News – Noticias «Una apuesta firme por la innovación y la digitalización». Empresa pública perteneciente a la SEPI, Navantia desarrolla productos y servicios de alto valor añadido y apuesta fuertemente por la transformación digital y la innovación , en un entorno que incluye la estrecha colaboración con Defensa/Armada y SEPI, la asociación con otras empresas tecnológicas de origen civil y militar, convenios y cátedras con universidades y centros tecnológicos, etc. Con cerca de 4.500 trabajadores, genera un empleo estimado en 27.000 puestos de trabajo en España , además de las empresas subsidiarias de Australia, Arabia y Reino Unido. Su contribución a la economía española fue de 1.313 millones de euros en 2021 (0,95% del PIB), y ha exportado un 56% de sus ingresos (el 0,17% de las exportaciones españolas). Se encuentra entre las principales empresas españolas en inversión en I+D+i, con más de 71 millones de euros en 2021, una cifra superior a la de los sectores tecnológicos punteros en España, en línea con una evolución tecnológica exponencial en los últimos 50 años (pasando de contratar fuera la tecnología, a exportar tecnología propia). La fragata F110 es un destacado ejemplo de la gama de productos y servicios inteligentes (o smart), al ser el primer buque en el mundo con un ‘gemelo digital’ , capaz de reproducir el comportamiento del barco en cualquier tipo de misión y hacer un seguimiento permanente del funcionamiento de sus equipos y sistemas. El desarrollo de servicios inteligentes incorpora tecnologías como la realidad virtual y aumentada para la asistencia remota, o la inteligencia artificial, que permitirá evolucionar en el mantenimiento predictivo. Así sucede con la oficina técnica de apoyo al ciclo de vida del submarino S80 , en un marco de programas estrella, como los propios de los ya mencionados y de multitud de proyectos de I+D+i enfocados no sólo a la mejora de los buques en aspectos como la ciberseguridad o las marcas acústicas, sino también a la adecuación de las instalaciones con el empleo de nuevas tecnologías, como la nube, la inteligencia artificial, Big Data o 5G. Noticia Relacionada Defensa estandar No Arabia Saudí firma un acuerdo para encargar a España otros cinco buques de guerra Esteban Villarejo El acuerdo con Navantia ha sido firmado en Riad y ha contado con la presencia del propio ministro de Defensa saudí, el Príncipe Khalid bin Salman, y la ministra de Industria, Reyes Maroto Esta digitalización se aplica también a los procesos productivos, y a la cadena de suministros, colaborando en que todo el ecosistema avance en la mejora del producto final y en resumen, en la soberanía tecnológica del país. Tecnologías disruptivas que han fomentado la creación de seis centros de excelencia (red Navantia CoEx) especializados en diversas áreas de futuro. Célula de innovación Navantia acaba de lanzar su célula de innovación ‘Monodon’ para impulsar la investigación y experimentación con tecnologías disruptivas (tecnología quantum, robótica, nuevos materiales, nanotecnología y la impresión 4D) y agilizar su implantación en la compañía. Investigación y experimentación tecnológicas en primeras fases y colaboración con centros de investigación y startups marcan la esencia de esta nueva marca, que se presentará en Feindef (patrocinará el espacio Innova for Def&Sec). Esta estrategia de innovación abierta, este papel tractor, incentivará que universidades, centros de investigación, centros tecnológicos y startups trabajen conjuntamente en una tecnología de interés común, en un entorno de unidades mixtas de investigación (UMIs), empresas, foros de innovación y centros de investigación. La creación de ‘hubs’ con otras compañías impulsará el acceso a nuevas soluciones y la conexión a redes internacionales, además de la extensión de las infraestructuras y espacios demostrativos y experimentales para probar tecnologías de forma integrada. Colaboración europea En cuanto a la participación europea, el Fondo Europeo de Defensa ha seleccionado seis proyectos de alta tecnología en los que participa Navantia, en consorcio con otras grandes empresas, pymes, universidades y centros tecnológicos europeos. Navantia refuerza así su papel como empresa tractora del sector naval y de defensa español en el entorno europeo y consolida su liderazgo en los ámbitos estratégicos clave para su negocio, como la digitalización de plataformas navales o el desarrollo