News – Noticias «Los primeros ensayos de un aspirante a actor principal de la nueva movilidad». El hidrógeno verde, por su versatilidad, es una solución transversal a cualquier tipo de transporte. Los expertos lo ven como la solución más efectiva para la electrificación y la descarbonización del sector, tanto en la movilidad pesada como en la ligera. Y si hablamos más a largo plazo, también entra el transporte aéreo en la ecuación . Si nos fijamos en el transporte ligero, su desarrollo se enfrenta a varios problemas. Según datos de Anfac, en 2022 se vendieron en nuestro país cuatro turismos de hidrógeno , cifra que sube hasta 11 si se incluyen otro tipo de vehículos. Su coste elevado (entre 1,3 y 4 veces más que los coches con combustibles tradicionales) sigue siendo una gran barrera para su acceso. Una vez que no existe una flota importante de vehículos, se invierte más lentamente en las estaciones de repostaje, las llamadas hidrogeneras . Actualmente, hay nueve estaciones de suministro de hidrógeno en España de las cuales siete están dedicadas a uso vehicular y otras dos tienen usos relacionados con logística en puertos o en entornos industriales. A excepción de la hidrogenera SHIE en Zaragoza, todas son de acceso privado. Hasta la fecha, «no ha habido ninguna convocatoria específica para el desarrollo de una red mínima de repostaje de hidrógeno bien distribuida y con cobertura nacional que permita el desarrollo de una movilidad cero emisiones con hidrogeno», resalta Eugenia Sillero , secretaria general de Gasnam-Neutral Transport, la asociación de transporte sostenible que integra la cadena de valor del gas y el hidrógeno. En este tipo de vehículo se obtiene la electricidad de una pila de combustible de hidrógeno líquido . Ya existen automóviles, autobuses urbanos, vehículos de minería o para agricultura, e incluso submarinos, funcionando con esta tecnología. Las tecnologías del hidrógeno están «en muchos casos probadas en entornos reales y funcionan sin ningún problema. Sobre todo, en movilidad pesada es donde existe el mayor potencial de crecimiento. Tenemos ejemplos en líneas de autobuses urbanos en España», cuenta Santiago González , jefe del área de Hidrógeno Renovable de IDAE. Noticia Relacionada estandar No La red de repostaje del coche de hidrógeno avanza al ralentí Belén Rodrigo La mínima infraestructura de recarga es a la vez causa y efecto del lento despegue de una tecnología que parece muy lejos de cumplir con los objetivos institucionales En el transporte marítimo ya existen buques, principalmente prototipos, que usan como combustible el hidrógeno . Se puede comprimir, aplicable para barcos de pequeño porte, mientras que para los buques mercantes debe usarse el almacenamiento líquido. «Las empresas consideran muy seriamente la solución del hidrógeno convertido en metanol o amoniaco», afirma Antonio Hernández , socio de sectores regulados, análisis económico y sostenibilidad de EY Consulting. En noviembre de 2022 el gigante danés del transporte marítimo Maersk firmó un acuerdo con el Gobierno para impulsar la producción de hidrógeno verde y biocombustible para el sector marítimo español. Es un megaproyecto que busca convertir al país en ‘hub’ mundial y para el que quiere invertir, con participación de socios privados, unos 10.000 millones. Trenes y aviones También hace falta infraestructura para que el hidrógeno verde esté disponible en estaciones de servicio y aeropuertos. Y Europa ya está trabajando en el desarrollo de una normativa para certificar estas tecnologías y que puedan entrar en operación. En materia ferroviaria cabe destacar el proyecto Hympulso, de Talgo , que tendrá una ayuda de 6,5 millones para una inversión total de 16. Se trata de adaptar un tren de alta velocidad que funciona con diésel y electricidad a la tecnología del hidrógeno. El nuevo tren circulará a 250 km/h en modo eléctrico y a 180 cuando utilice baterías o hidrógeno . «Se necesita mucha potencia para alcanzar 300 km/h. Todo el tren tendría que llevar pilas de hidrógeno y depósitos. No habría espacio para