News – Noticias «Nadal estira el suspense: ¿llegará a Roland Garros?». Se hacía larga la espera y todavía habrá que aguardar un poco más. Rafael Nadal confirmó ayer que tampoco podrá acudir al Mutua Madrid Open , que empieza este lunes 24 de abril. Y ya son 93 días en la enfermería sin que haya buenas noticias sobre su regreso a la competición. «Están pasando las semanas y tenía la ilusión de poder jugar en torneos que son los más importantes en mi carrera, como Montecarlo, Barcelona, Madrid, Roma, Roland Garros… y de momento me he perdido Montecarlo, Barcelona y no voy a poder estar en Madrid desgraciadamente», señalaba ayer a media mañana, para desencanto del personal. El balear vive instalado en el día a día desde el 18 de enero, cuando se lesionó el psoas ilíaco de la pierna izquierda en la segunda ronda del Abierto de Australia. Una lesión que tenía una fecha de caducidad determinada, entre seis y ocho semanas, pero que ya se ha llevado por delante 14 y seis torneos de su calendario habitual. Lo que en un inicio se auguraba una ausencia en la gira estadounidense de superficie rápida, se ha ido alargando hasta perderse el Masters 1.000 de Montecarlo, el Conde de Godó y ahora el torneo de la capital. Y nadie se pone a ponerle un día de fin al calvario. Mucho menos Nadal, que cuida su cuerpo al milímetro porque sabe que le quedan desde hace tiempo muchas menos oportunidades de ser competitivo como a él le gusta. «No puedo dar plazos porque si lo supiera os lo diría, pero no lo sé. Esta es la situación actual. No me queda más que intentar estar con la actitud adecuada durante todo este tiempo, intentar darme la oportunidad de competir en alguno de los torneos que queda de la temporada de tierra y no me queda más remedio que trabajar y estar con la mentalidad adecuada». Y regresar, subrayan él y su tío Toni, «solo si está al cien por cien». Nunca antes. Noticia Relacionada estandar No Toni Nadal revela la hoja de ruta de Rafa para su regreso con Roland Garros en el horizonte M.C El tío del 22 veces campeón de Grand Slam abordó el estado del tenista después de una nueva lesión por la que se pierde el Mutua Madrid Open «Se han seguido todas las indicaciones médicas, pero la evolución no ha sido la que en principio nos dijeron y nos encontramos en una situación que es difícil. La lesión sigue sin curarse y no puedo trabajar lo que necesito para competir. Estaba entrenándome, pero desde hace unos días hemos decidido cambiar un poquito de rumbo, hacer otro tratamiento y ver si las cosas mejoran para intentar llegar a lo que venga», continuó en su explicación. En ese lo que venga asoma Roma primero (a partir del 8 de mayo) y, en 38 días, Roland Garros (a partir del 28 de mayo), que se contagia de las dudas sobre su puesta a punto. Por el momento, no podrá realizar esa pequeña pretemporada del año pasado y que, a pesar de disputar solo cinco partidos -tres en Madrid y dos en Roma-, lo llevaron a estar en plenas facultades para levantar el decimocuarto título en la Philippe Chatrier. Y aunque defendía pocos puntos, lo cierto es que el ranking tampoco perdona ni suaviza su situación. El desafío Después de veinte años de proezas y mordiscos, se enfrenta Nadal a uno de los mayores retos de su carrera. A pesar de los múltiples periodos de baja que ha tenido en su vida, nunca ha llegado a un Grand Slam sin, al menos, disputar un torneo previo. Mucho menos en París. Es verdad que ya no necesita tanto rodaje como antes, pero con casi 37 años (el 3 de junio) sí parece obligatorio aterrizar de forma suave, en partidos al mejor de tres sets, antes del desafío de los cinco, e ir ganando enteros, automatismos y confianza. Y eso, como el propio balear no se cansa de repetir, se consigue con victorias. Y el bagaje de triunfos es pobre. Después de un 2022 que empezó a lo grande (Melbourne, Australia, Acapulco y Roland Garros), pero se torció a partir de Wimbledon y terminó a trompicones, en este 2023 han sido cuatro los partidos disputados, una victoria, en el estreno en Australia contra Jack Draper, y derrotas ante Alex de Miñaur, Cameron Norrie y Mackenzie McDonald ese fatídico 18 de enero. Por si fuera poco, además de jugar contra el tiempo, también lo hace contra el espacio. Instalado hoy en la posición decimocuarta, perderá los 180 puntos de Madrid y dependerá de si acude a Roma, donde defiende 90, para