News – Noticias «Domas Sabonis, un diablo de apellido ilustre». Nada más aterrizar el pasado verano en Málaga, a donde viajó para preparar el Eurobasket, Domas Sabonis se fue al chiringuito. Una de esas costumbres que echa de menos desde que se marchó de España para convertirse en una estrella de la NBA y que retoma siempre que vuelve. Nacido hace 26 años en Portland, donde su padre Arvydas jugó en los últimos años de su carrera, el pívot pasó toda su infancia en Torremolinos. Allí creció como jugador en la cantera del Unicaja, donde coincidió con Alberto Díaz, al que mañana tendrá enfrente con la camiseta de la selección. Amigos que no lo serán tanto en la pista, donde España y Lituania se jugarán el pase a cuartos de final. Tras jugar una temporada en la ACB , Sabonis puso rumbo a Estados Unidos, donde terminó de formarse en la Universidad de Gonzaga antes de dar el salto a la NBA. Carrera lenta, pero segura. Pequeños pasos cada curso hasta convertirse en All Star en 2020 y 2021 . Una estrella que terminará contrato en 2024 y por la que ya se pelean las grandes franquicias. A pesar de eso, en Málaga sigue siendo Domas, el niño rubio que disfrutaba con el baloncesto junto a sus hermanos. Un joven que no ha perdido sus amistades. «Me encanta Málaga y me encanta volver aquí para estar con mi gente. El acento no lo he perdido porque siempre estoy hablando con mis colegas. ¡El acento andaluz es difícil perderlo!», bromeaba el jugador el pasado verano, con un marcado deje del sur de España. Noticias Relacionadas estandar No Baloncesto Alberto Díaz, un héroe rescatado del sofá Emilio V. Escudero estandar No baloncesto Así quedan los cruces de octavos en el Eurobasket S.D. El pívot de los Kings se parece mucho a su padre Arvydas y no solo en el físico. Se mueve muy bien cerca de la canasta, donde es letal si recibe el balón, y cuenta con un aceptable rango de tiro que le permite lanzar incluso desde el perímetro. En el Eurobasket sus números han bajado un poco, aunque sigue promediando 12 puntos y 7 rebotes por encuentro, a los que suma casi tres asistencias. Amenaza total para la selección en su intento de meterse en cuartos de final. Sabonis no será el único peligro de Lituania en el partido del sábado (20.45 horas, Cuatro). Junto a él brilla, Jonas Valanciunas , que también juega en la NBA. Excompañero de Calderón en los Raptors en su primera temporada en Estados Unidos, el otro pívot dominante del equipo verde promedia 18,4 puntos y 11,4 rebotes por partido en este torneo. Un peligro que España deberá limitar con mucho trabajo colectivo. «Son un gran equipo con talla enorme, grandes tiradores, jugadores NBA, de Euroliga y un buen banquillo. Además, han recuperado a Kuzminskas desde que jugamos contra ellos», señalaba Scariolo nada más conocer el enfrentamiento. Se refería el italiano a los dos duelos amistosos disputados en agosto, en los que la selección cayó derrotada. Dos encuentros muy reñidos de los que el técnico extrajo buenas conclusiones. Lección que intentará poner en práctica mañana para buscar unos cuartos que parecían impensables al principio del campeonato. Optimismo con Rudy Lituania es su juego interior, pero es mucho más. Es el azulgrana Jokubaitis, faro en la dirección y especialista defensivo, y es Kuzminskas y Bradzeikis en el exterior. Jugadores que aprovechan muy bien los espacios que deja la defensa cuando se cierra para secar a Sabonis y Valanciunas. En la primera fase, Lituania fracasó ante todas las selecciones potentes de su grupo -Eslovenia, Francia y Alemania-, pero compitió hasta el final con todas ellas, lo que habla bien de la calidad del grupo y la dificultad del encuentro para España. La duda de la selección, que ya se encuentra en Berlín procedente de Georgia, es el estado físico de Rudy Fernández , pero en