e integración de vehículos no tripulados y armas de nueva generación. Se avanza también en el establecimiento de alianzas para el desarrollo colaborativo de buques de combate. Entre los proyectos, destaca el proyecto de corbeta EPC, con Naval Group y Fincantieri, para desarrollar la fase inicial de diseño de una corbeta modular, flexible, verde, interoperable e innovadora, y Edinaf, en el que Navantia lidera el desarrollo de la arquitectura de referencia para un buque digital, que permitirá conocer el estado de la plataforma y optimizar en todo momento su mantenimiento, con el fin de asesorar a la tripulación durante todo el ciclo de vida.. «FCAS, el caza europeo del futuro: 8.000 millones para empezar». Fue en diciembre cuando la fumata blanca se produjo. Por un lado, Francia con Dassault Aviation y, por otro, Alemania con Airbus Defence resolvían sus diferencias –relacionadas con la autoría de diseño y las posibilidades de exportación, principalmente– para dar luz verde al mayor programa de la industria de defensa en Europa: el FCAS (Futuro Sistema Aéreo de Combate, en sus siglas en inglés) , como se conoce al futuro caza llamado a sustituir a las flotas de Eurofighter y Rafale en los ejércitos alemán, español y francés. España, al margen de esas disputas finales entre las dos compañías aeronáuticas, no faltó a la cita y rubricó el contrato con la empresa tecnológica Indra como empresa coordinadora en lo que respecta a los intereses españoles. Precisamente la elección de Indra, con 27,99% de participación de la SEPI, como empresa tractora para España respondía al interés del Ministerio de Defensa (y también de Industria) de alumbrar un ‘gran campeón’ español de la industria de la Defensa, sobre todo, en lo que respecta al subsector de sistemas, sensores… Noticia Relacionada estandar No Alemania, Francia y España celebran en Madrid la nueva fase del futuro caza europeo: el mayor proyecto militar de Europa Esteban Villarejo España participa al 33% y la nueva fase supone 8.000 millones entre los tres países Al 33% cada país. Esa es la premisa de participación a tres bandas de un proyecto que prevé alumbrar no sólo un avión de combate, sino un sistema de sistemas capaz de interconectar diferentes plataformas militares (aviones, buques, drones, vehículos blindados…) con mando y control, tecnología de big data, nube de combate… La presentación de ese primer gran contrato firmado en diciembre se produjo el pasado 28 de abril en el Cuartel General del Ejército del Aire. Todo un apoyo de Francia y Alemania a la decidida participación de España en pie de igualdad y desde el inicio. Fueron los ministros de Defensa de los tres países – Boris Pistorius , Sébastien Lecornu y Margarita Robles – los que presentaron a los medios de comunicación y representantes de la industria las líneas maestras de un proyecto que está cifrado en su montante final en torno a los 100.000 millones de euros con un plazo estimado entre 2040 y 2045. Se trata de un contrato inicial de 8.000 millones de euros , de los que España tiene ya aprobados 2.500. Como expuso la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce , en esa presentación: «La inversión en defensa es inversión en mantenimiento de la paz, libertad, seguridad, y valores democráticos. También es inversión que trae consigo riqueza, empleo, cohesión territorial y social». Y es que en España el impacto inmediato del proyecto FCAS se estima en 1.000 empleos directos de alta cualificación, de los cuales unos 400 serían en Indra. Liderazgo de Indra Además de la compañía tecnológica española y Airbus Defence –con instalaciones en Sevilla y Getafe, donde se fabricará el FCAS, como ahora se hace con el Eurofighter–, este programa involucra a otras empresas españolas como ITP Aero, Sener, Tecnobit o GMV. Por parte de Indra, ya se firmó un contrato inicial de 600 millones para comenzar la andadura en el marco de la nueva fase de desarrollo, la 1B, del Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS). La compañía española es la encargada a nivel mundial de liderar dentro del programa el pilar de Sensores y tendrá a la francesa Thales y al consorcio alemán FCMS como socios principales. «Este pilar está llamado a revolucionar el sector con una suite multiplataforma de sensores en red que ofrecerá capacidades y servicios colaborativos que multiplicará el valor de los datos y contribuirá al éxito de la misión», explican fuentes