eficiente el viento en unos emplazamientos que están situados en las zonas donde existe mejor recurso eólico. «Los aerogeneradores nuevos tienen palas más largas y permiten aprovechar mejor las velocidades medias y bajas del viento, generando al año casi el doble de energía. Además, los antiguos de poca potencia se sustituyen por un menor número de aerogeneradores modernos. En el parque eólico de Malpica (Galicia) se han reemplazado 69 aerogeneradores obsoletos por once modernos», matiza Rogamosa. Un aluvión de toneladas a las que dar salida Europa es líder mundial en tecnología eólica, ya que alberga más del 70% de toda la potencia instalada en el planeta. Con ella se cubre casi el 14% de la demanda eléctrica de la UE. Según WindEurope, la agencia eólica europea, en los próximos cinco años alrededor de 14.000 palas podrían ser desmanteladas en todo el continente, lo que supondría entre 40.000 y 60.000 toneladas de residuos. Según AEE, en España hay 1.203 parques con 20.940 aerogeneradores y 62.820 palas. En 2020 había 256.229 toneladas de palas en operación. De ellas, 15.348 están en aerogeneradores con más de 20 años. Con este panorama por delante, será una ingente masa de palas a las que habrá que buscar una segunda vida. En su favor hay que decir que son residuos inertes, no son tóxicos, ni producen lixiviados que perjudique el medio ambiente, como ocurre con otros desechos que contaminan los acuíferos y aguas subterráneas. «No hay ninguna regulación que obligue a reciclarlas. Las palas son voluminosas, ocupan mucho espacio y tienen un impacto social negativo si aparecen en vertederos», señala Rogamosa. De ahí que la propia patronal de la industria eólica europea, WindEurope, haya adoptado el compromiso de que las palas no vayan a parar a vertederos a partir de 2025. Es más, incluso ya hay países europeos que exigen en las subastas eólicas criterios de reciclabilidad. La segunda mano Hoy día, en España todavía el volumen de palas para reciclar es bajo porque se han desmantelado pocos parques. Según Rogamosa solo se han repotenciado once instalaciones. «Hay empresas —dice— que han habilitado mercados de segunda mano para aerogeneradores que se desinstalan. Han creado plataformas virtuales y mediante un sistema de subastas se colocan aerogeneradores antiguos en mercados internacionales. Se está comprobando que a los 20 años los aerogeneradores se encuentran en buen estado y pueden seguir operando. Y hay países para los que los aerogeneradores modernos tienen costes muy elevados y para seguir desarrollando renovables se decantan por componentes de segunda mano. También se venden como repuestos para promotores que tienen parques con máquinas que ya están descatalogadas y siguen operando. Si se produce una avería, tienen su stock de repuestos para sustituir piezas. Estos mercados han podido reabsorber las palas que se han desmantelado hasta ahora». Algo que también confirma Ayuso, desde el IDAE. También hay empresas que reutilizan estas piezas para soluciones arquitectónicas innovadoras: pantallas acústicas en autopistas, marquesinas, o incluso parques infantiles o aparcamientos para bicicletas. La patronal eólica europea se ha comprometido a que las palas no vayan a vertederos en 2025 Estas propuestas ya no servirán en los próximos años. Y el reto tecnológico para dar salida a estos desechos es mayúsculo, porque las palas están formadas por materiales compuestos. Por tanto llevan diferentes materias: resinas poliméricas que se refuerzan con fibras de vidrio o carbono, o ambas a la vez. «Con esta composición, con su diseño aerodinámico, su fabricación todavía muy artesanal, se consigue que las palas tengan las propiedades adecuadas para obtener energía del viento: resistencia y durabilidad elevadas con la menor densidad posible», explica Ayuso. Pero esa misma composición es lo que hace difícil separar cada uno de sus materiales y su reciclaje. «La fibra de vidrio son como hilos de un tejido. Para reconvertir la fibra ya tratada y aplicada en una pala y devolver esas mismas características iniciales, como si fuera un textil, con el fin de reutilizarla en otras aplicaciones, se precisan procesos de reciclaje complejos que todavía no están al cien por cien desarrollados. La industria está tratando de mejorarlos para que la fibra resultante tenga mayor calidad y propiedades», indica Romagosa. