Categorías
Sin categoría

News – Noticias

News – Noticias «La transformación de Mario Hermoso». Minuto 91 del Atlético-Oporto de la jornada inaugural de Champions , Mario Hermoso se saca de la chistera un amago que habría firmado Griezmann y con la zurda, tras un rebote, rompe el 0-0. Éxtasis en el Metropolitano. Sólo cuatro minutos después, intenta controlar en área propia con el brazo extendido, la pelota le golpea en la mano, también de rebote, y penalti en contra. 1-1. Minuto 82 del Atlético-Real Madrid, Hermoso logra poner el 1-2 a la salida de un córner. Pide al público que se venga arriba, pero él mismo paga su sobreexcitación. Sólo seis minutos después entra en una tangana con Carvajal y ve la amarilla. Apenas dos minutos después está en la calle por un empujón en un córner a Ceballos. Los vientos de remontada se apagan. En ambos encuentros Hermoso había sido suplente, saltó al campo faltando unos 20 minutos y su exceso de ardor pasó factura en el haber y en el debe. Era el antiguo Mario Hermoso, tan desequilibrante con sus apariciones en área ajena (la temporada pasada marcó goles decisivos en las remontadas a Valencia y Getafe), como desequilibrado en la propia (contra el Elche fue expulsado también por dos amarillas en dos minutos, el penalti absurdo contra el Liverpool en Champions…). Noticia Relacionada Fútbol estandar Si Las tarjetas rojas se disparan en la Liga, el campeonato con más expulsiones de Europa Emilio V. Escudero Un exceso de celo de los árbitros y la dureza y protestas de los futbolistas provocan el aumento de la cartulinas mostradas en España El nuevo Mario Hermoso defiende más centrado, más ordenado, sin intentar anticiparse en cada lance al delantero rival, midiendo más y sabiendo guardar mejor la posición. Y también sigue haciendo goles. Apareció en un doble remate tras una falta lateral acariciada por Griezmann contra el Valladolid, y la semana pasada cabeceó con más fe que nadie un córner para firmar el 0-2 en Vallecas . Al rigor en defensa y el ímpetu en ataque le añade, por supuesto, su elegancia a la hora de sacar el balón. Esa que tanto ayudó al Atlético de Madrid a alzarse con el título de Liga en 2021. Sus medidos cambios de orientación del juego y sus pases en profundidad para romper líneas han contribuido a generar muchos goles para el conjunto rojiblanco. Desapareció de los onces Desapareció de forma fulminante de las alineaciones de Simeone en febrero del año pasado, tras 45 minutos nefastos en el Camp Nou en los que Adama Traoré lo destrozó. Hay quien dice que hubo algo más que el rendimiento deportivo para que dejara de contar, algo en su actitud que al técnico argentino no le gustó. Y de ahí a final de temporada sólo fue titular en dos de las quince jornadas restantes. Esta campaña no empezó mejor y tras la mencionada expulsión ante el Real Madrid llegó a pasarse ocho partidos sin disputar ni un solo minuto… Pero Hermoso, a base de trabajo y esfuerzo diario en los entrenamientos, sin abrir la boca, fue cambiando la opinión del Cholo, y a la vuelta del Mundial encontró en la Copa del Rey la alternativa que esperaba. Y aunque en Liga regresó con una nueva expulsión, contra el Elche, desde entonces no ha vuelto a ver ni una cartulina amarilla. Doce jornadas de Liga sin recibir tarjeta, un hecho casi insólito en un central que habla bien a las claras de que este Hermoso es otro, mucho más equilibrado. Las mismas doce jornadas que el Atlético de Madrid lleva sin conocer la derrota, con tres empates y nueve victorias, las últimas cinco consecutivas, lo que lo convierten en el mejor equipo de la segunda vuelta. El propio Simeone dio su explicación de por qué Hermoso volvió a jugar, y en ella se traslucía que hubo disparidad de criterios entre ambos. «El