News – Noticias «Manuel Pizarro : «Sin ajustes iremos a la Europa de dos velocidades»». Manuel Pizarro Moreno (Teruel, 1951) es abogado del Estado y presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, pero ha sido presidente de Ibercaja, de Endesa, agente de cambio y bolsa, y vicepresidente ‘in péctore’ de Mariano Rajoy cuando lo fichó para ese famoso debate con Pedro Solbes para las elecciones de 2008. Pizarro sabe mucho de crisis de distinto tipo. – ¿Qué hay que saber cuando uno se enfrenta a una crisis? – Lo primero es que las crisis, como los incendios, se apagan en invierno. Cuando la crisis te coge desprevenido, lo que hay que saber es cómo reparar los daños. Pero lo primero que hay que hacer es estar mirando a medio y largo plazo. No es que se pueda prever todo, pero hay que anticipar cosas. Eso, en el fondo, nunca se premia, porque cuando no pasa nada, la gente no valora lo que es evitar los problemas. – ¿Qué tipo de crisis tenemos ? – La crisis del 2008 fue una crisis financiera por mala gestión de los reguladores. Un banco como Lehman no desaparece de un día para otro. Está mal porque en su bodega hay material dañado. Y lo tremendo es que esa gente siguió: nadie devolvió el bonus de los años anteriores. Pues yo querría que aquella gente que causó aquellos daños al sistema financiero hubiese reparado el daño causado. Creo en los mercados profundamente, pero los mercados requieren regulación. – ¿Esta crisis es distinta? -Es distinta. Primero, porque a los banqueros centrales se les ha ido la mano. Han estado viendo cómo salía el dinero para paliar primero el Covid, para mantener los mercados después de 2008, y, como decía Guy Sorman en ABC, no han estado en lo que tienen que estar. La función del BCE es mantener el valor del dinero . Que es lo mismo que se hacía en la Escuela de Salamanca, que ya se hablaba del quebrantamiento de la moneda, que estaba penadísimo porque hoy se está defraudando a todos aquellos que con su misma moneda pueden comprar un diez por ciento menos. Y eso es la inflación. En general es malo, pero en la Unión Europea el problema es que uno de sus anclajes es el euro. Los desequilibrios se pueden llevar por delante la moneda europea. Por lo que hay que ser muy juiciosos y el BCE tendría que haber estado más vigilante. – Usted llamaba la atención hace ya tiempo sobre la anomalía que suponía para los ahorradores, por ejemplo, los tipos negativos. – Claro. Es que el dinero debe tener un precio. Cuando alguien piensa que el dinero no tiene un precio, que son los tipos de interés, algo deja de funcionar. Hemos pasado de un 40% de deuda sobre el PIB en el año 2006 o 2007, a un billón y medio de deuda. Es verdad que por ese nivel también están Francia o Italia. Pero eso no exime a las autoridades monetarias de buscar una convergencia de tipos de interés y de déficit. Porque si no hay esa convergencia entonces, cuando el BCE deje de financiarte, los tipos no podrán ser los mismos para el que tenga una deuda de la mitad de la tuya. – ¿En qué situación se encuentra la economía española? ¿Estamos a las puertas de una recesión? – No tengo una bola mágica, pero lo que está claro es que no tenemos los parámetros adecuados y nos están subvencionando los tipos de interés. – Hoy hay gestores que miran con preocupación la deuda española. – Eso pasó en el año 2008. La gente, cuando vio el desajuste que había en el mundo financiero, se retrajo y no nos prestaba. Y un país en el que tenemos una deuda de un billón y medio de euros , si el vencimiento de la deuda es en cinco años, pues significa que cada año hay que renovar 300.000 millones más la deuda del año. Si eso ya no te lo regala a tipo cero el BCE, y tienes que salir a los mercados y estos ven un país que tiene inflación alta, una balanza por cuenta corriente que se va desequilibrando, que crece más lento, pues te piden un tipo superior al de Alemania o al de cualquier otro país que funcione mejor. Y eso significa un incremento de costes y ya tienes un problema serio de finanzas públicas. Pero al mismo tiempo tienes un problema de finanzas privadas. O sea, si las empresas españolas tienen que competir en una moneda única con un país como Alemania, que se financia al uno, y tú te estás financiando al cuatro o al tres o a lo que sea, ahí tienes un problema de falta de competitividad. -No se me ocurre una manera de corregir la situación sin sacrificios. -Por supuesto. Pero eso pasa en las familias, en las empresas y en todos los