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1656 Código APP Se trabaja en tres procesos de reciclaje que se encuentran en diferentes fases de desarrollo, algunos son incipientes. Por eso, se necesitan fuertes inversiones e impulso público para escalarlos a nivel industrial. El tratamiento mecánico trocea y tritura las palas. El material resultante se utiliza en obra civil y para mezclas en construcción (cementos, hormigones, aislamientos…) Por ejemplo, «al añadir al asfalto fibra de vidrio triturada se consiguen pavimentos más flexibles que aguantan mejor los cambios de temperatura», detalla Rogamosa. «Es una opción de bajo coste relativo pero también representa la tecnología con menor calidad o grado de recuperación de materias primas secundarias. El procesado físico es el que representa una mayor pérdida de valor comparado con el material original», apunta Ayuso. Luego está el procesado térmico a través de pirólisis. Esto es calentar las fibras «a altas temperaturas, deseablemente con biogás u otros gases renovables. Así se pueden recuperar fibras de vidrio y carbono de elevada calidad», cuenta Ayuso. Pero es una tecnología que todavía hay que optimizar. Y de forma experimental se ensaya el procesamiento por solvólisis química, en el que se añaden disolventes para diluir las fibras. «En este caso se generan subproductos que necesitan un adecuado tratamiento», sostiene Rogamosa. Una nueva generación de palas de ‘ecodiseño’ Los esfuerzos de la industria eólica por desarrollar una economía circular están cambiando las reglas de juego. Ahora se piensa en el reciclaje de las palas desde el mismo momento en que se concibe un nuevo modelo. «Todos los fabricantes están buscando estrategias de ecodiseño para que el reciclaje venga contemplado desde el diseño inicial de la pala. Así, será más fácil separar los materiales. Se busca eliminar componentes como la madera de barco y sustituirla por PVB, resinas diferentes… Se trata de utilizar distintos sistemas para que la fibra de vidrio se pueda reciclar mejor», explica Rogamosa, de AEE. El fabricante danés Vestas ha anunciado recientemente que ya tiene una solución para ello, General Electric también trabaja en un prototipo… Aunque la pionera ha sido la hispano-alemana Siemens Gamesa que consiguió fabricar la primera pala reciclable del mundo para uso comercial en 2021. El hecho es que la tecnología RecyclableBlade, como así se denomina, ya se está instalando en el parque eólico offshore Kaskasi (Mar del Norte), propiedad de la compañía alemana RWE. La misma que recientemente ha encargado a Siemens Gamesa la fabricación de otras 132 palas reciclables para el parque eólico marino Sofía (Reino Unido). Las palas alcanzarán los 108 metros de longitud. El pasado año esta compañía terminó el desarrollo de la versión reciclable para parques en tierra. David Alberto Romero, experto senior en Medio Ambiente y Sostenibilidad de Siemens Gamesa, cuenta cómo han conseguido esta innovación: «Utilizamos resina como pegamento al que se le añade un refuerzo de fibra de vidrio o carbono. Una vez que se seca da como resultado una estructura rígida, ligera, duradera y resistente al paso del tiempo y a las inclemencias meteorológicas. Nuestra innovación es un cambio en la formulación de la resina. Esto nos permite mantener las mismas prestaciones de durabilidad y rendimiento técnico en nuestras palas. Pero al llevar al final de su vida útil, bajo determinadas condiciones de temperatura y una solución química suave, podemos liberar los materiales contenidos en la pala para introducirlos en otras aplicaciones». Con esta tecnología Siemens Gamesa ha dado el primer paso para rediseñar todas sus turbinas y que sean 100% reciclables en 2040. Ecosistema incipiente Aún con todas estas incógnitas por resolver, en España se están dando los primeros pasos para crear un ecosistema del reciclaje de palas. «Estamos actuando con la anticipación suficiente para que ese problema medioambiental no ocurra. Tenemos agentes y cadena de valor, ahora es el momento idóneo», considera Ayuso. Diversas propuestas están empezando a tomar forma a través de alianzas entre diferentes compañías. Por ejemplo, el proyecto EoLO-HUBs, cofinanciado con 10 millones de euros por la Unión Europea, reúne 18 socios del continente y está liderado desde Zaragoza por Aitiip Centro Tecnológico. Esta iniciativa abarca estudiar y mejorar innovadoras soluciones desde que se desmonta una pala hasta que se valoriza el residuo. «Muchas aspas tienen 