crecimiento de Mario es porque ha entendido lo que necesita el equipo, no lo que necesita Simeone, lo que necesita el equipo. Y a partir de eso tiene más minutos. Porque yo compromiso no tengo con nadie, sino con los rendimientos», decía el Cholo hace algo más de un mes. El Atlético pos-Mundial mira al segundo puesto, al eterno rival, y el nuevo Hermoso llama, sin disimulo, a las puertas de la selección. «Esperaba estar en la última convocatoria», reconoce abiertamente. Si continúa en esta línea, seguro que Luis de la Fuente le tiene muy presente. Lo ha pasado muy mal, pero ahora sonríe. Como el Atlético. Hoy contra el Almería (18.30 horas) buscarán que siga la racha.. «Memphis Grizzlies, los enemigos de todo el mundo en la NBA». Suenan los cuernos de batalla desde el otro lado del Atlántico, y los rostros de los aficionados al baloncesto, una vez más, sonríen. Tras casi seis meses de temporada regular, ya han comenzado a rodar los playoffs de la NBA , la carrera por el título número 76 de la mejor liga del mundo. Son muchos los candidatos para hacerse con la corona (Celtics, Suns, 76ers, Bucks o Nuggets), pero la organización presidida por Adam Silver ha decidido que los encargados de abrir el telón de la jornada de hoy sean los Memphis Grizzlies y Los Angeles Lakers (21.00 horas, Movistar), un duelo de pasado contra futuro, del segundo clasificado contra el séptimo, y de dos estilos de vida muy diferentes. Si la franquicia californiana lleva años instaurada en el lujo, en el espectáculo como medio para ganar, en Memphis, desde la década pasada, son el sacrificio y el músculo, incluso la mala leche, los ingredientes que se cocinan en la marmita del éxito. Los de Tennessee le han dado continuidad a la tradición y este año han firmado una gran campaña. Pese a ser la quinta plantilla más joven (24,5 años) han acabado con el cuarto mejor récord (51 victorias y 31 derrotas), un grupo veloz y ambicioso encabezado por la polémica superestrella Ja Morant (entre sus filas también destaca el español Santi Aldama , en una forma genial), que se le ha atragantado a los grandes escudos de la NBA por su efectiva defensa (están entre los tres mejores en rebotes, robos y tapones) y por su capacidad de desquiciar. Noticia Relacionada Baloncesto estandar No Ja Morant, una estrella de la NBA engullida por las armas y el sexo Emilio V. Escudero El base de los Grizzlies era hasta hace unas semanas el rostro joven más conocido de la liga. Un ídolo llamado a liderar la generación de nuevos talentos, al que varios episodios relacionados con sus adicciones han borrado de las pistas En una liga cada vez más blanda en marca, más preocupada a veces de temas políticos que deportivos, los Grizzlies han decidido convertirse en comanches, enemigos de todo el mundo, colonizando ese vacío y convirtiéndose en una suerte de ‘Bad Boys’ (chicos malos en inglés), apodo que recibieron los legendarios Detroit Pistons en la década de los noventa por su contundente y a veces ilegal juego, cuando consiguieron dos campeonatos consecutivos (1989 y 1990). Broncas por doquier Los pupilos de Taylor Jenkins ni se acercan en dureza a los de Michigan sobre el parquet (el técnico ha asegurado muchas veces que no son «sucios», solo «competitivos»), pero sí rezuman ese espíritu provocador. De hecho, una de sus batallas más sonadas fue contra los Lakers el pasado enero, cuando Dillon Brooks , profeta del mal genio y sancionado esta campaña en multitud de ocasiones, se encaró con LeBron y luego con un amigo íntimo del alero, el exjugador de la NFL Shannon Sharpe , que se encontraba en primera fila. Código Desktop Shannon Sharpe and Dillon Brooks for a series? pic.twitter.com/U56DGMwTke— New York Basketball (@NBA_NewYork) April 12, 2023 