pasajeros», detalla Emilio García , director de Innovación de Talgo. En aviación se están llevando a cabo muchos estudios para responder a los retos que supone el uso de hidrógeno verde como combustible y se estima que sea dentro de una década cuando exista un producto operativo. Airbus lleva años trabajando en el programa ZEROs para poner en servicio el primer vuelo comercial cero emisiones del mundo en 2035. La compañía está probando tres configuraciones de aeronaves posibles que puedan ser propulsadas con hidrógeno. «El hidrógeno es un elemento clave para el cumplimiento de los objetivos de descarbonización de la aviación comercial. Es muy versátil y se puede utilizar para sintetizar combustibles sostenibles o bien directamente a bordo para su combustión directa en motores similares a los actuales o en pilas de combustible», destaca David Álvaro , representante nacional de Ingeniería de Aviones Comerciales de Airbus en España.. «Los proyectos que abren el camino hacia la gran transformación». Por todo el país se han puesto en marcha distintos proyectos de hidrógeno verde con los que se espera dar un fuerte impulso a la descarbonización de la economía. No se trata solo de plantas o de los corredores que se están creando para garantizar la cadena de suministro de este vector energético sino que también España está liderando iniciativas de fabricación de electrolizadores y tecnología que permitirá abaratar el coste del hidrógeno verde. La planta de hidrógeno verde de Iberdrola en Puertollano (Ciudad Real) es la mayor para uso industrial en Europa. Está integrada por una planta solar fotovoltaica de 100 MW con paneles bifaciales (ambas caras del panel logran absorber la energía del sol), un sistema de baterías de ion-litio con una capacidad de almacenamiento de 20 MWh y uno de los mayores sistemas de producción de hidrógeno mediante electrólisis del mundo (20 MW). Todo ello a partir de fuentes 100% renovables . Con una inversión de 150 millones de euros, puede producir hasta 3.000 toneladas de H2 verde anuales (360 kilos a la hora) y 12.000 toneladas de O2 al año, pudiendo reducir hasta 48.000 t de CO2 de emisiones al año en el proceso de fabricación de fertilizantes. La planta cuenta con 11 tanques con una capacidad individual de 133 metros cúbicos que le permiten almacenar unos 6.000 kilos de hidrógeno verde. «La planta fue inaugurada en mayo de 2022 y está entregando H2 verde a Fertiberia (empresa del sector químico) de manera discontinua , ya que el modelo de negocio aún no es viable. Esperamos que las ayudas europeas solicitadas se materialicen pronto y pueda entrar en un régimen de funcionamiento más estable, produciendo mayor cantidad de H2 y ayudando, por tanto, a Fertiberia en su proceso de descarbonización», explica Ibán Molina , director de Hidrógeno Verde de Iberdrola España. El proyecto de Iberdrola es más ambicioso, con un total de 800 MW a instalar entre Huelva y Puertollano . «Si las condiciones de ayudas y demanda lo permiten, en Puertollano construiríamos una nueva planta diez veces mayor que esta, con una capacidad instalada de 200 MW que podría producir hasta 30.000 t/año de H2 verde», indica Molina. Noticia Relacionada estandar No Expertos en movilidad y transporte apuestan por el hidrógeno verde Canal Motor La investigación de nuevas fuentes de energías es fundamental para que la industria de la movilidad alcance los objetivos de emisiones neutras marcados por la Comisión Europea de cara a 2050 La empresa vasca Sener es una de las cuatro compañías españolas elegidas por Bruselas para promover el hidrógeno verde con su proyecto de desarrollo y fabricación de electrolizadores de nueva generación . «Se espera que genere al menos 300 puestos de trabajo directos, a los que se sumarán otros 500 indirectos, al desarrollar la cadena de suministro con empresas nacionales», afirma Nora Castañeda , directora de negocio de Hidrógeno en Sener. Sener forma también parte de la Junta Directiva del Corredor Vasco del Hidrógeno. «El proyecto del corredor aúna las dimensiones económica, social, tecnológica y medioambiental, entre otras, gracias a una inversión de más de 1.300 millones de euros hasta 2026, generando más de 1.340 puestos de trabajo directos y 6.700 indirectos», resalta Castañeda. Todo ello se traducirá en la producción de 20.