la expedición existe optimismo. No jugó por precaución el miércoles ante Turquía debido al golpe que sufrió en el duelo ante Montenegro, pero sí participó en la sesión de entrenamiento de la selección efectuada este jueves. Aunque no lo hizo al ritmo de sus compañeros, se confía en poder contar con él este sábado en el encuentro en el que los de Sergio Scariolo se jugará el pase a los cuartos de final del Eurobasket.. «Alcaraz no deja dormir a nadie». Carlos Alcaraz tiene con ojeras a la ciudad que nunca duerme. El pasado lunes, su partido de octavos del US Open frente a Marin Cilic se le alargó en cinco sets hasta casi las dos y media de la mañana. En los cuartos de final del miércoles, en el duelo estremecedor con Jannik Sinner, el reloj marcaba casi las tres de la mañana cuando un saque directo cerró un partido para la eternidad. Los miles de neoyorquinos que se quedaron en su butaca para contemplar en vivo cómo se escribía la historia del tenis se iban con la cara desencajada de la felicidad. «Podremos contar que estuvimos aquí», decía uno subiendo las escaleras, camino del metro, de vuelta a la realidad tras cinco horas y cuarto en las que el español y el italiano soñaron el tenis. Fue el partido más largo del ‘grande’ neoyorquino desde que Stefan Edberg y Michael Chang disputaron una semifinal hace ya treinta años, en 1992. El partido fue un monumento al tenis. Una exhibición de talento, coraje, calidad, físico y fortaleza mental. Desde su esquina, ell entrenador de Alcaraz, Juan Carlos Ferrero, le pidió «huevos». El murciano dio eso y mucho más. Dejó golpes para la historia -una devolución por la espalda, torera, como una chicuelina de Morante, que ayer repetían las televisiones y las redes sociales de todo el mundo-, se levantó cuando estaba noqueado con un punto de partido en contra, se desesperó, se recompuso, gritó a su palco, chocó las manos con los espectadores en medio del encuentro, le dio un puntapié a la caja de las toallas, apretó el puño hacia la parroquia con los puntos decisivos y, sobre todo, creyó. Creyó hasta el final. Código Desktop Venga ya, esto no puede ser real. ¿De qué planeta viniste @carlosalcaraz? 👀🤪😱#USOpen pic.twitter.com/hbsrpNFYGa— Tenis en Movistar Plus+ (@MovistarTenis) September 8, 2022 Imagen para móvil, amp y app Código móvil Venga ya, esto no puede ser real. ¿De qué planeta viniste @carlosalcaraz? 👀🤪😱#USOpen pic.twitter.com/hbsrpNFYGa— Tenis en Movistar Plus+ (@MovistarTenis) September 8, 2022 Código AMP Venga ya, esto no puede ser real. ¿De qué planeta viniste @carlosalcaraz? 👀🤪😱#USOpen pic.twitter.com/hbsrpNFYGa— Tenis en Movistar Plus+ (@MovistarTenis) September 8, 2022 Código APP Venga ya, esto no puede ser real. ¿De qué planeta viniste @carlosalcaraz? 👀🤪😱#USOpen pic.twitter.com/hbsrpNFYGa— Tenis en Movistar Plus+ (@MovistarTenis) September 8, 2022 Era imposible ganar de otra manera. Sinner es un rival durísimo, que le había ganado en los dos enfrentamientos de este año: le birló la final en Umag (Croacia) y le echó de Wimbledon en octavos. Parece cualquier cosa menos italiano: larguirucho, desgarbado, pelirrojo y frío como la nieve de los Dolomitas. Mejor con el saque que Alcaraz, tan violento con su derecha y con una consistencia impropia de un jugador de 21 años. Los dos se mataron a palos en un partido que, con el paso de los sets, solo ganó en emoción e intensidad. Al fin, la moneda cayó del lado del español, pero Sinner no lo mereció menos. «Un clásico instantáneo», celebró la crónica de ‘The New York Times’ sobre el partido, que calificó a Alcaraz de «prodigio español». El mundo del tenis colmó de elogios al partido. «Es una locura. Mañana voy al aeropuerto a las seis de la mañana, pero me niego a irme a la cama», escribía en redes sociales la tenista Coco Gauff, otra de las sensaciones