Imagen para móvil, amp y app Código móvil Shannon Sharpe and Dillon Brooks for a series? pic.twitter.com/U56DGMwTke— New York Basketball (@NBA_NewYork) April 12, 2023 Código AMP Shannon Sharpe and Dillon Brooks for a series? pic.twitter.com/U56DGMwTke— New York Basketball (@NBA_NewYork) April 12, 2023 Código APP Shannon Sharpe and Dillon Brooks for a series? pic.twitter.com/U56DGMwTke— New York Basketball (@NBA_NewYork) April 12, 2023 Todos los jugadores de los Grizzlies acudieron en manada a por él e incluso tuvo que intervenir la policía para que el estadio no acogiera una batalla campal. Una crispación que los Grizzlies han llevado a lo largo y ancho de Estados Unidos (zancadillas en Cleveland, golpes en los testículos en Miami, insultos en San Francisco), dejando cicatrices que ahora toca reabrir en plena carrera por el título. Eliminatorias   Conferencia Este -Milwaukee Bucks (1º) – Miami Heat (8º) -Cleveland Cavaliers (4º) – New York Knicks (5º) -Philadelphia 76ers (3º) – Brooklyn Nets (6º) -Boston Celtics (2º) – Atlanta Hawks (7º) Conferencia Oeste -Denver Nuggets (1º) – Minnesota Timberwolves (8º) -Phoenix Suns (4º) – Los Angeles Clippers (5º) -Sacramento Kings (3º) – Golden State Warriors (6ª) -Memphis Grizzlies (2º) – Los Angeles Lakers (7º). «Los enigmas de Pedri y Dembélé, lesiones que duran una eternidad». El Barcelona buscará esta tarde dar un paso más hacia el título de Liga en Getafe (16.15 horas/Movistar LaLiga) y lo hará sin la presencia, un partido más, de Pedri ni Dembélé. Las incógnitas y las dudas sobre las lesiones de dos de los jugadores más determinante del equipo planean sin respuesta, amparadas por el secretismo que rodea a los servicios médicos del club catalán, que se justifican con la manida coletilla de «la evolución marcará la disponibilidad del jugador» en los partes médicos emitidos. Pero la realidad es que Dembélé ya suma 78 días de baja tras su lesión en el cuádriceps y Pedri 59 después de sufrir molestias en el recto anterior del muslo derecho. Tras conocer su ausencia en la convocatoria para jugar hoy ante el Getafe, el francés se habrá perdido ya 15 y el canario 11. Entre ellos, la eliminatoria de Europa League ante el Manchester United (eliminados), las semifinales de Copa ante el Real Madrid (eliminados) y e l clásico liguero en el Camp Nou , ganado agónicamente en la prolongación. Las bajas de Pedri y Dembélé han afectado al rendimiento del Barcelona, como demuestra que de los diez últimos partidos disputados, en los que no han estado los dos futbolistas, se han perdido tres y se ha empatado uno con graves consecuencias en la Europa League y en la Copa del Rey. Incluso futbolistas como Robert Lewandowski se han visto perjudicados por su ausencia, ya que era uno de los que mejor aprovechaba su capacidad asistencial y su clarividencia en el último pase. « Lewandowski sí que ha perdido capacidad , sin ninguna duda. Cuando no tienes a dos o tres de los mejores de tu plantilla, inevitablemente se nota. Y por desgracia, se nota mucho. P edri y Dembélé generan muchas cosas . El respeto que le tienen a jugadores como Frenkie, Ousmane o Pedri se nota», reconocía Xavi, que se aferra a la prudencia para justificar las largas ausencias del francés y del canario tras sus lesiones musculares. No obstante, el problema del Barcelona, o incluso de los dos jugadores lesionados, no es la lesión en sí, ya que forma parte de la profesión de futbolista y un equipo como el Barcelona tiene plantilla suficiente como para cubrir este tipo de contratiempos. Más bien es el trasfondo que rodea a la evolución de sus molestias . A Dembélé lo esperaban para el clásico liguero de mediados de marzo, pero una recaída el 16 de marzo ha emponzoñado las previsiones y las interpretaciones