sitios. Al final siempre hay que hacer ajustes y ese sacrificio es simplemente cumplir con los criterios del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. ¿Que no se quiere estar ahí? Pues iremos a la Europa de dos velocidades, que no lo dude nadie. – Bruselas ha propuesto nuevos criterios para el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Entran a jugar factores como la sostenibilidad de la deuda, etcétera. ¿Cuál es su mirada? – Si no te financia el BCE tienes que ir a los mercados internacionales. Yo me los conozco porque mi profesión es de agente de bolsa, y sé lo que hacen los mercados. – Se lo acaban de hacer a Liz Truss. – Por supuesto. Los mercados son así. Y cuando la gente piensa que son una especie de monstruo que nos devora… los mercados somos todos. Cada vez que uno compra una camiseta que se ha hecho en China y no en Aragón, está generando riqueza en China y no en Aragón. «Lo que hay que hacer es bajar la inflación cuando antes. Los Pactos de la Moncloa fueron para darle credibilidad a esa lucha» – ¿Es buena idea un pacto de rentas imitando los Pactos de la Moncloa del 77? – Lo que hay que hacer es bajar la inflación cuanto antes. Y ahí lo que se hizo, en los Pactos de la Moncloa, era no operar sobre inflación pasada sino futura. Pero para eso tienes que tener credibilidad. Los que tenemos cierta edad recordamos que los Pactos de la Moncloa fueron para dar credibilidad a la lucha contra la inflación. – ¿Qué política fiscal habría que desarrollar? ¿Seguir con impulso fiscal o algo más austero? – No se puede ser maximalista, pero España y Europa están en una encrucijada. Y, por tanto, o se ajusta y se protege la moneda única con la ortodoxia financiera o la moneda anclada sólo en lo que haga el BCE será muy difícil de mantener. Hace falta una convergencia política, una convergencia fiscal y, por supuesto, una convergencia monetaria. Y sin esos elementos que arropen a la moneda única, ésta será insuficiente. Europa no es solamente un proyecto económico, sobre todo es un proyecto político. Lo estamos viendo ahora en Ucrania. No se nos puede olvidar. La moneda única es demasiada poca base, como un cono invertido, para sujetar todo el entramado de convivencia y libertades en Europa. «Es evidente que el marco energético europeo no es creíble. Mientras no se pueda almacenar energía, tenemos un problema con las renovables» -¿Es creíble el marco energético europeo? – Pues se está evidenciando que no. Primero, no ha habido un planteamiento general, cada país ha hecho lo que ha querido. Francia ha apostado por nuclear, Alemania por el gas ruso, España apostaba hace unos años por lo nuclear, ha desmantelado el carbón, ahora se va al gas, hemos tenido problemas con Argelia… Agua es la que hay y no vas a hacer más embalses, nuclear es la que hay y no se van a hacer más nucleares. El hueco que dejas lo cubre el gas, y resulta que el gas se va por las nubes. Pues eso está encareciendo toda la economía. Y mientras no se pueda almacenar la energía, tenemos un problema con las renovables. Entonces, claro, antes de descubrir cómo almacenar la energía estamos suprimiendo todo lo que nos da confort. No queremos nucleares, no queremos ‘fracking’. Pero ese hueco lo estamos llenando con nucleares de otros países y sobre todo con gas del ‘fracking’ de otros países. – ¿Tiene sentido invertir en nuclear? – Eso es una cuestión que tiene que decidirse pacíficamente. Entre otras cosas porque en España, hoy, desde que alguien piensa en hacer una nuclear hasta que se hace pasan doce a quince años. Y por tanto no hay empresa que se ponga a invertir tanto dinero en algo que no sabe si a los cuatro años se lo va a parar el gobierno. – ¿No le inquieta que Alemania pueda sufrir una crisis más dura de lo que pensamos? – Vamos a ver qué pasa. Hicieron una apuesta. Lo que se pensó después de la caída del Muro es que había que integrar en la economía occidental a Rusia y por lo tanto había que fomentar los lazos con ella. Y Rusia ha ido como ha ido y de repente lo que vemos es que hemos puesto, no digo todos, pero sí una parte importante, de los huevos en la misma cesta. Y eso tiene los riesgos que estamos viendo ahora. Se estropea el gasoducto, no funciona, o te lo cortan, y el problema es cómo das la calefacción en el invierno. Ese es el problema. – Parece que esa infraestructura no va a ser utilizable. – Veremos. No hago juicios de valor. Esto es como el parchís, tú cada vez que comes cuentas veinte. Podríamos