de la compañía. En el pilar de la Nube de Combate, Indra es líder nacional y trabajará con Airbus DS Alemania, como contratista principal, y con Thales como socio para el desarrollo conjunto del elemento habilitador clave del concepto de Sistema de Sistemas que permite capacidades colaborativas sin precedentes entre las plataformas. Los dos pilares transversales, encargados de la definición y selección de la arquitectura final a nivel Sistema de Sistemas (NGWS), así como todo el proceso de demostración y validación global a nivel NGWS, son coliderados internacionalmente por Indra, Dassault Aviation y Airbus DS Alemania. Finalmente, Indra lidera internacionalmente junto al resto de co-contratistas del programa la definición y despliegue de un entorno digital seguro para información clasificada de trabajo colaborativo para el programa. Por su parte, Airbus DS España lidera nacionalmente la participación en el diseño y construcción del avión de combate e internacionalmente un pilar tecnológico enfocado en tecnologías de baja observabilidad; la española ITP Aero lidera nacionalmente el Motor del avión del NGF; y SATNUS, consorcio constituido por las empresas españolas GMV, Sener y Tecnobit, lidera la participación nacional en el pilar de Remote Carriers y Manned-Unmanned Teaming, destinado a desarrollar tecnologías de lanzamiento de aviones no tripulados. «La firma de este contrato supone un éxito compartido: la industria española ha consolidado una posición igualitaria tanto en lo relativo a la cantidad como a la calidad del trabajo que abordarán las industrias de Francia y Alemania. Esta importante participación dará un fuerte impulso a todo el tejido empresarial e innovador español, ya que requerirá la incorporación al proyecto de pymes, universidades, centros tecnológicos y de investigación de todo el territorio», indican desde Indra. Defensa reprograma el 8×8 con 420 millones más La entrada en operatividad del nuevo vehículo blindado 8×8 del Ejército de Tierra aún no tiene fecha. Todo ello a pesar de que a finales de diciembre hubo «una ceremonia de entrega» en la que se entregaron los primeros siete vehículos al Ejército. Aún está por ver si podrán desfilar en el Día de las Fuerzas Armadas el próximo 3 de junio, aunque sea sin haber entrado operativos al cien por cien. La UTE Tess Defence, formada por Santa Bárbara Sistemas (General Dynamics European Land Systems), Indra, Sapa y Escribano es la encargada de llevar a buen puerto un programa que debe proporcionar 348 vehículos en una primera fase. La última noticia sobre este programa la conocimos en el Consejo de Ministros del pasado 18 de abril en el que el Ministerio de Hacienda aprobó aumentar en 420 millones el techo de gasto, que ya era de 2.000 millones. Es un programa que ha sufrido múltiples retrasos. Fragatas F-110: nuevo salto de Navantia y la Armada La clase Bonifaz de la Armada Española , también conocida como F-110, inició su andadura en abril de 2022 con el primer corte de chapa en el astillero de Ferrol de Navantia. Se trata del proyecto de construcción naval más importante de Navantia en estos momentos, sobre todo, una vez que la construcción del submarino S-80 está ya encarrilada y con las primeras pruebas realizándose. Fue el 29 de marzo de 2019 cuando el Gobierno dio luz verde al contrato para construir cinco nuevas fragatas F-110 por un importe de 4.317 millones de euros. Para su construcción se constituyó la UTE Protec 110 , constituida por Navantia e Indra, compañía esta última que integrará la mayor parte de sistemas a bordo del buque. El calendario de pagos se inició en el año 2019, concluyendo en el año 2032. La entrega de la primera unidad está prevista para el año 2026, y la última para el año 2031. La clase Bonifaz de la Armada Española, también conocida como F-110, inició su andadura en abril de 2022 con el primer corte de chapa en el astillero de Ferrol de Navantia ABC Guerra asimétrica, seguridad marítima, proyección del poder naval, helicóptero, cooperación militar-civil, flexibilidad en el despliegue , propulsión híbrida y espacio para vehículos no tripulados son algunas de las características reveladas por la Armada. «Un diseño para alta mar, pero también para litoral». Estas fragatas están pensadas para sustituir a las actuales de la clase F-80. Tal y como sucediese en la construcción de las F-100, el trabajo de la mano entre Navantia y la Armada es clave. Incorporará