saber en qué lugar comienza el sorteo de París. Lo que ya se observa es que no lo tendrá fácil en el cuadro, pudiendo aparecer nombres como los de Novak Djokovic y Carlos Alcaraz ya en octavos de final. MÁS INFORMACIÓN noticia No La lesión de Rafa Nadal por la que se pierde el Mutua Madrid Open noticia No Alcaraz se despeja las dudas y gana a Bautista camino de cuartos En el peor de los escenarios, una baja de Nadal en París, se le restarían los 2.000 puntos, por lo que su botín quedaría tan mermado que podría bajar a una posición cercana al cien. Pero eso es en el futuro, y ya se sabe que de Nadal no se puede dudar, aunque se alarguen las incógnitas que lo rodean a estas alturas del año.. «Cuando Laporta tildaba de «vergüenza, ridículo y esperpento» el comportamiento del Barça». Hace 23 años el Fútbol Club Barcelona protagonizó un sonado escándalo. El 24 de abril de 2000, la directiva del equipo catalán decidió que su primer equipo no jugase ante el Atlético de Madrid el partido de vuelta de una de las semifinales de la Copa del Rey. El titular de ABC dibujó con trazo directo y preciso lo sucedido aquel lunes en el Camp Nou: «El Barcelona completa la pantomima». Tras perder 3-0 -goles de Hasselbaink, Baraja y Hugo Leal – en el encuentro de ida celebrado el 12 de abril en el estadio Vicente Calderón, el Barça urdió durante los días posteriores la citada «pantomima». En su libro ‘366 historias del fútbol mundial’, Alfredo Relaño refresca el argumento esgrimido por José Luis Núñez, entonces presidente de la entidad blaugrana: «La semana reservada para los partidos de vuelta coincidía con una semana de partidos de selección, aunque partidos amistosos. Ese verano se jugaba la Eurocopa de Inglaterra y ya se habían cerrado los grupos de clasificación. Pero el Barça tenía muchos holandeses en sus filas: seis. Su propio entrenador era holandés, Van Gaal. Además, tiene algún jugador lesionado y trata de forzar un difícil aplazamiento del partido, que se le niega». «Las vísperas son polémicas, porque el Barça insiste en que no tiene más que diez jugadores y el portero suplente. No es del todo cierto, porque Amunike ya está curado y entrenando con el alta médica, aunque aún no ha reaparecido. Se le sugiere que obtenga permiso para que los internacionales holandeses se incorporen un día más tarde, como ocurre en otros casos en esa misma jornada, pero dice que Rijkaard, seleccionador holandés, niega el permiso. Se recuerda entonces que el 28 de abril del año anterior, con ocasión del partido del Centenari del Barça , Van Gaal había obtenido de Países Bajos permiso para que todos sus jugadores fueran rebajados de un amistoso, y que ahora podría hacer lo mismo. Pero no hay manera. (El partido del Centenari, Barça-Brasil, lo organizó Nike, marca que tenía contratados al Barça, a Van Gaal y a varios de sus holandeses)». La escenificación de lo grotesco comienza en la víspera, domingo 23 de abril , cuando Van Gaal dio vacaciones hasta el miércoles a sus once jugadores disponibles… pero avisándoles a todos que deberían estar localizables. «Núñez aclaró que el Barcelona ha cumplido y cumplirá todos los requisitos previos que exige la Federación para que tenga lugar un partido: precisar la hora del partido (nueve de la noche), abrir las instalaciones del estadio y hacer comparecer a sus jugadores (los once que posee). Inmediatamente después, el equipo local dirá que no juega, por lo que tampoco se ponen a la venta localidades: ‘El Barcelona no abandona, sino que no puede jugar si no tiene jugadores. Estamos dispuestos a no jugar y a dar la eliminatoria por perdida, pero no a hacer el ridículo’. Concretó que su club ha hecho llegar a la Casa Real su postura respecto al partido y su preocupación porque se devalúe esta competición. En una nota oficial, el Barcelona criticó ‘el hecho de que se obligue a jugar un partido de semifinales de la Copa del Rey pese a no disponer del mínimo de jugadores necesarios para formar un equipo, cosa que significa un desprecio a la competición’. El Barcelona subrayó que el reglamento de la Copa no permite alinear en un partido a más de tres jugadores del filial ‘a fin de mantener un alto nivel de competición y en cambio se obliga a jugar a un equipo con diez y sin poder hacer cambios’.». La lista de jugadores azulgrana oficialmente disponibles estaba compuesta por dos porteros –Hesp