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable que evitarán la emisión en ese periodo de 1,5 millones de toneladas de CO2, poniendo el foco durante estos primeros años en el desarrollo de la producción de hidrógeno renovable, y de las infraestructuras y aplicaciones necesarias para el despliegue del corredor que marcará un antes y un después en la transición energética vasca. La compañía está construyendo un electrolizador de 2,5 MW para la refinería de Petronor en Muskiz que surtirá al Corredor Vasco del Hidrógeno, generando el primer hidrógeno renovable del País Vasco. «Estamos igualmente trabajando en la optimización de soluciones para plantas de generación de hidrógeno de gran tamaño. Así como en el desarrollo de tecnología de electrolizadores de nueva generación», añade la directora. Reducción del coste La compañía española H2B2 lidera la tecnología del hidrógeno verde y entre sus diversos proyectos se encuentra Tecnopropia, seleccionado igualmente por la Comisión Europea dentro de IPCEI Hy2Tech , siendo su apuesta de I+D más relevante. Esta iniciativa está orientada en dos ámbitos fundamentales: el desarrollo de tecnología de electrólisis más eficiente y la construcción de nuevas instalaciones de fabricación de electrolizadores, con la idea de aumentar la capacidad de producción de la empresa. Estos dos factores juntos facilitarán la reducción del coste del kilogramo de hidrógeno producido y, consecuentemente, ayudarán a alcanzar los objetivos europeos en este sentido. H2B2 trabaja en estrecha colaboración con universidades y centros de investigación lo cual «nos permite desarrollar soluciones innovadoras que contribuyan a la descarbonización de diversos sectores de la economía, tanto en España como en el ámbito global», afirma Anselmo Andrade , CEO de H2B2. Resalta igualmente que el «desarrollo tecnológico es la clave para lograr que el hidrógeno sea una alternativa real de descarbonización».. «El hidrógeno verde como gran vector de descarbonización entra en la pista de despegue». España ha realizado una clara apuesta por el hidrógeno verde en su camino hacia la descarbonización. Con su Hoja de Ruta, presentada en octubre de 2020, se marcaron los primeros pasos en la implantación de esta tecnología renovable . El objetivo inicial era llegar a 2030 con 4 gigavatios de potencia instalada de electrolizadores, pero se espera que la actualización de este documento, prevista para este año, marque metas más ambiciosas, tal y como ha hecho Europa. Se trata de una apuesta necesaria ya que como recuerda Marta Sánchez Álvarez , socia responsable de Estrategia y Consultoría para el sector de Energía de EY, «el objetivo marcado para la descarbonización de la industria y del transporte no se puede cumplir sin el hidrógeno verde. No es la única solución, cualquiera de las empresas de estos sectores tiene varios proyectos e iniciativas, pero hoy por hoy es necesaria para llegar a los objetivos de reducción de emisiones». Antonio Hernández , socio de sectores regulados, análisis económico y sostenibilidad de EY Consulting, no tiene dudas de que el hidrógeno verde «jugará un papel importante en los procesos de descarbonización de industrias con mayor consumo calorífico». Se debe tener en cuenta que España, por su abundancia relativa en fuentes renovables, puede beneficiarse de precios competitivos del hidrógeno a medio plazo y atraer inversiones industriales del exterior. «Para ello, es muy importante que la planificación de nuestras redes eléctricas se anticipe y se adecue para satisfacer las necesidades de estos procesos de descarbonización industrial», puntualiza. El hidrógeno verde se consigue mediante un proceso de electrólisis impulsada con energías renovables como la eólica o la solar. «Es un proceso muy sencillo, que utiliza una tecnología que no es compleja, pero