tecnología de primer nivel como el radar primario en banda S que Indra desarrolla con la estadounidense Lockheed Martin, lo que le proporcionará una capacidad de vigilancia aérea y de apoyo en el combate antiaéreo de máximo nivel. También tendrá un sistema de combate más ‘made in Spain’ con el desarrollo tecnológico del Scomba. El astillero espera generar unos 7.000 empleos cada año con la construcción de estos nuevos cinco de buques que, luego, podrán servir de modelo para la exportación como sucedió con las F-100 para Noruega o Australia.. ««Invertir en defensa significa invertir en preservar las libertades y la seguridad»». Acumula una extensa y diversa trayectoria pública (fue secretario de Estado de Seguridad desde 1996 hasta el 2000) y también en el ámbito privado, como presidente y consejero de varias empresas. Desde 2020 preside Tedae, la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio, creada en febrero de 2009. Esta organización de empresas de todo tipo fomenta el desarrollo del sector, además de la representación y promoción en el exterior (aspecto en el que contribuye con sus años de experiencia tanto en la carrera diplomática como en la Casa Real) y que se enfrenta, con la innovación en su más amplio sentido, a los desafíos geopolíticos y, por lo tanto, empresariales, de presente y futuro. –La invasión rusa de Ucrania ha puesto la preocupación por la seguridad en el primer plano en la mayoría de los estados europeos. ¿Cree este contexto geopolítico ha cambiado la visión ciudadana sobre el sector de Defensa? –Nos encontramos, sin duda, ante un cambio total y absoluto de los europeos en general y de los españoles en particular, ante una coyuntura, como la de la guerra en Ucrania, que nos hubiese parecido irreal, lejana, solo unos años atrás. Nos sentíamos protegidos por un ‘gran escudo’, por un entorno de estabilidad en Europa cuando surgió un conflicto al que se puede llegar, en relativo poco tiempo, en coche. Noticia Relacionada estandar Si La escalada armamentística impulsa la era de los aviones hipersónicos y pone en jaque la seguridad Alexia Columba Jerez La investigación tecnológica militar acerca el sueño empresarial de desarrollar aeronaves rentables que vayan mucho más allá de la velocidad del sonido En este contexto, la OTAN ha cogido una nueva fuerza en una situación internacional en la que todos los implicados debemos ser muy claros, muy firmes en la defensa de nuestra seguridad. Por ello, la promesa del actual gobierno de llegar al 2% de nuestro PIB, en línea con otros países europeos, es perfectamente realizable, y vamos bien encaminados en esa dirección. Hay que invertir, por supuesto, en sanidad, educación, pensiones… pero invertir en defensa significa invertir en preservar las libertades y la seguridad, más aún en tiempos como los actuales. –¿Considera que en España se ha entendido la importancia de la independencia y autonomía estratégicas en materia de defensa, lo esencial que es no dejar este asunto en ‘manos de terceros’? –Debemos ser socios relevantes en proyectos importantes europeos, sin descuidar nuestra autonomía, por lo que tenemos que ser capaces de desarrollar nuestra tecnología para que sea ineludible en los proyectos, nacionales y europeos. Y podemos hacerlo y lo hacemos día a día, gracias a que contamos con grandísimos ingenieros, grandes empresas. En todo caso, la Defensa debe ser una política de Estado, y desde Tedae trabajamos para sentar unas bases para que los proyectos sobrepasen partidos, legislaturas, ideologías, definiendo cuáles son las necesidades industriales que necesita nuestro sector en España, tanto en nuestro país como fuera de nuestras fronteras. –¿Hasta qué punto se hace complejo el correcto empleo de las inversiones, en un entorno globalizado, hipercompetitivo? –El incremento presupuestario tiene que ir acompañado por la estabilidad, ya que los proyectos de investigación tardan años en desarrollarse y requieren de una inversión sostenida, una continuidad en la que los acuerdos con el Estado son esenciales. No hay que hacer inversiones inútiles, hay que evitar las disfunciones, las duplicidades, para que el sector sea lo más eficiente posible. «La Defensa debe ser una política de Estado. Los proyectos deben sobrepasar partidos, legislaturas, ideologías» –¿En qué ‘estado de revista’ se encuentra la industria española en este momento decisivo? ¿Cuáles son sus fortalezas y las