y Arnau -, tres futbolistas con ficha del filial – Puyol, Xavi y Gabri – y seis de la primera plantilla: Abelardo, Dehu, Sergi, Guardiola, Dani y Simao. Y, como estaba anunciado, llegó la breve y rocambolesca escena principal. Televisada en directo –en pago por visión (ppv)- para toda España. Así resumió ABC la crónica del bochorno: «Un socio del Barcelona, muy viejecitó él, observaba el espectáculo. Tenía un número de carné muy bajo, con la insignia del club de sus amores en la solapa y no decía ni palabra. Eso sí, tenía una mirada de infinita tristeza. Luego comentó que nunca había visto una cosa igual a pesar de la cantidad de años que llevaba viniendo al Camp Nou. Se acercó al estadio porque creía que Núñez se echarían atrás a última hora». Repercusión mundial «Fue patético, una imagen increíble, un papelón para no creer, una pantomima llevada hasta los últimos límites porque incluso los jugadores del Barcelona, vestidos de futbolistas, llegaron a saltar al borde del terreno de juego. Los azulgrana se quedaron en el margen del campo hasta que el árbitro, Díaz Vega, llamó a su capitán, Guardiola. ¿Qué pensaría Pep?, una persona tan cabal y cerebral como él realizando ese rol, uno de los más tristes de su vida. Guardiola explicó al colegiado la postura del club, llegó hasta el medio campo, habló con Santi, el capitán del Atlético, y después de unos minutos de charla, abrió los brazos como diciendo ‘¿qué puedo hacer yo?’, y se fue ordenando a sus jugadores, los diez que habían salido más Arnau que estaba en el banquillo, que se retiraran a los vestuarios». «Lo curioso es que todo estaba preparado como si se fuera a jugar el partido. Los kioscos de pipas, abiertos, los perritos calientes, las palomitas… Se encendió la iluminación y los voluntarios de la Cruz Roja estaban preparados. Incluso entraron algunos socios, unos mil, por las puertas preparadas para ellos. Es más, media hora antes del encuentro, en la antesala de vestuarios, un empleado del club colgó las pizarras con las alineaciones de los dos equipos. De traca. En la del Barcelona había diez jugadores y al final el número dos con el espacio del nombre vacío. Debajo, Arnau como portero suplente. En el Atlético todos los convocados, incluido Pilipauskas. De hecho, hasta los responsables del antidopaje entraron luego en los vestuarios. ¿Se lo pueden creer?… » El paripé del sorteo arbitral en la semifinal copera: Santi se despide de Díaz Vega mientras Guardiola se va. ABC «A medida que pasaba el tiempo, la temperatura se elevaba en las gradas. Cinco minutos después de que el Barcelona se fuera del campo lo hacía Díaz Vega. Seis minutos más tarde lo hacía el Atlético de Madrid mientras que el público se ponía en pie y les gritaba ‘¡A Segunda, a Segunda!’ (en ese momento el Atlético era penúltimo clasificado en la Liga y al final de la misma acabó descendiendo)… Mientras, los responsables de todo, Núñez y Van Gaal, no dijeron esta boca es mía. El presidente ni apareció por el palco mientras que el entrenador llegó, vio y se fue con los suyos. Ahora vendrán palabras, fundamentos jurídicos, apelaciones, alegaciones, bla, bla, bla, pero lo que no se le olvidará a nadie es el rostro demacrado de Guardiola y la cara de tristeza del socio azulgrana». Fue un escándalo mayúsculo. Por el hecho en sí mismo -una cita en la cual dos de los más grandes equipos españoles se jugaban el pase a la final del torneo que lleva el nombre del Rey (el campeón de Copa 1999-2000 fue el Español, que ganó 2-1 al Atlético en Valencia)- y por las sorprendentes y lamentables imágenes –fotos y, sobre todo, vídeos- que dieron la vuelta al mundo. Representantes de numerosos clubes y organismos futbolísticos reprocharon el plante del Barcelona. Jesús Gil, presidente del Atlético y, por tanto, testigo y afectado directo, declaró: «Es la primera vez que se da un fenómeno tan raro y anormal como éste. Es algo que hace un daño muy grave al fútbol». Vicente del Bosque, entrenador del Real Madrid opinó que «el Barcelona ha perdido clase y ‘seny’. La Copa no se devalúa con su actuación, el único que se ha devaluado ha sido el club catalán». Y Luis Aragonés , técnico del Real Oviedo, manifestó: «Núñez es el mejor presidente, pero ha pegado una cagada de campeonato. No se puede hacer esa pantomima. Es querer tirar un torneo como la Copa, que es precioso, y si no que se lo digan