haber contado diecinueve o veintiuno, pues sí, pero de momento lo que sabemos es que se ha roto el gasoducto y que tenemos problemas de suministro, que ya es bastante. – ¿Y no le llama la atención que haya ocurrido esto en los mejores países de Europa? ¿Hemos sido ingenuos? – Eso está estudiado. El Imperio Romano no cae por temas militares. Cae porque no se sostenía. Al final, cuando uno lee los momentos estelares de la humanidad, se da cuenta de que en una fortaleza sitiada basta que uno se olvide de cerrar una puerta para que ese mundo se venga abajo. Y yo creo que estamos un poco en esa ciudad alegre y confiada donde Europa no se defiende, donde, como decía Kissinger, no hay un teléfono único para llamar a ver qué es lo que pasa cuando hay un problema. Europa no tiene una política conjunta, como ya pasó en la Guerra de los Balcanes. Europa se tiene que replantear si sigue adelante, porque si sigue así y no surge un liderazgo europeo, como el de Kohl o Mitterrand que se echa mucho en falta, pasará lo que decía Séneca: que no hay viento favorable para el que no sabe dónde va. Tengo la sensación de que cuando ha venido la ruptura de la globalización por el Covid, Europa se ha encontrado inerme sin nadie que la defienda, sin saber qué es lo que tiene que hacer y completamente pasmada en un mundo mirándose al ombligo. -¿Hay que negociar con Putin? – Primero hay que defender lo que uno cree. Y luego, desde la firmeza, se puede negociar con todo el mundo. – ¿Cómo salimos de esta crisis? -Pues como siempre. Primero sabiendo dónde se va, dónde se quiere ir. Eliges la dirección y dices voy a copiar a estos países. Y luego, una vez que sabes dónde quieres ir, esfuerzo, trabajo, decisión, liderazgo, ejemplaridad en el que manda. Esa ejemplaridad pasa en las empresas. Cuando la gente pregunta cómo atajar el despilfarro, la gente mira arriba. Y si el de arriba no despilfarra, al resto no se le ocurre despilfarrar. Si el de arriba no tiene lujos, pues abajo no hay lujos.. «El sector inmobiliario puja por las viviendas de los mayores ante la precariedad de las pensiones». Con los jóvenes y las rentas bajas expulsados del mercado por los altos precios y la inestabilidad laboral, el sector inmobiliario ha puesto el foco en los mayores de 65 años. O, más bien, en sus viviendas. Alternativas como la hipoteca inversa y la nuda propiedad se abren camino ante la incertidumbre respecto a la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Productos complejos que ya están potenciando bancos, aseguradoras y socimis. El objetivo es rentabilizar la inclinación de los españoles hacia la vivienda en propiedad. Porque lo cierto es que el ladrillo ha sido y es la fórmula para ahorrar en este país, muy por delante de planes de pensiones y ahorros privados. Mientras estas opciones siguen siendo minoritarias, el porcentaje de propietarios en España alcanza al 75% de la población y al 90% de los mayores de 65 años, según datos de Eurostat. Esta realidad, unida a la incertidumbre actual, ha impulsado fórmulas como la hipoteca inversa. Consiste en que el banco paga una renta (mensual, trimestral, semestral…) a una persona de avanzada edad a cambio de la propiedad de la vivienda. El propietario puede seguir residiendo en su casa y, cuando este fallece, los herederos deciden si devuelven la deuda que existe con el banco para mantener la vivienda o, por el contrario, ceden el inmueble para cubrir el préstamo. La hipoteca inversa entró en el ordenamiento jurídico en 2007, pero su implantación fue muy escasa por el estallido de la burbuja inmobiliaria. Ahora, la situación es distinta. La vivienda repunta con fuerza y el 51% de las pensiones son de mil euros o menos, según los datos de agosto de la Seguridad Social. Los bancos y aseguradoras han visto un filón en este producto. Santander y Mapfre han firmado un acuerdo para crear una filial que ofrezca hipotecas inversas. Según los expertos, no serán los únicos en dar el paso. Las asociaciones de consumidores ya están en alerta . Desde la asociación financiera Asufin recuerdan que el interés que paga el propietario con la hipoteca inversa «ronda el 6%, más del doble que en una hipoteca normal». Y las rentas no tienen por qué ser muy elevadas. La asociación ha comparado las condiciones de las aseguradoras que ya ofrecen hipotecas inversas y asegura que las mensualidades, en el mejor de los casos, rondan los 330 euros. Pero, dado que los intereses son muy altos, la deuda contraída puede