jóvenes del circuito. «Esto es tenis de videojuego», decía el exjugador James Blake. «Merece la pena quedarse despierto», añadía el actor Ben Stiller, un loco del tenis que se le ha visto en muchos partidos del torneo, en el palco de Rafael Nadal o animando al argentino Diego Schwartzman. «¿Es este el mejor partido del año?», preguntaba la ex tenista Pam Shriver. «Es uno de los mejores partidos en la historia del US Open», calificaba Patrick McEnroe. Su hermano, John McEnroe, estrella de los ochenta y ahora comentarista de la ESPN decía que el partido mostraba «la evolución de este deporte». «Mientras estén Rafa, Novak Djokovic y Roger Federer, ellos serán los mejores y su rivalidad siempre será la primera», dijo Alcaraz después del partido en rueda de prensa, con el cuerpo destruido. «Pero hoy hemos demostrado que somos el presente y que tenemos una larga carrera por delante», añadió sobre su enfrentamiento con Sinner. Este torneo de Nueva York era el primer ‘grande’ sin Nadal, Djokovic, Federer o Serena Williams en cuartos de final. No hay que correr a enterrar a los ‘tres grandes’ del circuito masculino. Djokovic, en gran estado de forma, se ha perdido muchos torneos por su negativa a vacunarse contra el Covid-19. Nadal, tras una temporada excelente, ha sufrido lesiones que han hecho descarrilar sus grandes opciones en Wimbledon y el US Open. Todo eso es cierto. Pero también que gente como Alcaraz y Sinner llaman fuerte a la puerta. El propio Sinner estuvo dos sets arriba frente a Djokovic en los cuartos de final de Wimbledon. Y se ha convertido este año en el más joven de la historia en llegar a cuartos de final de los cuatro ‘grandes’. Alcaraz, gracias a la victoria de la madrugada de ayer, tiene la oportunidad de tumbar récords a sus 19 años. Hoy, frente al estadounidense Frances Tiafoe, verdugo de Nadal, será el más joven en llegar a una semifinal en Nueva York desde Pete Sampras en 1990, y el más joven en cualquier ‘grande’ desde Nadal en Roland Garros de 2005. Si gana a Tiafoe, el premio será todavía más grande: además de luchar por su primer ‘grande’, el más precoz desde Sampras aquel 1990, optará a ser el número uno del mundo más joven de la historia. La ausencia de Djokovic y la derrota temprana del hasta ahora número uno, Daniil Medvedev, han abierto el camino a la proeza. Lo logrará si Casper Ruud, que se bate en la otra semifinal con Karen Kachanov, no llega a la final. O si Alcaraz derrota al noruego en caso de que llegue a la final. Si ninguno de los dos se cuela en la final, el número uno será un conocido: Rafael Nadal. Noticias Relacionadas estandar No Tenis Alcaraz: «Sinner y yo hemos demostrado hoy que somos el presente» Javier Ansorena estandar No Tenis ¿Qué debe hacer Carlos Alcaraz para auparse al número 1 de la ATP? Miguel Zarza. «La Ibiza JoySail triplica la participación en su segunda edición». La Ibiza JoySail ya está lista para su segunda edición, que tendrá lugar entre el 21 y el 25 de septiembre en aguas de Baleares. Se trata de la regata de Superyates que más ha crecido en el Mediterráneo en los últimos años. Las inscripciones para Ibiza JoySail casi se han triplicado en respecto a la edición del año pasado. Uno de sus grandes atractivos es que pone en juego a tres islas del archipiélago balear como son Mallorca, Ibiza y Formentera, además de contar con unas instalaciones de primer nivel como son STP Palma y Marina Ibiza. “El objetivo de Ibiza JoySail es ofrecer una gran combinación de regatas y actividades sociales para atraer a una amplia gama de barcos, armadores y tripulaciones”, explica el director de la regata, Nacho Postigo. “Lo mejor de organizar el evento en Ibiza en septiembre es que las fechas encajan muy bien con los tiempos de la mayoría de los superyates, ya que la temporada de chárter en el