más positivas sitúan su reaparición ante el Rayo dentro de diez días. Y el objetivo de Pedri era estar a punto para el clásico de Copa en el Camp Nou, un mes después de su lesión, pero otra recaída aún lo mantiene en el dique seco. «A los jugadores tenemos que frenarlos prácticamente. La semana que viene, la gran mayoría de ellos estarán a punto. Podrían estar esta semana , pero es mejor esperar para que estén al cien por cien. Mejor esperar una semana más», explica Xavi, partidario de no arriesgar en cuestión de lesiones musculares. Recaídas de los dos jugadores Las recaídas. Palabra que Xavi pretendía desterrar del vocabulario médico cuando fichó por el Barcelona y que tan de moda estaba durante la etapa de Koeman , con jugadores como Ansu Fati, Dembélé y el propio Pedri. Exigió el egarense la remodelación del equipo sanitario y de preparadores físicos, con el doctor Ricard Pruna a la cabeza. El nuevo sistema de preparación física dio sus frutos y no hubo excesivas lesiones musculares. Incluso esta temporada, tras un Mundial en el que el Barcelona fue de los clubes que más futbolistas aportaron a las diferentes selecciones, el técnico dispuso de todos sus jugadores . Pero los esfuerzos se pagan y Xavi ha apostado por un once con escasas rotaciones. Noticias Relacionadas opinion Si El segundo palo Guardiolitas Juanma Rodríguez estandar Si Fútbol Messi, el salvavidas al que se agarra Laporta Sergi Font Dembélé estaba teniendo más continuidad que nunca y se había erigido en un futbolista determinante. Por fin parecía justificar la millonada que se pagó por él (105 millones de euros fijos más otros 40 en variables). Su partido ante la Real Sociedad, tres días antes de lesionarse ante el Girona, fue el partido más completo como azulgrana. Hasta ese momento, había disputado 28 de los 29 encuentros de la temporada con el Barça, más el Mundial de Qatar de por medio. No tuvo descanso y se rompió. Algo lógico, aunque lo que no lo es tanto es que por una rotura en el cuádriceps izquierdo , que suponía estar seis semanas de baja, vaya ya camino de los tres meses. Situación similar a la de Pedri, que no rotó y se rompió . Había jugado 27 de los 30 partidos con el Barça, más el Mundial entero (fue titular con Luis Enrique), y el cuádriceps derecho dijo basta ante el United. Tenía que estar cuatro semanas sin jugar y ya lleva dos meses. La lista de bajas se completa con Christensen y Frenkie de Jong . Lesionado con su selección en el sóleo de la pierna izquierda ante Finlandia, el danés aún tiene para una semana más, mientras que el neerlandés no pudo ir con Países Bajos al sufrir molestias en los isquiotibiales durante el clásico liguero del 26 de marzo.. «Asensio reclama importancia». PESTAÑA j29-cadiz-real-madrid-liga22/23 Contracrónica 6 Que el Real Madrid ganara este sábado en Cádiz es cuanto menos anecdótico. La Liga, perdida anímicamente en el Camp Nou, es desde hace semanas un campo de prácticas para las eliminatorias de la Champions League, donde otra vez camina alegre entre los más grandes del continente. Los de Ancelotti , desinhibidos, preparaban en el antiguo Carranza la vuelta de los cuartos de final ante el Chelsea tras la victoria en el Santiago Bernabéu del pasado miércoles. Sin nada en juego tras un curso irritante en el torneo nacional, el actual campeón liguero pisó el césped de un equipo que lucha por seguir un año más en Primera y bailó al compás de de un hombre que, a semejanza de épocas pretéritas, reclama importancia en primavera. Él es Marco Asensio . Cuando su renovación parece una consecuencia lógica, cuando en una temporada en la que ha sido un fijo desde el banquillo, sin una mala palabra y sí un muy buen papel como revulsivo, empieza a ser relevante en el momento en el