asignatura por mejorar? –Los últimos 40 años han supuesto un avance fundamental, y se ha demostrado la potencia tractora del sector, con mucha intensidad en investigación, en desarrollo de nuevas tecnologías. Solo un ejemplo: las turbinas de la mitad de los aviones que vuelan por el mundo son de patente española. Se han dado pasos de gigante, con empresas que han apostado y arriesgado mucho por avanzar y necesitamos la estabilidad a la que me refería, para no depender de un partido o de otro, de un gobierno o de otro. En cuanto a lo que nos queda por potenciar, un aspecto esencial para el desarrollo del sector (y de la economía) es la consolidación y crecimiento de las pymes, para llegar a ser un gran ‘player’ internacional como lo es Francia. –¿Qué tendencias destacan en tecnología? ¿Es viable el siempre deseable incremento en inversión en I+D+i? –Tenemos grandes proyectos en marcha y en distintos ámbitos, además de fabricaciones como, por ejemplo, la del Vehículo de Combate de Ruedas VCR 8×8, en un entorno en el que considero muy importante la creación de la Agencia Espacial Española, por todo lo que supondrá para nuevos desarrollos. Aportaciones españolas y colaboración europea conforman una indudable apuesta de valor para la seguridad de la población. La tecnología es una pieza fundamental en nuestras empresas, que son tractoras, potentes, con unas grandes cadenas de suministro, que permiten crear un empleo tanto estable como de calidad (por cierto, en el campo de la formación, hay que seguir apostando por la Formación Profesional, donde se darán pasos de gigante, con acciones ya muy destacadas). Y el sector sigue destacando por su aportación en los desarrollos duales: sin ir más lejos, nuestro teléfono móvil tiene cerca de 20 tecnologías que proceden del mundo de la investigación en defensa. «La consolidación y crecimiento de las pymes es esencial para el sector» –Sostenibilidad, ciberseguridad… ¿Cuál es el papel de estos vectores de desarrollo en la Tedae del siglo XXI? –En el caso de la sostenibilidad, hace años era la guinda del pastel, pero ahora debe ser un componente fundamental de la actividad de las empresas. En cuanto a la ciberseguridad, no solo significa prevenir ataques malignos, sino proteger nuestros datos por si mismos, nuestra libertad. Hace 30 años ya se empezó a ver lo importante de esta actividad y, en la actualidad, es parte esencial, crítica, en los nuevos tiempos de la defensa. –¿Por qué recomendaría la asistencia a Feindef? –Le diría al potencial visitante: ‘venga a verla, para comprobar cómo el dinero de los impuestos contribuye a una mejor defensa y, por lo tanto, a una mayor seguridad’. Feindef es, sin duda, un excelente escaparate de desarrollo tecnológico, representativo de un sector que exporta el 60% de su producción, y una magnífica oportunidad para poner en valor el trabajo de todos los implicados en esta actividad.. «Los nuevos horizontes de un sector estratégico». La Fundación Feindef organiza del 17 al 19 de mayo en el recinto ferial de Ifema la tercera edición de la Feria Internacional de Defensa y Seguridad, una plataforma de encuentro para profesionales, empresas e instituciones públicas dedicadas a este campo. La apuesta europea por dotarse de medios militares y recursos necesarios para atender a una nueva generación de amenazas puede tener un efecto positivo sobre el sector en España. Las industrias que forman parte de la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae) cerraron el ejercicio de 2021 con una facturación total de 11.594 millones de euros, un 2% más con respecto al año anterior. Se estima que esta cifra representa el 1,4% del PIB nacional. El sector todavía no ha alcanzado los niveles Precovid (14.101 millones en 2019), pero sí se constata una recuperación, con secciones que crecen a doble dígito, como la de defensa terrestre (15%) y la de seguridad (12%), según los datos del informe elaborado por KPMG para Tedae. La importancia de esta industria para la economía española tiene que ver no solo con el efecto directo en términos de actividad y empleo, sino también por la capacidad tractora sobre otros sectores. «Se estima que en 2021 tuvieron un efecto indirecto de 5.600 millones de euros. Además, se trata de sectores que generan un empleo de calidad y de alta cualificación y que realizan importantes inversiones en I+D+i, que estaría en torno al 13% del total nacional», explica Begoña