hace falta que sea competitivo», recuerda Marta Sánchez. Pero su uso son todo ventajas porque «tendríamos independencia energética y a priori un coste de energía más competitivo en el mundo». Se trata de un recurso más fácil de obtener que otros, «viene del H2O y te reduce la dependencia energética de fuentes fósiles. Tienes una fuente de energía para transformarla y transportarla», indica Antonio Hernández. Cabe recordar que España consume al año 500.000 toneladas de hidrógeno industrial . Un hidrógeno fósil que se debe sustituir por el renovable al menos un 25% en 2030. Noticia Relacionada estandar No Expertos en movilidad y transporte apuestan por el hidrógeno verde Canal Motor La investigación de nuevas fuentes de energías es fundamental para que la industria de la movilidad alcance los objetivos de emisiones neutras marcados por la Comisión Europea de cara a 2050 Desde la Asociación Española del Hidrógeno (Aeh2), que representa a más de 400 socios de toda la cadena de valor, su presidente, Javier Brey , señala la consecución de los objetivos, en algunos casos incluso superados. Esa hoja de ruta habla de una inversión de 8.900 millones de euros en proyectos de hidrógeno verde en 2030. «Hemos hecho un censo en la asociación y hemos contado proyectos por valor de 21.000 millones de euros. Si bien puede haber otros planes que no sean de nuestros socios y también proyectos que no se materialicen, el indicador es superior al objetivo», afirma Brey. En cuanto a los gigawatios, la Hoja de Ruta habla de 4 y en el censo de la Aeh2 los proyectos planean llegar a 10GW. Otro indicador que se puede analizar es el de las estaciones de servicio de hidrógeno. La idea es tener en 2030 entre 100 y 150 hidrogeneras aunque el año pasado Europa estableció que España llegue a las 110 estaciones en 2027. «En los censos nuestros socios promueven 34 estaciones de servicio en 2030. En este aspecto estamos cortos. Hay que mejorar, quizás con convocatorias específicas, otra regulación…», alerta el presidente de la asociación. En cuanto a los trenes, los datos son de nuevo positivos ya que se espera tener dos líneas funcionando en 2030 y en el censo aparecen seis proyectos de ferroviaria. IPCEI Hy2Tech y IPCE Hy2IUse son los dos megaproyectos europeos en materia de hidrógeno verde que van a recibir cada uno de ellos más de 5.000 millones de euros de financiación de Bruselas. «En el de desarrollo de tecnología participan 41 empresas de las cuales hay cuatro españolas. En el de uso de hidrógeno, de los 35 subproyectos, siete son españoles. El peso de España es de un 10% en tecnología y de un 20% en el uso de hidrógeno. Tenemos un papel importante en Europa», valora positivamente Javier Brey. La tibia opción de la calefacción En el sector residencial se está trabajando en la posibilidad de trabajar con gas e hidrógeno verde al mismo tiempo en la red para que se produzcan menos emisiones. «En Reino Unido hay pilotos de caldera de hidrogeno, pero en España tenemos unos cinco millones de hogares donde creo que va a ser muy difícil que se produzca un cambio para migrar todo a hidrógeno o a electricidad. Esperamos que haya ‘blending’ y sobre todo contribución del biometano», explica Antonio Hernández, socio de sectores regulados, análisis económico y sostenibilidad de EY Consulting. Hay estudios independientes que señalan que la caldera con hidrógeno verde es una opción más cara, menos eficiente y más perjudicial para el medio ambiente que otras alternativas como las bombas de calor. Según Hydrogen Science Coalition, se necesitaría casi seis veces más electricidad para satisfacer la demanda actual de calefacción en España con hidrógeno verde que con bombas de calor. Desde hace ya años que se habla de España como un potencial ‘hub’ europeo de hidrógeno verde. Para la socia en el sector de Energía de EY, esto ocurrirá si se consigue «tener una base en España de generación conectada con consumo y tener desarrollado el transporte entre esa generación y el consumo. Debe existir un compromiso en la generación y demanda de consumo en los