Mediterráneo ha terminado y, después de la regata, todavía tienen tiempo suficiente para sacar el barco para luego trasladarse al Caribe. Ibiza sigue muy viva en septiembre con una gran oferta de entretenimiento social”, concluye Postigo. Ibiza JoySail arrancará oficialmente el miércoles 21 de septiembre con el registro de participantes en las instalaciones de STP Palma, donde pondrán su puesta a punto para participar en una regata larga de 65 millas entre Palma e Ibiza. La línea de salida estará situada frente al faro de Punta Cala Figuera, donde los barcos iniciarán su andadura en busca de ser los primeros en llegar a Ibiza. Se pondrá en juego un trofeo específico para el primera barco que establezca el récord de tiempo desde Cala Figuera hasta cruzar la línea de llegada, situada junto a la isla de Tagomago, en la costa este de Ibiza. A la regata inaugural, el viernes día 23 le seguirán tres días de regatas costeras por Ibiza y Formentera, que culminarán con la ceremonia de entrega de premios el domingo 25 de septiembre en Marina Ibiza. Daniel Marí, Director de Marina Ibiza, cuenta que: “El objetivo para nosotros es dar a conocer la isla de Ibiza como un destino de regatas de lujo. Ibiza ofrece condiciones de navegación excepcionales y un paisaje deslumbrante, así como una oferta de hospitalidad verdaderamente elegante”. Entre la espectacular flota de 14 barcos inscritos, se encuentran algunos de los mejores superyates del mundo. Tres repiten participación con respecto a la primera edición: el Swan 80 Dark Horse, el Swan 115 Moat y el YD120 Bliss. Precisamente el Moat de Juan Ball, defiende el título como ganador de la Ibiza JoySail 2021. Este año se unen a la flota un cuarteto que representa la gama de embarcaciones construidas por Y Yachts: el Y7 70 Miss Shell, dos Y8 80s Makai y Y Not y el Y9 90 Bella II. El barco más grande de la flota es el Hyperion de 155′, que llegó a ser el barco de regatas más grande del mundo hasta el año 2000, junto a la impresionante goleta de 152′ Windrose of Amsterdam, como veleros con mayor eslora. A los que se unen el Allsmoke de Southern Wind, el Oyster 825 Champagne Hippy, el Warwick 95 Patea y el Swan 80 Sapma. El director de STP Palma, coorganizador de la IbizaJoySail, Joan Roselló, comenta que: “Obviamente, todos estamos encantados de que Ibiza JoySail haya captado la imaginación y el interés de la comunidad de superyates. A través de Ibiza JoySail esperamos dar visibilidad a nuestras instalaciones en Palma y a los profesionales de refit líderes en el mundo con sede allí”. Después de cada jornada, los armadores y sus equipos podrán disfrutar de las puestas de sol en Marina Ibiza, y de los distintos eventos sociales preparados todas las noches para ellos.. «Loterías, camas plegables y sueños: la inspiradora historia de Frances Tiafoe». No se acuerda de qué le dijo a Nadal ni de qué le dijo este en la red. Ya estaba llorando cuando se acercó a recibir la felicitación del balear tras superarlo en octavos. Dos días más tarde, más emoción, más lágrimas; sus primeras semifinales de un Grand Slam tras destruir la maldición Nadal -esa que dice que pierdes el siguiente partido tras vencer al español- y apartar del grupeto de los cuatro mejores del US Open a Andrey Rublev -también lágrimas en su despedida en un año complicadísimo para los rusos-. Cómo no iba a emocionarse Frances Tiafoe , 24 años y 26 del mundo, cuando alcanza este sueño tenístico que empezó a dibujar con raquetas que no eran suyas, de un tamaño que no le pertenecía, cuando dormía en una mesa plegable improvisada en una oficina donde trabajaba su padre, Frances, responsable de mantenimiento del Junior Tennis Champions Center de College Park, en Maryland, a pocos kilómetros de Washington, mientras su madre, Alphina, hacía dobles turnos como