Cristeto, socia responsable de Industria, Automoción y Química de KPMG en España. De cara al futuro, las previsiones son optimistas «si se tiene en cuenta la tendencia creciente del presupuesto destinado al Ministerio de Defensa, que en los PGE tuvo un fuerte crecimiento», añade. Esta tendencia previsiblemente continuará en los próximos años con el objetivo de que el gasto militar vaya acercándose al 2% del PIB siguiendo la recomendación de la OTAN. Noticia Relacionada estandar Si La escalada armamentística impulsa la era de los aviones hipersónicos y pone en jaque la seguridad Alexia Columba Jerez La investigación tecnológica militar acerca el sueño empresarial de desarrollar aeronaves rentables que vayan mucho más allá de la velocidad del sonido Este sector afronta cambios continuos y una fuerte necesidad de adaptación a los factores que van a redefinir esta industria en los próximos años: «La tecnología, los cambios geopolíticos, las nuevas capacidades, el dominio del espacio, la seguridad o el fortalecimiento de las cadenas de suministro, para los que las empresas del sector deben prepararse», resalta Cristeto. Recuerda también que los fondos europeos representan una oportunidad excepcional y van a impulsar el desarrollo de este sector, «ayudando a las empresas que componen la industria a afianzar sus planes estratégicos y acelerar su transformación digital». En el informe de Tedae se estima que el sector es responsable, directa o indirectamente, de más de 200.000 empleos en España, «que en general son empleos de calidad y con una remuneración que en 2021 se situaba un 85% de la media española, siendo también superior a la de otras industrias». Carencias Expertos del sector coinciden al señalar algunas de las carencias de esta industria en España. Tal y como recuerda Félix Arteaga, investigador principal de Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano (RIE), «las industrias de defensa en Europa siguen dependiendo de las políticas industriales de los Estados miembros. Las iniciativas europeas de impulso al sector ayudan a integrar las industrias españolas más competitivas en las cadenas europeas de valor, pero no suplen las políticas nacionales, sino que las complementan». La participación en programas europeos permite acceder a los consorcios industriales y a los fondos europeos de apoyo, «pero tanto las empresas como el sector público tienen que afrontar la cofinanciación», puntualiza. Indica que la posición española sigue estancada en Europa, aunque en clara desventaja respecto a Francia y Alemania que disponen de mayor economía de escala y mejor gestión estratégica, «mientras que sigue retrocediendo en el mundial a medida que entran nuevos actores industriales con mayor capacidad de demanda e inversión». Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 4200 Código APP Carlos Martí Sempere, experto en Seguridad y Defensa y colaborador de la Fundación Alternativas, también resalta la pequeña dimensión de este sector en España una vez que el gasto en defensa es pequeño. «Se nutre sobre todo de la parte estatal y si no vendes en España, no vendes fuera. La industria española respecto a la europea es muy pequeña, no estamos en la primera liga», explica el también autor de diferentes trabajos y publicaciones en este sector. Avisa que esta situación no va a cambiar de un momento a otro, aunque los gobiernos cumplan la promesa de llegar al 2% de PIB en gasto en defensa. «Incluso recurriendo al fondo europeo de defensa no llegamos ni a una séptima parte de lo que invierte EE.UU. y no podemos olvidarnos del papel que está adquiriendo China». Indica además que los desarrollos de defensa «tienen una gran cadena de suministro. Puedes llegar a tener 1.300 proveedores para fabricar un carro de combate, y tiene una gran especialización. «El tejido industrial español no da para tanto, la cadena de suministro es corta y tenemos que importar un gran porcentaje de componentes», puntualiza. Pone como ejemplo los submarinos, para cuya fabricación en nuestro país se tienen que importar muchas partes del mismo. I+D+i Esta industria destinó a I+D+i en torno a 1.177 millones de euros, siendo junto con el sector automoción los que mayor volumen de fondos destinaron en este sentido, según los datos facilitados por Tedae. Desde KPMG indican que la apuesta en inversión en I+D e innovación es lo que va a permitir mantener el nivel de competitividad a nivel