alcanzar el 50% del valor de la vivienda. «Es un producto financiero que, a pesar de tener la gran ventaja de conservar la propiedad, presenta importantes inconvenientes », explica la asociación de consumidores en un estudio elaborado junto a la universidad de Barcelona al que ha tenido acceso este periódico. Un documento que avisa que la hipoteca inversa es compleja y, al destinarse en algunos casos a personas especialmente vulnerables, «debería proporcionarse una información fácil, bien detallada y adaptada al caso concreto» al comercializarse. Distintas sentencias han declarado la nulidad del contrato atendiendo al carácter abusivo o la falta de comprensión. Uso sin propiedad Más allá de la hipoteca inversa, otra de las alternativas que está ganando peso para adquirir las viviendas de mayores es la nuda propiedad. Se trata de comprar a una persona ‘solo’ la propiedad de una vivienda. Por contra, el usufructo, el derecho de usar esa vivienda, sigue perteneciendo al dueño original. Con este sistema, una persona mayor puede percibir el ingreso de vender su vivienda (o al menos un porcentaje) sin dejar de vivir en ella. «Hay un crecimiento constante cada año de esta modalidad de compra. Cada vez es más conocida, es la solución para muchas personas y además se perciben cantidades más elevadas que con la hipoteca inversa», explica el consultor inmobiliario Eduardo Molet, una de las personas con mayor experiencia en la nuda propiedad de España. Según sus cálculos, este año las ventas en este formato llegarán a las 5.000, el doble que en 2021. Abogados, notarios y tasadoras han entrado con fuerza en el mercado para resolver los conflictos que suele generar este sistema y responder a la pregunta del millón: ¿cuánto vale esa nuda propiedad respecto al precio tasado de la vivienda en cuestión? MÁS INFORMACIÓN La hipoteca inversa: la forma que tienen los mayores de 65 años para ganar dinero Repunta en España la venta de viviendas por el sistema de la nuda propiedad «El usufructo puede valer casi todo o casi nada, depende de la edad del propietario y de si, por ejemplo, vive solo», explica el presidente de Tecnitasa, José María Basañez. La tasadora es una de las empresas que se ha posicionado en la nuda propiedad, «que requiere una tasación más compleja». Según sus cálculos, en función de las características del inmueble se puede percibir entre el 35% y el 95% de la tasación original al vender la nuda propiedad. «Si tienes en cuenta que las pensiones en España no son muy altas y le sumas la subida de los precios que se está viviendo este año, es lógico que cada vez más personas mayores opten por este tipo de ventas. La previsión es que haya cada vez más y tiene que ser una transacción profesional», explica Basañez. Las fórmulas proliferan. Algunas socimis directamente optan por comprar la casa al propietario y cobrarle un alquiler hasta que fallezca o cambie de vivienda. Los fondos de inversión también monitorizan este negocio, sobre todo en las grandes ciudades. Las viviendas de los mayores se han convertido en la última bicoca inmobiliaria.. «Un ‘búnker’ tecnológico para blindar el dinero del banco». Todos hemos recibido un email, mensaje de texto o llamada del banco diciendo que nos han bloqueado la cuenta y que necesitan que les demos las credenciales para recuperarla. Nada de eso es real; son delincuentes que buscan obtener sus datos bancarios de manera fraudulenta para hacer operaciones en su nombre y robarle el dinero. A estas prácticas se las conoce como ‘phishing’, ‘vishing’, ‘smishing’… y no han hecho más que crecer en los últimos años. En un evento del banco online N26 junto a IE University, Google, la Guardia Civil y Asufin hace escasos días se puso de manifiesto que las entidades financieras son objetivo del 25% de los ciberataques . Así las cosas, Rubén Frieiro, socio responsable de ciberseguridad para el sector financiero en Deloitte, destaca que «las amenazas sobre los usuarios de la banca online han evolucionado para tratar de aprovechar las ventajas que les ofrece la digitalización, la adopción masiva de medios de pago electrónico y la proliferación de los servicios de comercio electrónico». En este sentido, recuerda que más del 70% de los internautas de entre 16 y 74 años hace uso de servicios de banca online, «lo que convierte a los usuarios de la banca digital en un objetivo sumamente atractivo para el cibercrimen». Este es el escenario al que deben hacer frente los bancos. Más ciberataques a