enfermera en un hospital. De ahí surge este Tiafoe que muestra musculatura tras cada encuentro, para demostrar al mundo que la transformación es posible. Que se puede vivir ese ilusionante viaje desde Cenicienta hasta príncipe del tenis. Desde Sierra Leona hasta la semifinal del US Open. Sus raíces están plantadas en el país africano donde nacieron sus padres. Frances trabajó en minas de diamantes hasta que decidió huir de un país asediado por la guerra civil. A Alphina le tocó en 1996 un billete todavía más preciado que cualquier lotería: una ‘carta verde’ que otorgaba un visado para los Estados Unidos. ¿Las probabilidades? Una entre millones de solicitudes. Noticias Relacionadas estandar No Tenis Alcaraz: «Sinner y yo hemos demostrado hoy que somos el presente» Javier Ansorena estandar No Tenis ¿Qué necesita Alcaraz para ser el número 1 más joven de la historia? L. M. Una vez instalados en tierras estadounidenses, nacieron Frances y Franklin, el 20 de enero de 1998, y el progenitor encontró trabajo en el centro de tenis que todavía se estaba construyendo en Maryland. Su empeño y dedicación lo llevaron a obtener un puesto permanente como conserje. Y allí, en una oficina improvisada, con camastros plegables y tablas, pasaban cinco noches a la semana Frances y Franklin. Las otras dos, con mamá y otros familiares en un apartamento de una habitación en Hyattsville. De lunes a viernes, había niños con chóferes, ropas de marca, bromas que le hicieron sentir que no pertenecía a ese mundo. Y aun así, el golpeo de la pelota encendió la pasión de Frances. Crecer viendo ganar Grand Slams a Serena y Venus Williams fue el otro acicate. Si sentía envidia de aquellos otros niños, se lo curaron sus padres con un viaje a Sierra Leona cuando tenía ocho años. La pequeña oficina era un palacio en comparación con todo aquello. «Tenía infinitas oportunidades», se dijo el tenista, y corroboró su padre: «Esos niños de la escuela de élite tienen todo, pero tú te lo puedes ganar». Al más puro estilo estadounidense de uno se hace a sí mismo, para después ayudar a romper barreras sociales de mayor. Tiafoe tuvo su primera raqueta en propiedad con 12 años, ya cierto nivel de tenis como para que un patrocinador se fijara en él. Con 15, el más joven campeón de la Orange Bowl, uno de los torneos más prestigiosos de categorías inferiores. Su entrenador de aquellos primeros años adolescentes, Misha Kouznetsov, incluso le pagaba las inscripciones a los torneos. Con 21 años, la revolución: primeros cuartos de final en un Grand Slam, en el Abierto de Australia. Ya había tomado prestada la moda de arrancarse la camiseta tras ganar de su ídolo LeBron James y alucinó cuando este celebró su victoria por redes sociales. «Sabe quién soy». Hace unos días, el mensaje fue directo a su móvil: «¿Me hago el interesante no respondiendo todavía?», bromeó. Se pone serio en sus reivindicaciones sociales. Ha colaborado con la escuela donde empezó para llevar el tenis a zonas desfavorecidas. En su vídeo, «Raquetas abajo, manos arriba», reunió a otros tenistas para protestar por la violencia policial contra los negros en Estados Unidos. MÁS INFORMACIÓN noticia No Cuándo juega Alcaraz: fecha, horario y rival del partido de semifinal del US Open Con pasión por la NBA -algunos jugadores como Bradley Beal han pasado estos días a saludarlo- y más pinta de boxeador que de tenista, su juego es rápido y potentísimo. Ahora acompaña la cabeza y, sobre todo, la confianza. En su palmarés asoma un ATP 250 de Delray Beach, de 2018, pero el crecimiento es constante y progresivo. El salto de profesionalidad en todos los sentidos lo subraya su entrenador Wayne Ferreira, extenista: de los dulces a la disciplina. En Australia 2019 reconoció estar hecho un flan en su choque contra Nadal; perdió. En este US Open apuntó