proyectos». Recuerda también que el hidrógeno como negocio tiene un modelo en el que el desarrollo de la generación debe ir acompañado en cerrar acuerdos a largos plazos con los que lo van a consumir. «Es muy difícil que la generación de hidrógeno se desarrolle si no hay demanda que se comprometa», puntualiza. Existe también el problema del precio, que de momento no es competitivo. Para que se abarate «tenemos que despegar muchas renovables que alimenten ese hidrógeno y que la red de transporte y distribución crezca lo suficiente como para permitir esa cantidad de energía renovable», aclara el socio de sectores regulados de EY Consulting. No obstante, cree que España está bien posicionada como ‘hub’ por todo el esfuerzo que ha hecho en infraestructura de gas, «no solo los gaseoductos sino también las regasificaciones y los almacenamientos subterráneos para no depender solo de Argelia». Es el momento de potenciar todo ello con una fuente que va a ser producida en España, «Todo este buen hacer se puede aprovechar para generar valor y que salga fuera», dice. En este momento los proyectos en marcha hablan de un valor medio de 5,5 euros el kilogramo de hidrógeno verde y si bien la Hoja de Ruta no habla de un objetivo en cuanto al valor, el sector espera llegar un día a un precio de entre 1 y 2 euros el kilo para poder ser competitivos. Para ello, según señala Javier Brey, será necesario «reducir el coste de los electrolizadores y que sean más grandes». Además, hace falta que mejore la eficiencia de dichos electrolizadores para conseguir más hidrogeno con menos energía. «Se espera un aumento del 10% de eficiencia», resalta. Y por otro lado, «hay que reducir el coste de la energía eléctrica». Las nuevas plantas de hidrógeno verde deberán ir acompañadas de energía renovable que lo alimente y aunque aumenta la inversión, abarata el precio del hidrógeno. Alejandro Diego , profesor del EOI, lleva doce años impartiendo clase en el Máster de Energías Renovables. En esta escuela se ha apostado por un Programa Ejecutivo en Hidrógeno Renovable. «Hace cinco años el hidrógeno verde no entraba en la ecuación energética, pero ha habido mucha presión por parte de grupos potentes para impulsarlo y desde Europa aceptaron el reto», comenta el docente. Reconoce que en un principio era bastante escéptico pero ahora cree que «puede tener un peso importante en la transición energética en la cual hacen falta todas las tecnologías que demuestren ser competitivas». Talento necesario También responsable del departamento de investigación de Worlwide Recruitment Energy, Alejandro Diego habla del enorme incremento de la demanda a corto plazo de profesionales de este sector. Hacen falta ingenieros (sobre todo químicos, de energía, de minas e industriales), físicos, pero «también personal para el desarrollo de negocio, comerciales con perfil técnico, operarios, programadores y técnicos de puesta en marcha y mantenimiento». Asegura que en estos momentos apenas existe en España una decena de especialistas en plantas de hidrógeno. «Hace falta entender la instalación de una planta de hidrógeno verde, diseñarla, saber cómo es todo su proceso y su mantenimiento. Y son muy pocos los que tienen esa visión conjunta. Es una tecnología que si bien ya está inventada, se está integrando y desarrollando». El docente hace referencia al recientemente anunciado Banco Europeo del Hidrógeno para impulsar la economía del hidrógeno en Europa. «Me tranquiliza ver el impulso europeo porque hay cierto miedo que sea una moda pasajera», resalta. Cree muy importante que exista una Hoja de Ruta y una políticas que apoyen esta apuesta. El Banco Europeo de Hidrógeno creará una plataforma de subastas de la UE que ofrezca «subastas como servicio» para los Estados miembros. De momento se están diseñando las primeras subastas piloto y su lanzamiento está previsto para otoño de 2023, con el apoyo de 800 millones de euros del Fondo de Innovación.. «Una apuesta firme y ambiciosa por el cambio energético». España se presenta como el país adalid en el desarrollo del hidrógeno verde (H2V) en