al Barcelona, que es el que más veces lo ha ganado». Sanción… e indulto Solo mostraron su apoyo a la decisión del club catalán los socios y simpatizantes culés. Y ni siquiera fue una defensa unánime. Hubo mucha división entre la masa social barcelonista. De hecho, una de las voces más duramente críticas fue la de Joan Laporta, fundador y entonces portavoz de Elefant Blau ( Elefante Azul), plataforma de oposición a la junta directiva de José Luis Núñez. Noticias Relacionadas estandar Si El baúl de los deportes Juanito y el maldito mes de abril Ángel Luis Menéndez «Ridículo y esperpéntico. Nos han hecho pasar vergüenza –declaró un indignado Laporta-. Se nos ha despreciado a los socios por la actitud de que hasta las nueve de la noche no se sabía si se jugaba o no. Se ha puesto en evidencia la planificación deportiva por parte del señor Núñez y el capataz, que es el señor Van Gaal. Parece que no sepamos perder. Si no se ha jugado es porque Núñez y Van Gaal no han querido, perjudicando la imagen del club y no se puede tolerar. Eso de que el club es del socio es una falacia». La Federación Española de Fútbol fue rauda como pocas veces en imponer el castigo correspondiente al Barça. Y lo hizo con la máxima dureza. Tres días después, el 27 de abril, el Comité de Competición ratificó la derrota por incomparecencia (3-0), la consiguiente eliminación de la Copa, la más elevada multa contemplada en el reglamento –dos millones de pesetas (12.000€)- y la suspensión de un año sin poder jugar el torneo. El epígrafe más doloroso del castigo, la prohibición de jugar la Copa del Rey 2000-01 , no se llegó a ejecutar. Apenas se mantuvo en vigor tres meses. El 14 de julio, Ángel María Villar , presidente de la Federación, anunció en la Asamblea anual las tradicionales medidas de gracia para todo el fútbol (salvo en los casos de agresión a colegiados y de dopaje) con motivo de su cuarta reelección al cargo, lograda en febrero de ese mismo año. Así que al año siguiente el Barça jugó el torneo, volvió a llegar a semifinales y volvió a quedar eliminado (ante el Celta). Eso sí, esta vez compareció en el partido de ida (3-1)… y en el de vuelta (1-1).. «Messi ya no es imposible». Antonella está harta de París . De la lluvia, del frío, de las manifestaciones constantes y violentas, de lo inhóspito que la ciudad tiene en su día a día. Los niños añoran a sus amiguitos de siempre, y vivir en Gavà, con jardín y piscina, 320 días de sol al año y al lado de la playa. Messi no está a gusto en el PSG. Deplora el bajo nivel de la liga francesa, entiende que no ganará nunca la Champions porque aquello no es un equipo sino una especie de banda de estrellas donde además él no es el más importante y todos los méritos se los lleva Mbappé . Además, su afición le pita. La liberación que sintió ganando el Mundial le ha dado una tranquilidad vital en la que ya no le importa sólo el dinero, aunque lo cierto es que a la vez que especula o deja que se especule con su regreso a Barcelona, escucha ofertas millonarias. Lo que parecía imposible ya no lo es. Puede que no se produzca, y que a Messi y al Barcelona les convenga por distintos motivos dar la impresión de que están cerca de llegar a un acuerdo: a Messi para conseguir más dinero y a Laporta para distraer la atención de los graves asuntos que le incumben. Pero los niños tienen reservada plaza en el colegio al que iban antes de marcharse, y parece que Messi estaría dispuesto a conformarse con cobrar una cuarta parte de lo que cobraba, es decir, 25 millones de euros. Noticias Relacionadas opinion Si Todo irá bien El Barça, «el equipo del régimen» socialista Salvador Sostres opinion Si El segundo palo Cajas rojas Juanma Rodríguez Xavi le suplica el regreso porque entiende que es la única manera de tener un equipo que ilusione. Laporta piensa que la travesía del desierto de tener que jugar en Montjuic (menos de dos años no nos los quita nadie) será más leve con su vieja estrella, y Tebas también le quiere en la Liga, para recuperar algún valor, con lo que podría suavizar sus ataques al Barça, porque uno de los impedimentos más serios que podría haber para el retorno es que el Barça fuera expulsado de la Champions. Si Messi renuncia a ganar el muchísimo dinero que le ofrecen algunas ligas árabes es por tener un último tiempo competitivo que es inútil fuera de Europa. A falta de proyecto