que se deciden los títulos, la madurez del mallorquín revitaliza su papel en el Real Madrid. El talentoso atacante fue clave con un bellísimo disparo desde la frontal para firmar el 2-0 ante el Chelsea y, este sábado, en un partido donde fue el principal protagonista de la punta de ataque blanca, dejó una amalgama de recursos ofensivos que demuestran su enorme estado de forma. Noticia Relacionada Fútbol estandar No Cádiz – Real Madrid, estadísticas del partido Todos los números y datos del encuentro de la Liga Santander entre Cádiz – Real Madrid, de la jornada 29 Asensio comenzó su precisa noche con una bonita pared con Benzema al borde ante un mar de defensores cadistas. El internacional español dejó con un ligero toque de exterior al delantero insignia del Real Madrid que erró ante un gran David Gil . Esta fue la tónica habitual del partido hasta el gol de Nacho en el minuto 72: Asensio combinando con Valverde , Ceballos o Karim, y el sustituto de Ledesma o el poste, evitando lo evidente. Sin embargo, tras el 0-1 de Nacho, con un buen disparo desde fuera del área, Asensio encontró la recompensa con un gol típico en su repertorio: un zurdazo raso, de interior, al palo cruzado para matar el partido y sellar otra buena actuación individual. Con la visita a Londres que decidirá el semifinalista de la Liga de Campeones en el horizonte del martes, Asensio se erige como un hombre importante en los planes de Ancelotti. Pletórico Rodrygo Como en muy pocas ocasiones le ocurre debido a la omnipresencia de su compatriota Vinicius , el joven brasileño jugó en la banda izquierda; a pierna cambiada, la posición idónea para salir del regate en diagonal a la meta con su pierna buena, la derecha. Asimismo, desde muy pronto, Rodrygo demostró estar en un estado de forma pletórico. En una amalgama de bonitas fintas, el 21 blanco amargó la noche a Parra (quien tuvo que ser sustuido en el ecuador de la segunda mitad por Alejo), mezcló de forma brillante con Benzema y Asensio (otro atacante que está a un nivel excelso pese a no ser un titular habitual) y solo Gil , el guardameta de los gaditanos le privó del gol.. «Pedro Delgado: «No me enteré de que en casa pasábamos hambre»». En contra de la costumbre, Pedro Delgado (Segovia, 63 años) llega en hora a la cita y tranquiliza a los parroquianos que esperan y recuerdan su retraso en la salida del Tour en Luxemburgo, sus accidentes en la montaña, sus peleas con José María García, sus éxitos, su azarosa vida deportiva siempre en el alambre. Gran parte de sus andanzas se recogen en su nuevo libro, ‘La soledad de Perico’, que ha escrito con la polifacética periodista Ainara Hernando. Delgado toma asiento, pide agua sin gas y charla con ABC. -Treinta años después de su retirada y le quedan cosas por contar… Tiene mérito. -Ja, ja, ja. Siempre hay cosas que contar, otras no, solo para el petit comité. Fueron trece años de profesional, en el libro hablo de mi infancia, de muchas historias de mi vida, y hasta la editorial me dice que el libro debe tener un tamaño. Tengo varios libros, cuando me hice ciclista, cuando empecé en los medios de comunicación, otro de rutas y este se centra más en el aspecto emocional y psicológico. En el libro van a encontrar muchas realidades y cómo las gestioné, cuando murió mi madre, el tema probenecid en el Tour, lo de García… -¿Cree que ha gestionado bien su vida? -Pues unas veces bien, otras mal, supongo. Tenía consejeros, un entorno, pero en los grandes momentos estás solo. Porque no tienes fuerzas, no cumples las expectativas… En el deporte la mentalidad marca la diferencia. Induráin y Bugno eran iguales físicamente, pero completamente iguales. Sin embargo, el italiano perdía la concentración a la mínima dificultad y Miguel era la