el panorama europeo. Su gran potencial en energías renovables, especialmente la solar y eólica, su ubicación estratégica al sur de Europa como una de las puertas de entrada del gas natural licuado y el compromiso por parte del gobierno español del desarrollo de 4 GW de electrolizadores de hidrógeno verde para el 2030, sitúa a nuestro país en una posición ventajosa. Ante este futuro tan alentador para el H2V, una nueva plataforma se presenta como un referente en el diseño, construcción y operación de infraestructuras de hidrógeno verde. Hyren, que surge exclusivamente para la implantación, producción y comercialización de hidrógeno verde y sus derivados, es la nueva empresa que pretende alcanzar los 4 GW en España en un plazo de cinco años. Una apuesta firme y ambiciosa respaldada por la experiencia de un equipo de trabajo que en la actualidad cuenta con una cartera de 1,5 GW en proyectos nacionales enfocados a la industria. Sus proyectos actuales están localizados cerca de polígonos industriales, donde están ubicados los polos químicos más importantes de España. El objetivo de Hyren en una primera fase es instalar plantas de producción de H2V cerca de los clientes que ya utilizan el hidrógeno. Pero con vistas a ampliar y llegar, en una segunda fase, a otros clientes que tienen que reestructurar su proceso de fabricación y producción para incorporar el hidrógeno verde. La compañía ya suma una cartera de 1,5 GW en proyectos nacionales enfocados a la industria Como señalan fuentes de la empresa «a día de hoy nuestros proyectos están enfocados a colocar plantas bastante cerca de consumidores que ya utilizan hidrógeno, pero hidrógeno llamado gris, el hidrógeno que se produce a través del reformado del gas natural. Nosotros queremos ponernos cerca del productor que va a consumir hidrógeno como materia prima». Y es que desde Hyren apuestan por el hidrógeno verde como el mayor activo de inversión presente y futuro en España. Por un lado, por su potencial de diversificación dentro de las energías renovables, y por otro, porque actualmente ya existe un mercado que ha mostrado interés por el H2V, tanto de empresas nacionales como internacionales, que van a tener que cambiar los procesos industriales para su descarbonización. Hyren como empresa experta en H2V, cree firmemente que la transición energética hacia una economía limpia y libre de carbono es posible gracias a la utilización de hidrógeno como generador de energía y la mejor manera de reducir los daños al medioambiente causados por la contaminación industrial. Noticia Relacionada estandar Si El viaje de reinvención renovable tiende puentes para no dejar a nadie atrás María José Pérez-Barco Los Convenios de Transición Justa empieza a activar alternativas de actividad para una quincena de territorios afectados por el desmantelamiento de infraestructuras mineras, térmicas y nucleares Margen de mejora Desde Hyren nos recuerdan que, a pesar de que el hidrógeno verde se posiciona como uno de los principales vectores energéticos del futuro, quedan algunos retos por superar si se quieren cumplir esos objetivos. Por ejemplo, faltaría por definir algunos aspectos en la regulación de las políticas en esta materia por parte del gobierno español. Otro aspecto a tener en cuenta, según señalan desde esta empresa, son los tiempos de tramitación en los proyectos de hidrógeno, que actualmente son excesivamente largos, lo que puede dificultar la rápida implementación del sector en nuestro país. Además, es necesario desarrollar infraestructuras de distribución adecuadas para el transporte del hidrógeno verde. Y el último desafío que apunta esta empresa son las estrategias comerciales y la posibilidad de financiación, ya que faltan señales de precio que aporten seguridad a largo plazo en estos proyectos que conllevan grandes inversiones. Sus iniciativas se centran en colocar plantas cerca de consumidores que ya utilizan hidrógeno gris Enorme potencial El hidrógeno verde es el combustible de cero emisiones con un gran potencial para llevar a cabo la transición energética en todos