internacional. «Las capacidades tecnológicas de la industria de la defensa permiten una mayor resiliencia para adaptarse a situaciones de crisis, como lo han sido la pandemia o el conflicto de Ucrania, pero también la posibilidad de transferir esa tecnología para uso civil, mejorando la independencia tecnológica y produciendo con un mayor valor añadido», apunta la consultora. Félix Arteaga indica que el sector español, y el europeo en general, se enfrenta a un déficit crónico de inversión respecto a sus competidores internacionales que amenaza con reducir su competitividad. «Se invierte mucho en equipos, pero poco en I+D+i, porque el sector público no quiere compartir inversiones de riesgo con el sector industrial y éste no puede invertir sin garantías de adquisiciones futuras». Como resultado, las empresas duales, en las que la defensa es una parte de su cartera pero no la única, «se benefician de las trasferencias de tecnología de sectores civiles, pero las que dependen de defensa tienen que repercutir esas trasferencias sobre sus ventas al Ministerio», añade. Desafíos El investigador del RIE apunta como primer desafío el de considerar al sector más estratégico como industria que como defensa. «La prioridad del Ministerio de Defensa es la de obtener capacidades militares, pero la prioridad del resto de Ministerios implicados es la de preservar y potenciar el tejido industrial nacional, incluido, pero no exclusivamente, el de Defensa», indica el investigador resaltando también que este es el enfoque de ‘sinergias’ con los sectores defensa, civil y espacio que prima en la Comisión Europea. El segundo objetivo es el de adecuar las leyes de contratación a las necesidades del sector, «porque la complejidad burocrática ahoga su competitividad (también el déficit de gestores)». Las dificultades expulsan del sector militar a multitud de industrias y centros tecnológicos civiles que podrían dinamizar la base tecnológica e industrial de la defensa. Además, como tercer desafío apunta la estabilidad presupuestaria porque «la industria no puede competir con presupuestos anuales inseguros. Si no se resuelven estos desafíos, las industrias y centros tecnológicos se acabarán desplazando hacia las cadenas europeas de suministro, añadiendo valor a otros Estados miembros». Carlos Martí Sempere, por su parte, resalta la desconfianza que existe en el sector entre distintos países y «por eso nuestra industria no se ha desarrollado y no ha buscado las alianzas». No obstante, cuando hay financiación europea de por medio, «las empresas sí aparecen y trabajan en conjunto». Cree que, una vez acabados estos proyectos, «saldrán alianzas y se crearán empresas más europeas y más fuertes. Un mercado más grande tiene ventajas económicas importantes». Y es en ese nuevo contexto, con fusiones de empresas, donde «España tiene que buscarse un hueco, las empresas tienen que internacionalizarse y salir fuera». Otro de los desafíos que apunta el experto es a nivel europeo, para no perder de vista a EE.UU. porque se corre el peligro de dejarse superar por China y pasar a un tercer lugar. En el caso de España, aunque destaca un nivel alto en la formación de nuestros profesionales, aconseja «personal que hable idiomas» y lograr una buena gestión de los proyectos.. «Construmat fomenta la edificación industrial y sostenible». La rehabilitación del Santiago Bernabéu y la construcción del estadio desmontable de Doha son dos ejemplos que protagonizan el auge de la industrialización del sector de la construcción y que se mostrarán en un refundado salón Construmat de Fira de Barcelona del 23 al 25 de mayo . Además de la industrialización, que acorta los plazos de la edificación y se adapta al déficit de mano de obra en un sector, paradójicamente, con salarios por encima de la media , Construmat apuesta por poner el foco en la sostenibilidad para contribuir a la revolución verde. Y también digital, con ejemplos como el proyecto de digitalización de las murallas de Ávila o el uso de gemelos digitales para mejorar la eficiencia energética y el confort de los edificios. También la madera acapara protagonismo en la cita como material constructivo en plena expansión , gracias a sus excelentes propiedades aislantes, versatilidad, durabilidad y resistencia, la reducción de los tiempos de obra, pero sobre todo por su baja huella de carbono. En un momento en el que el sector vive una transformación verde , el