tranquilidad en persona. Y le ganaba siempre por eso. Noticias Relacionadas estandar No Ciclismo Van der Poel también se exhibe en la París-Roubaix Emilio V. Escudero estandar Si ciclismo Alejandro Valverde no sabe vivir sin la bicicleta: los motivos de su salto al gravel José Carlos Carabias -¿De dónde le venía su dureza mental, su padre, su madre, su entorno? -No sé, supongo que es la genética. Somos cuatro hermanos y cada uno de una manera. Yo soy muy rebelde. Mi padre era igual en el tema laboral, tal vez por ahí me venga. -¿A qué se dedicaba su padre? -Era camionero y luego se hizo sindicalista. Entraba en un trabajo y a los tres días lo echaban porque estaba montando bronca todo el día con los derechos laborales. Compró un camión y le fue fatal, pero muy mal. Estaba más parado que trabajando, luego se hizo conductor de los buses urbanos de Segovia, más tarde conductor en una empresa de fontanería… -¿Cómo afectó eso a su niñez? -Pasamos muchas estrecheces, pero ni me enteré de que en casa habíamos pasado hambre. Mis hermanos y yo no éramos conscientes de esa pobreza. Siempre había un menú sencillo, todos los días lo mismo: martes y sábados, cocido; miércoles lentejas; y los lunes, un arroz con congrio incomestible. Por eso no me atreví muchos años a comer paella. Y todas las noches, huevos fritos de cena. Iba con mi madre al mercado los sábados y siempre compraba lo más barato. Cuando me quiso fichar Ramón Moliner, quedamos en Cándido y yo no sabía lo que era Cándido. Le pregunté a mi padre, ¿y allí quién va a comer? -¿Vivía en Segovia, justo al lado del acueducto, y no sabía lo que era el restaurante Cándido? -Pues así es. Hasta que no fui ciclista, pensaba que todo el mundo comía en su casa. Y que, si por casualidad ibas a un restaurante, era porque no vivías en esa ciudad. En mi barrio todo el mundo comía en su casa de lunes a domingo, no solo nosotros, era lo que veía. -¿Fue o se hizo rebelde? -No sabría decir. Mi carácter siempre fue combativo. Yo jugaba en la calle, en el barrio Pío XII que era todo de tierra y ahora está precioso de césped, y me peleaba con chicos que eran dos veces más grandes que yo. Prefería morir en las peleas que darme por rendido. Me pegaba a puñetazos con ocho años y mis amigos me recuerdan siempre rabioso, sin ceder. Traducido al ciclismo, tal vez me valió para ser tan exigente. -Las generaciones menores de cuarenta y treinta años no saben que usted era el Nadal de la época… -Es así. Estaba el fútbol y luego yo. En 1983 TVE empezó a dar la Vuelta a España en directo. Fuimos al Tour, con Arroyo y conmigo, y la última semana se dio en directo. Solo había dos canales y la segunda cadena solo estaba un rato porque había la carta de ajuste. Cuando ponías la tele, todo el mundo me veía por la primera cadena. En España nos sentíamos ciudadanos de segunda, por la dictadura, por la pobreza, por los complejos que sentíamos ante Francia. La televisión francesa solo mostraba a los franceses, no a nosotros. A Lale Cubino casi no lo muestran cuando ganó en Luz Ardiden. Con el éxito que tuvimos hubo una reivindicación social de orgullo. -A usted le pasaba de todo, se caía, llegaba tarde, lesiones, desgracias personales. Y ganaba de vez en cuando. -Creo que había un sentimiento hacia mí como de pobrecito este chaval, lo que lucha y al final lo ha logrado. En el 84 me rompí la clavícula, en el 85 gané en la niebla sin que se me viera en Luz Ardiden, en el 86 la muerte de mi madre, en el 88 el Tour con la incertidumbre del probenecid… -¿Qué recuerda de su madre? -Todo lo bueno, el amor incondicional, la entrega, la bondad. Lo que no vi cuando era más joven. Quise homenajearla cuando murió, en aquella etapa del Tour en Alpe d’Huez, pero luego me vine abajo. Se había muerto mi