los sectores en un plazo de 10 -15 años. Se abre ahora un mundo de posibilidades y usos del hidrógeno, más allá de los procesos industriales; como su aplicación en energía, climatización de viviendas, como combustible de vehículos eléctricos, trenes, barcos, aviones y en un montón de nuevas aplicaciones. Hyren, gracias a su liderazgo y experiencia en el sector de las energías renovables en España, está destinado a ser un referente en Europa en el diseño, construcción y operación de infraestructuras de hidrógeno verde. Creada por las compañías Rolwind y Matrix Renewables, trabaja ya en proyectos iniciados por ambas empresas en plantas de producción de H2V, que suman una capacidad de generación de más de 1,5 GW con el objetivo de alcanzar hasta 4GW.. «La industria de la ropa de baño se zambulle en la innovación y la sostenibilidad». La ropa de baño es una nueva tendencia en el sector de la moda española en donde innovación y sostenibilidad están muy de la mano. Son prendas sometidas a condiciones duras como es el sol, la sal o el cloro, lo cual obliga a utilizar tejidos resistentes. A su vez, las marcas son muy conscientes de la necesidad de ofrecer al mercado un producto sostenible y están innovando en busca de mejores soluciones. «La moda de baño en nuestro país se caracteriza por su innovación y constante evolución», destaca Carmen Torres, secretaria general de la Confederación Moda España. Dicha innovación se extiende tanto al uso de planteamientos inclusivos que incorporan opciones para todas las formas y tallas, sin perder de vista las tendencias del momento, así como la armónica combinación de diseño y comodidad, o la inclusión de características propias en los tejidos como el uso de materiales de secado rápido o reciclados, entre otros. «Asimismo, esta innovación se refleja en la constante búsqueda de calidad, sinónimo de durabilidad, lo que implica menor cantidad de residuos, materias primas, energía etc. y consiguiente cuidado del medio ambiente, persiguiendo procesos más sostenibles, tanto en su producción como selección de tejidos, etc.», remarca Torres. Desde la confederación resaltan que en los últimos años se ha incorporado nuevos materiales en la confección de la moda de baño como tejidos reciclados tanto de nylon o polyester, así como confeccionados por botellas de plástico o fibras de bambú, tela de algodón orgánico o de secado rápido, resistentes al cloro y al sol, diseñados con tela de neopreno que es duradera y resistente al agua o trajes de baño confeccionados con material de malla. «El consumidor cada vez es más exigente y está más informado, lo que propicia un consumo inteligente y una demanda más concreta. La innovación aplicada al sector ha ayudado a poder atender las necesidades que este consumidor demanda en relación a la moda de baño, una combinación de estilo, calidad, versatilidad, con características propias del producto como es el secado rápido y además sensible con el medio ambiente» , destaca su secretaria general. Rocío León, diseñadora textil y profesora del Instituto Europeo di Design de Madrid (IED), resalta el gran avance que se ha producido en los últimos diez años en la moda de baño en cuanto a diseño, textura, composición y rendimiento de los textiles. León hace referencia a una nueva fibra, la PBT, un polímero cuyas propiedades garantizan una resistencia superior al cloro, proporcionando más durabilidad a la prenda. «Es muy resistente, se lava a altas temperaturas. Es un tejido muy bueno con un alto rendimiento y colores muy brillantes», resalta. Recuerda que estas prendas están sometidas a condiciones muy adversas por lo que el tejido es muy importante. Cree que es un sector que tiene todavía mucho recorrido en España y apunta, por ejemplo, a una falta de oferta en prendas como las camisetas con protección solar, especialmente para niños. Noticia Relacionada cuentas sin cuentos opinion Si La sostenibilidad ya no es una apuesta solo de la izquierda Yolanda Gómez Rojo El PP no prevé derogar la ley de economía circular que aprobó Sánchez, solo retocarla si llega a