30 años y se ha perdido la trazabilidad de los materiales que las componen. Por ello, vamos a desarrollar software avanzados y herramientas que permitan identificar esos componentes de manera no destructiva, por ejemplo con óptica y láser. Así podemos caracterizar el residuo antes de someterlo a los procesos», expone Javier Pérez, gestor de Proyectos de I+D Europeos en Aitiip y coordinador del EoLO-HUBs. Este consorcio también investiga cómo reducir las emisiones de carbono en el proceso de pirólisis. «Queremos hacerlo más eficiente aprovechando los gases que se generan al quemar la fibra con la resina. Algunos de esos gases alimentarán el propio proceso. Hoy día se hace para recuperar fibras de carbono, que tienen más valor. Si reutilizamos los gases, también será atractivo para recuperar fibra de vidrio», explica Pérez. Al mismo tiempo trabajan en hacer más sostenible la solvólisis a partir de química verde, es decir recuperar las fibras de las palas «con disolventes que no tengan implicaciones medioambientales», detalla. Y buscan mejorar los procesos de tratamiento para que las fibras recuperadas mantengan elevadas propiedades para un segundo uso en los sectores de automoción, construcción y eólico. En los terrenos que ocupaba la central térmica de Compostilla II (en el municipio leonés de Cubillos del Sil), hoy en proceso de desmantelamiento, un consorcio internacional de 14 empresas y centros tecnológicos, liderado por Endesa (en colaboración con PreZero y Reciclalia), prevé construir una planta de reciclaje de palas este año. Este proyecto, denominado Blades2Build, podrá reciclar cerca de 6.000 toneladas de palas al año y de residuos procedentes de la propia fabricación de las aspas modernas. «Estamos preparados para absorber picos mayores», destaca Javier Sardinero, responsable por Endesa del proyecto de reciclaje de palas. Ubicación estratégica Esta planta realizará un procesado mecánico de las palas desechadas. «Para poder empezar, la mejor solución a nivel industrial y para que el residuo tenga una segunda vida es el triturado mecánico. El material reciclado se puede introducir en la cadena de valor de otros sectores», indica Sardinero. La ubicación de esta factoría en León no ha sido fortuita. «Es importante la logística y el traslado de las palas, porque recuperar y reciclar estos equipos supone un importante gasto. Nuestro proyecto en Cubillos del Sil está próximo a una flota importante de aerogeneradores instalados en Castilla y León, Galicia y también cubriría el norte de Portugal». Este mismo factor ha tenido en cuenta Iberdrola que junto a FCC han creado la compañía EnergyLOOP para iniciar este otoño la construcción de una instalación de reciclaje de palas en el municipio de Cortes (Navarra). «Esta zona sur de Navarra es propicia para minimizar el coste de transporte de palas procedentes de los parques eólicos de Castilla y León, Aragón y la propia Navarra, donde existe una gran concentración de aerogeneradores», señala Álvaro Portellano, responsable de nuevos emprendimientos en Perseo-Iberdrola. La idea es que esta factoría esté operativa en 2024. «Una primera fase consistiría en un tratamiento mecánico que, a medida que la cantidad de palas a reciclar vaya aumentando, podrá ser mejorado en una fase posterior con soluciones de reciclaje avanzado para separar y acondicionar las fibras para usos de mayor valor añadido. Mientras tanto se está trabajando con empresas de sectores como el químico, el cerámico o el de la construcción para mejorar la valorización de los materiales resultantes». Iberdrola tiene como objetivo reciclar el 100% de las palas a nivel global en 2030. MÁS INFORMACIÓN noticia Si La carrera de fondo del amoniaco verde como combustible de futuro noticia No La cogeneración languidece en el apagón regulatorio noticia Si España marca el rumbo en la carrera de la energía eólica marina flotante Con estas soluciones para el reciclaje de las palas, ahora hace falta fuertes inversiones y tiempo de desarrollo para seguir escribiendo renglones y cerrar el capítulo de la circularidad en el libro verde de la energía eólica.. http://www.databot-app.com

Avatar de mariapiluca

De mariapiluca

bohemia y soñadora, el sol me persigue, la luna me embruja, todas las noches sueño algo, y los sueños están para cumplirlos, ponte tus metas día a día, y no te vengas a bajo, soy firme ante los problemas y al mal rato buena cara

Deja un comentario