la propia entidad, más intentos de robos de datos a los clientes, y todo ello unido a miles de incidencias físicas al año. ABC ha accedido al ‘búnker’ tecnológico de seguridad de un banco, el ‘ojo de Dios’ que ve todo lo que ocurre en la entidad y desde el que se actúa. Concretamente, el de Banco Sabadell, en San Cugat del Vallés (Barcelona). Ejército de trabajadores Visitamos la base en Cataluña, pero sus sistemas de datos y protección se ubican también en otras localizaciones como Madrid y Zaragoza. En total, son unas 70 personas que trabajan en el entorno de seguridad del banco para dar servicio las 24 horas los siete días a la semana. Siempre hay gente pendiente de que todo funcione, incluso en las fiestas más señaladas. No puede ser de otra manera. Los empleados están atentos a cualquier anomalía ADRIÁN QUIROGA El Sabadell se apoya en una empresa, Kyndryl, para la seguridad y monitorización de los sistemas del banco. Entramos a una sala llena de pantallas desde la que se da seguimiento hasta al más mínimo detalle. Una pantalla para ver las transacciones, otra para controlar los cajeros, otra para ver la operativa de banca online, nada queda al azar. La actividad allí empieza a las 6:00 horas de la mañana. En ese momento, comienzan las reuniones internas para comprobar los eventos del día anterior y poder tenerlo todo a punto para que, a partir de las 8:00 horas, el banco pueda levantar la persiana como quien dice. La gran reunión de responsables se produce de 8.15 a 8.45 horas, con unas 200-250 personas involucradas. Coloquialmente llaman a ese encuentro ‘la misa’, y se repite todos los días. Verifican que todo funciona y dan seguimiento a las incidencias, confluyendo todos los equipos de seguridad, datos, ciberseguridad, etc. Se reciben unos 50.000 eventos mensuales , pero no todo son ataques o intentos de robo. Aquí están en buena medida incidencias internas de funcionamiento, también. Las incidencias que recibe esta sala tecnológica se clasifican en ‘medium’, ‘high’ y ‘critical’. Las dos primeras son los más habituales y recalcan que nunca han tenido una incidencia ‘critical’, que supondría por ejemplo una caída masiva de la banca online, como sí ha ocurrido en alguna otra entidad. Los datos son oro Los datos son el oro con el que trabajan en este departamento. Porque hay momentos o días en los que los parámetros se salen de lo normal. A las tres de la madrugada , por ejemplo, se dan accesos masivos todos los días a la banca online. Pudiera parecer algo extraño pero no lo es cuando descubrieron que eran entradas de agregadores financieros como Fintonic actualizando su información. También ocurre que el día de cobro de pensiones hay una retirada muy abultada de fondos, o que durante el ‘Black Friday’ se dan operaciones por encima de lo normal. Todo eso se monitoriza para controlar incidencias y posibles anomalías y así proteger al banco y a los clientes. Asimismo, desde esa sala se dirigen todas las actualizaciones de ‘software’ de la entidad y las modificaciones de operativa, aunque hay días señalados en el calendario que no se permite realizar ningún cambio porque todo tiene que seguir funcionando, como en según qué fechas de Navidad o el propio ‘Black Friday’. La prevención, fundamental Lo cierto es que el banco ha incrementado su nivel de cautela a raíz de hechos como la guerra en Ucrania. Eso les ha llevado a ser más cautelosos porque la prevención en este ámbito es clave. Dentro de esa prevención entran los umbrales de trabajo normales. Por ejemplo, saltan todas las alarmas cuando hay un 15% de cambio en las operaciones o transacciones previstas en un día. Un cambio abrupto en la línea de seguimiento que obliga al departamento a actuar para saber qué está pasando. Los responsables del Sabadell indican que más vale pasarse de precavidos que pecar de confiados. Y más aún cuando hablamos de infraestructuras críticas como los cajeros, la app o la banca web. De proteger específicamente estos dos últimos se ocupa un departamento concreto de ciberseguridad cuya misión es blindar esos canales en continua relación con el ‘búnker’ de San Cugat del Vallés. En materia de ciberseguridad, las alertas se clasifican en uno, dos y tres. En el nivel uno se verifica si son amenazas reales; si lo son, escala al siguiente nivel. En el dos, el equipo de respuesta entra en acción, los ‘bomberos’ que apagan el fuego conteniendo el ataque, ejecutando una limpieza de sistemas y haciendo que todo vuelva a la