madre. Me retiré porque no podía soportarlo. -Para mucha gente, usted fue más ídolo que Induráin cuando el ciclismo era el segundo deporte en España. -Sí, Miguel te aportaba el orgullo, somos los mejores del mundo. Yo era más la telenovela, siempre había un affaire, algo distinto, si el protagonista se casaba o no, si se iba con otra persona, ja, ja, ja. -Pero ese desastre vital lo alimentaba usted. ¿O no? -Que no, que no. A mí me pasan cosas muy raras, también fuera del ciclismo. Me siguen pasando, son las pericadas que dicen siempre mis amigos. -¿Por ejemplo? -Recuerdo en Kingston, Jamaica, una de las ciudades más peligrosas en las que he estado. Alquilamos un coche, fuimos a arreglar un tema a la embajada, a 150 kilómetros, echamos gasolina, el hombre nos timó diez dólares porque nos cobró de más y yo me hice el tonto para no liarla, pero es que se equivocó y nos puso diésel. A los 10 kilómetros el coche empieza a pegar explosiones, nos quedamos en mitad de la selva y sale un señor de una casa, nos recomienda que nos vayamos en un autobús a la ciudad más próxima y que acudamos a la policía porque estábamos tirados. Y nos dice que no se nos ocurra coger un taxi porque nos iban a robar a nosotros, dos blanquitos. No sé cómo conseguimos llegar a la policía en autobús y casi sin hablar inglés. Salimos de aquella porque soy un tipo con suerte. Estoy convencido. -¿Por qué lo llaman Perico? -Eso fue cosa de José María García, nuestro amigo, entre comillas. Me puso ese mote en el 85 antes de la batalla campal que viví con él. Me machacó sin compasión, se metió con mi familia y me colocó ese mote, que después del tiempo no me ha perjudicado, sino todo lo contrario. Pero a muchos de mis amigos no les gusta lo de Perico. Porque yo era Pedrito, hasta que apareció el ‘Butano’. -¿Hizo las paces con García? -Sí, fue en 1994. Coincidimos en la Vuelta en el Parador de Salamanca, yo como corredor en mi último año. Me saludó y yo le contesté tan normal. Me dijo que creía que no le quería saludar, yo le comenté que no había problema, pero que no le iba a dar entrevistas. Él no lo entendió, me dijo que podía preparar una gran despedida del ciclismo para mí, pero yo no quise. En lo personal no tengo nada contra él, pero sí me hizo daño al meterse con mi familia. Y por eso lo taché en lo profesional. -¿Cómo se dedicó a la bicicleta? -Lo pedía a los Reyes Magos y no había manera. Luego fue mi modo de viajar. Quería la bici para conocer los barrios de Segovia, los alrededores. Me apunté con mi amigo Frutos al club ciclista y me llevaban a Ávila, Salamanca, Valladolid. Era la leche. Viajaba. -La gente lo asocia con Segovia, pero lleva muchos años viviendo en Madrid. -¿Y sabes qué? Mucha gente cree que soy de Ávila, por la tradición ciclista que hay en la provincia. Vivo en Madrid, pero tengo una finca en Segovia y paso allí muchos días. Me gusta mucho estar allí. Soy más rural que de ciudad. -Los ciclistas actuales no vienen del hambre. -No, claro. Y están más preparados, tienen la tecnología de su lado y un entorno con más conocimientos. El director deportivo, el nutricionista, el preparador, el médico… Ahora lo conocen todo, los watios, el peso, la grasa, los gramos de comida que deben ingerir. Hay sobreinformación. Antes no había información. Yo no conocí el Tourmalet hasta que no lo subí en el Tour, ahora hacen simulaciones sin moverse de casa. Podríamos haber ganado el Tour de 1983 Arroyo o yo si hubiéramos tenido un año más de experiencia. Pero éramos páginas en blanco sobre las que se escribía. Nos manejábamos por el concepto de prueba y error. -Son ciclistas hoy sin nada que ver con usted y sus métodos, su intuición o sus vivencias. -A veces me dan un poco de pena porque tienen tantas herramientas y