uso de materias primas naturales, como la madera, el corcho o la paja, tienen un papel relevante. Por eso Construmat ha creado una nueva área dedicada a este material, donde durante los tres días de celebración del salón se construirá en directo una casa mediante estructuras prefabricadas en madera, y otros elementos naturales, así como con cubiertas, fachadas e interiores vegetales, con el objetivo de que los visitantes puedan conocer de primera mano algunas de las técnicas más innovadoras del momento que hacen posible la construcción de viviendas sostenibles, saludables y eficientes energéticamente. Noticia Relacionada estandar Si La construcción denuncia un «problema de Estado» por la falta de 700.000 trabajadores Daniel Caballero La patronal del sector advierte de que esto tendrá impacto en el despliegue de los fondos europeos Con la participación de 204 empresas expositoras y 366 marcas representadas que expondrán un total de 133 novedades del sector en España, Construmat vuelve a sus orígenes como punto de encuentro transversal y de negocio que reúne una amplia oferta de materiales, herramientas, técnicas y servicios que promueven una construcción más sostenible y eficiente. Una cuarta parte de las empresas participantes son extranjeras y la cita resulta imprescindible para arquitectos, constructores y promotores , que también podrán asistir a un congreso que pondrá especial atención a los fondos NextGeneration, además del aula para potenciar la formación de los profesionales, en especial instaladores y aplicadores de las nuevas técnicas, como la construcción industrializada, lo que supone una oportunidad para captar talento femenino y entre la juventud, según apunta Xavier Vilajoana , presidente del salón que organiza Fira de Barcelona. La organización prevé la asistencia de 15.000 profesionales y la celebración del salón cada año hasta 2026, cuando coincidirá con la Capitalidad Mundial de la Arquitectura de la Unesco y volverá a ser de celebración bienal. Xavier Vilajoana y Roger Bou, presidente de y director de Construmat Pep dalmau Vilajoana destaca que «Construmat es la principal plataforma del sector de la construcción en España desde hace más de 40 años, y en su vigésimo segunda edición volverá a ser el punto de encuentro de referencia entre los profesionales que ahora buscan materiales y sistemas constructivos sostenibles para avanzar en la transformación verde del sector». Por su parte, el director del evento, Roger Bou , asegura que «esta edición cimienta el Construmat del futuro y expresa nuestro compromiso con el sector a quien quiero agradecer su apoyo y colaboración para que el salón vuelva a ser un éxito». De hecho, el salón cuenta con el respaldo de más de 40 entidades y organizaciones representativas del sector. Los fondos europeos, a debate Construmat organiza también un congreso con más de 40 sesiones y 50 ponentes que pondrá especial énfasis en visibilizar las iniciativas que mejor explican el carácter transformador del sector y su impacto positivo en el entorno, con especial foco en los fondos NextGeneration con el objetivo de acelerar su ejecución, puesto que aún faltan por activar gran parte de los 6.800 millones destinados a la construcción en España. En este sentido, destaca la sesión inaugural del congreso con la participación de Francisco Javier Martín Ramiro , director general de Vivienda y Suelo, que se centrará en los fondos europeos como eje transformador para el sector de la construcción y de la vivienda en España, así como la conferencia enmarcada en las grandes oportunidades que ofrece NextGeneration en materia de transformación sostenible, teniendo en cuenta que la mitad de las ayudas se destinan a rehabilitación bajo criterios verdes, que impartirá el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (Cgate). El sector de la construcción lleva años alertando de la falta de profesionales cualificados debido al escaso relevo generacional. Por ello, en el marco de Construmat se organizará el Talent Day que se llevará a cabo el 25 de mayo con distintas iniciativas que quieren promover la captación de talento, como el Job Market Place , un espacio de encuentro entre empresas y profesionales, que organizará el salón junto a Barcelona Activa, así como distintas sesiones del congreso que incidirán en la incorporación de la mujer en toda la cadena de valor de la construcción.. http://www.databot-app.com
Categorías