normalidad. Y en el nivel tres ya se hila más fino dependiendo de la complejidad de la amenaza o la incidencia. La velocidad de reacción, fundamental ¿Cómo se detectan las incidencias? Por un parte, puede avisar el cliente de ello; por otra, que se dé cuenta el propio banco. Es habitual que ocurra esto segundo, ya que el banco sabe cómo suele operar cada usuario. Por ejemplo, saltan las alarmas si una persona realiza una transferencia desde una IP en Rusia cuando siempre opera en España, si lo hace desde una tablet china cuando siempre entra desde el ordenador, etc. En ese tipo de casos se avisa al usuario para que verifique la actividad y poder actuar en consecuencia. Y en este sentido, la velocidad de reacción es fundamental para poder evitar que la operación se consume. Más allá de ello, en su trabajo también detectan ‘motu proprio’ las webs desde las que se generan incidencias o ataques a clientes y al banco. En esos casos, el Sabadell contacta con el proveedor de la web, lo reporta y todo termina en que se tira abajo la dirección url. En suma, son rastreadores de internet en busca de amenazas de fraude para poder anticiparse a proteger a sus clientes. El ‘búnker’ del banco funciona como un engranaje bien engrasado . Unos se ocupan de vigilar la operativa física, otros la online, otros de la ciberseguridad, otros de monitorizar la actividad mediante datos. Todo forma parte de una cadena en la que no solo se busca proteger al cliente, sino también al empleado. MÁS INFORMACIÓN El Banco de España blindará sus sistemas de ciberseguridad en plena amenaza rusa Los clientes de los bancos pueden perder todo su dinero por culpa de esta estafa Los propios trabajadores del Sabadell también son objeto de ataques o intentos de robo de credenciales, y sufren incidencias que se resuelven en esta sala. Reciben emails maliciosos o llamadas fraudulentas haciéndose pasar por el banco para poder acceder a los sistemas. Es ahí donde empieza el primer nivel de seguridad del banco, en sus propios trabajadores , aunque las fuentes consultadas sostienen que los clientes también pueden hacer mucho para protegerse a sí mismos. Frieiro, de Deloitte, pone el acento sobre esto último: «Lo primero que tienen que hacer los clientes es tomar consciencia de su vulnerabilidad y, a partir de este punto, desarrollar «hábitos saludables» en el uso de la tecnología, como por ejemplo: solo interactuar con los bancos a través de los canales digitales oficiales, no acceder a los servicios digitales a través de enlaces enviados por correo electrónico o responder a mensajes a través de las redes sociales, no interactuar nunca con mensajes asociados a transacciones no iniciadas por ellos mismos, renovar las contraseñas de manera periódica y, siempre que sea posible, utilizar un segundo factor de autenticación».. «Escrivá cargará en las rentas altas una factura de 5.000 millones al año para pagar pensiones». Los sueldos más elevados pagarán la factura de las pensiones. Es la filosofía de la segunda fase de la reforma de las pensiones , un compromiso con Bruselas que se le está haciendo cuesta arriba al ministro de Seguridad Social José Luis Escrivá . Las medidas que ha planteado no convencen a nadie, ni a los agentes sociales ni a Unidas Podemos. La CEOE no está dispuesta a poner su firma en unos cambios que cargan el peso en las cotizaciones sociales y los sindicatos y la formación morada rechazan la ampliación del periodo de cálculo hasta 30 años por el recorte de la cuantía que esta medida supone en la mayoría de los casos para las nuevas pensiones. El ministro tiene, por tanto, la doble tarea de convencer al diálogo social, por un lado, y a los morados, por otro, antes de presentar los cambios a Bruselas en los primeros compases de 2023. Y deberá hacerlo en el Pacto de Toledo, el camino que le han señalado la patronal y los sindicatos para lograr un consenso previo, que se antoja muy complicado en los términos plantados por Escrivá, que tampoco cuentan con el respaldo de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz . Un escenario que aboca sin remedio al gestor de las pensiones a cambiar su hoja de ruta para, al menos, persuadir al socio de Gobierno y a sus aliados para que la norma pueda pasar el examen parlamentario antes del 31 de diciembre. De las cuentas que han realizado los técnicos de la Seguridad Social se desprende que el ministro busca el asentimiento de la Comisión Europea a su reforma por el lado de la recaudación. En el