todas son tan buenas, los watios, la nutrición, las simulaciones, los datos, que rápido encuentran excusas cuando no ganan. A lo mejor el problema está en ti, no tienes hambre de bici, no tienes voluntad. O eres capaz de sacar un chip de genialidad mental o siempre habrá un empate, porque todos hacen lo mismo. -Contador decía que a veces hay que olvidar los watios y moverse por la ambición. -Claro. Estoy de acuerdo, falta instinto y sobran watios, porque encima tienen el pinganillo conectado al director… Tendrían que pensar por qué se han hecho ciclistas, y no pensar tanto en los datos. El momento clave tiene que salir del propio corredor, no de los datos. A veces lo ves en Enric Mas, no ataca, y yo pienso ‘si te van a ganar igual al sprint’. Date el capricho de atacar. Enric Mas se reencontró consigo mismo en el final de la temporada pasada, porque atacó. -¿De verdad se perdió usted en Luxemburgo en la salida del Tour de Francia 89? -¿Pero qué pasó en Luxemburgo? Luxemburgo fue una pericada llevada al extremo. Lo más gracioso es que cuento lo que pasó, y nadie se lo cree. Lo más sencillo, me despisté. Mucha gente me dice, ya sé que no lo puedes contar, pero yo sí sé lo que pasó. Y dejo que el río siga su curso y se alimente la épica. -En la Vuelta a España es el ciclista más popular. ¿El público del ciclismo es viejo o es que usted tiene mucho carisma? -Me ha pasado ya más de una vez. Viene un padre con el hijo a hacerse una foto, y luego me enseña otra foto en el teléfono y me dice: ese eres tú y ese niño que tienes en brazos soy yo. Quieren hacerse conmigo y sus hijos la misma foto que se hicieron hace años. Eso quiere decir que yo soy muy viejo, ja, ja, ja. -¿Algún día el ciclismo se desligará de los casos de dopaje? -Yo creo que no. Por dejar buena imagen o por lo que sea, la Unión Ciclista Internacional (UCI) se extralimita en su normativa. Se hacen cosas muy buenas, pero no se ve reflejado en el aficionado ni tampoco en los medios de comunicación. Siempre hay una sospecha respecto al ciclismo. Se mueve mucho dinero y más de uno me ha contado que interesa que haya positivos para que se vea que el sistema funciona. La UCI no lo hace bien en la protección de la imagen. -Pero mucha culpa tendrán los ciclistas que se dopan y aceptan el dopaje, los equipos que han mirado para otro lado o los directores que han sido ciclistas y saben lo que hay o lo que no hay. -Sí, así es. Estoy a favor de los controles, de la limpieza en el deporte, pero el estigma que tiene el ciclismo no lo tienen otros deportes. Cuando ves los datos de positivos en otros deportes, te das cuenta de que lo del ciclismo es una ridiculez. Otros deportes gestionan mejor su imagen para que no les salpiquen tanto los escándalos. Siempre habrá algún tramposo y se criminaliza a todos. Armstrong, por ejemplo, hizo mucho daño. -Pero ha habido demasiados casos, no solo Armstrong. Y muchos relacionados con ciclistas que ganaron grandes carreras… -Que sí, estoy de acuerdo. Yo creo que cuando llegaron los médicos, cambió todo. Si el ciclista estaba malo, te daban un frenadol. Si tenía anemia, le daban EPO. Todos los ciclistas acaban con anemia cualquier carrera de tres semanas, es lo natural. Antes la EPO no estaba prohibida y era el remedio. Luego se prohibió y sucedió que hubo un uso excesivo. El ciclista ha sido muchas veces más víctima que protagonista. Otros corredores han sido promotores del propio dopaje, es verdad.. http://www.databot-app.com

Avatar de mariapiluca

De mariapiluca

bohemia y soñadora, el sol me persigue, la luna me embruja, todas las noches sueño algo, y los sueños están para cumplirlos, ponte tus metas día a día, y no te vengas a bajo, soy firme ante los problemas y al mal rato buena cara

Deja un comentario