Moncloa, y allí donde gobierna aplica medidas para reducir los residuos La marca Now_Then nació hace seis años de la mano de Andrea Salinas . Como diseñadora «descubrí la innovación que suponía poder reciclar nylon de usos como redes de pesca, plásticos o incluso moquetas usadas para obtener tejidos de primera calidad en lugar de materia virgen como el nylon o poliamida que vienen del petróleo y son algunas de las fibras más contaminantes». Empezó entonces a colaborar, hasta hoy, con un proyecto italiano de la empresa Aquafil que lanzó su fibra regenerada Econyl®. «Es un proyecto muy bonito y ambicioso que incluso colabora con una organización de buceadores voluntarios Healthy Seas para rescatar redes de pesca fantasma de los fondos marinos del Mediterráneo», afirma la fundadora y directora creativa. Sus años de experiencia dedicados a moda sostenible le han hecho ser consciente de lo laborioso de la recolección de materiales, descarte y los procesos técnicos para poder dar lugar a materiales de primera calidad con el hándicap de utilizar un 100% de materiales reciclados. «El reto es que conseguir con esto que nuestros tejidos tengan la misma o mayor calidad que cualquier tejido de baño en el mercado», resalta Salinas. La colección Oceanwear ofrece bañadores y bikinis de neopreno «que a diferencia del convencional que está hecho de petróleo, proviene de mineral calcáreo. Además del menor impacto que genera este material, más sostenible y abundante en el planeta, el proceso de fabricación se realiza con energía limpia como la hidroeléctrica y un sistema de regeneración de agua que se reutiliza en plantas de acuicultura», explica Salinas. El 80% de los materiales que usa la veterana marca Venus son reciclables, y trabajan ya con tejidos monofibra para que su ciclo de vida sea mayor Venus es una de las marcas referente en la moda baño de España, con 90 años en el mercado. Desde esta firma tienen claro que la innovación es clave para seguir existiendo, «sobre todo en los tiempos de ahora. No es solo conciencia sino por normativa, en breve, vamos a estar todos obligados a innovar», reconoce su CEO, Marcos Pizarro. En el caso de Venus están trabajando con tejidos monofibra para que el ciclo de vida del tejido sea mayor ya que en los bañadores se usan tejidos que son mezclas de fibra «y a la hora de reciclar es muy complejo y muy costoso». De momento están haciendo pruebas y ya lo han conseguido para los bikinis mientras que para los bañadores necesitan que sea un poco más elástico. El 80% de los tejidos que utilizan en sus diseños son reciclables y están satisfechos con la respuesta del mercado. Eso sí, saben que el consumidor tiene muy en cuenta el precio por lo que Pizarro recuerda que un bañador «es la prenda a la que peor tratamos. No es que sean delicadas, sino que no las cuidamos. El sol, el cloro, la sal, se quedan guardadas mucho tiempo húmedas…tienen mucho trote», puntualiza. Mojarse con el I+D La marca de ropa Sepiia, conocida por utilizar tejidos antimanchas, que eliminan las marcas de sudor, sin necesidad de plancha y antibacteriano, lanzó hace unos años su colección de baño. «Los bañadores utilizan una tecnología de secado rápido lo que hace que el bañador esté seco en minutos», explica Federico Sainz de Robles, CEO de Sepiia. Gracias a la tecnología que aplican a la hora de fabricar las prendas «nuestros bañadores se secan prácticamente al momento. Todas las partes del bañador están pensadas y estudiadas para que cumpla esta función», añade. Su último lanzamiento es el tejido ICE, que optimiza la temperatura del cuerpo y te mantiene fresco incluso a altas temperaturas, «con una transpirabilidad y secado rápido que hace que evapore la humedad», añade el CEO. La sostenibilidad es el motor fundamental de Sepiia. «Actualmente trabajamos con materia prima reciclada y reciclable al final de la vida útil de la prenda, ya que nuestras prendas están hechas de monomateriales, lo que permite su reciclado», cuenta el responsable.. http://www.databot-app.com
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