documento que ha podido consultar ABC el Ejecutivo estima un impacto casi neutro para el sistema por ambas medidas, el destope de las bases de cotización junto a la subida de la pensión máxima, y la ampliación del periodo de cálculo hasta los 30 años de cotización con la opción de descartar los dos peores ejercicios. Un traje a medida Según los cálculos del Gobierno, el destope le saldría a cuenta a la Seguridad Social al final del despliegue tanto de la subida de bases máximas como de la pensión máxima , dentro de 25 años. El Gobierno está haciendo un traje a medida para que las previsiones de aumento de recaudación cubran, aunque sea por la mínima, el incremento de coste asociado a las medidas propuestas para esta segunda parte de la reforma. Se ha previsto así que la senda de destope de las bases máximas, del 1,154% anual, sea diez veces superior a la subida de la pensión máxima, del 0,115%, por lo que los ingresos crecerán más que los gastos por esta vía. Noticias Relacionadas estandar Si presupuestos generales El Gobierno arranca casi 3.000 millones de euros extra a las empresas para pagar pensiones Gonzalo D. Velarde estandar Si Las cotizaciones máximas subirán un 30% en 25 años, diez veces más que la pensión Susana Alcelay Concretamente, la Seguridad Social estima un impacto gradual y paulatino hasta 2050. En ese año, los ingresos por cotizaciones sociales procedentes de las rentas más altas -la base máxima se situaría en los 70.000 euros anuales al final del periodo- crecerían un 0,42% del PIB, es decir, algo más de 5.000 millones mientras que el gasto se incrementaría en un 0,15% por el aumento de la pensión máxima , unos 1.800 millones. El saldo para la Seguridad Social previsto es de una mejora de ingresos de 0,27 puntos porcentuales del PIB, es decir, unos 3.240 millones. Es más, los técnicos de la Seguridad Social detallan en la memoria económica que acompaña a las propuestas de reforma como una vez que se desplieguen ambas medidas en 2050 -el destope en su conjunto y la ampliación del periodo de cómputo-, el sistema ingresaría unos 1.600 millones más que en la actualidad. Recortes previstos En segundo lugar, tal y como viene explicando este medio tras conocerse la propuesta de ampliación del periodo de cálculo de la pensión a 30 años cotizados , con la opción de elegir los 28 mejores, el impacto sobre las nuevas pensiones es prácticamente neutro. Beneficia a las carreras laborales más volátiles, peor remuneradas y que han sufrido cortes de cotización durante su vida laboral y beneficia a aquellas más estables y que han seguido una senda ascendente en términos salariales. «La dispersión en las mejoras por el aumento del periodo de cómputo a los mejores 28 años es muy superior a la de las pérdidas», explican los técnicos del ministerio. Añaden que «aunque en el grueso de carreras laborales se observan diferencias muy pequeñas en la cuantía de la pensión, las que observan grandes diferencias siempre son porque mejoran». Con ello, el Gobierno pretende convencer a los agentes sociales para que den el visto bueno a la medida, sobre todo a los sindicatos ya que un acuerdo de mínimos con UGT y CC.OO. abriría la puerta a la convalidación del decreto de medidas en el Congreso por parte de los socios de la coalición de Gobierno. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 2360 Código APP «El nuevo sistema, en este sentido, protege mejor las cuantías de las pensiones ante una realidad de carreras de cotización no lineales y menos estables», señala la documentación en la que trabaja el Ejecutivo para dar luz verde a este segundo paquete de medidas de la reforma. En este punto, el propio gabinete del ministro Escrivá calcula que una vez desplegada la ampliación del periodo de cómputo de la pensión, prevista entre 2027 y 2037, en términos generales la cuantía de las pensiones habrá mejorado un 0,42% de media, y hasta un 0,6% para quienes además disfruten de los complementos para reducir la brecha de género. Por lo que esta medida aumentará el coste agregado de las pensiones entre 800 millones y 1.300 millones de euros al año. Complejo acuerdo político El Gobierno ha citado de nuevo este lunes a los agentes sociales a un encuentro para intentar acercar posturas, a la vez que trabaja de forma paralela en un pacto político necesario para que el decreto sea convalidado en la Cámara Baja. Con CEOE el pacto es inviable en los actuales términos y solo si retira la ampliación de los años para el cálculo