desde la previa: «Ahora creo de verdad que tengo opciones de vencerle». Un órdago, en la mayoría de los casos, que él hizo realidad. Otro capítulo de ese cuento feliz que sigue escribiendo. El siguiente, Alcaraz, quizá la final. El lunes, top 20, el sueño que surgió en una cama plegable.. «Landa y el landismo vuelven a desaparecer». Pasan los días en la Vuelta y Mikel Landa no asoma. Se monta una fuga de 41 corredores, un tercio del pelotón, camino del Alto del Piornal y el vitoriano no tiene fuelle para subirse a esa embarcación. Recorre la ronda montañas de todo tipo , cortas, largas, duras, suaves, paredes, paseos, y no hay noticias del ciclista español que enardece a unos e irrita a otros. El landismo militante sigue defendiendo que el vitoriano es el único corredor español que se ha encaramado este año a un podio de una grande (tercero en el Giro de Italia), mientras que las voces realistas enfocan a un deportistas singular con enorme eco que prosigue su caída libre con 32 años. Landa es el segundo ciclista español en activo con más victorias (4) en vueltas de tres semanas, empatado con Mikel Nieve y Luis León Sánchez, dos profesionales que no gozan de la popularidad ni el carisma ni la publicidad del habitante de Murguía (Álava) . Inalcanzable en la cima se encuentra Alejandro Valverde, con 17 triunfos. Noticias Relacionadas estandar Si Ciclismo Roglic, una biografía a base de golpes José Carlos Carabias estandar Si VUELTA A ESPAÑA La evolución de las bicis: del tubular en el pecho al carbono José Carlos Carabias Un activo indudable que el propio Landa se encarga de difuminar con actuaciones como en esta Vuelta, donde no ha asomado ni un día con posibilidad de ganar algo. El landismo, ese movimiento que proclama la belleza y el talento del ciclista atacando agarrado al manillar, continúa defendiendo ese valor por encima de los resultados. Landa posee 16 victorias en catorce temporadas. Logró cuatro en 2015 (aquel Giro que peleó a Contador) y cuatro en 2017, cuando se popularizó aquel grito de ‘free Landa’ por la labor gregaria que tuvo que realizar en favor de Chris Froome (cuatro Tours). El ciclista ya esquivó toda responsabilidad antes de la Vuelta , cuando aseguró que no había «ninguna posibilidad» de luchar por la general y que su intención era «ganar una etapa». La popularidad del landismo sigue a la baja, pero el protagonista no alimenta ningún síntoma de reactivarlo. «Solo me importa lo que me diga mi madre, y ella no me pide ganar. Lo que digan los demás me da lo mismo», aseguró. Han pasado los días en la Vuelta y las preguntas le han llegado incómodas. ¿Cuándo te veremos en cabeza?, se le preguntó en la salida de El Pozo. «No estoy para elegir», respondió ocurrente el ciclista, siempre en modo monosilábico como está en la carrera. El podio del Giro fue un ejercicio de regularidad del ciclista alavés, toda una conquista para un tipo acostumbrado a los obstáculos, las caídas y la tendencia a la adversidad. Junto a el australiano Hindley y el ecuatoriano Carapaz protagonizó una bonita carrera, en la que perdió toda opción en La Marmolada. Con el paso de los años, las redes sociales han capitalizado la imagen de Landa como fuente de sonrisas. Hay perfiles de todo tipo, ‘Página que te avisa si Landa se ha caído’, ‘Días que faltan para que Landa sea campeón del mundo’, ‘Mikel Landani’. Hace unos días, en el control de firmas en la salida de Aracena (Huelva), se montó una fotografía con el futuro, presente y pasado del ciclismo español. En la instantánea se colocaron de izquierda a derecha Alberto Contador , Carlos Rodríguez, ‘Purito’, Juan Ayuso, Óscar Freire, Enric Mas y Alejandro Valverde. Faltaba, como tantas veces, el inescrutable Mikel Landa.. http://www.databot-app.com
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