deportivo y de modelo de club racional, el Barça se encierra en su museo nostálgico como hacen las empresas que han perdido el norte, justo antes de quebrar. Turcos turbios, créditos impagables, dinosaurios en extinción y visceralidad estomacal al perfume Franco . Esto es Laporta. Y el socio del Barça, encantado.. «Cajas rojas». De las cajas rojas de Laporta emergió, cómo no, Francisco Franco, tremenda paradoja histórica si tenemos en cuenta que el Generalísimo fue el único militar que logró derrotar al comunismo, cuestión ésta que jamás le perdonó Iósif Stalin, Koba el temible. Franco es el McGuffin español ideal, lo mismo sirve para un roto que para un descosido. «¿Qué lleva en esa maleta?», le pregunta un viajero a su compañero de vagón. «¿Eso? Es un McGuffin», responde. «¿Un McGuffin?» «Sí, un aparato para cazar leones en Escocia». «¡Pero si en Escocia no hay leones, hombre!» «Ah, pues entonces no será un McGuffin». En la víspera ya dije que Laporta no daría explicaciones, que agitaría un enemigo externo cualquiera y que trataría de distraer la atención con alguna cortina de humo. Sabía perfectamente que atacaría al Real Madrid y debí imaginarme que exhumaría al Caudillo. Café para unos cafeteros sin paladar y que no saben diferenciar entre un ‘espresso’ y un americano o, que si saben distinguirlos, permanecen más mudos que Harpo , no vaya a ser que el rey se dé cuenta de que va en pelotilla picada por mitad de Las Ramblas. De las cajas rojas, como decía, surgió Francisco Franco Bahamonde montado a caballo. Cerca estuvo algún miembro del politburó culé presente en la primera fila, firme y esperando el discurso del amado líder, armado con su correspondiente vuvuzela, de llevarse un susto serio ante el relincho del equino, tan muerto como el Caudillo. Franco se dirigió a los presentes con un escueto «estoy feliz de volver a la Ciudad Condal», preguntó por Montal, aquel señor que le condecoró tantas veces y de un modo tan efusivo, y a punto estaba ya de firmarle una nueva recalificación al Barça cuando Laporta le conminó a que regresara a su correspondiente caja. Noticias Relacionadas opinion Si El segundo palo Guardiolitas Juanma Rodríguez opinion Si El segundo palo ¡Clic! Juanma Rodríguez ¿Qué contenían en realidad las cajas de Laporta además del espíritu de Franco? Yo creo que nada. Un operario las revolvió como los trileros de Gran Vía movían la bolita, las ordenó de más a menos rojo y la gente con criterio salió de la performance con la sensación de que Jan nos había tomado a todos por gilipollas. De la charada sólo se puede extraer una conclusión positiva y es que el huido de la justicia Puigdemont montó en cólera por un vídeo del Real Madrid, convertido en hit, en el que se contaba toda la verdad. Dicho lo cual, y hasta la próxima aparición de Franco, hablemos de Negreira.. «El ascenso imposible del club del pueblo más pequeño del fútbol español». El del Club Deportivo Robres bien podría ser uno de esos cuentos que de vez en cuando se escriben y ponen en valor ese otro fútbol en el que los domingos reina la cercanía y se sigue respirando familiaridad en cada partido. Un viaje tan desconocido como maravilloso, el del ascenso a Segunda Federación (cuarto escalón de este deporte) del equipo del pueblo más pequeño de España que compite en categoría nacional, Robres, un municipio de poco más de 500 habitantes. A la preciosa historia del modesto conjunto oscense le ha faltado, sin embargo, el broche dorado del «fueron felices y comieron perdices» con el que siempre acaban los mejores cuentos. Los aragoneses no solo no podrán militar el próximo curso en la categoría que se han ganado en los terrenos de juego sino que, además, se verán abocados a caer hasta la Regional Preferente al ser arrastrados por el descenso del CD Ebro , club zaragozano del que es filial. Un epílogo cruel en una temporada de ensueño que no empaña la gesta ni el orgullo de una localidad en la que más de la mitad de los vecinos son socios del equipo y que por primera vez han visto a los suyos proclamarse campeones de Tercera división. Ningún pueblo tan pequeño tiene esta temporada un equipo compitiendo en el fútbol de categoría nacional (de Primera a Tercera división). A 35 kilómetros de Huesca y a 60 de Zaragoza, Robres se erige en la comarca de Los Monegros , enclave singular por su atractivo paisaje. Como muchas