lograría el apoyo de Unidas Podemos , con los que mantiene los contactos , aunque sin ningún avance. La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya ha dejado claro que los cambios de Escrivá suponen un «recorte de derechos». Cabe explicar, que este obstáculo, el de la convalidación parlamentaria de las medidas, siempre ha estado ahí pero no ha pesado sobre las espaldas del Ministerio de Seguridad Social y del Gobierno al tener el visto bueno de la patronal y sindicatos sobre el diálogo social. En esos casos, el voto afirmativo de Unidas Podemos y del resto de socios habituales del Gobierno venía predeterminado por el pacto con empresarios y representantes de los trabajadores. MÁS INFORMACIÓN A quién beneficia y a quién perjudica aumentar de 25 a 30 los años para calcular la pensión Todos los cambios en pensiones que debes conocer para 2023: cuánto suben, la ‘paguilla’ y la nueva cotización a la Seguridad Social Subida de las pensiones en 2023 con el IPC: las cantidades máximas y mínimas con la revalorización El hueso más duro de roer es la organización que dirige Antonio Garamendi . La patronal ha rechazado cualquier fórmula que aumente las cotizaciones sociales. Por este motivo rechazó el mecanismo de equidad y por este motivo rechaza el destope de las bases máximas y las subidas asociadas de cotizaciones. La patronal ha perdido la confianza en el departamento de Escrivá tras enterarse por los medios de comunicación en la presentación de los Presupuestos del aumento de las bases máximas de cotización en un 8,6% en 2023 hasta situarlas en 54.000 euros. Todo ello al margen de las medidas de aumento de los impuestos al empleo que el Gobierno pretende aprobar con la reforma de pensiones. Ahora, la patronal sabe que esta subida por el ajuste del IPC se realizará anualmente y se sumará al destope .. «De 1.300 a 3.000 euros: quiénes notarán más el alza de las pensiones en 2023». La subida del IPC medio durante el 2022 ha obligado a recalcular la cuota de las pensiones para 2023, lo que beneficiará a los que la reciban. Sin embargo, no todos lo harán en la misma cuantía. Habida cuenta de que hay personas que reciben más de una pensión (por ejemplo, jubilación y viudedad), habrá quienes noten más las subidas que otros. De media, todos los pensionistas percibirán unos 1.300 euros brutos más , divididos en 93 euros por 14 pagas, lo que dejará la pensión media en 1.187 euros mensuales , la mayor de la historia. La pensión máxima será de 3.059,23 euros al mes (se supera por primera vez la barrera de los 3.000) y la mínima, de 743,22. Noticias Relacionadas estandar No Guía de opciones para rebajar la factura fiscal por IRPF del año 2022 Bruno Pérez estandar Si La jubilación anticipada le sale ‘gratis’ a más de 90.000 pensionistas en 2022 por la subida con el IPC Gonzalo D. Velarde La subida de cada una de estas pensiones contributivas no son iguales. Así, en la mínima dependerá si el beneficiario tiene un cónyuge a su cargo, cuya pensión se quedará en 966,19 euros (76 más que ahora) o sin cónyuge , que será de esos 743,22 euros (61 euros más). Los jubilados antes de 2023 cobrarán de media 107 euros más al mes, lo que dejará su pensión en 1.364 euros , mientras que los nuevos jubilados se verá aún más beneficiados: cobrarán 129 euros más, con una media de 1.647 mensuales . Las pensiones de viudedad subirán 66 euros de media, lo que las dejará en 846 euros mensuales, mientras que las de orfandad verán su incremento en 41 y 525 euros mensuales respectivamente. Los que reciben una pensión en favor familiar (los que convivan o dependan económicamente de una persona fallecida recientemente) cobrarán 54 euros más al mes para un total de 694 mensuales. Noticia Relacionada opinion Si Más pensión, ¿más prejubilación? Ignacio Marco-Gardoqui La subida de las pensiones es tan elevada que para determinados trabajadores puede convertirse en un incentivo a jubilarse antes ¿Y las pensiones no contributivas? Se estima que hay más de 440.000 pensionistas no contributivos, que seguirán cobrando en 2023 acorde al 15% subido en junio de este año. Pese a que inicialmente ese pacto sólo era válido para este 2022, el acuerdo para los Presupuestos Generales de 2023 lo amplió también al próximo ejercicio. Así, los que perciben una pensión no contributiva (las más bajas del sistema de pensiones) seguirán recibiendo esos 70 euros mensuales extra .. http://www.databot-app.com
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