otras, la localidad ha sufrido una dentellada demográfica a lo largo de las últimas décadas, pero los habitantes que continúan residiendo siguen alimentando la vinculación que el municipio ha mantenido históricamente con su equipo. Noticia Relacionada Fútbol estandar No Olivenza FC, el hito de un Tercera extremeño que se celebra en España y Portugal Jorge Abizanda El conjunto pacense, que cuenta con la plantilla más joven de la categoría, jugará por primera vez en su historia un playoff de ascenso «San Blas cumplió medio siglo de vida hace justo un año, el campo fue construido por los vecinos porque aquí siempre ha habido mucha implicación con el fútbol. Unos movieron las tierras, otros hicieron los vestuarios, el estadio no costó dinero porque cada uno colaboró en la medida de sus posibilidades», explica Javier Biarge a ABC. Él reside en Robres y es uno de los ochos directivos de un club que en 2017 se convirtió en filial del CD Ebro . Un acuerdo clave para que un pueblo tan poco poblado disfrute de una plantilla campeona. «La filialidad nos ha aportado visibilidad para que jóvenes de otros puntos de Aragón se hayan decidido a venir a nuestro equipo», explica el directivo. Solo Fran Barrio y Alberto Carcasona, capitanes junto a Javi Pérez, son de Robres. La mayoría de los futbolistas residen en Zaragoza, el punto de entrenamiento del equipo excepto los viernes, cuando se desplaza a San Blas. «Otra de las ventajas de ser filial del Ebro es que nos permite trabajar en sus instalaciones de Zaragoza y disponer de sus médicos y fisios». Sin esa ayuda, para un equipo de las limitaciones del CD Robres sería complicado disfrutar de esos servicios. Convenio de filialidad El convenio de filialidad, sin embargo, ha terminado convirtiéndose en arma de doble filo. El CD Ebro, ahora en Segunda Federación , descenderá a final de temporada, lo que condenará a su hermano menor a la Regional Preferente. Aunque los zaragozanos hubieran conseguido la permanencia, los monegrinos tampoco hubieran podido ascender porque la reglamentación impide que un filial juegue en la misma categoría o en una superior a la del equipo con el que mantiene convenio. El resbalón del Ebro a Tercera condena así al conjunto al que Eloy Aznar ha hecho campeón este año en esa misma división. PUEBLO DE LOS MONEGROS El CD Robres, entrenador por Eloy Aznar (a la derecha) se ha proclamado por primera vez campeón de Terecra división. Un municipio oscense que cuenta con poco más de 500 habitantes «El campeonato en Robres ha sido una locura, ha sido algo histórico. La verdad es que es algo para disfrutar, va a quedar en la memoria de todo el mundo. Es el ejemplo de que tanto en los pueblos grandes, pero también en los más pequeños, como es el caso de Robres, todo es posible. Haciendo las cosas bien, siguiendo una idea, con gente implicada y una afición que apoya, en definitiva teniendo espíritu de fútbol, todo se puede conseguir», afirma el joven entrenador a ABC. Un preparador de tan solo 24 años que ha rubricado el camino que comenzó Javier Genovés (31 años). Él fue el técnico del cuadro robresino en el inicio del curso y el que eligió a Aznar como su ayudante. «Robres es el ejemplo de que en el fútbol, con una idea y gente implicada, todo es posible» Eloy Aznar Entrenador «Este pueblo ha estado históricamente muy vinculado a su equipo, los vecinos construyeron el campo» Javier Biarge Directivo Tras el mal arranque del CD Ebro esta temporada en Segunda Federación, el cuadro zaragozano reclutó a Genovés como entrenador y su segundo se quedó al frente del CD Robres, con el que ha terminado escribiendo una página dorada. Eloy Aznar ha ocupado esta temporada el banquillo de un equipo que hace décadas tuvo como entrenador a una de las grandes leyendas del Real Zaragoza, Canario , el jugador que junto a Villa, Santos, Marcelino y Lapetra formó una de las delanteras más temibles del fútbol español, la de ‘Los Magníficos’. «La clave del éxito ha estado en no pensar en la clasificación, sino en mejorar cada uno en su parcela para elevar el nivel como equipo. Los entrenadores aportamos la idea, pero los jugadores son los que tienen que estar convencidos de esa idea», explica el preparador, uno de los protagonistas de un cuento al que su inesperado final no resta mérito.. http://www.databot-app.com
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